El blog de Antonio Piñero

Juan Bautista y el Reino de Dios (79-08-F )

15.02.09 | 06:57. Archivado en Jesús histórico
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Hoy escribe Antonio Piñero

Señala J. A. Pagola en su libro sobre Jesús cómo era el punto de vista de Juan Bautista sobre los “últimos tiempos”. Si no he leído mal, no emplea nuestro autor la expresión el “reino de Dios” para describir cómo concebía el Bautista esos instantes. Ahora bien, parece que la descripción que -según los Evangelios sinópticos- hace el Bautista de estos momentos es bastante parecida en mi opinión a la que tendrá Jesús sobre el Reino (en su momento nos detendremos sobre ello). Creo que es éste también uno de los puntos de concomitancia entre Juan y Jesús que es conveniente destacar, a pesar de algunas diferencias obvias.

El Bautista pensaba en primer lugar en una primera etapa de preparación para esos “momentos finales”, caracterizada por su predicación y que consistía en la (última) invitación de Dios por medio del profta al arrepentimiento y a la observancia de la Ley. Esa preparación tenía su lugar físico, en el desierto, en torno al profeta mismo. El proclamador de esos momentos era el Bautista, se supone que por encargo divino.

La primera etapa concluía con lo que habría de ser como un gran juicio divino purificador, al que Juan llama “bautismo de fuego” (Mt 3,11). El Bautista –siempre según los Evangelios sinópticos- no describe expresamente cómo será tal juicio, pero las imágenes que emplea para aludir a él son muy duras y fuertes: un hacha que corta los árboles malos (Mt 3,10); un bieldo terrible, agitado por un agricultor (Dios) poderoso, que separa la paja –los malvados-, la arroja al fuego, y deja el grano en el sitio que le corresponde: los buenos, los que oyen y e dejan convencer por su mensaje (Mt 3,12).

La segunda etapa tiene lugar en la tierra de Israel. No está protagonizada por el Bautista, quien desempeña tan sólo la función de precursor, sino por uno al que él mismo denomina “más fuerte que él” (Mc 1,7) y que es “el que ha de venir” (Mt 11,3). Llama la atención que la tradición evangélica no ponga en boca de Juan una caracterización de ese “más fuerte” con vocablos como "mesías", o algo parecido. No hay más precisiones.

Señala oportunamente Pagola que la comunidad cristiana no emplea nunca estas dos expresiones, “el (más) fuerte” y “el que ha de venir” para designar a Jesús como mesías, de donde se deduce que con gran probabilidad que se trataba del lenguaje propio del Bautista.

“El gran juicio purificador desembocará en una nueva situación de paz y vida plena” en la que habrá una gran transformación espiritual: “Israel experimentará la fuerza transformadora de Dios, la efusión vivificante de su espíritu” (escribe Pagola en p. 73).

Se sobreentiende sin necesidad de decirlo expresamente que si esta segunda etapa tiene lugar en la tierra prometida constará de momentos en los que la vida sea dichosa y placentera, llena de abundantes bienes de esa misma tierra, bendecida por Dios. Al igual que en la predicación profética en general del Antiguo Testamento, y en la mentalidad de los apócrifos de ese mismo Testamento, Dios proveerá con grandes riquezas materiales a sus justos que vivirán una vida dichosa como en una "Jauja" feliz.

En mi opinión, como veremos, el reino de Dios de Jesús –que comienza también con una etapa previa que es su opredicación de la venida del Reino, y cuya primera fase se corresponde bien con la etapa plena de Juan Bautista después del juicio-, se concibe igualmente como que se realizará en la tierra de Israel. en conjunto no parece aventurado afirmar que ambas concepciones -las de Juan Bauista y Jesús- comparten en buena medida estos rasgos.

Y éste es el marco ideológico y las propuestas del Bautista que en su conjunto debieron de atraer poderosamente a Jesús desde Nazaret..., tanto que dejó su trabajo y se fue a recibir el bautismo de manos de Juan.

Si esto es así, tenemos ya un punto de partida seguro, desde el punto de vista de la teología, para situar a Jesús ideológicamente: Jesús comienza su periplo con una mentalidad que acepta el marco interpretativo de la historia que le ofrece el Bautista. Luego habrá que ver cómo evoluciona Jesús, si cambia o no sustancialmente este marco y qué ideas nuevas aporta.

Igualmente hay que señalar, como ya lo hicimos, que Juan Bautista sólo tiene en mente que esa segunda etapa -que podemos llamar también "reino de Dios" en la tierra- es sólo, o muy principalmente, para judíos convertidos. No parece haber en la mentalidad del Bautista –como veremos que también ocurre en Jesús- ninguna mentalidad universalista.

Señalaba Fernando Bermejo que

“Los destinatarios de la predicación del judío Juan Bautista fueran sólo judíos parece estar fuera de duda". "El texto de Flavio Josefo (que hemos transcrito en una de las postales anteriores: Antigüedades XVIII 117: “Juan Bautista exhortaba intensamente a los judíos a practicar la virtud, la justicia unos con otros y la piedad para con Dios. (Les decía luego) que se bautizaran”) lo dice explícitamente, y por lo demás se deduce de la visión religiosa del Bautista, del talante global de su mensaje y de la localización de su actividad” (postal del 02-05-07).

Por último señalar que el hombre Jesús debía de tener una cierta –al menos- conciencia de pecado cuando se decidió a recibir el bautismo. De lo contrario, tendríamos que suponer que el acto fue una mera comedia, Y esta suposición me parece aberrante en el marco intelectual de un israelita piadoso en el siglo I.

Saludos cordiales de Antonio Piñero.

www.antoniopinero.com

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Les quiero anunciar hoy un

Curso sobre

Orígenes del cristianismo / Iniciación al estudio del Nuevo Testamento

impartido por Antonio PIÑERO

en Alcobendas (Madrid) a partir del próximo

lunes 2 de marzo 2009 a las 19,30 horas, c/ Albacete 11 (trasera).

El siglo I de nuestra es una época fascinante. En ella, y tras la derrota ante el Imperio romano, el judaísmo sufre su última gran mutación que lo configura en la forma que tiene hasta hoy. En este siglo vive Jesús de Nazaret y nace también el cristianismo cuya máxima expresión es el Nuevo Testamento.

El curso presente sobre los "Orígenes del cristianismo" está centrado en el libro cristiano por excelencia: el Nuevo Testamento, sus antecedentes y su entorno. Indagaremos en lo posible sus entresijos para comprender mejor cómo y por qué nace la fe cristiana.

El programa es el siguiente:

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2. Orígenes del cristianismo. Precedentes en cuanto a las ideas.

3. Fuentes del cristianismo. ¿Qué es el Nuevo Testamento y cómo se ha transmitido?.

4. Cómo se hizo la lista de libros sagrados: El canon del Nuevo Testamento.

5. Los apócrifos: qué son y cuál es su valor.

6. Introducción a los evangelios aceptados por la Iglesia.

7. Un ejemplo de crítica histórica: La verdadera historia de la pasión.

8. El éxito clamoroso de Pablo de Tarso: un caso de marketing en el mercado religioso del siglo I.

El curso es lunes alternos y en cada una de las sesiones se desarrollará un tema.

Repito los días:

Marzo: 2, 16 y 30

Abril: 20

Mayo: 11 y 25

Junio: 11 y 22

Para más información, pínchese, por favor, en el siguiente enlace:

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Saludos de nuevo

7 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por sofía 16.02.09 | 16:02

    por qué no pudo decir lo que sí pudieron decir otros judíos contemporáneos? Jamás ha sido contestada esta duda.
    Saludos cordiales

  • Comentario por sofía 16.02.09 | 15:59

    persiguiera a los discípulos de Jesús. Además en todo el relato del evangelio, Jesús es la novedad y los seguidores, como la palabra indica son los que siguen su iniciativa. A diferencia de Juan sus discípulos los elige Jesús mismo, y en los lugares más inesperados.
    En cuanto a la duda sobre Pagola que manifiesta JMS, pienso que es simplemente el pretexto para que los profesores Bermejo y Piñero planteen su puenteojeano constructo sobre el prototipo Jesús, al que no se le puede atribuir nada de lo que dijo e hizo, porque son las premisas del invento "histórico", que debemos tener claro que no significa ni científico ni mucho menos real ni verdadero, sino hipótesis histórica que no es imposible y les gusta a los profesores.
    Mientras que sea también posible lo que conservamos, no veo por qué hay que cambiarlo por la ficción histórica que guste más a determinado historiador. ¿Dónde están las pruebas? ¿Dónde está al menos la explicación plausible de por qué no pudo decir lo que...

  • Comentario por sofía 16.02.09 | 15:56

    Estoy de acuerdo con los comentarios anteriores.
    Mi aportación personal: Juan bautista era Juan bautista y Jesús era Jesús.
    Todo lo que sabemos es que Juan Bautista estaba en donde estaba y que Jesús llegó allí en su búsqueda personal. Participó del asunto y luego dio un paso más dejando al bautista y anunciando que la presencia del Reino había empezado a manifestarse en sus propias obras y palabras. En cuanto al bautismo, estoy de acuerdo con lo que han dicho los comentaristas anteriores. Resulta curioso como el profesor Piñero coincide bastante con lo más conservador y legalista del cristianismo actual que no saben ver la novedad del Evangelio. Aunque el profesor sí la ve, pero lo resuelve arrebatándosela a Jesús por ser judío piadoso y cargándola en cuenta de otros judíos piadosos como Pablo, sin explicar por qué él sí y Jesús no. Cuando resulta un poco raro que Pablo en su fase legalista persiguiera a los discípulos de Jesús. Además en todo el relato del evangelio, Jesú...

  • Comentario por Mandarin Goose 16.02.09 | 01:56

    Mi pregunta puede sonar herética pero es que me corroe la duda

    por casualidad no habrá usted rodado el anuncio ese de un café soluble en el papel de suegro exigente... es que se le parece muchísimo

  • Comentario por José 15.02.09 | 19:50

    ¿Estuvo Piñero en un seminario diocesano? La duda me surge por su interpretación tan escolástica del N.T.
    Eso de que el bautismo sirve para perdonar el pecado, huele a seminario. ¿No sabe Piñero que Baptizein significa sumergir, y que el bautismoes un nuevo nacimiento del agua y del espíritu, (Jn 3,5)?
    Juan no predicó el bautismo para el perdón de los pecados; Juan predicaba la "Metanoia", un cambio de mentalidad; es decir de percibirse a sí mismo, a los demás, a Dios y la relación hombre-Dios,(religión).

  • Comentario por JMS.- 15.02.09 | 13:53

    Me preocupa tu relación con Pagola.
    Lo tienes por contrincante o por colaborador?

  • Comentario por Carlos Sánchez-Montaña 15.02.09 | 13:17

    "Por último señalar que el hombre Jesús debía de tener una cierta –al menos- conciencia de pecado cuando se decidió a recibir el bautismo."

    ¿Pecado?
    Para que alguién reciba una purificación mediante el lavado con agua no hace falta tener conciencia de pecado, ni siquiera identificarse con el que lo ejecuta. La mayoría de las culturas realizan la "lavatio" como ceremonial.

    Solo saber que lo que se va a iniciar requiere una limpieza previa. El bautismo es un símbolo de disposición personal para iniciar algo.

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