Hoy escribe Fernando Bermejo:
El maestro Tan-hsia descansaba en el templo de Yerinji un día que hacía un frío intensísimo. En esa ocasión tomó una de las figuras de Buda colocadas sobre el altar, la partió con un hacha, hizo fuego con ella y se calentó. Cuando el guarda del templo lo advirtió, se encolerizó sobremanera y le increpó:
Sábado, 26 de mayo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Josemari Lorenzo Amelibia
Jose Gallardo Alberni
Religión Digital
Josep Carles Laínez
Angel Moreno
Carmen Guaita
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn