Hoy escribe Antonio Piñero
Tema: Dijimos en la postal anterior que posteriormente al uso sinóptico, y ante la innovación teológica de los adversarios cristianos, que aplicaban a su mesías un título que tenía sus raíces en el venerado Libro de Daniel, otros círculos piadosos judíos reaccionaron e intentaron corregir esta adscripción a Jesús desviándola hacia otras figuras que no fueran la del mesías de un grupo teológico rival.
Dijimos también que el Libro de las parábolas de Henoc hace de este reputado personaje, el misterioso profeta Henoc, tras su ascensión al cielo (71,14), un “Hijo del hombre”, una suerte de “mesías” judío sui generis, muy especial con rasgos personalizados, un ser como asumido o asimilado a una entidad ya preexistente (caps. 46. 48). En el Libro IV de Esdras este mesías será el “Hombre del mar” que viene (desde al ámbito divino) rodeado de nubes del cielo (13,3), dispuesto para la batalla escatológica.
Sábado, 26 de mayo
Josep Carles Laínez
Angel Moreno
Carmen Guaita
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Pedro Tarquis
Francisco Margallo
Religión Digital
Julián Moreno Mestre
Alejandro Córdoba