Hoy escribe Antonio Piñero
Tomo prestado el original título con el que uno de mis críticos, en líneas generales amables y educados, ha descrito cómo pienso e interpreto yo que Juan Bautista entendía su bautismo.
Si lo he entendido bien, la crítica es la siguiente: el mencionado lector crítico, y alguno más, opina que yo interpreto el bautismo de Juan no como un símbolo de regeneración y nacimiento a una nueva vida, producto de la metánoia (“cambio de mente”, o renacer a una nueva forma de pensar), sino simplemente como una suerte de acción sacramental, y por tanto que ejerce de modo casi automático su función: puesta la acción, aquí el bautismo, se perdonan los pecados. Deducen esta interpretación mías sobre todo por mi empleo de la expresión "bautismo pra la remisión de los pecados".
Sábado, 26 de mayo
Josep Carles Laínez
Angel Moreno
Carmen Guaita
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Pedro Tarquis
Francisco Margallo
Religión Digital
Julián Moreno Mestre
Alejandro Córdoba