Hoy escribe Antonio Piñero
Seguimos con el análisis del Evangelio según Marcos desde la intención de percibir cómo se pintan las relaciones de Jesús con su pueblo y con sus dirigentes para percibir cómo era el opunto de vista del evangelista. Dijimos que Marcos apunta continuamente hacia la mala fe por parte de los jefes de los judíos y lo irreconciliable de Jesús con su propia religión y con su pueblo.
Así ocurre también cuando en el mismo capítulo 2 del Evangelio, después de la curación del leproso y del paralítico en Cafarnaún, los “escribas de los fariseos” critican a Jesús por “comer con publicanos y pecadores”. Jesús defiende a sus discípulos, que rompen la tradición judía de esa época de ayunar uno o dos días por semana. La razón es: que el “novio” (mesías), Jesús, está con ellos y es tiempo de alegría; por eso se rompe la tradición.
Sábado, 26 de mayo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Josemari Lorenzo Amelibia
Jose Gallardo Alberni
Religión Digital
Josep Carles Laínez
Angel Moreno
Carmen Guaita
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn