
Hoy escribe Antonio Piñero
En algunas ocasiones ciertos lectores han manifestado su deseo de que ofreciera a los lectores algunos datos sobre Jesús y la arqueología, en especial en torno a Nazaret, y particularmente sobre la controvertida existencia de este poblado en el siglo I de nuestra era. He oído muchas veces a la gente argüir que Nazaret ha sido un invento cristiano tardío…, que Nazaret no se nombra en el Antiguo Testamento, tampoco en Flavio Josefo, ni en ninguna otra fuente judía –salvo los evangelios- ¡hasta bien entrado el siglo III! “¿Existió Nazaret realmente?” –se preguntan algunos, o es un mito o como quiera llamarse de los cristianos primitivos?
A estas preguntas responden directa o indirectamente de modo abundante algunas obras de Joaquín González Echegaray, profesor durante muchos años en el Instituto Español Bíblico y Arqueológico de Jerusalén. De ellas comentaremos sucesivamente en estas páginas dos de ellas que –opino- pueden interesar a los lectores de este blog. He aquí la ficha de la primera que reseñamos:
Joaquín González Echegaray, Jesús en Galilea. Aproximación desde la arqueología. 2ª edición revisada y actualizada. Editorial Verbo Divino, Estella 2001, 228 pp., con numerosos mapas y planos de los descubrimientos arqueológicos pertinentes. Colección “Ágora”, nº 5; ISBN: 84-8169-384-7.
En la p. 181 el autor sostiene la conveniencia de los estudios arqueológicos, sociológicos e históricos pra comprender mejor a Jesús:
“Ciertamente, para leer el evangelio y sacar provecho de su lectura no es indispensable conocer a fondo el medio ambiente en el que Jesús de Nazaret desarrolló su obra. Pero el estudioso que quiera comprender en mayor profundidad lo que allí se dice, no sólo ha de tener necesidad de un bagaje filológico para entender el significado de las palabras y los giros, o de un conocimiento de la teología bíblica del Antiguo Testamento para seguir el desarrollo de las ideas, sino que también ha de estar familiarizado con el medio ambiente de la Palestina de la época de Jesús.
“Sin conocer la geografía, la historia, las costumbres, sin estar al día de los hallazgos arqueológicos, difícilmente podrá descubrir todo el sentido y el acento que encierran los hechos y los dichos del Maestro recogidos en los evangelios”.
Justamente a dar satisfacción a estos desiderata se dirige este libro, fruto de dilatados años de estudio in situ, en Israel.
El presente volumen, aparte de su material propio, recoge resultados de publicaciones anteriores del autor como las siguientes
· J. González Echegaray-S. Guijarro, “La arqueología de Galilea y el Jesús histórico” en J. Campos Santiago (ed.), Actas de las IX Jornadas Bíblicas, 1996, Asociación Bíblica española, Diputación de Zamora, 1988, 87-107,
· “Galilea y Jesús”: Reseña Bíblica 20 (1988) 47-53, y sobre todo,
· Arqueología y Evangelios –que esperamos poder comentar aquí en otra ocasión-, Verbo Divino, Estella 1994.
Presentaré el contenido del libro intercalando alagunos comentarios a temas concretos
El libro actual me parece muy completo, pues aborda todos los temas sobre los que puede sentir curiosidad el lector:
• La geografía de Galilea (incluido clima y vegetación),
• Los hechos históricos y avatares políticos que enmarcan la vida de Jesús (incluido una síntesis previa sobre Galilea y el Antiguo Testamento), con especial hincapié en los reinados de Herodes el Grande, su hijo Herodes Antipas, y la situación de Judea en esta época, hasta la Gran Revuelta judía del 66-70.
Comentario:
En este apartado me parece poco crítico González Echegaray cuando acepta una cierta solución tradicional, que intenta salvaguardar la historicidad de Marcos 6 cuando habla de que Filipo era el marido de Herodías. En realidad Filipo se caso con la hija de Herodías, la joven Salomé.
Echegaray, para solucionar este problema histórico en el Evangelio de Marcos, deduce la existencia de un “Herodes Filipo”, marido de Herodías, hijo también de Herodes el Grande, pero que sería un personaje distinto de Filipo el tetrarca de Iturea y Traconítide… llamado Herodes Boeto. Por tanto, lo más probable es que ese Herodes Filipo no existiera nunca.
• Economía y sociedad, agricultura, industria, pesca, más una visión de conjunto de la población de Galilea y su nivel económico
• Religiones y culto: presencia de gentiles; la rejudaización de Galilea desde tiempos de los primeros reyes asmoneos / macabeos; la cuestión de si había o no sinagogas en Galilea (que algunas se preguntan a pesar de las afirmaciones muy claras de los Evangelios al respecto).
• Las relaciones entre los habitantes de Séforis y Jesús, en dónde se responde a la cuestión del probable lugar de trabajo usual de Jesús (no como simple carpintero, que se describiría en griego como ergátes, “operario” simple, sino como tékton, o “artesano” especializado en todo tipo de trabajo en madera, destinado preferentemente a la construcción) y su porqué. Aquí aprovecha el autor la ocasión, con toda justeza, para tratar de la más que posible cultura griega de Jesús, o al menos de sus necesarios conocimientos de las lenguas griega y latina, etc.
Comentario
En este apartado se pregunta incidentalmente el autor cómo debemos situar/caracteriza a Jesús dentro del ambiente descrito -¿un rabino judío, un predicador cínico, un profeta?-, y se inclina decididamente por la conocida caracterización de Jesús, difundida sobre todo por la obra de Geza Vermes, como un predicador carismático e itinerante, exorcista y sanador, al estilo de otros rabinos galileos, más o menos “contemporáneos” suyoa como Haniná ben Dosa y Honí el “circulero” o trazador de círculos. Vermes ha puesto de relieve el parecido de Jesús con estos personajes. Echegaray, sin embargo, no tiene en cuenta esto.
• Jesús y las riberas del lago de Genesaret ocupan otra sección importante, la relación con Tiberíades, la descripción de tipos humanos con los se encuentra abundantemente Jesús como aduaneros o recaudadores de impuestos, soldados y pescadores.
Comentario
A este respecto vuelvo aquí a uno de mis temas preferidos, la necesidad de una transliteración consecuente y continua de los términos greco hebreos de los evangelios… Tenemos normas concretas (el “Onomasticon” de Alonso Shökel, para el hebreo; M. Fernández Galiano, para el griego) con el establecimiento de normas que corresponden al uso idiomático de la lengua desde el siglo XIV, con pequeñas variantes. Así, ¿por qué transcribir Sepphoris y no la tradicional y arraigada Séforis? ¿Por qué Tiberias y no Tiberíades? Lo atribuyo a la influencia de las transcripciones inglesas, que siguen otras normas.
• Finalmente, y este capítulo me parece especialmente interesante por la escasez de noticias, acaba el libro con la recogida de todos los posibles datos arqueológicos que confirman la existencia de primerísimas comunidades cristianas de Galilea, poco o nada representadas en los Hechos de los Apóstoles, en Nazaret y Cafarnaún.
Comentario
Interesante libro éste en conjunto, quizá un poco acrítico con ciertas noticias “históricas” de los Evangelios. Por ejemplo: ¿es bueno escribir en un libro de mera historia y arqueología la frase “Después de la muerte y resurrección de Jesús” (varias veces en el libro)? O ¿sería más modesto y de acuerdo con la historia: “Después de la muerte y la unánime creencia de los seguidores de Jesús en su resurrección”, que correspondería mejor al ámbito de la disciplina histórica?
Una última observación a un tema arqueológico muy vital, que se refiere a la candente pregunta para algunos: ¿existía realmente Nazaret en la época temprana de Jesús…, o sólo a partir de los siglos III y IV? ¿Es un invento evangélico?... responde Echegaray claramente con un tono al que le parece casi “surrealista” semejante pregunta. Naturalmente que sí existía Nazaret en tiempos de Jesús (aunque el autor no se meta en concreto en si nació allí o en Belén) y
“Sabemos por las excavaciones arqueológicas realizadas en el propio Nazaret lo que pudo ser aquel pueblo (en época de Jesús). El P. B. Bagatti, del “Estudio Bíblico de Jerusalén” realizó allí excavaciones en 1955 y puso a la vista la infraestructura del antiguo poblado que es lo único que queda del Nazaret del siglo I.
Las casas debieron de ser de materias perecederas (paredes de tapial y tejado de ramajes) y, de cualquier forma nada queda de su estructura, salvo la parte subterránea, excavada en la roca caliza, dedicada a silos para recoger grano, bodegas donde se guardaba el vino y el aceite, pozos, y áreas dedicadas a moler el cereal. Se han hallado también algunas prensas de aceite ya en la superficie. Las huellas de los fundamentos de los muros desaparecidos nos permiten afirmar que las casas eran pequeñas y de estructuras elementales, donde Nazaret había lugar prácticamente a ningún tipo de mobiliario, salvo lo imprescindible para la vida cotidiana” (p. 122).
A esto se añade, creo recordar ahora de otras lecturas, aunque no puedo citar exactamente dónde, las muy notables huellas de habitación humana en el lugar en las cuevas vecinas al poblado…, es decir que hubo asentamientos humanos en Nazaret, ya desde el neolítico y sin interrupciones. Pero debía de ser una población tan mínima y tan poco importante, que su huella en los textos escritos fue nula.
Comentaremos en otras ocasiones más libros de Joaquín González Echegaray.
Saludos cordiales de Antonio Piñero
www.antoniopinero.com
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En el otro blog, el tema del día anerior fue:
"Dionisio el Exiguo y el calendario cristiano"
Saludos de nuevo.
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Postdata:
Gracias a José Pérez, un amable lector del blog, puedo ofrecerles la siguiente noticia complementaria:
El pasado día de Navidad se dio la noticia del descubrimiento de la primera vivienda de Nazaret fechable en el siglo I d.C. Los arqueólogos describen el Nazaret del siglo I como "una pequeña aldea con unas 50 viviendas habitadas por judíos pobres".
Puede leerse la noticia junto con las primeras fotografías:
http://www.protestantedigital.com/new/nowleernoticiaUH.php?r=309&n=15565
Saludos.
Los comentarios para este post están cerrados.
Sr. Salvador.
Créame que de siempre me ha caído Vd. bien... y no sólo a mí... Creo que hay una canción que dice: "¡Ven Salvador! Por algo será...
Pero por favor, no se ponga Vd. rígido, no me niegue a mí ni a nadie la palabra. Tenga, (no cuesta nada), un corazón y una mente abierta... Eso da mucha tranquilidad, y no se cae en renuncios normolíneos e histéricos.
Sofía. Ya sé que no es tema directo, sino marginal, que el ponente saca a relucir. Pero sí es el tema núcleo de toda una ideología y de unas actitudes y actuaciones... por eso el ponente no lo deja pasar, ni los demás hemos de dejarlo. Esto es el "momio", lo demás son circunvoluciones.
Por supuesto que hay discusiones que carecen de sentido. Tal vez ésta. Porque no es el tiempo ni el lugar, porque no se habla el mismo lenguaje, porque hay una discusión aparente y otra discusión subliminal diferente y no se sabe qué es lo que se discute.
Sin embargo sí encuentro sentido al comentario que usted llama retórico.
Puede que de seguir la conversación no estuviera de acuerdo en otras cosas, pero en principio, sí.
La conclusión puede ser que, en el momento oportuno, se puede hablar de lo que las personas consideren oportuno. Mientras que tenga sentido para esas personas hablar de eso.
Aquí como que no. Puesto que lo que sostengo es que un simple referente situacional no necesita ser explicado como contenido, si no se está tratando como tema sino como indicador, dentro de un contexto conocido por el lector.
Sofía.
Se podrá discutir de todo, pero hay discusiones que carecen de sentido.
Sr. Delgadovaliente.
El lenguaje permite muchos usos. Pero no tengo interés en los juegos retóricos.
Efectivamente, todos tenemos que dejar la puerta abierta.
Sr, SAlvador.
"Cuanto más sé, más comprendo lo que ignoro" ¿Sócrates?
Una ciencia "inteligente" y consciente nunca cierra la puerta... porque al fin olerá a cerrado y ¿a cobarde?.
Salvador,
Insalvable no hay nada. Diferencias todas las que quiera.
Se puede discutir de todo, sobre todo. Y desde todos los puntos de vista, incluyendo el científico.
Abra su mente y no haga plantillas que limiten las preguntas y prefijen las respuestas.
Pero esa no es la cuestión. De lo que se trata es precisamente de lo que no se trata en ese libro, y en ese libro no se trata de la muerte ni de la resurrección, sino de Nazaret desde el punto de vista arqueológico. De modo que si quiere usar como referente situacional de los cristianos el hito de la muerte y resurrección de Cristo, puede hacerlo sin escribir cuatro tratados sobre cada asunto mostrándose de acuerdo o en desacuerdo con el contenido de esa referencia meramente situacional-temporal.
Procestoc,
No me ha ofendido en absoluto que me hable de tú, ni que me hable de usted, pues me da lo mismo. Yo soy bastante despistada y lo mismo tuteo que "ustedeo".
Sí es cierto que me he sentido aludida al nombrar usted a Bermejo, porque su último post tuvo la gentileza de dedicarlo a "su más fiel lector/a" considerando que sus comentarios eran "malévolos" (algo que no es cierto, pero que piense lo que quiera)
Lo de "no hay por qué montar un cirio" lo decía por mí misma, y es una expresión más bien guasona.
A mí no me ha sentado mal su comentario, simplemente lo he contestado como he creído oportuno, y espero que no haya sonado demasiado fuerte, porque no era esa mi intención.
Un saludo cordial.
De cualquier forma, le pido disculpas, si en algo la he ofendido. No era mi intención formar ningún cirio (sinceramente, he releido varias veces mi intervención y no la veo tan incendiaria) ni lanzarle ninguna indirecta. Igualmente no me pareció fuera de lugar una referencia al Sr. Bermejo pues, a pesar de no ser el autor del post, a mi parecer mantendría una opinión similar a la del Sr. Piñero sobre el úso del término resurreción, y es parte de lo que se discute en los comentarios precedentes. Supongo que la brevedad del medio, puede dar lugar a malas interpretaciones o hacer que ciertos nexos queden oscurecidos.
No obstante, si lo considera conveniente, dejaré de hacer cualquier tipo de referencia a sus comentarios.
Un cordial saludo.
Sofía:
En el comentario anterior en ningún momento me refería a Ud. ni a otros muchos que entran en entran en este blog por curiosidad o para aprender, al igual que yo, a pesar de que lo hagamos desde diferentes posiciones, de ahí el uso de ALGUNOS, así, con mayúsculas. Me refiero a otros comentaristas que mas bien "pontifican" y creo que en sus intervenciones queda clara su "lógica" en estos asuntos, que me atrevería a asegurar, no aplican a otras creencias o a otras facetas de sus vidas.
Cuando tengo alguna diferencia con Ud. suelo nombrarla (a veces creo que tuteándola, lo que espero que no le haya molestado) y siempre es con la esperanza y seguridad de recibir una contestación, que me satisfará o no, pero me interesará siempre, motivo por el que la pido.
De cualquier forma, le pido disculpas, si en algo la he ofendido. No era mi intención formar ningún cirio (sinceramente, he releido varias veces mi intervención y no la veo tan incendiaria) ni lanzar...
A la post data:
Hace tres años ya me habló de ello un catedrático de la complutense...
"una pequeña aldea con unas 50 viviendas habitadas por judíos pobres"
En Galilea había galileos, pero sinceramente, a siete kilómetros, en Séforis había de todos los lugares. Han encontrado una casa que puede representar a cincuenta casas, lo suficiente para demostrar la existencia de Nazaret y explicar que los historiadores de la época no lo tomaran en cuenta. Son demasiadas las aberraciones históricas, lingüísticas y literarias y muchas más las archeológicas, como la trampa de enconder bajo tierra vasijas que habían sido descubiertas en otro sitio.
Sofia.
Hay una diferencia insalvable entre el hecho de la muerte y el de la resurrección. Mientras que sobre el primero cabe discutir, no ya con respecto a Jesús sino a cualquier ser viviente (entiéndase, cabe la discusión sobre el momento de la muerte...), con respecto a la resurrección no cabe esa posibilidad. Esa opción no es admisible en ciencia.
No veo la necesidad de que ponga verde al Sr Bermejo, pero si quiere hágalo, Procestoc.
En cuanto a la lógica mía es impecable. La frase hay que verla en contexto, pero cuando no se está tratando del tema de la resurrección no hay por qué dar más explicaciones.
"Después de la muerte y resurrección de Jesús" es un referente situacional para lo que se está diciendo sobre los cristianos, no se está discutiendo ni la muerte (poco discutida, pero también) ni la resurrección (discutidísima, pero no en una aproximación arqueológica a Nazaret)
De todos modos no creo que haya que formar un cirio por eso, y menos con indirectas inadecuadas, porque yo no he puesto verde a nadie ni aquí ni en ninguna parte. Simplemente he protestado de que el Sr Bermejo pusiera verde a quienes no están de acuerdo con sus teorías.
Si usted es partidario de intercalar temas en los temas de los que se está hablando, es muy dueño, pero a mí me parece más lógico no hacerlo.
Las señales de tráfico son necesarias para los no acostumbrados a la orografía concreta de una región. En la región que estamos pisando y pisoteando no creo que hagan tanta falta, sobre todo si son alusiones marginales... Las gominolas no necesitan los consejos médicos que son obligatorios en toda publicidad de medicamentos: antes de usar consulte al "CIENTÍFICO-CRITÓLOGO-LINGUISTA" de cabecera más cercano. Además, en los textos originales, no creo que viniera esta palabra con comillas... ¿Pretendemos adulterar in radice?
"La resurrección de los muertos no es histórica, porque los seres humanos no resucitan"... hasta que resucitan, (Irving)
"La resurrección de los muertos(solo hablamos de uno en este caso) es un acto de fe, no un hecho científico"...(Salvador)
Es que para ser "cientrífico" lo que afirman estos señores tendrían que encontrar la mandíbula de Jesús... Sigan buscando,¡Señores Cientríficos!.
Antonio:
Ahora, los pdf se han convertido en textos para vender:
http://www.christusrex.org/www1/ofm/sbf/edit/FPPlat2002.html
En varios de estos comentarios se nota como funcina la lógica de ALGUNOS creyentes. Y luego pondremos verde al Sr. Bermejo.
Saludos.
La resurrección de Jesucristo es un referente del cristianismo y no necesita ni comillas ni explicaciones cuando se está utilizando como tal referente.
No se está discutiendo si es un hecho de fe o un hecho científico, una ilusión, un engaño, un fenómeno histórico o una realidad más allá de la historia. Y no se tiene por qué discutir aquí porque no es el tema de estudio.
Quizás necesite toda clase de comillas y explicaciones en un manual "para torpes"
Es cierto, no debería haber utilizado ese término pero, por lo demás, el libro es bueno.
Antonio:
Hace tiempo, cuando leí la obra de Taylor, que ahora se puede también leer en Google Books, encontré estudios de Testa y de Bagati en el institudo biblico franciscano de Jerusalén:
http://198.62.75.4/opt/xampp/custodia/01sbf.php
http://www.christusrex.org/www1/ofm/sbf/SBFla90.html
http://www.christusrex.org/www1/ofm/sbf/SBFla91.html
http://www.christusrex.org/www1/ofm/sbf/SBFla92.html
http://www.christusrex.org/www1/ofm/sbf/SBFla93.html
http://www.christusrex.org/www1/ofm/sbf/SBFla94.html
http://www.christusrex.org/www1/ofm/sbf/SBFla95.html
http://www.christusrex.org/www1/ofm/sbf/SBFla96.html
http://www.christusrex.org/www1/ofm/sbf/SBFla97.html
Una opinión más.
En un libro de arqueología e historia no es correcto utilizar el término "resurreción" si no va acompañado de una aclaración como la que propone el profesor Piñero. Si no se quiere precisar el sentido con el que el autor interpreta el término, deben utilizarse las comillas. Entrecomillado el término, el lector entiende que el autor utiliza ese concepto de un modo especial y no en su uso habitual. La resurrección de los muertos es un acto de fe no un hecho científico.
Mister Irving. Yo no estuve allí;- ya lo siento. Pero me da que, si por casualidad yo hubiera estado, y le comunicase a Vd. lo que había visto:la resurrección no de Lázaro, ni de la hija de la Viuda de Naín,ni alguna otra, sino la del mismo Jesús, tal como Vd. se expresa estoy seguro de que no me creería... En ningún caso, pero sobre todo en el caso de Jesús, que mira por donde, algunos dicen que no era del todo normalito, -como humano digo... Entonces podría haber resucitado por ese plus que ni Vd. ni yo tenemos...¿O tampoco?
Entonces tendrá que atenerse a otros documentos "historiográficos y filológicamente no tan endebles" como estos de la resurección... Decía el filósofo: qui nimis probat, nihil probat. Y cierto, se le nota cierta prisa, a Vd. o a su estamento.
Delgadovaliente
La resurrección no es histórica porque los seres humanos no resucitan. No estamos hablando de Nazaret en el siglo I, o de si Jesús pudo ejercer su oficio en Séforis. Estamos hablando de una violenta alteración del orden natural de las cosas.
¿La pasión con la que los cristianos daban su vida prueba la resurrección? Supongo que entonces la pasión con la que los integristas musulmanes dan su vida corroboran su extraña idea de que un embarazo puede durar hasta cuatro años.
Disculpa: en este punto aflora la urgencia con la que quieres someter los criterios históricos a tus creencias personales o grupales.
Por mucho que los evangelios den "abundante" testimonio sobre la resurrección, te recuerdo que, filológica e historiográficamente, son los textos más endebles, elaborados unos 40 años después del supuesto hecho.
La resurrección ¿no es histórica por indemostrable?
¿De qué sirven entonces los "testimonios unánimes" que se citan? ¿Acaso toda historia no se basa en testimonios?¿Acaso la indemostrabilidad a posteriori es signo suficiente de no existencia de un hecho?... Entonces podemos deducir que puede haber muchos hechos o seres no demostrables, pero sí reales o existentes.
-Pero , dicen algunos con una carcajada histérica: pero esos hechos nunca serán "históricos"...
-Y ¿qué fiabilidad tiene esa historia... si como decía alguien... "lo más importante, no se ve"?
Antonio:
Hay un problema de sesgo de los franciscanos Bellarmino Bagatti y Emmanuele Testa según la arqueóloga Joan E. Taylor (1993) "Christians and the holy places: the myth of Jewish-Christian origins" .CLARENDON PRESS. OXFORD : "How and when did the veneration of Christian holy places in Palestine begin? The Franciscan scholars Bellarmino Bagatti and Emmanuele Testa have developed an hypothesis which attempts to answer this question."
...
"The existence of Jewish-Christians in Palestine, their maintenance of Christian holy places and their distinctive theology and practice are all presented together as part of a closely argued package which can at first appear plausible, and has been seen as such by many. However, this hypothesis appears to be wrong in its basic assumptions about Jewish-Christians and its analysis of historical and archaeological material is often inadequate. "
http://www.questia.com/PM.qst?a=o&d=23171872
Tal como yo lo veo, decir "resurrección" es correcto, sin entrar a analizar en qué consiste. Decir que es una creencia, o una alucinación, o una experiencia interior, o una realidad histórica o una realidad suprahistórica, es posicionarse en un tema que no es el que se está tratando.
El concepto "resurrección" aquí es simplemente un punto de referencia para situar el cristianismo. Al margen de que el historiador crea o no crea en el hecho de la resurrección o del tipo de fenómeno que considere que tuvo o no tuvo lugar.
Tengo el libro desde hace tiempo y no me había lanzado a leerlo, creo que comenzaré hoy.
Tiene buena pinta.
..... ( Resurrección de entre los muertos del Cristo ), con Jesús de Nazaret, para que hombres cobardes y apocados se enfrenten a todos los peligros del mundo ( con riesgo de muerte )y comience una NUEVA época para la humanidad: la ERA CRISTIANA, que aún felizmente perdura en la Iglesia actual heredera de Pedro y de Pablo y de los Apóstoles y testigos fidedignos que vieron con sus mismos ojos al Cristo Resucitado.
Saludos.
¿es bueno escribir en un libro de mera historia y arqueología la frase “Después de la muerte y resurrección de Jesús” (varias veces en el libro)? se pregunta el sr. Piñero.
El autor del libro es creyente y cree bueno escribir con verdad y honestidad lo que cuenta; y se basa en su ciencia y en los numerosos datos históricos que proporcionan las escrituras. Sepulcro vacío. Apariciones a testigos presenciales, que no quieren engañarse, ni engañarnos. Testimonio de vida hasta la muerte y el martirio por mantener la FE en la Resurrección.
La Resurrección es el acontecimiento que da verdadero SENTIDO a todo el Nuevo Testamento.
La rotunda afirmación de que Jesús ha resucitado es la afirmación fundamental sobre la que se asienta TODO el
Nuevo Testamento. La Resurrección es el dato originario de la fe cristiana.
No es lógico pensar no haya sucedido en verdad. Necesariamente hay que afirmar que algo " extraordinario " histórico y real ha sucedido ( Resurrecció...
"La reacción contra estas corrientes se inició con la aspiración de construir la historia total (Pirenne, Max Bloch, Ritter, Labrousse, P.Vilar); historia que sea capaz de explicar, por la localización en el espacio y la situación en el tiempo, las relaciones recíprocas entre los hechos materiales y el espíritu de los hombres"...
La historia no es sólo arqueología, como la vida del hombre no es sólo hechos... Los hechos y la arqueología son "nature morte", como en pintura. Pero ni en pintura hay sólo naturaleza muertas o bodegones, ni en los bodegones hay sólo pintura y pigmento... El espíritu se cernía sobre el abismo, y sobre la materia... cosa que algunos olvidan, y hacen que la historia nos deje a falta del último plato, o por contra, inapetentes de tanto insistir en el "prurito", soberbio más bien que "modesto" de lo histórrico, rrico, rrico...
¿Qién es más "modesto", el que de pasada da crédito a los "seguidores de Jesús, unánimes en su creencia en la rexurrección" del mismo, o quien de pasada se para y los abronca a "los seguidores de Jesús unánimes en su creencia en la rexurrección del mismo"?
Dudemos de la "modestia" de algunos historiadores que como Tomás dicen que: "si no veo, no creo"... tanto que "esta tesis historicista... movió a una serie de historiadores a pronunciarse a principios del siglo XX, contra la existencia misma de la historia como ciencia". "En esta tendencia se inscriben: Berdiaeff, Toynbee,Spengler, Croce, Russell Popper, y Levi-Strauss y Foucault, que ponen en duda la validez misma de la historiografía".
Libro de una persona creyente. Pero bueno, la principal cuestión tampoco se aclara en la confuda recensión del profesor Piñero (algo inusual en él): existio un pueblo llamado Nazaret en la época de Jesús? no hablamos de ocupaciones desde el Neolítico hasta la actualidad en una zona amplia, que naturalmente tuvo que haberlas, sino de un núcleo urbano propiamente dicho, del que se pueda extraer conclusiones como: número aproximado de habitantes, actividad económica, zonas de culto religioso, piezas y objetos del I siglo, y si es así, como se han datado. Y ya puestos a pedir, se han dado con restos humanos en la zona y de ésa época?. Nada de esto queda muy claro.
Sábado, 26 de mayo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Josemari Lorenzo Amelibia
Jose Gallardo Alberni
Religión Digital
Josep Carles Laínez
Angel Moreno
Carmen Guaita
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn