Hoy escribe Antonio Piñero
Queridos amigos: por un increible despiste, pero muy típico mío, y como tengo las postales preparadas de antemano, publiqué ayer el número 3 de esta serie dedicada a la "Tendenz" del Evangelio de Marcos, en vez del número 1, la de hoy, que planteaba los prenotandos. Pido disculpas a la enorme paciencia de mis lectores. Intenté arreglarlo pero este numero 1 salió publicado ayer auneur con fecha del día 24 de diciembre, por lo que probablemente muchos lectores no lo leyeron, ya que debió de quedar muy atrás, no en la primera página.
Así que tras este conjunto de disfortunios informáticos, debido sin duda a un error humano, el mío, me permito hoy publicar seguidos los temas I y II
Y ahora quí va lo que había escrito como "introducción" al tema:
Como ya dijimos hace tiempo, después de explicar qué es la “tendencia” en el ámbito del estudio de la historia y del análisis de los textos, poner un largo, argumentativo y razonado ejemplo (Hechos de los apóstoles), tenemos que abordar un tema no menos peliagudo: ¿hay, o no, razones para considerar que el Evangelio de Marcos es también “tendencioso” y sesgado?
Hoy escribe Antonio Piñero
Después de los prenotandos de la postal anterior, publicada ayer mismo, paso directamente a exponer por medio de un ejemplo lo que entiendo por sesgo en Marcos. Se trata de un caso que me parece bastante claro de "tendencia" en su Evangelio. Análogamente a lo que se dice que una imagen vale más que mil palabras, aquí –me parece- que un ejemplo nos introduce mejor en esta cuestión que muchas disquisiciones teóricas.
Pienso que los lectores estarán de acuerdo en que el Evangelio de Marcos se esfuerza por presentar al prefecto Poncio Pilato en una buena luz. Y también al Imperio. Así, después de la entrada en Jerusalén de Jesús, Marcos describe a Jesús en el episodio del pago del tributo al César como un judío, ciertamente astuto e inteligente, que –aunque esté de acuerdo en el fondo de su alma con el hecho de no pagar-, aboga y aconseja doblegarse ante la materialidad del tributo, es decir pagar a secas (Mc 12,13-16).
Sábado, 26 de mayo
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Jose Gallardo Alberni
Religión Digital
Josep Carles Laínez
Angel Moreno
Carmen Guaita
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn