Hoy escribe Antonio Piñero
Seguimos con el punto de vista de Samuel Samuel G. F. Brandon.
Quiero -antes de seguir exponiendo su punto de vista, tan poco conocido- aclarar que el autor que comentamos, Brandon –lector que conocía a Flavio Josefo de memoria- sabía perfectamente que el celotismo, como organización política estructurada, hoy diríamos como “partido” político, no surgió hasta poco antes de la guerra contra Roma en el 66-70. Pero este hecho no es argumento alguno, a pesar de haber sido exhibido, desde Martin Hengel sobre todo, como si fuera definitivo.
Brandon se refiere al celotismo como teología político-religiosa vigente entre el pueblo desde el intento de levantamiento de Judas el Galileo, o Judas de Gamala (Gamala no está en Galilea; aquí hay una confusión en las fuentes nunca aclarada del todo) y el fariseo Sadoc en el año 6 d.C., teología que jamás dejó de estar vigente entre el pueblo judío desde ese momento. Tal teología une a su idea central del señorío absoluto de Yahvé sobre la tierra de Israel, la espera firme de un mesías del tipo “Hijo de David” y la concepción de que "a Dios rogando y con e mazo dando": el ser humano ha de poner de su parte mucho para que Dios se decida a intervenir. El grado de participación y qué tipo de acción es lo que varía entre los diversos "celotas".
Pensar que con probar simplemente que el “partido” celota organizado no existía como tal “partido” hasta el los años 60 del siglo I queda cancelada y enterrada la larga y razonada argumentación de Brandon en torno a los celotas del siglo I y a su teología, reflejada en diversos pasajes evangélicos, me parece poco comprensible como argumento.
Igualmente la crítica evangélica no puede probar con seguridad que Jesús interpretase su misión según la “teología del Siervo de Yahvé del Segundo Isaías”, sobre todo del capítulo 53, como un “siervo sufriente de Yahvé”. No hay ningún texto de los que razonablemente puedan adscribirse al Jesús histórico (siempre la cuestión del método básico de la investigación de hoy, sea creyente o no, que muchos olvidan) que apunte a que Jesús se pensaba un “siervo sufriente”. Todo lo contrario.
Es éste, el del “siervo sufriente de Yahvé” un teologuema que pertenece con toda seguridad a la teología cristiana postpascual (a pesar del esfuerzo de Sean Freyne, cuyo libro sobre “Jesús el galileo”, hemos comentado), un teologuema que no tiene ningún antecedente en la exégesis judía antes de que aparezca en los Sinópticos, sobre todo en Lucas-Hechos. No hay ningún pasaje que pueda atribuirse razonablemente al Jesús histórico que nos lleve a concluir que él pensaba que iba hacia Jerusalén a sufrir una muerte expiatoria, como designio divino. Jesús iba a Jerusalén a triunfar, a hacer de su parte lo posible para que Dios instaurase su reinado allí mismo de inmediato. Tratamos este tema a propósito del pensamiento de Senén Vidal al respecto (en su obra “Tres proyectos de Jesús”).
Seguimos con la opinión de Brandon:
El episodio de la “Purificación del Templo” (Mc 11,15-17 y paralelos), a pesar del tono eminentemente religioso que le otorgan los evangelistas (“Y les enseñaba, diciéndoles: «¿No está escrito: Mi Casa será llamada Casa de oración para todas las gentes? ¡Pero vosotros la tenéis hecha una cueva de bandidos!”: v. 17), debe interpretarse como un asalto en toda regla de Jesús para apoderarse del santuario, purificarlo y “obligar” o “instar” a Dios para que iniciara por fin la instauración de su reino en la tierra de Israel.
Jesús no pugnaba contra los romanos, sino directamente contra la alta jerarquía –“sumos sacerdotes”- de los judíos como colaboracionistas del poder ocupante y que no hacían funcionar al Santuario como un judío piadoso esperaba-; ni mucho menos pensó jamás el Nazareno que con una grupo de discípulos, algunos de los cuales llevarían algo más que palos ciertamente, iba a desalojar de Israel el imponente poder guerrero del Imperio. Jesús sólo deseaba preparar el Templo para una llegada especial de la Presencia Divina, al lugar –el Templo- en donde se suponía que debía estar, y en el que no estaba de hecho por el estado lamentable, según ellos, en el que se encontraba. Este pensamiento es común entre los judíos del siglo I y se muestra en las críticas recogidas contra los sacerdotes por Flavio Josefo.
De ningún modo puede interpretarse el incidente del Templo como el gesto de un hombre pacífico, argumenta Brandon. La acción de Jesús fue un ataque directo y en toda regla contra los que los fomentaban y se enriquecían con estas actividades: el clero del Templo, sobre todo los de alto rango y los saduceos, la facción religiosa que dirigía el santuario. He aquí el pasaje:
"Y llegan a Jerusalén. Y cuando entró en el templo empezó a expulsar a los que vendían y a los que compraban en el templo, y volcó las mesas de los cambistas y los taburetes de los que vendían las palomas; y no permitía que alguien trasladase cosas atravesando por el templo; y enseñaba y les decía: “¿No está escrito: Mi casa se llamará casa de oración para todas las naciones? Pero vosotros la habéis hecho cueva de bandidos”.
Ante la dificultad de cómo no actuaron de inmediato los romanos -quienes vigilaban el recinto del Templo desde su acuartelamiento de la Torre Antonia, justo encima del Patio de los gentiles, donde ocurrió el incidente- prendiendo a Jesús, no responde Brandon claramente. Debe suponerse, si eran muchos los que estaban con el Nazareno, que los romanos esperaron una ocasión más oportuna para detenerlo, donde no hubiera tanta gente y no pudiera producirse una matanza de inocentes; o bien que la acción fuera muy rápida y breve, de modo que cuando los romanos quisieron intervenir, Jesús y sus seguidores habrían huido o se habrían disuelto entre las multitudes.
Todo apunta en cualquier caso a que este episodio tuvo lugar muy cerca o simultáneamente con una revuelta antirromana, con el resultado de un muerto, en la cual fue hecho preso Barrabás (Mc 15,7). Ello indica al menos que se respiraba en aquellos momentos un ambiente violento de expectativas mesiánicas, del que debe suponerse que participaba Jesús. Aunque los evangelistas no establecen relación alguna entre los dos acontecimientos –la purificación y la revuelta- es poco creíble que no la hubiera.
Seguiremos.
Saludos cordiales de Antonio Piñero.
www.antoniopinero.com
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Me parece que la jugada de la traición de Judas esta montado sobre el primer relato de la última cena que realiza Pablo, y que los evangelistas se limitan a añadir el nombre del traidor enmarcándolo en una historia probablemente ficticia.
No es casualidad que la suma de los miembros del Gran Sanedrin 72 + 1 que es Judas, sea el mismo número, 73, que los implicados en el asesinato de Osiris (Set y los 72).
Mi opinión es que el paralelismo había sido obra de Pablo, y que los Evangelistas, principalmente Marcos, hace Midrash con el Evangelio revelado de Pablo.
Estamos simplemente ante literatura que busca paralelismos con las religiones mistéricas de la época con las que tenían que competir.
Xabier: gracias. Todo el episodio es confuso. Jesús debía ser bien conocido, había estado predicando en el Templo. Creo más bien que Judas lo que hizo fue localizar el sitio donde estaba; es de suponer que el lugar estaría lleno de peregrinos y no debía ser fácil encontrarlo sin montar un buen escándalo. La explicación de dejar correr el asunto hasta después de la fiesta y evitar un alboroto es plausible en el marco de los Evangelios: fue aclamado por la multitud a su entrada. La defección de Judas les dio la oportunidad de arrestarle con menos "publicidad". Pero... sin saber cómo (o sí lo intuímos/sabemos), el pueblo se vuelve contra Él.
Estimado J.P:
Te explico lo de Getsemaní. Cuando van a arrestar a Jesús, los soldados no saben cómo es físicamente. Han de ir con Judas para que lo identifique. Si los guardias del Templo hubiesen visto a Jesús cuando organizó el numerito, ¿no se hubiesen quedado con su cara?
Corrección a mi comentario del 09.05.10 @ 17:18: "estoy de acuerdo que en los Evangelios hay construcción que pretende exculpar a Pilato".
Xabier: creo no haber entendido su pregunta sobre Getsemaní. En algún lugar leí, no recuerdo a quién, que el episodio de Pilato y Barrabás podría interpretarse como un procedimiento del gobernador para identificar al Jesús correcto. ¿Es esto a lo que se refiere? Saludos cordiales.
Por alusiones. Gracias a Sofía y a Xavier por sus comentarios pero yerran completamente la diana. Es posibe que me haya expresado mal pero al imaginar esos propósitos en el ataque del templo no pretendo sostener que así fue como ocurrió. Mi comentario sólo quería mostrar que no es aceptable como argumento en contra de una hipótesis un ejemplo imaginativo concreto que no es verosímil. Para evitar esa inverosimilitud he imaginado otro que no lo fuera (quizá fallando en el ejemplo, pero esto no invalida la argumentación).
Así pues, no era mi pretensión que mi escena imaginaria sirviera de argumento para apoyar la hipótesis de Brandon, sino, de un modo mucho más modesto, como contraejemplo verosímil.
Saludos.
Sobre la intervención de la policía en el Templo. Gracias a J.P. sabemos que había 7 guardias. ¿Eran suficientes para un Templo de grandes dimensiones y abarrotado?
El incidente pudo ser rápido y la policía pudo no haber llegado a tiempo y ni siquiera identificar a Jesús. De hecho, en el arresto de Getsemaní, parece que ninguno de los que le arrestaron conocía a Jesús.
Saliéndome un poco del tema, ya que el incidente del Templo parece que está relacionado con la muerte de Jesús, me pregunto en voz alta: ¿A quién entregó Judas, a Jesús -en orden de busca y captura- o al hombre que organizó un numerito en el Templo?
19. Hay que notar todavía que los fariseos no son mencionados en los relatos de la Pasión. Gamaliel (cf. Hech 5, 34-39) toma la defensa de los Apóstoles en una reunión del Sanhedrín.
Una presentación exclusivamente negativa de los fariseos corre el riesgo de ser inexacta e injusta (cf. Orient. y Sug. Nota 1: AAS a, c., p. 76). Si se encuentran en los Evangelios y en otras partes del Nuevo Testamento toda clase de referencias desfavorables a los fariseos, es necesario verlas contra el telón de fondo de un movimiento complejo y diversificado. Las críticas contra tipos diferentes de fariseos no faltan por lo demás en las fuentes rabínicas (cf. Talmud de Babilonia, tratado Sotah 2 b, etc.). El "fariseísmo", en sentido peyorativo, puede prosperar en cualquier religión.
Saludos cordiales.
Estimado Darwinito: estoy de acuerdo que en los Evangelios hay construcción que pretende inculpar a Pilato. Yo no considero que Pilato necesitase un pretexto como el del Templo, sino que creo que no tomó en consideración a Jesús hasta que los saduceos le hicieron ver lo que podía representar. Un poco como lo del monte Garizim, como dice usted. En cuanto a las discusiones subidas de tono entre correligionarios, o miembros de un mismo partido, de una familia, etc. pueden ser tan subidas de tono o más de las que pintan en los Evangelios. Como dice la Comisión que tantas veces he citado, y como dice el profesor también, en mayor o menor medida:
16. Las relaciones de Jesús con los Fariseos no fueron siempre del todo polémicas. Hay de esto numerosos ejemplos: Son fariseos quienes previenen a Jesús del peligro que corre (Lc 13, 31). Fariseos son alabados, como el "escriba" de Mc 12, 34. Jesús come con fariseos (Lc 7, 36; 14, 1).
(...) le era suficiente saber que a tal personaje le seguía un gentío. Recordemos lo que hace Pilato poco tiempo después dispersando a una multitud en el Monte Gerizim y ejecutando ipso facto al profeta y dirigentes que iban al frente.
En este sentido entonces, todo el episodio de los "judíos" contra Jesús no sería más que teologia paulina, por un lado, e intento de desplazar la culpabilidad de los romanos a los judíos por la otra.
Estimados JP y Sebastián:
Si Jesús fue un filofariseo muy difícilmente iba a atacar, de la manera en como se muestra en los evangelios, tan furibundamente a sus "hermanos" fariseos, y menos a unos cambistas que se limitaban a seguir la ley mosaica. Parece pues probable que tan enfrentamiento este reflejando simplemente la disputa más tardía, décadas después, entre los fariseos y los cristianos y que termina con la expulsión de los cristianos de las sinagogas.
Efectivamente, sólo nos quedan los saduceos, la aristocracia sacerdotal. Sólo unos pocos y a escondidas podrian haber conspirado contra Jesús, pues en un juicio abierto habrían tenido todas las de perder.
Aplicando la navaja de Occam: sabido publicamente que era un fariseo con aspiraciones mesiánicas, lo más probable es que a Pilato no le hiciera falta esperar a una supuesta entrada del personaje en Jerusalén y luego follón en el templo, para apresarlo, al prefecto le era suficiente saber q...
Perdón: Geza Vermes, La Pasión, Ares y Mares, 2005, p. 51.
Lucas: algo he leído por ahí sobre esto; Vermes (La Pasión, p. 55) incluso Robert Graves (aunque novelado; esta sí novela histórica a medio camino del ensayo) parecen dar crédito a los Evangelistas. Según estos autores, no se habría actuado por miedo a provocar un alboroto mayor que podría haber provocado la reacción violenta de los romanos. O, como dice Klausner, fue
Todo tan rápido que quizás no hubo tiempo de reacción. A saber qué ocurrió. Como dije hace unas semanas, desconocemos el desarrollo de alguna batallas de la antigüedad, para saber lo que pasó en una simple reyerta. Y confusas competencias... bueno, como usted quiera llamarlas, libre es. Quizás nos quiera decir usted lo que ocurrió. O no.
Xabier: muchas gracias por sus inmerecidas palabras y por su sabio consejo. Prefiero reservarme mi opinión.
Saludos cordiales.
Xabier: sigo sin saber por qué no ac´tuó la policía en el templo. ¿Por distracción, como el municipal de la Plaza Mayor, o por la confusa redacción de las competencias policiales?
J.P:
Gracias una vez más por tu erudición y por compartir tus vastos conocimientos. De todas formas, Lucas, el comentarista al que has refutado brillantísimamente, comparó hace poco al profesor Piñero con Belén Esteban y dijo que no es propio de la gente inteligente comentar estupideces. Quizás deberías haber seguido su consejo y no haber comentado su comentario.
Lucas: gracias por sus palabras. Ser criticado por gente como usted me anima.
Sobre el comentario de Salvador acerca de la imaginación de algunos, utilizando el refranero popular le diría aquello de "le dijo la sartén al cazo" y, utilizando el lenguaje bíblico, le hablaría de la paja y las vigas.
continuación....
lo que le molestaba no era una dominación extranjera, sino que los judíos que guiaban a la comunidad y a la nación se dejaran influenciar hasta el punto de complacer a los dominantes (a veces a costa de la opinión popular).
Saludos
Si.... Jesús tiene una predicación de carácter universalista.
Salvoooooooo.... que seas una mujer samaritana/cananea que reside en alguna ciudad fenicia de Tiro o Sidon.
"Yo nos soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel." mt 15,24
Aclaro que pongo este ejemplo para discutir el sentido "universalista" de su doctrina, que se estuvo discutiendo en este post y me pareció interesante que lo recordemos.
Descarto el asalto al templo segun el punto de vista de Brandon. Pero aquí va mi sincera pregunta: ¿No son este el tipo de actividades que llevan al pueblo a una confrontación entre clases (fariseos, celadores, o nacionalistas contra los saduceos y la clase alta)? ¿Por qué no puede ser considerado un ataque, sin necesidad de un enfrentamiento directo/duradero, hacia las altas esferas de la comunidad? En especial si pensamos en ese sector simpatizante a la influencia romana. Porque cuidado, tal vez lo que molestaba a Jesús no era e...
"Ya fuera por medio de intrigas en el palacio de Herodes, de influencia en las masas o de trabajadores fariseos al servicio de la clase dominante (si se acepta la interpretación económica de los fariseos), este grupo siguió buscando poder político por medios indirectos, cuando no indirectos" (pp. 347-348 del tomo III de Un Judío marginal, publicado por Editorial Verbo Divino en 2003).
El incidente del Templo, a mi juicio, no va dirigido contra la institución, sino contra los saduceos. No creo que fuese exactente como se narra, pero sí me parece que pudo ocurrir. Explica muchas cosas. Saludos cordiales.
Lo siento, di antes de tiempo a "enviar":
Y, por otro lado, en el "esbozo minimalista" que hace Meier de los fariseos (a quienes ve como competidores de Jesús por llegar a todo Israel con sus respectivos mensajes), este autor afirma que "durante este periodo [de los asmoneos], los fariseos se mostraron muy dispuestos a utilizar el poder del Estado [...] para imponer sus prácticas legales a la población en general. [...] Con ella [Salomé Alejandra] en el trono, los fariseos se sirvieron de su poder en los asuntos internos para tomar una cruenta venganza de sus enemigos. Aunque frecuentemente se ha calificado de "pacifistas" a los fariseos, tal catalogación no concuerda con los datos históricos [...] No hay pruebas sólidas de que, durante el siglo I d.C., los fariseos renunciasen en ningún momento a sus aspiraciones al poder político [...] Ya fuera por medio de intrigas en el palacio de Herodes, de influencia en las masas o de trabajadores fariseos al servicio de la clase do...
Y, por otro lado, en el "esbozo minimalista" que hace Meier de los fariseos (a quienes ve como competidores de Jesús por llegar a todo Israel conEl filofariseísmo de Jesús, o mejor dicho, la comparación de Jesús con los fariseos no es extraña a la propia Iglesia. La Comisión para las Relaciones con el Judaísmo escribió:
17. Jesús comparte, como la mayoría de los judíos palestinos de aquel tiempo, doctrinas propias de los fariseos: la resurrección de los cuerpos; las formas de piedad: limosna, oración, ayuno, (cf. Mt 6, 1-18; la costumbre litúrgica de dirigirse a Dios como Padre; la prioridad del precepto del amor de Dios y del prójimo (cf. Mc 12, 28-34). Lo mismo vale de Pablo (cf. vgr. Hech 23, 8), quien ha tenido siempre como un título honorífico su pertenencia al grupo fariseo (cf. ib. 23, 6; 26, 5; Flp 3, 5).
18. Pablo, como por lo demás el mismo Jesús, ha utilizado métodos de lectura y de interpretación de la Escritura y de enseñanza a los propios discípu...
18. Pablo, como por lo demás el mismo Jesús, ha utilizado métodos de lectura y de interpretación de la Escritura y de enseñanza a los propios discípulos, comunes a los fariseos de su tiempo, Es el caso del uso de las parábolas en el ministerio de Jesús, como también del método, aplicado por Jesús y por Pablo, de sustentar una conclusión con una cita de la Escritura.
El filofariseísmo de Jesús, o mejor dicho, la comparación de Jesús con los fariseos no es extraña a la propia Iglesia. La Comisión para las Relaciones con el Judaísmo escribió:
17. Jesús comparte, como la mayoría de los judíos palestinos de aquel tiempo, doctrinas propias de los fariseos: la resurrección de los cuerpos; las formas de piedad: limosna, oración, ayuno, (cf. Mt 6, 1-18; la costumbre litúrgica de dirigirse a Dios como Padre; la prioridad del precepto del amor de Dios y del prójimo (cf. Mc 12, 28-34). Lo mismo vale de Pablo (cf. vgr. Hech 23, 8), quien ha tenido siempre como un título honorífico su pertenencia al grupo fariseo (cf. ib. 23, 6; 26, 5; Flp 3, 5).
Lo que nos faltaba, ahora Salvador demuestra su afición a las películas de James Bond...El premio a la inverosimilitud no hay quien se lo arrebate ya a ese ensayo general del plan A (por si había que recurrir a un plan B, supongo)
Gracias Carlos Sánchez por la referencia.
Efectivamente aquí el simbolismo arquitectonico es evidente, y no hay más que ir al AT y comprobarlo en el caso del I Templo y sus medidas. En este caso los Evangelistas, efectivamente se valen de tal simbolismo con el que explican por qué a Jesús se le prende y se le mata:
Ha intentado abrir el Templo a los gentiles, como dice él mismo citando a Isaias. Barre a los cambistas que obran de acuerdo a la ley mosaica -algo que un Jesús filofariseo jamás habría hecho- ya no hay ley ni obstáculos para los gentiles, ni necesidad de sacrificios. Esto desde luego concita la animosidad de la clase sacerdotal judía, que desde ese momento, el incidente del Templo, se deciden ya resueltamente acabar con Jesús. Jesús morirá por su intento de hacer una religión universal.
Esto es puro midrash, y muy de gusto paulino, como suele decir nuestro Profesor. EL incidente, me parece a mi, que con gran probabilidad nunca tuvo lu...
Para aquellos cuya imaginación no les alcanza sino para montar escenas inverosímiles. Se me ocurre, siguiendo la hipótesis de Brandon, que el asalto al templo podría haberse realizado con al menos un par de intenciones, a mi juicio muy razonables. Una, quizá principal, como una especie de ensayo, con del doble propósito de comprobar la disposición del grupo de Jesús y la reacción de los guardias del templo y de los romanos. La segunda, llamar la atención del pueblo para concitar adhesiones. En cualquier caso debían actuar con rapidez para evitar las consecuencias de una intervención romana.
Saludos.
J. Jeremias, Jerusalén en tiempos de Jesús, Madrid, 1980.
"... también en virtud de este titulo conceden al fanático fariseo Saulo un destacamento de la policía del templo para perseguir a los cristianos (Hch 26,12; cf. 9,14-21; 26,10)"; pp. 197-198
"El mantenimiento del orden externo está en manos de los siete guardianes permanentes del templo"; p. 198.
Saludos cordiales.
J. Jeremias, Jerusalén en tiempos de Jesús, Madrid, 1980.
"La policía se ocupaba de garantizar el orden en el comercio. El Talmud nos habla de encargados, tasadores y vigilantes del mercado" p. 49
"Además de la supervisión del culto, el jefe del templo tenía en sus manos la suprema autoridad policial. En virtud de ella paracticaba él detenciones; los apóstoles, por ejemplo, fueron detenidos por el jefe del templo en el atrio exterior (nota 20: Hch. 5,24,26. Cf. también la traducción de sagan por stratêgos)" p. 182
"Los sacerdotes jefes [...] como jefes de la policía del Templo conciertan con Judas el prendimiento de Jesús (Mc 14,10-11) [...]; dan la orden de detener a los apóstoles en el atrio del templo (Hch. 5,17-21); reciben la noticia de la guardia del sepulcro sobre la resurrección de Jesús y las miras que les trae la guardia de la cárcel sobre la huida de los apóstoles, quienes estaban bajo la custodia del templo (Hch 5,24); también en virtu...
Lucas: muchas gracias por sus amables palabras. Saludos cordiales.
Cuando faltan datos fiables, hay que echarle imaginación al asunto. En cuanto al incidente del templo, algunos comentaristas andan no sólo escasos de datos sino también faltos de imaginación. Lo de la Plaza Mayor, y lo de la competencia policial, es más de tebeo o cuento menor, que de verdadera novela histórica.
Xabier: es posible que no se diesen cuenta, pero quizás alguien pensó que, aunque en el patio de los Gentiles, aquello era cosa de judíos y que le correspondería a la policía del Templo actuar. Klausner cree que aquello debió durar muy poco, solo unos minutos, y desde luego debía haber mucha gente por allí. Factores que pudieron ayudar. Saludos.
Sobre la cuestión de los romanos de Torre Antonia, puede que no interviniesen porque no se hubiesen dado cuenta.
En Hechos 21 se narra un intento de linchamiento a Pablo y la policía no se entera hasta que alguien les dice que Jerusalén está revuelta. ¿No podría ocurrir lo mismo en este caso?
No sé cómo era de grande el Patio de los Gentiles, pero pongamos un ejemplo. Supongamos que en los soportales de la Plaza Mayor de Madrid se colocan varias mesas (p.e. de coleccionistas) y que, estando la plaza abarrotada, alguien que pasa por ahí tira algunas de ellas. Puede que la policía tarde en darse cuenta aunque esté cerca.
antes de que aparecieran refuerzos romanos de Cesarea y de Siria. Lo habrían conseguido a tiempo, por lo que Dios ya no habría tenido excusa para seguir sin intervenir. Entonces, y no antes, habrían aparecido las “doce legiones de ángeles” para consolidar el reinado de Dios presidido por su lugarteniente Jesús, y habrían derrotado a las fuerzas romanas, y a las que hiciera falta, hasta conseguir la liberación total de Israel y su predominio sobre el Imperio y el mundo entero, para siempre.
¿Sería algo así el plan de Jesús para “triunfar en Jerusalén”?
¿O tendré que ir a ver la película para enterarme mejor? ¡No, por favor!
y aniquilando a continuación a los romanos que habrían acudido –por fin- desde la Torre Antonia. Una vez dueño de la situación, y por consiguiente del Templo, de Jerusalén y de Israel entero, Jesús habría sido proclamado rey de Israel, y, siempre con la ayuda de los ángeles, habría expulsado a todos los romanos y a los judíos colaboracionistas, para instaurar el “Reino de Dios y de Su Ungido” en toda Palestina, y ¿por qué no? en el resto de la Tierra.
Pero quizá Dios no hubiese intervenido tan pronto. Quizá hubiese esperado a que la banda armada de Jesús se apoderara del Templo primero, para “preparar adecuadamente su venida”. Entonces los discípulos habrían tenido que derrotar –sin ayuda de ángeles- a los guardias del Templo y a la guarnición de la Torre Antonia. Luego, los discípulos –con algunas bajas, claro, después de tan duro combate- habrían proclamado a Jesús rey de Israel. Entonces se habrían dedicado a purificar el Templo para hacerlo agradable a Dios, antes de q...
Les invito a imaginar, desde un punto de vista “brandoniano”, cuál pudo ser el plan victorioso de Jesús en Jerusalén.
Tal vez consistió en armar a sus discípulos (doce o cientoveinte o quinientos o ...) con espadas u otras armas (“algo más que palos”, en todo caso) para incitarlos al asalto del Templo.
Entonces se habría dirigido toda la banda armada hacia el monte de los olivos, camino del Templo, profiriendo vítores y consignas guerreras para no pasar desapercibidos.
Una vez llegados al patio de los gentiles sin resistencia, y después de un discurso público de Jesús explicando el motivo de su acción, los discípulos se habrían abalanzado, espadas en alto, sobre los comerciantes y cambistas. La guardia del Templo habría acudido a detenerlos, trabándose en combate con los discípulos.
Entonces, muy a tiempo, habría intervenido el ejército de Dios. Habrían aparecido “doce legiones de ángeles” acabando en un santiamén con los guardias del Templo, y aniquilando a ...
Para ampliar el concepto recomiendo la lectura de esta Tesis Doctoral:
"Simbólica arquitectónica"
Gràcia Bonamusa, Josep Mª
Señalo la PORTADA del libro:
http://www.arkho.com/simarq.html
http://www.tdx.cat/TDX-0310103-131146
"Esta Tesis Doctoral versa sobre el aspecto sagrado de la Arquitectura, tanto de la Obra en sí como del proceso proyectual. En este sentido, se ha dicho y demostrado que la Arquitectura, para poder ser considerada como tal, es una física desprendida de una metafísica. Y se ha visto que en absoluto esto debe considerarse como una forma de pasado sino, por el contrario, una posibilidad siempre actual en la medida que son los símbolos, ritos y mitos los soportes para que la Arquitectura exprese aquellas ideas universales que, en virtud misma de su universalidad, lo son para todas las generalidades. Fundamental ha sido la distinción entre símbolo y signo, viendo que, si bien desde Aristóteles, y Hegel como ...
(Se me truncó esta frase)
de que su pequeño grupo de discípulos, “algunos de los cuales llevarían algo más que palos ciertamente”, iban a poder derrotar a la guardia romana de la Torre Antonia, que no tuvo siquiera que aparecer.
Todo habría sido, pues, una idea absurda y descabellada, se la mire por donde se la mire. No podía conducir sino al fracaso y al sacrificio, como resultó ser. ¿Y Jesús no lo pudo prever, o previéndolo lo intentó temerariamente? Si no lo pudo prever, es que estaba desquiciado (y esto nadie lo cree realmente); si lo previó y lo intentó a pesar de todo, es lógico pensar que buscaba su autoinmolación.
Pero, en mi opinión, no se trató de eso, en absoluto. Se trató de un “gesto profético” de Jesús (midrash o no) que anunciaba y anticipaba (sin pretender apoderarse físicamente del Templo) la acción escatológica universal de Dios, no una absurda intervención histórica nacional. De un Dios que es “salvación para todos los pueblos” mediante Su Amor solidario, manifestado y realizado en Jesús.
(Gracias a todos los comentaristas, por sus aportaciones tan atinadas e interesantes.)
El razonamiento es claro. Se nos dice que Jesús pretendió “instar” a Dios a que instaurase su reinado de inmediato, mediante un asalto para apoderarse del santuario, y prepararlo para una llegada especial de la Presencia Divina al lugar en donde debía estar, pero donde ya no estaba. Esto sería el triunfo que Jesús habría buscado en Jerusalén: que Dios se decidiera a intervenir en favor de Israel, gracias a esta acción provocada por él.
Pero, si fue así la pretensión de Jesús, resultó ser un completo fracaso, como se vio de inmediato. ¿Esperaba Jesús que Dios interviniera nada más empezar su “asalto”, o después de que éste acabara con éxito, con el Templo ya en su poder?
En el primer caso, no sería verdad que “el ser humano ha de poner de su parte mucho para que Dios se decida a intervenir”, sino una mera intención que tampoco bastó. En el segundo caso, sería pensar que Jesús pudo ser tan iluso como para tener la idea descabellada de que su pequeño grupo de discípulos...
Estimado Sofía,
Si se lee Isaias 56.7 "porque mi casa será llamada casa de oración para TODOS LOS PUEBLOS". Se entiende que lo más probable es que ahí se está haciendo midrash, con algo que Jesús efectivamente predicó pero que pudo no ocurrir en el Templo. Mi opinión es que ahí los evangelistas hacen midrash, como ocurre también con el incidente de la maldición la higuera.
En definitiva, Jesús representa al nuevo pacto, que como anunciaba Isaias, abre el Templo a los gentiles -no por casualidad el supuesto altercado ocurre en el "patio de los gentiles"- quitando de ahí a la casta judía sacerdotal del viejo pacto.
Pinero haría bien en tomar estas consideraciones teológicas básicas diferenciándolas de las históricas
Para mí no es una pérdida de tiempo conocer las tesis de diferentes investigadores, sean cristianos o no, sean del siglo XXI o del XVIII. Aún seguimos estudiando escuelas filosóficas ya superadas, por ejemplo.
Saludos cordiales.
Que Jesús no fué ningún revolucionario socio-político, ni tuvo nada que ver con los movimientos antirromanos, se deduce de la actitud adoptada por sus seguidores, los primeros cristianos, al estallar la guerra. Lejos de hacer causa común con los revolucionarios zelotas, se fueron de Jerusalén a Pella, al otro lado del Jordán.Y durante la segunda gran revuelta, encabezada por Bar Kochba, fueron fanáticamente perseguidos. Los romanos, hast la persecución de Nerón no procedieron de ninguna forma conte ellos. Considero una pérdia de tiempo resucitar de nuevo las viejas tesis de Reimarus, Kautski y Brandon, sin aportar pruebas nuevas que lo justifiquen. Piñero no las aporta, porque no existen.
Sábado, 26 de mayo
Jose Gallardo Alberni
Josemari Lorenzo Amelibia
Religión Digital
Josep Carles Laínez
Angel Moreno
Carmen Guaita
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Pedro Tarquis
Francisco Margallo