El blog de Antonio Piñero

Iniciación a Pablo. Un libro de de Senén Vidal (y II) (124-02)

07.01.10 | 06:40. Archivado en Pablo de Tarso, Libros
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Hoy escribe Antonio Piñero

Como prometimos en la nota del día anterior, queremos hoy plantear alguna dificultad a la interpretación general de Pablo ofrecida por este libro breve, pero básico y fundamental (contiene en síntesis las ideas que se desarrollan en otros) que es la “Iniciación a Pablo” de Senén Vidal.

I. La primera reflexión crítica es conocida ya por nuestros lectores: el motivo de la persecución de Pablo al primer “cristianismo” de la comunidad judeocristiana de Damasco y el contenido ideológico de éste, al que puede añadirse –en lo teológico- el judeocristianismo de Antioquía no es en absoluto claro, a pesar de los esfuerzos en contrario de Senén Vidal.


Según Senén, este tipo de cristianismo, tan diverso del de la comunidad madre de Jerusalén, generado sólo dos años después de la muerte de Jesús, contenía ya todos los elementos sustanciales que caracterizarán al evangelio paulino posterior. A saber,

• La muerte de Jesús fue conscientemente aceptada por él; fue un sacrificio vicario por toda la humanidad y consiguió la redención de los pecados de toda la humanidad;

• Los judeocristianos de Damasco ya proclamaban que en el momento final, mesiánico, que estaban viviendo, todos los gentiles son llamados por Dios para formar parte del Israel mesiánico = la teología judeocristiana de Damasco es “universalista”.

• Por tanto, para ellos la ley de Moisés, la circuncisión en concreto no tiene ninguna validez salvadora: “La normativa sagrada que regula toda la vida judía había quedado superada” (p. 49). La teología judeocristiana de Damasco tiene ya ese “espíritu de libertad”.

Según Vidal, Pablo lo único que hace es “especificar” y concretar este panorama (pp. 119-120) teológico. La misión de Pablo es heredera del “espíritu de libertad (frente a la Ley) y de universalidad del cristianismo helenista de los primeros tiempos” (p. 73).

II.Mis dificultades al respecto son aun admitiendo esta hipótesis:

En este caso el “inventor” de la teología específicamente cristiana no fue Pablo sino la comunidad de Damasco, al alimón con la de Antioquía. Pero ello supone simplemente adelantar la cuestión del “salto teológico”, que a mí me parece evidente, de la insalvable diferencia entre la teología de Jesús y la de sus seguidores judíos de la Diáspora.

S. Vidal no plantea este problema, ni lo resuelve más que con el voluntarismo de suponer, como veremos, que esta teología que rompe cualquier marco teológico judío, procede en el fondo del mismo Jesús. Esta propuesta me parece insostenible por lo que diré luego.

Además, creo que Pablo mismo sería contrario a esta propuesta de Vidal: ¿Cómo se sustenta todo este entramado con la afirmación paulina, de que su evangelio no procede de “carne y sangre”, no es humano, no procede de tradición, sino de una revelación directa a él, del Padre que le revela cómo hay que entender lo que paso con el Hijo (Gálatas 1). Es decir, con otras palabras, su evangelio es en su núcleo -que es lo que aquí se discute- original.

III. ¿Procede en verdad de Jesús la "estructura básica del evangelio paulino"? Así lo afirma Vidal:

El origen del evangelio del cristianismo primitivo (que coincide con el pensamiento de Pablo) “hay que remontarlo a la misión misma de Jesús. Concretamente se debe fijar en el último proyecto de Jesús de implantar el reino mesiánico y el consiguiente reinado de Dios, es decir la época añorada de la salvación, cuando ya contaba con su cercana muerte violenta, y así tuvo que introducirla en su proyecto. El testimonio fundamental sobre este proyecto lo tenemos en la tradición evangélica sobre la Última Cena que Jesús celebró con l os suyos en la víspera de su ejecución en la cruz (Mc 14,22-25)” (pp. 112-113, + p. 123).

Las dificultades que veo son las siguientes:

- La inmensa mayoría de los estudiosos de Jesús no admite que éste hubiera aceptado plenamente que había “subido” a Jerusalén para morir, y menos aún se admite que Jesús hubiera integrado esta muerte en un “tercer proyecto” vital, naturalmente de designio divino, con plena conciencia previa de su trascendencia salvadora en cuanto sacrifico vicario por toda la humanidad y como establewcedor de una alianza nueva.

- Y si lo tuvo, Jesús no supo explicar este “tercer proyecto” suyo a sus discípulos. Nadie de sus seguidores íntimos lo entendió. ¿Cómo pudo provocar su muerte la desbandada de los discípulos más la seria crisis que produjo en ellos? Según los evangelios, se resistían a creer en la resurrección… ¿No estaba integrada ésta, junto con su muerte voluntariamente aceptada, en el “tercer proyecto”? ¿Cómo seguían creyendo en la liberación nacional de Israel, es decir, en un mesianismo de Jesús plenamente tradicional y político (Lucas 24,21: “Nosotros esperábamos que sería él el que iba a librar a Israel; pero, con todas estas cosas, llevamos ya tres días desde que esto pasó.” y Hch 1,6: “Los que estaban reunidos le preguntaron: «Señor, ¿es en este momento cuando vas a restablecer el Reino de Israel?»”)?

- Hay una seria discusión sobre que el relato de la Última Cena, con la interpretación de ésta como institución eucarística sea "tradicional".

Es ésta la opinión común de la Iglesia cristiana, pero tiene serísimas dificultades. Pienso, sin embargo, que es Pablo es el primero que transmite esta “tradición” en 1 Corintios 11, 23-26. Es decir, con otras alabras: Pablo crea es "tradición".

Además, tal “presunta tradición" como tradición no puede probarse por el lenguaje empleado por Pablo en esa carta. El análisis del lenguaje de Pablo-y luego de la terminología empleada por los evangelistas (lo hemos hecho muy detenidamente en el otro blog de “Cristianismo e historia”, con un ana´lsisi de textos casi exhaustivo para lo que es este medio de ciomunicación)- apunta más bien a una interpretación paulina -y no anterior- de le Cena como sacrificio que instaura una nueva alianza y como institución de la Eucaristía es una revelación de Dios a Pablo, como el resto de su Evangelio.

Por anto, el iniciador de esa presunta “tradición” es Pablo. Tal tradición no la conoce:

·ni la comunidad de Jerusalén tal como la pintan los Hechos,

· ni la primera gran descripción de la Eucaristía en la Didaché o “Doctrina de los Doce apóstoles” (del 110 d.C.)

· ni el Evangelio de Juan.

- La continua afirmación de Vidal de que el Evangelio de Pablo recoge “elementos tradicionales anteriores” no es sustentada por pasaje alguno de prueba. “Tradicional y anterior” son en muchos casos simples afirmaciones sin prueba.

Las pruebas vendrían de los textos que nos ha legado el judeocristianismo. Pero estos se reducen a los fragmentos de los evangelios apócrifos judeocristianos (Evangelios de los ebionitas, nazarenos, de los hebreos, de los egipcios; la Doctrina de Elcasai; hechos apócrifos como las Pseudoclementinas y algún resto papiráceo más) y a los capítulos sobre la teología de los “helenistas” en los Hechos, caps. 6,7 y 8.

Y éste el argumento principal: resulta que todos las posible pruebas de esa antigua tradición no vienen de las obras citadas, ¡sino que proceden de las Epístolas genuinas de Pablo! Hay, pues, un raciocinio en círculo, que destacaría así:

"Son elementos 'tradicionales', más antiguos, pero la base textual para probarlo se halla sólo y únicamente en las cartas de Pablo".

No deseo alargarme. Pongo un par de ejemplos:

• ¿Con qué fundamento textual sostiene Vidal que “el origen del contraste paulino entre Adán y el mesías esté en la "tradición" sobre el mesías resucitado como ‘primicia’ de la nueva humanidad mesiánica”? (p. 133).

• ¿Cómo prueba Vidal con textos no paulinos que la teología de la “restauración de Israel”, en la que se enmarca el pensamiento "del Jesús del último proyecto" (así Vidal) y el de Pablo incluía la apertura a todos los gentiles, el universalismo absoluto, del que según el mismo Vidal hace gala ya la comunidad de Damasco y que significa empalmar con el pensamiento “tradicional” de que todos los gentiles están llamados a participar de la “época mesiánica”?

Después de estudiar a fondo los dos capítulos de Ed. Sanders, en Jesús y el judaísmo, Trotta, Madrid, 2004 (caps. 2-3) con análisis de todos los textos básicos de los profetas del exilio y posteriores que apuntalan esta teología de la restauración de Israel, que son:

Is 49,5ss; 56,1-8; 60,10-14; 60, 18-24; Miqueas 4; Bar 4-5; Eclo 36 y 48; 2 Mac 1,27s; 2 Mac 2,18; Salmos de Salomón 11 y 17; Testamento de Moisés 10,17…; Testamento XII Patriarcas apunta al universalismo, pero se discute qué es judío y qué cristiano; más la literatura de Qumrán con innúmeros textos…; por ejemplo y en especial 1QM o “Regla de la guerra de los últimos días”…,

no se ve el “universalismo tradicional” de la época mesiánica por ninguna parte.

IV. En mi opinión lo que subyace a la argumentación de Vidal es el siguiente esquema:

Pablo encuentra las ideas básicas de su evangelio ya en las comunidades de Damasco y Antioquía. No inventa teológicamente nada, sino que “especifica”. Estas comunidades se desgajan en tiempos muy tempranos de la comunidad madre de Jerusalén por diferencias interpretativas, pero han nacido de su seno al fin y al cabo; esta comunidad de Jerusalén empalma con la tradición directa de Jesús, luego por esta cadena de contacto directo o indirecto con Jesús, los “avances teológicos” (universalismo y negación del valor de la Ley; hay una nueva alianza) tanto de Damasco/Antioquía como las “especificaciones” de Pablo empalman bastante directamente con la vida de Jesús, en concreto con el “tercer proyecto” de éste que incluye la aceptación plena de su muerte con significado salvífico. Conclusión: no hay salto teológico verdadero entre Jesús y la teología paulina. Todo se basa en una “cristología implícita”, que ya profesó de modo más o menos velado y obscuro Jesús de Nazaret durante su vida, en concreto en su última fase. Se insiste: no hay tal salto teológico entre Jesús y Pablo (Tomado en síntesis del capítulo dedicado al "evangelio básico paulino").

Sinceramente, este planteamiento no me convence en absoluto y no lo considero ni probado ni probable. El análisis objetivo de los textos legados por el primer cristianismo apunta en otra dirección. Opino que "el salto teológico" entre el Jesús histórico y el pensamiento presuntamente tradicional de Pablo sigue sin explicarse.

Saludos cordiales de Antonio Piñero.
www.antoniopinero.com

En el otro blog, de la revista electrónica “Tendencias21”, el tema de días anteriores es:

“Los reyes magos”.

Saludos de nuevo.

21 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Quoten am 24.01.11 | 17:39

    Also ich vermute das ist eh nur ne Mode

  • Comentario por Lottoma Samstags 24.01.11 | 15:45

    Hat irgendjemand ne Ahnung wie umfassend dies verallgemeinerbar ist?

  • Comentario por uebernachtung guenstig 01.12.10 | 08:21

    Hour Reference,match very people reaction substantial run player academic fairly private suffer alone separate constant bind exactly though authority cause marriage curriculum of prefer usual urban technique unit throw escape beyond shut treat police customer sector send activity stop watch practice hard proportion instead ago prefer century media character answer while bed sign bone seriously human way widely carry death coffee enjoy film fly absolutely stick crowd regulation already picture throughout dog teach line police collection open border earth impact suffer discipline corporate assumption side any see modern means

  • Comentario por στρατηγική ρουλέτ&#9 16.01.10 | 19:47

    Da fragt man sich beim lesen ja schon, ob man nicht irgendwie auf den Kopf gefallen ist.

  • Comentario por sofía 08.01.10 | 13:21

    Yo creo recordar que el profesor Piñero había dicho, en tiempos, que el himno de filipenses lo había recogido Pablo de una tradición más antigua.
    No encuentro el post, así que no puedo estar segura de que lo dijera él, pero esa idea es la que tengo. Si no es así, mis disculpas y mi petición de que aclare en qué se fundamenta para creer que es imposible que poco tiempo después de la muerte de Jesús se pudiera elaborar este himno.

  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 08.01.10 | 11:06

    Darwinito
    No se "alporice".

    Lea en la postal los parrafos que siguen y verá como su pensamiento es una vana ilusión:

    "La continua afirmación de Vidal de que el Evangelio de Pablo recoge “elementos tradicionales anteriores” no es sustentada por pasaje alguno de prueba. “Tradicional y anterior” son en muchos casos simples afirmaciones sin prueba.

    Las pruebas vendrían de los textos que nos ha legado el judeocristianismo. Pero estos se reducen a los fragmentos de los evangelios apócrifos judeocristianos (Evangelios de los ebionitas, nazarenos, de los hebreos, de los egipcios; la Doctrina de Elcasai; hechos apócrifos como las Pseudoclementinas y algún resto papiráceo más) y a los capítulos sobre la teología de los “helenistas” en los Hechos, caps. 6,7 y 8.

    Y éste el argumento principal: resulta que todos las posible pruebas de esa antigua tradición no vienen de las obras citadas, ¡sino que proceden de las Epístolas genuinas de Pabl...

  • Comentario por Darwinito 08.01.10 | 02:05

    Me reafirma en lo que he dicho. Ud simplemente no se ha leído las cartas de Pablo, o no ha entendido absolutamente nada. Sostener que, como dice Ud: -La solución es sencilla. La tradición de la que Saulo "bebe" es la greco-romana, no la judía-, cuando una y otra vez lo que cita Pablo son pasajes del Antiguo Testamento, sin mención alguna a mitos greco-romanos como base de su Teología, denota nula comprensión lectora o burdo interés manipulador.

  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 07.01.10 | 20:52

    ¿Fuente pagana?

    Las bibliotecas del Mediterráneo estaban llenas de textos y ninguno era calificado como pagano. (el término pagano es un anacronismo, en época de Jesús o Saulo no existía aplicado a la religión)

    Ninguna palabra en griego pronunciada por Saulo fue "ex novo". Y menos sus ideas teológicas. Saulo proponía un evangelio que como primera condición debía SER ENTENDIDO.

  • Comentario por Darwinito 07.01.10 | 20:44

    No siendo creyente, sin embargo me sorprende como algunos que sientan cátedra sobre Pablo y Jesús, ni siquiera se han leído los evangelios, ya no digamos las cartas de Pablo. Me quieren decir uds una pasaje, una frase al menos en cualquiera de las cartas genuinas de Pablo que referencia una fuente pagana como base de su teología?, porque lo que yo leo es una continua referenciación e interpretación de pasajes del Antiguo Testamento! y las menciones al paganismo sólo es para condenarlo!. Por favor, menos frivolidades y especulaciones y más citaciones de fuentes.

  • Comentario por pacomio 07.01.10 | 20:41

    Durante muchísimos años, los cardiólogos argumentaban más o menos así: es imposible que una grasa animal -la del pescado azul- favorezca a las arterias; absténgase de tomar bonito. Sólo cuando algunos pioneros rompieron con ese dogma-prejuicio se llegó a poder afirmar y proceder de una forma totalmente distinta: el prejuicio, que tenía buenas razones a su favor, tuvo finalmente que ceder a investigaciones que parecían sin fundamento suficiente. Gracias a Dios...). Un cordial saludo.

  • Comentario por pacomio 07.01.10 | 20:40

    Con el prof.Piñero, así como con no pocos estudiosos de su orientación, tengo siempre la misma sensación: que a su argumentación le acompaña siempre, o casi, un prejuicio que podríamos formular(en el asunto que nos ocupa)más o menos así: es imposible que dos o tres años después de la muerte de Jesús, existiera una interpretación teológica de éste diferente, incluso opuesta, a la de la comunidad de Jerusalen. Luego como es imposible, no la hubo, y cualquier indicio en favor de la hipótesis "maldita" se debe considerar indemostrado e indemostrable. No me convence en absoluto este prejuicio hermeneutico porque creo que vicia seriamente la investigación, la impide avanzar y termina favoreciendo el inmovilismo, apuntalando "dogmas" no siempre fundamentados. (Permítaseme que así, entre paréntesis, ponga un ejemplo -sólo un ejemplo con todas sus limitaciones- de lo que quiero decir, aludiendo al campo de la medicina-nutrición. Durante muchísimos años, los cardiólogos argumentaban más o menos ...

  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 07.01.10 | 20:39

    Esas asambleas (ecclesia) devotas de ese Cristo, y de las que se hace mención Hechos 13.1 como la de Antioquia:
    "En la "ecclesia" que estaba en Antioquía había profetas y maestros: Bernabé, Simón llamado Niger, Lucio de Cirene, Manaén, que se había criado con Herodes el tetrarca, y Saulo."

    y extendidas por todo oriente y occidente en el siglo I d.C. son los llamados "Augusteum".

    Visiten el de Cartagena, maravillosa "ecclesia" "apostólica" "católica" y "romana".

    Cada palabra por lo que vale.

  • Comentario por Darwinito 07.01.10 | 20:36

    La teología paulina, en todo caso, parece venir... del mismo Jesús, sino no se entiende como Pedro se junta con Pablo y come con los gentiles olvidándose de las leyes mosaicas, y como las otras dos restantes columnas, le dan carta libre para que predique entre los gentiles.

    El punto, como no, para algunos siguió siendo la observancia de las leyes, e incluso la adscripción racial al pueblo judío, pero esos no eran ni Pedro ni Santiago ni Juan.

    Entiendo que el Profesor Pinero no quiera ni oir esto, al fin y al cabo eso desmontaría su teoría de Jesús como fariseo fundamentalista en vez de como lo que fué, el fundador del cristianismo, de una religión universal.

  • Comentario por Irving 07.01.10 | 20:21

    Estas comunidades ya habrían desarrollado la creencia en el Cristo, sin identificarlo con Jesús de Nazareth. En este caso, Pablo habría sido el gran ideólogo que facilitó esa identificación, pero de ninguna manera el "inventor" del cristianismo.
    Ello explicaría por qué a tan poco de la muerte de Jesús, la teología cristiana ya estaba tan "avanzada" en puntos medulares, e incluso tan próxima a enfrentar su primera gran controversia interna (la gnóstica).
    Creo que el tema de las comunidades de prosélitos gentiles del judaísmo helenista puede aportar varias respuestas a estas incógnitas.

  • Comentario por Irving 07.01.10 | 20:18

    Hay que tener muy en cuenta lo sugerido por Carlos Sánchez-Montaña respecto a los cultos mesiánicos griegos. Aunque no comparto la totalidad de su postura, creo que tiene razón en señalar que el origen de muchas ideas paulinas está en la cultura helénica, no en la judía.
    Una alternativa que no se ha analizado a fondo para explicar este "salto" en la teología paulina es la posibilidad de que el cristianismo ya existiera.
    Suponer la existencia de un grupo de prosélitos gentiles creyentes en un Krystos afín al Logos, pero no al Mashiaj judío (nacionalista), no es un disparate. Filón ya ofrecía interpretaciones en esa línea, y hay evidencia en el Nuevo Testamento de que grandes comunidades de prosélitos gentiles ya exixtían antes de Pablo (Antioquía y Roma, las mayores).
    No es inverosímil: estaríamos hablando del proselitismo hecho por el judaísmo helenista, de clara inspiración alejandrina, y de tendencias universalistas, a diferencia del judaísmo palestino...

  • Comentario por Irving 07.01.10 | 20:12

    Josemari

    El punto no es si Pablo dijo que se basaba en Jesús. El punto es que pocos años después de la crucifixión, Pablo y las comunidades judeocristianas de Jerusalén mantenían puntos de vista antagónicos sobre muchas cosas, y los biblistas tienen que ofrecer una explicación a ese "salto" ideológico. Suponer que las ideas de Pablo ya estaban en Jesús anula la necesidad de explicar ese salto, pero nos obliga a pensar mal de la Iglesia de Jerusalén, que entonces no le entendió nada a Jesús y por eso siguió atada a las creencias tradicionales del judaísmo. Apelar a la cantidad de veces que una u otra tradición use la palabra Evangelio no aporta ni resuelve nada.

  • Comentario por Irving 07.01.10 | 20:08

    Julio

    Parece que no te has tomado la molestia de leer el análisis sobre la Eucaristía que Piñero hizo en su otro blog, y por eso consideras "gratuita" su afirmación. Ya sabemos que I Corintios, Mateo, Marcos y Lucas recogen esa tradición, pero lo hacen con diferencias sensibles. El meollo del asunto es que Juan la desconoce por completo, y la Didajé evidencia que, hacia el año 110, las comunidades cristianas no paulinas también la desconocían por completo.
    Si no estas de acuerdo con esto, refútalo bien, y no repitas lo que ya se dijo. Y menos aún te bases en un teólogo para resolver un asunto historiográfica. Por mucho que sea Hans Küng no funciona.

  • Comentario por Antonio Horta Fernandes 07.01.10 | 11:48

    Caro e Estimado Professor

    Naturalmente não sendo especialista não consigo aportar provas por mim próprio e como o Prof. Francolino Gonçalves "não acaba" de publicar a sua síntese, nem sequer o consigo por via indirecta. Mas de acordo com Francolino Gonçalves, mas também com Julio Trebolle, ao que sei e também ao que tenho percebido das suas publicações, existe uma linha universalista na religião de Israel, que é mesmo a mais antiga, perfeitamente ilustrada em Amós. Posteriormente a visão exclusivista superou a universalista, mas esta nunca se terá perdido, chegando aos tempos de Jesus. Restará saber se Jesus a encarna ou não?
    Mas à pergunta se os gentios participam ao não no banquete oferecido por Deus a Israel, a resposta só poderia ser, a crer nestes investigadores, obviamente que sim, pois essa era a tradição mais antiga de Israel e de Judá, perfeitamente consonante com o essencial das religiões antigas próximo-orientais e mesoptâmicas.
    As minhas mais cordi...

  • Comentario por Julio 07.01.10 | 11:39

    Totalmente de acuerdo en lo que dice Josemari.
    Personalmente creo que a Piñero se le atragantó la cena/banquete de despedida de Jesús a sus discípulos. La afirmación de que es Pablo quien transmitió la tradición de la última cena en Cor.11,21-26, la considero totalmente gratuita. La tradición de que Jesús celebró un banqwuete con sus discípulos antes de su prendimiento está recogia en cuatro versiones: 1Cor.23-25;Mc.14,22-25; Mt.26,26-29;Lc 22,15-20. Cfr. Hans Küng, Ser Cristiano, pgs. 341-344.

  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 07.01.10 | 11:34

    "Hay, pues un raciocinio en círculo:
    Son elementos “tradicionales”, más antiguos, pero la base textual para probarlo se halla sólo y únicamente en las cartas de Pablo".

    La solución es sencilla. La tradición de la que Saulo "bebe" es la greco-romana, no la judía.

    Cada uno de esos elementos "tradicionales" tiene una "idea" que lo "ilumina" en la tradición greco-romana del imperio.

    Atiendan a los cultos mistéricos: Jano, Cibeles-Attis, Eulesis, Isis. Los vigentes en vida de Claudio-paulus-Saulo y tendrán respuestas.


  • Comentario por Josemari 07.01.10 | 11:21

    Sr. Piñero: no sólo S.vidal afirma que "la estructura bàsica del evangelio Paulino procede de Jesús"; también lo afirma un conocido suyo, el Profesor Pelaez. Dice el Profesor Pelaez: En Pablo, la palabra evengelio se ha convertido en un término crucial.(aparece 52 veces en sus cartas).En las comunidades primitivas la palabra evangelio designó el contenido del mensaje de Jesús; Marcos y Pablo debieron tomar esta palabra de esas comunidades para designar la buena noticia de Jesús y del reino. Pablo lo convirtió en la formulación teológica central de toda su teología. Gálatas, 3,28)

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