
Hoy escribe Antonio Piñero
El teólogo Juan José Tamayo ha publicado hace poco un libro sobre el islam en el que discute los prejuicios fijados en el imaginario social y religioso de Occidente desde la época de las Cruzadas y ofrece una imagen de esta religión más equilibrada y más acorde con la pluralidad de los orígenes. Es un libro que me ha interesado mucho, y que me parece excelente para la inmensa mayoría, que sabe –sabemos- poco del Islam, que tiene deseos de aprender y que quiere que se le ofrezca ordenada y sintéticamente una visión de conjunto y un tratamiento imparcial de los puntos más interesantes y conflictivos.
Juan José Tamayo, Islam. Cultura, religión y política, Editorial Trotta, Madrid, 2009, 360 páginas. ISBN: 978-84-9879-016-0
El libro presente está escrito en el horizonte de una sintonía especial con los derechos humanos, en perspectiva feminista y con un afecto también especial por los movimientos sociales y las tendencias religiosas alternativas que luchan por otro mundo, otra religión y otro islam posibles.
El Islam es la segunda religión del mundo, que cuenta con más de 1.200 millones de seguidores. Está viviendo un momento de gran vitalidad y posee un gran protagonismo a nivel político y religioso en la esfera internacional Es una importante fuerza religiosa, política y cultural, al tiempo que una fuente inagotable de espiritualidad para cientos y cientos de millones de personas.
El futuro de la humanidad no puede construirse contra el islam, ni al margen del islam, sino en colaboración con él. Desde esta convicción, y con espíritu de diálogo y actitud constructiva –lo cual no implica que no se discutan los problemas que determinadas interpretaciones del islam plantean- está escrito el libro de Juan José Tamayo. El libro es un estudio detallado sobre las cuestiones de fondo y más candentes que se formulan hoy en torno al islam.
Sobre esta religión hay una ignorancia casi enciclopédica –como decía Stephan Zweig- en nuestro entorno cultural. Darlo a conocer con objetividad, equilibrio y sentido crítico, que no falta, sin deformaciones ni estereotipos es el principal objetivo de la presente obra. Como veremos, en las cuestiones más candentes, el autor mantiene el equilibrio de presentar las posiciones interpretativas más importantes, que suelen ser dos y estar enfrentadas, y ofrece argumentos para escoger una de ellas que supone una intelección del islam acorde con el espíritu de nuestro tiempo.
Tamayo reconstruye la figura de Muhammad, a la luz de las nuevas investigaciones, como reformador religioso, líder político y estratega militar, destacando su experiencia mística, su coherencia vital y su compromiso con los excluidos, especialmente los huérfanos y las mujeres. Lo que hoy nos parece a veces muy escaso. Para su época, y en el contexto de Arabia, supuso una verdadera revolución.
Luego hace un recorrido por los principales hitos de la historia del islam, subrayando su significativa presencia en España como elemento fundamental de nuestra identidad en el pasado y en el presente, y por sus diferentes tendencias (sunnitas, chiítas, sufíes, euroislam, feminismo islámico, fundamentalismo, etc.). Creo que esta visión pluriforme ayudará al lector a poner seriamente en duda la idea tan extendida de una religión uniforme y monolítica.
En el centro del análisis están el Corán y la Sunna (“procedimiento acostumbrado”, el “camino seguido correctamente”, los “precedentes”; es decir, las costumbres, hábito y tradición que hacen derecho). Importantísimo papel desempeñan aquí los “hadices” o narraciones que recogen hechos y dichos del Profeta de gran importancia para la vida y organización de la comunidad islámica.
Tamayo ofrece la posibilidad real de que ambos corpora sean leídos no al modo fundamentalista, y que no sean considerados como fetiches a los que rendir culto, sino que sean estudiados a la luz de los métodos histórico-críticos modernos. Quiero resaltar aquí que no se trata de imponer a los textos un método de interpretación occidental, sino que los testimonios de una lectura positiva están tomados por Tamayo de autores musulmanes. Debe insisirse en que es una tendencia interna de la religión islámica misma, aunque en sectores fundamentalistas, es decir los que sacralizan y fosilizan la tradición, le cueste abrirse camino.
Concluiremos el próximo día con una visión de conjunto de otros temas, no menos interesantes, abordados en este libro como la sharía, el yihad, el estatus de las mujeres, etc.
Saludos cordiales de Antonio Piñero.
www.antoniopinero.com
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Carlos Sánchez
Hace dos días le pregunte a un antropólogo italiano sobre la ''kaaba romana'' y no conocía nada pero me comento una procesión que se celebra en Cabras,Cerdeña llamada ''corsa degli scalzi'' que tiene un cierto parecido con la peregrinación a la Meca ,en Italia!!
Te pongo el enlace
http://www.youtube.com/watch?v=7BSfUn2_j7g
Un saludo
Carlos
Gracias por el enlace
Sin conocer mucho sobre el tema encuentro coincidencias entre las 12 columnas del templo romano y la kaaba musulmana donde nació (en el interior) el primero de los doce imanes; Ali (príncipe de los creyentes) casado con Fatima (hija de la primera esposa del profeta y también ''madre de los creyentes'')
Todo muy racional y poco mitológico.
Te pongo un interesante enlace de cuando se abre la puerta en la kaaba
http://www.youtube.com/watch?v=pm_zrBcivhg
Qué extraña coincidencia: parece que todos los que piensan que hay que desmitologizar el cristianismo se guardan muy mucho de desmitologizar el islam.
Pues nada, que Mahoma era el último profeta y realmente le dictó Alá el Corán palabra por palabra.
Y no se puede hablar de que tenemos prejuicios los que leemos el Corán, en traducción recomendada por musulmán, y vemos lo que hay: puro antiguo testamento y además con pretensiones de ser imposible de mejorar en una evolución normal del pensamiento.
Hay que ser valiente y atreverse a decir las cosas ¿o nos da miedo que nos condenen por irreverentes con una de esas fatwas?
Parece que el doble rasero ante lo religioso es una epidemia hoy día. Anticristianismo y punto.
Daniel.
http://eltablerodepiedra.blogspot.com/2006/06/arquitectura-sagrada.html
http://eltablerodepiedra.blogspot.com/2008/03/templo-de-jano-quirino-en-roma.html
Carlos Sánchez;perdona pero no encuentro en tu pagina información del ''cubo'' romano del dios único donde se hacían peregrinaciones.
Casí nunca se menciona que las raices más profundas del Islam son las mismas que alimentaron la religíón romana y por ello soporte común del catolicismo.
Al igual que hoy hacía la Meca, en Roma, en el príncipio de nuestra era, ya existían peregrinaciones al templo con forma de "cubo" del díos único, donde se encontraba la piedra "eje del mundo".
Las llaves del actual papado de Roma son las llaves que residían en ese "cubo" con dos puertas.
Domingo, 19 de febrero
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