El blog de Antonio Piñero

¿Es tendencioso y sesgado el Evangelio de Marcos? (III) (112-03)

31.12.09 | 06:44. Archivado en Jesús histórico, Biblia/Evangelios
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Hoy escribe Antonio Piñero

Hemos indicado en la postal anterior que el Evangelio de Marcos insiste inverosímilmente en la responsabilidad casi única de los jefes de los judíos, y luego también de las masas del pueblo judío, en el ajusticiamiento de Jesús, exonerando de toda culpa en lo posible a Poncio Pilato.

El Evangelio de Marcos desarrolla también otra idea, o tesis, fuera del relato de la Pasión, que podemos adscribir, al menos hipotéticamente a su “tendencia” marcana, y es la siguiente: presentar a los judíos odiando o criticando desde el primer momento a Jesús, estimando que éste negaba los principios del judaísmo. Marcos va presentando en su escrito diversas escenas que muestran cómo varios grupos religiosamente muy judíos rechazan a Jesús, y cómo éste responde rechazándolos, criticándolos y separándose de ellos.

Esta tesis ha sido desarrollada en profundidad por Samuel G. F. Brandon, en su conocida obra Jesus and the Zealots (“Jesús y los celotas”), Manchester, University Press, de 1967, en el capítulo 5, sobre la finalidad del Evangelio de Marcos. en él defiende que este Evangelio es una "apologia ad christianos romanos", es decir, una defensa dirigida a los elementos paganos convertidos en cristianos en la comunidad de Roma, para proporcionarles -en primer lugar- argumentos para que ellos supieran distinguir bien entre judaísmo y judeocristianismo.

Y, segundo, para que ellos, a su vez, supieran convencer a las autoridades romana, que estaban muy cerca, en la misma capital del Imperio, de que el cristianismo no era un peligro para ese Imperio…, ni Jesús tampoco lo había sido.

Dije ya en la primera nota de esta nueva serie que “hacemos nuestra esta tesis" aunque “somos conscientes de que no puede probarse con absoluta seguridad”. Comentaré, pues, la tesis de Brandon en las postales que sigan, aunque en modo hipotético.

El grupo más importante de los que se enfrentan a Jesús -según Marcos- es el de las autoridades religiosas y el de los expertos, o escribas, doctores de la Ley. Marcos describe a veces –no siempre- a un Jesús que no reconoce plenamente su autoridad y que rechaza su doctrina.

En efecto, ya en el primer capítulo del Evangelio, en la sinagoga de Cafarnaún, cuando Jesús apenas ha tenido tiempo de desarrollar una doctrina propia, y se parece aún mucho a su maestro Juan Bautista, “el pueblo quedaba asombrado de su doctrina porque los enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas” (Mc 1,22).

Inmediatamente después, como ayuda a la contraposición Jesús-escribas, el espíritu inmundo que poseía a un individuo allí presente, se pone a gritar: “Tú eres el santo de Dios”. “Has venido a destruirnos” (1,24). Es claro que la enseñanza de Marcos es: los demonios reconocen la verdadera naturaleza de Jesús desde el primer momento, y no se equivocan. Sin embargo, las autoridades de los judíos no; están ciegas.

El primer choque directo entre Jesús y los escribas ocurre también en Cafarnaún (cap. 2 del Evangelio) cuando cura a un paralítico. Los escribas acusan a Jesús de “blasfemia” por decir que él es un mero mediador gracias al cual Dios perdona los pecados al paralítico (2,7). Ahora bien, para el que conozca un poco el judaísmo del momento, esos escribas sabían perfectamente que Jesús al decir “Tus pecados te son perdonados” se refiere indirectamente a Dios como autor del perdón, y que Jesús utilizaba lo que hoy se llama la “pasiva divina” (no se nombra directamente a Dios, pero se sobreentiende). Por tanto la acusación sólo se entiende desde fuera.

Esta acusación de blasfemia que Marcos presenta como de mala fe, se produce cuando Jesús acaba de curar a un leproso (1,44) por su simple palabra, aunque tocándolo con la mano. Inmediatamente después, Jesús reenvía al curado a las autoridades religiosas, en observancia de la Ley:

“Muéstrate al sacerdote y haz por tu purificación la ofrenda que prescribió Moisés para que les sirva de testimonio»”.

¿Presenta Marcos a Jesús quebrantó la Ley al curar al leproso?. El texto no lo indica ni mucho menos. todo lo contrario. Pero a tenor de las palabras puestas por Marcos como comentario a un dicho de Jesús ("Así declaraba puros Jesústodos los alimentos", Mc 7,19), no sería de extrañar que presentara al Maestro toando al leproso sin importarle demasidado las leyes de la pureza cultual.

Ahora bien, Marcos, como buen judío, sabía que a la verdad Jesús sólo incurría en mera impureza cultual al tocar a ese enfermo. Pero la impureza no era pecado alguno (más impureza era tocar a un cadáver, por ejemplo, el cadáver de un padre o madre, y sin embargo, la Ley prescribía todos esos cuidados), sino sólo un impedimento para entrar ese día en el Templo. El paso del día y un baño ritual eliminaba tal impureza.

Tras este inciso volvamos a la acusación de “blasfemia”. Ésta se debía, según Marcos, a la mala fe por parte de esos judíos prominentes, los doctores de la Ley:

“Pero, al instante, conociendo Jesús en su espíritu lo que ellos (los escribas que pensaban que Jesús era un blasfemo) pensaban en su interior, les dice: «¿Por qué pensáis así en vuestros corazones?” (Mc 2,8).

Seguiremos.
Saludos cordiales de Antonio Piñero.
www.antoniopinero.com
…………..

En el otro blog, “Cristianismo e historia” de la revista “Tendencias21” el tema es el siguiente:

“¿Instituyó Jesús la eucaristía? (III)”

Saludos de nuevo.

13 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por sofía 10.01.10 | 14:29

    Muy agudo, Procestoc, pero aunque reconozco que la tendencia al punto medio no es un criterio de la verdad, en este caso también funciona.
    Entre la existencia o no existencia no hay estados intermedios. Es sí o no.
    Entre los del sí, que son aplastante mayoría, no cuestionan su existencia sino su naturaleza, según sus ideas sobre Dios, la materia etc y se colocan en distintos extremos:
    -desde un extremo sólo se ve la naturaleza divina
    -desde el otro sólo se percibe la humana
    -desde el centro (el punto medio) se contemplan las dos naturalezas.
    Sin entrar en discusiones teológicas, sino como ilustración de otra manera de verlo desde la consideración de la tendencia de la virtud a situarse en el punto medio. :)

  • Comentario por procestoc 08.01.10 | 01:01

    Usemos pues el razonamiento del punto medio.

    Los más radicales estudiosos de la figura de Jesús opinan que este no existió. Justo en el extremo opuesto se hayan los que afirman rotundamente que es un personaje real.Un punto medio entre existir y no existir es lo que propugnaban los docetistas, cuya doctrina intermedia sería así la correcta. Si le añadimos como plus otro razonamiento erróneo habitual, el de su cercanía temporal al personaje (bastante anterior al evangelio de Juan) tenemos la solución al enigma.

    ¡Casi 2000 años dándole vueltas y ya estaba resuelto!.

    Un saludo.

  • Comentario por sofía 07.01.10 | 19:39

    Yo creo que sí tiene base. Si acaso le falta altura y profundidad, pero vale para unos primeros auxilios.
    La virtud tiende a estar en el punto medio. La verdad también. Aunque desde luego, nos movemos en el mundo de las probabilidades no de las certezas.

  • Comentario por procestoc 06.01.10 | 01:20

    Un razonamiento elegante, pero sin base.

  • Comentario por sofía 05.01.10 | 03:51

    Las herejías se salen por los extremos opuestos de lo que es ese denominador común, anulándose mutuamente.

  • Comentario por procestoc 05.01.10 | 01:02

    Sofía.

    Es lógico que en los evangelios haya un denominador común, puesto que no son independientes. Eso le resta mucho valor al denominador común.
    Dado el número de herejías en los primeros dos siglos de existencia del cristianismo habría que cuestionarse ese denominador común.

    Un saludo.

  • Comentario por sofía 04.01.10 | 12:58

    Procestoc,
    Estoy de acuerdo en que la persona real no se puede aprehender por completo ni con una autobiografía. Pero menos desde la especulación a partir de una premisa previa que damos por cierta sin serlo, como en el ejemplo que he puesto antes citando al profesor Piñero.
    Con todos los matices y todas las correcciones que se quiera hacer, en los distintos evangelios canónicos hay un común denominador que nos da una imagen de un judío original que toma de cada escuela lo que le parece coherente con su forma de ver a Dios y el proyecto de Dios, que relativiza la impureza legal, que denuncia las normas y los rituales vacíos de contenido que no respondan al verdadero espíritu de la Ley, que predica valores que no por ser judíos dejan de ser valores universales, valores contraculturales en un sentido universal de la palabra "cultura", en el sentido de que cuestionan los que se consideran valores en cualquier stablishment y reivindica a los marginados por el sistema.

  • Comentario por procestoc 03.01.10 | 15:06

    Sofía:
    "Está claro en los evangelios el tipo de judío que era."
    No, lo que está claro es el tipo de judío que cada evangelista quería que fuese.
    Si Jesús hubiese escrito una autobiografía estaría un poco más claro, aunque aún así, habría que cogerlo con pinzas.
    Después de más de 4000 años de panegíricos creo que algo tenemos que haber aprendido.
    Saludos.

  • Comentario por libertad 02.01.10 | 02:24

    Jesús apenas ha tenido tiempo de desarrollar una doctrina propia, y se parece aún mucho a su maestro Juan Bautista, “el pueblo quedaba asombrado de su doctrina porque los enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas” (Mc 1,22)."
    No hay ninguna razón para atribuir a Jesús una doctrina clónica de la del bautista, pues lo único que sabemos de su relación es que durante algún tiempo pudo ser su discípulo puesto que se bautizó. Podía tener muchas diferencias desde el principio o que estas surgieran luego, cuando aún estaba con él, o en su periodo de reflexión. Y además fuera su doctrina la que fuera, podría dar lugar a estos comentarios por parte de la gente, por su carisma y su forma de presentarla.

  • Comentario por libertad 02.01.10 | 02:22

    Sofía no puede acceder a este blog desde su ordenador, ni siquiera para leer, mientras que no se solucionen unos misteriosos problemas técnicos.
    Me ha pedido copia del post y me transmite este comentario:
    La impureza legal no es pecado, pero es importante en la religión judía.
    Sin embargo Jesús relativiza esas normas constantemente. Eso no quiere decir que desprecie lo que puede haber de sentido en algunas de ellas. Por esa relativización fue criticado por gran parte de sus contemporáneos. Si eso no le hace menos judío, estupendo. Pero que no se pretenda razonar al contrario diciendo que no las relativizaba porque era muy judío. Está claro en los evangelios el tipo de judío que era.
    Lo que pasa es que existe un tipo de razonamiento que niega todo lo que en el evangelio no cuadre con el prototipo de judío que uno ha elegido previamente para Jesús.
    Como ejemplo este párrafo:
    "en la sinagoga de Cafarnaún, cuando Jesús apenas ha tenido tiempo de desarrol...

  • Comentario por Darwinito 01.01.10 | 17:45

    Puede ser que Marcos utilice el término "judios" como una sinécdoque. Un recurso utilizado frecuentemente por Flavio Josefo en Antiguedades y Guerra de los Judios -repárese en el título-, por la simple razón de que el lector destinario era romano.

    No veo tanta implicación política como recurso literario. Al fin y al cabo, Marcos deja claro que tanto Jesús como sus discípulos eran judíos, y Jesús encima descendiente de un gran Rey judío!

  • Comentario por Julio 31.12.09 | 11:50

    Tengo que empezar confesando que el de Marcos es mi evangelio preferido. Desde que S.Agustín intentó infravalorarlo diciendo que era un simple resumen de Mateo, no han parado de denostarle. ¿Será porque Marcos presenta el conflicto histórico de Jesús con los poderes fácticos,políticos y religiosos de su tiempo? De todos es conocida la vinculación de la Iglesia con dischos poderes, desde que Emperdado teodosio hizo de cristianismo religión de los pobres, la religión del Imperio, es decir la religión de los poderosos.
    Lo de presentar a los judíos odiando a Jesús, no encaja con el evangelio de Marcos.

  • Comentario por Xabier 31.12.09 | 08:35

    Este texto me sugiere alguna pregunta y algunos comentarios. Sin desmerecer el resto de la postal, me ha gustado mucho la aclaración de que curar a un leproso no viola la ley, en contra de lo que dicen algunos.

    El papel de las masas judías sería matizable porque, según Marcos, actúan incitadas por los sacerdotes (Mc. 15:11). Y echo de menos una alusión a los herodianos como enemigos de Jesús, a los que Marcos concede mucha más importancia que el resto de los evangelistas.

    Por último, quería preguntar si usted comparte la opinión o discrepa de los autores que consideran que el exorcismo de una "legión" de demonios es una alegoría sobre la ocupación romana.

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