El blog de Antonio Piñero

Pablo ligado a la comunidad de Jerusalén. La figura sesgada de Pablo en los Hechos de los apóstoles (XII) (109-53)

19.12.09 | 01:48. Archivado en Pablo de Tarso
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Hoy escribe Antonio Piñero

El tema “Pablo ligado estrechamente con la iglesia madre de Jerusalén” está muy relacionado con la idea general, ya mencionada, del autor de los Hechos de los apóstoles de Pablo como garante de la tradición cristiana. Para Lucas esta comunidad, poblada de gentes que estuvieron en contacto directo con Jesús, es la garantía entre el cristianismo y el “Señor”. Como sabemos, este motivo de los “Doce, la tradición y la unidad” está muy presente en la mente y concepción del autor de Hechos. Pero no concuerda en absoluto con lo que hasta ahora hemos observado en Pablo a partir de sus cartas.

Así, hemos indicado ya que la persecución primera de Pablo al grupo cristiano está localizado por Lucas en Jerusalén (Hch 8,1.3; 9,1-2, etc., donde Pablo se ha formado como “rabino”:

“Mientras Esteban era enterrado piadosamente por los fieles, “ En el entretanto Saulo hacía estragos en la Iglesia [se sobreentiende de Jerusalén]; entraba por las casas, se llevaba por la fuerza hombres y mujeres, y los metía en la cárcel” (Hch 8,3)

“Entretanto Saulo, respirando todavía amenazas y muertes contra los discípulos del Señor, se presentó al Sumo Sacerdote, 2 y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, para que si encontraba algunos seguidores del Camino, hombres o mujeres, los pudiera llevar atados a Jerusalén” (Hch 9,1-2).

He repetido varias veces que esto me parece incompatible con Gál 1,22-23 “22 pero personalmente no me conocían las Iglesias de Judea que están en Cristo. 23 Solamente habían oído decir: «El que antes nos perseguía ahora anuncia la buena nueva de la fe que entonces quería destruir”), y las misma veces se ha repetido que ambas cosas son conciliables. Ya Martin Hengel –en su obra, aquí comentada el Pablo precristiano- decía él llevaba muchísimos años de profesor en Tubinga y que allí, por la calle nadie lo conocía. Y un muy amable comentarista ha afirmado que él vive en una ciudad de unos 10.000 habitantes y a pesar de su presencia pública en los medios locales de difusión, hay mucha gente que no lo conoce.

Creo que el caso es radicalmente distinto: la comunidad de Jerusalén a la que se refiere Pablo constaba de unos pocos –muy pocos- cientos de personas(las cifras de los Hechos son propagandísticas y muy superiores, inverosímiles, y no concuerdan con la historia posterior del desarrollo cristiano; por ejemplo: después del primer discurso de Pedro y sólo por oírle se convirtieron 3.000: Hch 2,41), muy unidas entre sí; por hipótesis atemorizadas por la persecución, etc. Es por tanto el ambiente muy distinto al de los dos ejemplos puestos más arriba. Me parece inverosímil que no conocieran al perseguidor… ¡que había estudiado allí, en Jerusalén, años…, en la mejor academia “rabínica”.

• También hemos mencionado ya la mal denominada “conversión” de Pablo, que el autor de Hechos localiza en el camino desde Jerusalén a Damasco. Comenta S. Vidal:

“Con toda probabilidad, la tradición original localizaba la aparición (directamente en el interior de la ciudad de) Damasco, donde Pablo habitaba (por tanto no en Jerusalén) y donde como miembro destacado de la sinagoga local, perseguía a la comunidad cristiana de la ciudad.

Pero el autor de los Hechos, en congruencia con su localización de Pablo en Jerusalén, escenifica la aparición en un viaje del Apóstol desde la capital a Damasco para perseguir a la comunidad cristiana de esta última ciudad con la autorización del sumo sacerdote” (p. 25)

Dijimos que esta última noticia es también muy inverosímil dadas las relaciones de los auténticos fariseos con el sumo sacerdote en Jerusalén en aquellos días. Y hemos mencionado la posición de H. Maccoby, quien deduce que si la noticia de Hechos es cierta, Pablo no pudo ser un fariseo, sino un afín a los saduceos y quizá relacionado con la guardia o policía del Templo, controlada y dirigida por el sumo sacerdote.

El siguiente pasaje de Gálatas sirve para argüir que Pablo vivía en Damasco y no en Jerusalén (Gál 1,15-18):

“15 Mas, cuando Aquel que me separó desde el seno de mi madre y me llamó por su gracia, tuvo a bien 16 revelar en mí a su Hijo, para que le anunciase entre los gentiles, al punto, sin pedir consejo ni a la carne ni a la sangre, 17 sin subir a Jerusalén donde los apóstoles anteriores a mí, me fui a Arabia, de donde nuevamente volví a Damasco. 18 Luego, de allí a tres años, subí a Jerusalén para conocer a Cefas y permanecí quince días en su compañía.”

Obsérvese la secuencia de la frase del v. 17: Pablo se convierte, no sube a Jerusalén, va a predicar o a meditar a Arabia y luego vuelve a Damasco.

Por tanto, Pablo estaba en Damasco y no en Jerusalén cuando se convierte.

Seguiremos.
Saludos cordiales de Antonio Piñero.
www.antoniopinero.com

…………..

Hoy, en el otro blog, “Cristianismo e Historia”, de la revista electrónica “Tendencias21” el tema de hoy es:

“La Didaché y el Evangelio de Juan omiten cualquier alusión a la eucaristía”De nuevo saludos.

14 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por sofia 22.12.09 | 18:15

    Xabier,
    Gracias por las puntualizaciones. He estado un poco desconectada, pero sí leí tu respuesta.
    Asun, soy yo. Sofía es un nick. Me equivoqué y pulsé la a en vez de la s, así que salió asun.

  • Comentario por Xabier 22.12.09 | 09:15

    No sé si Sofía seguirá leyendo los comentarios, pero quería hacer dos comentarios.

    1. En uno de mis últimos mensajes he cometido un error que es simplemente tipográfico: Pablo bajó a Jerusalén hacia el 38-39, no el 36.

    2. Rectifico un error. Pablo sí dice cuando recibió la llamada para ir a los gentiles: en el momento de su "conversión" o "vocación", como cada uno quiera llamarlo, pues dice que fue a Arabia al momento de recibir esa misión (Gal. 1.15 y ss)

    Sobre lo que dice Asun, creo que es posible, pero sumamente improbable.

  • Comentario por asun 19.12.09 | 22:21

    Xabier, es razonable lo que dices. Pero también es posible que hubiera estado "persiguiendo" cristianos desde que supo de ellos, en Damasco (sin llegar a tanto como agresiones físicas) que fuera a Jerusalén unos días y participara en linchamientos, como uno más, no como dirigente de la persecución, de modo que no tenían por qué conocerle aún.
    Y volviera a Damasco con la intención de aplicar los mismos métodos radicales que se llevaban en Jerusalén.
    También pudo suceder eso.
    No creo que en un linchamiento se pudieran quedar con las caras de los participantes ni que se presentaran unos a otros para saber quién era quién. Así que no tenían por qué conocerle.
    Por supuesto a Lucas le gusta Jerusalén como símbolo, pero eso no quiere decir que no pudiera ocurrir lo que dice.

  • Comentario por Xabier 19.12.09 | 19:54

    Sofía:

    Si Pablo hubiese estado presente en el linchamiento de Esteban (hacia el año 34), es muy improbable que en su visita a Jerusalén para conocer a Pedro (hacia el 36 aprox.) no fuese conocido por las iglesias de Judea.

    Además, ten en cuenta la fascinación que Lucas siente por Jerusalén. Su primer libro empieza y acaba en el Templo, etc. Que Pablo empezase a perseguir cristianos en Jerusalén tiene toda la pinta de ser simbólico.

    Lo que sí creo posible (no digo que fuese así, sólo que lo creo posible), aunque abierto a cambiar de opinión, es que Pablo estuviese en Jerusalén hacia, por ejemplo, el año 32, que persiguiese a cristianos en Damasco hacia el año 35 y que al ir a Jerusalén a conocer a Pedro no fuese conocido personalmente sino sólo de oídas.

  • Comentario por sofía 19.12.09 | 19:07

    Gracias, Xabier, pues eso digo, que no está claro. Tengo la impresión de que Lucas va recogiendo historias que se cuentan, que como suele ocurrir tienen toda clase de variantes, que pueden tener distintas explicaciones.
    Pero no entiendo por qué no podía estar Pablo en Jerusalén en la persecución de Esteban. No es que me importe, pero no me parece que sea nada imposible. Parece ser que los judíos acudían a Jerusalén con relativa frecuencia por diversos motivos, no tiene nada de raro que estuviera allí. Y si estaba pudo participar en esta persecución.
    Nada impide que sea verdad.

  • Comentario por Xabier 19.12.09 | 16:55

    En lo que sí estoy de acuerdo al 100% con el profesor Piñero es en que Pablo no persiguió jamás a cristianos en Jerusalén.

    Sobre la conexión de Pablo con Jerusalén, es evidente que Lucas idealiza, pero también que Pablo no rompió del todo con ella. Ahí está su famosa colecta.

    En cuanto a Sofía, creo que Pablo no precisa el momento de su llamada a dirigirse a los gentiles y, en Hechos, los datos que se dan son totalmente contradictorios y no hay por dónde agarrarlos. Por ejemplo, en la defensa que Lucas pone en boca de Pablo en el tumulto de Jerusalén, se dice que recibió la llamada estando en éxtasis en el Templo, mientras que en la defensa ante Festo y Agripa dice que fue en el acto de su "conversión"

  • Comentario por Xabier 19.12.09 | 16:51

    En primer lugar, agradezco las amables palabras que dirige hacia mí sin nombrarme el profesor Piñero. En realidad, trabajo en una ciudad, no de 10000 habitantes, sino de unos 10.000 habitantes MÁS de los que tenía, al parecer, Jerusalén en el siglo I.

    Sobre si Pablo estudió o no en Jerusalén, mi postura es de escepticismo y con mis comentarios pretendo ejercer de "abogado del diablo" sin pronunciarme categóricamente en un sentido u otro.

    Pero, no me parece imposible que Pablo estudiase en Jerusalén (aunque si resulta que los estudiantes de la ley eran pocos y famosos cambiaría de opinión). Por ejemplo, yo me licencié en Derecho en San Sebastián y, 5 años después de licenciarme, fui a la Facultad en la que estudié a defender una Tesis Doctoral y no era conocido por ningún doctorando, sólo por un par de profesores.

  • Comentario por Josemari 19.12.09 | 13:46

    Confieso que esta entrega de hoy más parece una de esas tetulias de sociedad al estilo Belén Esteban, llenas de dimes y diretes sobre las idas y venidas de personajillos de tres al cuarto. Lo único cierto es que Pablo, el fariseo piadoso, se convirtió de perseguidor de cristianos en predicador del mensaje de Jesús, Y ésto no se lo perdonaron los judíos de entonces ni sus epígonos de hoy. Seguramente porque lo que predicaba el carpintyero de Nazart no era del agrado de los piadosos judíos.

  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 19.12.09 | 13:04

    "εθνεσιν" en griego significa NACIONES, no "gentiles".

    Saulo marcha a ¿Arabia? tras recibir la "llamada".

    Saulo a donde marchó fue a ROMA, a recibir el "evangelio" de la "Nueva Alianza" de su señor Claudius-Paulus.

    Un poco de verisimilitud histórica, Saulo maneja asuntos de política religiosa desde el principio de su actividad.

    Si las claves son utilizadas desde la propia religión de cada uno la ciencia "histórica" se hace polvo entre las manos.

    En su destino a Arabia no existen testigos, hablar de ese viaje es justificar nada. Por otro lado Arabia es una facil manipulación del destino verdadero.

    Saulo en Arabia es "increible".

  • Comentario por sofía 19.12.09 | 12:05

    Quiero decir, no que conociera a los seguidores, a las personas concretas, sino que conocía sus ideas, y por eso las perseguía. Hasta que se convirtió en seguidor de lo que antes era perseguidor.
    La llamada de Jesús (Saulo, por qué me persigues?), según él, produjo su conversión a Jesucristo. La llamada a predicar a los gentiles parece ser que se produjo más tarde. ¿Ananías? ¿Jerusalén? No se especifica el momento exacto. Pero es una vocación específica tras su conversión.

  • Comentario por sofía 19.12.09 | 11:43

    Lucas dice que Pablo estaba en el camino de Jerusalén a Damasco, cerca de Damasco, cuando se convierte.
    No resulta nada raro que no subiera a Jerusalén, al menos de momento.
    Pero a los seguidores de Jesús ya los conocía, pues si no resulta inexplicable que los estuviera persiguiendo.
    La negación de que Pablo estuviera en Jerusalén cuando empezaron a perseguir a los helenistas y su acuerdo con el martirio de Esteban, es gratuita. Nada impide que estuviera allí, y Pablo no dice nada que pueda hacernos pensar que no pudo estar allí.
    Lo único que parece contradecirse es que Lucas, después de un tiempo indeterminado en Damasco, y de una huida forzosa, sitúa a Pablo en Jerusalén, sin citar la estancia en Arabia, mientras que Pablo especifica que estuvo tres años antes en Arabia, y que sòlo pasó con Pedro quince días.
    Lucas no especifica el tiempo que transcurre entre unas cosas y otras.

  • Comentario por sofía 19.12.09 | 11:18

    Me parece un poco contradictorio que diga ahora "la mal llamada conversión"
    Resulta que admite que "Él era ciertamente un judío observante, perseguidor encarnizado de los judeocristianos, y en muy poco tiempo se convirtió en ardoroso propagandista de la fe en Jesús."
    Y afirma que realmente se dio esa conversión.
    Pero como SOSPECHA que a Pablo no le gustaría, pues es mal llamada conversión.
    También dijo en otra ocasión que el himno de filipenses lo había recogido Pablo de la tradición (de los cristianos a los que perseguía anteriormente) Ahora va a resultar que es paulino, creación de Pablo mientras estaba en el desierto antes de ver a Pedro.


  • Comentario por sofía 19.12.09 | 11:13

    Dijo hace dos días el profesor Piñero:
    "Vayamos ahora a nuestro tema prinicpal, la “conversión” de Pablo. Mi tesis es: si entendemos por “conversión” lo que un hablante griego de la época del Apóstol, a saber, metánoia, sustantivo de metá-noéo, “cambiar de mente”, no cabe duda de que desde este punto de vista puede denominarse modernamente “conversión” al cambio de punto de vista teológico de Saulo/Pablo sobre Jesús, cuando se hizo creyente fervoroso en él.
    El único problema es que Pablo no utiliza para sí mismo este vocablo y, sospecho, que no le gustaría en absoluto. Habla de este cambio en Gálatas 1,15-16. Él era ciertamente un judío observante, perseguidor encarnizado de los judeocristianos, y en muy poco tiempo se convirtió en ardoroso propagandista de la fe en Jesús."

  • Comentario por Pedro 19.12.09 | 09:38

    Antonio:
    Uno de los elementos de transposición de realatos es el desajuste histórico geográfico. Ese sesgo es primero. Pero además, si el concilio de Jerusalén no tiene datos históricos, el intento de ligar a Pablo al Concilio de Jerusalén, es otro sesgo que sólo puede haberse realizado en una reescritura del siglo IV.
    En ese siglo Constantius II (AD 337-361) acuña una moneda con un hombre caído y vencido con la inscripción en el reverso "DN CONSTANTIVS PF AVG.
    http://esty.ancients.info/numis/molds.html
    En la iconografía posterior se le asocia caído del caballo.¿Cómo ocurrió?
    Basta con escribir en Google: "horseman fallen".

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