Hoy escribe Antonio Piñero
Sinteticemos aún más, al estilo de y complementando lo que dijimos en la postal anterior: el lugar histórico del cristianismo de Pablo, tal como puede deducirse de su teología de la salvación por y en Cristo y de la expresión clara por vez primera de la preexistencia de Jesús y de su status divino, es un judaísmo muy helenizado, super helenizado, capaza de sobrepasar sus fronteras ideológicas por la aceptación de esas dos categorías fundamentales que son la divinidad de Jesucristo y el nuevo concepto de la salvación.
Estas dos categorías constituyen su diferencia específica respecto al judaísmo, y se corresponden con el pensamiento filosófico-religioso helenístico, a saber la proclamación de Jesús como Dios al estilo de una hipóstasis divina.
Hemos explicado ya en este blog que una “hipóstasis” es la personificación de una característica o cualidad divina cuando actúa hacia fuera, hacia los mortales: por ejemplo, la Sabiduría divina; en el caso de Jesús, la función de Palabra y Redentor de Dios hacia la humanidad que se encarna y personifica en Jesús.
Este cristianismo paulino se corresponde igualmente bien con la religiosidad helenística difusa que con José Montserrat hemos denominado una “misteriosofía genérica y popularizada que extendió su influencia más allá del ámbito de los cultos particulares y que procede sin duda alguna del ambiente en el que se desarrollaban las religiones de salvación o mistéricas" = a Jesús, pensado como Jesucristo, quien desempeña la función de salvador universal, al encarnarse, morir y resucitar.
Afirmamos también que lo dicho no significa que Pablo -y sus quizás predecesores (hay que analizarlo también), los “helenistas” descritos en los Hechos de los apóstoles- se dedicaran burdamente a copiar de la religiosidad helenística para formar una religión nueva. Expresado así, esta afirmación resultaría un error histórico grave de apreciación.
Lo que quiero decir es que tanto Pablo como sus seguidores que aplicaron conscientemente a Jesús (pues se creían con todo el derecho, ya que el iniciador, Pablo, lo había recibido por revelación divina, no de la “carne y de la sangre”) los títulos que en su entorno se otorgaban a las divinidades salvadoras de los cultos del mundo grecorromano. Y se los atribuyeron porque estaban convencidos totalmente que en Jesús se cumplía perfectamente la función indicada por los títulos, que en las divinidades paganas no habían sido m´s que sombras de lo que iba a venir en la plenitud de los tiempos.
A partir de esta reinterpretación global de la doctrina y misión de Jesús, que Pablo debe –debemos insistir en ello- a una visión/conversión casi instantánea (según los Hechos de los apóstoles), el Tarsiota se constituye en el creador y organizador consciente de un nuevo Israel, que tiene su base no ya en la Ley y en la alianza antigua, sino en una nueva alianza fundamentada en el misterio de lo ocurrido en Cristo.
El “nuevo Israel” se transformará pronto en una nueva iglesia. Pablo pone los cimientos ideológicos de una teología cristiana novedosa, un nuevo sistema religioso que es, a la vez, distinto del judaísmo y del paganismo, aunque el Apóstol lo considere un judaísmo renovado y llevado a su plenitud.
En los días que siguen deseo empezar a cerrar el círculo iniciado con todas estas consideraciones acerca del cristiansimo paulino contrastado con el judeocristianismo –casi no se acordarán los lectores- con la crítica a la idea nuclear de la obra de James D. G. Dunn, “Jesús recordado” (Verbo Divino, 2008), que aboca a mi formulación: “Jesús recordado”, sí, pero “profundamente reinterpretado”. Les expondré cómo seguirá el argumento en una postal posterior.
Saludos cordiales de Antonio Piñero.
www.antoniopinero.com
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• En el otro blog, “Cristianismo e Historia” (en la revista electrónica “Tendencias21”, el tema de hoy es:
“Afirmación del mesianismo de Jesús por vía indirecta”
• Magíster de "Ciencias de las Religiones" Universidad PABLO DE OLAVIDE, Sevilla (Véase postal de 26-06-2009)
Para obtener más información:
http://www.upo.es/historia_antigua/master_religiones/index.jsp
Saludos de nuevo.
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La idea del Nuevo Israel está ya presente en la elección de los doce apóstoles por parte de Jesús. No habría hecho ninguna falta elegirlos si no pensara en el Nuevo Israel universal.
Nuestras Iglesias cristianas no son de Pablo, sino de Jesucristo, siguiendo las tendencias de Pedro y de Pablo. Esto es algo que nos queda muy claro en los documentos que tenemos, donde desde distintas perspectivas se llega a las mismas conclusiones.
No son copias, sino que incluso pueden parecer en ocasiones contradictorios, y sin embargo nos transmiten una figura coherente del fundador del cristianismo: JESÚS.
La teología trinitaria se desarrollaría luego, como consecuencia de lo que Jesucristo significa en su concepción de Dios.
La actual cultura norteamericana, heredera de la inglesa, posee una influencia en todo el mundo totalmente independiente respecto a su origen.
La fuerza actual del inglés en Europa se debe a la influencia norteamericana y no a la inglesa.
De igual forma en el siglo I d.C. la influencia de Roma era independiente de la cultura helenística, la romanización poseía un “cuerpo” nuevo y poderoso.
La “ecclesia” de donde surge Saulo es romana, aún estando en Antioquia, y su evangelio es romano, aún estando dirigido a judíos conversos.
D. Antonio no olvide la petición de Pedro y comentar el libro “Pablo y el Imperio romano” de Alvarez Cineira.
Antonio:
Desde que nos conocimos, en aquella mesa doblemente circular, el primer círculo de expertos y el segundo de oyentes, planteamos la pregunta que se les había olvidado al círculo de expertos: ¿Cómo se puede hablar de judaísmo helenizado en en contexto Romano? El judaísmo como tal, realmente no existía y el imperio griego había desaparecido y sólo quedaba su cultura romanizada. ¿Cómo se puede escamotear el contexto del Nuevo Testamento que era el Romano? Recuerdo que tú aseveraste que tenías ocho hipótesis sobre ese contexto.
Ahora vuelvo a hacer otra pretunta ¿cómo se puede estar hablando de un supuesto personaje histórico autor de una compleja reescritura superior al judaísmo y al helenismo, en un contexto romano, sin atreverse a pensar que el propio autor puede ser también una reescritura realizada por muchos autores, en distintos tiempos y espacios? Salud
Domingo, 19 de febrero
Juan Fernandez Krohn
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Salvador García Bardón
Alejandro Córdoba
Movimiento Rural Cristiano
Vicente Haya
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Jose Gallardo Alberni