El blog de Antonio Piñero

La resurrección de Jesús (II) (149-02)

07.07.10 | 07:22. Archivado en Jesús histórico, Judaísmo
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Hoy escribe Antonio Piñero

Seguimos con el comentario al libro de Geza Vermes, La resurrección, de 2008.

La noción de la inmortalidad del alma aparece tardíamente en escritos del Antiguo Testamento y muy probablemente -casi seguro- por influjo directo de la religiosidad y filosofía helénicas en tierras israelitas, a partir de la época tras la muerte de Alejandro Magno, 323 a.C. Sólo de modo esporádico, y durante y después del Exilio de Babilonia siglo VI a.C.) se inician tímidamente algunos tanteos. En realidad lo que aparece primero en la Biblia hebrea es la necesidad de una cierta vida de ultratumba de modo que la justicia divina equilibre las injusticias de la vida en la tierra. No se habla estrictamente de inmortalidad del alma ni mucho menos de resurrección de los cuerpos. Vermes cita en apoyo los textos clásicos de Sal 73,23-24.26; Is 26,13-14.

La estricta noción de la “resurrección de la carne” no se hace clara en el pensamiento judío hasta los años de la revolución macabea, hacia el 165 a.C., época de composición del Libro de Daniel (12,2: “Muchos de los que duermen en el polvo se despertarán…”).

La idea clásica, nuestra, de hoy día también, de resurrección, debe distinguirse de la “resucitación” (denominada también “resurrección”) de algunos fallecidos que gracias a un intermediario divino vuelven de nuevo a esta vida y siguen en ella su transcurso normal hasta que vuelven a morir definitivamente. Este hecho aparece en historias muy antiguas del Antiguo Testamento de los profetas Elías y Eliseo, quienes devuelven a la vida a dos niños, el hijo de la viuda de Sarepta y el de la sunamita (Elías: 1 Reyes 17,17-22; Eliseo: 2 Reyes 4,18-37). Resucitar a un difunto podía considerarse como la culminación de una sanación milagrosa. Casos de Jesús: resucitación de la hija de Jairo (Mc 5,22) del hijo de la viuda de Naín (Lc 7,11ss) y de Lázaro (Jn 11,)

Por el contrario, la resurrección propiamente, judía y cristiana, de la que trata el libro de G. Vermes e interesa al cristiano de hoy, se refiere o bien al caso único de Jesús o bien a la “resurrección general de todos los difuntos, el "último” día. Es decir, se trata de un evento del final de los tiempos, escatológico. También aquí pueden distinguirse dos casos, según las concepciones que aparecen en los textos: la resurrección de algunos difuntos para participar del reino de Dios en la tierra, en su primera fase; o bien la resurrección universal (no en todos los autores del Nuevo Testamento; en algunos, Lucas, por ejemplo, y en algún caso presentan la idea de la resurrección de solo los justos) para participar en el mundo de ultratumba, paraíso o cielo, o eventualmente para ser lanzados a los infiernos (tampoco en todos los autores del Nuevo Testamento).

La creencia en la resurrección (de Jesús) tuvo su preparación en el tiempo, en ambientes religiosos tanto populares como cultos judíos, como se muestra por las historias del Antiguo Testamento que hablan de “traslaciones al cielo” -sin morir propiamente- de algunos, pocos, ilustres personajes. Así, el caso de Henoc (Gn 5,24 con prolongaciones en los midrasim y targumim judíos y en textos de Qumrán, en los apócrifos del Antiguo Testamento como el “Libro de las parábolas de Henoc” y en 2 y 3 Henoc eslavo y hebreo). Es también el caso de Melquisedec (deducido de Gen 14 y del Salmo 110), Moisés (excepción: ciertamente muere y resucita y es trasladado al cielo = apócrifo: “Asunción de Moisés”; y de Elías (2 Reyes 2,11 + Malaquías 3,24).

Igualmente se prepara el terreno ideológico para la creencia en la resurrección de Jesús en ambientes judeocristianos gracias al surgimiento de la idea judía de que los mártires (judíos) que mueren por ser fieles a la Ley recibirán de Dios el premio de la resurrección (inicios muy oscuros en Oseas 6, 1-2; más claramente en el texto tardío [¿siglo IV a.C.] de Isaías 26, 19, y muy claro en Dn 12,2, como vimos; también en Salmos de Salomón 3,9.12: 2 Baruc (siríaco) 30,1.

Para la época de Jesús tenemos textos judíos -más o menos contemporáneos- que nos dan también la idea de que las gentes estaban más o menos preparadas para aceptar con gozo la idea de la resurrección de los cuerpos. Desde luego, hay excepciones, como la de Filón de Alejandría (que muere hacia el 50 d.C.), de espíritu tan griego, que no presenta nunca en sus escritos la idea de la resurrección, aunque sí firmemente la de la inmortalidad del alma; pero su semicontemporáneo Flavio Josefo la afirma claramente. Josefo se contrapone con cierto desprecio a los saduceos y afirma que él como fariseo creía en la “resurrección de la carne” (Antigüedades XVIII 16, y Guerra II 165).

La posición de los esenios, incluidos los del Mar Muerto = Qumrán, parece difícil de dilucidar, porque Josefo dice expresamente de ellos que no creían en la resurrección de los cuerpo (Guerra II 154-157), mientras que Hipólito de Roma, a comienzos del siglo III, afirma taxativamente en su Refutación de las herejías IX 27, que sí creían.

Desde luego entre los manuscritos de Qumrán hay al menos tres textos más o menos claros que la afirman. Dos en la Regla de la Comunidad (1QS IV 7-8; XI 5-9); otros dos de los salmos o himnos atribuidos al Maestro Justo o “Maestro de Justicia” (1QH XIV 34-35; XIX 12) y sobre todo el famoso texto de 4Q521, del que transcribo lo principal:

“Curará Dios a los heridos, revivificará a los muertos y traerá la buena nueva a los pobres” = ¡previo a Jesús! (Fragmento 2, 2, lín. 12).

La posición de los fariseos es la más clara de todas. Los Hechos de los apóstoles (Pablo como fariseo, 23,6), F. Josefo (Guerra II 163; Antigüedades XVIII 14; Contra Apión II 217-218), etc.

Sin embargo, Geza Vermes pone en duda –en contra de lo que se afirma corrientemente- que la creencia en la resurrección fuera usual y común en el Israel de los años de Jesús, es decir, que la idea de Jesús de la resurrección no era tan corriente, como se sigue pensando, en el siglo I. Lo veremos en la nota siguiente.

Saludos cordiales de Antonio Piñero.
www.antoniopinero.com

45 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Arturo C73 09.07.10 | 09:07


    Por cierto, éste era el título que se daban a sí mismos los qumramitas (es decir, al grupo al que se le atribuye la autoría de los Rollos del Mar Muerto), tal como seguidores del "Maestro de Justicia".

    ¿Es necesario agregar que más de un especialista ha encontrado una relación, no sólo conceptual, sino ideológica?

    El más cordial de los saludos.

  • Comentario por Arturo C73 09.07.10 | 09:03

    Saludos. Corrijo y aumento mi comentario anterior:

    La reciente nota de sofía (de las 8:45, corrijo) acaba de aclarar mi confusión. Aunque coincido en que lo de "piadoso" tiene actualmente, connotaciones negativas (en mi opinión, se le considera sinónimo de "fanatico"), la culpa no es de las palabras, y quizá sea necesario recuperar el sentido original del término, pues su equivalente hebreo (tsadik) tenía un peso muy específico en ese lugar y tiempo.

    Así, llama la atención que tanto a José, su padre (Mt. 1.19), Simeón (Lc. 2.25), Santiago, hermano de Jesús (Eusebio de Cesarea), Barsabás (Hch. 1.23) y al propio Jesús (Hch. 3.14) se les da este título (probablemente también a Zacarías, padre de Juan Bautista, y su esposa Elisabeth (Lc. 1.6)).

  • Comentario por sofía 09.07.10 | 09:00

    Tenía que haber entrecomillado el comentario de Arturo, y haberme dirigido a él claramente. Las prisas.
    Ya he visto la continuación de su comentario. De acuerdo en que es una lástima que se desfiguren los significados de las palabras, pero así es la lengua. Y me temo que no se puede dar marcha atrás con prescripciones, porque tiene vida propia -la que le dan libremente los hablantes. Eso sí, tendremos que procurar aclarar lo que queremos decir, porque si no hablamos idiomas distintos y no podemos entendernos.
    Saludos cordiales y hasta luego.

  • Comentario por sofía 09.07.10 | 08:55

    Si se quiere hacer un trabajo serio de interpretación (el viejo dilema de "qué es lo que realmente quiere decir el hagiografo"), se tiene que partir de un parámetro más estable que la interpretación de un individuo, o incluso de un grupo.
    Supongo que habla usted del interés filológico por un texto literario cualquiera, en ese caso estoy de acuerdo. Y sí resulta interesante que los profetas no eran adivinadores del futuro sino despertadores de conciencias.
    Pero cuando hablamos de "interpretación de profecías" (y lo mismo me valen las de Nostradamus, pongo por caso), no estamos hablando del texto en sí, sino de su proyección sobre la realidad futura, y en ese caso apenas importa lo que conscientemente quisiera decir el autor de la profecía, si es que la conciencia tenía algo que ver en el asunto, que se supone que no, que es algo supraconsciente.
    Para el que considera que una profecía lo es, claro está. Y siempre será una interpretación subjetiva.

  • Comentario por Arturo C73 09.07.10 | 08:52

    Saludos:

    La reciente nota de sofía (de las 8:47) acaba de aclarar mi confusión. Aunque coincido en que lo de "piadoso" tiene actualmente, connotaciones negativas (en mi opinión, se le considera sinónimo de "fanatico", la culpa no es de las palabras, y quizá sea necesario recuperar el sentido original del término, pues su equivalente hebreo (tsadik) tenía un peso muy específico en ese lugar y tiempo.

  • Comentario por Arturo C73 09.07.10 | 08:47

    (y 3)

    Lo define como "profunda devoción", pero lo considera en "su forma más superficial". Quizá sea un problema de entendimiento de mi parte, y en su caso mucho agradecere se me oriente.

  • Comentario por sofía 09.07.10 | 08:45

    procestoc,
    Nadie ha dicho que Jesús no cumpliera los preceptos de su religión, en ese sentido amplio, ni que el judaísmo no fuera lo suficientemente flexible en aquella época para limitarse a discutir conceptos sin expulsar a los "herejes" con maldiciones, hasta que dejó de serlo a finales del siglo I. Eso se da por sentado.
    Pero desde luego, Jesús era de los que consideraban que el sábado era para el hombre y no el hombre para el sábado, y de los que decían que antes te reconciliaras con tu hermano y después fueras a presentar tu ofrenda. Plenamente judío, desde luego, pero no lo que se consideraría hoy día un "beato" del "cumplymiento" -el hecho de que se tengan prejuicios contra las personas "piadosas" en ese sentido o no, no es lo que se discute, lo que es cierto es que esa acepción 3 tiene connotaciones negativas en castellano y se aplicaría hoy día lo mismo al judío que no puede pulsar el botón del ascensor si es sábado como al católico de cumplymiento.

  • Comentario por Arturo C73 09.07.10 | 08:42

    (2)

    ... y elimina cualquier intento por tratar de entender "SU" religión (préstamo que tomo de procestoc).

    Considero que el intento de sofía de situar el concepto de "judío piadoso" desde el aspecto de la gramática, también es una propuesta que debe de tomarse en cuenta, porque a veces olvidamos el significado de las palabras que usamos, o consideramos que los demás las entienden de la misma manera que nosotros, lo que ha originado más de un debate conceptual aquí.

    Sin embargo encuentro un problema en su consideración de aplicar el número 3 a Jesús. Por un lado expone la tercera definición como
    "3 [persona] que tiene profunda devoción y guarda los preceptos de su religión un cristiano piadoso"

    Hasta aquí todo bien. Pero cuando la aplica a Jesús expone:
    "Si consideráis como el castellano actual que el significado que tiene es el 3 y además en su forma más superficial..."

    Lo define como "profunda devoción", pero...

  • Comentario por Arturo C73 09.07.10 | 08:33

    Saludos desde la Ciudad de México:

    Manue: Gracias por hacerme notar el error de atribuirle la cita a usted. Lapsus calami. Una atenta disculpa a vos y a todos los apreciables participantes del blog.

    Sofía escribe: "de modo que las interpretaciones de las profecías son diferentes según quien las interprete". Si se quiere hacer un trabajo serio de interpretación (el viejo dilema de "qué es lo que realmente quiere decir el hagiografo"), se tiene que partir de un parámetro más estable que la interpretación de un individuo, o incluso de un grupo.

    El apreciable trabajo de Manue por adjudicar tiempo, y en la medida de las posibilidades de este blog, incluso circunstancia, es un buen ejemplo para tratar de ubicar motivo, intención y finalidad. Las escuelas tradicionales, y sobre todo institucionales de interpretación escriturística, abusan de aquel principio de "texto sin contexto, es puro pretexto", y elimina cualquier intento por tratar de entender "SU...

  • Comentario por procestoc 09.07.10 | 02:13

    Para mi está claro que Jesús era un piadoso que se ajustaba la tercera acepción pero leyéndola sin prejuicios:

    3 [persona] que tiene profunda devoción y guarda los preceptos de "SU" religión.

    El judaismo en aquella época era lo sufientemente flexible para adaptarse a interpretaciones personales, dentro de un marco, obviamente.

    Saludos.

  • Comentario por J.P. 08.07.10 | 12:52

    Sofía, tiene usted razón. Quizás cuando a uno le han puesto en el pasado alguna etiqueta para marcarle se siente incómodo cuando ve algo así escrito y lo malinterpreta. Mis disculpas a Juan si le he molestado con esto.

    En cuanto a Vermes, siempre me ha parecido un hombre fascinante por su biografía personal y por su trabajo (fue de los primeros en trabajar con los manuscritos del Mar Muerto y su traducción al inglés sigue vigente) y muy respetuoso con la figura de Jesús. Él siempre dice que en su vida siempre ha tenido suerte en los momentos clave, y que a pesar de lo ocurrido con su familia se siente afortunado.

    En cuanto a lo de piadoso, viendo la definición de la RAE, creo que es demasiado restrictiva si atendemos a que en el s. I el judaísmo no era un todo uniforme y homogéneo: p.ej. los esenios. Quizás haya que acuñar otro término. Saludos cordiales.

  • Comentario por sofía 08.07.10 | 12:07

    JP, no creo que decir que Vermes es judío sea ponerle una etiqueta para clasificarle, sino simplemente situarle. De todos modos no está mal que avise sobre la posibilidad de utilizar las descripciones como una forma de discriminar, pero supongo que está claro que ninguna persona cabal supone que ser judío, o católico, o ateo, o lo que sea impide que se estudie un tema con la mayor objetividad posible.
    No sabía q Vermes hubiera sido un cura católico. Pero en todo caso demuestra q también hay ex-católicos q no se dedican al anticatolicismo militante, de modo q ese es otro prejuicio q se puede destruir.
    Interesante biografía: nació judío, toda su familia se bautizó cuando él tenía siete años. Sus padres fueron víctimas del holocausto. Se ordenó sacerdote tras la segunda guerra mundial y dejó el catolicismo a los treinta y tres años, retomando el judaísmo. Parece q conoce ambas religiones desde perspectivas interesantes.
    Pero lo q dice en su obra es lo q importa.

  • Comentario por sofía 08.07.10 | 11:52

    Sobre el otro asunto de las profecías:
    No veo por qué van a ser incorrectas las interpretaciones cristianas de esas profecías. Si se refieren a Dios, el concepto de Dios evoluciona. Ya había evolucionado en el judaísmo a lo largo del tiempo y siguió evolucionando. Si los cristianos amplían su concepto de Dios la interpretación será de acuerdo con este concepto. Ni siquiera se puede decir que todos los judíos o los cristianos tengan el mismo concepto de Dios, de modo que las interpretaciones de las profecías son diferentes según quien las interprete, y mientras que no se pueda demostrar el resultado, nadie podrá decir si son érroneas o no.

  • Comentario por sofía 08.07.10 | 11:41

    Si consideráis como el castellano actual que el significado que tiene es el 3 y además en su forma más superficial, entonces no estoy de acuerdo en que Jesús fuera un judío "piadoso". En los otros sentidos, sí.

  • Comentario por sofía 08.07.10 | 11:39

    Este es la cuestión. Jesús era claramente piadoso en las acepciones 1 y 2. Y seguramente todo cristiano se consideraría piadoso si no fuera porque el significado común que le damos en español a esa palabra es el 3, y además en su forma más caricaturesca de beato. Evidentemente, Jesús no se centraba en el cumplimiento más que en la medida que se correspondía con el verdadero espíritu de la ley. No era un ser superficial. Eso es lo que nos muestran los evangelios. Lo que signifique "piadoso" para ti, o para Piñero, o para Vermes es otra cuestión, pero el rechazo de la palabra queda explicado con estas definiciones, pienso yo.
    adj piadoso [pia'ðoso, -sa]
    1 que siente o muestra compasión por la desgracia ajena
    un espíritu piadoso
    2 relacionado con las cosas que se hacen por compasión
    una acción piadosa
    3 [persona] que tiene profunda devoción y guarda los preceptos de su religión
    un cristiano piadoso

  • Comentario por sofía 08.07.10 | 11:34

    El problema, Xabier, es qué es lo que se entiende como piadoso judío. Ya estuvimos hablando sobre esto. En el sentido que se da hoy día a la palabra "piadoso", por lo general, se considerarán piadosos católicos, los que otros llamarían beatos, mientras que los cristianos, católicos o no, que van a la esencia del mensaje que transmiten los evangelios, ni se llamarán a sí mismos "piadosos", ni consideran "piadoso" judío a Jesús. Evidentemente Jesús iba a la esencia de la Ley no al "cumpli y miento" de preceptos humanos, sino al espíritu de la Ley del Amor a Dios y al prójimo, con su concreción en los mandamientos básicos que toda ética racional suele admitir. Aunque no diera especial relieve al mandamiento de santificar el sábado, sí pensaba que el sábado se había hecho para el hombre y tenía sentido "santificarlo" en el mejor sentido de la palabra no en el de medir cuantos pasos está permitido andar. Era alguien que iba a la esencia de las cosas.

  • Comentario por Manue 08.07.10 | 10:20

    Estoy de acuerdo con Vd., Arturo: no me atribuya a mí (en su entrecomillado) lo dicho por Josa, al que aplaudí la selección, discutí la atribución semántica (al tema resurrección tal como iba a ser crecientemernte entendido desde la época macabea en adelante) y, en especial, las fechas de redacción aludidas (tema que deja de lado, en una respuesta medianamente respetuosa).

  • Comentario por Xabier 08.07.10 | 10:13

    Juan:

    Que Jesús era un piadoso judío puede extraerse de los evangelios. Otra cuestión es qué no entendiese el Judaísmo de la misma forma que los saduceos o algunas escuelas de fariseos.

    De todas formas, le lanzo un reto. Realice una encuesta a teólogos díscolos con la jerarquía eclesiástica como Hans Kung, Xabier Pikaza, Joseba Arregui, Jon Sobrino... y pregúnteles si se consideran a sí mismos cristianos piadosos o incluso católicos piadosos.

  • Comentario por Arturo C73 08.07.10 | 09:01

    Perdón, aclaro el final de mi comentario anterior:

    Y una de ellas es la incorrecta interpretación que hace la tradición cristiana de estas profecías.

  • Comentario por Arturo C73 08.07.10 | 08:56

    A continuación, donde se lea Dios, entiéndase el Dios tal y como lo entendía (y entiende) el Judaísmo. No se necesita ser muy profundo para darse cuenta que en ninguna de ellas aparece la palabra Cristo, o en su defecto, Mesías:

    Sobre la profecía de Job: Habla del poder de Dios, no del Mesías o Cristo.
    Sobre la profecía de David: Habla del rostro de Dios, no del Mesías o Cristo.
    Sobre la profecía de Sabiduría: Bueno es elocuente.
    Y lo mismo puede decirse de cada una de las profecías citadas de Isaías, Oseas, Habacuc, Baruch, Daniel, Zacarías o II Macabeos.

    Manue escribe: "distinguir falsedades apócrifas, versiones paralelas e intoxicaciones varias, se cae en ello frecuentemente, abundan mucho." Y una de ellas es la tradición incorrecta interpretación que hace el cristianismo de estas profecías.

  • Comentario por Josa 07.07.10 | 20:46

    Don Manue, no deseo polemizar pero yerra y descalifica en exceso.
    La fuente de mis datos es la Biblia de Jerusalén, sus transcripciones fueron realizadas sobre los originales por expertos de talla internacional en lenguas y textos antiguos; no cabe duda de su fiabilidad altamente cualificada, aceptada y avalada mundialmente.
    Todas las citas giran alrededor del Ungido y de la resurrección, lea con detenimiento y medite, son profundas.
    Para distinguir entre auténtico y falso hay que conocer con solidez los principios fundamentales de la tradición semita y también su opuesta, la jafetita; conocerlos permite distinguir falsedades apócrifas, versiones paralelas e intoxicaciones varias, se cae en ello frecuentemente, abundan mucho.
    En la Tora cohabitan sutilmente estos opuestos, Cristo los separó y pagó por ello.
    No los mostraré, pero indico que están en el Deuteronomio, la Palabra de Dios se dirige al corazón, así el noble las halla y el necio aumenta su confus...

  • Comentario por J.P. 07.07.10 | 20:30

    Por si es de interés, la imagen de Jesús en la tumba es un icono griego del siglo XVI que se conserva en el Ikonen-Museum, Recklinghausen, Alemania,

    Saludos cordiales a todos.

  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 07.07.10 | 19:59

    Un ciudadano del siglo I que observase a Sebastos herido sobre el madero "Stauros" reconocería al mismo Augusto.

    Igual que en la protada del libro, más propia de la representación de un Sebastian

    Sebastian tiene su origen en la palabra griega "Sebastos", el nombre con que se conocia en esa lengua al propio emperador Augusto.

    Por ello Sebastian muere en el madero y luego revive. Igual que el mismo "siempre vivo".

    Historia de Europa secuestrada

  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 07.07.10 | 19:54

    No deja de ser curiosa e interesante la propia portada del libro presentado
    Bajo el título "La resurreción" se presenta una imagen iconográfica mas cercana a la de San Sebastian asaeteado que la de Jesús resucitado

    Y de nuevo una imagen vale más que cientos de palabras
    He comentado más abajo que el icono de un cuerpo moribundo sobre un stauros era muy importante y a la vez "popular" en el imperio romano Y que su representación, era la del "siempre vivo" el "salvador".

    Hoy su popularidad solo ha decrecido un poco, en este mundo global la imágen de Sebastian sufriente sobre el Stauros es conocida por diversas razones estéticas y devocionales, el llamado por algunos Apolo cristiano es sin embargo desconocido es su nombre verdadero

    Sebastian tiene su origen en la palabra griega "Sebastos", el nombre con que se conocia en esa lengua al propio emperador Augusto.

    Un ciudadano del siglo I que observase a Sebastos herido sobre el...

  • Comentario por Manue 07.07.10 | 19:12

    ¿Qué decir de Daniel? Hacia el 167 aC., ni más ni menos que la fecha aludida en el artículo (no es una obra del 550 aC.).
    Estas fechas son hoy admitidas aun por la Iglesia católica. Por no generar polémica a partir de otras fechas propuestas por exégetas no mayoritariamente seguidos, las he tomado en su totalidad del cuadro cronológico de La Santa Biblia, Ed. Paulinas, 6ª ed., 1989.
    Todo el resto de lo aludido (ciertamente interesante) es de época posterior y acorde con la sustentada en el artículo.




  • Comentario por Manue 07.07.10 | 19:10

    Sí que coinciden las fechas de los versículos presentados, pues serían propios del Primer Isaías (hay concordancia en atribuirle a él los versículos 15 al 24, entre otros). Hay que mirarlos, pues, con amplitud de miras (referidas a alguien que escribe y predica en pleno siglo VIII a.C.).
    El versículo 26, sin embargo, forma parte del Juicio Final de Isaías, cuyo momento redaccional se debate, pero se consideran añadidos posteriores (aunque seguramente previos al Segundo Isaías).
    Oseas lleva su fecha de redacción correcta, pero no se refiere a una resurrección (“Venid, volvamos al Señor: él ha desgarrado, él nos curará; él ha herido, él nos vendará. En dos días nos dará vida…”
    La fecha de Habacuc es correcta pero ¿dónde hay alguna alusión al tema “resurrección”?
    Baruc parece ser del 200-180 a.C. (no del 580 aC.!)
    Zacarías sería del 331 a.C., pero, de nuevo, ¿dónde está la alusión al tema “resurrección”?

  • Comentario por Manue 07.07.10 | 19:09

    Buena selección de textos, Josa.
    El problema está en los más antiguos, que se opondrían a la tesis aquí defendida.
    Según Vd. Job dejaría una constancia clara de la Resurrección (¿cuál?) y habría sido redactado hacia el 1700 a.C., ni más ni menos. En realidad, su redacción se considera acabada en el 530 a.C. (posterior al 2º Isaías).
    Pasemos por la alusión al David salmista. Los Salmos se compusieron en su mayoría hacia el 690 a.C. (aunque los números 20, 21, 24, 46, 47, 48, 68, 72 y 77 parecen ser de hacia el 875 a.C. y, en efecto, la primera redacción de los salmos más antiguos, como el 2 y el 110 parecen ser del 1000 a.C.). Más llamativo es que el salmo aludido a la contemplación de la imagen de Dios no deje muy claro que se refiera a la visión de Dios por parte de un resucitado…
    Tampoco la del Libro de la Sabiduría, pero esto sería más secundario, ya que su redacción se fija entre los años 100 y 50 a.C. (no el 970!).

  • Comentario por J.P. 07.07.10 | 19:02

    Estimado Juan: los problemas de Küng con la jerarquía eclesiástica son de sobra conocidos, pero no tengo conocimiento ni de que haya apostatado ni de que haya sido excomulgado. No le llamo católico, creo que lo es, pero para lo que me trae aquí es irrelevante. En mi comentario lo que quería decir es que no me parece justo colgarle etiquetas a nadie: ni judío, ni católico, ni ateo, ni alto, ni bajo. Me parece muy bien que usted discuta lo que quiera, faltaría más, aunque deshonesto me parece algo desproporcionado. Espero que no le moleste que disienta de su opinión, que evidentemente no comparto. Saludos cordiales.

  • Comentario por Juan 07.07.10 | 18:28


    Sr. JP. al cque Ud. llama católico Küng, el Vaticano le prohibió ejercer de teólogo. Seguiré defendiendo que considero deshonesto plantear un tema discutible y exponer sólo la tesis de una de las partes, como lo viene haciendo el Sr.Piñero, por lo general la que más arrima el ascua a su propia sardina. ¿ O es que Piñero no defiende también como Vermes que Jesus es un Judío piadoso, fiel cumplidor de la ley?.

  • Comentario por Josa 07.07.10 | 18:26

    1ª Corintíos
    15-21 Porque, habiendo venido por un hombre la Muerte, también por un hombre viene la Resurrección de los muertos.

    Hago constar que esta es la primera resurreción, la del alma que permanecía inerte en el seno de la tierra; la de la carne, se refiere al final de los tiempos, cuando se consume la restauración total y definitiva de todo.
    Tal como aún profeticamente dice la epístola que nos transformaremos o también Lucas en 20-36: y no pueden ya morir, porque son como ángeles.

  • Comentario por Josa 07.07.10 | 18:14

    Zacarías 520 a.C.
    9-11 En cuanto a ti, por la sangre de tu Alianza, yo soltaré a tus cautivos de la fosa en la que no hay agua

    II Macabeos 167/164 a.C.
    7-9 Al llegar su último suspiro dijo:
    “Tú, criminal, nos privas de la vida presente, pero el Rey del mundo, a nosotros que morimos por sus leyes, nos resucitará a una Vida eterna”

    San Juan – Discurso sobre la obra del Hijo
    5-28 Llega la hora en que todos los que estén en los sepulcros oirán su voz, 29 y saldrán los que hayan hecho el bien para una resurrección de Vida y los que hayan hecho el mal para una resurrección de juicio.

    Mateo
    27-52 Se abrieron los sepulcros y mucho cuerpos de santos difuntos resucitaron.
    53 Y, saliendo de los sepulcros después de la resurrección de Él, entraron en la Ciudad Santa y se aparecieron a muchos.

    1ª Corintíos
    15-21 Porque, habiendo venido por un hombre la Muerte, también por un hombre viene la Resurrección de...

  • Comentario por Josa 07.07.10 | 18:13

    ; porque rocío luminoso es tu rocío, y la tierra echará de su seno a las sombras.

    Oseas 730 a.C.
    6-2 Dentro de dos días nos dará la vida, al tercer día nos hará resurgir y en su presencia viviremos.

    Habaduc 612 a.C.
    2-3 Porque es aún visión para su fecha, aspira ella al fin y no defrauda; si se tarda espérala, pues vendrá ciertamente, sin retraso.
    4 “He aquí que sucumbe quién no tiene el alma recta, más el justo por su fidelidad vivirá”

    Baruc 580 a.C.
    4-22 Yo espero del Eterno vuestra salvación, del Santo me ha venido la alegría, por la Misericordia que llegará pronto a vosotros de parte del Eterno: Vuestro Salvador.

    Daniel 550 a.C.
    12-2 Muchos de los que duermen en el polvo de la tierra se despertarán, unos para la Vida eterna, otros para el oprobio, para el horror eterno.

    Zacarías 520 a.C.
    9-11 En cuanto a ti, por la sangre de tu Alianza, yo soltaré a tus cautivos de la fosa en la qu...

  • Comentario por Josa 07.07.10 | 18:12

    Job 1700 a.C. apróx.
    19-25 Yo se que mi Defensor está vivo, y que Él, el Último, se levantará sobre el polvo.
    26 Tras mi despertar me alzará junto a Él, y con mi propia carne verá a Dios.

    David Salmo 17 (16) 1000 a.C.
    Mas yo, en la justicia, contemplaré tu Rostro, al despertar me hartaré de tu imagen.

    Sabiduría 970 a.C.
    3-6 Las almas de los justos están en manos de Dios y no les alcanzará tormento alguno.
    7 El Día de su visita resplandecerán, y como chispas en rastrojo correrán.

    16-15 Pues tu tienes poder sobre la Vida y la Muerte, haces bajar a las puertas del Hades y de allí subir.

    Isaías 740 a.C.

    25-7 Consumirá en este monte el velo que cubre a todos los pueblos y la cobertura que cubre a todas las gentes; 8 consumirá a la muerte definitivamente.

    26-19 Revivirán tus muertos, tus cadáveres resurgirán, despertarán y darán gritos de júbilo los moradores del polvo; porque rocío l...

  • Comentario por Josa 07.07.10 | 18:11

    Este arículo es confuso y presenta diferentes mezclas apócrifas e imprecisiones. Solo apuntaré que la tradición oral sobre la restauración del desorden que introdujo Adán debería ser conocido ya en tiempos de Noé, pero no hay constancia. Sobre el 1700 apróx. el libro de Job si deja una constancia clara sobre la resurrección que se fué renovando durante varios siglos siendo los Macabaeos el último testimonio de aquella creencia antes de Cristo.

    Recopilo textual de la Bíblia de Jerusalén:

  • Comentario por Crisanto 07.07.10 | 16:19

    Carlos,

    Muchas gracias una vez más por su recomendación. La leeré con sumo gusto.

  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 07.07.10 | 13:00

    Crisanto.
    Cibeles, la salvadora de Roma es trasladada en el siglo I del Palatino al Vaticano para favorecer el culto popular asociado a ella y modelo en todo el imperio.
    Bajo su influencia se desarrolla la "semana santa de Attis" donde se escenifica la pasión, muerte y resurreción del llamado "siempre vivo" y que es identificado con el mismo emperador.

    Existen en el siglo I tres iconografias idénticas: un stauros (madero levantado) con un cuerpo sobre él y todo el conjunto sobre un alto que domina la ciudad o el territorio: Attis, Augusto y Jesús, los tres son conocidos como "El Salvador".

    Lea como reseña: El culto a Attis en Barcelona
    http://eltablerodepiedra.blogspot.com/2007/11/el-culto-attis-en-barcelona.html

  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 07.07.10 | 12:44

    J.P.
    Si de acuerdo, de hecho todas las naciones europeas aceptaron este rito patrocinado por Roma, ya que era universal, (que pertenece o se extiende a todo el mundo, a todos los países, a todos los tiempos).

    Y que es justamente lo contrario a querer concretar como que "La creencia en la resurrección (de Jesús) tuvo su preparación en el tiempo, en ambientes religiosos tanto populares como cultos judíos".

    El sentido de la palabra PREPARACION es justo el contrario a la realidad. Si algo ocurrió en el judaismo es fue el alejamiento a esta idea universal. No digamos en el momento actual.

    Todos los hombres en la antigüedad estaban "preparados" para asumir la resurreción.

    Lo que no debe ocultar que el concreto acontecimiento del Salvador resucitado tiene patrocinio romano, se establece en el siglo I a.C. y se extiende por todo el Imperio en el siglo I d.C.


  • Comentario por Crisanto 07.07.10 | 12:39

    Estimado Carlos,

    "...La pasión, muerte y resurreción del Salvador está descrita y puesta en práctica con anterioridad en las liturgias de Roma..."

    ¿Podría proporcionarme alguna fuente y/o estudio para confirmar este aserto?

    Gracias anticipadas y un cordial saludo,

  • Comentario por J.P. 07.07.10 | 11:51

    Carlos: creo que no estamos hablando de lo mismo. A mi entender, y resumiendo de forma un tanto grosera, Vermes nos muestra que podrían haber judíos que aceptasen la resurrección al tercer día de un justo y piadoso seguidor de la Ley que hubiese sufrido, como mártir, una muerte cruenta e injusta. Usted creo que habla de la interpretación que se le da a esa muerte. Si me equivoco, mis disculpas por adelantado.

  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 07.07.10 | 11:01

    A eso me refiero.
    Oseas no habla de la resurreción del Salvador trás la muerte en un stauros en la cima de una colina.
    Oseas no predice la muerte y resurreción de Jesús.

    Las influencias en el siglo VIII a.C. son múltiples y la resurreción al tercer día es común a varias religiones en ese momento. Y Egipto tiene la mayor influencia en sus vecinos.
    "El texto hebreo actual ha sufrido interpolaciones, resúmenes, correcciones y adiciones."

    Pero en el siglo I la llamada como "Semana Santa de Attis" es el modelo directo. Y en el Vaticano.

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