Hoy escribe Antonio Piñero
Después del paréntesis que ha supuesto la publicación en este blog del Prólogo a “Los papas y el sexo” (de Eric Frattini) volvemos al tema de los métodos actuales en la investigación del Nuevo Testamento. Decíamos en nuestra última postal que la reinterpretación de la muerte y resurrección de Jesús por parte de sus seguidores produce la teología propiamente cristiana (y da origen por tanto al cristianismo).
Soy totalmente consciente de que el cristianismo es mucho más que una mera teología, pues se trata de vivir conforme a los ideales de Jesús, etc. Ahora bien, en los inicios del movimiento cristiano, y dentro de un mismo ambiente religioso escatológico/apocalíptico que damos por supuesto en los orígenes cristianos –común a otras “sectas” judías del momento- lo que importaba, y mucho, era no sólo las diferencias de comportamiento, sino también las de teología/ideología que sustentaban esos comportamientos diferentes.
Jueves, 16 de febrero
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Asoc. Humanismo sin Credos
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