Hoy escribe Antonio Piñero
Decíamos en la postal anterior que no nos parece probable que el primer evangelista, y los que le siguen, Mateo y Lucas sobre todo, presenten a una luz objetiva los motivos de la muerte de Jesús, sino que los interpretan a conveniencia de su imagen (teología) previa sobre su Maestro.
Parece lógico también preguntarse ahora: ¿de dónde procede esa imagen previa de Jesús que tienen Marcos y los evangelistas siguientes que en él se inspiran?
Como Marcos escribe en torno al año 70, y si volvemos la vista a los años anteriores no nos queda más que una fuente a nuestra disposición: los escritos del apóstol Pablo, que se compusieron en los años 51-58 de nuestra era. No nos vale la “Fuente Q” porque, por hipótesis, no era conocida por Marcos (se reconstruye a base de los acuerdos casi literales de Lucas y Mateo en pasajes que no se hallan en el Evangelio de Marcos).
Ahora bien, pronto nos encontramos con la dificultad de que en los escritos genuinos del Apóstol apenas hay menciones directas al Jesús de la historia. Pablo habla constantemente –directa e indirectamente- de la muerte de Jesús en la cruz, pero lo que dice se refiere bien poco a las circunstancias históricas del Israel del siglo I. He aquí lo que es quizá la referencia más detallada (1 Tesalonicenses 2,14-15):
“14 Porque vosotros, hermanos, habéis seguido el ejemplo de las Iglesias de Dios que están en Judea, en Cristo Jesús, pues también vosotros habéis sufrido de vuestros compatriotas las mismas cosas que ellos de parte de los judíos; 15 éstos son los que dieron muerte al Señor y a los profetas y los que nos han perseguido a nosotros; no agradan a Dios y son enemigos de todos los hombres”
En este pasaje se ve que Pablo no tiene más que críticas contra las autoridades judías. Ni una sola palabra sobre la función y la posible culpabilidad, aunque fuera sólo por dejación, del gobernador romano.
En otro pasaje la culpa de la muerte de Jesús es de las potencias malvadas que reinan sobre este mundo. El texto es el siguiente:
“6 Sin embargo, hablamos de sabiduría entre los perfectos, pero no de sabiduría de este mundo ni de los príncipes de este mundo, abocados a la ruina; 7 sino que hablamos de una sabiduría de Dios, misteriosa, escondida, destinada por Dios desde antes de los siglos para gloria nuestra, 8 desconocida de todos los príncipes de este mundo - pues de haberla conocido no hubieran crucificado al Señor de la Gloria” (1 Cor 2,6-8).
Hay dos posibles interpretaciones de este pasaje:
1. Hace referencia a las autoridades romanas y judías, que fueron los responsables de la crucifixión de Jesús. Pero caígase en la cuenta de que Pablo se abstiene nuevamentge de nombrar expresamente al poder romano.
2. Se refiere a las potencias angélicas, que según el pensamiento de la época entre los judíos ilustrados, y entre los paganos (entonces en vez de “ángeles” se pensaba en “démones”, o dioses intermedios entre la divinidad suprema y los hombres. Estos démones eran para algunos los dioses del Panteón grecorromano, inferiores a la divinidad única y superior).
Aun sin ser seguro, lo más probable es que Pablo se refiera a la segunda opción ya que su punto de vista sobre la crucifixión de Jesús tiene poco que ver con la historia, y mucho con la teología. Desde luego así parece entenderlo un discípulo suyo, el desconocido autor de la Epístola a los colosenses:
“14 Canceló (Jesús) la nota de cargo que había contra nosotros, la de las prescripciones con sus cláusulas desfavorables, y la suprimió clavándola en la cruz. 15 Y, una vez despojados los Principados y las Potestades, los exhibió públicamente, incorporándolos a su cortejo triunfal” (Col 2,14-15)
Pablo considera a Jesús la persona humana en la que se ha encarnado un ser divino, el “Señor de la gloria” (1 Cor 2,8), el Señor absoluto = Dios (Filipenses 2,11). Según la doctrina paulina, la encarnación y la crucifixión no son más que una parte, importantísima, de un plan divino para liberar al ser humano de la esclavitud del pecado, es decir, de la sujeción a los poderes demoníacos.
Es también evidente que la personalidad de Pablo y su teología es la que contribuyó decisivamente a la implantación de esta manera de concebir a Jesús, de modo que su teología comenzó de inmediato a hacer sentir su influjo sobre el pensamiento del cristianismo que vino después de él.
Pablo era tan consciente de que su doctrina sobre Jesús no era la normal entre los judeocristianos, que a propósito de sus diferencias con Pedro afirma que
“Dios tuvo a bien… revelarme a su Hijo a fin de que lo predicara a los gentiles” (Gál 1,15),
de modo que hay dos evangelios: uno el que se predica a los judíos, circuncisos, y otro el que se predica a los gentiles, los incircuncisos (Gál 2,7).
Si Pablo no hubiera tenido clara conciencia de que su interpretación de la figura y misión de Jesús era muy diferente de la del judeocristianismo, jamás hubiera hablado de dos evangelios y no mostrado el interés que mostró en que lo que él llamaba las “columnas” de la fe (Gál 2,9: los apóstoles Cefas y Juan y Santiago, el hermano del Señor) aprobaran el contenido esencial de “su evangelio”, que era naturalmente diferente. Desde luego los judeocristianos de Jerusalén no reconocían más que “un” evangelio, el suyo, y veían con muy malos ojos la rara interpretación paulina de Jesús.
Esta concepción de Pablo sobre la crucifixión de Jesús es intemporal, no ligada a la historia, más bien esotérica –una sabiduría superior que sólo los perfectos pueden conocer (1 Cor 2,6, citado más arriba)- y al parecer no judía.
Pablo, que es sin duda un “mesianista” en el sentido de que espera el reino de Dios, entendido como el fin del mundo presente: 1 Tes 4, y la llegada al paraíso de los fieles a Jesús, ni nombra expresamente el Reino de Dios apenas, ni emplea apenas el nombre de “Cristo” (= ungido y mesías) en un sentido histórico, sino casi como un nombre propio.
Ahora apliquemos esta idea a la comprensión del Evangelio de Marcos: todo va apuntando a que la concepción tan poco judía de la persona y misión de Jesús que se transparenta en el relato de la pasión de este Evangelio -Jesús, apolítico, como hijo de Dios incomprendido por los judíos, y que éstos llevan a la muerte por considerarlo un blasfemo- puede ser un reflejo del pensamiento paulino quien tiene una idea de la figura y misión de Jesús absolutamente ahistórica.
Es más: todo apunta también hacia la confirmación de las ideas arriba expuestas:
· Si Pablo distingue su “evangelio” (su concepción de Jesús y la predicación correspondiente) del evangelio de los circuncisos –el de la comunidad judeocristiana de Jerusalén- es porque este evangelio no sólo es diferente, como dijimos, sino que es anterior al suyo,
· Y porque el suyo representa una novedad respecto al jerusalemita, una novedad que él, Pablo, desea que sea convalidada.
Pero esa convalidación no llegó nunca totalmente y en la práctica, a pesar de los posibles resultados (discutibles, porque tenemos dos versiones distintas: Hechos y el propio Pablo) del llamado Concilio de Jerusalén.
Seguiremos.
Saludos cordiales de Antonio Piñero.
www.antoniopinero.com
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• En el otro blog, “Cristianismo e Historia” (en la revista electrónica “Tendencias21”, el tema de hoy es:
“La fundación de la comunidad paulina de Corinto (II)”
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Sofía
No se trata de una "biografía perdida", porque de cualquier modo subyace en el texto de Mateo, Marcos y Lucas. Se trataría, en todo caso, del documento más cercano en tiempo y forma al Jesús Histórico.
La posibilidad de las colecciones diversas sobre Jesús (perícopas, básicamente) ayuda a explicar ciertas similitudes, pero no todas.
Finalmente, estoy de acuerdo en que es muy difícil sustentar la idea de Mateo como texto original, y Marcos como un resumen (muchos han señalado que habría sido un muy mal resumen). Llegado el caso, tienes razón en considerar a Marcos como anterior.
Muchas gracias, Irving, haré la prueba. Aunque me parece que tienen razón los que consideran que el primero es el de Marcos.
Lo de Mateo anterior a Marcos y simplificado por él, me parece que era la idea que se tenía antiguamente, pero no creo que se sostenga.
En cambio lo que dices me parece sensato, pero yo creo que la base común no es un evangelio sino agrupaciones de relatos que comparten los sinópticos. Grupos de parábolas, relatos en torno a la transfiguración, grupos de milagros etc. Pero no una biografía "perdida". En todo caso, podría ser como dices.
Consigue una Biblia que tenga subtítulos con referencias en cada libro. Te recomiendo la Reina Valera 1960, que usa de modo muy claro tanto subtítulos como referencias.
Luego, toma el evangelio de Marcos, y siguiendo su propia secuencia, ve anotando los pasajes que comparte con Mateo y Lucas. Como contraparte, descarta los pasajes que sólo aparezcan en Marcos (o que no tengan ninguna referencia), o los que sólo aparezcan en un evangelio más (Lucas o Mateo, pero no los dos).
Al final, te vas a encontrar con lo que podríamos llamar un evangelio dentro del evangelio. Y vas a poder ver la contundente similitud estructural, misma que hace prácticamente irrefutable la idea de que hay una dependencia documental entre los tres evangelios (ya sea que uno sirviese de base para los otros, o que los tres tuviesen un antecedente en común).
1. Suponer que uno de los tres evangelios es el texto original, y que los otros dos se basaron en él. De los que sostienen esta opinión, la mayoría señala a Marcos como el texto que usaron Mateo y Lucas como referencia para elaborar sus propias versiones (Piñero sostiene esta opinión). Una minoría sostiene que fue el de Mateo el texto base, mismo que Lucas amplió y Marcos resumió.
2. La otra postura (que es la que más me convence) supone que hubo un evangelio original (sólo uno), y que ese documento fue la base para la posterior elaboración de lo que hoy conocemos como Mateo, Marcos y Lucas.
Aunque te resulte extraño, no es nada difícil demostrar que esta idea (en cualquiera de sus dos versiones) es de lo más objetivo. Te propongo un ejercicio simple para que lo corrobores por tí misma:
(continúa...)
Sofía
La prueba irrefutable (aceptada por casi la totalidad de los académicos) de que hubo un texto que sirvió como base para la posterior elaboración de más evangelios, es la similitud estructural que comparten Mateo, Marcos y Lucas.
El hecho de que la secuencia de relatos sea la misma, en un orden similar en casi dos terceras partes, demuestra que no se trata de las memorias de tres personas puestas por escrito de modo independiente, sino de tres textos elaborados a partir de una fuente documental en comun.
Para explicar dicha similitud hay dos puntos de vista básicos:
(continúa...)
¿Alguien puede explicar qué le pasa a Pedro? Está revolviendo todo, asumiendo para sí algunas observaciones que le hice a Psicólogo, y dedicándole a él -por cierto- reclamos que más bien deberían ser para mí.
Bueno, fingiendo que todo está en orden, le contesto lo de Aelia Capitonlina: ese es el nombre con el que Adriano rebautizó a Jerusalén tras la revuelta de 132-135 (la de Bar Kojba). Y antes del templo dedicado a Zeus allí, existió un fastuoso Templo judío que fue destruido por los romanos en 70. Eso lo puedes constatar en miles de enciclopedias, páginas web, libros de Historia, etc. Dar por hecho que no hubo judíos en Jerusalén sino hasta después del siglo IV habla muy, pero muy mal del nivel de conocimientos de Historia en el que te desenvuelves.
carcas involucionistas judaizantes. Esos sí que no son cristianos, Pedro, Juan, Santiago, sí son cristianos, aunque representen distintas tendencias. Y los recuerdos de Jesús son de todos ellos.
Adjudicárselos a Pablo porque se supone que Jesús no pudo decir esto o lo otro porque no responde a la idea de judío ultra que le hemos adjudicado previamente me parece una hipótesis muy poco realista.
Son los discípulos los que conservan el recuerdo del mensaje de su maestro, todo lo idealizado que se quiera, pero el intento de fidelidad juega a su favor, porque les importa.
Si conservamos mucho o poco de Jesús, es ahí en donde está. Eso sí, se pueden inventar muchos otros jesuses, pero sin ninguna seguridad de su realidad, por mucho que se hable de historiografía.
Yo soy una escéptica que necesito pruebas de lo que se dice. Aunque lo diga una "autoridad".
Irving,
Yo no creo que existiera una "biografía" anterior de Jesús hecha por algunos de los seguidores que le conocían, que sirviera de base a Mateo, Lucas y Juan, porque entonces tendrían mayor peso biográfico los evangelios.
Creo que existirían los recuerdos de sus sanaciones, sus parábolas, sus gestos proféticos, su aparente fracaso y la vivencia de la resurrección que tuvieron sus seguidores, reunidos en los evangelios, con un cierto aspecto biográfico, pero los elementos usados son los de las celebraciones y catequesis.
Y sí se mezclan los recuerdos con las interpretaciones teológicas, pero insisto en que la teología se basa en los hechos que vivenciaron anteriormente. No les llueve de fuera.
Y Pablo tiene su importante influencia en el cristianismo, pero no es la única ni la principal. Está sobrevalorado.
Yo sí llamaría cristianos a los judeocristianos, pero no los identificaría con los que Pablo llama "falsos hermanos", con los carcas involucionista...
Sr. Sicólogo:
¿el comentario más falto de fundamentos que ha visto en muchos blogs?
Lea Vd. a JOAN E. TAYLOR "The Myth of Jewish-Christian Origins"
http://www.questia.com/PM.qst?a=o&d=23171872
De paso lea también la tesis de Michael Aexander Fraser, que le demostrará cómo Constantino para contruir la basílica martirial tuvo que destruir el Templo de Venus y el de Júpiter Óptimo Máximo. (¿Qué cristianos o judíos religiosos había allí?)
http://www.encaenia.org/Fraser-MA_encaenia_1996.pdf
http://www.encaenia.org/
Y lo siento mucho, yo no estoy jubilado. Me dedico a escribir y a "educar con otra conciencia".
... como base para la posterior elaboración de tres versiones diferentes (recensiones en su más plena naturaleza), y que la tradición las asoció con Mateo, Marcos y Lucas. Además, el proceso final en la elaboración de dichos textos estuvo a manos de gente imbuida en el pensamiento paulino, por lo que el resultado final quedó los suficientemente lejos del Jesús histórico, como para que resulte (hoy en día) imposible su reconstrucción a partir de cualquiera de los tres textos (no sólo Marcos).
7. ¿Dónde queda la teología? Nos sirve para intentar reconstruir el proceso de fusión de las ideas y creencias de aquellos que Piñero llama judeo-cristianos (yo no les llamaría cristianos) con las de la iglesia de tradición paulina. Pero no nos sirve para refutar una argumentación historiográfica. Para ello, se requiere de argumentos historiográficos.
4. Hay que agregar que el texto no obtuvo su forma definitiva a finales del siglo I, sino que fue procesado, traducido e incluso editado posteriormente, dentro del contexto del cristianismo que se había construido siguiendo los lineamientos paulinos. En consecuencia, el texto fue ajustado a criterios teológicos paulinos.
5. Es en ese punto que hay que entender cómo se mezclan historia y teología en Marcos. Y, entendiéndolo, se vuelve inútil citar a Küng (o a quien sea) para reclamar que con Marcos no se puede reconstruir una biografía de Jesús. Justamente, de eso está hablando Piñero.
6. No es la única perspectiva. Como ya te mencioné, yo tengo una distinta: creo que hubo un texto original sobre Jesús (y no estoy hablando de Q, que me parece una fuente -si acaso existió- del todo secundaria), escrito por alguien que le conoció personalmente, y en el que no había alteraciones relevantes respecto a su vida y enseñanzas. Creo que dicho texto sirvió como base para la posterior ...
Sofía
Me parece que no queda claro el papel de la teología en el análisis de Piñero sobre Marcos. Vamos por partes:
1. Piñero propone que Marcos reconstruye teológicamente a Jesús, y por ello no nos sirve para reconstruir una biografía exacta.
2. Eso no significa que Marcos no pretenda ser biográfico. De hecho, su estructura literaria integra elementos de las biografías que se escribían en esos tiempos.
3. El punto es descifrar por qué el texto no funciona para reconstruir la biografía de Jesús, y para ello, Piñero propone que el autor (Marcos) habría tenido motivaciones definidas (¿teológicas? ¿políticas? ¿propagandísticas? Cada quien escogerá la que más le convenza) para dar una perspectiva propia sobre Jesús, alejada de la realidad histórica.
4. A eso hay que agregar...
Psicólogo
Me parece que andas escaso de datos de historiografía bíblica. Va de nuevo: el punto no es suponer o deducir si Josemarí sabe de lo que habla. El punto es que sólo descalifica, no argumenta. Más allá de tu psicología de quien vive de sus rentas, o de la mía en plena vida laboral, si el plan es decir "no estoy de acuerdo", por lo menos aclaro por qué. Pero darle vueltas al asunto para sólo decir "Piñero es subjetivo" es algo que, en un debate de esta naturaleza, es totalmente irrelevante. Como si no supiésemos que, a fin de cuentas, la subjetividad nos caracteriza a todos. Finalmente: ¿nos vamos a poner a discutir sobre la psicología de los participantes en el foro? Preferiría que opinaras algo sobre historiografía bíblica...
Irving:
Por tu comentario noto que andas escaso de conocimientos psicológicos.
Yo, como ya estoy jubilado, no debo repetir la clase sobre la psicología de las actitudes. Ahora vivo de rentas. Me parece que Josemari sabe bien de lo que habla.
Nada más cercano que esos recuerdos de los que le amaban y creían en él.
Ahora nos podemos imaginar cualquier hipótesis. Me parece válido siempre que no se pase por arte de magia de la hipótesis a la certeza con pretensiones científicas. La historia es siempre interpretación de datos. Si encima se seleccionan los que nos cuadran, cualquier cosa es posible. Pero ninguna hipótesis es más que eso, no es realidad.
Eso vale para todos.
Saludos cordiales.
ocurre que aunque los evangelios interpreten teológicamente los hechos, su teología se apoya en hechos previos, en lo que dijo e hizo Jesús, a quien consideran la Palabra de Dios, su revelación, y por tanto intentan conservar su recuerdo, su mensaje, aunque esté entretejido con la teología que van elaborando sus seguidores. Se reclaman mutuamente recuerdo y teología.
Comprendo que yo no soy ni filóloga ni historiadora ni teóloga...sino una simple seguidora de Jesús a la que interesa lo que dijo e hizo. Pero me parece razonable lo que digo. Los evangelios pueden estár más o menos sesgados por una determinada visión teológica, pero al fin y al cabo es la teología de los seguidores de Jesús. Ellos sabrán lo que dijo.
Por lo menos están más cercanos al verdadero Jesús que el constructo de un ciudadano del siglo XXI que se basa en el retrato robot que ha elaborado de lo que debería ser Jesús y se lo adjudica quieras que no.
Nada más cercano que esos recuerdos de los que le...
pues procede de Pablo. Y acto seguido le adjudica esta teología paulina
Cuando se ha citado a Küng venía al caso, por tanto, porque se está hablando de teología cristiana.
En cuanto a lo de que los evangelios no son una biografía, Josemari hace bien en recordarlo, porque el profesor sí ha dicho en alguna ocasión que pertenecen a un subgénero de biografía helenista, y en cuanto tal, presentan muchísimas deficiencias biográficas.
Josemari nos recuerda que esos relatos no pretendían ser biográficos sino proclamar el mensaje de Jesús.
No está de más que lo diga. Resumidamente porque está harto de repetir lo mismo. Todos nos repetimos, aunque no nos contestamos.
Los dogmas me parece que le importan poco a josemari y que no se basa precisamente en Nicea.
Y pasando a lo que dices tú mismo de Marcos, me parece muy sensato. Pero ocurre que aunque los evangelios interpreten teológicamente los hechos, su teología se apoya en hechos previos, en lo que d...
Irving,
Lo que ocurre es que el Sr Piñero también habla de teología. Cuando en este post decide que la imagen de Jesús que tiene Marcos proviene de Pablo acaba adjudicándole lo que considera que es la teología de Pablo. Y a Jesús le suele adjudicar, sin pruebas, la teología propia de un judío ultra de su época. También ha acusado anteriormente de subjetividad a los creyentes y jamás ha contestado ni a mis dudas ni a las de nadie que le lleve la contraria (comprendo que esté muy ocupado, pero también se debe comprender que los comentaristas insistamos en las mismas críticas no respondidas). Por todo esto pienso que Josemari está legitimado para recordarle al profesor Piñero que él también es subjetivo y que también selecciona los hechos para probar su hipótesis, aunque lo haga con mucho arte, prueba tan poco como cualquier hijo de vecino de los que nos expresamos fatal. No dudo de que Piñero tiene los datos que omite, pero se limita a decir: Marcos no procede de Q, pues procede de...
Sofía (IV y último)
De hecho, tengo un punto de vista diferente respecto a la "inexactitud" en Marcos: yo no creo que Marcos haya sido el primer evangelio, y que Mateo y Lucas se hayan basado en él. Muchos detalles muy exclusivos de Marcos evidencian que, al igual que Mateo y Lucas, se trata de un texto no elaborado por una sola mano, sino resultado de un proceso redaccional. Las similitudes entre los tres textos evidencian que hubo un antecedente documental que sirvió como base, y que evolucionó en tres formas finales diferentes (Mateo, Marcos y Lucas). Incluso, me rehuso a creer que detrás de cada evangelio hubo una mano autoral, y me inclino más por la posibilidad de que sean verdaderas recensiones, resultado de un proceso editorial en el que se impusieron los puntos de vista teológicos más comunes (paulinos, en definitiva), y que fue por ello que se perdió de vista lo que pudo haber sido el "recuerdo" del Jesús histórico.
Sofía (y continúa...)
Por eso las recurrentes citas a Küng son un error garrafal: los objetivos del teólogo son diferentes a los de Piñero. Se habla de lo mismo, pero no en la misma frecuencia. Querer descalificar a Piñero a partir de la teología es, simplemente, no querer confrontar la argumentación imparcial y fría. Y en ese aspecto, Piñero es mucho más objetivo que sus detractores. Eso no significa que tenga la razón en todo. Significa que asume su investigación y exposición de un modo metodológico, y gracias a ello, válido. Se puede estar de acuerdo o no. Puede gustar o no. Pero venir a decirle que está mal, sólo porque no está de acuerdo con el dogma (aunque disfracen semejante pseudo-argumento con citas a Küng) es, en resumidas cuentas, pueril. Preferible, mil veces, tus comentarios, aunque en muchos detalles no esté de acuerdo.
Sofía (continúo)
En esa suerte de feria de descalificaciones, lo que más me llama la atención es que se quejan -citando a autores como Küng- de que Marcos no funciona para recuperar una biografía de Jesús. Bueno, justamente eso es lo que ha explicado Piñero. Claro, la labor del teólogo (Küng, en este caso) es enfocarse en lo que va más allá de la simple biografía (llámale kerygma o como gustes), pero la labor del biblista es la otra: intentar reconstruir el contexto histórico real del texto (y eso implica, guste o no, la biografía del protagonista del texto, dado que es presentado como el Salvador de la Humanidad)...
Sofía
Deja explico qué es lo que no me convence de Josemarí: la falta de argumentos. Detrás de un ordenador, cada uno puede esconder o matizar sus actitudes. Lo que Josemarí no puede matizar es que sólo descalifica, pero sin tomarse la molestia de exponer razones. En ese aspecto, debo decir que tú te desenvuelves en otro tenor: sin la obligación de estar de acuerdo con Piñero (nadie, en estricto, la tiene), expones los puntos de vista que, cuestionables como todos, le dan forma a tu disconformidad. Y eso se agradece, porque entonces a mí -lector- me queda claro qué te convence de las notas del blog o no, y puedo decidir qué me convence de tus puntos de vista o no...
Creía que Pablo se había convertido a un cristianismo al que antes había perseguido.
La novedad del "evangelio" de Pablo es que los gentiles no necesitan hacerse judíos, circuncidarse y cumplir todas las leyes judías, para seguir a Jesús. Pero es a Jesús a quien siguen, no a Pablo. Predican a Jesús y su mensaje, no a Pablo.
Sí llegaron aun acuerdo en Jerusalén: que sólo tendrían que cumplir las leyes noéticas. Después las cosas siguieron evolucionando. Es lógico, porque la salvación viene de los judíos, pero va más allá, porque se considera que hay que adorar a Dios en espíritu y en verdad y se subraya el aspecto ético y místico de la religión frente al ritual y el cumplimiento externo de tradiciones, como Jesús hizo en toda su predicaciòn y su praxis liberadora, que conservamos gracias a la tradición oral que se plasma tanto en el documento Q y como en los relatos de Marcos.
Según los entendidos parece ser que Marcos recogió relatos, transmitidos oralmente en su mayoría, y algunos reunidos en pequeños libritos que se han perdido -igual que el documento Q se perdió y sólo sobrevive en Lc Mt y Tomás.
De modo que obtuvo la imagen de Jesús que transmitió la comunidad de creyentes en sus catequesis y celebraciones durante esos cuarenta años.
Eso para empezar.
Marcos es Marcos y Pablo es Pablo.
Tampoco estoy de acuerdo en lo que dice de Pablo y los dos evangelios, pero eso lo dejo para otro día porque es tardísimo y basta con contestar a la pregunta del título.
DE LA TRADICIÓN DE LOS CREYENTES.
Irving también tiene un serio problema de actitud dedicado a criticar que Josemari critique a Piñero.
Sencillamente, el profesor Piñero expone sus hipótesis y en ellas critica la subjetividad de otros, de modo que no está de más que se le recuerde que subjetivos somos todos y que él también selecciona los hechos en virtud de lo que pretende probar.
Aquí da el profesor Piñero más saltos que una rana toro de hipótesis en hipótesis y tiro porque me toca.
Por supuesto que está todo muy claro y muy documentado y muy bien expresado, pero eso no le da un ápice más de realidad a lo que no es más que hipótesis.
Para empezar con Marcos ¿De dónde obtiene su imagen? Como no es de Q tiene que ser de Pablo, dice el profesor. ¿Por qué, digo yo? ¿Qué demonios tiene que ver con Pablo lo que dice el evangelio de Marcos? Leo las cartas de Pablo, leo Marcos, y veo que no se parecen en nada. No me transmiten lo mismo.
Según los entendidos parece ser que Marcos recogió relatos,...
Pedro
¿No había comunidades judías en Jerusalén antes de Constantino? Disculpa, es el comentario más falto de fundamentos que he visto en muchos blogs. ¿Entonces qué era Jesús mismo? ¿Filisteo? ¿Idumeo? ¿Romano? ¿De dónde salió todo la Biblia Hebrea y sus múltiples vínculos y referencias a Jerusalén? El judaísmo está vinculado de modo absoluto a Jerusalén desde 1000 años antes de Cristo.
Psicólogo
El problema con Josemarí no es que mencione el vínculo entre actitud y exigencias de hechos. Es más simple: siempre critica a Piñero, pero no ofrece argumentos. Sólo dice que el problema es la actitud de Piñero. Bueno, pues con base a lo que tú mismo dices, es evidente que Josemarí también tiene un serio problema de actitud, y por eso nunca le parece nada de lo que alguien con opinión diferente dice. Pero recalco: nunca refuta. Sólo descalifica.
Antonio:
Todo esto que planteas es excelente.
Siento no poder dedicarme más, porque la educación es más urgente (no más importante) que la religión.
Parece interesante el libro de Hardin, Justin K. "Galatians and the Imperial Cult: A Critical Analysis of
the First-Century Social Context of Paul’s Letter.
Antonio:
El texto que demuestra que los que reescriben a Pablo todavía no saben cómo fue crucificado Cristo es el que tú has mencionado:
"los príncipes de este mundo .... de haberla conocido (sabiduría de Dios) no hubieran crucificado al Señor de la Gloria” (1 Cor 2,6-8)
El texto que demuestra que son cartas de los emperadores reescritas es el del discípulo: "Canceló (¿Jesús o el emperador x?) la nota de cargo que había contra nosotros, ... y la suprimió clavándola en la cruz ("stauros" en la estaca).Y...los Principados y las Potestades, los exhibió públicamente, incorporándolos a su cortejo triunfal"(Col 2,14-15). Esto es algo que hizo un emperador. Nadie más ahcía un cortejo triunfal. De esto ya hay muchas tesis.
Antonio:
Tú concluyes: " Si Pablo distingue su “evangelio” (su concepción de Jesús y la predicación correspondiente) del evangelio de los circuncisos..... es porque ....es anterior al suyo".
Lo siento, pero, por más que el razonamiento es bueno, las premisas no tiene bases históricas, datos históricos con referencia a hechos que ocurrieran, por ejemplo la circuncisión de los Judíos sólo tiene que ver por sus problemas con el Fisco de Roma y con la Usura, nada que ver con asuntos religiosos. Y los Judíos no tenían Euangelia. Daban culto en Roma al Dios Saturno.
Y los recortes de textos de cartas que se guardan en el Vaticano, son indudablemente copia de cartas de los emperadores romanos a sus ciudades-colonias. La Reconstrucción de Pablo como autor y su "Euangelio" es muy posterior. Por eso los que han realizado estas reescrituras de "Pablo" se atreven a denostar a los judíos, provenientes de judea, porque están desterrados del imperio por varios los emperadores.
Antonio:
Tú concluyes: " Si Pablo distingue su “evangelio” (su concepción de Jesús y la predicación correspondiente) del evangelio de los circuncisos..... es porque ....es anterior al suyo".
Lo siento, pero, por más que el razonamiento es bueno, las premisas no tiene bases históricas, datos históricos con referencia a hechos que ocurrieran, por ejemplo la circuncisión de los Judíos sólo tiene que ver por sus problemas con el Fisco de Roma y con la Usura, nada que ver con asuntos religiosos. Y los Judíos no tenían Euangelia. Daban culto al Dios Saturno.
Y los recortes de textos de cartas que se guardan en el Vaticano, son indudablemente copia de cartas de los emperadores romanos a sus ciudades-colonias.
La Reconstrucción de Pablo como autor y su "Euangelio" es muy posterior. Por eso los que han realizado estas reescrituras de "Pablo" no tien empacho en decir todo o que dicen de los judíos, provenientes de judea, porque están desterrados y eliminados por varios e...
Antonio:
La pregunta es excelente, pero con los datos arqueológicos que tenemos sobre Jerusalén, no había comunidades ni judías ni judeo-cristians en jerusalén hasta después de Constantino quien para construir la basílica martirial cristiana en Jerusalén tiene que destruir el templo de Júpiter y el Templo de Venus Genetrix. Por otra parte seguro que había "euangelia" anteriores, pero en Roma y en todas las colonias romanas, y una más era Aelia Capitolina, pero eran "Euangelia" de los emperadores. Los de los demás no eran Euangelia.
Si algunos comentasristas del bolog, supiesen algo de psicología, no tendrían más remedio que aplaudir el acertado análisis de Josemari sobre la objetividad. A este propósito recuerdo lo que decía el famoso psicólogo norteamericano, Peter Drucker: "Dime qué actitudes tienes y te diré qué hechos necesitas". La objetividad no existe; todo es del color del cristal conque se mira.
El relato de la pasión sería una refundición de la teología de Pablo, como explica el profesor Piñero, una descripción de la detención y muerte del Mesías, Jesús Barrabás, junto a elementos yuxtapuestos de la figura del rey Agripa I.
Disculpen el atrevimiento.
A Irving:
Agradecerle las críticas fundadas que dedica a algunos comentaristas. A veces he tenido ganas de contestar comentarios demagógicos y me encuentro con que usted lo ha hecho ya y además con un lenguaje primoroso.
Me voy a permitir, como en otras ocasiones, aventurar hipótesis proporcionadas por la propia lectura del blog y los comentarios. En esta ocasión basta con reunir la conjetura que presenta Carlos Sanchez-Montaña, las explicaciones del evangelio de Marcos dadas por el profesor Piñero y la hipótesis de que Barrabás es el mismo Jesús, como comenté el otro día. Pues bien, la hipótesis sería la siguiente:
Si aceptamos la conjetura de Carlos de que el Jesús recordado por Saulo es Agripa I, y que esa figura se yuxtapone en el evangelio de Marcos con el Cristo histórico muerto en la cruz, obtendríamos las dos figuras contrapuestas que aparecen en el relato de la pasión.
El pueblo judío pide la libertad de Barrabás, el hijo del Padre, esto es, el verdadero Cristo histórico, el úngido. Por otro lado pide la crucifixión del Rey judío real, Agripa I. El relato de la pasión sería una refundición de la teología de Pablo, como explica el profesor Piñero, una descripción de ...
Parecerá que ando fiscalizando a Josemarí, pero vale la pena comentar su nota: justamente, Piñero se dedica a intentar esclarecer los hechos. Josemarí, en cambio, sólo a reprochar que las conclusiones de Piñero no coincidan con la creencia tradicional. Evidentemente, quien está lleno de ideas y conclusiones a priori, así como de "actitudes que seleccionan hechos y les dan significados", es -paradójicamente- Josemarí, cuyas críticas rebozan fe y dogmas, pero carecen por completo de argumentos.
Don Antonio:
Le sigo con asiduidad y me gusta su manera de plantear las cosas. Por lo cual le felicito. Es la audacia del investigador...
Pero eso de "dos evangelios" ... ¿No es precisamente el único "evangelio" lo que reune y genera la comunión de la diversidad de matices que cada comunidad cristiana emergente (podemos suponer que no sólo las paulinas) ofrecen, como es natural, y por eso ocurre el famoso CONCILIO DE JERUSALÉN, donde se apela a una única palabra común, a un único mensaje común, aunque parcelando la realidad de la evangelización con sentido práctico...?
Saludos cordiales.
D. Antonio:
Podría alguien en el siglo I d.C. recordar a Jesús Nazareno sin confundirlo con Herodes Agripa I.
Personaje principal del momento.
Que fue muerto según Tesalonicenses.
Llamado “rey de los judíos”.
Solo tres años de vida pública antes de su muerte.
Que abogaba por el pago del tributo a Roma.
Llamado tekton, hijo de tekton.
Que se contrapone frente a los sediciosos.
Protegido por Roma y la herencia de Herodes.
Condenado a muerte por mandato del Sanedrín.
El Jesús recordado por Saulo Paulus es el Mesías enviado por Roma y muerto por el sanedrín.
Su pasión y muerte es una construcción realizada desde las “oficinas” del Palatino.
Las que tienen vistas hacia la colina del Vaticano, donde cada primavera Attis moría y al tercer día resucitaba.
Hoy acusa Piñero a Marcos,Lucas y Mateo de falta de objetividad. Como dice el refrán castellano, dime de que presumes y te diré de qué careces.
Piñero:hace falta mucha objetividad, exenta de prejuicios confesionales, científicos y personales para realizar un análisis histórico que permita determinar qué elementos de un texto evangélico se deben a la redacción del evangelista, o provienen de la comunidad pospascual o son espcíficos de los dichos y hechos prepascuales atribuidos a Jesús.
Piñero, por actitud, no es un modelo que pueda presumir de esa objetividad.
Piñero debería saber que las acitudes seleccionan los hechos y les dan significado. Apartir de ahí surgen las opiniones; lo que llamamos argumentos son justificaciones que apoyan nuestras opiniones pero no esclarecen los hechos.
Estimado profesor:
A propósito de la cita que ha hecho de 1 Tesalonicenses, he leído que el versículo en el que Pablo culpa a los judíos de la muerte de Jesús es sospechoso de interpolación. ¿Cree que es verosímil esa hipótesis?
Saludos cordiales
Sábado, 26 de mayo
Josemari Lorenzo Amelibia
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Religión Digital
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