Hoy escribe Antonio Piñero
Como prometimos, ponemos ahora un ejemplo de metodología analítica que intenta descubrir que fuentes subyacen al Evangelio de Lucas en una perícopa o fragmento determinado. Es lo que se llama un “análisis diacrónico”: se parte del texto y se intenta retroceder hacia atrás, lo más posible. El motor e interés de esta investigación es múltiple:
• Si se logra atisbar cómo pudo ser la fuente de Lucas, se puede percibir también con qué posible fidelidad la sigue éste y obtener conclusiones.
• En principio cuanto más atrás cronológicamente nos situemos, más cerca estaremos del tiempo del Jesús histórico. Aunque no necesariamente ocurre así en todas las ocasiones, siempre es bueno acercarse lo más posible al personaje investigado.
• Si se percibe también por el análisis que la fuente de la que se sirve Lucas es independiente del Evangelio de Marcos y de la “Fuente de los dichos”, tendríamos un argumento más de lo que se llama “atestiguamiento múltiple”. Cuantas más fuentes distintas e independientes sean testimonio de una tradición sobre Jesús, más probabilidades hay de que esta tradición sea histórica.
Sábado, 26 de mayo
Josemari Lorenzo Amelibia
Religión Digital
Josep Carles Laínez
Angel Moreno
Carmen Guaita
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Pedro Tarquis
Francisco Margallo
Julián Moreno Mestre