Hoy escribe Antonio Piñero
En la película se nombra de pasada al grupo de 500 monjes procedentes de la región desértica de Nitria (El Natrun) que residían en Alejandría y que formaban parte de la protección personal de Cirilo y de las patrullas de las que hablábamos en la postal anterior. Y no es improbable que fuera una grupo de tales personajes (en la película aparecen quizá como monjes, todos vestidos iguales, o casi iguales) los que acabaron con Hipatia. La película es delicada al respecto, y en todo caso dulcifica la muerte de la filósfa: no hay más que comparar la escena previa de la lapidación con lo que cuenta Sócrates Escolástico.
Como dijimos, la presión de los monjes y otros fanáticos cristianos sobre los paganos era intensa en Alejandría incluso antes de ser declarado el cristianismo “religión lícita” por el emperador Constantino. La Vida de san Antonio, de Atanasio de Alejandría, ofrece un reveladora pintura de ello. Cuenta R. Stark en su obra –comentada en este blog- La expansión del cristianismo, Trotta, Madrid, 2009, 167 que
“durante la última persecución, en el año 311, algunos cristianos fueron detenidos en Egipto y llevados a Alejandría. Tan pronto se supo, una gran cantidad de monjes ascetas, incluido Antonio, dejaron sus celdas y fueron a la ciudad para apoyar a los futuros mártires. Una vez allí, Antonio estuvo “ocupado en la sala del tribunal estimulando el entusiasmo de los cristianos contestatarios frente al poder mientras eran llamados a declarar, recibiéndolos y escoltándolos luego camino a su martirio, y permaneciendo con ellos hasta que expiraban” (Vida de san Antonio).
Finalmente el “estímulo” de los monjes resultó tan agobiante para los jueces, que “dieron órdenes de que ningún monje se presentara en la sala”. Como Antonio “deseaba ardientemente sufrir el martirio”, pero consideraba malo hacerlo de un modo voluntario, desobedeció la orden, haciéndose notar visiblemente en el tribunal al día siguiente.
La figura de Hipatia, a tenor de la veneración que le profesaba su discípulo Sinesio de Cirene, está bien representada en la película. La lista de obras que le atribuye la tradición es importante: un Comentario a la “Aritmética” de Diofanto; un comentario al “Cono o Secciones cónicas” de Apolonio de Perga; un comentario al “Almagesto” del astrónomo y geógrafo Ptolemeo; otro comentario al “Canon astronómico” del mismo Ptolemeo; un comentario a la geometría o “Elementos” de Euclides, y alguna más, probablemente, también comentarios a la filosofía de Platón y Plotino. Ello indica que era un espécimen nada común de mujer para la época. Sócrates Escolástico afirma que era hija de un filósofo llamado Teón:
“(En aquel tiempo) hubo una mujer en Alejandría, de nombre Hipatia, hija del filósofo Teón que consiguió tales logros en el ámbito de la literatura y la ciencia, que sobrepasó a todos los filósofos de su tiempo. Fue considerada sucesora de la escuela de Platón y Plotino, por lo que explicaba los principios de filosofía de estas escuelas a sus alumnos que acudían a sus clases desde otras ciudades. Por su dominio de sí misma y facilidad de palabra, dones que consiguió gracias al cultivo de su mente, aparecía en público frecuentemente en presencia de los magistrados, no considerando indigno acudir a las asambleas de los varones. Por su extraordinaria dignidad y virtud todos los hombres la admiraban en alto grado” (VII 13).
Por último, y respecto al mensaje a los espectadores pretendido por Amenábar y su coguionista Mateo Gil, pienso que no se restringe al que es evidente, y que captan –espero- todos los espectadores, a saber un alegato enérgico contra el fanatismo y la violencia por motivos ideológicos. Es cierto que en algunos momentos el guión se recrea en el fanatismo cristiano, pero también es verdad que los dos guionistas (Amenábar y Mateo Gil, creo recordar) pintan primero cómo los cristianos mismos sufren el fanatismo pagano: el del sacerdote de Sarapis, junto con sus fieles escogidos, apoyados moralmente por el padre mismo de Hipatia, quienes incitan al acuchillamiento de los cristianos, y el fanatismo de los judíos, quienes acaban a pedradas, en una vergonzosa y traicionera celada, con la vida de muchos cristianos. Los guionistas desean que el espectador salga más convencido aún de lo que entró que es inútil matar por imponer las ideas. Quizá esto sea también un guiño hacia la situación del País Vasco.
Aparte de este alegato antifanatismo, me parece que hay dos más: uno, no especialmente resaltado en la película, pero existente, contra el oportunismo y deseo de poder de las clases altas, gobernantes de la ciudad, que –aun manteniéndose como paganos-, ceden ante las presiones político-religiosas de los cristianos para conservar el poder y el estatus (escena en las que todos acaban arrodillados ante Cirilo, menos el prefecto Orestes).
Y el último alegato, pero no por ello menos importante, es que con la vida de Hipatia y el sometimiento de los paganos al cristianismo se apaga una época de la humanidad en la que, a pesar de mil fallos, carencias y crueldades, existía la libertad y el deseo para buscar la verdad por medio de la filosofía, el ánimo de investigar y de hacer progresar la ciencia por la observación y la reflexión. Todo ello se vio sometido al imperio de una religiosidad extrema, que quema los libros que no estaban sometidos al dogma de la religión y que sustituye el dominio de la razón por el del dogma seguido al pie de la letra y fanáticamente.
A este respecto, escribe José Montserrat en su recomendable obra El desafío cristiano. Las razones del perseguidor, Anaya & Mario Muchnik, Madrid 1992, p. 255:
Las ideas y las creencias acaban siendo los hechos más dinámicos del acontecer histórico. Y la concepción cristiana de la divinidad redundaba en la más intransigente intolerancia mientras que el espíritu religioso del paganismo había cristalizado en el ideal de la tolerancia… (¡que la película muestra también sus fallos!)
Las religiones que imponen un mediador con Dios historificado (judaísmo, cristianismo, Islam) son intolerantes por necesidad lógica… aunque en la práctica pueden llegar a adoptar actitudes de tolerancia estratégica. Las religiones que remiten su dogmática a predicamentos metafísicos (budismo, hinduismo upanishádico, paganismo tardío) son tolerantes. El drama de los cristianos en el Imperio Romano fue que debían mostrarse intolerantes por necesidad… todo el aparato político religioso del Imperio que se sostenía sobre bases religiosas, pasaba a ser enemigo irreconciliable de la religión cristiana.
Ciertamente esto ocurrió. La decadencia económica y social del Imperio, provocada por un autocolapso, unida a las invasiones de los bárbaros, junto con el dominio omnipresente de una religión que en esos momentos exigía una anuencia total y que no permitía otro pensamiento que el suyo, provocó una época de hierro y oscuridad para la humanidad que duró siglos…, hasta que lentamente comenzó a disiparse con las luces del Renacimiento, en los países donde el brillo de las letras paganas, que parecían ya enterradas, comenzó a surgir de nuevo. Este mensaje creo que es también importante en la película. Como todo buena obra de arte, tiene por ello varias lecturas.
Saludos cordiales de Antonio Piñero.
www.antoniopinero.com
En el otro blog, "cristianismo e historia", el otro tema es:
"Breve comentario al segundo fragmento 10,1-22 de Cor A, carta perdida de Pablo, pero reconstruida".
Saludos de nuevo
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Debido a eso, es obvio, que el personaje de Hipatia, hija de quien era y con el acceso que tenia a todo tipo de manuscritos, no podia no conocer hechos de ciencia astronomica como esos. Sin embargo, la pelicula la presenta como alguien que pese a que duda del sistema de Ptolomeo, no acaba de encontrar la respuesta…….cuando era mas que evidente que dicho conocimiento, como demuestran los hechos, ya existia en la Biblioteca de Alejandria y a buen seguro ella debia conocerlos. En ese punto la documentacion de la pelicula no es buena. Solo sucede que nadie concibe que ya se supieran con anterioridad ciertas cosas. La cosa es aun mas espectacular, ya que Aristarco, Eratostenes e Hiparco, tampoco fueron los primeros en desarrollar tales conocimientos, sino que vienen de muchisimo mas atrás….pero eso ya seria tema para otra pelicula
En la escuela de Alejandria eran portadores de un conocimiento astronomico, el cual ya fue conocido por algunos griegos como Aristarco de Samos seis siglos antes y ya proponia un sistema heliocentrico ( el sol como centro del sistema solar). Aunque se considera a este griego el primero en proponer este sistema, la realidad es que el bebio de entre otras fuentes, de las de la famosa biblioteca de Alejandria. Eratostenes, director de la biblioteca de Alejandria en el 200 a. C. ya sabia que la Tierra era una esfera y midio su circunferencia usando dos palos con una diferencia de solo 700 Km (39.186 km frente a los actuales 39.875 km). Hiparco, su sucesor en la direcion de la biblioteca, ya conocia la precesion de los equinocios, la oblicuidad de la ecliptica y otros conceptos astronomicos que demuestran que sabia con precision que la Tierra giraba alrededor del sol y no al contrario. Todos estos filososfos ya conocian que la Tierra giraba alrededor del sol, y su fuente fue la Bibliote...
Aunque es cierto que el judaísmo ofrecía sacrificios por el emperador en el templo por aquello de llevarse bien con el que me da de comer.
Pues ya está, lo que yo he dicho, el cristianismo (y el judaísmo y el islam) son intolerantes por necesidad (ahora ya no tanto gracias a una ética y una amplitud de miras mayor, pero siguen siéndolos muchos de sus miembros), no se puede ser monoteísta estricto y aceptar que los demás adoren a otros dioses o pongan en duda la revelación del "verdadero y único dios".
Roma persiguió a los cristianos (que no fueron tantas las veces ni tantos los perseguidos) porque estaban en asebeia (impiedad) con los dioses y eso podías ponerles furiosos y se ponía en juego la permanencia de la paz y la prosperidad de la comunidad.
Lo siento "Historia", no estoy de acuerdo. Los romanos obligaron a los cristianos a aceptar al emperador como Dios. Esa fue la base de la mayoría de las persecuciones que los cristianos sufrieron. Los romanos estaban dispuestos a tolerar cualquier religion, no si los demás eran "tolerantes con la suya", sino si los demás ACEPTABAN su religión imperial. Una vez aceptado el emperador como dios, los romanos te dejaban adorar a cualquier otro dios. Lo revolucionario del cristianismo para ellos era su negación de la divinidad del emperador.
Los romanos fueron tolerantes con las religiones de sus súbditos mientras estos fueran tolerantes con la suya (cosa que, obviamente, no podía hacer el cristianismo).
"Las religiones que remiten su dogmática a predicamentos metafísicos (budismo, hinduismo upanishádico, paganismo tardío) son tolerantes."
Que se lo cuenten a los cristianos de la India y el sudeste asiático de hoy, así como a los del imperio romano de la antigüedad tardía...
"...guillotinada por Robespierre, pues parece que la libertad, igualdad y fraternidad no eran para todos..."
Tampoco era para el gran científico Lavoisier, guillotinado por la Revolución Francesa no sin antes haberle espetado que "La República no tiene necesidad de químicos ni de sabios".
Amenábar, ¿para cuándo la película...?
Xabier, el propio Arzalluz reconoció que el PNV recogía las "nueces" del "árbol sacudido" por los terroristas de ETA. Los asesinatos cometidos por ETA han atemorizado durante muchos años a la parte no nacionalista del pueblo vasco. Por eso el PNV ha estado instalado en el poder durante un cuarto de siglo y por eso actualmente sigue siendo el partido más votado, aunque por fin haya dejado de mandar.
Las supersticiones nacionalistas o religiosas necesitan del terror para poder subsistir a largo plazo.
Y aprovecho para reivindicar una vez más la memoria de Olimpia de Gouges y la declaración de los derechos de las ciudadanas, que fue guillotinada por Robespierre, pues parece que la libertad, igualdad y fraternidad no eran para todos.
Yo´también estoy de acuerdo con Elessar en que esos fanáticos existen en todos los tiempos y en todas las religiones. No comprendo que Montserrat pretenda que en el hinduismo no hay fanáticos, cuando tenemos ejemplos a la orden del día.
Pero cambio la palabra religiones por IDEOLOGÍAS. En todos los tiempos y en todas las ideologìas. Que se lo digan a las víctimas de los nazis o de los comunistas.
La democracia y el diálogo sólo existen en algunas zonas del mundo y en estado precario. A pesar de la declaración de los derechos humanos.
Tres artículos olvidables, desde luego. Y, por supuesto, infumables (si al menos se pudieran fumar...).
Si alguien se pregunta a qué viene la cita de la Vida de San Antonio y su asociación traída por los pelos con la policía religiosa iraní, aquí puede encontrar la solución:
http://fvoluntaria.blogspot.com/2009/11/patrullas-de-la-fe.html
Creo que el señor Piñero ha esbozado una defensa tan endeble de sus opiniones más porque tenía que contestar algo que porque tuviera algo que contestar.
"Desgraciadamente esos fanáticos existen en todas las épocas y en todas las religiones."
Pues a ver cuándo sale por fin un artista con suficiente valor ético, poco aprecio por el dinero, el éxito, el aplauso de los poderosos --y con escasa estima por su integridad física--, que ponga a otros fanáticos en la pantalla o la novela que no sean siempre los cristianos de cuando Maricastaña...
Aplaudo, en contra de Rawandi, la frase de que "es inútil matar por imponer las ideas"
Rawandi demuestra no tener ni idea de lo que ocurre en el País Vasco. ¿Está Euskadi más cerca de conseguir la independencia? ¿Está Navarra más cerca de unirse con la Comunidad Autónoma del País Vasco? Si la respuesta es negativa, su afirmación es cierta y el comentario de Rawandi una chorrada.
Totalmente de acuerdo contigo, ELESSAR, lo sé por experiencia.
“…Algunos de los cristianos, impulsados por un celo fanático y violento…” (Cita de Sócrates Escolástico, en su Historia Eclesiástica, en el post anterior)…
Desgraciadamente esos fanáticos existen en todas las épocas y en todas las religiones. En la época actual no pueden llegar a perpetrar acciones tan funestas porque más o menos vivimos en sociedades de derecho. Pero sí pueden desarrollar otras acciones como difamar, insultar y hacerle la vida imposible a los que disienten en lo más mínimo de la ortodoxia vigente Incluso son más celosos que las propias jerarquías.
A mi me gustó mucho la película, a los valores del guión que expone el profesor Piñero creo que se puede añadir la actualidad del problema de la interculturalidad. Como en aquella Alejandría, hoy vivimos en sociedades multiculturales. Y para una convivencia armoniosa parece necesario que el espacio público quede libre de patrimonialismos ideológicos o religiosos (así puede interpretarse la sentencia del tribuanl europeo con respecto a los crucifijos en las aulas, por poner un ejemplo).
(3) Finalmente, lo que más me gustó de la película es el canto del cisne de la Antigüedad que asume. Aunque la oficialización del cristianismo en el imperio no fue la causa de su caída (más bien el fin del sistema de conquistas, que daba autoridad, y el esclavismo que dió lentamente origen al sistema feudal), estoy seguro que fue una importante causa: los valores del imperio había sido sustituídos. Nos guste o no, lo que vino tras la cristanización de Roma fue la Edad Media, una época no tan oscura como mucha veces se pinta, pero desde luego una sombra de lo que fue la Antigüedad.
(2) Emplear la historia de Hipatia tal como Amenábar nos cuenta, tal y como se nos ha contado desde la Ilustración, no tiene nada de inocente tampoco. Pero es necesario que se nos recuerde, y que se nos diga, fuera de los cuentos de hadas, que el cristianismo, como cualquier otra religión, no se impuso hasta convertirse en religión única por voluntaria decisión de los ciudadanos del Imperio. Creer que las gentes se bautizaban porque sí es sólo una verdad oficial, tan bonita como falsa. Eso sí, podría haber sido más fuerte (y más cierto históricamente) haber filmado la destrucción del Templo de Artemisa en Éfeso, quemado con los adoradores dentro... U otras barbaridades del periodo de Teodosio, el emperador cristianismo del que se ha olvidado coscientemente la historia oficial del cristianismo, en cuyo reinado nació la quema de bruja y las conversiones forzosas...
Comparto completamentamente lo dicho por el profesor Piñero en estos tres posts, gracias por aclararnos lo que hay de verdad histórica y las fuentes. Para mí la película no trata simplemente de incidir en el fanatismo cristiano como han dicho los contrarios (normalmente simples apologetas que ni han visto la película). Empieza con los paganos "lanzando la primera piedra" y acaba con un guiño al islamismo fanático al ser Hipatia apedreada y no despellejada y descuartizada. Pero no obviemos tampoco que Amenábar pretende sobre todo hacernos recordar que hubo grupos cristianos fundamentalistas que usaron la violencia abiertamente contra el paganismo, y que fueron artífices (nunca sabremos hasta que punto) del establecimiento definitivo del cristianismo). Y se dió la paradoja de que los que fueron perseguidos en una décadas se convirtieron perseguidores.
Lo del desuello (¡y encima viva!) y las risibles conchas marinas para traducir un simple "ostrákois aneîlon", no lo había vuelto a ver desde que me harté de Gibbon...
Pensaba que usted se declaraba al principio aficionado por simple pudor intelectual, pero compruebo que lo es con todas las letras al menos en este menester. No en otros, desde luego.
No me puedo creer que un reputado catedrático de Griego aporte a sus lectores una versión de Sócrates Escolástico ("Hist. Eccl.", VII, 15) como el despropósito que ha perpetrado usted en su segundo artículo sobre "Ágora":
“Fue Hipatia víctima de la envidia política muy fuerte en aquella época. Hipatia conversaba muy frecuentemente con (el prefecto de la ciudad) Orestes, por lo que corrió contra ella una calumnia entre el populacho cristiano, que era ella la causante de que Orestes se llevara mal con el obispo Cirilo. Algunos de los cristianos, impulsados por un celo fanático y violento y dirigido por Pedro, el lector, la interceptaron cuando se dirigía a su casa, la arrastraron fuera de su carruaje, la condujeron a una iglesia llamada el Cesareum, donde la desnudaron por completo y la desollaron viva arrancándole la piel con restos de tejas y conchas marinas. Tras descuartizarla, tomaron sus miembros y los llevaron a un lugar llamado Cinaron y los quemaron allí” (VII 15).<...
Señor Piñero, la siguiente afirmación suya es desafortunada:
"es inútil matar por imponer las ideas"
No, no es de ningún modo "inútil", como sabe bien cualquier nacionalista vasco (incluidos los que no se manchan directamente las manos de sangre) y cualquier inquisidor de la Iglesia católica. Matar por imponer unas ideas es utilísimo. Pero también es una atrocidad.
Creo que la película contiene otro mensaje implícito, tal vez inconscientemente: Hipatia merece respeto porque halla la verdad (por ello le hacen descubrir la relatividad galileana y las órbitas elípticas), como si no lo mereciera, o no tanto, si sólo lo hubiera intentado...
Saludos cordiales,
Josep
Viernes, 17 de febrero
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