Hoy escribe Antonio Piñero
Sigue avanzando el Evangelio de Marcos, y en la repetición segunda del anuncio de la Pasión las palabras del Jesús de Marcos -en una clara profecía “ex eventu” (es decir, formulada una vez ocurridos los hechos y puesta en boca de Jesús retroactivamente)- son aún más nítidas y claras en cuanto a la responsabilidad de los jefes del pueblo judío por su muerte:
“«Mirad que subimos a Jerusalén, y el Hijo del hombre será entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas; le condenarán a muerte y le entregarán a los gentiles, y se burlarán de él, le escupirán, le azotarán y le matarán, y a los tres días resucitará»” (Mc 10,33-34).
El comentario es el mismo que hicimos respecto a 8,31: estos dos versículos llevan la clara marca redaccional del evangelista que formula, por boca de Jesús, en la que acabamos de denominar profecía “ex eventu”. Los “gentiles” aparecen como quienes reciben a Jesús por “encargo” expreso de sumos sacerdotes y escribas, los malvados que actúan detrás. El autor del Evangelio muestra todo el cuidado posible para que a sus lectores les quede claro que los judíos son los verdaderos culpables, no los romanos.
Sábado, 26 de mayo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Josemari Lorenzo Amelibia
Jose Gallardo Alberni
Religión Digital
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Carmen Guaita
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