Hoy escribe Antonio Piñero
Concluimos hoya con el tema el “secreto mesiánico” es un puro artificio literario-teológico.
En realidad, la crítica interna del texto evangélico (crítica que se aplica en la filología e historia antigua a cualquier documento histórico de la antigüedad, ya sea Tucídides, Polibio o Tito Livio, no sólo a los Evangelios; lo que pasa es que aquí es más llamativa) percibe que Marcos intenta transferir a la vida real de Jesús lo que de él pensaron sus discípulos después de haber creído firmemente que él –el Maestro- había resucitado, y después de haber forjado con la ayuda de un nuevo examen de las Escrituras diversas explicaciones de lo que desgraciadamente había ocurrido: su aparente fracaso y muerte… más la resurrección, más el encargo por parte de Dios de que él sea el Juez final del Gran Juicio.
Más en concreto, ¿por qué se demuestra que el “secreto mesiánico” es artificioso, apologético, explicativo de una realidad dura, la muerte de Jesús a manos de los romanos impulsados por las autoridades judías, pero una explicación no histórica en una palabra?
• En primer lugar porque la torpeza, rudeza y falta de comprensión de unos discípulos, que convivieron con Jesús durante quizás dos años y medio (Evangelio de Juan), acerca del verdadero mesianismo de éste es absolutamente inverosímil. Jesús era un excelente maestro y además habría sido inmoral por parte suya haber mantenido a sus discípulos, a los que según Marcos mismo explicaba los secretos del reino de Dios (4,11 “Y les dijo: A vosotros es dado saber el misterio del Reino de Dios; mas a los que están fuera, por parábolas todas las cosas”), en una ignorancia invencible sobre su mesianismo. Jesús les explica misterios sublimes del Reino, ¿y no les explicó hasta que lo entendieran bien cómo era en verdad su mesianismo? Imposible de creer porque supondría que Jesús era un maestro incapaz o que ocultaba algo esencial. Realmente es inverosímil.
• Segundo, porque tras esa insistencia en la torpeza y cortedad de sus discípulos, lo que el evangelista (y esto se ve más claro en Lucas que también acepta lo sustancial del “secreto mesiánico”) intenta poner de relieve es la labor del Espíritu Santo después de la resurrección, quien es el que por fin les hace entender. Este teologuema es también muy improbable, se diría que imposible en vida de Jesús. Es un teologuema que pertenece a la teología judeocristiana después de la resurrección.
• En tercero, porque el tal “secreto” y las advertencias sobre la pasión, muerte y resurrección de Jesús no dejaron la menor huella en la memoria de los discípulos…, quienes tras la Pascua se resistieron a creer que Jesús hubiera resucitado y continuaron esperando en él como mesías davídico tradicional (Lc 24,21) y como restaurador del reino de Israel (Hch 1,6). De hecho, a pesar de tantas advertencias, al principio ¡no creyeron ni siquiera que había resucitado! Debe insistirse en que toda la escena crucial de los caminantes a Emaús (Lc 24,17-27) ignora por completo tal secreto.
• Finalmente, en cuarto, porque el Jesús marcano quebrantó continuamente el pretendido “secreto”, y porque el conjunto de los Evangelios lo ignora igualmente haciendo que en repetidas ocasiones Jesús publique su mesianismo antes de su resurrección.
Me parecen razones sólidas. Por otro lado, si se leen afirmaciones sobre el mesianismo de Jesús (E. Schillebeeckx, por ejemplo -obsérvese que ya el título de su libro “Jesús, el Viviente” indica bien claro su orientación teológica, especulativa, no histórica- son meras generalidades; no hay pruebas, en mi opinión, serias basadas en el Deutero y Tritoisaías, por ejemplo, de que hubiera un mesianismo “davídico” (es decir que el mesías se titulara hijo de David fuera meramente “sapiencial”, de enseñanza de la Ley, y que no incluyera la expulsión de todos los paganos renuentes de la tierra de Yahvé, Israel. Léanse por favor los siguientes pasajes sobre el sometimiento de los gentiles Is 54,3; 60,16; 61,6 y passim).
Después de que los gentiles han sido sometidos, después de que Yahvé ha restaurado milagrosamente las Doce Tribus, sólo entonces el reinado de Dios, visible en Israel y en su Templo, será la “luz de las naciones”, es decir, de aquellos gentiles que al menos, aunque no se conviertan del todo, al menos respetarán al Israel victoriosos y a su Dios y se acercarán al Templo o la Ley para aprender algo de su sabiduría. Léanse, pro favor los siguientes pasajes: Is 49,5s; Is 58,1-8; Is 60,3-7; Is 60,10-14; Is 66,18-24:
Finalmente Miqueas 4, que presenta un orden un tanto diferente: En los últimos días «el monte de la casa del Señor» se convertirá en la montaña más alta y hacia ella vendrán muchas naciones para aprender la Ley, la palabra del Señor. Dios reunirá a los inválidos, que serán el resto. Israel vencerá a las naciones enemigas, «y consagrará al Señor sus ganancias, su riqueza al Dueño de la tierra».
Ante la realidad de estos textos de la Escritura, me parece que el mesianismo “davídico y sólo sapiencial-pacífico” de E. Schillebeeckx es una pura construcción teológica.
Saludos cordiales de Antonio Piñero.
www.antoniopinero.com
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Estimado JP.
Pablo se muestra muy claro cuando diferencia lo que es producto de una revelación de lo que no, en ese caso, bien tradición, bien opinión suya. Creo que es claro que en ese pasaje I Corintios 15 (compárese con I Corintios 11:23 como ejemplo de revelación en Pablo)y dado, que además, se citan los testimonios procedentes de la comunidad jerusalemita, se está transmitiendo lo que procedía de aquella. Si no el pasaje se hace incomprensible.
Es más la interpretación de la muerte y resurrección de Jesús, ya aparece incluida en esa tradición, y para nada es original de Pablo. El conforme a las Escrituras seguida de la enumeración del evento-credo-escritura, forma parte de ese bloque exegético legado por la tradición previa.
Pablo afina en muchas cosas, cierto, pero aquí no habla de su Evangelio revelado por Dios, sino de lo primero que le fue transmitido (en protois) acerca de como Jesus murió y resto de eventos.
Estimado Carlos: no sé lo que pensaran los millones de judíos, pero sí lo que piensan algunos, y reconocen en Él a uno de los suyos.
Saludos cordiales.
Pero creo que quien termina de dar forma y contenido primorosamente a esa teología es Pablo, a quien considero un auténtico genio. Me remito tanto a la propia formulación del himno, a mi (escaso) juicio algo oscura (y si no recuerdo mal, aunque se considera prepaulino por la mayoría, hay quien cuestiona que Pablo como mínimo no lo haya retocado) y a las creencias de los ebionitas, a su negación de la divinidad crística. Sobre la revelación de Pablo, es él mismo quien lo atestigua, y reclama así y para sí su condición de apóstol. Si Pablo perseguía a los cristianos, posiblemente conocía sus creencias, pero no hicieron mella en él hasta su conversión.
Galetel: gracias por sus palabras, que en verdad no merezco. Me limito a pensar en "voz alta". Efectivamente, podría considerarse que los fariseos que reconocen su autoridad (pero yo creo que más que la autoridad del Sumo Sacerdote el autentico símbolo de poder es el Templo, y los fariseos no lo rechazan) lo considerasen un maldito, siempre que de verdad fuese blasfemo (pero esa acusación considero que no está probada), pero también es posible que, como se dice de los saduceos, pensasen que es menos mala la pérdida de un individuo que la ruina de la comunidad (y así,de repente, ¿Su muerte empezaría a cobrar sentido como sacrificio?). En cuanto al himno de Filipenses, y como dice Sofia a continuación, acepto, cómo no, que la fe en la resurrección está presente antes de Pablo, y así lo he dicho citando a Vermes. Aunque no es menos cierto que, según los Evangelios, les costó aceptarlo (pero puede ser redaccional, como muestra suprema de la incomprensión de los discípulos). Pero creo que q...
Puede que sea la redacción, pero la cuestión es que si le consideran mesías es a partir de que le experimentan resucitado, es decir un mesías sufriente-triunfante. Ese es el único motivo para que siguiera el movimiento de Jesús una vez muerto, que creen en su resurrección.
La resurrección no es revelación de Jesús a Pablo, y precisamente en ese párrafo dice que por último se le apareció a él. Una cosa es que crea a partir de su propia experiencia y no por lo que le hayan contado otros, y otra distinta que está afirmando claramente que antes se le había aparecido a media humanidad.
Es decir el movimiento de Jesús, anterior a Pablo, se basa en la experiencia de la resurrección, anterior a la conversión de Pablo a Jesús.
La evolución de la teología posteriormente estará muy influenciada por Pablo, pero lo que es anterior a él está ahí. Y la versión del mesías sufriente - triunfante es anterior a Pablo.
¿no estaba el núcleo de la cristología cristiana afirmado ya antes de Pablo, no obstante las variantes que hubiera en otros aspectos?
Saludos cordiales.
Estimado J.P.: Gracias por su magnífica y bien documentada exposición.
Unas preguntas: ¿La autoridad del Sumo Sacerdote era reconocida por los fariseos y el pueblo en general? Si el Sumo Sacerdote (junto con otros miembros del Sanedrín) tomó parte –en alguna medida y por algún motivo— en la entrega de Jesús para ser ejecutado, ¿no significaba que Jesús tenía que ser un “maldito” para los que reconocían esa autoridad, al margen de lo que opinaran ellos mismos?
En todo caso, me parece muy acertada su observación de que, aun cuando lo hubiesen considerado justo –en contra de sus propias autoridades religiosas-, “no concebirían que un justo resucitase antes de la plenitud de los tiempos. Y esta diferencia, creo, es capital.”
En otra cuestión, “el apogeo del Cristo triunfante... su glorificación celestial”, ¿no estaba contenido ya en el himno prepaulino de Filipenses 2? Si es así, ¿no estaba afirmado ya el núcleo de la cristología cristiana antes de Pablo, no obs...
Que alguien a estas alturas pueda pensar sobre Jesús que: "en realidad fuera paladín del judaísmo más auténtico" es un claro ejemplo de éxito del planteamiento para subvertir a la nación judía desde Roma.
¡¡¡Que pensaran los millones de fieles judíos sobre semejante "boutade".¡¡¡
Por último, en cuanto a la cita del post que reproducen Delejos y Sofía quizás es solo una cuestión de redacción, ya que el profesor refiere a Lc 24,21: "Pero nosotros esperábamos que él era el que había de redimir a Israel; y ahora, además de todo esto, hoy es ya el tercer día que esto ha acontecido". Creo que el profesor quería decir que a pesar de los anuncios y del testimonio de las mujeres, los discípulos afirman que pensaban en él en términos tradicionales. Saludos cordiales.
Por otro lado, yo no tengo tan claro que Pablo afirme en I Corintios 15:1-11 que la resurrección de Cristo le fuese transmitida por los Doce:
3 Porque en primer lugar os he enseñado lo que también he recibido [pero no dice de quién]: que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; [...] 8 Y al último de todos, como a uno nacido fuera de tiempo, me apareció a mí también. 9 Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia para conmigo no ha sido en vano. Más bien, he trabajado con afán más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios que ha sido conmigo".
Yo creo que este pasaje es testimonio de la revelación de Pablo (así Holzner o S. Vidal p.ej.), no de la transmisión de una teología de los Doce.
... "la convicción de la presencia espiritual de Jesús viviente explica el surgimiento del movimiento de Jesús después de la crucifixión. Sin embargo, fue la destreza organizativa y doctrinal suprema de Pablo la que permitió que el naciente cristianismo se erigiese en una poderosa religión mundial centrada en la resurrección" (pp. 238-239). De hecho, Vermes afirma que "contrariamente a la opinión generalmente aceptada de que la idea de la resurrección constituye el punto central de la cristología [...] un análisis detallado de las pruebas novotestamentarias sugiere que esta constituye la fase inicial de la creencia en su glorificación" (p. 216). Así, citando a Romanos 1:4 añade "el apogeo del Cristo triunfante no es la resurrección de entre los muertos, sino su glorificación celestial seguida del envio del Espíritu Santo" (p. 217).
...como tal públicamente, pero no parece ser el caso (me parece plausible la cita de Küng que hizo Juan más abajo) ¿Un justo? Es posible que sí, a fin de cuentas acudían a escucharle y le previnieron de las acechanzas de Antipas; pero no concebirían que un justo resucitase antes de la plenitud de los tiempos. Y esta diferencia, creo, es capital.
Por otro lado, la creencia en Jesús no era monolítica en todos sus aspectos: p.ej. los ebionitas no creían en su divinidad ni en el no cumplimiento de la Torá. Los nazoreos, sí creían que era el Hijo divino de Dios, creían en el nacimiento virginal y aceptaban a Pablo, pero se mantenían fieles a la Ley mosaica. Por lo tanto, no creo que la teología estuviese muy desarrollada. Que aceptaban la Resurrección, seguro, pero opino que Pablo es el gran forjador de la teología cristiana, y que su originalidad, o su gran valor, no reside solo en la predicación a los gentiles. Comparto la conclusión de Vermes: "la convicción de la presencia ...
... de Evans en su Jesús deformado).
Hay un detalle que me gustaría comentar. Se ha dicho que la resurrección de un justo sería aceptable para los judíos y no la de un maldito, pero habría que aclarar que en tiempos de Jesús solo a un tipo de judíos. A este respecto, recomiendo un estudio reciente, La Resurrección, de Geza Vermes, que en las páginas 25-99 analiza esta creencia en el pueblo judío. De las grandes sectas, ni los saduceos ni los esenios creían en la resurrección. Así, estaríamos hablando de los fariseos quienes, por otra parte, tenían mayor predicamento entre el pueblo. Dice Vermes que la idea de resurrección de los fariseos era extraña a los judíos helenistas y poco familiar para el resto de los judíos palestinos (p. 88-99). Pero yo no veo a los fariseos, al menos no a todos ellos (la Iglesia tampoco), ávidos de la sangre de Jesús. Por lo tanto, no creo que le considerasen como un maldito. ¿Como un falso Mesías? Sería así si Jesús se hubiese proclamado como t...
Comparto la frase de Galetel "en realidad fuera paladín del judaísmo más auténtico". De hecho, el profesor también opina que Jesús iba al sentido último, más auténtico y profundo de la Ley (Guía... p. 201; creo que muchos de los que frecuentamos el blog estamos de acuerdo con esta idea básica), aunque no está de acuerdo con que rompa el judaísmo. Klausner sí comparte esa idea, aunque en otro sentido: "nada hay más peligroso que ese judaísmo exagerado [de Jesús], que implica la ruina de la xultura, el Estado y la vuda nacionales". Ahora, yo pienso más bien que los saduceos quisieron eliminarle no por motivos religiosos (o tan solo; los esenios también eran muy críticos con ellos), sino, primero por Su éxito, como parece que tuvo, y ante todo por el peligro que suponía para el orden y la relación con Roma (como tiendo a pensar, debido a sus discípulos más exaltados). Es decir, una situación parecida a la del monte Garizim (a este respecto, me parece plausible el argumento de Evans en su ...
Delejos ha tomado una cita del post que me ha dejado sorprendida:
"....quienes tras la Pascua se resistieron a creer que Jesús hubiera resucitado y continuaron esperando en él como mesías davídico tradicional"
Bien, pues eso es absolutamente inverosímil.
Los que se resistieron a creer en la resurrección NO continuaban esperando en él como mesías tradicional: eso era imposible después de verlo crucificado.
Si pudieron seguir esperando en él como mesías, fue porque con la experiencia de la resurrección lo asimilaron como un mesías sufriente-triunfante.
Así es. Pablo recibe una teología practicamente acabada. En ese famoso pasaje de I Corintios, el mismo Pablo reconoce que el núcleo del futuro credo cristiano, incluida la expiación de los pecados llevada a cabo por la muerte en la cruz, le es transmitida por los propios discípulos o esa primera comunidad, NO por revelación directa a él de Dios.
Donde no se ponen de acuerdo es en la necesidad de hacer la conversión en los gentiles dependiente del cumplimiento de la ley mosaica. Aquí es donde hay que circunscribir la originalidad de Pablo.
En lo del escándalo de la cruz, ambos los judeocristianos y paulinos estaban a la par. Los primeros cada vez encontraban menos acomodo en un judaismo, que negaba que un maldito colgado de un madero pudiera ser el mesias esperado, hasta que fueron expulsados de la sinagogas unos agnos después.
Espero que haya quedado claro que, para que las cosas ocurrieran así, como he intentado explicar, fue esencial que Jesús fuera visto, por las autoridades judías y quienes se les sometían (incluidos inicialmente los discípulos de Jesús), como un “maldito”: un destructor del judaísmo (aunque en realidad fuera paladín del judaísmo más auténtico), y no como un “héroe” defensor del judaísmo, como se concebía a un mesías celota.
la señal más segura de los últimos tiempos esperados por el judaísmo, había comenzado ya: quedaba inaugurada la era final de la historia. ¡El mundo caminaba hacia el final!
No sólo conoció Pablo estas pretensiones, sino que terminó creyendo en ellas. Precisamente porque era un fariseo con una buena formación, Pablo vio con mayor claridad y sintió más profundamente que los primeros discípulos todo lo que ellos mismos proclamaban acerca de Jesús como Mesías. Como una de las mentes más poderosas de la historia, Pablo penetró hasta el núcleo esencial de aquel mensaje. Le habían enseñado que las esperanzas del judaísmo no podrían tener cumplimiento sino entre hombres que cumplieran la Ley y mediante ello se hubieran ganado el favor de Dios, es decir, entre los "buenos". En Jesús se encontró Pablo con alguien que no puso los ojos en los dignos, sino que salió al encuentro de los indignos: "No vine a llamar a los justos sino a los pecadores".
Pablo conocía la pretensión de que aquel Jesús, que había fraternizado con publicanos y pecadores, gentes al margen de la Ley, y que finalmente había muerto como un criminal en una cruz, bajo la maldición de la Ley, era el Mesías, el personaje que había de venir "al final de los tiempos". Conocía la pretensíon de que aquella inaceptable figura final de la historia había formado su propia comunidad mesiánica con gente reclutada de entre "el pueblo de la tierra", rústicos sin religión; que Dios daba cumplimiento a la esperanza de Israel no a través de los devotos cumplidores de la Ley, sino mediante aquellos judíos de segundo orden, procedentes de la Galilea de los Gentiles: Pedro, Santiago, Juan, y otros de su clase. Conocía también otra pretensión aún más audaz, principio y confirmación de todas las demás pretensiones: que aquel Jesús maldecido había resucitado de entre los muertos. La resurrección de entre los muertos, la señal más segura de los últimos tiempos esperados por el judaís...
los que se habían esforzado rigurosamente por acelerarla, sino a los que eran juzgados indignos de su presencia, al despreciado ‘pueblo de la tierra’.
Aquello trastornó a Pablo. Pero aún quedaba algo más aterrador. Si Dios había visitado realmente al ‘pueblo de la tierra’, ¿no estaría dispuesto también a visitar a los paganos? La respuesta no era dudosa. Todos los relatos de la conversión la relacionan con la misión al mundo pagano. El Dios que libremente había enviado su Mesías a los más despreciados entre los judíos no dejaría de acoger a todos los hombres en su misericordia. Habían sido derribadas las barreras que separaban a los judíos de los paganos. El mundo pagano quedaba convertido en objeto de la gracia de Dios.”
(Del capítulo 22 de "Aproximación al Nuevo Testamento" de W.D. Davies
http://galetel.webcindario.com/id67.htm )
De acuerdo, Darwinito. Pero no la resurrección de un “justo” (un héroe celota, por ejemplo): eso era esperable para los antiguos judíos. Sino la resurrección de un “maldito”: esto fue lo sorprendente para los discípulos y discípulas, y especialmente para Pablo.
“Pablo no tenía ya más remedio que reconocer el hecho de que Dios había elegido a alguien que era condenado por la Ley para llevar a cabo sus planes y que se había acercado a los hombres a través de la afrenta de Jesús. Pablo tenía que rectificar acerca de la función de la Ley y del camino de la salvación.
En segundo lugar, pero en vinculación estrecha con lo anterior, Pablo hubo de reconocer que los seguidores de Jesús, después de todo, tenían razón. Dios había visitado a los "indignos", había tomado por sorpresa al judaísmo. El presupuesto de que Dios premia a los hombres conforme a sus méritos había resultado falso. Dios había venido no a los que esperaban su venida, a los que se habían esforzado rigurosamente po...
Efectivamente, Pablo operó sobre una teología ya bastante desarrollada por los propios discípulos de Jesús. La transición es tan corta, que le dejaba escaso margen de maniobra. La creencia, o mejor dicho, testimonio central, sobre lo que gira todo lo demás: la Resurrección, la recibe Pablo de los mismos discípulos (1 Corintios 15:1-11). Un suceso o evidencia que ningún estudioso ni investigador, ha sabido explicar hasta el momento, pero que por si sólo parece resolver bastante bien todas las aparentes contradicciones y evolución tan rápida de la creencia. El hecho sobrenatural y absurda, es negado por los estudiosos positivistas por absurdo, yo soy de esa opinión, en princpio, más la evidencia nos dice que fue de un aparente hecho sobrenatural irreducible a partes, de donde arrancó todo el edificio teológico cristiano.
El llamado como “Secreto Mesiánico” de Jesús cumplió su objetivo a la perfección en sus trescientos primeros años de desarrollo.
El llamado “Secreto Mesiánico” acompaña siempre al “Arquetipo Civilizador” y en el caso del siglo I este se encarna en el “Salvador Augusto” de Octavio y en su “avatar” judío Jesús Nazareno.
Todo y cada uno de los acontecimientos de la vida de Jesús son reflejo de la liturgia “construida” para el “arquetipo civilizador” romano.
Solo por desconocimiento de la historia romana del principado se puede determinar que el “acontecimiento” de Jesús es “ex novo”
Desde el anuncio de su venida, su nacimiento en una cueva, .... hasta su muerte y resurrección tiene un guión escrito y relatado en los textos del principado.
El Mesías como “arquetipo civilizador” salva a las naciones implantando el “nuevo reino”.
Dos consejos de Hans Küng:
1º- "Para decir hoy alo históricamente cierto sobre Jesús no se debe partir de títulos como Mesias, Cristo, Señor o Hijo de Dios, que son con toda proba bilidad pospscuales".
2º- "Es auténticamente de Jesus todo aquello que no puede explicarse ni deducirse desde el judaismo contemporáneo ni desde el cristianismo primitivo".
N.B. Lo que de común tuvo Jesús con el judaismo contemporáneo y con el cristianismo primitivo, sólo se podrán atribuir a Jesús con mucha cautela, cuandono estén en contradiccción con lo específicamente jesuánico sino que se ajusten a los rasgos dominantes del mismo.
Es esta una zona donde es imuy difícil detreminar si habla el mismo Jesús o interpreta la comunidad.
En mi opinión mi admirado profesor Piñero cada vez parece más a un "celota armado" en sus convicciones, ya que radicaliza casi todos sus argumentos, escogiendo y desechando según sus posturas...
En lo que dice Piñero sobre "la escena crucial de los caminantes a Emaús (Lc 24,17-27) ignora por completo tal secreto"... yo no estoy tan de acuerdo por ejemplo en lo que dice ahí(lc24,25-26.
Pero bueno es mi humilde opinión, yo aquí estoy para aprender, disfruto de todos y cada uno de los artículos del profesor y también de los posteadores de este blog... Me inclino ante vuestra sabiduría, cordura y respeto con que argumentan las demás ideas. saludos cordiales
Estimado Crisanto:
Estimo que ver el punto desde el angulo de la Fé, distrae del motivo del acto. De hecho el Bautista le dice, oye bautizame tu a mi.
El punto es lo que toda investigacion policial trata de determinar: El motivo.
El motivo es politico. Jesus viene a dar ejemplo, a convertirse en lider. A morir y bautizarse como cualquier otro. No ha ser el primero, ni el mayor, ni el mejor.
De esta forma da un sentido a la vida y explica con la suya, que la nuestra tiene un fin.
Saludos
La explicación tradicional nos dice que Jesús sabía que no debía precipitar los acontecimientos divulgando un mesianísmo inmaduro todavía, y así precipitar su muerte.
No es mala explicación.
Todo no va a ser un invento paulino.
Lo de llamar satanás a Pedro es una putada, o no?
"....quienes tras la Pascua se resistieron a creer que Jesús hubiera resucitado y continuaron esperando en él como mesías davídico tradicional"
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No obstante, en las comunidades primitivas, desde el inicio, la nueva eucarístia sustituyó a la pascua judía y además el mandato de beber su sangre, está fuera de los preceptos judíos.
La palabra "Jesús" viene del latín Iesus y este del griego Iesous y este del hebreo Yeshua (salvador)
La palabra "Nazareno" viene del hebreo Nazir, (consagrado) en latin "augustus": consagrado por los augures.
“Salvador Augusto” es el verdadero significado del nombre “Jesús Nazareno”, el Mesias. Un "arquetipo civilizado".
Xabier
Para los que solo estudian la historia judía todo girara alrededor del “judaísmo puro”. Su falta de información sobre la antigüedad les llevara a una segura endogamia intelectual.
El judaísmo Mosaico, nace de la mano de un tekton de cultura egipcia: Moises.
¿Cree acaso que el judaísmo se basa en una extrema pureza religiosa?
El judaísmo bebe en las culturas donde se incuba, el Summer y Egipto. Ambas son las cunas de nuestra civilización y del judaísmo.
Poco, muy poco del judaísmo es original y ex novo.
La titulo de la postal es: “El secreto mesiánico es una ficción literaria”
En el siglo I para todas las naciones del Mediterráneo el Mesías era Augusto el Salvador. El nuevo “hombre pez” del Summer, el heredero de los faraones egipcios, el nuevo faro, la luz de las naciones.
Jesús Nazareno, que en hebreo significa: Salvador augusto, encarna ese arquetipo universal frente a los judíos, lo siguen o ...
Los galileos del primer tercio del s. I estaban ya muy concienciados de que su país (=Israel) sufría el yugo extranjero desde hacía mucho tiempo y había que desembarazarse de ese yugo por la fuerza tal y como se explicaba en las escrituras. Se trataba de un caldo de cultivo perfecto para el surgimiento de un חסיד (=Hasid) tras la fallida experiencia de Judas de Gamala.
Galilea, rural y 'tradicional', presentaba un contexto social muy diferente (=por tanto, apto para predicaciones en forma de parábolas) al de la capital, Jerusalén, con una observancia mucho más estricta de la ley mosaica...
Estimado John Talbot,
Gracias por su comentario...
Dígame una cosa: ¿cómo se explica desde la fe el bautismo de Jesús? (=si es el Hijo de Dios, carece de pecado original..., ¿cierto?
Gracias y saludos,
Saludos Crisanto:
Con respecto a esto:
"En el segundo caso, el Espíritu Santo es una concepción absolutamente cristiana", si creemos en Juan el Bautista y Josefo creía, el mismo vaticinaba que el que vendría Bautizaría con Espíritu Santo. Creo que esto elimina el absolutamente.
Y una pequeña exhortación: Jesús dijo que se perdonaría cualquier pecado o blasfemia excepto las que vayan contra el Espirítu Santo. Mientras no se pruebe lo contrario ( y esto no lo digo por falta de Fé ) no esta demas ser precavido en este punto.
Saludos
Si la muerte de Jesús hubiese sido la de un mesías-guerrero celota, condenado por las autoridades romanas pero no por las religosas judías, los devotos judíos lo hubieran considerado un “héroe” y no un “maldito”; y nada de eso –lo que he intentado explicar— hubiese sido posible.
Consistió esencialmente en que la resurrección de Jesucristo es la primicia y el prototipo de la resurrección de todos; la resurrección es por él, con él, en él. La muerte/resurrección de Jesús ha sido “por nosotros”, para hacer posible la resurrección y la salvación de TODOS, incluídos los “ingratos y los perversos”.
Y es ya, aunque todavía no.
http://www.scribd.com/doc/31223884/08-La-Resurreccion-Comentarios-de-Teologia-Emergentista
No tenían ninguna dulcificación tradicional artística del espantoso y vergonzoso suplicio de la cruz. No tenían ninguna elaboración a mano para justificar el rotundo fracaso de su supuesto mesías.
Su cultura y su religión parecían maldecirlo: “Maldito el que cuelga de un madero”. Fueron sus propias autoridades religiosas quienes lo colgaron y maldijeron, y ellos mismos quienes lo negaron y abandonaron.
Pero ellas no; ellas no lo negaron ni lo abandonaron; ellas permanecieron abiertas y receptivas al Espíritu de Jesús, sin acatar dictámenes de autoridades espurias, esperando contra toda esperanza.
Su experiencia fue de algo absolutamente novedoso y sorprendente, para ellos-as y para el mundo entero, que expresaron después no como una mera esperanza subjetiva de algo preformado en sus mentes, sino como la evidencia objetiva de algo que les costaba reconocer, que se les imponía y les apelaba con iniciativa.
Consistió esencialmente en que la re...
Los antiguos judíos habían llegado a creer, en su mayoría, desde por lo menos dos siglos antes de Jesús, en la resurrección de los “justos” (los “hombres de Dios”, los héroes o mártires de Yahvé) por obra de la justicia reparadora de Dios.
Como lo pone el evangelista Juan en boca de Marta:
‘Ya sé, le respondió Marta, que [mi hermano Lázaro] resucitará el último día, en la Resurrección.’
Por eso, creer de esa manera, en la resurrección de un hombre que fue justo pero que sufrió y murió injustamente, no tenía nada de novedoso ni de sorprendente. Lo creían así muchos antiguos judíos piadosos (como también los de muchas otras religiones y culturas), y particularmente los discípulos y las discípulas de Jesús.
Pero NO fue así como creyeron los discípulos-as de Jesús en la resurrección de Jesús, en su experiencia pascual.
No tenían ninguna dulcificación tradicional artística del espantoso y vergonzoso suplicio de la cruz. No tenían n...
La cuestión es: ¿por qué son las mujeres las que primero observan ese rasgo? (=rasgo importantísismo, fudador de la cristología). ¿Y por qué los varones lo rechazan en un primer momento? ¿Acaso no estamos ante comportamientos absolutamente judíos?
En mi opinión, respecto del mesías crucificado/resucitado, o sea sufriente/triunfante, las discípulas de entonces tenían toda la razón, como Sofía (=Sabiduría) ahora.
Sábado, 26 de mayo
Jose Gallardo Alberni
Josemari Lorenzo Amelibia
Religión Digital
Josep Carles Laínez
Angel Moreno
Carmen Guaita
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Pedro Tarquis
Francisco Margallo