El blog de Antonio Piñero

La crítica de los manuscritos y papiros: la crítica textual (200-06)

05.03.10 | 06:52. Archivado en Biblia/Evangelios, CRISTIANISMO
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

Hoy escribe Antonio Piñero

Seguimos aclarando los conceptos básicos de la crítica textual del Nuevo Testamento, la ciencia que trata de conseguir el mejor texto posible (el más cercano a los originales perdidos) a través del estudio de muchos manuscritos copiados de esos originales y de las copias de éstos. Quizás no se insiste bastante ante la gente que los originales del Nuevo Testamento -como los de todos los autores de la antigüedad- se han perdido. ¡Irremisiblemente perdidos! Sólo tenemos copias. Mejor copias de copias de copias. Y entre tantas copias hay que hacer una labor de detectives para averiguar dónde se esconde lo que puede ser original.

1. El paso previo del trabajo crítico sobre el texto de los manuscritos del Nuevo Testamento es lo que se llama “colacionar” un manuscrito: transcribir exactamente en caracteres de imprenta el texto que presenta un testigo, o manuscrito determinado.

2. “Colacionados” los manuscritos hay que agruparlos por familias o grupos para reducir a un número razonable y manejable el número de manuscritos que apoyan tal o cual lectura variante.

3. Registro ordenado y exhaustivo de todas las variantes de los manuscritos o de las familias de manuscritos (hoy ayudan mucho la digitalización de los manuscritos y los ordenadores).

Una vez que se tienen ante los ojos todas las variantes ordenadas de una obra del Nuevo Testamento, un evangelio por ejemplo, por orden de capítulos y versículos, o de un pasaje determinado, llega el momento de estimar cuál de esas variantes tiene más posibilidades de ser la original. Para ello, el estudio de siglos ha ido decantando una serie de normas o criterios de selección.

Éstos se dividen en normas o criterios extrínsecos a las variantes y en criterios intrínsecos a ellas.

Los criterios extrínsecos tienen en consideración:

• La fecha de los manuscritos;

• Su procedencia o distribución geográfica;

• Su posible relación de parentesco (la misma lectura variante apoyada por un manuscrito y otro copiado de éste no son dos “apoyos” a esa variante, sino uno).

Los criterios intrínsecos suelen dividirse en:

• a) El modo de copiar de los escribas, es decir, tipos de errores comunes: no será un texto original aquella lectura variante que puede explicarse como un error de copia;

• b) El modo de escribir del autor (del Nuevo Testamento) cuyo texto se está editando, es decir, se escogerán las variantes que cuadren mejor con lo que el autor original pudo haber escrito (de acuerdo con su estilo, vocabulario, contexto, su pensamiento teológico, etc.).

Sobre esta base, una lectura variante tiene más probabilidades de ser original, por criterios extrínsecos, cuando los manuscritos que la apoyan:

• Son más, es decir, hay un mayor número de manuscritos que tienen tal o cual lectura, o mejor un mayor número de familias de manuscritos, teniendo en cuenta la calidad general de tales familias;

• Son los más antiguos, es decir, más cercanos a los “autógrafos”;

• Son los mejores, es decir, si están mejor copiados, más cuidados, etc. Vale más un número menor de manuscritos, pero de mejor calidad, que muchos y dudosos.

De ahí el adagio “Los manuscritos se valoran, no se cuentan simplemente” (en latín (manuscripta ponderantur, non numerantur);

• Cuando proceden de lugares geográficos distintos, es decir, la variante está atestiguada en diversos lugares.

Por criterios intrínsecos, una lectura variante tiene más probabilidades de ser original cuando presenta una lectura que:

• Difiere de los lugares paralelos, es decir, no ha sido armonizada para que concuerde con otros pasajes análogos;

• Es la más difícil, es decir, cuando es un texto un tanto complicado a primera vista y pudo dar lugar a que un copista la corrigiera para facilitar las cosas. Esta norma ha dado lugar a otro adagio latino: Lectio difficilior, potior.

• Es la más breve. Norma también clásica: es más fácil que un escriba amplíe que acorte. Otro adagio latino consagrado: Lectio brevior, potior: “La lectura más breve es la preferible”;

• Se aviene mejor con el contexto de la frase, del párrafo o de la obra en la que se encuentra;

• Puede explicar el origen de otras variantes: es preferible la variante que da razón del surgimiento de otras.

La lectura preferible e ideal será aquélla que reúna en su favor criterios extrínsecos e intrínsecos.

Como se ve, el análisis requiere el dominio de una cierta técnica. Hoy día el texto del Nuevo Testamento no lo establece el criterio de una sola persona, sino normalmente un comité que decide sobre cada variante de acuerdo con sus méritos externos e internos. Esto aumenta la certeza de haber tomado una decisión correcta.

Seguiremos.
Saludos cordiales de Antonio Piñero.
www.antoniopinero.com
………………………..

En el otro blog “Cristianismo e historia”, el tema de hoy es el siguiente:

“”

Saludos de nuevo.

5 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por darwinito 05.03.10 | 23:43

    Incluso teniendo los originales, continuarimos dándole la misma vuelta al asunto, a falta de evidencia externa que confirmase lo que estos textos religiosos contienen.

    Sin embargo, creo que estas evidencias externas si existen, incluso para analizar los comportamientos de personajes clave en los evangelios. Pero o los biblistas las ignoran, o aún conociéndolas no han sabido lo que hacer con ellas.

  • Comentario por Pedro 05.03.10 | 16:57

    Atonio:
    Desde que se ha formado una enorme confusión que ha durado sesenta años con el asunto de Qumran, el lío de O'Callagan, los fallidos estudios del Carbono-14, etc. recoociendo el mérito de los investigadores, no tenemos todavía herramientas precisas para determinar la datación. Tampoco tenemos la colaboración de todas las instituciones para que se investigue con transparencia. A un amigo mío que quiso investigar el lienzo del rey abgar y a piedra marcelina para discernir el restro siríaco del rostro alejandrino de la iconogrfía de Cristo, se lo prohibieron porque le dijeron que con esas investigaciones quería demostrar que Cristo no existió. Yo sé de primera mano que esos protocolos no existen en el Vaticano. Y también sé que los del Vaticano tivieron miedo de que este amigo supiera lo que ellos ya sabían. No es peligroso que no haya documentos protocolos de primer orden, lo peligroso es que lo sepa todo el mundo.

  • Comentario por Antón Pirulero 05.03.10 | 14:07

    Y ¿qué fiabilidad tienen los traperos y sastres advenedizos, estando la viuda en vida?

  • Comentario por Historia 05.03.10 | 13:52

    Don Antón Pirulero:
    Efectivamente, eso se hace, porque la chaqueta se ha hecho a base de parches y descosidos.

  • Comentario por Antón Pirulero 05.03.10 | 09:54

    Podemos hacer dos cosas: creerle al marido, o hurgarle en los bolsillos, cuando la chaqueta que lleva sabemos que no es la suya.

Sábado, 26 de mayo

BUSCAR

Editado por

Los mejores videos

Síguenos

Hemeroteca

Mayo 2012
LMXJVSD
<<  <   >  >>
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031   

Sindicación