El blog de Antonio Piñero

El “testimonio flaviano” (400-11)

21.03.10 | 07:06. Archivado en Judaísmo
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Hoy escribe Antonio Piñero

El texto de las Antigüedades, tal como nos ha sido legado por todos los manuscritos, contiene un pasaje celebérrimo sobre Jesús de Nazaret, al que la obra de Josefo debe mucho de su conservación. Reza así:

“Por ese tiempo existió Jesús, un hombre sabio, si es que hay que llamarlo hombre. Era, en efecto, hacedor de obras extraordinarias y maestro de hombres que acogen con placer la verdad. Atrajo a sí a muchos judíos y también a muchos griegos. Él era el mesías (cristo). Aunque Pilato, por denuncias de los hombres principales entre nosotros, lo castigó con la cruz, no lo abandonaron los que desde el principio lo habían amado. Él, en efecto, se les apareció el tercer día nuevamente vivo, pues los divinos profetas habían ya dicho éstas y otras muchas cosas admirables acerca de él. Y todavía ahora sigue existiendo la tribu de los que por éste son llamados cristianos” (XVIII 63-64).


Este breve texto (no más de 60 palabras en griego) ha producido ríos de tinta. Lo que se discute es su veracidad: si Josefo, judío convencido, fariseo, pudo haberlo escrito, o si se trata más bien de una falsificación o, al menos, de una interpolación muy temprana de los primeros escribas cristianos que lo añadieron al copiar la obra de Josefo. Sobre este pasaje ha escrito Jesús Peláez en la obra colectiva ¿Existió Jesús realmente? El Jesús de la historia a debate, editado por Raíces, Madrid 2008, que en su momento presentamos en este blog, pp. 140-147. Aquí sólo diremos lo esencial.

Todos los manuscritos que poseemos traen estas líneas, con mínimas variantes sin importancia, aunque escritores cristianos muy antiguos, anteriores al siglo IV, Clemente de Alejandría. Tertuliano, Orígenes, no parecen haber leído este pasaje en el texto que tenían de Josefo.

Hoy día no hay unanimidad en la respuesta a esta cuestión, aunque son mayoría los defensores de la no autenticidad en su conjunto. Sí existe cada vez más un consenso creciente en admitir que, si se eliminan las frases estrictamente cristianas (señaladas con bastardilla), queda un texto muy aceptable, muy del estilo de Josefo, perfectamente asumible por él.

También se piensa que el pasaje –eliminadas esas frases— no representa ningún estorbo o tropiezo en el contexto en el que se halla insertado. El texto quedaría más o menos así:

“Por ese tiempo existió Jesús, un hombre sabio. Era, en efecto, hacedor de obras extraordinarias y maestro de hombres que acogen con placer la verdad. Atrajo a sí a muchos judíos y también a muchos griegos. Aunque Pilato, por denuncias de los hombres principales entre nosotros, lo castigó con la cruz, no lo abandonaron los que desde el principio lo habían amado. En efecto, todavía ahora sigue existiendo la tribu de los que por éste son llamados cristianos” (XVIII 63-64).

Por otro lado, se acepta de igual modo que sería sumamente extraño que una obra como las Antigüedades, que reseña hechos o sucedidos de personas menos importantes que Jesús, hubiera omitido totalmente una referencia, por pequeña que fuera, a este personaje, cuyos seguidores eran a la sazón abundantes en Roma.

Por consiguiente: parece opinión mayoritaria que el texto tal cual está no procede de Josefo, pero, a la vez, que se trata en el fondo de un pasaje auténtico del historiador, manipulado e interpolado por los cristianos en torno al siglo IV. Fecha tan temprana explicaría que todos nuestros manuscritos (el más antiguo es del siglo X) presenten el texto.

En el libro arriba mencionado (¿Existió Jesús realmente?) he puesto en circulación la idea de que en mi opinión existe un argumento suplementario en pro de su autenticidad. Casi ningún investigador menciona el final del texto sobre Jesús que sirve de empalme con el siguiente y que me parece iluminador:

Y por el mismo (tiempo de Jesús) ocurrió otra cosa terrible (héteron ti deinón) que causó gran perturbación entre los judíos (ethorýbeei toùs ioudaíous).

Parece casi evidente que el núcleo del testimonio de Josefo sobre Jesús estaba dentro de una lista de personajes y sucesos ominoso que impulsaron a los judíos a la desastrosa sublevación del 66 d.C. El escriba cristiano alteró por ello el comienzo del texto, pues la historia de Jesús estaba dentro de las “cosas terribles” que le habían sucedido al pueblo. No es extraño que el comienzo del texto de Josefo reconstruido por R. Esissler en su obra de 1931 The Messiah Jesus se inicie del siguiente modo:

Por aquel tiempo ocurrió el inicio de nuevas perturbaciones: Jesús, varón sabio [sofista]… (archè néon thorýbon).

Según Josefo, con toda probabilidad, Jesús agitó con su predicación a las masas judías y fue un eslabón más de los que la condujo a la catástrofe. Por tanto, si situamos en esta línea de pensamiento la mención flaviana de Jesús y la despojamos de las interpolaciones evidentemente cristianas, su mención del Nazareno es bastante negativa…; por tanto no sospechosa de ser completamente una interpolación.

Saludos cordiales de Antonio Piñero.
www.antoniopinero.com

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Miércoles 24 de marzo de 2010:
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Comentarios
  • Comentario por J.P. 24.03.10 | 13:56

    Estimado Psicólogo: no sé si se refiere usted a mí en su comentario anterior. Si es el caso, y si no lo es lo aclararé de todas maneras, ni ninguneo, ni confundo nada con buenas o malas intenciones, y si he dado esa impresión, asumiré que es un error mío. Lo que pienso es que con ese argumento se está cuestionando, a mi juicio equivocadamente, la objetividad y el rigor científicos del profesor Piñero. Y si es un nuevo error mío, aquí están mis disculpas por adelantado. Pero prefiero dejar esta discusión, que no conduce a nada. Saludos cordiales.

  • Comentario por Psicólogo 24.03.10 | 08:54

    No estaría de más que algunos se informaran un poco sobre los mecanismos de defensa,(la proyección es uno de ellos)antes de ningunearlos o confundirlos con buenas o malas intenciones.


  • Comentario por J.P. 23.03.10 | 22:21

    El profesor opina que en el Evangelio late una ideología paulina, y no es el único que piensa así, como también hay quien piensa lo contrario, pero no creo que haya nada más detrás, ni de quien piensa de una forma ni de quien piensa de otra. Saludos cordiales.

  • Comentario por J.P. 23.03.10 | 22:09

    Sofía: si se refiere a las postales recientes sobre Marcos, me dio la sensación de que se daba una interpretación peyorativa a lo que el profesor llamaba tendencia cuando analizó el Evangelio de Marcos que creo que no tiene. Que yo recuerde, el profesor no habló de motivaciones ocultas. Los Evangelios se escribieron con unos fines determinados, no son actas notariales ni escritos administrativos asépticos. Cualquier texto de Historia Antigua se somete a un minucioso análisis teniendo en cuenta no solo el contexto histórico y sociocultural en el que fueron escritos sino también con qué fin. Así que en el estudio de esos textos sí tiene cabida, en parte, lo que usted dice. El ejemplo típico es la Historia Augusta; o la Crónica de Hidacio, por citar otro, mucho más fiable que aquella pero que también conviene analizar con precaución. El profesor opina que en el Evangelio late una ideología paulina, y no es el único que piensa así, como también hay quien piensa lo contrario, pero no creo q...

  • Comentario por sofía 23.03.10 | 21:06

    Estoy de acuerdo con Jacinto, aunque yo lo de buscar las "motivaciones ocultas", o más bien las "tendenciosidades" o "sesgos" que responden a motivaciones personales, conscientes o inconscientes, en la interpretación histórica, lo he aprendido en este blog, gracias sobre todo al profesor Bermejo y en menor grado al profesor Piñero, que nos han invitado a descubrir esas motivaciones, tendencias, sesgos, como base metodológica para el estudio histórico.

  • Comentario por Antón Pirulero 23.03.10 | 09:24

    "El mal no está fuera, sino dentro": de dentro salen los malos pensamientos..."

    Que siga Vd. atiborrándose de sus "ostras"... pero ¡cuidado que, a veces están contaminadas!

  • Comentario por Antón Pirulero 23.03.10 | 09:20

    ¡Ostras, Pedrín!

    Hay un refrán CASTELLANO que dice: "Al que no está acostumbrado a bragas, las costuras le hacen llagas"... Ud. "el de las ostras", se ve que tiene la piel muy fina o muy estropeada... ¿Será de las "ostras" que le suministra a diario su dialéctico oponente, al que Vd. zahiere porque contradice a su Numen?;... ¿o ese otro participante contra el que Vd. mismo me quiso reclutar a mí en vano, por un ¿Y? único y escueto que dije?
    Se ve que Vd. necesita formar "adherencias", "peña", equipo, como "Alcazar y Pedrín"... y arremeter contra sus infieles (que no son los míos), y los infieles del Numen a quien Vd. sirve... No me gusta ofender a nadie... Pero, es la falta de respeto CONSTATABLE de algún participante (no disimulado como el de otros), la que en ocasiones sugieren una dialéctica siempre educada, pero más floreada, literaria e imaginativa, que se ve que a algunos les excita demasiado."El mal no está fuera, sino dentro": de dentro salen los malos pe...

  • Comentario por Xabier 23.03.10 | 08:11

    J.P.

    Gracias por tu comentario. Tienes razón. Coincido plenamente contigo en que lo de que "era el Cristo" es más un retoque que una interpolación porque, si en el texto no aparecía por ningún lado la palabra Cristo, no se entiende la referencia a cristianos ni la alusión a un hermano de Jesús llamado Cristo (que aparece en un capítulo posterior de las Antigüedades).

    Salvador:

    No sé si seguirás leyendo esta postal. Escribo con retraso porque he estado este fin de semana de viaje y sólo pude entrar ayer brevemente en un cyber pero, si sigues leyendo, te sugiero lo mismo que a Sofía en otra postal: no entrar al saco de los provocacores como Antón Pirulero. Lo mejor es el ostracismo.

  • Comentario por Jacinto 22.03.10 | 11:32

    J.P. Aclarado.

    Lo de buscar motivaciones ocultas en los comportamientos es algo que se adquiere tras más de treinta años haciendo psicoterapias.
    Saludos.

  • Comentario por J.P. 22.03.10 | 09:19

    Jacinto: gracias por su comentario. Si repasa el mío, verá que en ningún momento digo que Juan haga esa afirmación, solo indico la que pienso que es la base del análisis del profesor. Para mí, la demostración, o si lo prefiere, la pista la da el propio contexto en el que se inserta el párrafo. A usted no le convence; a mí, sí. Yo era de los que pensaba que el Testimonio Flaviano era una invención por completo; son especialistas como Piñero los que me han hecho cambiar de opinión. Algo bueno debe tener su (en plural) trabajo.

    En cuanto al mecanismo de proyección, ya se lo he leído a diferentes comentaristas. Le suplico que me perdone si soy grosero por decir esto, pero no entiendo ese afán en buscar razones ocultas. Saludos cordiales.

  • Comentario por Jacinto 22.03.10 | 08:38

    J.P.

    Juan no dice lo que tu dices que dice. Personalmente piendo como él.
    Piñero debería demostrar que Flavio Joséfo pensaba que Jesús era un agitador.
    En Psicología llamamos proyección a ese mecanismo de defensa que consiste en poner en boca de otro los pensamientos, sentimientos,deseos y temores propios.
    Cuando analizamos comportamientos, inevitablemente deberíamos tener en cuenta la psicología.

  • Comentario por Salvador 21.03.10 | 22:55

    Hay un comentario de muy mal gusto que falta al respeto a un comentarista. El autor se retrata con ese tipo de comentarios. Creo que este blog no merece este tipo de comentarios ofensivos.

  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 21.03.10 | 21:09

    En el siglo I d.C. un hombre sabio (σοφὸς ἀνήρ), y de oficio constructor (tέκτων) tenia la categoria de arquitecto (αρχιτέκτων).

    Ese es el perfil de Jesús Nazareno, el viviente.

  • Comentario por J.P. 21.03.10 | 20:43

    Y, por lo tanto, de ello se desprende no solo que Jesús existió realmente, sino que su misión tuvo una cierta trascendencia más allá de sus discípulos. Saludos cordiales.

  • Comentario por J.P. 21.03.10 | 20:39

    Juan: el profesor no considera en ningún momento que Jesús fuese algo ominoso o terrible para nadie. Sencillamente, expone lo que pudo pensar Josefo sobre Él. En las Antigüedades, como en las Guerras, Josefo intenta establecer una escalada de sublevaciones, conflictos etc. que tendrán su culminación en la guerra de 66-70. Por lo tanto, la crucifixión de un personaje carismático como Jesús (con lo que puede implicar este tipo de ejecución) le viene a Josefo como anillo al dedo para sus propósitos. ¿Cómo consideraban a Jesús los saduceos según los Evangelios, como un santo varón o como alguien a quien eliminar por ser peligroso? El propósito del profesor no son sino un intento, para mí válido y razonable, de demostrar que el Testimonio Flaviano no es una invención espúrea de un escriba cristiano, sino que Josefo escribió realmente sobre Jesús. Y, por lo tanto, de ello se desprende no solo que Jesús existió realmente, sino que su misión tuvo una cierta trascendencia más allá de sus discíp...

  • Comentario por J.P. 21.03.10 | 20:29

    Xabier: no sé qué es lo que pensará el profesor, pero si se acepta que en el Testimonio Flaviano hay interpolación, también pudo haber censura y reescritura. Nunca sabremos con seguridad qué escribió Josefo salvo que hagamos un "descubrimiento afortunado" como lo cataloga Sanders (milagroso, diría yo). Suetonio hablaba de un Chrestus, así que Josefo hable de cristianos para mí puede entrar en lo posible; incluso, que el pasaje "era el Cristo" sea un retoque más que una interpolación. Pero nunca lo sabremos. Saludos cordiales.

  • Comentario por Antón Pirulero 21.03.10 | 19:35

    -"Deme Vd. de un cuarto, la mitad".
    -¿Se lo pelo, se lo arreglo, o se lo envuelvo?
    -Me lo quería llevar puesto, pero, tal como lo ha dejado... ¡todo para Vd!.

    Ant(tes la mete y luego la)saca.

    ¿Qué tal con la palabra "necio"?
    -para el próximo día: "lengüetazo", (con diéresis).Y ya sabes: Despacito, saborando y apuntando al centro.

  • Comentario por Juan 21.03.10 | 19:33

    Hasta hoy existían tres posturas sobre la autenticidad del Testimonio flaviano: La de que quienes defendían su autenticidad total, la de que quienes defendían la tesis de su interpolación total y la de quienes defendía la tesis del retoque parcial. Desde hoy aparece la tesis Piñero, que sostiene que Josefo redactó un testo en el que hacía una mención negativa del nazareno, al que presentó como un agitador.
    Dice Sta. Teresa que la "imaginación es la loca de la casa".En una de las entregas anteriores decía Piñero, para descartar a H.Küng, que él hacía historia de las ideas y Küng, no. A mí su tesis sobre el testimonio flaviano me suena a historia novelada, más que a historia de ideas.


  • Comentario por antsaca 21.03.10 | 13:31

    Más que testimonio parece otro milagrito del niño Jesús o, quizá, un lenguetazo de fuego del espíritu santo.

    Alguien que no sabía quienes eran esos denominados cristianos sí sabía y conocía a ese maestro de hombres portador de la verdad eterna.

    Yo creo que es un milagro obrado por el espíritu santo, que, en forma de visión, iluminó a este judío y así demostrar que de vez en cuando hay un judío bueno al que se puede salvar.

  • Comentario por Xabier 21.03.10 | 10:54

    Estimado profesor:

    En la comunidad científica, ¿qué valoración merece la versión árabe de este texto?

    No teniendo ni idea de Filología, hay una cosa que me chirría.

    Josefo, evidentemente, no podía decir que Jesús era el Cristo pero, ¿no sería verosímil que hiciese alguna alusión a que sus discípulos lo consideraban el Cristo -como en la versión árabe, si no recuerdo mal- o que era llamado Cristo?

    Con el texto reconstruido sin interpolaciones, un lector podría entender que a sus discípulos se les denominase "jesuánicos", pero no entendería la relación entre Jesús y cristianos sin la palabra Cristo. Además, una alusión a la palabra Cristo, estaría en coherencia con la alusión a Jacobo como el hermano de Jesús llamado Cristo.

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