Hoy escribe Antonio Piñero
Es conveniente que nos detengamos un momento en aclarar cómo se llega a la generalización del celibato para la clerecía en la Iglesia cristiana, que en opinión de muchos puede incitar al clero a prácticas sexuales poco naturales, como la pederastia, mucho más corriente entre los no casados (¡probablemente!).
Muy pronto, en los primeros evangelios canónicos, los de Mateo y Lucas, en concreto en sus dos primeros capítulos, se nota ya un aprecio especial y destacado por la virginidad –de la madre del Redentor en concreto-, movida por el deseo de resaltar lo maravilloso y extrahumano que había sido el proceso de encarnación del Salvador. Éste había tenido una génesis prodigiosa, divina, asexuada. En contra del judaísmo, era la religiosidad pagana del mundo grecorromano el que tenía un aprecio especial por la virginidad. Las vestales y las sacerdotisas vírgenes de todo tipo se dan entre los santuarios paganos del helenismo y no en el mundo judío. Por ello, esta tendencia de los evangelios de la infancia se corresponde más con el espíritu pagano, griego en concreto, que con el judío.
También ayudó al aprecio por la virginidad el que tempranamente se entendiera en este sentido antisexo una sentencia muy obscura, probablemente metafórica, de Jesús acerca del estatus especial de quienes desean obtener un acceso preferente al reino de Dios:
“Hay algunos que se hicieron a sí mismos eunucos por amor al Reino de los cielos" (Mt 19,12).
Desde muy pronto, a mediados del siglo II se nota en algunos escritos cristianos (Protoevangelio de Santiago, Ascensión de Isaías, del siglo II d.C.) un ensalzamiento extremo de la virginidad de María, antes, en y después del parto, y una tendencia a ver en el texto arriba citado de Mateo la prueba de que Jesús había llevado también una vida célibe, virginal y continente.
Desde finales del siglo III comenzó a extenderse la costumbre (en contra de incluso de la letra de una carta atribuida a Pablo –pero escrita en realidad por un discípulo- de que el obispo
“Fuera varón casado una sola vez, que gobierne bien su casa y mantenga sumisos a sus hijos” (1 Timoteo 3,2-4),
de que todo el que aspirara al episcopado debía ser no sólo absolutamente célibe en ese momento, sino que no hubiera contraído nunca matrimonio.
Por eso se elegían obispos sólo entre los monjes, que hacían votos de castidad absoluta. Y los que por sus cualidades especiales fueran escogidos para obispos cuando ya estaban casados, se requería de ellos que desde el momento de la ordenación, se abstuvieran de todo tipo de relaciones sexuales incluso con su propia cónyuge.
Poco a poco, a partir del siglo IV, se fue postulando que no sólo los obispos, sino también los sacerdotes y diáconos, fueran sexualmente continentes una vez que habían sido designados para esos cargos. Podían ser elegidos para ellos naturalmente estando en la situación de casados, pero se les pedía que acomodaran su situación a la de los obispos. Debían abstenerse del sexo absolutamente, aunque no romper su matrimonio.
En la iglesia occidental tenemos noticias de semejantes prescripciones muy pronto, en los inicios del siglo IV: año 306, Concilio de Elvira, España. El sínodo prescribía en uno de sus cánones que “los obispos, presbíteros y diáconos y cualesquiera miembros del clero se abstuvieran absolutamente de relaciones sexuales” (igualmente en el Concilio de Cartago del 387 y en una “Decretal” del papa Siricio del 10 de febrero del 385, dirigida a toda la cristiandad).
Los obispos solían guardar, al menos exteriormente este precepto canónico, pero no así los “presbíteros” o sacerdotes corrientes del clero “secular”, no perteneciente a orden religiosa alguna, que siguieron contrayendo matrimonio. A pesar de ello y teóricamente, durante la época patrística y toda la Edad Media, el derecho canónico siguió exigiendo a los sacerdotes que –aunque casados- al menos se mantuvieran continentes y que no mantuvieran relaciones ni siquiera con su esposa. Por tanto, podían vivir con una mujer, pero sin sexo. Esta ley eclesiástica era válida tanto para la Iglesia occidental como para la oriental, como lo indican diversos testimonios de Padres de la Iglesia (Epifanio de Salamis, Sinesio de Cirene, Juan Crisóstomo) desde finales del siglo IV o inicios del V.
Quejas contra los sacerdotes que no seguían estas prescripciones del derecho canónico se hacían notar por doquier, tanto en la legislación de los Concilios (por ejemplo el quinisexto Concilio de Constantinopla de 692), como en otros documentos, incluso no exactamente eclesiásticos, por ejemplo en las cartas del emperador Justiniano (fallecido en 565).
Si el clero bajo solía hacer caso omiso de estas prescripciones, tampoco en las altas esferas de la Iglesia -ni siquiera en el papado como verá el lector del libro "Los papas y el sexo" de Erioc Frattini- se cumplieron estos preceptos, ni mucho menos. Respecto a los papas hay que decir que aparte de sentirse gobernados por las leyes de la naturaleza como cualquier mortal, su posición de príncipes no sólo eclesiásticos, sino también seculares, sus abundantes riquezas, la posesión absolutamente hegemónica de la religión católica, casi sin oposición alguna, hizo que se comportaran como tales y obraran dejándose llevar por sus deseos más primarios…, y al ser príncipes tenían medios para satisfacerlos.
De vez en cuando, sin embargo, en la sede de Pedro se sentaban hombres piadosos, bien provenientes de los monasterios o, más raramente, del ámbito de los cristianos seculares, que intentaban una reforma de la pésima situación en cuanto al sexo. Aquí interviene también, como hemos dicho al principio de este Prólogo, ese interés por lo sexual tan típico del cristianismo.
La reforma de la pésima situación moral del clero y del papado en la Baja Edad Media tuvo, al parecer, sus comienzos concretos en los sínodos locales de Metz y de Maguncia a finales del siglo IX (año 888). En ellos se prohibió expresamente no sólo el uso de relaciones sexuales con las esposas, que ya era tradición el prohibirlas, sino el matrimonio mismo de los clérigos. Comenzaba a sentirse la tendencia a imponer obligatoriamente el celibato eclesiástico.
Concluiremos en seguida.
Saludos cordiales de Antonio Piñero.
www.antoniopinero.com
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Presentamos de nuevo el programa del Curso de Primavera de la Universidad ce Castilla-La Mancha, sede en Cuenca:
CURSO DE PRIMAVERA DE LA UNIVERSIDAD CASTILLA-LA MANCHA
Sede de CUENCA
Curso sobre: “ATEOS Y CREYENTES. Argumentos a favor o en contra de la fe”.
Fecha: 11-13 de marzo 2010
PROGRAMA:
Jueves 11 de marzo 2010
10,00-11,45
¿El estudio de la Biblia nos lleva a la fe o al ateísmo?
Xavier Pikaza y Antonio Piñero
12,00-13,45
Las religiones orientales ¿se basan también en la fe?Agustín Paniker y Juan Masiá
Viernes 12 de Marzo 2010
17,00-18,45
¿Qué sería la fe para Jesús de Nazaret?
Alexander Zatyrka y José Manuel Martín Portales
19,00-20,45
¿Es necesaria la fe para vivir?
Fernando Bermejo y Abdelmumin Aya
Sábado 13 de marzo 2010
17,00-18,45
Fe cristiana y paganismo. Dos creencias enfrentadas
Jacinto Choza y Jesús Garay
19,00-20,45
La experiencia mística, ¿culminación o superación de la fe?
Santiago Catalá y Yaratullâ Monturiol
13,45. CLAUSURA
Para más información Vicerrectorado de Extensión Universitaruia
e-mail: extension.universitaria@uclm.es
http://extensionuniversitaria.uclm.es
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La verdad es que no entiendo qué manía le ha entrado a la Divinidad con el sexo. Si tan gran problema es el sexo a la hora de entrar en el Reino de los Cielos, que nos hubiera hecho iguales a las bacterias, que se reproducen de una manera más pudorosa y respetuosa. ¿No será que todas estas historias sólo están en la mente del Hombre y que la Divinidad es del todo ajena a esto? ¡Qué chasco se llevarían los curas si esto fuera así, pues tanto esfuerzo por contenerse fue en vano...!
Josemari: si esa revisión a la que se refería el padre Alonso Díaz (¿era él?) iba en la dirección que creo (no solo historiográfica, sino de mayor calado), me parece una reflexión muy sensata. Saludos cordiales.
Los relatos del Génesis no son persas sino sumerios.
Psicólogo:
En mi mensaje no he usado la palabra "maleducado", sino que he dicho que acusar de manipular textos "no es muy educado y respetuoso que digamos"
Según el DRAE, educado es "que tiene buena educación o urbanidad" y, educación es "cortesía, urbanidad". Lo que he hecho se llama "ser veraz"
Suponiendo que hubiese utilizado la palabra "maleducado", que no la he emplado (lo que usted ha hecho no sé cómo se llama en Psicología pero, en lenguaje corriente, se llama "manipular" -distorsión de la verdad o la justicia-), en Derecho se llamaría "exceptio veritatis"
J.P. agradezco la atención prestada a mi comentario. Su explicación me hizo recordar lo que repetidamente decía en sus clases el P. José Alonso, qude que algún día habría que dedicarse a revisar los concilios, que se dedicaron a dogmatizar desde un techo cultural que ya no es el nuestro. Esto lo decía en ladécada de los sesenta. desde entonces ha llovido mucho.
Küng habla del comienzo del celibato en el s. XI, es cierto. No conozco sus argumentos (gracias por la referencia de su libro, que desconocía; lo busqué este fin de semana pero sin éxito) ¿es posible que se refiere a la acepción laterana de celibato? Como dice Villoslada, Letrán decreta el matrimonio de personas ya consagradas como ilícito (no está permitido por la Ley de la Iglesia) e inválido (es nulo canónicamente y ante Dios). La prohibición de matrimonio está implícita en la obligación de continencia y abstinencia más no descendencia: ¿qué sentido tiene entonces, ante Dios y ante los hombres, el matrimonio de un clérigo? Saludos cordiales.
Saludos Josémari. Gracias por su tiempo. La historia de la BAC es un hito historiográfico que vino a cubrir una carencia importante. Aunque adolece de años y de ciertos planteamientos, creo que aún sigue siendo válida en muchos aspectos. Llorca y Villoslada son autores de prestigio que no voy a descubrir ahora. Sobre el sexo y el celibato (entendido como problema doble, así Orlandis), hay ejemplos anteriores cronológicamente a S. Agustín, como se ha ido desgranando con citas a las fuentes primarias, Elvira sobre todo: si hubo que legislar es porque se incumplían disposiciones o tradiciones anteriores, así que como mínimo nos metemos en el siglo III. Incluso tenemos el exceso de Orígenes afortunadamente anecdótico (y opino que pecaminoso). Nocreo que sea desprecio al sexo (o solo eso), sino que se trata además (o ante todo) de un sacrificio al Señor, aunque sea impuesto por la jerarquía. Küng habla del comienzo del celibato en el s. XI, es cierto. No conozco sus argumentos (gracias por ...
J.P. LLorca y villoslada, son autores de sobra conocidos a todos cuanto hayan estudiado Teología en Comillas, en la década de los sesenta.
Hans Küng,al que entoncersno se conocía, discrepa de los dos. A mí me convence más. Su teisis de que todo arranca de San agustí, vinculando pecado original y sexo, disgusta a todos los defensores de la teología escolástica. Pero no todos los cristianos la defendemos actualmente. En primer lugar porque el tal pecado orignial no existió. El Génesis es un compendio de mitos y leyendas persas, entre las que destaca el Poema de Gil Gamésh.
Me resulta curioso, chocante y un tanto esperpéntico que, quien exige respeto, llame maleducado a un forero que se expresa en un lenguaje directo y claro. En Psicología a este fenòmeno le llamamos "mecanismo de proyección", muy frecuente en niños y personas neuróticas.
En cuanto al desarrollo de la historia del celibato, con mayor o menor detalle, en mayor o menor grado, Llorca y Villoslada ( I y II de la BAC), Orlandis y Ramos-Lissón (Compendio de Historia de la Iglesia Antigua) vienen a coincidir con lo expuesto en la postal por el profesor Piñero. Saludos.
Sofía y Xabier: gracias a ustedes. Todo aquel que tiene algo que aportar, a favor o en contra, o aunque sea para expresar sus dudas, enriquece el blog. Creo que todos coincidimos en que manteniendo el respeto entre nosotros y hacia el profesor, se puede discutir de todo.
Xabier: mis fuentes no solo abarcan a Llorca. Orlandis en el primer tomo de su historia de la iglesia define creo que certeramente el problema del celibato como doble: el matrimonio de personas ya consagradas (que afirma categóricamente que estaba prohibido en oriente y en occidente) y la convivencia de los clérigos casados antes de la consagración con sus mujeres (continencia y abstinencia de la esposa, así lo definen algunos cánones, y prohibición de descendencia en occidente y una situación más relajada en oriente). En cuanto al desarrollo de la historia del celibato, con mayor o menor detalle, en mayor o menor grado, Llorca y Villoslada ( I y II de la BAC), Orlandis y Ramos-Lissón vienen a coincidir co...
Sof´´ia:
A mi tambien me suele gustar leer las opiniones de quienes no piensan como yo, pero siempre que se expresen las discrepancias con respeto.
En el primer mensaje de esta postal, Josemari acusa al profesor Piñero de manipular textos, lo cual no es muy educado y respetuoso que digamos.
Si yo interpreto un texto y leo que alguien lo interpreta de forma distinta, puedo pensar que la otra persona esta equivocada, pero decir que lo manipula me parece una falta absoluta de respeto, salvo que vaya acompañado de argumentos de peso en favor de la manipulacion.
Como decimos en Derecho, la buena fe se presume e in dubio pro reo.
Pues yo rogaría a josemari que siga leyendo este blog, aunque sufriera, cosa que no creo, porque me gusta leer toda clase de ideas, tanto si estoy de acuerdo como si no.
Todo el mundo respetará mucho a Küng, pero de hecho quien ha dado las pistas y las citas ha sido josemari, y es de agradecer.
Gracias también a Xabier a JP... y en general a todos (aunque confieso que ya no leo a los de la trasposición de historia ficción)
Josemari:
Le reitero mi consejo de leer con atención. En esta serie se habla de lo que ocurrió a partir de Jesús, no en vida de Jesús. Además, ¿de dónde saca lo de que Juan era "virginal"? Eso es especulación pura y dura.
Y no se preocupe de los que critican a mi respetado Hans Kung. Sólo he leído críticas a él por parte de dos comentaristas, uno muy católico que lo considera casi herético -cuya opinión respeto pero no comparto en absoluto- y otro de religión carottista que dice patochadas más de una vez de cada dos que escribe.
Por último, cuando a mí no me gustan lo que alguien predica (sea un blogger, político, cura, etc.) no lo leo. ¿Por qué no hace lo mismo? Así se evita sufrir leyendo este blog.
J.P:
Muchas gracias por tus enriquecedores comentarios basados en Bernardino Llorca.
Julio:
Mentir es decir lo contrario de lo que se sabe o se piensa (DRAE). Hay que saber la diferencia entre equivocarse (errare humanum est) y mentir. No digo que no haya mentirosos (en este blog hay algunos mentirosos y, si me equivoco y se creen lo que dicen, tienen un problema grave), pero, como decimos en el mundo del Derecho: "la buena fe se presume"
Sofía: por supuesto, el cristianismo ha condenado el aborto y la exposición de niños (una forma de infanticidio) desde siempre (así Tertuliano, Minucio Félix y los diferentes ejemplos que aportó wiki...) y lo hará siempre. Espero no haber dado la impresión de afirmar que aquellas eran prácticas aceptadas por la Iglesia (¡por supuesto que no lo eran!) ni que debería haberlas aceptado por ser prácticas extendidas (no considero que fuesen generalizadas). Ni lo digo ni lo defiendo. ¿Mi opinión sobre esos casos y los que menciona vivalavirgen?: una aberración, como dice usted. Saludos.
Suponiendo que existieran casos de esos, me parece horroroso que hubiera judas dentro de la Iglesia con un comportamiento tan execrable como el de la sociedad sin cristianizar.
Pero lo realmente execrable habría sido que en vez de ser judas, fueran respaldados por la Iglesia y que ésta cediera ante los infanticidas declarando el infanticidio algo legal.
El cristianismo ha estado siempre totalmente en contra del infanticidio y del aborto, aunque haya monstruos en todas partes.
Lo más execrable sería dar el visto bueno a lo malo sólo porque la gente lo practica. Parece que eso es lo que se pide a la Iglesia que haga, que llame bien al mal.
Julio: mis fuentes no son internet. Bernardino Llorca es a quien he leído que "a los sacerdotes no se les permitía casarse" pero si convivir con su esposa si el matrimonio era anterior en la página 808 de la Historia de la Iglesia Católica de la B.A.C. Saludos.
J.P. Internet no es una fuente fiable. Hay que contrastar lo que diced con otras más solventes. Hasta el siglo XI, tras el segundo concilio de Letrán los sacerdotes no tenían prohibido casarse. Quien diga lo contrario,miente.
Sofía: el infanticidio puede adquirir tintes aún más siniestros. Creo que fue en un sínodo celebrado en Aquisgrán en el siglo IX donde se reveló que se practicaban infanticidios y abortos en conventos y monasterios para encubrir a sacerdotes que no practicaban en celibato. Como se sabe (canon 33 de Elvira, canon III de Cartago, decretal del Papa Siricio, carta de León Magno, etc.) las personas ordenadas no podían tener relaciones sexuales ni descendencia, ni aún con su legítima (que lo era solo si el matrimonio era anterior a la consagración).
Este es el pucherazo que nos ha guisado y aderezado el Super. ¿Todo se soluciona con referencias gnósticas o cencerriles? ¿Qué tomadura de pelo es ésta? ¿Qué categoría tiene este tal para meternos mañosa y taimadamente en terrenos que le superan? Hoy pone a los Papas-papás ¡qué misterio!, como señuelo, y mañana será un engaño parecido. ¿Quiere solucionar algo?... Pues no. Algunos no disfrutan construyendo, sino destruyendo... o viendo cómo se tambalea todo a su alrededor... Seguro que el postre del menú infecto, será brindar por la recien aprobada ley de libertad del aborto, tan libre como la guillotina, o chiquiguillotina... ¿Quién quiere una?
Francamente, supongo que al fraile de turno le pasaría como a mí, que preferiría creer que era una muerte natural, algo que era posible, dentro de lo que cabe.
No puedo creer que las madres asesinaran a sus hijos con esa facilidad.
Y respecto a lo de emic etic, tampoco me creo que a los niños enfermos les dejaran morir. No lo creo. Las madres tienen instinto maternal, además de principios éticos.
No somos tan monstruosos los seres humanos, ni siquiera aunque se prescinda de la fe en el Dios Amor de Jesucristo ¿o sí?
Y aun tenemos la carta de Leon Magno al obispo Rustico de Narbona de 456 en la que afirma que la ley del celibato es la misma para diáconos, obispos y sacerdotes por lo que en caso de estar casados antes de la ordenación, no deben abandonar a sus esposas, pueden convivir con ellas pero en unión espiritual, debiendo cesar el uso del matrimonio. Carta a la que, sin duda hace referencia el profesor en la postal, pero sin citarla expresamente. Saludos.
Julio: si se refiere a la síntesis que hace Piñero sobre la historia del celibato eclesiástico puede encontrarse por ejemplo en los dos primeros volúmenes de la Historia de la Iglesia Católica de García Villoslada (B.A.C.). Y prácticamente en cualquier parte que trate sobre el celibato eclesiástico (como en internet). En cuanto al matrimonio de los sacerdotes ortodoxos, creo que no se les permite contraer matrimonio una vez ordenados sino convivir con su esposa si el matrimonio es anterior a la ordenación. Es una práctica mantenida desde antiguo, es cierto. En occidente la práctica fue ceñirse a lo dispuesto en el canon 33 de Elvira, aunque hubo resistencias, como es bien sabido. En Nicea se intentó extender el canon a toda la cristiandad pero fue rechazado y es esta decisión la que consolida la práctica oriental. Y aun tenemos la carta de Leon Magno al obispo Rustico de Narbona de 456 en la que afirma que la ley del celibato es la misma para diáconos, obispos y sacerdotes por lo que,...
Otro aporte fundamental del Materialismo Cultural es plantear la distinción emic-etic: 'Harris considera emic a las explicaciones que una comunidad considera válidas sobre sus actos y etic a las explicaciones científicas que un observador externo da a esos mismos actos'
'Así, cuando una madre de una comunidad muy pobre explica que a los niños que nacen enfermos "se los lleva Dios pronto al cielo porque son angelitos" (perspectiva emic), el antropólogo ve una realidad muy distinta: a esos niños se les alimenta y protege poco para provocar que mueran pronto, porque suponen una carga imposible de asumir (perspectiva etic)'
Otro aporte fundamental del Materialismo Cultural es plantear la distinción emic-etic:
Por mi parte, seguiré leyendo este interesantísmo blog en el que gracias a D. Antonio Piñero tanto aprendo del cristianismo primitivo y temas afines.
Mi única intención era plantear que es muy ingenuo ver que la postura del cristianismo respecto al sexo en los sus dos milenios de historia esté estrechamente vinculada con las escrituras.
Dudo mucho que la imposición del celibato obligatorio no tuviera que ver con razones político-económicas de la organización eclesiástica, de las que aquí no me he percatado que se haya hablado.
Para comprender los tabúes sexuales es necesario recurrir a la Antropología. Precisamente el Materialismo Cultural intenta explicar la conexión entre los tabúes (alimenticios o sexuales) y las condiciones materiales de las sociedades.
Otro aporte fundamental del Materialismo Cultural es plantear la distinción emic-etic:
Dice la sabiduría popular que no se debe confundir la velocidad con el tocino. Aquí se está confundiendo, al identificar cristianismo con Iglesia católica romana. Tanto la Biblia hebrea como el Nuevo testamento afirman la sexualidad y el amor humano como un don del creador; hombre y mujer han sido creados el uno para el otro también en su corporeidad y deben convertirse en una misma "carne". Fué la iglesia romana en el s. XI, (Concilio de Letrán de 1059)intentó prohibir el matrimonio a los sacerdotes.Esta norma sólo fué aceptada en francia y algo en italia. Los Obispos de Lombardía no la exigieron. Y en Alemania, sólo tres obispos se atrevieron a publicar la norma conciliar. Hubo que esperar al segundo concilio de Letrán (1139), para que Roma exigiese su cumplimiento a todo el clero, pero sólo en el ámbito del catolicismo romano. En las Iglesia orientales los sacerdotes se siguen casando.
La historia del cristianismo, desbarata la "prédica" de Piñero.
La serie del "SEXO" está documentada en forma rigurosa. No sé exactamente qué molesta de todo lo escrito. Todos sabemos la postura (o impostura) de las religiones y/o iglesias sobre el sexo a lo largo del espacio y el tiempo. No es nuevo, ni mucho menos sorprendente, el rechazo del catolicismo sobre la prácita de sexo. D. Antonio hace una aproximación al tema, en forma altamente rigurosa y científica.
Según Harris, en la Edad Media en occidente eran los párrocos los encargados de declarar si la muerte de un infante era o no natural.
La tesis que sostiene Harris es que los párrocos eran extremandamente tolerantes declarando como muertes naturales, lo que en realidad eran muertes por aplastamiento por asfixia causada por la madre en el lecho conyugal.
Insisto, mi punto es que, antes del siglo XX hablar de sexo y no hablar de reproducción y control de natalidad es hablar del sexo de los ángeles.
Y suponiendo que dijera Harris exactamente lo mismo que tú, calumniaría al cristianismo, como tú.
A menos que lo que quieras decir es que a pesar de las condenas del cristianismo, la gente seguía asesinando, como en el paleolítico, como en todas las culturas en todas partes.
Descubrir la miseria que puede encerrar la degeneración humana cuando se deja contagiar por el mal, pone los pelos de punta.
Y sigue....en todas las épocas y en todas partes del mundo.
Aunque lo prohibieran las religiones del libro, entre otras legislaciones.
Da miedo la condición humana capaz de asesinar a una criatura.
Ahora se sigue haciendo en el vientre de su madre, aunque las leyes impidan hacerlo cuando ha nacido.
Pero no lo tolera el cristianismo, lo tolera la sociedad, a pesar del cristianismo, que lo condena.
Aunque no era el tema lo sacó el vivalavirgen
En Rusia, los campesinos sacrificaban a sus hijos al dios pagano Perun. Aunque las leyes eclesiásticas prohibían el infanticidio, solía practicarse. Algunos habitantes de las zonas rurales tiraban a sus hijos a los puercos. En la Rusia medieval las leyes seculares no trataban con lo que, a ojos de la iglesia, era un crimen.[32] Los svans, un grupo etnográfico de Georgia, mataban a los neonatos hembras por medio de llenarles la boca con ceniza caliente.[33]
En Kamchatka, a los bebés se les mataba y tiraban el cadáver a los perros salvajes.[33] El explorador norteamericano George Kennan señaló que entre los Koryaks, un pueblo Mongoloide de Siberia del noreste, el infanticidio aún era común en el siglo XIX. Uno de los gemelos siempre era sacrificado.[34]
China
Marco Polo, el afamado explorador, vio a neonatos abandonados en Mangi.[35] La sociedad china promovía el feminicidio. El filósofo Han Fei, un miembro de la aristocracia gobernante del siglo III AEC, ...
Edad Media
Mientras los teólogos y el clero predicaban para salvar las vidas de neonatos el abandono continuó, como puede verse en el registro literario y en los documentos legales.[5] Según William L. Langer, el expósito en la Edad Media "fue practicado en una escala gigantesca y con absoluta impunidad, señalada por los escritores con la más frígida indiferencia".[27] A finales del siglo XII, señala Richard Trexler, las mujeres romanas tiraban a sus recién nacidos al Río Tíber incluso a la luz del día.[28]
El sacrificio de niños fue practicado por los galos, celtas y los irlandeses. "Mataban a las infelices y miserables criaturas con mucho lamento y riesgo, para regar la sangre alrededor de Crom Cruach", una deidad pre-cristiana de Irlanda.[29]
A diferencia de otras regiones europeas, en la Edad Media la madre alemana tenía el derecho de abandonar al neonato.[30] En Gotland, Suecia, los niños también eran sacrificados.[31]
Rusia
En Ru...
Lo del infanticidio femenino no lo digo yo, lo dice Marvin Harris, uno de los máximos exponentes de la escuela antropológica llamada Materialismo Cultural, en "Caníbales y Reyes".
Según Harris esta práctica ha sido generaliza a lo largo de la Historia, no hace énfasis en que el cristianismo haya sido peor que otras religiones o culturas.
Mi ánimo aquí no era crear polémica, sólo manifestar mi sorpresa que cuando se hable de sexo en la historia no se hable de repreoducción y cotrol de la población (la contracepción química no existió hasta finales del siglo XX).
El cristianismo rechaza el infanticidio. Las Enseñanzas de los apóstoles o Didaché dice "No matarás al niño por aborto ni matarás a lo que nace".[24] La Epístola de Barnabás contiene un mandamiento idéntico.[25] Tan difundida estaba esta enseñanza en la cristiandad que los apologistas Tertuliano, Atenágoras, Minucio Félix, Justino Mártir y Lactancio también mantuvieron que abandonar al neonato a una muerte segura era un acto inicuo.[4] En 318 EC Constantino consideró al infanticidio un crimen, y en 374 EC Valentiniano ordenó que se criaran a todos los niños (el expósito de bebés, especialmente de niñas, aún era común). El Concilio de Constantinopla declaró que el infanticidio era homicidio
¿De dónde saca que se haya tolerado en el cristianismo ningún tipo de infanticidio? Eso es CALUMNIA. El cristianismo a pesar de Jesús no fue consecuente con su personalismo y continuó siendo machista, pero nunca ha tolerado ningún tipo de infanticidio, tampoco el de niñas.
Me sorprende que se hable de sexo sin tener en cuenta el problema del control de la población, algunos antropólogos sostienen que el control de la población ha sido una de las funciones sociales de las religiones (un ejemplo sería, según Marvin Harris, la tolerancia hacia el infanticidio femenino por parte del cristianismo durante la Edad Media).
Sospecho que el prestigio sobre la castidad en el mundo grecolatino pudiera tener que ver con un temor a la superpoblación, aunque no tengo ni idea de si algún autor ha tratado estos asuntos.
Habrá que encargar el libro de Küng, porque el Jesus y las mujeres de Piñero, no me convence en montones de cosas. Después de leer aquí lo de la naturalidad del rabino judío de las cencerradas me lo explico mejor.
De todos modos, aunque me parezca bien el celibato opcional, la interpretación de lo que dice Jesús no ofrece lugar a dudas, quien pueda ser célibe por el reino, quien tenga esa vocación y le vaya bien, que lo sea, dice. Aunque no sea obligatorio.
Aunque claro, la sexualidad integrada en la personalidad, de un modo u otro, es lo primero.
Con todo el respeto y hablando desde mi ignorancia, aparte de las consideraciones acerca del sexo en las escrituras, ¿la imposición del celibato obligatorio al clero no tendrá más que ver con evitar la endogamia y el nepotismo en las instituciones eclesiásticas evitando la reproducción de los clérigos?
Gonzalo: cómpralo, (solo cuesta 12 €) y léelo, ( solo tiene 156 págs.)
Sábado, 26 de mayo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Josemari Lorenzo Amelibia
Jose Gallardo Alberni
Religión Digital
Josep Carles Laínez
Angel Moreno
Carmen Guaita
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn