Hoy escribe Antonio Piñero
El evangelio de Marcos, el primero de todos en orden cronológico, tuvo una notable, inmensa importancia diría, porque al ser una de las bases en las que se inspiraron Mateo y Lucas –de notable éxito editorial también- condicionaría para siempre la imagen que de Jesús, su familia, los apóstoles, el pueblo judío, sus dirigentes, Poncio Pilato, etc. iban a tener los cristianos en adelante. El punto de vista de Marcos, y por tanto su “tendencia” (recordemos, en sentido técnico) se impuso con algunas correcciones, naturalmente, obra de los otros evangelistas que lo siguieron.
Este primer evangelio, compuesto en Roma y poco después de la gran Guerra judía, tuvo entre sus propósitos aclarar el por qué de la ejecución de Jesús como aparente revolucionario por los romanos y su oprobios amuerte en cruz. La explicación de Marcos era en este punto un tanto distinta de la que podía ofrecer un judeocristiano de Jerusalén. Éste, sin duda, hablaría de un plan divino en la muerte de Jesús, pero no ocultaría un cierto sentimiento aprobatorio de que Jesús mesías precisamente por este título había muerto por Israel, por la implantación del reino de Dios en la tierra de Israel y que los romanos, al fin y al cabo, habían impedido ese bello propósito que, además, era el designio de Dios.
Marcos y sus seguidores, que no eran israelitas en su mayoría, se desviaban aquí un tanto de este punto de vista: el reino de Dios en la tierra de Israel nos les importaba en el fondo nada; es más, su implantación en la tierra, acá abajo, no en el cielo y el futuro, podría ser un enorme inconveniente, pues era un obstáculo a algo también querido o permitido por Dios: la implantación firme de la fe en Jesús redentor en el Imperio romano.
Así Marcos abandonó cualquier tipo de interpretación de que Jesús había sido un mártir de Israel, asesinado vilmente por los romanos, ayudados eficazmente por las capas superiores, los dirigentes, de los judíos, colaboracionistas, para dibujar con toda nitidez a un Jesús esencialmente pacífico, apartado de las preocupaciones político-materiales de su pueblo…, e incluso aun Jesús hasta cierto punto "colaboracionista", pues había insistido aunque sibilinamente en la obligación de someterse al Imperio pagando el impuesto al César.
Por tanto, la condena de Jesús por los romanos fue simplemente un accidente por la debilidad de un gobernador: los culpables fueron en verdad los judíos, primero sus dirigentes y luego el pueblo. Y la acusación y condena no fue por motivos políticos, sino religiosos: Jesús había desviado al pueblo, y era un blasfemo, pues se había proclamado “hijo de Dios”. Jesús se había apartado de la religión tradicional, y había negado los fundamentos de “pueblo”, fundamentos étnicos, de la religión judía, separando netamente religión y política…, cosa que –según los judíos de la época- Dios no quería: Israel era de su propiedad y no la de otros.
Pienso que con el Evangelio de Marcos se ponen los fundamentos para siempre de una concepción ambivalente de la vida de Jesús:
· Por un lado, Marcos se encarga –y en esto corrige a Pablo- de mostrar que la vida de Jesús tiene interés en sí misma y, al vez, tal vida está encuadrada en el Israel de su tiempo.
· Por otro, presenta a un Jesús despegado de los intereses políticos de su patria. Y luego ofrece al lector un Israel bastante pacífico que no refleja casi las tensiones del pueblo con el gobernador Poncio Pilato, tal como lo describen Filón y Flavio Josefo. Tampoco alude para nada explícitamente a la tensión “celota”, en el amplio sentido de amor por la Ley y oposición a los romanos, que invadía la vida de Israel/Palestina en ese momento. La excepción es el caso de Barrabás, en donde de pasada Marcos dice que este individuo estaba “encarcelado con aquellos sediciosos que en el motín habían cometido un asesinato” (15,7).
Sobre la influencia posible de Pablo (muy posible puesto que éste había estado quizá un par de años o más en Roma antes de ser degollado por un Nerón a la defensiva contra los cristianos, como afirma la tradición) en el Evangelio de Marcos, debemos mencionar dos aspectos importantes:
• Una, la aceptación plena, como hemos ya indicado, de la concepción paulina de la muerte en cruz y posterior resurrección de Jesús como sacrificio vicario por todos los pecados de la humanidad entera, según un designio divino (así aparece sobre todo en el relato de la Última Cena y en Mc 10, 45: “El Hijo del hombre ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos”),
• Otra: la admisión a las claras de que Jesús es –desde el bautismo, probablemente- un ser divino porque ha sido adoptado por Dios como Hijo con todas las consecuencias. Jesús, más que a restaurar la gloria de Israel por medio del advenimiento del reino de Dios, había actuado en la tierra para salvar las almas de los hombres afligidos por Satanás.
La lógica de esta concepción lleva necesariamente a pensar que el judaísmo está superado. Esto es lo que el Evangelio de Marcos se indica con la siguiente frase: tras la muerte de Jesús (es decir, tras la consumación del sacrificio vicario) “El velo del Santuario se rasgó en dos, de arriba abajo” (Mc 15,38).
Pronto acabaremos esta serie con una breve síntesis de resultados.
Saludos cordiales de Antonio Piñero.
www.antoniopinero.com
…………..
En el otro blog, “Cristianismo e historia” de la revista “Tendencias21” el tema es el siguiente:
“1 Corintios 15,1-58: la resurrección de los muertos”.
Saludos de nuevo.
Los comentarios para este post están cerrados.
José,
Me parece una hipótesis respetable, pero también me lo parece la contraria, y el gesto profético de la entrada en Jerusalén me parece que es tan real como el gesto del templo.
Pero además, en todo su mensaje se ve que no sólo predica que va a venir el reino, sino que tiene la vocación de hacer que venga. Sus obras son señales de que el Reino llega, tal como había dicho Isaías, pero con las matizaciones que Jesús se considera con autoridad para hacer, cuando deja a un lado el mensaje del día de la ira.
No se considera en principio mesías porque no se identifica con los tipos de mesías vigentes, pero se observa como toma conciencia de que ha sido ungido para la misión de lograr que venga a nosotros el Reino, de modo que en ese sentido, sí se consideró mesías, aunque de una forma atípica.
Sofía: La afirmación de que Jesús no se considerba a sí mismo Mesías, sino que este título le fue atribuido tras su muerte y resurreción por la comunidad cristiana postpascual , es la tesís wue defienden hombres de tanta autoridad como Hans Küng.Los textos evangélicos donde aparece son redaccionales.
Pero desde luego estoy de acuerdo en que en Marcos hay una subversión de valores que es lo que realmente molestaba al poder, también al poder judío, no sólo al romano.
José,
Aun estando de acuerdo con el resto de lo que dice, creo que no se puede asegurar que Jesús no se considerara a sí mismo Mesías, pues no sólo profetizaba la llegada del Reino de Dios, sino que consideraba su misión hacer que ese Reino llegara, incluso dice que ya está presente en germen y que sus obras lo prueban.
Hay datos como el gesto profético de la entrada en Jerusalén que no se pueden interpretar de otra manera.
Un Mesías sui generis, pero un mesías.
Así es Darwinito: El Templo actuaba como un gran banco, recaudando impuestos. Tocar ese banco era más peligroso que tocar el Sábado. Y Jesús se atrevio a hacerlo. Que diga Antíoco, la que se armó cuando intentó financiar la guerra contra Egipto con el dinero del Templo.
"Lo que molestaba a su famlia, a sus discípulos, a sus convecninos de Nazaret y a los poderes político-religiosos (...)"
Y el dinero, estimado amigo, el dinero. Lo que hizo Jesús en el Templo derribando las mesas de los cambistas,fue muy probablemente lo que alarmó a la casta saducea, que eran los administradores del negocio, y les decidió a ir a por Jesús definitivamente. Iban a consentir que un profeta cada vez con más capacidad de arrastre, publicidad y que encima exhibia gestos mesianicos, les desmontase el lucrativo negocio, equivalente en poder financiero a cualquier gran banco de hoy en día?.
Un asunto, por desgracia no lo suficientemente valorado en la crítica clínica, el cash-flow a precios constantes que entraba en el Templo.
José: gracias por su aclaración. Me he limitado a recoger la opinión del profesor Kingsbury (aunque no es exclusiva suya). Yo estoy en esto para aprender de las diferentes opiniones de las varias corrientes de pensamiento. Con el tiempo, me voy formando mi propia opinión pero prefiero mantenerla para mí, de momento. Un saludo.
J.P.: Jesús nunca se consideró a sí mismo ni Hijo de Dios, ni Mesías; ambos son títulos postpascuales atribuidos a Jesús crucificado y resucitado, por la comunidad cristiana. Mal podrían disgustar ambos a su familia y/o discípulos. Lo que molestaba a su famlia, a sus discípulos, a sus convecninos de Nazaret y a los poderes político-religiosos de su tiempo era el contenido de su mensaje, en el que colocaba al hombre como centro incluso de la relación con Dios, por encima del culto y de la Ley. Hay textos importntes que apoyan esta tesis que defendemos hoy muchos incluso contra la teología escolástica del vaticano. Por eso Marcos es un evangelio subversivo, como lo llama Xabier Alegre.
Corrección: quise decir "No estoy de acuerdo con la afirmación de que el profesor Piñero hace una lectura exclusivamente judía del Evangelio de Marcos"
No estoy de acuerdo con que el profesor Piñero haga una lectura exclusivamente judía del evangelio de Marcos, sobre todo si este tipo de lectura se contrapone a otra a la que sí se cataloga de tipo histórico-crítico, como si los autores judíos (o, algunos de ellos, fuesen incapaces: ¿aquí se metería a Vermes, Brandon o Klausner?) El "Jesus Seminar", por ejemplo, recoge entre sus premisas y reglas de autenticidad algunas de las críticas que se han ido exponiendo en estas postales. No llegarán al mismo tipo de conclusiones, pero tienen parecidos puntos de partida. O por ejemplo Kingsbury (quien creo que es luterano) en su librito "Conflicto en Marcos" recoge la incomprensión de los discípulos (y de su familia) hacia la autentica misión y naturaleza (Hijo de Dios) de Jesús según Marcos y que este se encuentra molesto con los discípulos (y con su familia) porque no son capaces de verlo a pesar de las múltiples señales (milagros) y de sus enseñanzas (como el triple anuncio de su Pasión y ...
Suscribo la tesis que expone José en su comentario: no puede entenderse ningún texto del N.T. si no se lee también dede la óptica de la comunidad para la que fué escrito. Me parece normal que Marcos no les guste a los judíos; como no les gusta tsmpoco Pablo. A mí tampoco me gusta la interpretación judía de Marcos, tal como la expone Piñero.El antiguo distanciamiento entre cristianismo y Judaismo persiste todavía y arranca de Jesús,no de Marcos ni de Pablo. Jesús supuso un cambio de paradigma para el judaismo.
Ya sólo faltaría "entender que todo acercamiento a lo HISTÓRICO es siempre aproximación y no necesariamente apropiación final"
Aunque pueda resultar útil para la agenda considerar que lo verosímil es LA verdad.
Como dice más abajo un comentarista, habría sido necesario vivir la historia, y ni aún así se evitaría el sesgo en la interpretación de los hechos.
Así que desinstalémonos todos constantemente.
Algunas veces cuesta aceptar como creyente afirmaciones de personas no confesionales. Si unos y otros somos incapaces de escucharnos, a partir de las razones, quizás neguemos la posibilidad de acercarnos a la verdad y, en el fondo, a contentarnos con la verosimilitud. Asimismo es difícil poner al margen las creencias que han tardado años en acumularse y en introyectarse. Me complace que los estudiosos nos desintalen, porque justamente nos permiten repensar lo creído y entender que todo acercamiento a lo divino es siempre aproximación y no necesariamente apropiación final. Sin embargo, creo que la revisión de los textos evangélicos desde el estudio y la interpretación históricos lo primero que hieren -si es así- serían la concepciones eclesiológicas. Tal vez habría que pensar que estructura -también política- que no se autojustifica debe ser desmantelada.
saludos para Antonio.
Darwinito:
Para saber si Marcos es más o menos neutral que Filón y Josefo habría que haber presenciado los hechos, y aún así me temo que cada uno trataría como más neutral al que más se acercase a su interpretación de lo ocurrido.
Es lógico que Filón y Josefo tuviesen animadversión por Pilato, y si Josefo hubiese ganado la guerra seguramente no habría intimado tanto con los emperadores romanos. A Marcos el problema del nacionalismo judío ya le toca de lejos pues entá inserto en otro tipo de proyecto.
Pero independientemente de su crueldad lo que se cuestiona es si Pilato era tan débil como para acceder a liberar a un asesino, potencialmente peligroso para la estabilidad de su gobierno, condenando a un inocente debido a la presion de los mandatarios judíos. Alguien que cediese ante estas situaciones tampoco sería una buena elección para representar a un ocupante.
Un cordial saludo.
Marcos, por ejemplo, que en mi opinión es un evangelio apocalíptico -entendido como anunciando el final de los tiempos y el retorno inminente del crucificado para inagurar el Reino de Dios en la Tierra, eso explica su final- no tenía, por eso mismo, un interés especial en presentar a Pilato como peor o mejor de lo que realmente fue en el caso de Jesús. Todo lo contrario que pasó con Filón y Josefo, donde sus intereses políticos estaban muy claros.
Estimado Xabier,
Es cierto lo que dices. Lo que quiero decir, es que cuando nos fijamos en los tres sucesos que tienen como protagonista a Pilato, y que son contados por Flavio Josefo, y parcialmente por Filón de Alejandría, hay una clara animadversión y tendenciosidad contra el prefecto. A eso hacia referencia antes, poniendo como un ejemplo el suceso de las insignias del ejército, que creo hay pruebas suficientes para afirmar que fue un accidente. Igualmente el asunto de la construcción del Acueducto, está tratado con extrema tendenciosidad, así como el suceso en el monte Gerizim.
En los evangelios, como tu dices, y yo estoy de acuerdo, no se puede decir tampoco que salga bien parado, pero el retrato es más neutral que en Josefo y Filón. Marcos, por ejemplo, que en mi opinión es un evangelio apocalíptico -entendido como anunciando el final de los tiempos y el retorno inminente del crucificado para inagurar el Reino de Dios en la Tierra, eso explica su fina...
Apreciable Xabier:
Lo que dices es muy cierto.
Los evangelistas no eran imparciales.
Entre la verdad, la mentira o la falsedad, no se puede ni se debe ser imparcial.
Amar la verdad, es un imperativo categórico kantiano de pura razón.
Y despreciar la falsedad o la mentira otro grave imperativo categórico.
Ellos aman la verdad por encima de todas las cosas, y la verdad es Jesús de Nazaret ( Juan 14:6 "Yo soy el camino, la verdad, y la vida ").
De lo que se deduce claramente por razonamiento lógico, que hay que ser muy parcial a favor de la verdad.
Saludos.
Saludos
Estimados Darwinito y Epicteto:
No os falta razon al decir que Filon y Josefo no son imparciales. Es cierto. Pero tambien son parciales los evangelistas. En la Historia y en las ciencias sociales en general, todos tenemos una tendencia o sesgo (yo me incluyo, por supuesto).
Sobre Pilato, en Lucas y en Hechos no sale muy favorecido. Lucas alude a una matanza de galileos hecha por Pilato (Lc. 13:1) y acusa abiertamente a Herodes y Pilato de la muerte de Jesus(Hch. 4:27)
No parece inverosimil la crueldad que le atribuyen. Otra cosa es si era especialmente arbitrario o no mas que otros magistrados romanos.
Cuendo los comentaristas hablan de "los judios", entiendo que es una inexactitud que toma trazos de acientifismo.
Creo que deben escribir "los judios" en forma general.Deben decir a cual faccion, partido, secta o grupo se refieren.
Dice : emperador Tiberio.
Tengo estudiado el asunto, y la opinión de Darwinito, me parece muy acertada y correcta. Da en el epicentro.
Filón de Alejandría y Flavio Josefo arrimaban claramente el ascua a su sardina. No eran imparciales. Y el emperador Tibero, se hizo el tonto, pero no lo era en absoluto ( listo como el hambre ).
Saludos.
A mi lo que me parece raro de Pinero es que ponga en la picota a los evangelios, pero que luego acepte cándidamente la versión de Filón de Alejandría y Flavio Josefo, como si fueran historiadores objetivos y sin sesgo alguno.
Las diferencias son debidas a que los informantes de la tradición de ambos escritores son distintos. Filón estaba relacionado con la dinastía herodiana, y nos cuenta ese versión. Tengánse en cuenta que el último príncipe herodiano odiaba a Pilato (Lucas 23,12).
Está claro que lo que nos cuentan, tanto Filón como Josefo, no es la versión de Pilato, sino la versión de una historía judía, muy hostil al prefecto. Pero repárese en lo improbable que es que Pilato provocase deliberadamentea los judíos. Y es bastante remoto considerar que el inteligente Tiberio hubiera mandado a un antisemita como gobernador a una tierra hostil. Los romanos eran duros ocupantes, sí, pero no estúpidos. Y para prueba, se sabe por los leptones acunados por el mismo Pilato, que este aceptó como iguales tanto el Paganismo como el Judaísmo.
El suceso referido tuvo que ser un accidente.
"luego ofrece al lector un Israel bastante pacífico que no refleja casi las tensiones del pueblo con el gobernador Poncio Pilato, tal como lo describen Filón y Flavio Josefo".
Bueno, estos dos escritores, judíos, tenían unas agendas bien claras, y les interesaban poner a Poncio Pilatos como un gobernante cruel para justificar los antecedentes de la revuelta judía.
También me parece curioso que el profesor Pinero no haya investigado las fuentes de Filón y Josefo para darse cuenta de lo dicho.
Primero hay discrepancias claras en la narración que hacen del mismo suceso, cuando Pilato lleva a sus legiones auxiliares desde Cesarea a la fortaleza Antonia de Jerusalén. Filón mete en la historia como portavoces a los 4 hijos del rey Herodes, mientras que Josefo los ignora completamente. Para Filón el detonante fue la exposición de escudos con una inscripción, Josefo ignora los escudos y dice que la causa fue la exposición de los estandartes de la legión...
Josemari: no creo que hayais leido dos Marcos distintos. Lo que sí me parece es que habeis hecho lecturas distintas del mismo Marcos. Piñero hizo una lectura judía y comercial de Marcos. Tú y otros foreros habeis hecho una lectura histórico-crítica y una lectura popular, (desde la comunidad cristiana a la que sedirgía Marcos). No se puede entender ningún evangelio sin ambas lecturas. Tal vez Piñero venda más desde su lectura judía. Pero no todos los judíos entienden a Marcos como aquellos en los que apoya Piñero, sus disparatadas y/o fantasiosas conclusiones. Como decía A.Machado:la "Verdad es como es y sigue siendo verdad aunque se lea al revés.
Ocurre lo de siempre: todo lo que se presentaba anteriormente como hipótesis con un "puede ser", pasa repentinamente a ser premisa cierta para las conclusiones que nos resumirá el profesor más tarde.
Ni el episodio del impuesto indica que Jesús sea partidario de pagarlo ni Jesús aparece como un colaboracionista de nadie.
Presenta a Jesús como víctima de los poderes religioso y político por su mensaje espiritualmente revolucionario y por tanto destinado a revolucionar también las relaciones entre los seres humanos. Eso es algo que molesta mucho a los poderes de este mundo, también hoy. Por eso permanece siempre actual a la vez que se intenta permanentemente domesticar. En los intentos de neutralizar su crítica de los valores imperantes acaban una vez más tocándose los dos extremos, como siempre.
.... atestiguada la resurrección, sino que el ambiente en que se mueve el evangelio refleja aquella primera impresión de misterio ( es normal en algunos pasajes, que el hombre no acabe de entender a Dios y la manifestación del Dios que se le da )que hubo de dominar a los apóstoles en el trato diario con " el Hijo del Hombre.
Discrepo con todo respeto,
de Piñero.
Saludos.
.... o que el autor es testigo inmediato o, al menos, que ha sabido de testigos inmediatos ( Pedro ) lo que cuenta.
Y no se ve con certeza, " una concepción ambivalente de la vida de Jesús ", como indica Piñero.
Muy al contrario, no tiene dos sentidos y es muy unitario y coherente y no deja " para siempre " una concepción equivocada.
La Teología de Marcos es la Teología del secreto mesiánico. Resalta más que en ningún otro evangelio, el carácter misteriosos de la revelación hecha por Jesús. El objeto de tal revelación es misterioso, pero hasta el ambiente en que ella tiene lugar está impregnado de misterio.
Jesús es ciertamente " Hijo de Dios " (1,1 ), pero el título que más usa Jesús
es el e " Hijo del Hombre ". Marcos centra su evangelio en la persona de Jesús, el cual es el Reino; y todo converge hacía el misterio del Hijo del Hombre.
Es el evangelio de antes del domingo de pascua, lo cual no significa que no esté en él bien atestiguada la resurre...
Escribe Piñero:
" Este primer evangelio, compuesto en Roma y poco después de la gran Guerra judía ". Lo afirma siempre con demasiada rotundidad, pero él sabe muy bien, que no se puede ser tan radical y que muchos estudiosos no estamos de acuerdo con esa fecha. Los datos de la crítica externa e interna nos conducen a una composición de Marcos claramente anterior al año 70 ( las profecías que hay en Marcos son todas claramente antiguas y bíblicas ), cuando Jerusalén quedó destruida. La probable relación de anterioridad que existe entre el segundo y el tercer evangelio induce a colocar a Marcos antes del año 63 ( entre el 58 y el 62 ), pues esa parece ser la fecha límite de la composición del evangelio de Lucas, según la Teología Católica ( exégetas no católicos dan el año 80 como composición de Lucas ).
Es pues Marcos, muy cercano a los acontecimientos que narra. La impresión tan neta que deja San Marcos de referir como quién ha visto, nos hace pensar o que el au...
Tras leer esta sarta de disparatadasy/o descabelladas conclusiones, estoy seguro de que Piñero y yo hemos leido dos evangelios de Marcos distintos.
Queda demostrado que la Filología no capacita para una lectura adecuada del N.T. Y que la fantasía, como decía Teresa de Jesús es la loca de la casa. Amén.
Sábado, 26 de mayo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Josemari Lorenzo Amelibia
Jose Gallardo Alberni
Religión Digital
Josep Carles Laínez
Angel Moreno
Carmen Guaita
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn