Hoy escribe Antonio Piñero
El último punto, amplio, que debemos abordar en esta serie sobre Lucas como autor “tendencioso”, que se muestra de maravilla en los Hechos, es el aspecto, insólito, de Pablo como garante e impulsador de la tradición y unidad de la Iglesia, él precisamente que preconizaba (en Gálatas), que su “evangelio” era diferente y único, y que “fuera anatema” -es decir, que Dios lo maldiga y destruya- quien predicara “otro evangelio” (Gál 1,8).
Comenta Senén Vidal (que, recordarán, es aquí nuestro portavoz):
Un rasgo fundamental para el interés apologético intracristiano de Hechos es su presentación de Pablo como una figura garante de la tradición y la unidad del movimiento cristiano de los orígenes, frente a la amenaza de tergiversación de la tradición y división de la comunidad cristiana del tiempo en el que se escribe esta obra.
El testimonio más explícito e importante de ese interés es el discurso de despedida que el autor de Hechos pone en boca de Pablo al despedirse en Mileto de los ‘presbíteros’ de la comunidad de Éfeso (reunidos en aquella ciudad por orden de Pablo), dándole recomendaciones para el tiempo después de su muerte (‘partida’), que conforme al género de ‘discurso de despedida’ es precisamente el tiempo actual en el que escribe el autor de Hechos (20,27-38). Los aspectos de ese rasgo de la imagen de Pablo (garante de tradición e unidad) son muy numerosos (p. 24).
Sábado, 26 de mayo
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Jose Gallardo Alberni
Religión Digital
Josep Carles Laínez
Angel Moreno
Carmen Guaita
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn