Hoy escribe Antonio Piñero
Me parece muy valiente por parte de Pagola, al tratar del bautismo de Jesús, plantearse la cuestión de que este hecho innegable -Jesús se sometió voluntariamente a un bautismo por el perdón de los pecados- pudo y de hecho planteó serios problemas teológicos a la Iglesia primitiva.
A este propósito deseo aclarar que estamos utilizando el libro de J. A. Pagola, con todo respeto, porque me parece que es una excelente guía para indicarnos cuáles son los intereses y orientaciones de la moderna exégesis confesional sobre Jesús. Nos proporciona una vía oportuna sobre qué comentarios pueden ser interesantes o convenientes al respecto desde otro punto de vista, el filológico o el meramente histórico.
No conozco personalmente a Pagola, pero me ha interesado el fenómeno de ventas y mediático que ha supuesto su libro. Creo que ha sabido connectar muy bien con mucha gente de este país. Sólo por eso merece nuestra admiración, y precisamente por ello sus puntos de vista, tan extendidos, merecen también ser examinados y discutidos.
El primero de esos problemas a los que arriba aludíamos era: ¿No podrá ser Jesús inferior al Bautista (es decir, su discípulo, en vez de que el Bautista fuera un mero precursor), y el segundo, como acabamos de apuntar, ¿no se indicaba con ello que Jesús era también un pecador?
Opina Pagola (p. 74) que el hecho del bautismo era innegable; la tradición no podía obviarlo y por eso se recogió en los evangelios, pero que fue presentado por los evangelistas cristianos de un modo que no menoscabara la “dignidad de Jesús”.
Se sobreentiende que una vez que tras la muerte de aquél se hubo formado una teología/cristología clara sobre su persona que incluía su impecabilidad -puesto que de algún modo se penaba ya que era divino- había que conjuntar esta opinión con el hecho real de haber recibido un "bautismo para el perdón de los pecados".
Me parece también muy valiente por parte del autor cuya obra comentamos que presente claramente cómo los evangelistas arreglan el problema teológico.
1. Marcos (en 1, 9-11) lo hace añadiendo una teofanía justificativa: el Espíritu de Dios desciende sobre Jesús como una paloma.
“De esta manera todos podían entender que, a pesar de haberse dejado bautizar por Juan, Jesús era en realidad aquel personaje ‘más fuerte’ del que hablaba el Bautista”.
Con estas palabras indica Pagola indirectamente que la teofanía que presenta Marcos es un producto claro de la teología postpascual, no adscribible al nivel del Jesús de la historia.
2. Mateo (3,14-17) y Lucas (3,21-22) siguen a Marcos.
· El primero da un paso más sobre Marcos: “Cuando Jesús se acerca para ser bautizado, el Bautista trata de apartarlo… con las siguientes palabras 'Soy yo el que necesita ser bautizado…'”. La dignidad de Jesús queda salvada, puesto que todos los lectores saben que el administrador del bautismo, Juan, no era reo de ningún pecado.
3. Lucas “no necesita hacer ningún retoque” (¡!), pues
“Aunque menciona el bautismo de Jesús suprime la intervención del Bautista, que está ya encarcelado por Herodes Antipas. Es Jesús quien ocupa toda la escena: mientras está orando, vive la experiencia religiosa sugerida por Marcos (p. 74)”.
4. El arreglo del problema teológico es máximo en el Cuarto Evangelio, puesto que simplemente lo elimina, cortando por lo sano.
“El cuarto evangelista ni siquiera narra el bautismo; Juan ya no es el bautizador de Jesús, sino el testigo que lo declara como ‘cordero de Dios’ que quita el pecado del mundo, y que viene a ‘bautizar con el Espíritu Santo’”.
Me parece muy honesto y valiente por parte de Pagola que exponga con tanta nitidez la actuación de los evangelistas ante un problema teológico y cómo lo arreglan presentando la realidad de otra manera…, o suprimiéndola.
Pero confieso que me habría gustado que Pagola hubiera obtenido –y presentado al lector- las consecuencias metodológicas de su exposición: los autores de los evangelios canónicos, como obras en parte históricas y en parte de propaganda de una fe, son capaces de manipular la realidad presentándola a la luz de una teología que es claramente postpascual. Pagola, sin embargo, se contenta sólo con afirmar “Dejemos por ahora esta lectura cristiana posterior” (p. 74) ¿Es bastante?
El relato del bautismo en sus cuatro versiones sirve para pensar que si los evangelistas lo hacen una vez –es decir, presentar a sus lectores hechos manipulados-, pueden hacerlo más veces. Es ésta una observación nada nueva por cierto, porque desde comienzos del siglo XIX los libros que estudian críticamente los evangelios están llenos de planteamientos por el estilo.
Debemos entonces formularnos críticamente, siempre y en cada caso, en qué grado son fidedignos los evangelistas. Opino que este planteamiento pone en cuestión la viabilidad científica de afirmaciones generalistas del tipo “El único Jesús” (se sobreentiende que real y objetivo históricamente, porque si se trata de un Jesús subjetivo no hay discusión alguna) “es el de los evangelios”.
Nuestro colega Fernando Bermejo se hace eco de ello en su ensayo “La negación de la historicidad de Jesús en Bruno Bauer” (en la obra colectiva ¿Existió Jesús realmente? El Jesús de la historia a debate [A. Piñero, ed.], Editorial Raíces, Madrid 2008, 34ss) cuando comenta que para Bauer, que publicó su obra en tres volúmenes Crítica de la historia evangélica de los Sinópticos en 1841-1842,
El “problema principal de la obra de David Friedrich Strauss, La vida de Jesús críticamente examinada de 1835, era que no había sopesado y valorado las fuentes, no había apreciado críticamente los documentos como tales ni les había dado unos valores relativos de verosimilitud, sino que los había aceptado en su valor aparente” (pp. 34-5).
Seguiremos el próximo día con una cita más amplia de este ensayo.
saludos cordiales de Antonio Piñero.
www.antoniopinero.com
Y les ofrezco esta dirección ("link") -sobre un curso de "Orígenes del cristianismo / Iniciación al estudio del Nuevo Testamento"- por si a alguno le interesa:
http://www.estudioartificio.es/Curso%20Antonio%20Pinero.html
Los comentarios para este post están cerrados.
Lamento haber pergeñado con u. La bulla tiene esas cosas.
Quiero decir que creo que el sentido común nos dice que para los discípulos, la resurrección de Jesús era un hecho, era real.
En cuanto a si resucitó realmente o no, no es un tema histórico, naturalmente. La resurrección, incluso para los que creamos en ella, nunca puede ser histórica, pues consistiría precisamente en salir del tiempo y de la historia.
Los discípulos lo creían así, parece ser. ¿Alucinaciones colectivas? ¿Vivencia espiritual interior?
su misma variedad y carencia de concordancia prueba que no se trata de un engaño pergueñado por un evangelista, sino de distintas tradiciones que simplemente demuestran que los discípulos creían en la resurrección de Jesús, y que muchos de sus discípulos afirmaban que se les había aparecido. No pienso que la resurrección sea un hecho "histórico". Aunque sí creo que fue un hecho real para sus discípulos.
Lo que afirmo de los Evangelios es que nos ofrecen la información más real que podemos tener de Jesús: su mensaje, puesto que lo conservaron los que creyeron en él, con las variantes que quieras.
Saludos
Procestoc,
Después de decir que no hay UN Jesús histórico parece que crees que digo que lo hay y es el de los evangelios.
Jamás he dicho esas palabras respecto a los Evangelios. Las he usado para explicar por qué los Jesuses históricos son de lo más variado, puesto que son muy pocas las cosas que se pueden considerar probadas.
En cuanto al Jesús de los evangelios, nunca he pretendido que sea un "Jesús histórico" ni he dicho que transmita datos constatables. Estoy totalmente de acuerdo en que la función del recuerdo de palabras y hechos de Jesús era catequética. Lo que digo es que precisamente porque creían en Jesús y querían transmitir su mensaje, son fieles al mismo en lo fundamental, explicando y adaptando la narración para transmitirlo mejor (en eso consiste la catequesis) Por eso pienso que su misma fe en el mensaje de Jesús es garantía de su conservación, al margen de los adornos que lo rodeen.
En cuanto a los diferentes relatos de la resurrección, su mis...
Sofía:
Si los evangelios provienen de narraciones hechas por personas que conocieron a Jesús y nos hablan de "hechos constatables y admitidos por todos" ¿por qué existen al menos cuatro narraciones de su resurrección inconciliables entre sí? ¿No es un hecho lo suficientemente importante para que sus seguidores recordasen lo que pasó exactamente?
Saludos.
QUE SE SIENTEN, COÑO!!
Que viene Teodosio
porque no hablan de hechos constatables y admitidos por todos sino construyen hipótesis más o menos probables, sin que se pueda comprobar lo que ocurrió realmente.
Son muy pocas las cosas que se pueden saber con certeza sobre Jesús, pero sobre su mensaje, sus palabras, su doctrina, me parece más seguro fiarme de los que le conocieron y tenían interés en conservar su recuerdo que en el mensaje que un historiador contemporáneo encuentre adecuado para la personalidad que ha decidido que debería tener.
Yo no considero que explicar sea lo mismo que manipular, pues la manipulación tiene connotaciones de tergiversación. Explicar es añadir algo no para tergiversar sino para hacerlo más comprensible, intentando ser fiel al mensaje original. Y puesto que creían en él, no manipularían su mensaje intencionadamente. Si no creían, no tenían por qué complicarse la vida fingiendo ser seguidores de un crucificado.
Saludos cordiales
Emérito,
Estoy de acuerdo en general con tu comentario, pero niego rotundamente que todo el mundo pretenda lo mismo cuando realiza una misma acción externa.
Y respecto a convertirse: ¿en qué? Esa es la cuestión: desde dónde, hacia dónde por qué y para qué.
Para Jesús, se deduce de los hechos posteriores que supuso un paso más en el descubrimiento de lo que se sentía llamado a realizar.
Procestoc,
Yo no estoy hablando aquí de fe, sino de sentido común.
Digo que los relatos eran de sus discípulos, porque efectivamente los transmitieron ellos oralmente hasta que fueron recogidos por escrito por los evangelistas.
Y sí hay un sólo Jesús en los evangelios, visto desde distintas perspectivas, en el sentido de que son perspectivas compatibles.
Cuando hablo de los distintos "Jesús de la historia" es porque no son compatibles unos con otros, porque no hablan de hechos inconstratables y admitidos por todos sino construyen hipótesis más o men...
Sr. Piñero:
Me gustaría que ampliase su postura sobre la posibilidad de que el bautismo de Juan “limpiase de pecado” a su receptor. Las objeciones hechas en alguno de los comentarios a este y otros post, me parecen dignas de tenerse en cuenta.
Muchas gracias.
Por ejemplo las relaciones internacionales del Imperio Egipcio no parecen tener mucho que ver con los relatos propagandísticos que dejaban los faraones para la posteridad. Yo prefiero confiar en los profesores que muestran las inconsistencias de esos escritos.
“…porque los que hablan de él tenían interés en conservar su mensaje (no hay que llamar manipulación a lo que es explicación)”
Toda explicación no contenida en los datos originales es una manipulación.
Es obvio que Jesús no llego a pronunciarse sobre una multitud de temas que tanto en los inicios de movimiento, como en la época de los evangelistas necesitaban ser precisados. El hecho de que surgieran diferentes “interpretaciones” deja claro que el mensaje de Jesús, no explicitaba suficientemente el modo de enfrentarse a ellos, por lo cual cada uno “explicaba-manipulaba” lo que dijo, en función de su ideario.
Gracias por aguantar y contestar mis preguntas y un saludo.
Sofía dices:
“A mí me vale la explicación más sencilla, la que se ve en los relatos de sus discípulos”
¿Afirmas que Mateo, Marcos, Lucas y Juan conocieron y siguieron a Jesús?
“…existen los distintos "Jesús históricos" casi tantos como historiadores” y “Además no es cierto que haya varios Jesús en los evangelios, hay un único Jesús visto desde diversas perspectivas”
No entiendo por qué los “Jesús históricos” son distintos y los “evangélicos” son el mismo. Las perspectivas diversas se pueden adscribir tanto a los historiadores como a los evangelistas (en ciertos aspectos comparten objetivos).
“No creo que sea más real el constructo de un par de profesores del siglo XXI que el recuerdo de sus amigos en el siglo I”
Respeto tu creencia pero necesito datos para compartirla. Profesores del siglo XXI nos cuentan hechos del mundo antiguo que no coinciden con los relatos contemporáneos a esos hechos. Por ejemplo las relacion...
Ganimedes:
¿Qué es la VERDAD?
de la misma naturaleza del Padre y que resucitó de entre los muertos…, ya estamos haciendo cristología. La “trascendencia” respecto a la persona de Jesús no significa elevarlo a la categoría de Dios.
Y el bautismo, que pudo ser y fue el punto de partida de la predicación de Jesús, habrá que entenderlo en lo que "humanamente" hacía todo el mundo que se acercaba para ser bautizado. Convertirse.
Yo veo la dificultad de la cuestión en la posibilidad de “separar el trigo de la paja”.
El historiador intenta “centrar al personaje” en la historia de su tiempo y sus comportamientos respecto a la sociedad. Ciertamente no existen “historiadores imparciales”. Tanto el historiador creyente como el agnóstico parten de unos presupuestos que ya dan por indiscutibles. Entonces, ¿dónde está el trigo y dónde la paja?
Es innegable que los evangelios tampoco son imparciales. Elaboran sus catequesis cada cual según el público al que se dirigen y su cultura.
Toda aproximación histórica a la figura del personaje Jesús de Nazaret, debe partir de la realidad “nacido de mujer y sometido a la Ley”. A partir de aquí, habrá que intentar depurar y filtrar los dichos y hechos narrados en los evangelios. Y descubrir al Jesús HOMBRE, predicador y rabino, acosado, juzgado y condenado a muerte.
Desde el momento en que añadimos lo de “Dios envió a su hijo” y lo de Cristo, Salvador, de ...
A veces se llama ciencia a lo que es pura tautología.
No creo que sea más real el constructo de un par de profesores del siglo XXI que el recuerdo de sus amigos en el siglo I. Además no es cierto que haya varios Jesús en los evangelios, hay un único Jesús visto desde diversas perspectivas, como ocurre en la vida misma. La variedad enriquece el retrato en toda su complejidad.
El robot clónico de Juan Bautista es el que no existe, aunque les guste a Bermejo y a Piñero.
Cordialmente.
En cuanto a lo de que el único Jesús es el de los Evangelios, está clarísimo que es así. Pero yo cuando digo eso no me refiero al Jesús "histórico", que no existe en singular: existen los distintos "Jesús históricos" casi tantos como historiadores, de la ideología que sea, ateismo incluída (aunque algunos historiadores vean sus hipótesis como las únicas válidas)
El único Jesús real es el de los evangelios, con todas las lagunas que se quiera, es lo más cercano al Jesús que se paseaba por los caminos de Galilea, porque los que hablan de él tenían interés en conservar su mensaje (no hay que llamar manipulación a lo que es explicación)
El historiador puede aportar datos sobre la época que nos ayudan a entenderlo mejor, pero no puede elaborar una personalidad con unas ideas prefabricadas de acuerdo con las premisas que ha fijado de antemano.
A veces se llama ciencia a lo que es pura tautología.
No creo que sea más real el constructo de un par de profes...
De verdad que quedo estupefacto ante comentarios sobre el "cacareo" de la Filología y la Historia (sin aludir cómo se "cacarea" en púlpitos y espacios de semejante ralea), el anatematizador (para el que toda investigación estaría de más; cuando alguien me viene a decir "LA VERDAD" lo temo), los pecados o no de Jesús (¿se dice en el evangelio en algún sitio que por alguna razón tenía conciencia de haber pecado o cuando menos haber hecho algo más? Con respecto a la metanoia, por fortuna que muchos ya hemos hecho el metanoein hace bastantes años, precisamente para estudiar, valorar y ver las cosas desde otra perspectiva.
Teodosio,
El que dice lo de la conversión de Jesús, es el blogger. El profesor Piñero, precisamente, critica a Pagola por no decir lo mismo que él. Por lo visto cuando se opina como el blogger se es valiente, y cuando no, no se es lo suficientemente valiente. ¡Valiente tontería!
Nadie tiene por qué coincidir con la hipótesis de los profes del blog obligatoriamente. Hay toneladas de hipótesis diferentes donde elegir. A mí me vale la explicación más sencilla, la que se ve en los relatos de sus discípulos: en el descubrimiento de su misión, el bautismo supone un momento de iluminación especial y definitivo. Comienza lo que llamamos su vida pública: la proclamación del Reino de Dios.
Teodosio:
Pagola no dice que Jesús tuviese pecados ni que fuese inferior a Juan.
Es muy peligroso juzgar un texto sin haberlo leído.
Pagola se equivoca claramente.
Solo con pensarlo.
Parece mentira que sea sacerdote de la Iglesia de Jesucristo.
Pone en duda y dificulta a su Maestro.
Y los Evangelistas, se dedican a engañarse y a engañarnos.
Un Jesús con pecados, he inferior a Juan, NO SERÍA DIOS.
No sería El Mesias, El Ungido, El Redentor de Israel y del mundo.
No hubiera resucitado, al no ser Dios.
Y los cristianos, como dice muy bien San Pablo, seríamos los mas desgraciados de los hombres.
Mentira. Falso. Anatema.
Jesús, es el Cristo, el Hijo de Dios vivo.
Ante cuyo nombre, toda rodilla se doble, en el cielo, en la tierra y en los infiernos.
El qye diga o crea lo contrario, es: ANATEMA.
Por mucho qiue se empeñe Piñero Juan predicó la Metanoia; el bautismo por inmersión siginificaba el renacer a esa nueva forma de pensar. La filología tan cacareada por PIÑERO es insuficiente para comprender el proyecto de Jesús.
Ustedes, los historiadores, se enzarzan con futuribles del pluscuamperfecto de subjuntivo. Pagola echa un vistazo a la dimensión histórica y se dedica a afianzar el sentido de la vida cristiana. Es historia que Jesús existió y es historia que el Cristo de los cristianos es un núcleo que se expande en muchos sentidos, unos mejores que otros. El empeño común -de historiadores, teólogos y pastores- debería centrarse en este núcleo cuya autenticidad se ha vuelto tan discutible.
La insistencia de Piñero, parapetado tras las mágicas palabras "Filología" e "historia" en afirmar que el bautismo de Juan era una lavadora de pecados y no un símbolo de la regeneración y nacimiento a una nueva vida, producto de la Metanoia, me animan a citar aquí algunos textos del N.T. que niegan la afirmación gratuita que defiende Piñero. Son, entre otros: Jn. 3,1-12; Rm 6,3-14 Hech.2,38 1Cor 3,16 s. Col 2,8-15
Me parece que Piñero y Cía. necesitan una metanoya.
Si no obvian el bautismo está claro que es porque tuvo su importancia en la trayectoria vital de Jesús.
Lo que hacen a continuación los evangelistas es explicar la vivencia que tuvo Jesús de su bautismo.
Está claro que supuso para él un momento clave de descubrimiento de su misión y por eso comenzó su predicación continuando la línea del bautista pero aportando una radical novedad: sus gestos, palabras y obras manifiestan la llegada del reino de Dios, como una pequeña semilla de mostaza.
Saludos cordiales
Sábado, 26 de mayo
Josep Carles Laínez
Angel Moreno
Carmen Guaita
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Pedro Tarquis
Francisco Margallo
Religión Digital
Julián Moreno Mestre
Alejandro Córdoba