
Hoy escribe Antonio Piñero
Desde hace más de doscientos años los estudios del Nuevo Testamento han ido progresando de una manera imparable. Se ha avanzado mucho al señalar mil detalles de los textos, antes pasados por alto, que estudiados en profundidad arrojan una luz admirable para entenderlos mejor. Ahora bien, sin un panorama breve del progreso de los métodos, todo lo que se diga del Nuevo Testamento y del cristianismo primitivo que rompa las creencias normales, o no se entenderán o podrán parecer arbitrariedades. Es preciso tener en mente las herramientas de análisis que han proporcionado siglos de estudio.
Ahora bien, dijimos en la postal anterior que no todo son progresos lineales. Hay también tanteos y errores, falsas perspectivas y despistes o desvíos, a veces sensacionales, que se descubren como tales con el tiempo y por las críticas de los que vienen detrás.
Jueves, 16 de febrero
Francisco Baena Calvo
Guillermo Gazanini Espinoza
Pedro Tarquis
Religión Digital
José Arregi
Francisco Margallo
Juan Fernandez Krohn
Vicente Luis García
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya