Hoy escribe Antonio Piñero
Anunciábamos el día anterior una cita más amplia del ensayo de nuestro colega Fernando Bermejo sobre Bruno Bauer (en su obra en tres volúmenes Crítica de la historia evangélica de los Sinópticos, Editorial d, Leipzig 1841 + Fr. Otto, Braunschweig 1842, (el tercer volumen):
Bauer destacó que Strauss había actuado con el supuesto convencional de que todo lo que parecía contradecir las leyes naturales no podía haber sucedido. Ahora bien, los Evangelios relatan también acontecimientos que no presuponen suceso milagroso alguno, como que existió un hombre llamado Jesús, que vivió en Galilea y que fue crucificado fuera de Jerusalén. Para poder creer en tales informaciones, transmitidas por los mismos documentos que contienen muchos acontecimientos increíbles por extraordinarios, es necesario previamente una valoración crítica de los textos para decidir cuándo son dignos de crédito y cuándo no. Como Strauss omitió esta labor, Bauer comenzó su Crítica de la historia evangélica de los Sinópticos calificando la posición de Strauss como «misteriosa», falta de lógica y aun teñida de religiosidad.
El elemental presupuesto del que parte Bauer es la posibilidad y el deber de clasificar a los Evangelistas en la misma categoría de autores que a Hesíodo o a Homero, de quien Heródoto decía que había creado los dioses griegos; las mismas normas de crítica histórica que nos permiten determinar por ejemplo si las Vidas de los filósofos de Diógenes Laercio relatan correctamente y de manera fidedigna la historia de sus personajes, también se podían aplicar en este caso. Este presupuesto es enteramente elemental, y es el punto de partida de la posición adoptada por Bauer (Bermejo cita las páginas VIss; XVI y XX del vol. I de la Crítica de la historia evangélica de los Sinópticos, de B. Bauer).
Seguimos ahora con el texto de J. A. Pagola.
Opino que nuestro autor tiene razón al afirmar que Jesús no tenía aún, en esos momentos tras el bautismo "un proyecto definido” (p. 75), haciéndose eco del título de una conocida obra de Senén Vidal, Los tres proyectos de Jesús y el cristianismo naciente, Sígueme, 2003, trabajo que me ha parecido interesante, aunque el “tercer proyecto” -que corresponde a la segunda época de la misión de Jesús, cuando toma la decisión de ir a Jerusalén “para instaurar allí el reino mesiánico” (p. 323, Vidal)- me parece un intento menos logrado por parte de Vidal, puesto que acepta en demasía, en mi opinión, el punto de vista de los evangelistas.
Considero muy positiva la valoración -por parte de J. A. Pagola- de una lectura entre líneas de los Sinópticos y de una lectura directa del material que ofrece el Cuarto Evangelio -(1,35-51 [proclamación de Jesús por Juan Bautista como “Cordero de Dios” y vocación de los discípulos; Jesús se autoproclama “Hijo del Hombre”]; 3,22-36; 4,1-2)- para llegar a afirmar que Jesús perteneció al pequeño grupo de los que se sintieron tan impactados por el Bautista, que no retornó a su casa tras el bautismo para seguir con sus labores, sino que se “dedicó a colaborar con el Bautista en servicio de su pueblo (el judío)” (p. 75).
Los dos últimos pasajes evangélicos q menciona Pagola son los siguientes:
Después de esto, se fue Jesús con sus discípulos al país de Judea; y allí se estaba con ellos y bautizaba. 23 Juan también estaba bautizando en Ainón, cerca de Salim, porque había allí mucha agua, y la gente acudía y se bautizaba. 24 Pues todavía Juan no había sido metido en la cárcel. 25 Se suscitó una discusión entre los discípulos de Juan y un judío acerca de la purificación. 26 Fueron, pues, donde Juan y le dijeron: «Rabbí, el que estaba contigo al otro lado del Jordán, aquel de quien diste testimonio, mira, está bautizando y todos se van a él.» (Jn 3,22-26)
Y Jn 4,1-3:
Cuando Jesús se enteró de que había llegado a oídos de los fariseos que él hacía más discípulos y bautizaba más que Juan - 2 aunque no era Jesús mismo el que bautizaba, sino sus discípulos -, 3 abandonó Judea y volvió a Galilea.
De estos pasajes deduce Pagola, y estoy de acuerdo con él, que
“Jesús no sólo acogió el proyecto de Juan, sino que se adhirió al grupo de discípulos y colaboradores […] Probablemente lo ayudó en su actividad bautizadora y lo hizo con entusiasmo” (p. 75).
Y de Jn 4,2 deduce nuestro autor –y de nuevo estoy de acuerdo- que probablemente Jesús no continuó bautizando durante todo su ministerio público.
Seguiremos. Saludos cordiales de Antonio Piñero.
www.antoniopinero.com
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A sofía.
felicidades por tu conocimiento del tema.Comparto tu punto de vista.No obstante soy joven me estoy iniciando en la fé y sé que me meten gato por liebre.¿mepodrías indicar bibliografía del profesor Pagola o de otros autores que merezcan la pena? gracias.Si quieres te doy mi email o me lo dices x aqui . Gracias.
contacto con otros grupos judíos. Es decir, un proceso semejante al que siguió Flavio Josefo, tal como describe en su Autobiografía (II,10-12).
No hay duda de que Jesús se sometió al bautizo de Juan Bautista y de que esto supuso una experiencia muy importante en su vida. Después se independizó -quizá con otros- de Juan, y durante algún tiempo parece que desarrolló una actividad bautismal (el dato de Jn 3,22 difícilmente puede haber sido inventado por la comunidad cristiana y el mismo Jn en 4,1-2 trata de corregirlo). Pero pronto la predicación de Jesús y el movimiento que promovió aparece con unas características propias y diferentes de las de Juan, como más tarde veremos."
Es cierto que en los evangelios se pueden reflejar discusiones posteriores, pero es más razonable que la actitud de Jesús de dejar el desierto y empezar a predicar el Reino a su manera, resultara novedosa y discutible para los mismos discípulos de Juan contemporáneos suyos que no sabían de qué iba Jesús exactamente.
Entre las muchas hipótesis de historiadores sobre este tema, acabo de encontrar una del profesor Aguirre que me convence:
"Cuando ya en torno a los 30 años Jesús aparece acudiendo a la llamada de Juan Bautista que promueve un movimiento de conversión en el desierto, junto al río Jordán. Me permito una hipótesis: considero inverosímil que JEsús permaneciese hasta ese momento en el domicilio familiar y trabajando en el oficio paterno. En efecto, la hondura de su experiencia religiosa, su capacidad de discusión y su conocimiento de las Escrituras parecen suponer que antes de ir donde JuanBautista ha precedido un período de búsqueda religiosa y de contacto con otros...
Tomoteo,
Confundes continuamente lo que dice el Sr Piñero (que no es cura, ni siquiera creyente) con lo que dice Pagola.
La aproximación histórica a Jesús de Pagola es compatible con la fe en Jesucristo. Precisamente esa es la razón por la que el Sr Piñero dice que no es del todo valiente, porque según Bermejo y Piñero los creyentes como Pagola no son objetivos haciendo historia. De hecho, son tan objetivos como los agnósticos y los ateos, pues en el fondo si al Sr Piñero le gusta más el Jesús Puenteojeano no es por mayor objetividad sino por diferente subjetividad.
Sus hipótesis son tan hipotéticas como las de Pagola, que se basa en las de otros muchos historiadores. Los profesores de este blog se empeñan en atribuir a los seguidores de Jesús casi todo lo que dice y hace Jesús, aunque nunca consiguen probar, ni siquiera justificar de forma convincente por què piensan eso.
A Pagola déjalo tranquilo.
Como seguidor del Bautista, es posible que efectivamente Jesús colaborara en el proyecto de su maestro.
Sin embargo, llegar a esa conclusión apoyándose en las citas joánicas descritas opino que es un poco controvertido. El evangelio de Juan, el más tardío de los canónicos, aporta unos datos que los demás, más antiguos, no contienen, y las fuentes de Juan siguen siendo objeto de debate. Estos pasajes, ¿son históricos, o podrían presentar el trasfondo de algún debate con los discípulos del Bautista contemporáneos al autor del evangelio de Juan? Estos existían y debatieron con los cristianos, como se ve en Act18,23 y Act 19,1-7
Juan el Bautista dice: " Mirar, ese es el Cordero de Dios " .
Está claro quién es el discípulo y quién es el Maestro.
Juan bautiza con agua y el Cristo lo hace Espíritu Santo y fuego.
Pagola rebusca entre los textos y entre los autores y mientras tanto ha perdido la fe por el camino.
Ha perdido el rumbo.
Y ha dejado la escritura histórica delgada como un esqueleto.
Que pena en un sacerdote.
pero se puede deducir de los evangelios que el Bautista se puso al servicio de Jesús. De hecho Jesús se hace bautizar por Juan. Juan dice que no es digno del bautismo, y lo que sigue...
Acogió el proyecto y se puso a bautizar también él. Pero siguiendo su propia iniciativa, pues si no no se explica que tuviera nadie que decirle al bautista: mira, que éste está también bautizando. Es decir que después del bautismo empezó a "colaborar", pero siguiendo su iniciativa personal, según la llamada vocacional que sentía.
Y su predicación siguió evolucionando según aprendía sobre su misión en la oración sobre todo, pero también en la acción.
Sábado, 26 de mayo
Josep Carles Laínez
Angel Moreno
Carmen Guaita
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Pedro Tarquis
Francisco Margallo
Religión Digital
Julián Moreno Mestre
Alejandro Córdoba