El blog de Antonio Piñero

Sobre el Prólogo y la Conclusión a “Los cuatro evangelios”, de Santiago Guijarro (II) 151-02

21.07.10 | 06:55. Archivado en Jesús histórico, Biblia/Evangelios,
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Hoy escribe Antonio Piñero

Sobre el “Prólogo” y la “Conclusión”:

Voy a adelantar como base a mi comentario sobre la obra de Santiago Guijarro que desde mi punto de vista -que intenta por todos los medios ser objetivo y atenerse a las normas, a veces no escritas, de lo que es un estudio histórico-, el Prólogo del libro me parece que apunta a una intención loable, pero que tal intención es ya más bien irénica (en el sentido de difuminadora de contrastes y diferencias) y concordista.

Está bien señalar que la disociación que en ocasiones se establece entre unos y otro evangelios (Sinópticos/Juan), por lo cual se tratan por separado “no tiene en cuenta la importancia de los rasgos y elementos que poseen en común” (por ejemplo, incluyen la tradición sobre Jesús en un relato de carácter biográfico que concluye con un extenso relato de la pasión; o que Marcos y Juan tienen una actitud muy parecida hacia las palabras de Jesús, pues ambos insisten de diversas formas en la necesidad de interpretarlas)…, pero no me resulta evidente que se trate simplemente de dos formas distintas de conservar y transmitir la memoria de Jesús” (p. 11). Así dicho me parece impreciso.

Creo que hay una enorme diferencia entre “Marcos”, que interpreta a Jesús ciertamente y a veces modifica sus palabras, pero de cuya obra logramos extraer la mayoría de los datos que tenemos sobre el Jesús de la historia, y “Juan”, de cuya obra extraemos algunos datos externos, históricos, sobre Jesús, pero casi ninguno de sus discursos y diálogos.

El primero, Marcos, conserva, transmite y a veces recrea, interpreta y añade; el segundo, Juan, apenas si conserva o transmite en la mayoría de los casos (en las escenas ideales, por ejemplo, al pie de la cruz; la conversación con Nicodemo y con la samaritana; la aparición de Jesús a María Magdalena), sino que recrea pura y simplemente palabras y situaciones para expresar lo que cree que era la identidad profunda y el pensamiento de Jesús.

Para mí el peligro que ha sufrido, sobre todo hasta el siglo XIX, el pueblo cristiano –respecto a la valoración histórica de los Evangelios- ha consistido en que, al tener el Evangelio de Juan una estructura biográfica semi similar a la de los Sinópticos, y un relato de la pasión bastante parecido, no ha caído en la cuenta, en su inmensa mayoría, de que la presunta transmisión de la "memoria" de Jesús por parte de Juan podría calificarse como “apócrifa” si se compara a fondo ya con la de Marcos. Y si “apócrifo” es un término muy duro (la expresión no la he inventado yo), habría que decir “totalmente otra” e “incompatible”. Sobre este tema debemos volver cuando tratemos de la cristología expresada en los Evangelios.

Y si algún lector cree que exagero, que pregunte a un cristiano normal de hoy día a ver si percibe las inmensas diferencias y contradicciones que hay entre las dos imágenes de Jesús –las de Marcos y Juan- comenzando por su identidad sustancial… Para Marcos, Jesús es un hombre normal que es “hijo de Dios” por adopción en el bautismo, acción divina complementada por la resurrección”… para Marcos no hay encarnación ni posibilidad de Trinidad alguna; y para Juan Jesús, es el Hijo de Dios desde toda la eternidad, preexistente, el Logos, la base para ser interpretada más tarde como una segunda persona de la Trinidad, y sí hay encarnación.

Seguro que ese cristiano normal hasta se extrañará de la pregunta sobre las diferencias, a veces extremas, entre los evangelistas. Para él los dos evangelios, Marcos y Juan, son simplemente complementarios. O quizás ni siquiera caiga en la cuenta de esa complementariedad. Los verá quizá “un poquito distintos” sin más.

Y empalmando con lo que decía en la nota de ayer, hacia el final: esta perspectiva del “Prólogo” del libro de Guijarro casa muy bien con la de la “Conclusión” o epílogo acerca del “misterio de la identidad de Jesús”, un misterio que está “más allá de las concepciones de los evangelistas” y “más allá de todos los caminos”… Creo que la interpretación de los datos textuales evangélicos se ve condicionada por la teología previa que estas frases expresan.

Probablemente, sin embargo, esta postura no sea criticable, ya que el libro pretende ser no sólo un estudio histórico, sino una introducción confesional a unos textos de la antigüedad, los evangelios, que se aceptan como testimonios de fe. Yo lo admito. Pero los términos deberían estar más claros, porque el lector sencillo se cree que lo que le ofrece el autor de esta introducción a los Evangelios es pura historia.

La radical novedad, la inventiva teológica, de Juan queda dulcificada basándose, pues, en una cierta concordancia entre los evangelistas, concordancia real, pero en la que no se destacan cuando se hace un resumen conclusivo en el libro. El “Prólogo” (¡que se escribe al final, incluso después de la conclusión!, por tanto es en cierto modo conclusivo) no destaca debidamente las radicales novedades johánicas que impiden considerar al Cuarto Evangelio como histórico en su conjunto. Y si este evangelio se aleja radicalmente del Jesús de la historia, como admitiría el mismo Guijarro, ¿de qué me vale ponderar su excelsa teología? En el trasfondo estoy diciendo sin decirlo que esa teología carece de base histórica fidedigna. Este es un problema sustancial que debe abordarse con absoluta nitidez.

Sin embargo, otras perspectivas del libro me parecen interesantes y algunas novedosas.

Seguiremos. Saludos cordiales de Antonio Piñero.
www.antoniopinero.com

13 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Pedro 24.07.10 | 11:30

    Xabier:
    No ponga la alfombra tan mostrencamente para tener un argumento más en su argumentario sobre mí. Si no lo ven es cosa suya. Si, por ejemplo, en Talavera, en Santa María del Prado, donde se sigue celebrando la tradición de las Mondas, nadie mira detras de la ermita, en el ábside, nadie puede concluir que allí había un templo de la diosa Ceres. Yo miro en el reverso de la historia que cuenta una de las reescrituras humanas que llaman sagradas, e intento verlo, y lo veo y lo expongo por si alguien lo quiere ver. La heurística sólo dice: he encontrado esto. Si Vd. quiere lo puede encontrar y siga buscando.

  • Comentario por Xabier 23.07.10 | 10:12

    "es tan evidente que el referente del judaísmo es el imperio romano retro-reescrito para ocultar su ausencia de historia" (Pedro dixit)

    Pedro:

    Le hago una pregunta. ¿Cómo calificaría a los profesores doctores que no ven esa evidencia? Muchas gracias por adelantado.

  • Comentario por Pedro 23.07.10 | 06:12

    Ernesto:
    Para mí la educación es más urgente que la religión. No pienso resolver todos estos líos escribiendo libros. Tiene mayor lío la educación. Pero no pienso hacer ninguna tesis, ni siquiera en educación. Pero si Vd. quiere puede imaginarse el libro. Comience a leer Macabeos 8 y si descubre la admiración que los Macabeos, Judá y sus hermanos, tienen por el Imperio Romano, y si sabe que la historia real comienza con ellos, comprenderá que lo que admiran se convierte en referente propio. Si comprende esto dedíquese a leer la historia romana y verá como sus orígenes patricios le sonarán a los patriarcas, sus reyes, sus sacerdocios, sus profetas, augures, etc. su senado, sanedrín, su doble cabeza, etc. Si quiere haga la tesis, pero es tan evidente que el referente del judaísmo es el imperio romano retro-reescrito para ocultar su ausencia de historia , que no hace falta tesis. Si sigue leyendo la época de los emperadores, el culto imperial, le sonará todo a los evangalios. Sin li...

  • Comentario por Xabier 22.07.10 | 10:11

    Suscribo lo dicho por Ernesto.

    De hecho, desde 2008 le he sugerido muchas veces que intente plasmar sus ideas en una Tesis Doctoral, pero no quiere. ¿Por qué será? ¿Y por qué será que no ha publicado ningún artículo en ninguna revista científica defendiendo lo que dice en este blog?

  • Comentario por Ernesto 22.07.10 | 02:35

    Pedro, deberías plasmar todo esto en un libro.

  • Comentario por sofía 21.07.10 | 18:04


    Pido datos concretos sobre las inexactitudes en las que incurra el profesor Guijarro según el profesor Piñero. Porque en las citas alegadas no veo nada de eso.
    No me parece que se equivoque al decir que los evangelios son testimonios de fe, ni al situar primero el de Marcos, ni al observar una evolución teológica. Que la teología no es historia es algo que tenemos perfectamente claro todo el mundo y no necesitamos que el Sr Guijarro o el Sr Piñero nos lo aclaren.
    De modo que me gustaría saber qué tiene de criticable encontrar elementos comunes en distintos testimonios de fe de distintos evangelistas. En todo caso si ha cometido algún error que lo señale el P Piñero, pero bucar los elementos comunes de los evangelios que formaron parte del canon me parece una tarea de investigación tan necesaria como encontrar los elementos que los diferencian que saltan a la vista.
    Concretando: ¿en qué se equivoca, según el P Piñero? No lo he entendido.
    Saludos cordiales....

  • Comentario por sofía 21.07.10 | 17:48

    la teología cristiana.

    De cara a la composición del canon, creo que es importante recordar, como apunta Guijarro en su conclusión, que en los cuatro evangelios se va produciendo una "comprensión progresiva de la identidad de Jesús": Hijo de Dios (Marcos), filiación divina desde la Concepción (Mateo y Lucas) y Logos preexistente (Juan)."

    De modo que deja bien claro que no considera todos los datos igualmente históricos y que se da una evolución teológica.

    Y no creo q sea ningún tipo de irenismo poner de relieve lo que tienen en común, puesto q evidentemente lo tienen.
    Si el profesor Piñero piensa que en algún caso concreto se equivoca el profesor Guijarro al señalar 1 dato como histórico o señalar 1 elemento como común a los distintos evangelios, q lo señale, pero q no lo descalifique en general extrayendo una frase descontextualizada d modo impreciso para después alegar que es tan imprecisa como el propio Piñero ha pretendido q sea.
    P...

  • Comentario por sofía 21.07.10 | 17:40

    Dice Piñero: "no me resulta evidente que se trate simplemente de dos formas distintas de conservar y transmitir la memoria de Jesús” (p. 11). Así dicho me parece impreciso"
    Pues no lo diga así. Parece que el profesor Guijarro explica con bastante precisión que los evangelios son ante todo testimonios de fe. De modo que no tiene por qué dar la impresión de que Guijarro considera igualmente históricos todos los datos, cuando no es así.

    Deja claro que hay una evolución teológica: "sobre Juan, Guijarro indica que es posible que su formulación "respondiera a una dinámica interna de la comunidad [joánica] que, en un contexto de enfrentamiento, necesitaba expresar de una forma más precisa y ordenada sus propias convicciones". Indica, además, que el redactor final, que incluyó las aportaciones de varios grupos y el epílogo poniendo a Pedro al frente del movimiento joánico, fue fundamental para su aceptación en el canon y para, finalmente, configurar en buena medida la teolo...

  • Comentario por sofía 21.07.10 | 17:34

    Un amable comentarista dejó estas citas:
    escribe el profesor Guijarro en la conclusión, pp. 537-538: "lo que hizo Marción al proponer una versión revisada del relato de Lucas como «el evangelio» no fue algo tan insólito como suele pensarse. De hecho, cuando Mateo y Lucas reelaboraron el Evangelio de Marcos, probablemente no estaban pensando que sus respectivas obras serían leídas junto al relato marquiano, sino en lugar de él. La propuesta de reconocer la misma autoridad a varios relatos sobre Jesús iba contra la costumbre, y el uso de un solo evangelio seguía siendo lo habitual cuando Ireneo comenzó a hablar del «evangelio tetramorfo», como el propio Ireneo da a entender (Adv. Haer. 3, 11, 9) [...] Esta propuesta no sólo era una innovación, sino que creaba serios problemas teológicos". Y añade p. 539: "el hecho de aceptar relatos diferentes, incluso a veces contradictorios, pone de manifiesto que los evangelios son, ante todo, testimonios de fe".

  • Comentario por Juan 21.07.10 | 16:09

    Sr. Piñero:
    El término Logos, fundamental en la concepción griega del mundo tiene en el evangelio de Juan un significado semita;hasta el s. II está más cercano al "Dabar" bíblico que al concepto griego. en el S. II fue san Justino, quien le acercó al concepto griego. Aunque Logos y Dabar pueden significar palabra. El logos griego entiende palabra como razón y sentido, mientras el Dabar bíblico entiende palabra como manifestación de un persona. La helenización del cristianismo a partir de S.Justino, contempla a Jesús como la plenitud de ese logos y convierte al cristianismo en un sistema intelectual. El cristinismo, en el nuevo testamento es una forma de vida. El evangelio es la cmunicación de una buena noticia, no de un castálogo de verdades. Las comunidades cristianas no son las guardiansa de un depósito de verdades, sino testigos de una buena noticia. "Vosotros sereis mis testigos", es el último mandato de Jesús.
    La verdad es lo que es aunque se cuente al revés, decía ...

  • Comentario por Pedro 21.07.10 | 15:29

    Antonio:
    Los Evangelios de Marcos y Juan cuentan una historia del cristianismo. Son distintos relatos y discursos porque cuentan cristianismos de distinatas épocas, por eso en Marcos no hay trinidad ni encarnación, en Juan sí. La pasión es una construcción posterior a ambas y trata de amoldarse en forma mostrenca a los textos de uno y otro. Si a un lector cristiano le intercambiamos algunas escenas de la pasión, como caer todos a tierra de Juan transpuesto a Marcos, no se enterarían. Se parecen en que ambas on inverosímiles, increíbles, puro teatro, nada históricas. El Context Group, del que Guijarro forma parte, sólo se preocupa del contexto judío y muy secunrariamente del contexto romano. Al contexto judío le da categoría histórica y al romano categoría moral. Las creencias judías predeterminadas modifican la investigación, los mismos textos evangélicos y hasta el cristianismo. No leeré más estas historias.

  • Comentario por David RV 21.07.10 | 15:17

    Totalmente de acuerdo con el profesor Piñero. La teología cristianas (o teologías cristianas) se ha construído a través de un corta-pega de distintos pasajes de los evangelios. De lo que me gusta lo tomo, de lo que no me gusta del todo lo corto y de lo que no me gusta lo ignoro. Así queda un Cristo de la fe coherente de por sí, pero incoherente de los textos tal y como son, tomados individualmente y al completo.
    Y algo más: ni siquiera en Juan hay Trinidad, eso está claro. "Espíritu Santo" es una expresión generalista y sin atribución específica, y con múltiples significados. Pero como en ocasiones parece diferenciarse del Padre o del Hijo, hubo que ajustarlo a esa preconcebida, sin duda procedente de la religión egipcia o incluso del hinduísmo de agrupar a los dioses en triadas.

  • Comentario por Oscar A.V. 21.07.10 | 10:20

    El problema del cristianismo, "la religion de occidente" (historia, cultura, tradicion, etc., entiendase bien por favor) es que es contraria en cierto modo al pensamiento occidental, al modo occidental de actuacion. O bien, el modelo occidental a medida que se ha ido desarrollando se ha ido alejando mas de las religiones, y con mayor claridad, de aquella "su" religion. La iglesia catolica por ejemplo, ha intentado dar veracidad a su religion al modo occidental basandose en la historicidad de la misma, y al final, lo que sucede, es que este camino - erroneo desde un principio - tiene sus consecuencias. Al menos asi es como yo lo veo. Para mi es algo mas cultural que otra cosa.

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