Hoy escribe Antonio Piñero
Dentro del ámbito de las visiones y trances extáticos propios de la “figura religiosa venerable de época helenística” notan los estudiosos alguna diferencia notable entre el Pablo de los Hechos y el de las cartas auténticas. Veamos este extremo para concluir este apartado.
Según el autor de los Hechos, Pablo es un personaje especialmente guiado por la divinidad. Por este motivo, Lucas narra tres veces la visión de su llamada (erróneamente) “conversión”; Pablo la define como “vocación” o llamada de Dios para una misión: Hch 9,1-19; 22,3-21; 26,9-18). El autor de los Hechos es un tanto despistado –o sigue servilmente fuentes semejantes, pero con tonalidades diversas-, porque se contradice.
En efecto, según Hch 9,1-9, rodea a Pablo en el camino de Damasco una luz del cielo (lo de la caída del caballo es un invento posterior, ausente de Hch) y
“Los hombres que iban con él se habían detenido mudos de espanto; oían la voz, pero no veían a nadie” (9,7).
Por el contrario en Hch 22, 3-21 es al revés:
“Los que estaban vieron la luz, pero no oyeron la voz del que me hablaba” (22,9).
Además de este episodio, Hechos narra:
• Una visión de Jesús que se aparece a Pablo en el templo de Jerusalén (22,17-21): “Habiendo vuelto a Jerusalén y estando en oración en el Templo, caí en éxtasis; y le vi a él que me decía: “Date prisa y marcha inmediatamente de Jerusalén, pues no recibirán tu testimonio acerca de mí.””
• Un visión nocturna de un macedonio anónimo que le suplica que estaba de pie suplicándole: «Pasa a Macedonia y ayúdanos.» (16,9)
• Otra visión de Jesús, nocturna, en Corinto: (18,9-10): “El Señor dijo a Pablo durante la noche en una visión: «No tengas miedo, sigue hablando y no calles”.
• Repetidas veces alude el autor de Hch a la guía, indicaciones o impedimentos con los que el Espíritu [¿manifestado por revelaciones o por medio de profetas cristianos?] va conduciendo el camino misionero de Pablo. Por ejemplo, 13,2:
“Mientras estaban celebrando el culto del Señor y ayunando, dijo el Espíritu Santo: 'Separadme ya a Bernabé y a Saulo para la obra a la que los he llamado'”,
20,22, y especialmente 16,6-7:
“Atravesaron Frigia y la región de Galacia, pues el Espíritu Santo les había impedido predicar la Palabra en Asia. Estando ya cerca de Misia, intentaron dirigirse a Bitinia, pero no se lo consintió el Espíritu de Jesús”.
Este tipo de visiones parece de un tipo distinto a las revelaciones de doctrina a las que alude Gálatas 1,11-12:
“El Evangelio anunciado por mí, no es de orden humano, pues yo no lo recibí ni aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo”,
o bien al tipo de 2 Cor 1-4:
“Que hay que gloriarse? - aunque no trae ninguna utilidad -; pues vendré a las visiones y revelaciones del Señor. 2 Sé de un hombre en Cristo, el cual hace catorce años - si en el cuerpo o fuera del cuerpo no lo sé, Dios lo sabe - fue arrebatado hasta el tercer cielo. 3 Y sé que este hombre - en el cuerpo o fuera del cuerpo del cuerpo no lo sé, Dios lo sabe - 4 fue arrebatado al paraíso y oyó palabras inefables que el hombre no puede pronunciar”.
Como señala S. Vidal respecto a esta guía del Espíritu propugnada por el autor de los Hechos:
“Da la impresión de tratarse también en estos casos de la aplicación a Pablo de un rasgo típico [la guía constante por la divinidad] de la figura carismática santa, ya que la valoración del Pablo histórico sobre este tipo de visiones no parece coincidir la autor de los Hechos” (p. 24).
Por último, es posible también que el deseo de Lucas de mostrar que el evangelio y la religión cristiana no sólo son inofensivas para la Imperio, sino que colman también los deseos de la religiosidad pagana, haga decir a Pablo en Hch 17,22-31 (discurso de Pablo ante los filósofos de Atenas) que el evangelio cristiano es el cumplimiento incluso de la religiosidad gentil:
Pablo, de pie en medio del Areópago, dijo: «Atenienses, veo que vosotros sois, por todos los conceptos, los más respetuosos de la divinidad. 23 Pues al pasar y contemplar vuestros monumentos sagrados, he encontrado también un altar en el que estaba grabada esta inscripción: «Al Dios desconocido.» Pues bien, lo que adoráis sin conocer, eso os vengo yo a anunciar (Hch 17,22-23)
Sin embargo, esta idea no parece cuadrar con la dura opinión que tenía el Pablo histórico de los paganos, de su religiosidad y de su comportamiento. Como muestra, véase Romanos 1,18-32:
18 En efecto, la cólera de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que aprisionan la verdad en la injusticia; 19 pues lo que de Dios se puede conocer, está en ellos manifiesto: Dios se lo manifestó. 20 Porque lo invisible de Dios, desde la creación del mundo, se deja ver a la inteligencia a través de sus obras: su poder eterno y su divinidad, de forma que son inexcusables; 21 porque, habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, antes bien se ofuscaron en sus razonamientos y su insensato corazón se entenebreció: 22 jactándose de sabios se volvieron estúpidos, 23 y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una representación en forma de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos, de reptiles.
24 Por eso Dios los entregó a las apetencias de su corazón hasta una impureza tal que deshonraron entre sí sus cuerpos; 25 a ellos que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y adoraron y sirvieron a la criatura en vez del Creador, que es bendito por los siglos. Amén. 26 Por eso los entregó Dios a pasiones infames; pues sus mujeres invirtieron las relaciones naturales por otras contra la naturaleza; 27 igualmente los hombres, abandonando el uso natural de la mujer, se abrasaron en deseos los unos por los otros, cometiendo la infamia de hombre con hombre, recibiendo en sí mismos el pago merecido de su extravío.
28 Y como no tuvieron a bien guardar el verdadero conocimiento de Dios, los entregó Dios a su mente insensata, para que hicieran lo que no conviene: 29 llenos de toda injusticia, perversidad, codicia, maldad, henchidos de envidia, de homicidio, de contienda, de engaño, de malignidad, chismosos, 30 detractores, enemigos de Dios, ultrajadores, altaneros, fanfarrones, ingeniosos para el mal, rebeldes a sus padres, 31 insensatos, desleales, desamorados, despiadados, 32 los cuales, aunque conocedores del veredicto de Dios que declara dignos de muerte a los que tales cosas practican, no solamente las practican, sino que aprueban a los que las cometen.
Seguiremos.
Saludos cordiales de Antonio Piñero.
www.antoniopinero.com
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Hoy, en el otro blog, “Cristianismo e Historia”, de la revista electrónica “Tendencias21” el tema de hoy es:
“Recibió Pablo de Jesús directamente la institución de la Eucaristía”
De nuevo saludos.
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Nuestro amigo Ariel Álvarez Valdés envía la siguiente precisión:
Estimado Antonio:
Esta sección que está presentando sobre Pablo me resulta muy interesante y novedosa, en la línea de la New Perspective americana.
Con respecto a su blog de hoy, no estoy muy de acuerdo en que "el autor de los Hechos sea un tanto despistado", ni que "siga servilmente fuentes semejantes, pero con tonalidades diversas, porque se contradice".
Creo más bien que el autor deliberadamente ha ido modificando los detalles de los tres relatos, aumentando la intensidad de algunos datos (como la luz, la hora, los destinatarios) y disminuyendo otros (como la participación de los compañeros de Pablo), a fin de resaltar y centralizar cada vez más al apóstol, a medida que dejaba afuera a sus compañeros.
Me permito enviarle un esquema que elaboré de los mismos, como ejemplo.
Persecución:
·Los conducía a la cárcel (8,3)
· Los perseguía a muerte (22,4)
· Además de conducirlos a la cárcel, y perseguirlos a muerte, los torturaba para que renunciaran a su fe (26,10-11)
La Luz:
· Una luz (3)
· Una "gran" luz (6)
· Una luz "más luminosa que el sol" (13)
La hora:
· (No dice)
· "Cerca" del mediodía
· En "pleno" mediodía
A quién envolvió:
· A Pablo (3)
· A Pablo (6)
· A Pablo y a todos sus compañeros (13)
Los compañeros de Pablo:
· Oyen voz pero no ven luz (9,7)
· Sólo ven luz y ya no oyen (22,9)
· Ni ven ni oyen nada
La caída:
· Sólo Pablo cae al suelo (9,7)
· Sólo Pablo cae al suelo (22,7)
· Todos caen al suelo (26,14)
La ceguera:
· Pablo queda ciego durante 3 días (9,9)
· Pablo queda ciego sólo durante tiempo del resplandor (22,11)
· No queda ciego
Misión de Pablo:
· Será testigo de Cristo sólo ante los gentiles, los reyes y judíos (9,15)
· Será testigo de Cristo ante todos los hombres (22,15)
· No sólo es testigo, sino especifica detalles de su misión (26,16-18)
Un cordial saludo, y gracias por su blog.
Ariel Alvarez Valdes
P.D.: de Antonio Piñero: Muchas gracias, amigo Ariel; espero que nuestros lectores vean confirmada la "tendencia" del autor de Hechos, que modifica la realidad según la necesiad: retórica o apologética.
Saludos.
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Veo que Piñero os ha metido en un zarzal, del que no es fácil salr sin arañazos. Es casi imposible poner de acuerdo a los tres Yo con los que convivimos: el YO personal,(lo que pienso que soy); el Yo social, (lo que los demás piensan que soy; y el YO real(lo que YO realmente soy). ¿Es posible que alguien crea que lo que Lucas piensa de Pablo, tiene que ser igual a lo que Pablo piensa de sí mismo, e igual a lo que Pablo fué realmente para el Judaismo y para el cristianismo?.
Si cada persona es lo que hizo, lo que hace y lo que puede hacer, a Pablo hay que juzgarlo por lo que hizo; y sabemos que lo que hizo no gustó a los judíos de su tiempo ni a muchos judíos de hoy.
Discutir sobre lo que Lucas, o quien sea el autor de Hechos opina de pasblo es perder el tiempo. Llamar a eso sesgo, es,como alguien dijo ya "quaestio de lana caprina".
Irving:
1. Dices, con razón, que Lucas duplica a Marcos.¿Y qué? Se trata de dos autores distintos.
2. Que Lucas se contradiga no supone necesariamente que su obra sea de varios autores. Entonces, habría que pensar que Otelo es obra de dos autores o está interpolado, puesto que tiene una contradicción interna y mucho más llamativa que las de la conversión de Pablo.
3. Nadie (o muy pocos) dice que los evangelios de Marcos y Mateo se escribieron en un ambiente judío.
Sofía:
Creo que el profesor Piñero no niega la conversión de Pablo, sino que, simplemente, prefiere llamarla "vocación" por ser el término que utiliza Pablo en sus cartas.
Irving,
No se ven las pruebas, mera especulación. Exactamente. Y siguen sin verse.
Hasta Procestoc me ha dado la razón sobre la falta de lógica del planteamiento de Ariel y el tuyo -primera vez de acuerdo conmigo.
En cuanto a Piñero, siento decir que negar la conversión de Pablo está en contra de todos los datos que tenemos y por tanto es exactamente eso: especulación sin base.
Se pueden rechazar los hechos de Lucas, pero si te inventas otros, pues no se puede decir que seas objetivo ni científico sino tan sesgado como pretendes que es Lucas, inventandote las cosas para que cuadren con lo que has decidido de antemano.
Eso es todo. Te pongas como te pongas. Y por mucha palabrita que le eches como si fueras un charlatán de feria.
El problema son los sesgos. Si revisas los comentarios de muchos especialistas, entre líneas asumen que ciertamente hubo un proceso de evolución del texto, pero pocas veces se arriesgan a decir claramente que los libros que tenemos hoy son resultado de un complejo proceso, y que deben estar muy lejos de los textos originales.
¿Por qué? Porque siempre quieren preservar la idea tradicional: Lucas recopilando la vida de Pablo, Mateo la de Jesús, Pablo combatiendo ideas gnósticas.
Aunque la más simple revisión filológica demuestre que es inverosímil.
Y cuando aparece alguien franco y directo, como Piñero, se le acusa de sesgado y subjetivo.
En México decimos: "los patos tirándole a las escopetas".
Otra pruebla filológica: revisa la literatura judía de la época, tanto la nacionalista como la helenista.
Nada que te encuentres en Filón de Alejandría, en los Rollos del Mar Muerto o en la Mishná, se parece ni a los evangelios ni a Hechos.
Hay similitudes, pero son marginales.
¿Por qué, si se supone que todo eso fue escrito en el ambiente judío de la iglesia primitiva?
Bueno, Lucas era griego, no judío. Y resulta que Mateo y Marcos, en teoría judíos, escribieron libros más parecidos a los de un griego que a la literatura judía de su época.
Si asumimos que el trasfondo fueron textos originalmente escritos por judíos, asumimos que debieron ser, estructuralmente, similares a la literatura judía de la época. Si lo que tenemos en las manos hoy no lo parece, entonces es obvio que el texto fue radicalmente transformado.
Xabier
La mejor prueba filológica son las contradicciones, que han obligado a los especialistas a desarrollar vastas teorías desde hace más de dos siglos.
Prueba simple: el problema sinóptico.
¿De dónde surge ese problema? De que en los tres evangelios sinópticos tenemos revueltas frases apocalípticas, ideas paulinas y sesgos de la iglesia imperial.
Lo lógico es que el texto original no pudo ser así.
¿Qué tan diferente es el original de lo que tenemos? Saca tus propias conclusiones: Lucas casi duplica en tamaño a Marcos, y eso -pese a las similitudes- es, filológicamente, mucha diferencia.
Suponer que Lucas escribió Hechos tal cual lo conocemos nos obliga a admitir que cometió muchos errores. Los más evidentes, el sesgo que ha estado analizando Piñero. Los más relevantes, contradicciones como la que se da en los relatos de la conversión de Pablo.
Irving:
1. El autor de Hechos es Lucas. Hay unanimidad (o casi). Y no sólo por la dedicatoria a Teófilo. Si fuesen autores distintos, ¿cómo es que los muchísimos filólogos que los han estudiado no se han percatado?
2. Por supuesto que en los evangelios hay interpolaciones, como el final del Evangelio de Marcos. Pero insinua que los textos que tenemos pueden ser muy distintos a los primitivos es especulación, salvo que dispongas de pruebas filológicas, en cuyo caso te agradeceremos todos que las expongas.
3. ¿Cuántos filólogos dan credibilidad a esa versión eslava de la lapidación de Jacobo?
Sofía
"no se ven las pruebas, mera especulación".
Las pruebas allí están: todas las contradicciones entre el Pablo de los Hechos y el Pablo de las Epístolas. Incluso, las propias contradicciones intrínsecas a los relatos en Hechos.
No las ves porque les diste una solución genial: si se contradice, es porque es verdad; si el autor ofrece datos incompatibles, es porque es honesto.
Y, más allá de eso, no ofreces ninguna explicación para refutar a Piñero, a quien sólo te resta volverle a acusar de tendencioso.
Una vez más, sólo exhibes tu propio sesgo: nada que vaya contra la imagen tradicional. Porque no y ya.
Xabier
Sólo observa los elementos propios de cada relato: un líder de una secta judía de tendencias apocalípticistas es llevado ante el Sumo Sacerdote y el Sanedrín, juzgado injustamente y sentenciado a ser lapidado. El encargado de vigilar la ejecución se llama Saulo. Así lo narra Hechos sobre Esteban, y así lo narra Flavio Josefo sobre Yaacov (el dato de un Herodiano llamado Saulo está en la versión eslava de Josefo, acaso la menos retocada por manos cristianas).
La única diferencia es el discurso dado por Esteban, que es sólo un adorno. Por otra parte, "Esteban" significa "corona", y bien puede ser la derivación de un título ostentado por alguien, o bien de la nobleza judía, o bien de un distinguido liderazgo. Yaacov, se supone, fue ambas cosas. Lo que originalmente pudo ser un título, en Hechos sólo se convirtió en nombre personal.
... Ahí tienes el ejemplo de las cartas a los Corintios que Piñero ha analizado en su otro blog: un trabajo que, literariamente hablando, deja mucho que desear (la edición de Corintios, no el blog de Piñero) por la gran cantidad de discursos interrumpidos por interpolaciones arbitrarias.
Entonces, evidencia sobra de que no se daban cuenta de ciertos errores cometidos, justamente porque no estaban intentando corregir, sino que se limitaban a fusionar los elementos provenientes de diversas fuentes, suponiendo que con eso se complementaba el relato.
Ese tipo de proceso tiene su nombre: recensión, y es algo mucho más complejo que una versión "corregida y aumentada".
Procestoc
Preguntas "¿por qué es probable que otros que corrigieron sus textos no se percatasen...?" En realidad, porque no se trató de una corrección. Los procesos editoriales del Nuevo Testamento fueron verdaderos trabajos creativos, y dudo mucho que si acaso Lucas llegó a escribir Hechos (es una idea tradicional, pero no hay verdadera evidencia histórica de que así fuese; la dedicatoria puede ser sólo un ardid literario), la versión original se pareciese a la que conocemos, cuya versión definitiva apenas debió empezar a asomarse hacia mediados del siglo II, al igual que casi todo el Nuevo Testamento, y quedando fija sólo hasta el siglo IV. Además, el proceso de construcción de un mito no es sencillo, y hay muchas evidencias para demostrar que los editores del NT no siempre fueron precisos o finos en su trabajo...
No pierdo la esperanza de que nada de eso ocurra. Me gusta pensar que por encima de las tendencias puede predominar la objetividad. Al menos la de considerar que lo que uno expone no es LA VERDAD, sino una mera posibilidad más o menos probable. Más bien menos, cuando se prescinde de todos los datos que tenemos para inventarse otra cosa.
Pues la verdad es que cada vez veo menos objetividad en quien yo suponía objetivo, por ser simplemente menos agresivo que otros. Ya veremos si se escriben los hechos y el evangelio según Piñero o no.
Pero eso sí, no se ven las pruebas. Mera especulación maquillada de supuesta historicidad que persigue seleccionar no ya hechos, sino especulaciones gratuitas, para probar una hipótesis tendenciosa decidida de antemano.
Josemari:
Mi pregunta y tu sospecha no parecen productos de mentes paranoides. El título de esta entrega de Piñero, -Pablo visionario- las apoyan.
Irving:
Para buscar un paralelo al episodio del eunuco etíope no hay que ir tan lejos como al Talmud. Basta con ir a los discípulos de Emaús.
Y sobre Esteban, es cierto que, según Hechos, murió lapidado, como Jacobo, uno por blasfemia y otro por violar la ley, aunque el texto de Josefo es demasiado corto para sacar conclusiones.
En cambio, la comparación de Pablo con Heliodoro es más clara y, además, comparar un hecho con un relato de las Escrituras era algo habitual (matanza de los inocentes, huída a Egipto).Si Lucas quería hacer un paralelismo entre las muertes de Esteban y Jacobo, lo lógico sería que hubiese narrado la muerte de Jacobo.
La Pregunta que se hace Julio de que tal vez Piñero pretenda sentar la premisa de que Pablo no se convirtiò porque nunca fue judio practicante, encaja plenamente en la trayectoria mental que vengo notando en estas entregas. Si afirmamos que Jesús fue un judío piados,concluimos que el cristianismo es judaismo. Y si afirmamos que Pablo no fue un judío practicante, todo lo que pablo afirma sobre el cristianismo es un invento de Pablo. Es la Tesis de H. Maccoby, al que aplaude Piñero.
... porque favorecía la imagen del "apostol". Cuánto de Hechos no tiene filtro y está ahí porque le viene bien a Lucas es lo que hay que dilucidar, pero como las meigas, "haberlo haylo".
Saludos a todos.
Totalmente de acuerdo con Sofía (para variar) en que la teoría del Sr. Valdés no parece tener mucho sentido.
Ahora voy a llevar la contraria a Irving (hoy me he pasado al lado ¿oscuro o luminoso?)
Su afirmación: "o bien Lucas no se daba cuenta de lo que escribía (cosa que no me parece probable), o bien la redacción final fue resultado de un proceso de edición" me lleva a preguntarme si los editores finales eran más tontos que Lucas. Es decir, si es improbable que Lucas no se diese cuenta de las contradicciones ¿Por que es probable que otros que corrigieron sus textos no se percatasen de tal cosa?
Los evangelios parecen ser un corta y pega de la época. Si tenemos dos versiones maravillosas de un acontecimiento pues ponemos las dos y doble maravilla. Los detalles no importan, lo importante es el hecho en sí. Pudo hacerlo Lucas o un editor posterior pero lo importante es que, al menos una de las versiones es incorrecta (falsa) y pasó al libro sin filtrar po...
Suponer que Lucas tenía dos tradiciones y decidió referir ambas es absurdo. En ese caso, hubiese aclarado de donde provenían las distintas versiones. Lo que tenemos en Hechos son dos relatos contradictorios, y ello no nos da demasiadas opciones: o bien Lucas no se daba cuenta de lo que escribía (cosa que no me parece probable), o bien la redacción final fue resultado de un proceso de edición, mismo que le dio forma a toda la mitología en Hechos, y en ella participaron más manos de las que sabemos, y por ello se pudieron gestar este tipo de incongruencias (y en esa perspectiva sí cabe la posibilidad de que hubiese dos versiones del relato sobre Pablo).
Es el único punto donde difiero de la opinión de Piñero: el sesgo no necesariamente fue de Lucas, sino de editores posteriores.
Piñero tiene todo el derecho de no preferir el término "conversión" por la simple razón de que ni siquiera Pablo lo uso (y podía haberlo usado).
Pero insisto: ese es el tema colateral. El meollo del asunto es que Hechos nos ofrece una biografía que no concuerda con el Pablo de las Epístolas. De ello se deduce que mucha de la información en Hechos no es histórica, sino que obedece a un sesgo.
Y eso nadie lo ha refutado.
Así como la conversión de Pablo se parece a la de Heliodoros, el martirio de Esteban es idéntico al martirio de Yaacov el Justo, narrado por Flavio Josefo, y el relato de Felipe y el eunuco Etíope es idéntico a un relato talmúdico. Por ello, se ha insistido mucho en que Hechos apenas apela a ciertos hechos o personajes reales, pero que la construcción general es, al igual que los evangelios, mítica.
LLamar "conversión" al cambio de comportamiento de Pablo con los cristianos no es un error; es llamar a las cosas por su nombre. Poco o nada tiene que ver el modo cómo se produjo ese cambio. como dirían los escolásticos el cómo es "Questio de lana caprina".
¿No pretenderá Piñero asentar la premisa de que Pablo no se convirtió porque nunca fue Judío practicante?
Aparte de que insisto en que tanto Piñero como Ariel dicen que en Hechos 9 no ven luz, y la verdad es que tampoco dice que no la vean. Dice que no ven a nadie. Luz deberían ver, si es que no era de noche.
Veo claro que se trata de dos versiones distintas y desfiguradas, quizás de distintos testigos. Es un caso clásico de distintas versiones "misteriosas" de un hecho que por mí como si queréis decir que tuvo un ataque epiléptico o que estaba drogado, el caso es que ellos lo interpretaron así. Y digo que creo que honestamente, todos, desde Pablo y Lucas a Piñero. Mientras que no se demuestre lo contrario.
A mí me parece que lo de la conversión es central y negarla un capricho sesgado.
En cuanto a lo de Lucas yo no digo que los hechos sean reales ni que dejen de serlo, simplemente creo que Lucas quiere transmitirnos las tradiciones que ha recibido, y como tiene dos versiones las cuenta las dos.
La versión primera de Hechos 9 parece lógico que venga de la narración de que oían hablar (a Pablo) pero no veían a nadie.
No estoy de acuerdo con Ariel Valdés. Sería estúpido montar un crescendo al contarlo. ¿Para qué demonios iba a hacerlo? ¿Para que unos le llamaran despistado y otros mentiroso? No tiene lógica.
Y esto es argumentar, aunque los supersesgados no quieran verlo.
Josemari: nadie lo duda. Lo que ocurre es que Pablo habla en sus cartas de vocación o llamada. Preferir ese término al de conversión no supone negar que se produjo un gran cambio en la persona de Pablo
Xabier: ¿que nadie lo duda? ¿Ni siquiera quien considera un error llamarla conversión?
Josemari:
Nadie duda de la experiencia de conversión de Pablo. La cuestión es en qué consistió esa experiencia.
Alan F. Segal, judío, catedrático de historia de las religiones en la Universidad de columbia dice en su libro titulado Pablo el converso que "hay que tomar en serio la autenticidad de la experiencia de conversión de Pablo".
Sobre temas opinables no deberían hacerse afirmaciones dogmáticas.
¡Vaya! Por haber hecho clic en los comentarios no me he dado cuenta de que había escrito Ariel Valdés, aunque por lo menos no ha dicho lo del parecido con Macabeos. Lo he encontrado por Google porque recordaba que escribió sobre lo mismo en el blog vecino de Xabier Pikaza
Sofía:
El que Lucas cometa despistes al narrar la conversión de Pablo, no quiere decir que lo que narra sea cierto. Es más, aunque a Pablo le pasó algo muy gordo, el relato de la caída camino de Damasco tiene toda la pinta de no ser histórico.
Según Ariel Álvarez, el episodio de la conversión se parece sospechosamente a 2 Macabeos 3 (conversión de Heliodoro).
Ahora bien, después de leer a Ariel, tengo mis dudas sobre si las contradicciones de Lucas son despistes (como también los tenía Shakespeare, p.e. en Otelo) o si lo hace a propósito. En este enlace el teólogo argentino viene a decir que las contradicciones se deben a un crescendo:
www.san-pablo.com.ar/vidapastoral/
?seccion=articulos&id=247
Totalmente de acuerdo contigo, Irving, sólo veo una falacia ad hominem tras otra, no argumentos para refutar las propuestas del profesor Piñero.
Sofía y Josemarí
Han dado un ejemplo de sesgo e incapacidad de soportar cualquier idea ajena a conservar o preservar las ideas tradicionales.
Lo del concepto "conversión" es totalmente colateral. El tema importante es otro. Apelar a que los "despistes" de Lucas sólo muestran su buena fe, es tan absurdo como decir "los errores demuestran que está bien".
Es lo de siempre: Piñero ha expuesto las bases para cuestionar la visión tradicional, y lo único que se les ocurre es descalificar. Esta vez, sin presentar argumentos de ningún tipo.
Sofía: no te desanimes. Al menos en la entrega de hoy el Sr. Piñero no usa ya sus dos palbrejas preferidas: "sesgo", y "tendencia".
Yo no considero muy acertado tachar a todos los demás de tendenciosos y sesgados y defender la objetividad de H. Maccoby.
A eso se le llama ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio.
El despiste de Lucas es una prueba de buena fe por su parte, si se lo hubiera inventado lo habría hecho mejor. Cuenta dos versiones del mismo asunto sin fijarse mucho en que se contradicen. En Hechos 9 no dicen si vieron la luz o no, lo que dice es que no vieron a nadie. En cuanto a lo de que oyeron la voz, supongo que es una versión deformada del relato de que le oían hablar (a Pablo) pero no veían a nadie.
Lo único que me parece sesgado por parte de Piñero es pretender deducir que no hubo conversión porque hubiera misión. Supongo que la tendencia de Piñero es sostener que Pablo no persiguió jamás a los cristianos y todo es una mentira. Vamos, que tiramos todos los textos y escribimos unos hechos y un evangelio según Piñero, y acabamos antes.
Creo que esta tendencia ha evolucionado demasiado y perdido objetividad científica.
dice Piñero que es erróneo llamar "Conversión" al cambio de comportamiento de Pablo. Conversión es un concepto operativo, no un concepto filosófico. En mi Pueblo se habla mucho de conversión. Los paisanos convierten los montes en viñedos; donde antes un monte producía pinos y mimosas ahora produce uvas. El monte cambió su comportamiento. Sr. Piñero ¿no cambió Pablo su comportamiento de perseguidor a defensor del cristianismo?. Si al cambio de ese comportamiento no le llamamos conversión, cómo le tenemos que llamar?
(acción y efecto de convertirse; convertir: hacer que alguien o algo se transforme en algo distinto de lo que era.) puesto que pasó de ser un perseguidor de cristianos a ser un misionero cristiano.
Excelente postal.
Efectivamente, creo que Lucas es un despistado. Además de las contradicciones anecdóticas sobre la luz (¿experiencia cercana a la muerte, como ha sugerido algún psicólogo?), la defensa de Pablo de Hechos 22 dice que recibió la misión de dirigirse a los gentiles en Jerusalén, mientras que en la defensa de Hechos
26 dice que recibió esa misión en el momento de su conversión, en Damasco.
En cuanto al comentario sobre el discurso que Lucas pone en boca de Pablo en Atenas (creo que sólo un fundamentalista diría que es auténtico de Pablo), estoy de acuerdo, pero con un matiz: Lucas no tergiversa del todo al Pablo histórico, puesto que unos pocos versículos antes se dice que Pablo estaba interiormente indignado al ver la ciudad llena de ídolos, por no hablar de lo que Demetrio dice de Pablo en el motín de los plateros.
Por último, aunque Pablo hable de "vocación", creo que, según la RAE, no es incorrecto hablar de "conversión" ...
Sábado, 26 de mayo
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Jose Gallardo Alberni
Religión Digital
Josep Carles Laínez
Angel Moreno
Carmen Guaita
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn