Hoy escribe Antonio Piñero
Según dijimos en la nota anterior, pasamos a hora a describir en sus líneas esenciales cuál es la imagen o cuadro histórico de cómo ha actuado la tradición cristiana primitiva que ha tenido una importancia absolutamente decisiva para comprender el Nuevo Testamento. Este cuadro es el siguiente:
1. Tras el aparente fracaso de la misión de Jesús (la muerte en cruz), sus discípulos creen firmemente que ha resucitado y esperan su inmediata venida como mesías, es decir su parusía. Debido a la creencia en la resurrección de su maestro comienzan a investigar en las Escrituras diversos pasajes que justifiquen el fracaso de la cruz y los eventos de la Pascua (la resurrección sobre todo).
Al principio no hay ningún interés, o muy poco, en poner por escrito lo que se recuerda y dice sobre Jesús. Este recuerdo se produce sobre todo en las reuniones comunes litúrgicas donde se evocan sus hechos y palabras.
A poner por escrito esas acciones o palabras del Maestro se llega tan sólo por necesidades de la predicación o propaganda, especialmente cuando se apaga el fervor de la expectativa inmediata de la parusía o venida de Jesús. La primera acción comunitaria, por tanto, fue la transmisión oral de material sobre Jesús y su interpretación por medio de las Escrituras (lo que hoy llamamos Antiguo Testamento).
Estos dichos y hechos se transmiten de manera aislada, inconexa, sin datos de tiempo y de lugar. Son pequeñas unidades o “formas”.
2. La tradición sobre Jesús que se fijará por escrito más tarde en los Evangelios no se alimenta sólo de recuerdos puros, sino de una doble fuente:
a) De los recuerdos de dichos y hechos de Jesús;
b) Y también de la interpretación, reconstrucción, recapitulación, resúmenes y puesta al día de ese material por profetas, apóstoles y maestros cristianos en la catequesis, actos litúrgicos y en la predicación misionera. Las leyes de transmisión crecimiento y fijación de todo este material son las propias de la tradición oral.
Los tres tipos de personajes que se acaban de nombrar son los tipos prominentes en esas comunidades, aún no jerarquizadas, del todo y que se regían en especial por quienes tenían en su mano la enseñanza, el contacto por el Espíritu con Jesús resucitado y con la divinidad en general y los que habían emprendido la tarea de convencer a otros que Jesús era el mesías verdadero que ya había llegado.
3. La fijación por escrito de las pequeñas unidades, o “formas” tenía su modo de proceder específico:
• Había una notable correspondencia entre la forma oral y la escrita;
• La plasmación del material no se regía por motivaciones individuales, sino sociológicas: por los intereses y necesidades vitales y espirituales del grupo cristiano que lo transmite.
Por ejemplo, una iglesia, como la de Mateo, que mantenía notables disputas teológicas con los judíos circundantes sobre la interpretación de la Ley, recogerá con gusto y aplicará a su vida material sobre Jesús que trate de la Ley y de su interpretación por parte de Jesús : relatos polémicos con los fariseos y sentencias que interpretan las normas de la Ley.
4. El marco geográfico e histórico de las historias originales se perdió, pero se fue reconstruyendo o formando artificialmente después: en los evangelios canónicos este marco es claramente artificioso; es obra de los redactores o evangelistas.
5. Ciertas palabras de los profetas cristianos primitivos, pronunciadas en nombre de Jesús resucitado que los inspira con su Espíritu, se introducen dentro de la tradición del Jesús terreno sin ninguna marca distintiva especial, con lo que se confunden con éstas.
Por tanto, hay “palabras de Jesús” en los Evangelios que no son propiamente de éste, sino de los profetas primitivos que hablaron en su nombre. La explicación de este proceso es, pues: Jesús vive en la comunidad; los profetas inspirados participan de su mismo Espíritu. Lo que diga un profeta inspirado es como si lo dijera Jesús.
6. El resultado actual final de todo un largo y complejo proceso de transmisión y recopilación son nuestras fuentes canónicas (evangelios, principalmente, y otros escritos).
Los evangelios en concreto son el fruto de un proceso de tradición y redacción, junto con una historización posterior, es decir, la ordenación del material en forma de biografía de Jesús es un estadio muy tardío de la tradición.
7. El género literario que interesa para reconstruir en la posible la figura de Jesús es el Evangelio. El estudio de esta forma literaria al compararla con otras de la época helenistico-romana.
En primer lugar:
· No se pueden catalogar entre las obras dedicadas a escribir “historia”.
· Tampoco es posible tomarlos como “vidas” en el sentido de una biografía helenística,
· Ni como colección de historias y dichos en el sentido de los memoriales de la literatura antigua.
(Material tomado en parte de la Guía para entender el Nuevo Testamento, pp. 143-144).
Seguimos en la próxima nota
Saludos cordiales de Antonio Piñero.
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galetel 08.08.10 | 14:33
Pasaron los años, los lustros y las décadas. El entusiamo se serenó, la esperanza se asentó, el culto se instituyó, la predicación se formuló. Pero la confianza en su inspiración por el Espíritu les siguió garantizando la fidelidad completa al Jesús que conocieron y amaron, germen y fundamento del Jesucristo que ahora conocían mejor y amaban más intensamente aun, y que transmitieron oralmente y luego por escrito a sus sucesores. Sin diteísmo ni adulteración alguna.
Comentario por galetel 08.08.10 | 14:31
Afán irreprimible el suyo de aplicar lo descubierto a su actitud vital, a las circunstancias concretas de sus vidas, en espera confiada de la próxima venida gloriosa, y proclamando esta confianza a los que la tildaban de “diteísmo” y los expulsaban de las sinagogas:
“El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su siervo Jesús, a quien vosotros entregasteis…al Señor que lleva a la Vida hicisteis morir. Pero Dios le resucitó de entre los muertos, y nosotros somos testigos de ello. (…) Vosotros sois los hijos de los profetas y de la alianza que Dios estableció con vuestros padres al decir a Abraham: ‘En tu descendencia serán bendecidas todas las familias de la tierra’. Para vosotros, en primer lugar, ha resucitado Dios a su siervo y le ha enviado para bendeciros”. (Hechos 3: 13, 15, 25)
Comentario por galetel 08.08.10 | 14:28
¿Cuál hubo de ser la disposición de unas personas que creyeron a pies juntillas haber recibido una revelación especial según la cual Jesús vivía resucitado a la diestra de Yahvé, había sido el representante de Yahvé, les había comunicado el mensaje de Yahvé, y vendría pronto como Hijo-del-Hombre a traerles la salvación de Yahvé?
Sí, claro. Un entusiasmo incontenible, una confianza total en la inspiración del Espíritu que les había revelado esa Verdad, directamente y a través de las Escrituras, un afán de repensar y meditar los dichos y hechos de Jesús para descubrir en ellos su esencia espiritual más profunda que antes se les había escapado, más allá de su literalidad superficial. Recordar, interpretar y transmitir los dichos y hechos fielmente, con la fidelidad del espíritu que vivifica, no de la letra que mata. (A los que la hayan leído, les recuerdo mi cita de un conocido texto de “El principito” de Saint-Exupéry).
Manue 09.08.10 | 22:12
Xabier: mi tesis NO es la de Doherty, aunque se acerca algo más a la de este autor en lo que se refiere a su crítica de la falta de citas directas de algo histórico en lo referente a Jesús: los historiadores lo desconocen, los judíos también: hay que suponerlo todo recurriendo a los textos del NT; Pablo se desinteresa del Jesús histórico (le reconozco alguna inconsistencia a Doherty, como ya le comenté en otra ocasión, pero son más fuertes y llamativas las inconsistencias de muchas explicaciones alternativas que incluyen a autores supuestamente respetables); los apologetas se desentienden de un hombre histórico hasta el 180 dC (con la excepción de Justino, antes de ese momento). En fin, si lee la tesis de Acharya o las síntesis de otros divulgadores (Asimov, Eslava Galán, P. Rodríguez, Shonfield, Deschner), hallará inconsistencias.
Claro que el éxito de ventas de alguien no es tanta garantía: le sorprenderá saber que Hubbard aparece como uno de los au...
Xabier 09.08.10 | 21:51
Manue:
Le pido disculpas si le he ofendido con mis símiles. De hecho, después del símil de las ecuaciones puse una frase de Einstein de que todos (lo cual me incluye) somos ignorantes para tratar de evitar, por lo visto sin éxito, que se sintiera injuriado.
Tengo que creer lo que me dice acerca de sus lecturas, aunque siendo así me extraña su admiración por Doherty. Me parece que es como citar el Génesis en un debate sobre el origen de la vida. Sus tesis sobre el Jesús espiritual no están demostradas, no encajan con la mentalidad judía y no tienen apoyo en los textos -los cuales tergiversa- e ignora los textos que no le convienen.
La escasez de textos del siglo I sobre Jesús no es sorprendente. Los primeros cristianos eran muy pocos. Y, por poner una analogía, no sé de ningún historiador que mencione a Ron Hubbard en algún libro de historia del siglo XX. Eso por no citar el TF, que sólo una minoría cree que es 100% fa...
Manue 09.08.10 | 19:04
del 70.
¿Me aprueba Vd.?
Ahora tengo que confesarle que no creo que Jesús resucitara. Que sé que la idea de la resurrección y buena parte del mito que incluyen los evangelios (incluyan, como creo, o no lo hagan, como creen otros, la vida real de alguien real), eso que he resumido como anunciación, nacimiento-encarnación, adoración, magisterio, persecución, crucifixión, resurrección-salvadora al tercer día, tiene una decena de precursores casi idénticos.
He sumado otra cincuentena de textos a los que llevaba y mis dudas han crecido sobre aspectos esenciales, precisamente, por conocer más Hª
Moisés tiene un precursor mítico en Sargón de Acad, el primer emperador conocido, el cual fue abandonado en una cesta de mimbre para ser salvado de una matanza; la cesta viajó por el río, etc. Conocer esto nos autoriza a dudar si el de Sargón es o no un relato mítico; pero no del de Moisés: si éste lo precediera en más de mil años, seguramente, con...
sin tener en consideración que el Mesías era un liberador judío, un valido de Dios, además de un líder nacional: un hombre del pueblo llamado a gobernar el reino mesiánico que incluirá la sumisión de sus vecinos (y odiados enemigos históricos). Jesús muere, pero en varias semanas algunos de sus discípulos aseguran que lo han visto resucitar y dan un nuevo sentido a su misión, de modo que renuevan sus energías e, insuflados de lo que llamamos espíritu santo, comienzan una predicación que los lleva a fundar Iglesias y generar el germen de los evangelios, que se escribirán (y ultimarán) unas décadas más tarde.
La nueva secta, al principio una filial del fariseísmo que apenas incluye a la escatología y mesianismo usuales la idea de que el Mesías ya ha venido y sido crucificado, pero que ha resucitado y vendrá a regir el mundo antes de que pasara aquella misma generación, pasa a ser mal vista y perseguida (ebionitas) cuando se dirige a los gentiles (Pablo) o no se suma a la Guerra ju...
sin tener en consideración que el Mesías era un liberador judío, un valido de Dios, además de un líder nacional: un hombre del pueblo llamado a gobernar el reino mesiánico que incluirá la sumisión de sus vecinos (y odiados enemigos históricos). Jesús muere, pero en varias semanas algunos de sus discípulos aseguran que lo han visto resucitar y dan un nuevo sentido a su misión, de modo que renuevan sus energías e, insuflados de lo que llamamos espíritu santo, comienzan una predicación que los lleva a fundar Iglesias y generar el germen de los evangelios, que se escribirán (y ultimarán) unas décadas más tarde.
La nueva secta, al principio una filial del fariseísmo que apenas incluye a la escatología y mesianismo usuales la idea de que el Mesías ya ha venido y sido crucificado, pero que ha resucitado y vendrá a regir el mundo antes de que pasara aquella misma generación, pasa a ser mal vista y perseguida (ebionitas) cuando se dirige a los gentiles (Pablo) o no se suma a la Guerra ju...
o Comentario por Manue 09.08.10 | 18:46
Xabier: ha quedado clara su postura. (...) Quiero aprender cosas, pero ¡caramba! He escrito una obra en dos tomos sobre el tema hace unos 10 años. Le aseguro que había leído el NT y parte del viejo, además de una cincuentena de libros y artículos. Curiosamente, por entonces pensaba como Vd (aunque siendo aconfesional): Pablo hablaba de Jesús el Cristo, cuya Segunda Venida esperaba (pero no ocurrió, esto no hay quien lo cambie), pero se desentendía del Jesús de carne y hueso -que alguna vez existió y dijo, e hizo, algo- para centrarse en el Jesús resucitado, cuyo plan y esencia "conoce". Los dos apóstoles principales tienen un serio conflicto con él porque hace pocos conversos entre los judíos y no tiene remilgos en dirigirse a los gentiles si no encuentra seguidores judíos
¿qué quiere decir que lo más parecido a un cuerpo glorioso es la visión del Monte Tabor?
No recuerdo esa afirmación del profesor Piñero. Supongo que para buscarla debo utilizar en busca al palabra "cuerpo glorioso" o "resurrección"
Buscaré, porque no me cuadra con lo que habéis afirmado antes de las visiones del resucitado.
o Comentario por Xabier 09.08.10 | 18:28
Manue:
Si le ha sentado mal el ejemplo de las ecuaciones le pongo otro. Debatir de estos temas (en los que no me considero experto) sin haberse leído el NT sin intermediarios y alguna introducción seria al tema, es como debatir sobre Don Quijote (o el libro que usted quiera) sin habérselo leído.
Primero, ha de leerse sin intermediarios los evangelios y las epístolas paulinas, como mínimo y, de postre, alguna obra divulgativa sobre el tema. Este blog y el de Tendencias21 son muy útiles.
Después de eso, ya podemos debatir seriamente.
o Comentario por si 09.08.10 | 17:11
J.P. 08.08.10 | 17:59
Y sobre la escritura en Palestina, aparte del trabajo del profesor Millard que cité (su libro Reading and Writing
In the Time of Jesus, Sheffield Academic Press, 2000, que puede consultarse en googlebooks, y su artículo resumen online), después del AT, los apócrifos, Qumran, etc., pues parece que sí, que había alguien que escribía, aunque fuese judío. Saludos cordiales
o Comentario por si 09.08.10 | 17:10
J.P. 08.08.10 | 17:54
Estimado Crisanto: el libro de Han, ¿describe a la dinastía imperial, desde Augusto hasta Claudio; así como a los sucesivos emperadores de Roma hasta el primer cuarto del siglo III? Porque no lo he visto como fuente para el estudio de la historia de Roma. Que yo sepa, al único romano o habitante el imperio que cita es a Marco Aurelio (Andun; quizás Antonino) a propósito de la embajada que envió a la costa vietnamita. Y, en fin, eso de que la descripción del Imperio Romano es bastante meticulosa, es un poco dudoso al menos, ¿no? ¿O todos los romanos son altos y honestos, los pilares de los palacios romanos son de cristal, sus reyes elegidos entre los más capaces que aceptaban sin acritud su deposición en caso de calamidad climática, etc.? Así que creo que es mucho menos útil para el estudio del cristianismo primitivo.
http://depts.washington.edu/silkroad/
texts/hhshu/hou_han_shu.html#sec11
o Comentario por Manue 09.08.10 | 15:11
Volviendo al debate:
- ¿Pasó Jesús tan desapercibido como parece, desconocido por todos los historiadores de uno de los siglos mejor cubiertos informativamente de toda la Antigüedad? Tenemos detalle de la vida y procesamiento de diversos caudillos menores y mesías fallidos, de debates doctrinales, de predicadores milagreros, pero ¿ni una palabra de Jesús? ¿Ni siquiera entre los legajos de tradiciones y registros propiamente judíos hay mención alguna a este Maestro?
- ¿Es posible que tampoco exista (en algún momento previo a la destrucción del templo dentro de ese mismo siglo I) de la tradición de un mesías (hombre histórico y candidato a rey) resucitado?
- ¿Cuándo se inicia la divinización de Jesús? Desde luego, el 4º evangelio habla de un Jesús divino... Pero todos los evangelios han tenido etapas redaccionales hasta un momento demasiado tardío para que nos sirva (o haga fácil la investigación de un desarrollo lento).
o Comentario por Manue 09.08.10 | 14:45
Parece ser que hay profesores que se ofenden cuando se hacen preguntas y consideran que su propia tesis -y poco más- es científica. "Saben" y pueden poner nota a otros, despreciarlos como gente que "no sabe ni sumar" y otras lindezas, y eso que hablamos de temas que admiten dos tipos de evaluación y sólo nos interesa la científica (que puede argüírse racionalmente a partir de información basada en datos) y no la doctrinal (que incluye fe particular cuyo cuestionamiento frecuentemente es causa de indignación y desautorización).
No me aluda o evalúe y no le plantearé las cuestiones que, humildemente y con ánimo de aprender, aunque críticamente por supuesto, esto es, a partir de mi actual conocimiento (lo que ya sé y hoy entiendo posible), y no de lo que creía saber (estimaba verdadero) cuando defendía lo mismo que Vd, le planteaba. No han sido respondidas y los insultos o valoraciones supranegativas las filtro.
Un mesías resucitad...
o Comentario por Xabier 09.08.10 | 14:02
Lucas:
No le falta razón. Para Pablo, el cuerpo de Jesús no se reanimó, sino que se transformó en un cuerpo glorioso. Y, según Lucas y Juan, Jesús resucitado no es un espíritu -se le puede tocar- ni un cadáver reanimado -atraviesa puertas-.
No sé que opina usted (o el Dr. Piñero, cuya opinión siempre estimo aunque no las comparta el 100% de las veces), pero en el NT lo más parecido a un cuerpo glorioso es la visión del monte Tabor.
La cita completa merece la pena:
"Así, si uno les dice: "La prueba de que el principito existió es que era encantador, que reía y que quería un cordero. Cuando se quiere un cordero, es prueba de que se existe", alzarán los hombros y te tratarán como a un niño ! Pero si uno les dice: "El planeta del que venía es el asteroide B 612", entonces quedarán convencidos y no molestarán más con sus preguntas. Son así, no hay que disgustarse con ellos. Los niños deben ser muy indulgentes con los adultos."
o Comentario por Lucas 09.08.10 | 12:21
Me da la impresión de que la palabra "Resurreción" no significa la mismo para todos. Para muchos puede que sigua significando "la reanimación de un cadaver". En el documento más antiguo que se conserva, el de Rom. 1,3, no significa reanimaciçon de un cadaver.
Hay varios textos en los sinópticos donde Jesús habla de otra vida. A mí me gusta pensar que la vida no se acaba; se acaba la existencia espacio-temporal. La muerte es una metamorfosis.
Jesús añadió un último peldaño a la escalera de necesidades diseñada por Maslow: el de la trancendencia. Su resurreción es la esperanza de los que conceden credibilidad a Jesús. A mí me gusta sustituir la expresión ,"Creer en Jesús" , por la de "Creer a Jesús".
o Comentario por Xabier 09.08.10 | 11:54
"Un mesías resucitado, dado el ambiente de la época habría supuesto una mecha sobre un barril de pólvora" ¿Y no se le ha ocurrido a Asimov la posibilidad de que la gente se lo tomase a cachondeo?
"Varios autores -no la emprenda tanto contra Doherty sólo porque lo denuncie también- denuncian como referidas a un personaje atemporal que podría haber existido 2 siglos antes" Sí la emprendo con Doherty. Respeto a los autores que dicen que Jesús pudo ser un mito, aunque no lo comparto. Pero una cosa es decir eso y otra cosa es decir que no fue terrenal. Eso es una mamarrachada.
En el blog "Cristianismo e Historia" hay una larga serie sobre la divinización de Jesús. Pese a mis diferencias respetuosas con el Dr. Piñero acerca de esta cuestión, se lo recomiendo. Cuando se lo lea, podemos seguir hablando. Me estoy aburriendo de hablar de ecuaciones con alguien que no sabe sumar y restar.
Todos somos ignorantes,...
o Comentario por Manue 09.08.10 | 10:41
Me gustaría hallar algún rastro de escrito o referencia de tradición judía, previa a la Guerra del 70, de un Mesías resucitado que además se corresponda con un hombre histórico. Según Asimov (que se limita a divulgar en su Guía de la Biblia, obra que tiene 40 años y refleja el consenso "confesional" de entonces, presentando a un Jesús no sólo existente sino acorde con el pensamiento tradicional cristiano), un mesías resucitado, dado el ambiente de la época (primera mitad del siglo I) habría supuesto una mecha sobre un barril de pólvora, una rebelión masiva imposible de acallar por historiador alguno. Y sin embargo, ni siquiera hay noticia de Jesús, de su magisterio, de su paso por el mundo, de sus seguidores directos (salvo ese "hermano del Señor" que Josefo atribuiría a Jacobo; y esas cartas paulinas que varios autores -no la emprenda tanto contra Doherty sólo porque lo denuncie también- denuncian como referidas a un personaje atemporal qu...
Comentario por Manue 09.08.10 | 10:31
En ningún texto se habla del 25 de diciembre, fue, simplemente, una "verdad" más tomada del resto de precursores de Cristo (el mito reseñado anteriormente: anunciación-encarnación-adoración-crucifixión-resurrección salvífica), que se hallaba en competición con Mitra. Otras "verdades" mitraicas se incorporaron a los textos en fecha tan tardía como el siglo IV (probablemente). Incluso el domingo (Sol Invictus = Sunday) pasó a ser el día del Señor (Dominus-e).
Entonces, en pleno año 36 se hablaba de Mesías resucitado, aunque no predica (¿no dice eso de "id y predicad el evangelio a toda criatura"? Un tanto anacrónico, pues no existe aún otro evangelio que aquella "buena nueva" que resultó falsa -o fallida), ni es Dios, aún no es un Dios encarnado en un cuerpo humano ni un humano que ha sido divinizado a través del bautismo de Juan el B., ni ha pasado a serlo tras resucitar, ni lo era desde el principio de los tiempos (Juan E.) ni de la cre...
Y, una pregunta, ¿en que texto del NT se dice lo del 25 de diciembre?
o Comentario por Xabier 09.08.10 | 10:26
Continúo.
La divinización de Jesús fue progresiva.
Sé que usted no lo cree por una razón muy sencilla: porque Doherty dice en su panfleto lo contrario.
Pero estoy acostumbrado a que haya gente que confíe más en personajes de ese tipo que en los científicos.
o Comentario por Xabier 09.08.10 | 10:20
Manue:
Acaba de decirme: " Vd debe creer que en el año 36 había judíos que a) creían que un hombre, un candidato a Mesías fallido y muerto, había resucitado, predicado tras ello y ascendido al cielo; es más, que este mesías era Dios mismo que se había encarnado y que pronto bajaría para reinar en el Reino del Fin de los Tiempos"
De su presunción sobre lo que creo que creían unos judíos el año 36, es cierto hasta "había resucitado". No es cierto lo de que predicó tras su resurrección. Tampoco creían que era Dios y se había "encarnado"
Como se ha dicho en este blog hace no mucho, la Cristología sobre la Encarnación aparece en el Evangelio de Juan, pero no en los evangelios sinópticos ni en las cartas de Pablo.
Puesto que Vd escribió el día que el profesor Piñero explicó esto, está claro que da más credibilidad a Doherty que al profesor Piñero.
Y, una pregunta, ¿en que texto del NT se ...
o Comentario por Manue 09.08.10 | 09:35
Puede hablar de sus creencias o atacar sin otro argumento que su ataque "ad hominem", pero preferiría centrar la cosa en la "verdad" y la historia. Aun en el reconocimiento de que pisamos terreno movedizo del que poco se sabe. Respeto mucho lo que dice el profesor Piñero y prácticamente me parece verosímil casi todo (aunque dudosa una parte: un simple "puede" haber sucedido así, es probable o plausible; y un "puede haber sucedido así" que no le niego a Doherty, ni a Eisenmann, ni a Cascioli, ni a Crossan, ni a Brandon, entre otros -incluido Conde-Torrens en su primera obra; la que no descubría-denunciaba el término "Simón").
He pedido pruebas de esa creencia temprana en la resurrección de un personaje histórico (no de un ente mítico, en cuya resurrección se creía 3000 años antes del siglo I) que viene a cumplir todo el relato mítico (y que ha sido denunciado como tardíamente historizado, en el siglo II). No me sumo en no creer que exi...
Comentario por Manue 09.08.10 | 09:14
Xabier, ¿por qué iba a desoír su consejo? He leído a varios autores confesionales, créame. ¿Vd no se fija en el color del gato? Prefiero los autores científicos, ¿lo ...
o Comentario por Manue 09.08.10 | 09:24
¿LO duda?
Por cierto, me interesa más la respuesta a mis preguntas que las alusiones personales. Vd debe creer que en el año 36 había judíos que a) creían que un hombre, un candidato a Mesías fallido y muerto, había resucitado, predicado tras ello y ascendido al cielo; es más, que este mesías era Dios mismo que se había encarnado y que pronto bajaría para reinar en el Reino del Fin de los Tiempos; O bien, b) que los judíos se habían helenizado hasta el punto de absorber la parte común de los mitos y cultos mistéricos de los países del mundo helenístico (Grecia, Egipto, Siria, Persia, etc.), de modo que asuntos como la Resurrección de un Dios anunciado, encarnado (engendrado con una virgen un 25 de diciembre), ad...
o Comentario por Xabier 09.08.10 | 08:36
Manue:
Al igual que no hizo caso a mi recomendación de leer sin intermediarios las epístolas paulinas -si lo hubiese hecho, hubiese dejado de citar al analfabeto y/o mentiroso de Earl Doherty-, supongo que desoirá este consejo: lea algún libro serio sobre el Nuevo Testamento.
Si desconfía de los autores confesionales porque se fija en si el gato es blanco o negro, le sugiero que lea la obra de algún científico no confesional. Por ejemplo, la Guía para Entender el Nuevo Testamento.
Así verá que Hechos de los Apóstoles no es del siglo II sino del siglo I.
Pero supongo que se fiará más del charlatán de Doherty que del Dr. Piñero. Es normal, hay mucha gente que se fía de Dan Brown y similares. Los que creen a Doherty, Conde Torréns o Carotta, entre otros, son a la Historia lo que los creacionistas que creen que Dios creó el mundo en 6 días a las ciencias naturales o los que creen en el tarot...
o Comentario por David RV 09.08.10 | 00:23
Fue ciertamente importación de la aportación de esta "Historia de las formas" para llegar a intuír lo que fue el Jesús histórico. Opino que deberían tenerse hoy en día más presentes sus parámetros, en especial dar relieve a la inserción de lo creado por los "profetas" y el "don de lenguas" de las iglesias paulinas, además de la aportación sumamente intelectualizada de los ambientes especulativos judío-helenísticos, ambiente sin duda protognóstico (Juan).
o Comentario por galetel 08.08.10 | 22:59
Sí, Antón, estoy de acuerdo: “con Dios, sobra.”
Gracias. Saludos.
o Comentario por galetel 08.08.10 | 22:54
“Son así, no hay que disgustarse con ellos. Los niños deben ser muy indulgentes con los adultos.”
o Comentario por Antón Pirulero 08.08.10 | 22:54
Si lo que dices, (perdona el tuteo) lo sientes, se te podrías aplicar una frase de Jesús: "no andas muy lejos del reino de Dios"... aunque sólo sea como "probabilidad de nuestra vida mortal", que tampoco ha de ser desperdiciada ni desechada.
Ya sé que "únicamente reflejamos nuestros más profundos anhelos"... Con Hacienda no sería suficiente. Con Dios, sobra.
Saludos.
o Comentario por galetel 08.08.10 | 22:49
De los que son como niños –de los que dicen: "La prueba de que el principito existió es que era encantador, que reía y que quería un cordero. Cuando se quiere un cordero, es prueba de que se existe"— es el reino de los cielos.
Los que son escépticos, fríos y eruditos, como adultos –que quieren sólo saber si "El planeta del que venía es el asteroide B 612"—, se quedan fuera.
o Comentario por Manue 08.08.10 | 20:48
Mack admite que "gran parte de la evidencia es de segunda mano, y toda ella es tardía."
(...)
El hecho asombroso es que, de los cinco o seis principales apologistas hasta el año 180,
exceptuando a Justino, ninguno introduce un Jesús histórico en sus defensas del cristianismo
ante los paganos. (Después de eso, Ireneo, Tertuliano, Clemente de Alejandría y Orígenes se
basan todos firmemente en la tradición Evangélica)
Extracto de Earl Doherty (El rompecabezas de Jesús)
o Comentario por Manue 08.08.10 | 20:43
Burton Mack sugiere que esta deificación cúltica de Jesús tomó
lugar bajo la influencia de Gentiles en círculos Helenísticos como Antioquía. Pero esto
difícilmente explica a Pablo, un Judío de nacimiento y de crianza que fue convertido entre 2 y
5 años después de la supuesta muerte de Jesús. ¿Acaso se desarrolló de repente una
mitología completamente helenista alrededor de Jesús, en el corazón de Jerusalén – y Pablo
la engulló? ¿O tal vez desde el inicio no creía en Jesús como el Hijo de Dios? Tal vez
tengamos que ver la teología de las cartas de Pablo, nuestro más primitivo registro escrito
dos décadas después, como el resultado de algún tipo de influencia impactante ejercida sobre
él por Gentiles en Antioquía.
Tales escenarios fracasan en proveer alguna explicación convincente al por qué habría tenido
lugar dicha fragmentación inmediata, por qué el movimiento cristiano empezó com...
o Comentario por Manue 08.08.10 | 20:38
No, Antón: lo suyo es creerse lo que NO ocurrió porque alguien en un siglo posterior decida que pedro pudo vocear en pleno año 36 eso de "Hombres de Israel, escuchen mis palabras: Jesús de Nazareth, un hombre "probado ante ustedes por Dios..." (son palabras de Pedro, según Hechos, libro escrito bien entrado el siglo II).
"Como historiador, no sé con certeza si Jesús realmente existió, si él es algo más que una
quimera de algunas imaginaciones hiperactivas... Desde mi punto de vista, no hay nada
acerca de Jesús de Nazareth que podamos conocer más allá de cualquier posible duda. En la
vida mortal que tenemos sólo hay probabilidades. Y el Jesús que los eruditos han aislado en
los antiguos evangelios, evangelios que están hinchados de la voluntad de creer, puede llegar
a ser sólo otra imagen que únicamente refleja nuestros más profundos anhelos."Robert W.
Funk, Fundador y Copresidente del Seminario de J...
o Comentario por Antón Pirulero 08.08.10 | 19:28
, como aquello de "un personaje en busca de su autor".
Olvídate de la Biblia, que de esta forma queda exonerada de todas las maledicencias que "los estudiosos con diversas versiones y quimeras" le endosan.
o Comentario por Antón Pirulero 08.08.10 | 19:21
EnManue, mihenmano! ¿Qué es antes, la camisa o la culebra/o?
De siempre ha ocurrido que uno encuentra una camisa, y luego buscando, buscando, se topa uno "con un o una oscura candidata a la tal prenda". Por supuesto, en este caso, tendrá que tratarse no de una culebra que hable, como en el Génesis, sino de un culebro u "hombre terreno, que no pueda resucitar".
Con estas medidas, quizá no sea tan difícil encontrar al "oscuro candidato". Lo que ya es más raro, es que no se les ocurriera antes, dado el éxito del constructo.
Por eso, lo interesante, lo histórico de verdad que merece el "demasiado tiempo perdido entre los estudiosos" "que podrían haber desarrollado una quimera en diversas versiones", no es la camisa o "mortaja" a medida, cada una según el sastre de turno, de la que hablo todos los días, sino que lo relevante de verdad sería dar con los que iniciaron "el movimiento sin un Jesús his...
o Comentario por Crisanto 08.08.10 | 18:55
Estimado J.P.,
Acepto sus críticas y acato espartanamente sus correcciones...
Saludos,
o Comentario por Manue 08.08.10 | 18:15
¿Judíos del siglo I (antes de la Guerra) que proponen que un hombre real, recientemente muerto, ha resucitado; incluso que es Dios? ¿Judíos de aquél tiempo diciendo semejantes cosas y sin ser lapidados en el acto, acusados de blasfemia?
Todo lo que nos ha llegado es posterior a esa guerra. Las cartas genuinas de Pablo eran la excepción, pero (salvo un par de referencias que han sido denunciadas como interpolación) hablan de otra cosa. La idea del Cristo Jesús o 2º Adán que iba a venir (bajar del cielo como mesías pometido) era interesante. De modo que los santos de las iglesias paulinas la vivieron como "verdad" revelada por Dios, pero estaban en un error: resultó una gran mentira, ya que no llegó aquél mesías prometido y el único fin del mundo que estaba próximo se circunscribía al mundo judío.
La síntesis que incluye al Jesús terreno, lo diviniza e instaura un "diteísmo" es del s II, el mismo en que se escriben los Hechos, que...
o Comentario por J.P. 08.08.10 | 17:59
Y sobre la escritura en Palestina, aparte del trabajo del profesor Millard que cité (su libro Reading and Writing
In the Time of Jesus, Sheffield Academic Press, 2000, que puede consultarse en googlebooks, y su artículo resumen online), después del AT, los apócrifos, Qumran, etc., pues parece que sí, que había alguien que escribía, aunque fuese judío. Saludos cordiales.
o Comentario por J.P. 08.08.10 | 17:54
Estimado Crisanto: el libro de Han, ¿describe a la dinastía imperial, desde Augusto hasta Claudio; así como a los sucesivos emperadores de Roma hasta el primer cuarto del siglo III? Porque no lo he visto como fuente para el estudio de la historia de Roma. Que yo sepa, al único romano o habitante el imperio que cita es a Marco Aurelio (Andun; quizás Antonino) a propósito de la embajada que envió a la costa vietnamita. Y, en fin, eso de que la descripción del Imperio Romano es bastante meticulosa, es un poco dudoso al menos, ¿no? ¿O todos los romanos son altos y honestos, los pilares de los palacios romanos son de cristal, sus reyes elegidos entre los más capaces que aceptaban sin acritud su deposición en caso de calamidad climática, etc.? Así que creo que es mucho menos útil para el estudio del cristianismo primitivo.
http://depts.washington.edu/silkroad/
texts/hhshu/hou_han_shu.html#sec11
Sábado, 26 de mayo
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