
Hoy escribe Antonio Piñero
Comentamos hoy el libro siguiente de la colección de “El Almendro”:
Giancarlo Biguzzi, “Yo destruiré este Templo”. El Templo y el judaísmo en el Evangelio de Marcos (Colección “Grandes temas del Nuevo Testamento 1), El Almendro, Córdoba, 1992, 200 pp. ISBN: 84-86077-94-X. Traducción de J. Peláez (¿?).
Este libro es un ejemplo perfecto de la aplicación del método de la “Historia de la redacción”, es decir, su autor acepta el texto tal como se ofrece hoy al lector y procura analizar y presentar el pensamiento del Evangelista. Para ello analiza filológicamente el uso del vocabulario sobre el “templo” (Marcos usa dos palabras distintas para referirse a él: griego hierón o “recinto sagrado” y griego naós, o “zona interior del edificio donde está el santo de los santos”), en el Evangelio, la estructura de las perícopas en las que aparece mencionado el Templo de algún modo, desde la subida de Jesús a Jerusalén y la entrada mesiánica (cap. 11) hasta la muerte en cruz y la rotura del velo –interior- del Templo (15,38).
Para precisar el pensamiento del Evangelista Biguzzi estudia, en la primera parte de su obra (hasta el capítulo 14 exclusive), el vocablo “templo” utilizado (gr. hierón) en los capítulos 11-13 de Marcos. Analiza cada uno de sus episodios, investigando la estructura literaria y las líneas del relato, la técnica narrativa, el vocabulario, más el género literario de cada una de las perícopas.
En la segunda gran sección del libro el autor investiga el por qué -literario y teológico- del cambio de vocabulario por parte de Marcos para designar en realidad la misma cosa (es decir, por qué pasa del griego hierón a naós para designar al Templo), y descubre que el motivo es el interés teológico por resaltar aspectos nuevos, no desarrollados del todo hasta el momento sobre el Templo y el judaísmo, y cómo Jesús intenta cambiar estas dos realidades, o mejor sustituirlas por otras.
Luego analiza los tres únicos pasajes en los que aparece “templo” (naós) al final del Evangelio, en los caps. Mc 14-15:
14,58: “Nosotros le hemos oído decir: Yo derribaré este Templo, que es hecho de manos, y en tres días edificaré otro hecho sin manos”,
15,29: “Y los que pasaban le denostaban, meneando sus cabezas, y diciendo: ¡Ah! Tú que derribas el Templo de Dios, y en tres días lo edificas”, y
15,38: “Entonces –cuando Jesús muere- el velo del Templo se rasgó en dos, de alto abajo”.
Es claro que el tema tratado en este libro es importante porque la discusión sobre el desastroso final del Templo (70 d.C.) a manos romanas distanció las posturas de los cristianos que vieron en ello un castigo divino por la muerte del mesías a manos de los judíos (y romanos en segundo término), y por el debate sobre si el valor salvífico del Templo había sido superado por la muerte de Jesús (un debate entre las dos ramas principales del cristianismo: la judeocristiana, que seguía aceptando su valor, y la paulina, que lo había rechazado aún antes de su destrucción).
Naturalmente en la mente del evangelista Marcos se plantea por primera vez, en la forma literaria “evangelio” que él inicia, lo que hoy llamaríamos la “cuestión judía” que gira en torno a la cuestión si el papel salvífico de Israel había sido o no superado por Jesús, y si el cristianismo es una continuidad del judaísmo, en su fe e instituciones, o más bien una ruptura.
Según Biguzzi, para el evangelista Marcos esta “continuidad” es muy sui generis porque en realidad no existe. Aunque la iglesia cristiana haya heredado muchas cosas de la religión “madre”, el cristianismo no representa continuidad alguna, sino una ruptura total con el judaísmo. Jesús fue el ejemplo primero de esa ruptura, y su continuación ideológica, la Iglesia según Marcos, no hizo más que llevar a sus consecuencias lógicas las líneas trazados por Jesús. El Templo es radicalmente inferior a la novedad evangélica: será destruido y sustituido por otro espiritual, no hecho por manos humanas.
En consonancia con esta perspectiva, la conclusión general de Biguzzi para la primera parte (capítulos 11-13 del Evangelio) es importante: según el pensamiento de Marcos, Jesús no sube a Jerusalén con el espíritu de los peregrinos judíos, sino para enfrentarse al Templo, su funcionamiento, sus autoridades y su significado. Según la estudiada estructura de las perícopas de su evangelio, Jesús sube a la ciudad santa como enviado mesiánico y aprovecha para declarar que la administración judía del Templo está caduca y se opone a ella con un gesto clamoroso, la expulsión de los vendedores, apelando a una autoridad que recibe de lo alto. La “purificación” del Templo no es tal, sino un anuncio de su destrucción.
La cita por parte de Jesús de Isaías 56, 6-7 (“templo como casa de oración”) indica que él creía que el exclusivismo judío había llegado a su fin, no sólo en el aspecto étnico, sino en el del culto. Marcos enseña que en el nuevo marco de salvación inaugurado por Jesús lo importante será la oración interior y la fe en la acción salvadora de Dios.
El capítulo 12 del Evangelio es sorprendente porque Marcos –según Biguzzi- pone en su centro el episodio del letrado judío que pregunta a Jesús sobre el mandamiento más importante de la Ley y recibe la alabanza del Nazareno. Ello supone que el significado de Mc 12 es señalar que los sacrificios del Templo son sustituidos por el doble mandamiento del amor. Sigue también en el capítulo una crítica al judaísmo: la clase dirigente merece condena; el único ejemplo positivo es la donación sin reserva de la pobre viuda; los judíos deben aceptar un mesías divino que supera el concepto de mero “Hijo de David” material. El mesías es, pues, divino, pero los judíos lo rechazan.
Por último, el análisis de Biguzzi indica que los tres únicos episodios de la Pasión que hablan del Templo en esta parte del Evangelio, son breves pero importantes:
• Mc 14,58 es el punto de llegada de todo el relato precedente porque contiene la principal acusación contra Jesús. Los judíos la entienden mal, pero bien entendida es verdad todo lo que de él se dice y por lo que lo condenan injustamente.
• Mc 15,29 escenifica la incomprensión total de los judíos respecto a Jesús .
• Mc 15,38 no significa sólo que el Templo se abre de algún modo a los paganos, sino su verdadera destrucción. Según Marcos, Jesús muere únicamente para que la cortina del Templo se rasgue, es decir, para que se instaure una nueva modalidad de salvación para el género humano entero, no sólo para los judíos.
Finalmente el autor resume su doble conclusión general: primero en el marco de las relaciones entre Jesús y el Templo, y posteriormente en lo que afecta a la participación de los discípulos en esta relación, puesto que ellos suben con Jesús a Jerusalén e intervienen de algún modo en la acción. Luego considera la aplicación al lector de hoy, pues en la mente de Marcos en la figura de esos discípulos están los lectores representados.
En síntesis: según Biguzzi, Marcos dice que del judaísmo podrá sobrevivir únicamente lo que pase el examen crítico de la cruz. 15,38 precisa que la cruz es destrucción de lo que es obra de manos humanas; mientras que las burlas de 15,29-32 afirman que esta destrucción tiene efecto para el judío que –erróneamente- concibe al mesías en los términos teocráticos tradicionales de ‘rey de Israel’, ‘hijo de David’ y no del mesías que sufre.
Por tanto, para Marcos, no es sólo la cortina del Templo la que se rompe por la muerte en cruz, ni tampoco sólo el culto judío, cuyo lugar privilegiado es el Santuario de Jerusalén; es todo el judaísmo, envejecido por la vejez teocrática e incapaz de percibir la novedad evangélica, el que se quiebra. Pero el Jesús que destruye es también el que edifica y lo que será edificado en sustitución del judaísmo será perfecto con la perfección escatológica, es decir, la perfección de la situación propia del final de la historia, comenzada ya con la venida y muerte/resurrección del Salvador Jesús.
El próximo día ofreceremos una breve estimación del trabajo de Biguzzi.
Saludos cordiales de Antonio Piñero.
www.antoniopinero.com
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Carlos: muchas gracias por lo que me pueda corresponder de su último comentario. Saludos.
"Oír campanas y no saber donde"
Jesús un tekton, grado "rabbi" y "nazir" no puede ser despachado de forma tan pueril cuando se tratan sus palabras sobre el Templo.
¿Cuándo se preocuparan por su oficio?
Estimado Darwinito: creo que estoy de acuerdo con su última frase (bajo el lema "menos malo que muera un individuo a la ruina de la comunidad"), aunque matizaría que en mi opinión el problema no era solo el número de seguidores, sino que hubiese algunos excesivamente exaltados. En cuanto a la purificación del Templo, también soy de la opinión de que, tal y como está en los Evangelios, es posible que sea redaccional. Pero sí creo que probablemente hubo un incidente real, que fue el detonante de Su prendimiento y ejecución. Saludos cordiales.
"Si A no es B, y B no es C, y C no es D... no hay proporción histórica posible."
Martirio (Estebán) y persecuciones hay, sólo hace falta leerse Hechos. Otra cosa es que lo que hubiera pasado con los apóstoles. Sólo está la tradición. Pablo con seguridad fue liberado luego de apelar al César, Pedro probablemente jamás estuvo en Roma, y del resto no se sabe nada en las escrituras canónicas.
Sobre las persecuciones de Nerón, también hay serias dudas. Parece que las dos primeras generaciones cristianas no sólo lo pasaron tranquilo, sino que buscaron abiertamente una conciliación con las autoridades romanos intentando diferenciarse con claridad del judaísmo.
Compruebo que hay alguien que coincide en la interpretación que he sostenido repetidamente de que la "purificación del Templo" es redaccional-exegética de Marcos, que Jesús con gran probabilidad, jamás expulsaría a los cambistas a latigazos, cumpliendo como cumplían con la ley mosaica. Marcos compone toda la escena a partir de la apelación a Isaías y la apertura del Templo a todas las Naciones paganas. Este acción es la que decide ya resueltamente a la aristocracia saducea a acabar con Jesús.
Cuando lo más probable, es que las autoridades judías decidieran apresar a Jesús, sólo como un ataque preventivo, dado que lo seguía un gentío, y no sabían como controlarlo.
No creo ni haber aplicado el adjetivo "valiente" a Reimarus ni haber mostrado ninguna extrañeza por la no traducción al castellano.
Y lo de "presentadores", no lo entiendo; de verdad que no (¿?)
Saludos cordiales y buenas noches a todos. Que tengan un buen descanso.
Bueno, algo así insinuaban con el adjetivo valiente y su extrañeza por la no traducción. Pues nada, ya va a haber una.
No quisiera seguir alejándome del tema, pero parecen ustedes una buena pareja de presentadores. :)
Buenas noches.
Sofía: acabo de leer so mensaje. No sé si lo de inventarse mártires de la censura va por nosotros. Sencillamente hemos comentado una nota manuscrita que aparece en un libro y que quien la escribió tenía una intención evidente al hacerlo, ya que Arnobius, por su parte, la escribió como protesta contra la censur, en ss caso de los escritos cristianos. Quizás quien anotó la cita también tenía su punto de ironía. Pero nada más que eso, comentar esa nota y la intención de su transcriptor, al menos por mi parte.
Crisanto: el profesor Piñero anunció hace unas fechas que Fernando Bermejo estaba trabajando en una traducción de Reimarus, aunque todavía le llevará algún tiempo. Saludos cordiales.
Gracias por la traducción. Yo traduciría mejor "señalad el error de Cicerón", creo que es un recurso estilístico tipo "la navaja de Ockham", etc.
Cierto que Reimarus se autocensuró, pero lo entiendo perfectamente (a veces la autocensura viene impuesta desde fuera), sobre todo por las reacciones que se habidas tras la publicación de los fragmentos por Lessing (no entro en si lo que escribió es correcto o no). Afortunadamente, hemos evolucionado para bien desde entonces.
De todas maneras, aunque es una conversación bastante interesante, creo que hemos terminado por romper definitivamente el hilo de la postal. Espero con interés el análisis del profesor, pero creo que me voy a anotar este libro en la lista de "futuribles".
Más me extrañaba a mí que no se tradujera al castellano a Dunn, o a T Wright. Pero comprendo que interesa poco el tema.
En cuanto a Reimarus, no me parece nada interesante, y no creo que a estas alturas se lo parezca a casi nadie.
Pero lo de ponerlo de valiente, me da risa. Vaya una valentía hacer circular su obra sólo entre amigos. El mundo está lleno de personas que en todas las épocas han dicho claro y alto lo que pensaban en donde estaban en minoría. Pero lo evidente es que el único motivo para que no se le traduzca es que no interesa. La censura no tiene aquí nada que ver. Censura la que tenía el antiguo régimen a los libros marxistas, y la gente joven los leíamos de todos modos, adquiriéndolos en el extranjero.
Eso de inventarse mártires de la censura, a estas alturas de la película me da un poco de risa.
Bueno, se autocensuraron ellos. No me parece muy valiente.
Por otra parte, la "imaginación" de Reimarus haciendo que los discípulos escondan el cadáver y se inventen la resurrección no va mucho más lejos que la de los judíos de esa época que decían lo mismo. Pero no tiene ningún sentido que finjan creer en la resurrección de Jesús y su segunda venida. Si no creen lo lógico es olvidarse del asunto para siempre, no ponerse a esperar la segunda venida, basándose en sus propias mentiras. Sería absurdo.
...señalar errores de Cicerón, refutar, rechazar su erupción y palabras impías, y demostrar que lo son. Porque cuando se acometen escritos, y se suprime un libro ofrecido al público, no se están defendiendo los dioses, sino temiendo la evidencia de la verdad..."
J.P.,
Estoy de acuerdo: 'Cicerón' es la lectura correcta y el anónimo possedor del ejemplar lo cambia a 'autor'. He tratado dd traducir el capítulo VII al completo. Pido disculpas pues imagino que tendrá no pocos errores:
"...Lib. III, cap. VII: Pero ¿por qué digo que los hombres buscan de él [Cicerón] sutilezas de expresión y el esplendor de la dicción, cuando sé que hay muchos que evitan y huyen de sus libros sobre este tema, y no están dispuestos a admitir dentro de su oído la lectura del dictamen, derrocando sus prejuicios, y cuando oigo a otros murmurando con rabia, y diciendo que el Senado debe decretar la destrucción de estos escritos por los cuales se mantiene la religión cristiana, y el peso de la antigüedad vencida? Pero, de hecho, si estás convencido de que todo lo que diga en relación con sus dioses es sin lugar a dudas, señalar errores de Cicerón, refutar, rechazar su erupción y palabras impías, y demostrar que lo son. Porque cuando se acometen es...
Exactamente, J.P., exactamente...
Es incomprensible que la obra de Hermann Samuel Reimarus (1694-1768) siga sin estar traducida al castellano...
Auctorem aparece en lugar de Ciceronem, posiblemente por una tradición textual diferente, que sería interesante investigar desde un punto de vista filológico.
En cualquier caso, la presencia de esa cita en el manual de Reimarus -y posiblemente contemporánea, aunque no podré corroborarlo hasta que tenga el ejemplar en mis manos- añade no poco interés al asunto. ¿Tal vez el -por el momento- anónimo poseedor de este ejemplar coincidía con Reimarus?
Ya veo que discuten sobre el asunto. Yo creo que la lectura correcta es Cicerón (supongo que Arnobius se refiere a un error que aquel cometió al mencionar un pasaje de la Iliada, y lo usa como cita retórica), y que el autor de la nota manuscrita lo ha generalizado a "autor".
Crisanto: aunque la apologética de Arnobius va en otra dirección, me parece una cita muy apropiada para lo ocurrido con la obra de Reymarus (¿Reimar?), en particular, y un interesante alegato contra la censura, en general.
(Por otro lado, auctorem "ha sustituido" a Ciceronem, ¿no?)
Saludos cordiales.
Sofía,
El extracto que he subido yo es el que está en la nota manuscrita de mi Reimarus. No coincide EXACTAMENTE con el texto de Arnobius (="...erroris convincite auctorem..." en lugar de "...erroris convincite Ciceronem..."; homoioteleuton de la frase "...temeraria et impia dictitare refellitote, redarguite, reprobate...") Probablemente dos testimonios diversos del texto de Arnobius...
A mí me parece que está mal:
"erroris convincite Ciceronem, temeraria et impia dictitare refellitote, redarguite, conprobate. Nam intercipere scripta et publicatam velle submergere lectionem non est deos defendere sed veritatis testificationem timere. ...... Auctorem aliquis desiderabit rei: tum illum citabimus Tarentinum notumque "
Localizado (=pág. 112):
"...Erroris convincite auctorem - Nam intercipere scripta, et publicatam velle submergere lectionem, non est Deos defendere, sed veritatis testificationem timere..."
Sigue un comentario en alemán que no logro descifrar a partir de la foto. Habrá que aguardar a que tenga el Reimarus en mis manos...
¿Qué opina de esta cita?
Muchas gracias una vez más, J.P., excelente...!! :-))
Intentaré localizar el pasaje y lo subiré aquí (=con el permiso del Prof. Piñero...)
Saludos,
Espero que sea esto sí sea lo que busca:
Disputationum adversus gentes
Volumen I
http://www.archive.org/details/
disputationumadv01arnouoft
Volumen 2
http://www.archive.org/details/
disputationumadv02arnouoft
El libro III está en el volumen 1, pp. 108-135. El volumen 2, notas y apéndices.
Saludos
Lo intentaré. El enlace que Ud. tan gentilmente me ha proporcionado me lleva a una edición en inglés -y con comentarios- del s. XIX, por lo tanto, utilísima. La mala noticia es que la cita manuscrita en mi ejemplar se refiere a la edición en latín (=Lib III, p. 104) y, lamentablemente, esa edición en inglés no incluye las páginas del original latino. A ver qué puedo hacer...
Gracias una vez más... :-))
Crisanto: de nada y que tenga usted suerte en su pesquisa.
En cuanto al libro de la postal, me parecen muy interesantes tanto el tema como el enfoque, sobre todo "el por qué -literario y teológico- del cambio de vocabulario por parte de Marcos para designar en realidad la misma cosa (es decir, por qué pasa del griego hierón a naós para designar al Templo), y descubre que el motivo es el interés teológico por resaltar aspectos nuevos, no desarrollados del todo hasta el momento sobre el Templo y el judaísmo, y cómo Jesús intenta cambiar estas dos realidades, o mejor sustituirlas por otras".
Excelente, J.P... Muchísimas gracias!! ;-))
Trataré de localizar el pasaje y -con el permiso del Prof. Piñero- lo subiré aquí en un nuevo post...
Crisanto: pruebe aquí
The seven books of Arnobius Adversus gentes (1871)
http://www.archive.org/details/
thesevenbooksofa00arnouoft
He partido el enlace para que entre en el mensaje. Deberá recomponerlo.
Espero que le sea de ayuda. Saludos.
De momento, he conseguido descifrar la procedencia de la nota manuscrita en mi ejemplar del Reimarus (=aún no lo tengo en mis manos, pero me han enviado algunas fotografías): se trata de Arnobius, Adversus gentes, Lib. III, 104. Si alguien puede ayudarme a localizar ese fragmento, le estaría MUY agradecido...
Gracias anticipadas y saludos...
El tamiz paulino es la etiqueta que les colocas tú tautológicamente, una vez que has decidido que lo que sea universal es paulino. Hasta la existencia de Melquisedec es de influencia paulina supongo. Para otros será una transposición claudina, como todo lo paulino incluyendo a Pablo.
Y literariamente, casi prefiero leer Doris Lessing.
Reimarus (=o quizás su amigo Lessing) fue un valiente. En cuanto a El discípulo (=¿como se ponen las cursivas en estos posts?) debo insistir en que se trata de un ejercicio filológico muy didáctico...
"...Esa tendencia universalista se ve en muchos textos..." de tamiz paulino desde luego...
Humberto:
Si A no es B, y B no es C, y C no es D... no hay proporción histórica posible.
NO D=martirio,
NO C=seguidores
NO B=apóstoles
NO A=crucificado
Nada de A,B, C, o D histórico. El templo de Herodes, sí. Sin embargo el cristianismo es histórico pero son otros los históricos y por más que se quiera, el cristinismo no tene nada que ver con el templo de Herodes, ni con Jerusalén ni con Nazaret, ni con la literatura judía, ni con A, ni B, ni C, ni D. Toda la literatura que Vd. ha leído sólo tiene una cosa histórica: sus autores, pero como dicen mis amigos judíos: "Vete a saber quién fue Salomón o David...los que escribieron las Sagradas Escritras"
Parece razonable lo que dice Galetel.
Esa tendencia universalista se ve en muchos textos.
A mí sí me parece que estamos en continuidad con el AT. Seleccionando la línea que llega hasta aquí, claro está.
Respecto a las inquietudes literarias de cada cual, a mí la historia ficción tipo "discípulo", me parece muy aburrida. Yo no me apunto a leerlo. Ni a Reimarus, que me parece que está pasado. Me apetece leer el último de Meier, por ejemplo. Y el último de Dunn. Además de los libros de Kung que recomendó Julio. Ya veremos.
...Con el permiso del Prof. Piñero, les mantendré al tanto, pues este ejemplar incluye al inicio un un comentario manuscrito en latín de su primer poseedor (=a lo que parece, pocos años posterior a la edición del texto en 1778...) que es mi intención analizar...
Imagino que me criticarán por salirme del tema de este hilo, por lo que les pido disculpas de amtemano. Pero me gustaría comentarles dos adquisiciones recientes:
1) La novela histórica El discípulo, que ya fue comentada en este blog, y que me parece -al contrario de lo que opinan much@s- un más que excelente ensayo de exégesis histórica objetiva y aséptica. De hecho, creo que un buen ejercicio de filología sencilla consiste en tratar de extraer de la sección novelada del texto -el Epílogo del Prof. Piñero es, sencillamente, impecable- aquellos pasajes que resultan citas literales del NT. Es una forma sencilla -y bastante divertida, por tanto, didáctica- de 'darle la vuelta a la tortilla' en lo que a la crítica textual se refiere...
2) En breve se añadirá a mi biblioteca un ejemplar de la 1ª edición del texto de Reimarus (=ya saben: 'con el que empezó todo'...). Con el permiso del Prof. Piñero, les mantendré al tanto, pues este ejemplar incluye al inicio un un ...
Por lo tanto, un buen israelita (y hasta un samaritano) tenía que entender y hallar lógico que llegaría un momento en que se cumpliera plenamente la vocación universal de Israel; un momento en el cual por fin “llega la hora en que, ni en este monte, ni en Jerusalén adoraréis al Padre… llega la hora (ya estamos en ella) en que los adoradores verdaderos adorarán al Padre en espíritu y en verdad”.
Saludos.
aunque se construiría uno nuevo eventualmente, como símbolo nacional. En su lugar construyeron sinagogas, donde la gente se podía congregar y rezar juntos a un Dios que era omnisciente, omnipresente, sin localidad, sin figura ni forma, y sin rivales. Como resultado, los judíos tuvieron que aceptar el hecho de que Él debía ser el Dios de todos los demás pueblos de la tierra. Los judíos seguían siendo el pueblo elegido por Dios, pero elegidos sólo para propagar su palabra y para sufrir por el bien del resto de las naciones, de modo que el mundo fuera redimido; un honor y una misión otorgados a ellos por Dios. Con una presencia tan inmensa, Él también tuvo que madurar psicológicamente. Obviamente, ya no era más un dios guerrero, un fiero dios-volcán, luchando en favor de su pueblo elegido. La visión de Isaías, Habacuc y Jeremías tomó rumbo final hacia un Dios misericordioso y bueno, cuyo amor permea el universo entero.” (Ilil Arbel, “Yahweh”)
Por lo tanto, un buen israelita ...
El judaísmo acepta dos concepciones de Dios aparentemente contrapuestas, pero complementarias.
Una de ellas lo concibe como el Dios nacional, el Protector, guía de Israel, cuya presencia (Shekiná) se ha otorgado sólo a Israel, que ha “acampado” pues entre las tiendas de Israel, y se ha instalado en la capital, en el Templo, cuando Israel se instala como nación sedentaria.
La otra concepción es la de el Dios único, Creador de todo cuanto existe, Dueño de toda la Tierra, Señor de todos los pueblos; que se entrega a toda la Humanidad mediante Israel, en un Plan que incluye su presencia histórica particular y concreta en Israel, pero que está destinado a abarcar y permear finalmente el universo entero.
“Lo que ocurrió durante los setenta años de destierro en Babilonia moldeó el cambio de Yahvé. (…) Los judíos transformaron a Dios. Lo hicieron omnipresente, liberándolo de su localidad, y lo hicieron Dios universal. Ya no necesitaban realmente un templo, aunque se...
Pues si la cruz no existió, ¡hay que ver lo tontos que fueron los apóstoles y todos sus seguidores, que fueron por todo el mundo antiguo para recibir estacazos, lapidaciones y martirio por algo inexistente! ¿Alguien puede creer que eran tan tontos?
jhon talbot:
La cruz del calvario es una construcción literaria, el templo de Herodes es una construcción histórica. Las cruces de Flavio Josefo... son cosa suya y ya han sido investigadas por otras universidades. A mí no me interesan, ni Josefo ni sus escenas de crucifixión; me interesan más las que se escenificaban en los teatros romanos, cuyos modelos él copió y evidenció su comlicidad con la reescritura de los Flavios, pero esas no eran las "crucifixiones" históricas y "staurós" no significaba crucifixión, sino "estaca" "muerte en una estaca".
Como dato, una cita del Evangelio de los Nazarenos, cuya existencia conocemos por San Jerónimo (=Comentario al Evangeio de San Mateo apud Gonzalo del Cerro Calderón, "Evangelio de los nazarenos" en Antonio Piñero (ed.), Todos los evangelios, Madrid, Edaf, 2009, pp. 620-621):
"...El dintel del Templo, de tamaño inmenso, se partió en dos..."
Lectura variante (=San Jerónimo, Epístola 120, 8 a Hedibia apud Gonzalo del Cerro Calderón, op. cit.):
"...El dintel del Templo, de tamaño inmenso, se vino abajo..."
Saludos pedro, si la cruz no existio, entonces a Josefo lo engañaron o es complice?
Sábado, 26 de mayo
Jose Gallardo Alberni
Josemari Lorenzo Amelibia
Religión Digital
Josep Carles Laínez
Angel Moreno
Carmen Guaita
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Pedro Tarquis
Francisco Margallo