El blog de Antonio Piñero

El núcleo del argumento sobre los “recuerdos” acerca de Jesús (I) (109-I)

16.06.09 | 07:24. Archivado en Jesús histórico, Gnosis y gnosticismo
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Hoy escribe Antonio Piñero

En la última postal defendíamos la posibilidad de que la redacción de libros de historia en la Antigüedad pudiera estar gobernada por una idea teológica. Pusimos un ejemplo básico del Antiguo Testamento, que esperamos sea lo suficientemente convincente.

No se entiende bien el ejemplo propuesto de la falsa impresión de monoteísmo que ofrecen los libros bíblicos si se piensa que estamos comparando la historia de un pueblo -Israel- durante siglos con los que pudo pasar con un individuo concreto: Pablo y su posible influjo sobre los evangelistas. Lo que en realidad se compara sonn dos situaciones muy similares pues la primera, la visión de la Biblia hebrea, afecta a pocas personas y a poco tiempo: en un momento dado, después del exilio de Babilonia -momento que no podemos determinar con exactitud, pero que se sitúa en torno al siglo V, y que no duró mucho tiempo, una generación no más- un grupo de personas configuró y manipuló todas las sagas y leyendas de la historia de Israel a partir de un punto de vista teológico.

El producto de la manipulación del material previo por parte de un redactor -o una "escuela"- fue la redacción definitiva de un Pentateuco y de un corpus de historias (Samuel-Reyes-Crónicas) que ofreció al lector una historia distorsionada: mucha más teología que historia, como dijimos. La pretendida histioria fue el resultado de una idea teológica previa de cómo habían discurrido en verdad las cosas. Por tanto, la tesis es sencilla y comprobable por los datos que ofrecen los documentos mismos: los hechos fueron acomodados a la idea previa por unos últimos redactores definitivos de una gran parte de la Biblia hebrea; la historia que podría estar tras las sagas y leyendas primitivas de Israel fue profundamente manipulada en el momento decisivo en el que se le dio una forma definitiva.

Por consiguiente: este ejemplo de literatura religiosa muestra como posible que la forma en la que se transmiten tradiciones puede estar movida por una concepción teológica clara y determinada, en este caso cómo había de entenderse la historia de Israel: tal historia debía ser rígidamente monoteísta aunque con fallos eventuales del pueblo.

Incluso los filólogos y teólogos católicos admiten este hecho, pues toda la argumentación y los datos para formular la hipótesis están obtenidos de libros de teólogos católicos.

Ahora bien, es preciso insistir en que tal manipulación no anula la oferta al lector de un buen monto de posibles hechos históricos. La narración ofrece simultáneamente dos cosas: teología e historia. La tarea del historiador es separarlas. Y la prueba de que se consigue son los libros científicos en los que se traza la verdadera historia de lo que ocurrió en Israel respecto al monoteísmo desde el siglo XII a.C. hasta poco después de la vuelta del Exilio de Babilonia, historia que se ha extraido de los documentos mismos que nos ofrecen esa teología. Por tanto, los documentos tienen por así decirlo dos “capas” diferenciables: hechos e interpretaciones. La crítica filológica e histórica puede diseccionarlos y separarlos.

La cuestión principal radica en si eso mismo –o un proceso similar- pudo ocurrir con la tradición que “recuerda” a Jesús. Naturalmente en menor grado y en menos tiempo. Este es el punto nuclear del problema, y es mérito de la tesis de James D. G. Dunn (“Jesús recordado”) el haberlo planteado de nuevo. Ciertamente su tesis ofrece suficiente materia de reflexión.

La argumentación en el Nuevo Testamento creo que debería empezar por lo siguiente:

• No tenemos acceso directo a la tradición oral sobre Jesús. El documento más antiguo a nuestro alcance sería la "Fuente Q". Pero al ser esta “Fuente” un “documento” puramente reconstruido a partir de textos secundarios respecto a ella, no puede utilizarse directamente para reconstruir a su vez la tradición oral. No seria metodológicamente sano hacer una reconstrucción a partir de la reconstrucción.

• Nuestra investigación de la posibilidad teórica del influjo debe buscar en el Evangelio más antiguo. Hay consenso que es el de Marcos, aunque se discuta la fecha exacta de composición. Hay qué dilucidar en qué grado es fiel a la tradición oral, o a una tradición que acaba de pasarse a escrito y está en sus inicios; hay consenso en que algunas partes del Evangelio de Marcos se basan en tradiciones ya consignadas por escrito; por ejemplo, una colección de parábolas; o el discurso apocalíptico del capítulo 13 (Guía para entender el Nuevo Testamento, p. 329).

• Hay que investigar también en qué grado son plausibles algunas hipótesis al respecto ya planteadas hace muchos años por la crítica. En concreto se han postulado dos importantes, generadas por el análisis y la comparación de los documentos a nuestra disposición:

A. Que la teología del Evangelio de Marcos es paulina.

Si fure así, habría que preguntarse de nuevo: ¿es plausible que un personaje que probablemente ni siquiera conoció a Jesús en persona, Pablo de Tarso, pudiera influir con su teología y su modo de ver a Jesús en un escritor evangélico de tal modo que condicionara su producción literaria-histórica, los que hoy llamamos “evangelio”, que nutre nuestro conocimiento de Jesús?

B. Que el Evangelio de Marcos, como los demás evangelios, fueron compuestos en circunstancias sociales e históricas muy detrminadas.

Si fuere así, la cuestión sería: ¿es plausible que un evangelista conformara tanto su pensamiento a las circunstancias que le tocó vivir (por ejemplo, las circunstancias de los lectores implícitos a los que iba dirigido su evangelio en tanto en cuanto es posible determinarlas) que nos haya transmitido de hecho una perspectiva distorsionada sobre el Jesús de la historia?

La posibilidad teórica de que una idea teológica conforme toda una tradición historiográfica ha quedado mostrada en la postal anterior: la idea previa de el pueblo de Israel debió ser monoteísta desde sus mismos orígenes ha conformado y distorsionado toda la tradición anterior al Exilio.

Un inciso: he dicho “mostrar” la posibilidad teórica, no “demostrar”. En historia antigua –y éste es el ámbito en el que nos estamos moviendo, ya sea historia de hechos o de ideas y creencias- es muy difícil “demostrar”…, como en general en las ciencias humanas. La mayoría de las veces sólo es posible mostrar que algo es verosímil o plausible. Éste es el ámbito en el que modestamente debemos movernos.

Hay que investigar si podemos al menos mostrar que un proceso parecido, en mucho menos tiempo y a menor escala en algunos ámbitos, ha podido ocurrir con la elaboración de los Evangelios, y en especial con el de Marcos.

Se puede pensar a priori que el “cristianismo” (o judeocristianismo aún) de esos años en los que se compuso el Evangelio de Marcos -último tercio del siglo I d.C.- es muy variado y que, por tanto, es también posible que

a) otras influencias se hayan ejercido sobre el evangelista…,

b) o también es posible que haya sido inmune a las influencias: no hubo ninguna.

Esta última posibilidad parece a priori poco probable, pues está admitido por todos que los evangelios son obras de propaganda, en el buen sentido de la palabra: intentan ganar para le fe en Jesús a sus lectores; están justamente para eso. Por tanto tendrán en cuenta las circunstancias de los lectores a los que se dirigen; por tanto también estarán al menos relativamente condicionadas por esas circunstancias. De lo contrario, serían los evangelios una literatura “suicida”, condenada al fracaso…, y no parece que lo sean. ¿En qué pudieron las circunstancias de los lectores potenciales conformar la obra a ellos dirigidas?

También está admitido como axiomático, después de tantísimos años de estudios de Historia de la Redacción que los evangelistas, Marcos en concreto, son auténticos autores, no meros transmisores de tradiciones. Y un autor refleja en su obra sus intereses y preocupaciones. En concreto refleja una teología. ¿Cuál es ésta?

Seguiremos. Saludos cordiales de Antonio Piñero.
www.antoniopinero.com

………….……………

En el otro blog, “Cristianismo e Historia”, el tema de hoy es

“El mesías en el Antiguo Testamento. Sus inicios (II)”

Manera de llegar a este comunicación:

Pinchando en la página presente, arriba a la izquierda, donde hay un par de contactos o “links”. Uno de ellos es “Cristianismo e Historia”

Saludos de nuevo.

17 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por competitive intelligence 22.11.09 | 01:38

    Hello,

    i registered because i do believe this is the right place for me.

    bye :)

    competitive intelligence

  • Comentario por Pedro 17.06.09 | 19:45

    Toñín:
    El mejor trabajo sobre estas cuestiones es el de José María Arbizu (2001 )Res publica oppressa. Política popular en la crisis de la república (133-44 a.C.). Madrid. Complutense. (No puedo extenderme más, tengo un congreso)

  • Comentario por Toñín (en el foro alacant) 17.06.09 | 19:15

    Pedro:

    Me tienes impresionado.

    ¿Me podrias recomendar fuentes y bibliografía sobre lo que has expuesto? Es una visión alejada de lo anglosajón y muy cercana a lo latino, a lo mediterráneo.

    Por cierto, ¡sí que había libertadores!

  • Comentario por Pedro 17.06.09 | 16:17

    toñín:
    El atributo Soter, Salvador, Liberador, "Jesús", se convierte en nombre porque es el atributo común de todos. Piense Vd. en Simón Bolívar José de San Martín José Gervasio Artigas, Bernardo O'Higgins, Antonio José de Sucre, Francisco de Miranda, José María Morelos y Miguel Hidalgo, José Bonifácio en Brasil, Juan Pablo Duarte José Martí...todos los liberadores imposibles de memorizar, pueden ser substituidos por el principal, por el primero, Bolívar, o por el atributo: Liberador. Este es el caso de la rescritura del cristianismo, aunque los históricos son Tiberio Graco, Cayo Graco, Mario Gratidiano, Mario, Cinna, Clodio, etc. son substituidos por el nombre "sevator" en la época en que Constantino convierte a Jerusalén en la capital religiosa, traduciéndolo a Jeshua. Sin embargo los nombres y las acciones que constituyen el cristianismo quedan escritos en la historia. Hay que encontrarlos.

  • Comentario por toñín (en el foro alacant) 17.06.09 | 11:24

    Pedro:

    O.K.

    Básicamante se trata de:
    "un atributo de muchas personas reunidas en un personaje", cambiando personas por personajes.

  • Comentario por Pedro 17.06.09 | 10:08

    Toñín:
    Disculpe la retórica y la licencia literaria de la palabra apelación. Sencillamente quise indicar nadie puede decir si un nombre que aparece un escrito supuestamente de hace unos dos mil años corresponde a una persona, a una atributo de una persona, a una atributo de muchas personas reunidas en un personaje, etc. La afirmación "Jesús nunca existió" no verifica nada, ni quién era Jesús, ni el significado, ni la forma de existencia. Por ejemplo en Roma se denominaban a sí mismos con la palabra latina "Boni" (Buenos) lo que pertenecían a la facción de los Optimates. Los que pertenecían a la facción de los Popularis, denominaban a cada uno de sus mártires con la palabra griega "Cresto" (el Bueno, el que da la vida para salvar a otros) y a sus seguidores "crestianos". El último mártir de los Popularis fuer Julio César, a quien divinizaron en la noche. Octaviano Augusto, persiguió y proscribió a todos ellos, a los "crestianos", mató familias enteras. Luego se escribe que Pablo p...

  • Comentario por Toñín. 17.06.09 | 09:23

    Para Pedro:

    Estoy, básicamente, de acuerdo con usted. No obtnate, no entiendo la siguiente frase:

    "Sin conocer a quién o a quiénes se atribuye dicha apelación, prefijan el pasado para inmovilizar el presente y el futuro: "nunca existió"."

  • Comentario por Joémari 17.06.09 | 09:09

    ¿Quién distoriona más los hechos: el que tiene una actitud positiva hacia Jesús o el que la tiene negativa?
    La Psicología afirma que las actitudes seleccionan los hechos y les dan significado.
    Sr. Piñero: hay que demostrar que los llamados historiadores, son más obetivos que los llamados teólogos. No es suficiente con "mostrar".

  • Comentario por Xabier 17.06.09 | 09:06

    Sofía:

    "Nunca discuta con un tonto: puede que la gente no note la diferencia" (Groucho Marx) :)

    Yo suelo discutir en este foro con alguien que dice muchas majaderías, pero lo hago porque no creo que sea tonto (es más, lo considero inteligente), sino porque creo que miente deliveradamente -lo mismo que mintió deliveradamente un codirector de una editorial (hecho altísimamente sospechoso) a quién él tradujo-, aunque puede que me equivoque con respecto al traductor.

  • Comentario por Pedro 16.06.09 | 22:16

    Toñín:
    Jesús es una construcción literaria. Sólo tuvo existencia cuando se construyó literariamente. Sin embargo existieron seres humanos históricos que inspiraron esa construcción literaria. Estos históricos hacen del Cristianismo una religión histórica que desenmascaran los mitos ahistóricos que otros seres humanos de entonces y de ahora han construido y siguen construyendo a los largo de la historia para beneficio propio. Los de hoy tienen el "síndrome del emperador" y los de entonces eran los emperadores. Los portales que menciona se hacen un bucle mental: "Jesús nunca existió". Sin conocer a quién o a quiénes se atribuye dicha apelación, prefijan el pasado para inmovilizar el presente y el futuro: "nunca existió". Existir tiene tantos significados como seres y hechos. Por otra parte, "recordar" es en realidad reescribir, replicando y recreando una parte selectiva del pasado para explicar el presente y el futuro. Este mínimo acto puede convertir un ser histórico en una mito l...

  • Comentario por sofía 16.06.09 | 19:10

    Vale, y no dejéis de leer tampoco el código da vinci que dicen que es una trasposición medieval de antoñita la fantástica.
    Se me olvidó: está en la web toñinneverexistedandsowhat

  • Comentario por sofía 16.06.09 | 19:06

    Vale, y no dejéis de leer tampoco el código da vinci que dicen que es una trasposición medieval de antoñita la fantástica.

  • Comentario por Toñín 16.06.09 | 17:12

    Es imposible "recordar" a alguien que no existió. Lamento ser tan pesado, pero cada vez somo más quienes tenemos la certeza histórico-científica que Jesús fue y es un mito. Hay libros en la red, hay páginas y "sites", aunque la mayoría en inglés. Recomiento "Jesus myth" en wikipedia en ingés y la web jesusneverexisted, también en inglés.

  • Comentario por sofía 16.06.09 | 15:49

    Estoy de acuerdo en que no demuestra nada.
    Y sigo en desacuerdo con el paralelismo que establece con el caso de la Biblia, por la sencilla razón de que el evangelista es prácticamente contemporáneo de las personas que conocieron personalmente a Jesús.
    El caso de la biblia se parece más al de los constructos históricos actuales.
    Existe una tradición conservada desde el siglo I hasta hoy, pero 21 siglos después nos muestran -que no demuestran- unas hipótesis nuevas.
    La cuestión sería:
    "¿es plausible que un (profesor) conformara tanto su pensamiento a las circunstancias que le tocó vivir (por ejemplo, las circunstancias de los lectores implícitos a los que iba dirigido su (constructo) en tanto en cuanto es posible determinarlas) que nos haya transmitido de hecho una perspectiva distorsionada sobre el Jesús de la historia?"
    Saludos cordiales

  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 16.06.09 | 12:27

    D. Antonio. Muy interesante planteamiento.
    “En historia antigua .... es muy difícil “demostrar”…,”

    Desde una valoración semántica varios capítulos de Mateo y Lucas son un calco semántico de otros textos imperiales. (Suetonio, Vitruvio).
    Para muchos el evangelio más antiguo, el de Tomás, es el texto más cercano a la fuente Q, y base de una parte del texto de Marcos.
    Desde una valoración semántica el texto de Tomás presenta a un Jesús independiente de los significados patrocinaos desde Roma.
    Para muchos el texto de Tomás es el más cercano a una tradición oral, por lo tanto el punto de partida para un trabajo de búsqueda del Jesús histórico.
    Los evangelios canónicos serían el material para reconocer la historia del cristianismo, cosa diferente.
    No es herejía pensar que ambas cosas son independientes.

  • Comentario por Pedro 16.06.09 | 08:16

    Antonio:
    Vale la pena hacer un recorrido buscando todos los estudios que hay sobre el Culto Imperial en la acutalidad,
    comenzando por Karl Galinsky

    http://socamr.wikispaces.com/

    Pulsando en el enlace de la izquierda: Papers from Rome and Religion Panel at SBL 2008 Boston .


  • Comentario por Pedro 16.06.09 | 08:12

    Antonio:
    Que detrás de los escritos judíos hay una historia preconcebida y teológicamente errática, ya lo decía Cicerón en su irónica alusión en el 50 a.e.c., sobre el dios de los judíos que debía ser muy clemente pues a un pueblo insignificante le había hecho su preferido, pero al mismo tiempo un dios poco inteligente, pues les había dado una tierra donde ya no caben.
    El Evangelio tiene por autores a los Emperadores, pero la tradición tiene por autores a los popularis y al pueblo. Primero hay que leer las tradiciones que mantienen todavía su reescritura popular y luego hay que leer la reescritura de los emperadores que reorganizan la tradición para su beneficio. El primero es Octaviano Augusto y hasta Constantino, todos los demás. Y que el así llamado Nuevo testamento aparezca como una reescritura de un Antiguo Testamento judío, es una reescritura de hace unos cinco siglos nada más. Pablo y Marcos son nombres reescritos. Hay que descubrir a los históricos.

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