Hoy escribe Antonio Piñero
Después del paréntesis que ha supuesto la publicación en este blog del Prólogo a “Los papas y el sexo” (de Eric Frattini) volvemos al tema de los métodos actuales en la investigación del Nuevo Testamento. Decíamos en nuestra última postal que la reinterpretación de la muerte y resurrección de Jesús por parte de sus seguidores produce la teología propiamente cristiana (y da origen por tanto al cristianismo).
Soy totalmente consciente de que el cristianismo es mucho más que una mera teología, pues se trata de vivir conforme a los ideales de Jesús, etc. Ahora bien, en los inicios del movimiento cristiano, y dentro de un mismo ambiente religioso escatológico/apocalíptico que damos por supuesto en los orígenes cristianos –común a otras “sectas” judías del momento- lo que importaba, y mucho, era no sólo las diferencias de comportamiento, sino también las de teología/ideología que sustentaban esos comportamientos diferentes.
Considerar así al cristianismo como un fenómeno ideológico en sus comienzos está perfectamente justificado (puesto que el marco social era igual al de otras sectas judías). Debo insistir en que si no entendemos que la diversidad de puntos de vista cristianos –diversidad de teologías sobre Jesús- desde el principio mismo (Hechos de los apóstoles, capítulos 6-8) no se comprende como una divergencia a la hora de reinterpretar y repensar la figura y misión de Jesús después de muerto pero con la fe de que ha resucitado, no entenderemos casi nada de los procesos mentales que han movido y mueven la investigación del Nuevo Testamento, sobre todo al método llamado “Historia de las formas”.
En efecto, tal método en general supone que detrás de la transmisión de las palabras y dichos de Jesús se refleja siempre la situación y los intereses del grupo que los transmite. Por tanto, en el texto que recibimos están a la vez lo que dijo o hizo Jesús y su reinterpretación por parte de quien lo transmite.
Es fácil de ver cuánto pueden modificar el sentido de las Escrituras las ideas previas de un grupo. Y como hemos sostenido ya, el conjunto de seguidores de Jesús partía de las firmes y para ellos incontrovertibles ideas previas de que
· Su Maestro era el mesías y de que
· Su muerte correspondía a un plan divino, pues había sido resucitado por Dios y exaltado al cielo a la derecha de Dios por algún motivo, ya que Dios no obra en vano.
· Este motivo no podía ser otro que cumplir finalmente la misión encomendada desde los inicios, a saber instaurar plenamente el reino de Dios, misión y que había fracasado por culpa de la intervención de los dirigentes de los judíos y del poder romano.
· Partían también del supuesto que con la vida y sacrificio de Jesús se iniciaba la época mesiánica, es decir, el final del mundo.
Con estas nociones previas llegaron los cristianos a través de una exégesis de las Escrituras -que tenían constantemente ante sus ojos y en su pensamiento como la única posibilidad de comprender la voluntad divina- a
· Una nueva noción de mesianismo, el mesianismo sufriente de Jesús, y a una
· Nueva interpretación de las Escrituras –en concreto Isaías 53, Isaías 7; Salmos 2, 22, 69 y 110-, de la ley de Moisés y de la salvación. Éstos son los primeros pasos del cristianismo en cuanto ideología/teología novedosa en el seno del judaísmo en el que nacía.
Interrumpamos aquí ya el proceso de ver cómo continuará la génesis de la teología cristiana para adentrarnos en la metodología.
La crítica del Nuevo Testamento y, consecuentemente, la búsqueda del Jesús de la historia es una cuestión relativamente moderna. Hasta mediados del siglo XVIII fueron muy pocos, casi ninguno, los estudiosos del Nuevo Testamento que pusieron en duda la credibilidad de los Evangelios y de los demás textos del corpus cristiano.
Hasta esos momentos se creía que la figura de Jesús era exactamente tal cual nos la presentaban los evangelistas. Incluso intérpretes muy perspicaces del siglo XVI como Juan Maldonado o Calvino creían al pie de la letra en la información proporcionada por los evangelios. Calvino en su Armonía evangélica (p. 516) no podía admitir que en los evangelios hubiera la más mínima contradicción y escribía que “un evangelista podía omitir un detalle y que otro podía expresarse con una claridad superior”, pero nada más.
La crítica del Nuevo Testamento supone un presupuesto implícito: la duda sobre la fiabilidad total de los evangelios y del resto de los escritos del Nuevo Testamento en cuanto se basan en la figura historia del personaje transmitido por éstos. ¿Por qué esta duda? Por el avance del racionalismo y de las ciencias empíricas en el mundo occidental, alas que iba unido el estudio crítico de la historia.
En cuanto se reflexiona un poco sobre la diversidad de los puntos de vista y contradicciones de los Evangelios, por ejemplo, se llega de inmediato a la idea de estos textos no son absolutamente fidedignos, o si esta afirmación se considera muy tajante, se formula de otra manera: no puede entenderse a los evangelios al pie de la letra. De ahí se llega también inmediatamente a un par de proposiciones complementarias:
• Hay que estudiarlos críticamente y ver qué hay debajo de la superficie de lo escrito. Y luego a otra propuesta:
• Como los textos sagrados del Nuevo Testamento pretenden ser –al menos en parte- históricos hay que someterlos a la misma metodología que otros textos de la Antigüedad. Porque el hecho de ser considerados sagrados, no debe escapar al escrutinio de la crítica.
La ciencia avanza a base de proposiciones, cuya prueba inmediata es su misma racionalidad. Por tanto, a través de estos razonamientos o parecidos, a finales del siglo XVIII, sobre todo a partir de las obras de Hermann Samuel Reimarus y de David Friedrich Strauss, como veremos, se empieza a distinguir ya entre el Cristo de la fe (el que presenta una lectura superficial de los evangelios) y el Jesús de la historia (el obtenido por el análisis crítico).
Para llegar a este último fue preciso valerse de unas ciertas herramientas metodológicas, que se han ido perfilando, aguzando y perfeccionando a lo largo de más de doscientos años de investigación. Esta metodología y algunos de sus presupuestos básicos es lo que pretendo exponer en las postales que siguen en sus líneas más generales y básicas.
Comenzaremos por una historia breve de las ideas básicas que van conduciendo el progreso de la investigación del Nuevo Testamento. Veremos cómo no todo son aciertos y que hay mucho avanzar entre obscuridades y tanteos.
Saludos cordiales de Antonio Piñero.
www.antoniopinero.com
En el otro blog “Cristianismo e historia”, el tema de hoy es el siguiente:
“¿Dónde está, oh Muerte, tu victoria? (1 Cor 15,54-58)”
Saludos de nuevo.
Los comentarios para este post están cerrados.
De verdad:
¿Alguien piensa c-on certeza cientfica- que los cuatro evangelios dicen algo que no sea doctrina de Shammay y Hillel el Viejo?
Entiendo que es mas que nada doctrina vetero-hilleliana con una halagá llevada al maximo de lo misericordioso.
Profesor Piñero:
Le piedo nos de luz en esta propuesta que hago.
Gracias
Piñero también opina así (que tuvo que haber un gran alboroto) y el revuelo pudo ayudar a escapar. Yo no creo que Jesús estuviese allí solo, a cuerpo gentil. Iría acompañado y cuando las cosas se pusieron feas, le ayudarían a salir de allí. No parece el mismo caso que el de Pablo. Que Josefo no mencione el incidente del Templo no es suficiente para negarlo. Es un problema habitual en Historia Antigua que no todas las fuentes escritas reflejen los mismos hechos, ni siquiera den la misma interpretación o los mismos nombres. Aún hoy no se está del todo seguro del desarrollo de algunas batallas, qué decir de una simple pelea. Para Josefo aquello tuvo alguna importancia, recoge que Jesús fue entregado por sus dirigentes y a otra cosa. Pero si se acepta que en el Testimonio Flaviano hay interpolación, podría haber censura también. Fue manipulado: nunca podremos estar seguros de qué escribió en realidad. Volvemos al sempiterno problema de la naturaleza de las fuentes disponibles. La arqueolog...
Es un ejemplo que pongo, el de Templo, para demostrar lo endeble de todo esto cuando se lleva de la mano de la llamada "metodología" que para mí no es más que hermeneútica, de los biblistas a partir de un sóla fuente religiosa, donde tal episodio, podría ser muy bien un desarrollo redaccional del texto que se cita de Jeremías. Repito, la versión corta del TF que acepta Josefo, no recoge nada de tal escamaruza en el Templo, algo realmente extrano en el caso de haberse sido la causa del apresamiento y ejecución de Jesús.
Por otra parte viendo las dimensiones del Templo y como los mercaderes estaban distribuidos en él, es fácil imaginarse que el revuelo tuvo que involucrar a una gran masa de gente el tiempo suficiente para que las tropas ligeras auxiliares romanas (no, no eran legiones) desde la fortaleza Antonia, aneja al lugar, tuvieran tiempo de intervenir, sabiendo que estaban ojo avizor al quite de cualquier circunstancia que pudiera organizarse, no se fiaban mucho de ...
Por otro lado, ¿podría darnos una pista el episodio de los malhechores? Hay autores, Piñero y Monserrat por ejemplo, que piensan que los dos ladrones crucificados con Jesús podrían ser miembros de su grupo (discípulos para Piñero, que cree que el episodio puede ser histórico; miembros de grupo armado para Montserrat. Crossan y Borg dicen que Jesús fue ejecutado como rebelde contra Roma con otros dos rebeldes. Klausner piensa que este episodio es solo para cumplir el texto de Isaías. Bovon no lo juzga, pero cuando habla de la actitud de los discípulos durante la pasión cita el sugerente pasaje de Ev.Pedro 26). Si fuese así, ¿capturados en el Templo o en Getsemaní? También me hago preguntas, pero el episodio del Templo explica bastante bien el prendimiento y la ejecución de Jesús.
Estimado Darwinito: ¿entiendo que sugiere que pudiera ser redaccional? Creo que sí hay influencia pero en su interpretación mesiánica y religiosa. También creo que los romanos intervendrían pero no tengo claros los tiempos: cuánto se puede tardar en conocer el disturbio, decidir que es algo menor y no una algarada que aconsejase acuartelarse y enviar un destacamento. ¿Pudo dar tiempo a huir? Klausner afirma que debió durar solo unos minutos. Quizás los romanos se limitaron a expulsar a los alborotadores y Pilato no tuvo conciencia real de su gravedad hasta que intervinieron los saduceos.
Estimado JP,
Muchas veces me he preguntado, jugando con la misma metología que los biblistas, si el pasaje de la expulsión de los mercaderes, limpieza del Templo, por Jesús no es algo inferido del Antiguo Testamento sobre el libro de Jeremías y aplicado luego a Jesús. De hecho el Testimonium Flavianum parcial que Piñero reconoce como auténtico confirma la versión de Marcos: "los principales de entre nosotros lo entregaron a Poncio Pilato". Lo cual es extraño, pues si el follón del Templo hubiera sido verdad: hablamos de una explanada de casi 300x150 metros, los romanos habrían intervenido con seguridad desde la fortaleza Antonia sin mediación sacerdotal alguna.
Sobre el episodio del Templo, le he leído que seguramente fue más violento de lo que parece, que posiblemente participasen los romanos junto a la policía del Templo y que Jesús y los suyos huyeron hacia Betania, como dice Marcos. Sobre el episodio de Getsemaní, opina que es histórico el núcleo de la historia pero que está embellecido.
No recuerdo haber leído que el profesor negase la existencia de juicio. Por lo que sé, el profesor establece una relación directa entre el episodio del Templo y el prendimiento de Jesús; cree, eso sí, que no existió un doble juicio judío, sino tan solo un proceso al que pone ciertas objeciones y dudas, y que sí existió un proceso romano que condenó a Jesús por razones políticas, y no religiosas. Y sobre el enterramiento, yo lo que le he leído es que o bien José de Arimatea desciende el cadáver en representación del Sanedrín para no infringir la Ley durante la Pascua (remitiendo a Deuteronomio 21,22-23) o bien fueron los propios romanos para no ofender los sentimientos religiosos judíos en esa fecha. Acaba diciendo que se envolvería el cuerpo en una sábana y enterrándolo en una tumba cercana.
Bueno, Pinero y Crossan están de acuerdo en bastante cosas, sobre todo en lo que respeta a la forma en como deconstruye-construye, vía hermeneútica de las Escrituras, el personaje luego de su apresamiento en el Templo y crucifixión inmediata sin mediación de juicio, ni última cena eucarística ni tumba vacía.
Desde el punto de vista metodológico, viniendo este darwinito del mundo de las llamadas ciencias duras, ambos procedimientos me parecen bastante chapuceros. Crossan ha sido desmontado con unas críticas durísimas sobre su método, y Pinero parece querer seguir similar camino, menos mal que este último no publica en inglés.
Crossan sí sostiene lo de los perros, y en eso actúa como todos estos que generalizan a partir de lo que es más frecuente y se sacan de la manga que no es posible algo que sí lo era, pues existen pruebas de casos en que se dejó que al crucificado lo enterrara su familia en vez de mandarlo a la fosa común.
Pero por otro lado Crossan no tiene la misma idea de Jesús que Piñero, pues piensa que su mensaje está en los evangelios y no es el de un profeta escatológico sino el de un sabio itinerante. Creo que para Crossan lo escatológico es lo añadido por los discípulos.
Total, que hay teorías para todos los gustos, pero pienso que lo más lógico es que lo que conservaron sus discípulos sera lo más parecido a la realidad, pues tenían interés en conservar lo que dijo e hizo, puesto que tenían fe en él.
Me parece que el profesor Piñero ha pasado por alto una cosa elemental: que a los evangelios, como al nuevo testamento, no se le considera revelado por Dios, como el Corán, sino inspirado por Dios, lo que significa que el autor del tal evangelio o carta, se expone en primera línea de fuego a las críticas.
Segundo, Piñero parece seguir avant la lettre la metodología y conclusiones de un Crossan, el cual viene a decir algo similar, considera que Jesús fue apresado en el mismo Templo, crucificado de inmediato y su cuerpo devorado luego por cuervos y perros salvajes. Con lo cual, por supuesto, se infiere automáticamente que el cristianismo es una interpretación ideológica a posteriori de todo esto.
Antonio:
Calvino escribión la Armonía Evange´lica, pero Scaliger que era calvinista fue el primero que comenzó a verficar el tiempo, el espacio y la historia del Nuevo Testamento, pero atribuia las discrepancias a redactores cristianos posteriores e ignrantes. ¿Podrías hablar de él?
Ideología sí, ideología no y retrocedamos al siglo XVII. Gracias a que la física tiene una vertiente experimental, si no seguiríamos siendo el centro del universo.
Una vez más, Piñero lo clava.
Creo que lo que dice Josemari podría ir en línea con lo que escribió en la otra postal sobre la revisión de los concilios (que, a decir de algunos autores, constituye uno de los retos de la teología actual). Interpreto (o malinterpreto; si es así, perdóneme) que el fundamento del cristianismo más primitivo es vivencial, basado en el conocimiento y la experiencia directa de Jesús, antes que surgido de un proceso de interpretación o más bien de dogmatización inmediato, que no comenzaría a producirse sino con el desarrollo de la patrística y que iría cristalizando en los dogmas cristológicos adoptados en los primeros concilios ecuménicos.
Estoy de acuerdo con los que dicen que el cristianismo en sus orígenes no es ninguna ideología sino una forma de vivir.
Pero también estoy de acuerdo con los que afirman que hay unas ideas que fundamentan esa forma de comportarse.
Pero no hay más que una idea básica:
Jesús es el Mesías, el que anuncia el Reino de Dios como algo ya presente en sus palabras y obras y que llegará a alcanzar la plenitud.
La resurrección demuestra la verdad del mensaje que transmitió con sus palabras y sobre todo con su vida.
De modo que el cristiano es el que considera a Jesucristo la palabra que Dios dirige a los hombres y se convierte en un seguidor suyo.
A partir de ahí evolucionará la teología, pues se ve afectado su concepto de Dios, que pasa a ser "el que se revela en Jesús de Nazaret"
Pero lo que importa es lo que él hizo y dijo, y su mensaje se resume en el amor a Dios y al prójimo,como podemos ver en los evangelios, donde recogen el impacto que Jesús hizo...
Magnífica introdución, D. Antonio. Apasionante asunto.
Xabier: cada uno es libre para pensar lo que quiera y seguir a quien quiera. Mi profesión no fué la de teólogo ni, ahora que estoy jubilado, pretendo que sea. Mantengo opiniones distintas de las que defiende Piñero, titular de este blog y las expreso apoyándolas en autores que me merecen más credibilidad que Piñero. Lo que Piñero defiende yo lo discutíamos en la Universidad de Comillas. De Piñero esperaba argumentos nuevos, pero no aparecen, tal vez porque no existen.
¿Alguien cree infalibles a los evangelistas?
Nadie se llama Cristo. Cristo es un adjetivo y puede ser un apodo. Cristos fueron todos los reyes de Israel, según el AT, incluso en ocasiones coexistían varios Cristos más o menos reinantes.
Todas las "formas de vida" tienen una superestructura ideológica, máxime cuando son novedosas y tienen que abrirse paso en el sobrecargado ambiente de formas de vida alternativas. Jeús el Galileo fundametna el modo de vida que al parecer predicó en unos postulados ideológicos (simple estudio de la conducta).
De otro lado, estoy completamente seguro de que no se creía infalible.
Otra cosa, ideología es un "conjunto de ideas fundamentales que caracteriza el pensamiento de una persona, colectividad o época, de un movimiento cultural, RELIGIOSO o político, etc."
Pero, de todas formas, pido a Josemari que responda mis preguntas con argumentos.
Es evidente que el Cristianismo es una forma de vida. Todos estamos de acuerdo. Pero no es menos evidente que el Cristianismo es un conjunto de creencias (que Jesús es el Mesías y que resucitó, entre otras)
A Josemari y los que le jalean diciendo que el Cristianismo no era una ideología, uno que, aunque lee este blog, tiene la mala costumbre de leer los textos sin intermediarios, pregunta:
1. Cuando Agripa dice irónicamente a Pablo que casi hace de él un cristiano (Hch. 26), ¿quiere decir que va a cambiar su modo de vida o que casi se cree que Jesús era el Mesías y que resucitó?
2. Cuando, en Antioquía, se empieza a llamar a los discípulos "cristianos" (Hch. 11:26), ¿les llamaban así por su modo de vida o por sus creencias?
Josemari acaba de dar en la linea de flotación de la tesis de Piñero: "el cristianismo es una ideología" En el cerebro de Piñero bulle este silogismo: El cristianismo es una ideología. Como esta ideología está manipulada en los textos del N.T. Luego el cristianismo está manipulado.
Pero No.
Sr. Piñero: "considerar al cristianismo como un fenómeno ideológico en sus comienzos", No ESTA JUSTIFICADO.
El cristianismo es cristianismo "porque tiene su fundamento no en determinados principios, ideas, axiomas, conceptos, sino en una persona que, en lenguaje antiguo todavía hoy se llama Cristo."(cfr.El Cristianismo. esencia e Historia. Hans Kung, pág. 34y ss.)
El cristianismo, en sus principios comenzó siendo una forma de vida; fué mucho más tarde cuando a partir de su helenizción se convirtió en una "filosofía" (Justino). En el año 110 un Obispo cristiano-gentil como era Ignacio, en su viaje a Roma a donde ibadeportado durante la persecución de Trajano aconsejaba en una carta dirigida as los magnesios que debian vivir según el cristianismo; no les aconsejaba que debían pensar según el cristianismo.
Reinterpretar, es en buena lógica, volver a interpretar algo.
En los evangelios, solo vale la PRIMERA fidedigna, cierta, histórica y veraz interpretación. Que queda ya FIJADA para siempre en el CANON inmutable correspondiente alejandrino: 46 libros para el A.T y 27 para el N.T.
Y una vez constituido el CANON revelado con la ayuda del Espíritu Santo, ya no existe posibilidad alguna de nueva reinterpretación.
El CANON es fijo y eterno.
Piñero no está acertado.
Y cualquier intento ( que es lo que se busca astuta y arteramente ) contracristiano de destruir este CANON, es un esfuerzo pueril, estéril y baldío.
" Yo estaré con vosotros, hasta el último día " dice Jesucristo.
Saludos cordiales.
"más sabe el loco en su casa, que el "histerico-histórico" en la ajena".
Lo mejor del pueblo judío se pasó su existencia esperando-intuyendo-imaginando al futuro Mesías. Lo mejor del pueblo cristiano pasa su tiempo recordando-recreando-reconsiderando-concienciando el paso del Mesías por la tierra... Lo primero fue prometedor y generador de fe y entusiasmos; lo segundo es enriquecedor, pregnante y vivificante: social y místicamente saludable...como no ha existido nada igual sobre la tierra. En el pueblo judío hubo comadronas, parteras... Profetas que mantenían viva la llama de la esperanza, pero también hubo los agentes esclerotizadores y los que "buscaban al Niño para matarlo". En el cristianismo hay los que han querido utilizar a Jesús, y los que le han amado y han querido dar la vida por él.
También están los que "lo buscan para matarlo", y los que se autoinvitan y autoproclaman: JUSTICIAS histerico-HISTÓRICAS UNIVERSALES... ¿quién les ha dado la invitación y la vela en este su pretendido entierro?..."Más sabe el loco en su casa... que el "histe...
Sábado, 26 de mayo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Josemari Lorenzo Amelibia
Jose Gallardo Alberni
Religión Digital
Josep Carles Laínez
Angel Moreno
Carmen Guaita
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn