Hoy escribe Antonio Piñero
Como sabe la mayoría los lectores, las variantes en los manuscritos del Nuevo Testamento son muy numerosas; aproximadamente unas 500.000. De entre ellas son pocas las que tienen una importancia crucial (quizá no más de 200), puesto que muchas son variantes meramente ortográficas o de orden de palabras (ambas clases suman en torno al 60% o más).
Es ésta una de las razones por las que indico en la Guía para entender el Nuevo Testamento (pp. 59 y 76) que
la Iglesia nunca ha definido, ni siquiera en el Concilio de Trento, cuál es el tenor exacto, literal, del texto inspirado por el Espíritu Santo. Entre las más de 200.000 variantes de peso del Nuevo Testamento ¿cuáles representan el texto original? Se da el caso curioso, desde el punto de vista católico, que el Nuevo Testamento hoy más extendido, sobre el que se hace el 95% de las traducciones a lenguas modernas, se confecciona en Alemania, en el Instituto de Münster dedicado a la crítica textual del Nuevo Testamento, formado en su inmensa mayoría por investigadores protestantes. Además es un texto que cambia (no demasiado, pero cambia) de una edición a otra. Entre las ediciones 25 y 27 las apretadísimas páginas que señalan las diferencias suman unas treinta (p. 76).
Algunas de estas variantes han sido explicadas por los estudiosos del Nuevo Testamento por medio de “conjeturas”, es decir, imaginándose cómo pudo ser el vocablo griego “original” y cómo pudo corromperse teniendo en cuenta los hábitos de los escribas cuando copiaban, y los errores más comunes que cometían.
Estrictamente hablando una “conjetura” es una lectura variante que no se halla en ningún manuscrito del Nuevo Testamento, y que –por medio de esa labor imaginativa y detectivesca- se presupone que existió. La principal razón para suponerla es que una vez admitida su existencia, se explican mejor los errores de los manuscritos y la variación entre ellos.
Hay también otra clase de conjeturas que no parte de la lengua griega, al fin y al cabo secundaria –aunque todos los manuscritos del Nuevo Testamento estén este idioma- sino de retrotraducciones del texto griego al arameo en los lugares en los que se trnsmiten palabras de Jesús.
Como es sabido, parece altamente probable que la lengua materna de Jesús fuese el arameo y que en este idioma pronunciara la mayoría de sus dichos y sermones. Por tanto, lo que tenemos de Jesús son traducciones; hemos perdido el original. Hay estudiosos que conocen muy bien el arameo y que han dedicado buena parte de sus energías a reconstruir, a retrotraducir, a partir del texto griego que tienen ante sus ojos hoy (sacados de los manuscritos y debidamente editado) el arameo subyacente que –dicen- fue probablemente lo que dijo Jesús en realidad.
Hay un investigador alemán, cuyo nombre es Günther Schwarz, del que tengo recogidos unos veinte breves artículos de este tipo, casi todos de conjeturas a partir del arameo – y casi todos también publicados en la revista alemana Biblische Notizen- en los treinta y tantos “Boletines de Filología Neotestamentaria” (“New Testament Philology Bulletin”) que han aparecido en la revista “Filología Neotestamentaria” en más de quince años de colaboración por mi parte (desde 1988 al 2003). El interesado puede consultar en Internet al menos los títulos de estos artículos de Schwarz resumidos por mí brevemente en el mencionado "Bulletin".
De entre ellos voy a poner un par de ejemplos.
El primero es un caso de cómo el recurso conjetural al arameo explica que en griego se hayan producido dos o más variantes, debida a que el término arameo
· o bien tiene dos significados,
· o bien puede leerse de dos maneras diferentes,
pues se omitía, por economía de espacio y de tinta, la escritura de las vocales; así había posibilidad de dos o más comprensiones de una misma raíz.
Así, la comparación de Mc 15,36 y Mt 27,49
Mc: Entonces uno fue corriendo a empapar una esponja en vinagre y, sujetándola a una caña, le ofrecía de beber, diciendo: «Dejad, vamos a ver si viene Elías a descolgarle (griego katheleîn)
Mt: Pero los otros dijeron: «Deja, vamos a ver si viene Elías a salvarle (griego sóson).
Dos vocablos arameos mihat (“descolgar”) y mahê (“mantener con vida”), bastante parecidos –la pérdida de la t final puede ser normal- explican estas dos variantes.
De aquí, y de otros variados ejemplos argumenta en general Schwarz que puede deducirse que estos dos evangelios, Mateo y Marcos, o bien son una traducción del arameo, o al menos que emplean material primero transmitido en esa lengua.
Personalmente, junto con la mayoría de los filólogos, pienso que la segunda es la perspectiva correcta. Es muy difícil, por no decir que casi imposible, probar que los Evangelios se escribieron originalmente en arameo. Todoa apunta a que se comnpusieron en griego, a pesar de las traediciones eclesiásticas del siglo II que afirman, sobre todo de Mateo, qu éste redactó su evangelio en hebreo y que cada uno "lo tradujo como pudo". Si esto fuere así -dquizá no hay por qué dudarlo-, esa primera edición se ha perdido por completo.
Ejemplo 2: Comparación de Mt 11,7 y Lc 7,24:
Mt: Cuando éstos se marchaban, se puso Jesús a hablar de Juan a la gente: «¿Qué salisteis a ver en el desierto? ¿Una caña agitada por el viento?
Lc: Cuando los mensajeros de Juan se alejaron, se puso a hablar de Juan a la gente: «¿Qué salisteis a ver en el desierto? ¿Una caña agitada por el viento?
Comenta Schwarz: Un vocablo arameo “qny” de la tradición sobre Jesús fue malentendido como “qene”, “caña”. Más en concreto, con la vocalización completa: arameo “qannay” (“celota”) fue entendido como “qene” (“caña).
Por tanto, y a partir de esta confusión ha de modificarse probablemente la expresión “agitada por el viento”, que resultaría en “confundido por el Espíritu”. Schwarz opina que esta última es la lectura original. Por tanto, tenemos que modificar aquí el texto de nuestras Biblias:
"¿Qué salisteis a ver en el desierto? ¿Un hombre confundido por el Espíritu?"
Como se ve, este tipo de conjeturas son altamente especulativas, y en este caso muy improbable. Pero he querido poner este par de ejemplos –hay muchos- para que se vea cómo se estudia con lupa el texto del Nuevo Testamento.
Seguiremos el próximo día con un par de interesantes conjeturas del famoso Julius Wellhausen.
Saludos cordiales de de Antonio Piñero.
www.antoniopinero.com
Para los interesados, les comunico que en el otro blog que mantengo,
"Cristianismo e Historia"
(Manera de entrar:
A. pinchando en la página presente, arriba a la izquierda, donde hay un par de "links"
B. Escribiendo en Google, por ejemplo, "Cristianismo e Historia"),
el tema de hoy es
"Abba, 'Padre'" (I)
De nuevo saludos
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mi estimado tocallo, como decimos en mexico, estoy muy interesado en el tema de las variantes y conjeturas de los escritos, tengo entendido que la iglesia catolica no cuenta con los documentos originales y aun mas, es muy posible que las traducciones de hoy en dia tal vez esten muy alejadas del significado original de los textos, ¿pudieron haber sido manipuladas las traducciones y significados de un lenguaje al otro con el fin de apoyar un proposito por parte de ,los primeros dirigentes de la iglesia catolica?
de antemano gracias señor piñero, le aseguro que desde hace un tiempo mis creencias estan en sus manos.
le saludo con mucho respeto Sr. Piñero
Cuando comento con mis familiares y amigos sobre la gratisima experiencia que me aportan sus articulos, me tachan de hereje.
ahora cuando leo los evangelios bajo la guia de su orientación, descubro a un Jesús muy diferente, mucho más humano de lo que enseñaron. sin que ello me desvie de mis creencias y mi fé.
¿debo sentir temor al enfrentarme a las enseñansas tradicionales que me inculcaron?
Totalmente de acuerdo, Alfeo.
Puente Ojea no puede ser un referente serio, porque sus prejuicios contra la Iglesia y la falta de respeto hacia las personas religiosas, invalidan cualquier opinión suya al respecto, por muy ilustrada que parezca.
Saludos
Felicitarte querido Antonio por tu libro"Guia para entender el N.T.".
Yo soy católico y sabiendo que eres agnóstico me daba cierta reticencia leer tus libros, aunque si había leído algún artículo. Después de comprar este, he constatado que está escrito desde el máximo respeto a nuestra religión, con una sensibilidad exquisita, sin adoctrinamientos, y sin el más mínimo atisbo de predisposición a favor o en contra. Un libro ameno y muy interesante, un libro que engancha.
Como crítica, lo que creo que le sobra al libro y que en cierto sentido me ha sorprendido, son las -creo dos-, citas a Puente Ojea, no ya por sus posibles carencias de rigor o respeto, sino por su conocida pertinacia en cuanto a sus opiniones sobre la religión católica.
Felicidades de nuevo.
Dan Antonio:
Muchas gracias por su aclaración.
Ahora comprendo todo perfectamente.
Saludos.
Estimado Manuel:
Este tema se trató en el blog hace unos meses, creo que en el verano.
Don Antonio Piñero,le queria preguntar sobre una tablilla llamada "la revelación de Gabriel",que ha sido traducida por Israel Knhol,profesor de estudios bíblicos de la universidad hebrea de Jerusalem,donde aparece,la idea sobre el siglo I ac,en la que se encuentra una idea sobre la muerte y resurreccion del Mesias,nada más,muchísima gracias.
Mi querido amigo Antonio,
dice Usted:
" el Nuevo Testamento hoy más extendido, sobre el que se hace el 95% de las traducciones a lenguas modernas, se confecciona en Alemania, en el Instituto de Münster dedicado a la crítica textual del Nuevo Testamento, formado en su inmensa mayoría por investigadores protestantes ".
No estoy de acuerdo con Usted, por lo que yo sé, las traducciones modernas católicas del Nuevo Testamento se basan, por lo general, en un texto crítico griego ampliamente aceptado, como " The Greek New Testament", de Sociedades Bíblicas Unidas, o el "Novum Testamentum Graece", de Nestle-Aland.
Reconocido mundialmente.
Saludos cordiales.
Respuesta de Antonio Piñero:
El Instituto de Münster se llama "Institut für neutestamentliche Textforschung" y está fianciado por diversas instituciones, principalmente por la "Hermann Kunst Stiftung".
Fue fundado por Kurt Aland. Cuando éste falleció, siguió con la dirección del Instituto su mujer, Barbara Aland. Como puede verse, ambos son los coatures del manual de crítica textual que he citado.
Precisiones:
Este Instituto de Münster es el que compone el
"Novum Testamentum Graece", de Nestle-Aland.
El texto, por convenio con el Instituto, de "The Greek New Testament", de las Sociedades Bíblicas Unidas, es exactamente el mismo. Sólo le diferencia el "aparato crítico" o de variantes, a pie de página. Por tanto no hay disyuntiva alguna.
En el primero -y según lo posibilita el espacio físico de papel del que se dispone (hay varios tipos de ediciones)- se ofrece el mayor número posible de variantes.
El segundo tiene un "aparato crítico" más breve (pero igual también) en el que las variantes se seleccionan según el interés que ofrecen para la traducción.
Saludos de Antonio Piñero
A propósito de este tema, un teólogo catalán del que ha hablado alguna vez en este blog, Rius Camps, suele escribir libros cotejando dos variantes de los evangelios, la oriental y la occidental. Quizás sea interesante que trate esta cuestión.
Sábado, 26 de mayo
Josep Carles Laínez
Angel Moreno
Carmen Guaita
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Pedro Tarquis
Francisco Margallo
Religión Digital
Julián Moreno Mestre
Alejandro Córdoba