Hoy escribe Antonio Piñero
La “Historia de las formas” es una parte de la crítica literaria del Nuevo Testamento. Hay que detenerse un momento en definir, o en precisar, los objetivos de esta disciplina de estudio en sus líneas generales.
En principio, la crítica literaria tiene una intención clara: explicar el proceso de nacimiento de cualquier tipo de escritos investigando cuantos datos, hechos o circunstancias que ayuden a esta tarea. En concreto, en el Nuevo Testamento se ocupa de saber:
• Cómo se produjo la actividad literaria de los primeros cristianos,
• De qué modo sus libros reflejan la peculiaridad de sus autores, de sus comunidades, etc.
• Qué condicionamientos circunstanciales afectaron a su composición.
Naturalmente al exponer así la formación del cristianismo desde el aspecto literario, el investigador construye no una teología, sino la historia de la literatura del cristianismo primitivo. Naturalmente también, pueden derivarse luego consecuencias históricas y teológicas desde esta visión de tipo literario del material.
El método de estudio es el mismo que el de cualquier trabajo de historia de la literatura de la antigüedad clásica, y no se ve afectado por el carácter de sagrado que se atribuye al Nuevo Testamento. No se niega la posible inspiración divina, pero no se tiene en cuenta. La tarea a cumplir por los estudiosos que practican la crítica literaria tiene algunos puntos específicos dentro del Nuevo Testamento. Así,
Debe efectuar también un investigación pormenorizada de las formas preliterarias (dichos de los personajes, en concreto Jesús, en todas sus formas, como diálogos, disputas, apotegmas, etc. fórmulas de confesión de la fe; textos litúrgicos; cantos e himnos, etc.), que se descubren gracias al análisis literario y crítico interno de las obras recibidas en este corpus.
Hay otros objetivos de la crítica literaria que son comunes a cualquier historia de la literatura:
• Cómo se han transmitido los escritos;
• Investigación de la cronología absoluta y relativa de las diversos obras; estudio de los géneros literarios y sus variaciones;
• Estudiar los problemas de autentici¬dad y de autoría (pseudonimia o autores distintos a los que dicen ser); estilística; estructura, contenido y unidad de cada escrito; los destinatarios y su situación peculiar; fecha y lugar de composición.
La “historia” o “crítica de las formas”
La “historia o crítica de las formas” (en alemán, “Formgeschichte”; en inglés, “Form Criticism”) es el término técnico usual para designar la metodología histórico-literaria compleja que a partir de la conexión -postulada a priori- entre formas o unidades literarias y su contexto socio-cultural (con otras palabras: cómo la literatura está relacionada necesariamente con el ambiente social en el que se produce), intenta deducir consecuencias sobre la historia de la evolución de una forma literaria concreta y del contenido expresado en la misma.
Así entendido el método de la historia de las formas es literario e histórico a la vez. Es literario porque estudia y trata de aislar y describir las formas o unidades menores de un texto dado. Es histórico, y sociológico, por no ser meramente descriptivo, sino porque trata de investigar e identificar el contexto vital (en alemán Sitz im Leben, término consagrado que hay que aprenderse de memoria porque se usa también en obras en castellano), es decir, las circunstancias socio-religiosas en la que se ha producido y empleado una determinada forma literaria.
Un poco de historia de la investigación nos ayudará a comprender por qué nació este método y qué pretendía en realidad.
El estudio de la crítica literaria o de las fuentes, aplicado a los evangelios sinópticos durante el siglo XIX y comienzos del XX, condujo finalmente a la convicción de que la crítica literaria en sí había llegado a su punto final ya que no podía ofrecer nuevos resultados. Se había construido, se decía, una historia de la literatura del Nuevo Testamento, pero era necesario saber más, sobre todo acerca de las formas literarias que vehiculaban las tradiciones en torno a Jesús.
Un camino que prometía la adquisición de nuevos datos sobre la formación de los evangelios era el de retornar a los textos mismos de que se disponía e investigar el proceso de formación de la tradición evangélica en su estadio preliterario, es decir, la época previa a la consignación por escrito de dicha tradición por parte de los evangelistas. A esta meta tendía lo que empezó a escribir sobre crítica del Nuevo Testamento partir de 1919 aproximadamente.
Karl Lduwig Schmidt (1891-1956) puso el fundamento de este nuevo método. Tras un detenido análisis de los datos topográficos y cronológicos extraídos de Marcos y de los otros evangelios sinópticos, Schmidt demostró que la teoría clásica de las “dos fuentes” (Mc y ‘Q’ como documentos previos en las que se inspiraron Mateo y Lucas) necesitaba ulteriores precisiones. Más allá de esas dos fuentes había, según él, otras fuentes que podían detectarse: narraciones sueltas, transmitidas oralmente, que los evan¬gelistas unieron en un «marco» por motivos pragmáticos o de contenido sin un exacto conocimiento de cuál fue su contexto histórico originario.
El libro básico de Schmidt (antes había habido artículos que prepararon el terreno) llevaba el siguiente título que nos orienta sobre su contenido y finalidad: “El marco de la historia de Jesús. Investigaciones crítico-literarias sobre la tradición más antigua de Jesús (Der Rahmen der Geschichte Jesu. Literarkritische Untersuchungen zur altesten Jesusüberlieferung, Berlín 1919).
Schmidt llegó a la conclusión de que tanto el marco cronológico como el geográfico de los Evangelios eran una “invención” de los Evangelistas. La tradición más antigua acerca de Jesús estaba formada por perícopas o relatos sueltos, sin conexión entre sí, que ellos unieron y le dieron forma. Importante también fue la aplicación del concepto de Sitz im Leben (recordemos: “situación/contexto vital”, que como veremos había inventado otro investigador, del Antiguo Testamento en concreto, Hermann Gunkel) a esta tradición oral.
Schmidt puso de relieve que el Sitz im Leben de las tradiciones sobre Jesús era el culto litúrgico y que esta tradición se originó no por un interés histórico, sino de fe.
Por consiguiente –y continuando las ideas de Julius Wellhausen y Wilhem Wrede-, le parecía que resultaba imposible escribir una verdadera vida de Jesús en el sentido de una biografía histórica, ya gran parte de los datos eran cosecha propia de los evangelistas.
Estas ideas fueron completadas más tarde por Schmidt en un artículo (“La posición de los Evangeliosen la historia general de la literatura” = Die Stellung der Evangelien in der allgemeinen Literarurgeschichte, en una obra homenaje a Hermann Gunkel al cumplir los 60 años titulada “Estudios sobre la religión y la literatura del Antiguo y del Nuevo Testamento" (Studien zur Religion und Literatur des Alten und Neuen Testaments. H. Gunkel zum 60. Geburtstag II), de 1923.
En este artículo señalaba Schmidt que los evangelios no son literatura en sí mismos, sino un género menor, "folletos populares para el culto" y, por tanto, expresión de un hecho religioso, no de una historia tal como normalmente la entendemos. Y volvía a insistir en que no pretendían ser históricos, como otras obras aparentemente del mismo género literario.
Seguiremos.
Saludos cordiales de Antonio Piñero.
www.antoniopinero.com
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Me sorprende el último comentario de Lucas.
Creo que tengo buena memoria, pero no recuerdo que ningún comentarista haya criticado a Hans Kung.
Apreciada Sofía,
De los Beatles no. De una de sus primeras guitarras...
Saludos ;-))
Crisanto,
Más intrigada me tiene: ¿investigando los comienzos de los Beatles? :)
Estoy de acuerdo con la mayor parte de esos puntos de Bermejo; pero la proposición 21 sobre la radicalización de la Torá, no es cierta, según los datos que tenemos. A menos que se considere "radicalización" = "ir a las raíces" = ir a lo ESENCIAL y relativizar las adherencias coyunturales que se estaban constituyendo en una carga de hojarasca que ocultaba la raíz y no permitía que diera su fruto.
El resto de los puntos bien pueden ser ciertos. Lo cual no significa que cuando se dice que fue condenado por causas políticas no se pueda añadir que también religiosas, por ejemplo, una mezcla de ambas.
Respecto a las curaciones, ¿por qué no iba a ser verdad que fuera un sanador? Es algo que admitían incluso sus críticos, no sólo sus seguidores.
Lucas: de acuerdo. Y dígame: si la investigación sobre el Jesús histórico está en un callejón sin salida..., ¿qué Jesús no está en ese callejón?
Crisanto: cada uno es libre para comulgar con las piedras de molino que desee. Yo, con las del Sr. Bermejo, no comulgo ni comulgaré nunca.
Sigo creyendo,con el Profesor Jesús Pelaez,que la investigación sobre el Jesús histórico esta en un callejón sin salida.
Y no cito a Hans Küng, para no irritar a alguno de los epígonos del Profesor Piñero, que se atreven a criticarlo sin haberlo leido.
¿Ubinan gentium sumus? que gritaba Cicerón en el senado romano,ante la presencia de Catilina.
David:
¿Por qué admitir las curaciones extraordinarias (autocuraciones) y no los milagros en sentido clásico de acciones contra natura? Doy pista: no será porque a nosotros no nos parece verosímil un milagro puro y duro. Caminar sobre las aguas, por ejemplo. ¿Que ocurre si yo considero que las curaciones extraordinarias son también inverosímiles? Al menos tal y como están narradas. ¿Cuál es el criterio si no es la verosimilitud?
(y 2) Por supuesto esos "milagros" serían aumentados en capacidad y número, exagerados e inventados. El profesor Piñero ha explicado esto en muchas, señalando también que hay que distinguir entre estas "curaciones milagrosas", que pueden ser reales al menos en unos pocos casos, y los "milagros contra el orden natural", que desde luego no pueden estudiarse como hechos científicos.
Los exorcismos son otra cosa, aunque tengan una explicación parecida a la anterior, pero aquí entra más lo puramente psicológico. También se producen cotidianamente, hay muchos estudios sobre ellos. Básicamente son un ejercicio de carisma contra disfunciones psicológicas, expulsar demonios en nombre de Dios, de Alá, de Manitú o de los extrarrestres es lo de menos, sino la creencia del afectado. Además están las confusiones: si a un epiléptico le impongo las manos y cesa su ataque ahora todo el mundo sabe por qué, pero en el siglo I se podía interpretar como expulsión de demonios.
Siempre me ha parecido que la "historia de las formas" debería recuperarse en parte, dejando aparte su radicalismo, creo que ahora los investigadores han dejado aparte algunas de sus conclusiones que me parecen muy acertadas, aunque supongo que de esto profundizará más el profesor Piñero los próximos días.
Crisanto, David, el Jesús histórico, como tantos y tantos gurús, desde la prehistoria hasta nuestros días, bien pudo realizar algunas curaciones y exorcismos. Por supuesto, no se trata de hechos sobrenaturales o paranormales, sino de un fenómeno que los antropólogos constatan en todo el mundo y en toda cultura, y que médicos y psicólogos conocen bien. Más que gente que cura hay una inducción de gente que hace que te cures a ti mismo, un efecto psicológico que hace acelerar y aumentar lo que son procesos naturales. No es ningún secreto que el estado de ánimo influye en la enfermedad, y que hay una relación mente-cuerpo aún no del todo estudiada, pero que es un hecho.
David Mo,
Esas proposiciones no son mías, sino del Prof. Bermejo. En cualquier caso -y al margen de la realidad o no de estos milagros, algo que no me interesa en absoluto-, de los textos del NT y algunos apócrifos podemos deducir que Jesús se ganó fama de taumaturgo. Ya Reimarus mencinaba que los milagros son algo secundario, pues aparecen en todas las religiones y de ellos no se deduce verdad alguna...
Crisanto:
¿Cómo sabe que su proposición 19 es cierta? (podría haber tomado otras, pero me gusta esta).
Lucas:
'..."Más allá del retrato o perfil definido de la persona de Jesús... hay que recuperar las actitudes o comportamientos básicos del Jesús de la historia. Es por aquí por donde la investigación sobre Jesús saldrá del callejón sin salida en el que se encuentra" J. Pelaez...'
Ahí está la clave. En la definición de los tres tipos de imágenes de Jesús que da el Prof. Piñero en su Guía..., (=pp. 151-152), este aspecto se correpondería -probablemente- con la primera: el llamado 'Jesús de hecho'. El que le interesa al Profesor es el segundo, el Jesús histórico, pues considera que para el primero "...toda reconstrucción... es absolutamente aventurada, y en la mayoria de los casos fantasiosa..."
El 10 y el 11, que habían quedado cortados:
10) Utilizó en su predicación un lenguaje enfático y pregnante.
11) El centro y la razón de ser de su predicación fue el anuncio de la venida
del Reino de Dios.
20) Antepuso los aspectos morales a los rituales.
21) Radicalizó la Torá, si bien permaneciendo en su marco.
22) Mantuvo polémicas con otros grupos religiosos de su tiempo, aunque este conflicto tiene lugar en el seno de acuerdos más básicos.
23) Desde Galilea, Jesús fue a Jerusalén en su último año de vida (ca. 30 dC), sea para celebrar la Pascua, para predicar o en espera de la instauración del Reino, pero no para morir.
24) Protagonizó un incidente en el Templo.
25) Fue arrestado y ejecutado por motivos políticos.
26) Murió en tiempos de Tiberio, crucificado junto a varios lestai por los romanos.
12) Ciñó su predicación a Israel.
13) Se dirigió de forma especial a los pecadores.
14) Creyó que la instauración del Reino no dependería en última instancia de los hombres, sino de Dios.
15) Comprendió el Reino de Dios que anunció como una realidad de carácter integral, en la que lo religioso y lo político son indisociables.
16) Anunció el establecimiento del Reino de Dios en un futuro próximo.
17) Se expresó en ocasiones como si en su propia acción hubiera signos de ese Reino.
18) El Reino de Dios que predicó incluía la idea de un juicio, que implica tanto la salvación de unos como la condenación de otros.
19) Realizó acciones que tanto él como algunos de sus contemporáneos consideraron extraordinarias, como exorcismos y curaciones.
Me permito traer de nuevo a colación los 26 corolarios que se pueden deducir como auténticamente históricos a partir de las investigaciones realizadas hasta la fecha (=según el Prof. Bermejo):
1) Nació durante el reinado del emperador Augusto, probablemente algunos años antes del comienzo de la era cristiana.
2) Creció en Nazaret de Galilea.
3) Perteneció a una familia numerosa.
4) Fue un sujeto profundamente religioso.
5) Su religiosidad fue plenamente judía.
6) Fue bautizado, ya en su madurez, por Juan el Bautista.
7) Tomó de Juan el Bautista motivos principales de su predicación.
8) Reunió un grupo de discípulos, cuyo núcleo estuvo compuesto de doce.
9) Habló y actuó como si fuera el portavoz escatológico de Dios.
10) Utilizó en su predicación un lenguaje enfát...
Esta -por otro lado excelente- explicación ya fue dada por el Profesor al menos en su Guía... Conocerla resulta no sólo aconsejable, sino absolutamente indispensable.
Apreciada Sofía,
Le contesto auqí a su último mensaje de ayer. El asunto de los años 1960-61 no se localiza en ESpaña sino en Inglaterra. Pero no viene ahora al caso el objeto exacto de este trabajo. Simplemente lo puse de manifiesto como ejemplo de un caso mucho más cercano en el tiempo que utiliza técnicas similares .salvando las distancias- a las que una y otra vez nos remite el Prof. Piñero.
Gracias, profesor. Espero expectante la continuación.
Sr. Piñero:
Las técnicas, métodos y procesos, sólo son buenos si son eficaces.
Si, como afirma su amigo Jesús Pelaez, de la aplicación del método que Ud. diseña, surgen múltiuples rostros del Jesús histórico, ¡puede considerarse eficaz ese preciosista método para llegar al Jesús de la Historia?
¿Cómo se explica que los investigadores del Jesús Seminar, tengan que acudir a una votación para tomar finalmente sus decisiones de tan sesudo estudio?
Para este grupo de investigadores, por este método el porcentaje de dichos de los evangelios que pueden pertenecer al Jesús de la Historia no supera el 18% de todo lo puesto en boca de Jesús por los evangelistas.
"Más allá del retrato o perfil definido de la persona de Jesús... hay que recuperar las actitudes o comportamientos básicos del Jesús de la historia. Es por aquí por donde la investigación sobre Jesús saldrá del callejón sin salida en el que se encuentra" J. Pelaez.
¿Qué opina de esta afirmación?
Gracias por estas explicaciones. Hasta ahora confirman la idea que tenía sobre el asunto, ya veremos qué ocurre en la continuación.
Saludos cordiales y espontáneos.
Profesor, aquí ha estado usted más fino que en la postal anterior (a mi parecer)..... Y ya la parte aclaratoria sobre Schmidt ha sido una "Delicatessen". :-)
Sábado, 26 de mayo
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