
Hoy escribe Antonio Piñero
Explicamos hoy la primera parte del libro de Senén Vidal cuya estructura general describimos en la nota de ayer, parte que trata de la misión de Jesús bajo la égida o protectorado de Juan Bautista. Para muchos cristianos, la perspectiva de un Jesús que pasó un cierto tiempo, amplio, de meses probablemente, con Juan Bautista sigue siendo bastante sorprendente. Pero la historicidad de este hecho parece indudable porque está testificada unánimemente por toda la tradición evangélica antigua. Además la iglesia posterior nunca se sintió cómoda con algunas consecuencias, sobre todo el bautismo de Jesús por parte de Juan Bautista, pues los lectores podrían obtener de ello ideas equivoicadas sobre la naturaleza de j y de su misión, por lo que intentó por todos los medios que esta etapa quedara difuminada, o resultara acomodada y en algunos casos, camuflada cuando la leyeran los cristianos. Es bien sabido el caso de la inversión "maestro-discípulo" (sea como se explique) que pasa a "precursor - persona de rango superior".
S. Vidal acepta que el origen de Juan Bautista es oscuro, pero que su predicación y actuación se explica bien si de alguno modo se lo relaciona con la secta esenia, y en concreto con la teología de Qumrán. Como profeta, Juan experimentó la crisis del Israel del siglo I de amplio espectro: crisis política y de identidad nacional: Israel bajo el dominio de una potencia extranjera y pagana; crisis religiosa: imposibilidad de cumplir totalmente la ley de Dios en esas circunstancias y crisis económica: opresión del pueblo por la depredación avariciosa e institucionalizada de los poderosos y ricos, tanto connacionales como extranjeros.
Juan Bautista ofrecía a las gentes que oían su predicación una salida a esta crisis múltiple que conducía al pueblo judío a una situación de total fracaso, hacie el camino de la perdición definitiva. Todo Israel estaba contaminado por el pecado y de nada valía declararse nominalmente hijo de Abrahán, ya que la alianza con Yahvé estaba anulada de hecho.
Al parecer Juan Bautista distinguía dos momentos básicos de reforma del pueblo. El primero, el presente de su misión profética, tenía el carácter fundamental de preparación de la etapa decisiva del futuro (segundo momneto) y estaba localizado fuera del territorio de Israel, en el desierto, como en los inicios del pueblo –según la tradición bíblica- antes de ingresar en la tierra prometida. El pueblo debía comenzar de nuevo su marcha arrepentida hacia Dios.
El Bautista simbolizaba este nuevo comienzo con dos grandes símbolos:
a) El sitio en donde él predicaba, el desierto, en la cuenca oriental del Jordán, lejos de la sociedad contaminada, sobre todo de las ciudades, era el "lugar" del pueblo de Israel primitivo: peregrino hacia la heredad que Dios le iba a entregar.
b) El segundo signo era el bautismo en las aguas del Jordán. Ésta simbolizaba la conversión con el arrepentimiento de los pecados, el perdón divino y el nuevo ingreso de Israel, ya purificado, en la tierra prometida.
El segundo momento acontecería ya dentro del territorio sagrado de Israel en un futuro muy cercano. Juan Bautista no pensaba en un final del mundo tal como nos lo imaginaríamos hoy, sino en una transformación real en los aspectos sociales, políticos, económicos y religiosos de la tierra y del pueblo de Dios. El Bautista anunciaba la presencia salvadora de Yahvé para su pueblo.
Pero el realizador de esa transformación no sería él mismo, el profeta anunciador, sino otro. Los evangelios no dicen claramente quién era, sino sólo que Juan Bautista pensaba que era “uno mayor que él”, es decir Dios mismo o un delegado suyo, semiceleste o celeste, o bien un humano con espacialísima ayuda divina. Sólo la tradición cristiana verá posteriormente en este personaje “mayor” a Jesús.
Este proceso de transformación de la tierra y gentes de Israel tendría dos fases:
a) La primera sería un “gran juicio” purificador de Dios, el gran día de la “ira de Yahvé”: los malvados del pueblo (y se supone, de las naciones) serían aniquilados como la paja por el fuego o el árbol malo por el hacha.
b) En la segunda fase surgiría la época de la gran paz, la plenitud de vida espiritual y material para Israel, en este mundo de acá abajo, sólo que purificado y transformado. En esa tierra se cumpliría un “bautismo por el Espíritu santo”, es decir la actuación plena de la potencia transformadora de Dios, que llevaría a la plenitud de la vida humana.
Este proyecto fue asumido por Jesús en un primer momento. Lo pone de manifiesto su aceptación del bautismo de manos de Juan, hecho que sería inexplicable en el caso de que Jesús tuviera ya un proyecto independiente. Las tentaciones en el desierto –según S. Vidal- son el reflejo de que Jesús acompañó a Juan en el desierto durante un cierto tiempo (de si tuvo allí Jesús una experiencia vocacional no habla S. Vidal...; más bien se mantiene escéptico al respecto).
El Nazareno aceptó, pues, dos signos fundamentales de la misión de Juan: el bautismo y el del desierto. Ello significa que Jesús asumía la concepción de Juan Bautista sobre el estado de perdición de Israel. De hecho Jesús participó de esta concepción radical durante toda su vida, aunque con matices: dentro de una perspectiva que insistía más en el acontecimiento salvífico del reino de Dios. Del mismo modo Jesús demostró que compartía también la esperanza del Bautista sobre Israel, a saber de una futura regeneración del pueblo. Tal esperanza permaneció también en cuanto a su estructura básica en el segundo proyecto de Jesús, su misión independiente.
Continuaremos en la próxima nota con la síntesis del pensamiento de S. Vidal.
Saludos cordiales de Antonio Piñero.
www.antoniopinero.com
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Los evangelios nos vienen a contar que el enfrentamiento entre Juan y Herodes era de tipo "moral" y que la culpable de su muerte fue Herodías.
Lo que importa es comprobar como se interpretan los datos históricos. Según los evangelios Herodes admiraba a Juan y parece que nada tenía en contra del rito de bautismo.
Un rito de iniciación contrapuesto a Judea, y que andando el tiempo significó la conversión de los judíos en cristianos.
Y que yo añado, un ritual que era muy conocido en Roma.
¡¡¡No hablemos ya de las pinturas del Renacimiento en que Juan bautiza con una concha de Venus¡¡¡
Y Antipas, filoromano, también se condujo con respeto hacia los judíos, como mostraría la acuñación de moneda sin imágenes del césar o de los dioses, el no haber erigido ningún santuario a deidades paganas o al propio emperador, el ir a Jerusalén durante las fiestas, etc. Cálculo político o religiosidad, es otra cosa.
No los contradecimos tanto como otros. ¿O acaso son históricamente fiables al 100%? Solo digo que existe una fuente histórica fiable y que da una versión verosímil de la ejecución del Bautista.
Que Juan haya podido sermonear a Antipas, a saber, pero creo que Josefo deja bien claro que la razón de su ejecución es por razones políticas, temor a una revuelta, no porque le recordase que cometía in-cesto o porque la hija de Herodías se lo pidiese y no quisiese desairarla. El ascendiente de Juan sobre las gentes ¿es solo porque criticó a Antipas por un asunto "moral"? Además, p.ej. Gnilka
considera que "le oía de buena gana" puede ser redaccional.
Theissen apunta que la crítica a Antipas y Herodías podría haber sido interpretada como un alineamiento de Juan con los vecinos hostiles de Nabatea. Conviene recordar que Josefo menciona que algunos judíos pensaban que la derrota ante Aretas fue un castigo divino por haber ejecutado a un hombre bueno.
De repente los evangelios no cuentan y se trata de contravenirlos.
Mc 6-18 "Porque Juan decía á Herodes: No te es lícito tener la mujer de tu hermano."
NADA de lo que Josefo escribe sobre Juan se contrapone a Marcos.
Y Marcos nos permite comprobar que "la gran capacidad de Juan para persuadir a la gente podría conducir a algún tipo de revuelta" se basaba en aspectos morales: Desear a la mujer de su hermano.
El propio Marcos amplia: "Porque Herodes temía á Juan, sabiendo que era varón justo y santo, y le tenía respeto: y oyéndole, hacía muchas cosas; y le oía de buena gana."
Resumiendo: la "doctrina del bautismo" (para entendernos) no desagradaba a Herodes.
Y digo, es esta "doctrina del bautismo" la utilizada como camino de conversión de los judíos en otra religión,
por ello, la "doctrina del bautismo" es por definición externa al judaismo.
¿Quienes son estos dos GALILEOS que quieren conv...
Perdón, no me di cuenta del comentario de Xabier, que ya citaba a Josefo. Comentario con el que estoy de acuerdo, obviamente.
"El problema de Herodes y Juan era de tipo «moral»".
No es eso lo que nos dice Josefo:
"Y cuando los otros se reunieron [en torno a Juan], como su excitación llegaba al punto de la fiebre al escuchar [sus] palabras, Herodes empezó a temer que la gran capacidad de Juan para persuadir a la gente podría conducir a algún tipo de revuelta, ya que ellos parecían susceptibles de hacer cualquier cosa que él aconsejase. Por eso decidió eliminar a Juan adelantándose a atacar antes de que él encendiese una rebelión. Herodes consideró esto mejor que esperar a que la situación cambiara y lamentarse cuando estuviera sumido en una crisis.
Y así, a causa del recelo de Herodes, Juan fue llevado en cadenas a Maqueronte, la fortaleza de montaña antes mencionada; allí se le dio muerte".
¿Que debe hacer un judío para ser universal?
Lo primero es bautizarse. Ese es el rito de INICIACION, y así lo recoge el Pontifical Romano.
Los judíos que se convierten en cristianos deben bautizarse. Ese es el rito de iniciación cristiano.
Por lo tanto todo intento de relacionar bautismo y judaismo es un error. Ya que el rito de conversión y iniciación no puede pertenecer, ni por asomo, a las creencias que se abandonan.
Y si el bautismo no es judío....y tampoco es un invento, los estudiosos deberían de buscar de donde procede y que significa.
Un apunte: en el siglo I una de las liturgias de iniciación más universales y romanas es sumergirse en el agua de un río.
Cosa que aún perdura hoy en muchas de nuestras ciudades: La Lavatio iniciatica en agua de río.
Xabier
El problema de Herodes y Juan era de tipo "moral". La vida "privada" de Herodes fue descalificada publicamente por Juan. Es importante señalar que Herodes admiraba a Juan y sus enseñanzas religiosas. Mc 6.
Un dirigente filoromano como Herodes no se sentia contrariado por las enseñanzas de Juan y su bautismo. (no me extraña nada).
Sin embargo son los judíos los que crean una delegación para comprobar quién es Juan y que es eso del bautismo. Jn 1-19
Juan era EXTERNO al judaismo del Sanedrín
Cuando las UNICAS referencias que se utilizan son las de una tendencia todo deberá casar con JUDEA y sus antecedentes.
Pero el MUNDO de Jesús en el siglo I era muchiiiiiisimo más UNIVERSAL que lo que los texto de D. Antonio nos presentan. Siendo muy concreto el significado de UNIVERSAL: "que pertenece a todas las naciones y a todos los tiempos"
Judea no es universal. Y con el SALVADOR pasará a ser universal. es el TE...
CSM:
El bautismo de Juan tiene elementos novedosos, pero no es del todo extraño a Judea.
Los ritos con agua, abluciones y baños sagrados están a la orden del día en las culturas antiguas. No le falta razón cuando cita a los romanos, pero también lo hacían los egipcios, babilonios y un largo etc. en el que se incluye a los judíos.
Los manuscritos de Qumram (Judea) dan testimonios de ellos, aunque, como explicó el profesor Piñero en un artículo de la revista National Geographic Historia, hay notables diferencias entre el bautismo de Juan y el de Qumram.
Y, sobre la muerte de Juan, creo que nadie ha dicho que lo matasen por sus ritos. Josefo dice que "Herodes empezó a temer que la gran capacidad de Juan para persuadir a la gente podría conducir a algún tipo de revuelta, ya que ellos parecían susceptibles de hacer cualquier cosa que él aconsejase."
Cruzar el Jordán de Este a Oeste implica pasar de la hipotética 'zona no contamidada' a la hipotética 'zona contaminada' previa 'higienización' mediante el agua (=bautismo)..., ¿verdad?
Me recuerda a lo que ha dado lugar al nombre 'Lavacolla': el monte delante de Santiago de Compostela -hoy en día, lugar en el que se sitúa el aeropuerto compostelano- en el que los peregrinos veían por primera vez la catedral a lo lejos tras larguísimas jornadas de marcha (=y de acumuliación de suciedad). Tenían que 'lavar a colla' para poder entrar limpios en el templo...
Ni Juan Bautista murió por practicar ritos ajenos a las creencias de Herodes, ni el bautismo en el Jordán era una practica ajena a galileos o romanos.
La INICIACIÓN que recibe Jesús de Juan es la propia y necesaria de todo personaje que conoce los pasos necesarios para recorrer un camino de enseñanza.
El bautismo en las aguas corrientes del Jordán, la LAVATIO del SALVADOR, es reconocible en varios ritos propios ó asimilados a Roma en el siglo I.
Si a algo es ajeno este rito Galileo es a Judea.
El bautismo de Juan y su significado no se identifica con Judea ni con Jerusalén. Y los propios judíos se muestran extrañados ante esta práctica de Juan
Bautismo ó Lavatio: preguntarse sobre quién práctica esta iniciación en el siglo I permitirá comprender cual es la iniciación que recibe el llamado como “Salvador de todas las naciones”
El bautismo en el Jordán es propio de Galilea, no de Judea. Y Roma lo reconoce y ...
Sábado, 26 de mayo
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