El blog de Antonio Piñero

161-09 “Los jesusitas de Jerusalén”

27.08.10 | 06:39. Archivado en Jesús histórico, Biblia/Evangelios
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Hoy escribe Antonio Piñero

Inicio hoy la segunda parte del comentario a “Los cristianos” de Jesús Mosterín. Transcribiré lo más importante, aunque introduciré algunas pequeñas correcciones y efectuaré pequeñas apostillas o comentarios. Algunas ideas de Mosterín han salido ya en postales anteriores, pero ahora se mostrarán en su contexto.

La comunidad jesusita

“A la muerte de Jesús, muchos de sus discípulos, atemorizados, huyeron a Galilea, pero luego algunos regresaron a Jerusalén y se reincorporaron al culto del templo: “se volvieron a Jerusalén llenos de alegría. Y se pasaban el día en el templo bendiciendo a Dios” (Lc 24, 52).

“Mantenían vivo el recuerdo del santón nazareno, aunque seguían integrados en las instituciones judías, en el culto del templo y en el respeto a la ley judaica. Algunos jesusitas pensaban que Jesús había sido en realidad el profeta o mesías que los judíos esperaban, y que había anunciado la próxima llegada escatológica del reino de Dios. Todo ello los convertía en una secta judía más, perfectamente compatible con el judaísmo de la época, lleno de expectativas escatológicas y mesiánicas. Nadie pretendía que Jesús mismo fuera Dios, ni que hubiera resucitado, ni que fuera otra cosa que el hijo de José y María.


“Este grupo jerosolimitano se vio reforzado con la llegada de Jacobo, el hermano de Jesús, que pronto gozó de gran ascendencia sobre la comunidad y se convirtió en el líder de los cristianos de Jerusalén. Robert Eisenman, investigador de Qumrán y los rollos del mar Muerto, sostiene que los judeocristianos o jesusitas surgieron de la secta mesiánica y fundamentalista de los zaddikim, (relacionados con los saduceos) apenas diferente de otros movimientos contemporáneos como los esenios, los celotes y los ebionitas. Tras la crucifixión de Yeshúa, su hermano Jacobo habría tomado el mando de la secta. Eisenman incluso identifica a Jacobo con el “Maestro de justicia / rectitud”, citado repetidamente en los rollos del mar Muerto. Pablo, por el contrario, habría pertenecido al bando de los herodianos-filorromanos. Desde luego, estas tesis de Eisenman han tenido limitada aceptación entre los expertos.

“‘Jacobo’ se dice en hebrero Ya’aqov; en griego, Iákōbos; en latín, Iacobus. No hay que confundir a Jacobo, el hermano de Jesús, con el apóstol Jacobo, hijo de Zebedeo, más conocido en España como Santiago el Mayor, presuntamente enterrado en Santiago de Compostela. Tampoco hay que confundirlo con el legendario patriarca bíblico Jacob, que aparece en el Génesis y que al final se llamó Israel. ‘Jacob’, ‘Jacobo’, ‘Santiago’, ‘Jaime’ y ‘Diego’ son castellanizaciones alternativas de Ya’aqov.

“Los jesusitas de Jerusalén, que se identificaban con los pobres o ebionitas de la Biblia y de la predicación de Yeshúa, pretendían recibir un tributo o limosna de los cristianos de la diáspora, como el que Pablo se encargó de reunir “para los pobres de Jerusalén”.

“Los ebionitas (en griego, ebiōnaîoi, y en hebreo, ebyonim, palabras que significan ‘los pobres’) formaban una secta o tendencia judeocristiana presente en la zona palestina en los dos primeros siglos de nuestra era, relacionada con los bautistas de Juan el Bautista y con los “nazarenos”; quizá tenían alguna influencia de los esenios.

“Estos ebionitas eran judaizantes, rechazaban las novedades de Pablo, se oponían a la propiedad privada y a los ricos y propugnaban la comunidad de bienes. Una buena parte de los cristianos primitivos compartían esos ideales.

“Los jesusitas o judeocristianos conservaron el carácter contestatario de los ebionitas. Todavía a finales del siglo I la presunta carta de Jacobo/Santiago, el hermano del Señor, que no puede ser suya (entre otras razones porque está escrita en un griego elegante, que Jacobo no hablaba y menos escribía, y porque incorpora cierta polémica con doctrinas posteriores de Pablo), pero refleja tesis jesusitas, como la demagogia contra los ricos:

Vosotros, los ricos, llorad a gritos por las desgracias que se os vienen encima: Vuestra riqueza se ha podrido, vuestros trajes se han apolillado, vuestro oro y vuestra plata se han oxidado, su roña será testigo en contra vuestra y se comerá vuestras carnes como fuego. Habéis atesorado para una edad que termina. Mirad, el jornal de los braceros que segaron vuestros campos, defraudado por vosotros, está clamando, y los gritos de los segadores han llegado a los oídos del Señor de los ejércitos. Con lujo vivisteis en la tierra, os disteis la gran vida y habéis engordado para el día de la matanza (Sant 5, 1-6).

“En el posterior Apocalipsis, en el capítulo dedicado a Babilonia (18,11-19), todavía sigue apareciendo la condena radical de comerciantes, traficantes, mercaderes, hombres de negocios y armadores de barcos. Desde luego, es adecuada la caracterización que hace Antonio Escohotado de los primeros cristianos como “los enemigos del comercio”.

“Una generación después de la muerte de Jesús, la comunidad jerosolimitana de sus seguidores seguía siendo perfectamente judía, y contaba en su seno a sacerdotes, fariseos y fanáticos de la Ley.

El mensaje de Dios iba cundiendo, y en Jerusalén crecía mucho el número de discípulos; incluso gran cantidad de sacerdotes respondían a la fe (Hch, 6,7).

Pero algunos de la fracción farisea que se habían hecho creyentes intervinieron, diciendo: Hay que circuncidarlos y mandarles que guarden la ley de Moisés (Hch 15,5).

Hermano, ya ves cuántos miles de judíos se han hecho creyentes, pero todos siguen siendo fanáticos de la Ley (Hch 21,20).

“Los jesusitas eran una tendencia o secta judía más. A pesar de todo, los discípulos de Jesús no podían aceptar que la misión profética de su líder se saldase con un fracaso definitivo, que todas sus ilusiones se viniesen abajo, que su gran proyecto de instaurar el reino de Dios se quedara en nada.

Una pausa crítica, por mi parte: he tratado de transcribir con exactitud el texto de Mosterín, pero a mí mismo no me queda claro la distinción entre ebionitas y judeocristianos en el texto de Mosterín. Opino que el pensamiento de este autor es que sobre la base previa de un movimiento puramente judío de “ebionitas”, los “pobres de Yahvé” fue como y donde se asentó el judeocristianismo, de modo que con el tiempo, ebionitas y judeocristianos pasaron a significar lo mismo.

Dicho de otro modo: primero –antes del judeocristianismo- existían los judíos ebionitas, cuya teología era una base excelente, porque era muy similar, para conformar posteriormente, como secta judeocristiana, a los seguidores de Jesús. De esta manera, sobre el fundamento ebionita se añaden los teologuemas propios del judeocristianismo: la consideración de Jesús el mesías de los judíos… con todas sus consecuencias, ya que había muerto y resucitado, según se creía firmemente.

En el devenir de la historia posterior, los ebionitas puramente judíos pierden toda su visibilidad histórica y quedan solamente los ebionitas-judeocristianos. De ahí que se utilicen indistintamente los dos términos para designarlos.

Y más tarde aún, gracias a los restos que nos quedan del “Evangelio de los ebionitas” (transmitido sobre todo por Epifanio de Salamis”) se vuelve a precisar: los “ebionitas” eran una de las ramas del judeocristianos del siglo II, conocida por su evangelio.

Todas las otras ramas, “nazarenos”, “egipcios”, “hebreos”, “ebionitas” propiamente tales, “seguidores de Matías”, son denominadas y conocidas por los restos conservados de los evangelios judeocristianos. Todas ellas, ebionitas incluidos, forman parte del judeocristianismo general de los siglos II y III, muy pocos en número, que proceden o bien de la iglesia madre de Jerusalén o de las comunidade(s) galilea(s), o sirias, de seguidores de Jesús .

A esta precisión añadiría dos puntos:

1. Sin la creencia en la resurrección de Jesús, y de que precisamente por ello iba a volver a la tierra para cumplir con su misión mesiánica no se explica no el judeocristianismo ni el cristianismo paulino. Creo que Mosterín debe repensar su frase (citada arriba): “Nadie pretendía que Jesús […] hubiera resucitado”.

2. Insistiría en la idea de que las tesis de Robert Eisenman “han tenido limitada aceptación entre los expertos”. Hoy día creo que ninguna. La posible copia estricta y expresa por parte de Jesús de la figura del Maestro de Justicia creo que no es defendida por casi nadie. Hay mejores explicaciones para aclarar el pensamiento de Jesús. Otra cosa es que la presunta resurrección del “Maestro de justicia” (asunto oscurísimo), si es que se creía así, sea un índice de qué es lo que se pensaba en el pueblo judío en el momento de la muerte de Jesús y de la facilidad con la que se podía creer que Dios podía resucitar a algún elegido para “ayudar” a la implantación del Reino.

Opino que si Jesús pensó alguna vez en su resurrección (porque intuía que podían matarlo antes de la venida fáctica del Reino por su oposición a las autoridades), lo hizo dentro del marco de la creencia general del judaísmo apocalíptico en la resurrección de los elegidos, justos judíos, muertos antes de la venida del Reino para participar en él. Lo notable, sin embargo, en sus seguidores, fue creer en la resurrección única de Jesús fuera de ese contexto de resurrección general.

Seguiremos.
Saludos cordiales de Antonio Piñero.
www.antoniopinero.com

NOTA: el próximo día publicaré como texto una respuesta a un comentarista, que en principio consideré publicar como "apéndice" pero resultó muy larga.
Saludos,
A. Piñero

43 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Fernando 21.09.10 | 17:12

    Esperando tenga a bien disculparme el Dr. Piñero, por no entender bien su afirmación y creer ver otra posible explicación, cuando dice más o menos que sin la convicción de que Jesús había resucitado no se entiende la existencia del judeocristianismo, ni de ningún tipo de cristianismo.
    Creo que sí existe una explicación razonable, que abunda en la figura de Jesús como Mesías incluso, que no necesita, para nada, ni de la resurrección del mismo, ni desde luego de su ascendencia divina. Algo esto último, de todo punto inverosímil para un judío. De hecho, Saulo mismo recrimina a los cristianos , que no crean en la resurrección de los muertos, quitandole así tal potestad a Jesús (I Cor. 15, 12-13). Y es así, pienso, porque los judeocristianos no necesitaban ni creían realmente ni en la resurrección ni por supuesto el bitéismo-monoteísmo, sino que confiaban en la vuelta de un Cristo excepcionalmente resucitado por Dios o capitaneando desde el Cielo sus ejércitos celestiales

  • Comentario por interesantes extractos del post 28.08.10 | 08:57


    «los “ebionitas” eran una de las ramas del judeocristianos del siglo II, conocida por su evangelio.
    Todas las otras ramas, “nazarenos”, “egipcios”, “hebreos”, “ebionitas” propiamente tales, “seguidores de Matías”, son denominadas y conocidas por los restos conservados de los evangelios judeocristianos. Todas ellas, ebionitas incluidos, forman parte del judeocristianismo general de los siglos II y III (...)
    Sin la creencia en la resurrección de Jesús, y de que precisamente por ello iba a volver a la tierra para cumplir con su misión mesiánica no se explica ni el judeocristianismo ni el cristianismo paulino. (...)
    dentro del marco de la creencia general del judaísmo apocalíptico en la resurrección de los elegidos, justos judíos (...) Lo notable, sin embarrgo, en sus seguidores, fue creer en la resurrección única de Jesús fuera de ese contexto de resurrección general. ».

  • Comentario por Jhon Talbot 28.08.10 | 06:19


    "Whilea vast numberofdeities are associated with the Samothracian Mysteries,
    theritualistic drama centers aroundfour brothers. Thefirst threeAschieros,
    Achiochersus, and Achiochersa-attack and murder the
    fourth-e-Cashmala (or Cadmillus). Dionysidorus, however, identifies
    Aschieros with Demeter, Achiochersus with Pluto, Achiochersa with
    Persephone, and Cashmala with Hermes. Alexander Wilder notes that in
    the Samothracian ritual "Cadmillus is made to includethe Theban Serpent-
    God, Cadmus, the Thoth of Egypt,theHermes of the Greeks, and the
    Aesculapius of the Alexandrians and Phoenicians." Here again is a repetition
    of the story of Osiris, Bacchus, Adonis, Balder, and HiramAbiff"

    Traduccion de la ultima oración:

    De nuevo, es una repetición de la historia de Osiris, Baco, Adonis, Balder, y HiramAbiff

    Saludos

  • Comentario por jhon talbot 28.08.10 | 06:14


    Y hablando de esoterismo, resulta que le ocurre lo mismo que al Cristianismo, según los analisis filológicos, ( aqui van todas mis demas carencias ) , etc.

    Y es nada menos que ya en el pasado había algo parecido. ( También le pasa al rock, cine, etc, por Ej. la Película Pretty Woman, es el argumento de la cenicienta, solo que en tiempos modernos, ahora es una trabajadora social y el principe es un millonario y su caballo una limosina blanca. )

    Transcribo aqui, sin hacer referencia al autor, la explicación de esta perorata.

    Nota: No cabe Aqui y la traducción es de Google. Ver la proxima postal.


  • Comentario por jhon talbot 28.08.10 | 04:40


    Yo estoy de acuerdo con Ernesto, el toque esoterico hace falta, por lo menos a mi.

    Saludos

  • Comentario por jhon talbot 28.08.10 | 04:36

    Saludos a Todos:

    De nuevo, si no encuentro la diana, me increpan.

    Mi duda consiste en la autoria de un escrito.

    La jurisprudencia moderna acepta que el traductor no posee derechos sobre lo traducido. Aún cuando digamos, hablando castellano antiguo, es de su puño y letra.

    También ocurre que se puede contratar a un escritor para que "moldee" un escrito. Si es un amigo y el escrito es solo una carta, seguramente se podrá encontar alguno bilingue, que la traduzca y a lo mejor hasta la embellece, sin que se pierda la autoría. Y si es a mano, puede ser una cuestion de estetica tambien.

    El punto espeluznante estaría expresandose cuando el autor desconoce el idioma al cual el traductor envia su escrito. No es lo mismo "Auf Wiedersehen" que Adios. En este caso solo queda resignarse y esperar que parezca lo que se quiere que parezca.

    Pudo la carta de Jacobo encarar estas premisas?

    Saludos

  • Comentario por Ernesto 27.08.10 | 20:53

    Esto sin Pedro y sin Sánchez-Montaña pierde mucho.
    Verdad, Lucas?

  • Comentario por sofía 27.08.10 | 19:52

    Tampoco creo a los q han expresado su desacuerdo con el libro de Mosterín les moleste lo q dice en esa entrevista, precisamente. Ni q vayan a cambiar de opinión tras comprobar q en cuanto a preservativos estén de acuerdo. No todo el mundo está tan ideologizado como para opinar sobre las ideas concretas, no en función de ellas mismas, sino de la etiqueta q se le coloca a la persona en virtud de otras ideas totalmente ajenas a la cuestión.

  • Comentario por sofía 27.08.10 | 19:29

    la ignorancia de quién? Porque aquí Mosterín de lo que habla es de los primeros cristianos al margen de lo que opine sobre el cultivo del algodón, por ejemplo, que está en su derecho pero no tiene nada que ver.

  • Comentario por sofía 27.08.10 | 19:22

    ¿Qué son las profecías en definitiva? No creo que los profetas fueran adivinadores del futuro en plan Rappel.

  • Comentario por ay que ver ¡que atrevida es la ign...! 27.08.10 | 19:17

    sigue
    Los organismos internacionales aconsejan a los Gobiernos de los países en desarrollo establecer políticas vigorosas de control de la natalidad, porque son indispensables para romper el círculo infernal del hambre y la miseria, y los Gobiernos lo habrían hecho hace tiempo si no fuera por la presión del fanatismo religioso, y en especial de la Iglesia católica. Pablo VI condenó la planificación familiar, la anticoncepción y el aborto en una encíclica, ya en 1968. Juan Pablo II, el Papa viajero, ha sido un verdadero vendedor ambulante de irracionalidad demográfica, y la influencia católica es la causa de que el aborto siga prohibido en toda Latinoamérica. No hace falta hablar del sida y los condones. Además, el Vaticano es incoherente, puesto que, si rechaza los condones porque erosionan el valor supremo de la reproducción, no habría peor pecado que la castidad, y sin embargo, ya ve usted. La Iglesia sigue con la estrategia de la sopa boba. Dad de comer al hambriento, y que se...

  • Comentario por hay que ver ¡que atrevida es la igno ..! 27.08.10 | 19:14

    ENTREVISTA: JESÚS MOSTERÍN
    La apuesta por el individuo. El País, JAVIER SAMPEDRO 05/03/2006
    Por cuestiones como ésta imagino que es tan antipático Mosterin
    ¿Hasta qué punto la Iglesia católica, con su oposición a las técnicas contraceptivas y de planificación familiar, es responsable del subdesarrollo del Tercer Mundo?
    No es en absoluto una casualidad que los mayores índices de natalidad se den precisamente en los países más pobres del mundo. El exceso de población es una de las principales causas del hambre, las plagas y todos los demás jinetes del Apocalipsis. En esos países, una familia tiene que elegir entre alimentar y educar bien a un hijo o malcriar a 10, condenándolos de nuevo al subdesarrollo, la miseria y la enfermedad.

  • Comentario por sofía 27.08.10 | 19:09

    El nacimiento en Belén es absolutamente innecesario para Marcos y para Juan (el 1º y el 4º evangelio). Se trata de un teologúmeno evidentemente. Si necesitaban considerarlo un hecho histórico ciertos grupos, entonces como ahora, es su problema. Probablemente Jesús era de Nazaret aunque no es imposible que hubiera nacido en cualquier otro lugar no muy lejano, Belén incluído, pero en ese caso lo tendrían clarísimo todos los evangelistas. ¿Ignoraba Lucas la historia contada por Mateo y por eso la contradice o por el contrario la conocía y responde a un midrash con un teologúmeno con matices diferentes sin más preocupación? ¿Recogen tradiciones orales que existían sin preocuparse de más? Eso no lo sé. Pero lo que está claro es que todo eso es muy secundario, mientras que como dice el Profesor Piñero sin la convicción de que Jesús había resucitado no se entiende la existencia del judeocristianismo, ni de ningún tipo de cristianismo. Esa era su convicción.

  • Comentario por David RV 27.08.10 | 18:57

    Coincido con Socho (por cierto, ¿reside usted en Finlandia, no?, un país que me encanta y que visité hace unos pocos años, tervetuola!) en lo que cita del profesor Piñero: una historia real pero modela según sobre todo dos pasajes: Isaías 53 y el Salmo 22.

    Hago aquí una reflexión en parte propia, pero sobre lo que dice la crítica textual e histórica. Se da además la circunstancia de que el pasaje de Isaías primero no es una profecía, segundo se refiere a Israel como pueblo o encarnado en el prototipo del "sufridor fiel". Y el Salmo algo parecido, los salmos en principio no son profecías (aunque en época de Jesús en ocasiones era empleados como tales).

    Se buscó en las escrituras pasajes que coincidieran y después se les encajó en la historia de la pasión. Y he aquí mi reflexión: si los judíos de la época esparaban a un Mesías guerrero es porque todas las profecías se referían al Mesías en estos términos. ¿Se equivocaron casi todos los profetas?

  • Comentario por desmitologización 27.08.10 | 18:50

    El libro sobre los cristianos es el más amplio de la serie. Jesús es presentado como un típico judío. La mayor parte de las ideas cristianas originales proceden de Pablo de Tarso, no de Jesús. Tras la conversión de Constantino, las discusiones teológicas sobre temas tales como la Santísima Trinidad con frecuencia fueron zanjadas por la fuerza. En este libro se analizan tanto las contribuciones intelectuales de los principales pensadores cristianos, como Agustín de Hipona, Tomás de Aquino y Lutero, como los grandes procesos históricos, tales como las cruzadas, las universidades, la Reforma y la Contrarreforma.

    Se dedica menos atención a los dos últimos siglos, pues Mosterín piensa que en este periodo el cristianismo se ha desacoplado completamente del pensamiento vivo científico y filosófico, por lo que las ideas cristianas han perdido toda vigencia y relevancia.

  • Comentario por sofía 27.08.10 | 18:43

    Se trataría entonces de la segunda mitad del siglo I, no del II:
    "El Nuevo testamento mismo, cuyas dataciones no dudo (50 d. C las primeras cartas auténticas de Pablo, 90-100 el evangelio de Juan, 120 la Segunda de Pedro, etc), nos da testimonio indirecto de ello. En evangelio de Juan sin ir más lejos y su Logos de la tradición filosófica y las especulaciones proto-gnósticas"
    Interesantes los precedentes en la cultura judía q no es necesario encontrar fuera de ella. Naturalmente ningún hombre es una isla, ni tampoco ninguna cultura lo es. Hay influencias mutuas y también hay coincidencias por el simple hecho de q todos somos seres humanos y nos planteamos problemas parecidos y las opciones y actitudes q podemos tomar son limitadas. Cuando Lao Tsé dice "poseo tres tesoros, amor, humildad y moderación.." suena parecido a sabios de otras culturas diferentes, q no por eso tienen q haberle conocido y haber sido influenciado x él, y si lo son, tampoco pasa nada.

  • Comentario por socho 27.08.10 | 18:12

    Galetel, tengo que documentarme mucho más sobre la figura del libro de Job! saludos cordiales.

  • Comentario por socho 27.08.10 | 18:03

    Sí, Galetel, no lo dudo, pero yo cito a Piñero, me imagino que con "modelados con historias del Antiguo Testamento", incluirá en parte al "Justo" -Sabiduría (2, 11-22; 5, 1-6).

  • Comentario por galetel 27.08.10 | 17:26

    Sí, Socho, seguro. Pero no sólo “el siervo de Yahvé” de Isaías. Ten en cuenta además, por favor, otras figuras del A.T., como por ejemplo la del “Justo” -que cité en otro post- tomada de Sabiduría (2, 11-22; 5, 1-6). Este texto es realmente impactante.

  • Comentario por socho 27.08.10 | 17:07

    Basada en hechos en parte reales y modelados con historias del Antiguo Testamento.

  • Comentario por socho 27.08.10 | 17:02

    **Comentario por Manue 27.08.10 | 14:37**
    -Copio-
    "Pero, si pasamos de Pablo y otros predicadores visionarios, ¿qué tenemos acerca de un Mesías que alguien judío reconozca como Jesús? ¿Qué de una tradición acerca de un mesías real -humano, histórico- fallido del que corre la tradición de que ha resucitado? ¿En qué momento aparece esa tradición? "

    -Para el profesor Piñero la simbología de la Pasión y post-crucifixión viene fundamentalmente de la tradición judía, en el evangelio de Lucas, el símbolo encarnado en el "ciervo de Jahvé", personaje misterioso, que no se sabe bien si se refiere a un Rey o al pueblo de Israel, derivado de las profecías de Isaias, para luego ser interpretadas por los cristianos en Jesús.

  • Comentario por Lucas 27.08.10 | 16:07

    Parece que Piñero toma distancias del panfleto de
    Mosterín. Vale más tarde que nunca,dice la sabiduría popular.

  • Comentario por David Mo 27.08.10 | 16:04

    No olviden Uds. nunca que no hablamos de testimonios de primera mano que aseguran haber visto algo, sino lo que otros, en su mayor parte de no se sabe qué mano, afirman que otros dijeron haber visto hace cuarenta años. La cosa es bastante, pero bastante diferente. La mayoría de uds. sigue asumiendo sin evidencia que los evangelios son relatos deformados de hechos. Cuando los trobriandeses se rien de Malinowski por su incapacidad para ver la Gran Serpiente que ellos han visto en la orilla del mar hablamos de una alucinación en primera persona. Cuando un trobriandés habla de las hazañas de un antepasado, estamos hablando de otra cosa con reglas de fabricación del relato diferentes. No hay que mezclar lo uno con lo otro. Dicho de manera brusca, parece que para la mayoría de los aquí escribientes la diferencia entre trobriandeses y evangelistas está en que los unos son considerados "salvajes" y no fiables y los otros "testigos". Por mera cercanía cultural.

  • Comentario por David RV 27.08.10 | 16:00

    Aclaro: el nacimiento en Belén fue una idea a priori para hacer concordar profecías. Eso parece bastante claro incluso para exégetas confesionales como Raymond Brown.

  • Comentario por David RV 27.08.10 | 15:57

    Sí, cierto Xabier, pero llamaba la atención en que si el hecho en sí de la resurrección fue tan grande e impactante para sus discípulos, ¿por qué las historias no coinciden? Esos detalles y muchos otros (¿sólo las mujeres o Pedro? ¿ángel o no ángel? ¿jardinero o no jardinero?) revelan que esas historias se elaboraron despúés en otro lugar y por otra gente, partiendo de una verdad: que al menos algunos de los más directos seguidores de Jesús proclamaron que lo habían visto tras su muerte. Exactamente como las historias de la Natividad: de las ideas de Jesús nacido en Belén y acompañado de "signos" Mateo y Lucas (o las tradiciones que recogieron) elaboraron una "reconstrucción", que no coinciden entre sí porque son independientes.

    En cuanto a lo 2º, tengo claro que Pablo conoció bien la doctrina del Jesús histórico, al menos lo proclamado en ese momento. Pero que no le importó, porque él tenía "hilo directo" con el Jesús resucitado. Palabras de Pablo.

  • Comentario por Xabier 27.08.10 | 15:29

    David RV:

    Aunque no me gusta romper el tema de la postal, le respondo que las diferencias sobre Jesús resucitado son de matices. El Jesús de Lucas y Juan puede atravesar puertas pero también comer pescado (supongo que como reacción a los que decían que vieron un espíritu). El Jesús de Pablo, tiene un "cuerpo espiritual" (1 Corintios 15) o "glorioso" (Filipenses). Quizás un cuerpo que puede ser tocado y atravesar paredes pueda calificarse de glorioso (¡ojo!, no estoy afirmando la veracidad de este hecho)

    Y como estoy harto de leer que Pablo no conoce nada del Jesús histórico o se desinteresa de él, como parece que el argumento de que las cartas de Pablo son circunstanciales no gusta, voy a ver qué dice Pablo: que Cristo le ha enviado a predicar el evangelio (1 Cor. 1) y que predica por doquier normas éticas (1 Cor. 4; Gal. 5:21). ¿En base a qué se afirma que Pablo ignora o se desentiende del Jesús histórico? Sus cartas son para lo que son

  • Comentario por David RV 27.08.10 | 15:26

    Manue, estoy de acuerdo con que el proceso de mitificación tuvo como principal influencia otras ideas paganas, pero creo que este se produjo ya en la segunda mitad del siglo II, en las propias comunidades fundadas directamente por Pablo con gran urgencia. El Nuevo testamento mismo, cuyas dataciones no dudo (50 d. C las primeras cartas auténticas de Pablo, 90-100 el evangelio de Juan, 120 la Segunda de Pedro, etc), nos da testimonio indirecto de ello. En evangelio de Juan sin ir más lejos y su Logos de la tradición filosófica y las especulaciones proto-gnósticas.

    Muchas veces no es necesario crear una historia mítica, simplemente coger una historia real y reinterpretarla y manipularla, como "El poema del Mío Cid", que transforma a un mercenario al mejor postor (ya fuera cristiano y musulmán) en un paladín cristiano y sin tacha. Y eso en el plazo de un siglo.

  • Comentario por David RV 27.08.10 | 15:19

    Yo estoy plenamente de acuerdo en que "algo" vieron, y fue una experiencia vital. Y lo digo en parte porque yo también conozco a una persona que me dijo que había visto un fantasma, y yo la creo, esto es, no es que crea en que ella haya visto un fantasma, sino que ha creído verlo, que ella vivió su experiencia como real.

    Pero tengamos siempre en cuenta una perspectiva: la historia de jesús y su resurrección tuvo más acogida entre los judíos helenistas, influenciados por la cultura pagana, que entre los judíos palestinos, donde apenas pasó como un soplo. Y mucho más entre los paganos que entre esos judíos helenistas. bajo mi opinión ahí está la clave: esa idea era rara para los judíos pero no para los gentiles. Pablo la difundió con notable éxito entre los gentiles. ¿Hubiera sobrevivido de no haber rebasado Palestina? Después de todo, a pesar de esa reinterpretación, digamos lo que digamos, el 99% de las profecías del Mesías anuncian a un rey libertador.

  • Comentario por galetel 27.08.10 | 14:40

    Gracias, Socho. Comparto, como dije, tu interés por la respuesta del Prof. Piñero.
    Espero que trate de ello el siguiente post que nos promete.
    Saludos cordiales.

  • Comentario por Manue 27.08.10 | 14:37

    Pero, si pasamos de Pablo y otros predicadores visionarios, ¿qué tenemos acerca de un Mesías que alguien judío reconozca como Jesús? ¿Qué de una tradición acerca de un mesías real -humano, histórico- fallido del que corre la tradición de que ha resucitado? ¿En qué momento aparece esa tradición? No me refiero a la de un Dios que se encarna, se libra de una matanza, obra prodigios, muere y resucita con aignificación soteriológica al tercer día (de esto entienden los egipcios desde 3000 años aC, los frigios, los griegos, los persas, los romanos y varios pueblos más) sino de su fusión con un hombre real del que nada sabemos hasta bien entrado el siglo II. Hasta su 2ª mitad. Cuya historia se funde con la de un Dios o semidiós clásico. Me interesa en qué momento ocurre tal cosa y ya quisiera que las diversas teorías sobre etapas redaccionales evangélicas hasta acomodarse en diversos aspectos esenciales -en pleno siglo IV y post.- con la cristología helenística y la religión estatal romana.

  • Comentario por galetel 27.08.10 | 14:34

    Habría mucho que decir sobre esto. Pero no quisiera meterme a dar mi opinión en detalle sobre ello ahora, porque creo previo, y más interesante para el tema de este post, ponerse de acuerdo sobre lo que comenté en mi comentario anterior. Perece que tú si estás de acuerdo, porque has pasado sin más al paso siguiente; pero no todos lo estarán, supongo.

    Saludos cordiales.

  • Comentario por galetel 27.08.10 | 14:33

    Claro, David RV. El paso siguiente, una vez aceptado lo que he dicho en mi comentario anterior, es preguntarse por qué, si los discípulos no la esperaban, llegaron a creer firmemente en esa resurrección tan sorprendente y única. ¿Qué clase de experiencia tuvieron? ¿Fue una alucinación, particular y/o colectiva? ¿Fue producto de su reflexión sobre el caso de Jesús, apoyada en las Escrituras? ¿Hubo primero una experiencia espiritual extraordinaria que los impulsó a hacer esa reflexión?
    Por supuesto, los evangelios y Pablo relatan lo que pasó de una manera que debe analizarse críticamente; no son creíbles al pie de la letra; a mi modo de ver, son la manera que tuvieron de expresar algo inexpresable en términos habituales, y además sufrieron, por supuesto, las deformaciones y exageraciones inevitables, producto de su transmisión oral.


  • Comentario por Manue 27.08.10 | 14:32

    Algunos autores ven extraño que el Mesías fallido que muere crucificado pase a fundirse con otra entidad soteriológica y helenística. ¿Tan pronto ocurre esto?
    ¿Es el CJ paulino un hombre histórico recientemente ejecutado u otra entidad? Sé que es la versión dominante, pero ha sido puesta en duda por varios autores. Tenemos, un personaje histórico recientemente fallecido del que Pablo se desinteresa o desconoce cualquier cosa histórica, cualquier frase, oración o milagros, todo lo cual ha sustituir con conceptos sacados del AT y de un par de obras qumranitas. No menos llamativo es que, no obstante su contacto esencialmente visionario y postmortem, Pablo se considere más ortodoxo y atinado, con derechos mayores, en promover su particular Mesías creado como 2º Adán en el momento de la Creación, de cuya crucifixión soteriológica se cree testigo privilegiado, aun por encima de los supuestos testigos directos que conocerían el mensaje genuino del crucificado que vendrá a reinar "al fi...

  • Comentario por socho 27.08.10 | 14:21

    El profesor se adentra en las dudas que me cuestionaba yo ayer en el extracto que hace referencia GALETEL - "Comentario por galetel 27.08.10 | 09:51"- .... Aunque espero con afán a la postal de mañana de Piñero a ver si sigue por el mismo "camino" y conocer sus conclusiones.

    -GALETEL- en tu comentario *galetel 27.08.10 | 12:47* Me parece interesantísimo, y por ahí iban mis "tiros" ayer en las dudas que me asaltan sobre las posturas de Mosterín y algunas de Piñero.
    Y de los que se posturan con un Jesús (insistiendo en su fracaso misionero en vida) reinventado por sus seguidores (ej:Paulino) -para mi incomprensible encontrar el motivo-, ese punto es en lo que me gustaría conocer la postura del profesor Piñero, la causa que diferenció el "triunfo doctrinal" de Jesús con respecto a esos 11 o 12 personajes similares o incluso a J. el bautista más influyente que Jesús en vida (dicho por Piñero).

    Muy interesante su comentario Galetel. Saludos cordiales.

  • Comentario por David RV 27.08.10 | 14:04

    El problema, Galetel, es: ¿lo que los discípulos de Jesús vieron se corresponde a la forma en la que nos lo presentan los evangelios - conocido es que es el pasaje más contradictorio entre ellos - o Pablo? ¿Fue una visión, un fantasma que atraviesa paredes (Lucas), un cuerpo físico plenamente humano (Lucas!), un cuerpo de alguna manera especial (Juan) o una visión inexplicada (Pablo)?

    Lo más sencillo pensar es en esto hay una clara bola de nieve, que de una visión individual o de un pequeño grupo (nada raro en la Antigüedad, incluso en la actualidad) de una figura, o incluso a través del sueño (hay muchísimos ejemplo en la tradición judía de "apariciones" - ángeles por ejemplo - a través de los sueños), hasta una resurrección física que la tradición judía reservaba a la colectividad, pero otorgada sólo a Jesús a la medida que su figura se iba divinizando.

  • Comentario por galetel 27.08.10 | 13:08

    Naturalmente, como he explicado en otras ocasiones, eso no contradice el que Jesús haya sido ejecutado por motivos políticos (Caifás: mantener el orden público; Pilato: combatir la sedición). Pero la iniciativa del Sanedrín, al aprobar entregarlo y acusarlo a Pilato, fue lo que lo hizo posible.

  • Comentario por galetel 27.08.10 | 12:48

    en un proceso en el que no hubo nada de ilegal ni incorrecto.
    Por eso, precisamente, la resurrección de Jesús, en la concepción de los discípulos, fue un caso especial, sorprendente, único, que caía fuera del contexto de resurrección general.

  • Comentario por galetel 27.08.10 | 12:47

    Quiero insistir en un punto que me parece crucial:
    ¿Por qué creyeron los discípulos (y discípulas) “en la resurrección ÚNICA de Jesús FUERA de ese contexto de resurrección general”?
    -Porque el caso de Jesús NO se ajustaba a “la creencia general del judaísmo apocalíptico en la resurrección de los elegidos, justos judíos”.

    Si el caso de Jesús hubiese sido el de un héroe más defensor de la Torá y de la nación judía, sus discípulos habrían esperado para él una resurrección IGUAL a la de los demás justos judíos, DENTRO del contexto de resurrección general.
    El que fuese considerado un caso ÚNICO, FUERA del contexto general –como afirma el Prof. Piñero- demuestra que sus discípulos NO vieron la muerte de Jesús como un ajusticiamiento injusto, aplicado por el poder romano a un héroe nacionalista judío, SINO como el caso de un “maldito”, condenado por iniciativa de sus propias autoridades judías por ponerse por encima de la Torá, en un proceso en el que no hubo na...

  • Comentario por sofía 27.08.10 | 12:03

    Gracias al profesor Piñero por sus explicaciones sobre el texto de Mosterín.
    Yo sigo reafirmándome en mi opinión de que la recensión es muy interesante y de que el libro de Mosterín no merece la pena leerlo -aunque sigue sin ponerme los pelos de punta.

  • Comentario por Xabier 27.08.10 | 11:48

    Después de una lectura rápida, me adhiero a las opiniones críticas del profesor Piñero.

    Yo no creo que el texto de Mosterín sea un panfleto (en postales anteriores, me he mostrado bastante crítico pero intentando ser al mismo tiempo respetuoso y espero haberlo conseguido), pero en varias cosas me parece que deja que desear, aunque no dudo de su honradez intelectual y pienso simplemente que errare humanum est, lo cual también vale para mí el primero.

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