Hoy escribe Antonio Piñero
Otro aspecto que me gustaría aclarar -quizá en primer lugar a mí mismo- es la perspectiva de J. A. Pagola en su libro tal como la interpreta Xabier Pikaza en su blog (siento no recordar el día exacto, porque tomé notas sólo del contenido; creo que cualquier lector del blog averiguará ese extremo).
Opina nuestro amigo Xabier que el libro de Pagola:
“Está escrito como aproximación histórica, en la línea de la primera tradición del evangelio. Trata, por tanto, de la vida de Jesús, desde una perspectiva kerigmática (de anuncio cristiano del evangelio), en la línea de Marcos (y Pablo)”.
Lo que me produce confusión es la mezcla, o yuxtaposición de “aproximación histórica” y de “perspectiva kerigmática", porque para mí las dos cosas no pueden ir juntas. Entiendo que la aproximación histórica es rigurosa y científicamente histórica, por lo tanto el kérygma o proclamación de la fe no tiene cabida en esa aproximación. A nos ser que se entienda por “aproximación histórica” que se narran hechos desnudos, o el kérygma -proclamación- de Marcos o Pablo como un simple hecho histórico desprovisto de contenido de fe.
Tampoco acabo de entender muy bien la afirmación siguiente:
“Es un libro evangélico: de anuncio de la palabra y de la vida de Jesús. No es un tratado de dogma (no lo niega ni discute), sino un texto de proclamación de la Buena Nueva de la Misericordia de Dios, que se ha revelado y se ha hecho historia en la vida y el mensaje de Jesús”,
Porque si es rigurosa aproximación “histórica” no creo que quepa en ella tratar de la misericordia de Dios de un modo objetivo, es decir en un tratado de pura historia poco o nada se puede hablar estrictamente de la "misericordia divina" que peretenefce al arcano y no lo trata la historia, sino sólo como creencia de Jesús, que luego transmiten sus seguidores y que sigue viva como creencia también de la Iglesia hoy día. Si es así lo entiendo, pero habría que señalarlo expresamente. Con otras palabras, habría que indicar con absoluta claridad que la "aproximación histórica" refleja unos temas teológicos, y que a su vez quien escribe esa historia está convencido de que se corresponden con una verdad incuestionable dentro del marco de la historia… Con otras palabras: Ha de afirmar expresamente que históricamente no se puede dudar de que la misericordia de Dios –como verdad histórica- se ha revelado objetivamente en la vida de Jesús. En síntesis: pienso que debe señalarse que esta aproximación –si es que la entiendo bien y no estoy exagerando- no es histórica sino teológica.
Igualmente creo que es una mezcla indebida de historia y teología la perspectiva –repito, si es que lo entiendo bien- que dejan traslucir las palabras siguientes:
“Es un compendio de la investigación crítica sobre Jesús, realizada en los últimos cincuenta años, en Europa y América, tanto entre católicos como entre protestantes y judíos. Desde la nueva perspectiva social y eclesial de su trabajos anteriores en la diócesis, en sus «siete años sabáticos» (2000-2007), Pagola ha descubierto y recreado de un modo evangélico actual la historia de los evangelios. Éste ha sido un descubrimiento sorprendente. Él conocía de primera mano las complejidades de la administración diocesana y de la estructura dogmática eclesial, pero sólo la investigación crítica sobre Jesús le ha permitido descubrir plenamente la actualidad del evangelio. De esa forma ha visto que, en contra de lo que algunos han pensado (pero en la línea de lo que han dicho los últimos papas. y en especial Benedicto XVI), la «razón científica es buena» y puede incluso ayudarnos a entender a Jesucristo. De esa forma has reconciliado una vez más a Jesús con la ciencia, como hizo Santo Tomás y como han hecho los buenos teólogos. El libro de Pagola es fiel a la crítica científica, siendo así (¡y por eso!) fiel a Jesucristo. La ciencia no «demuestra» la verdad del evangelio, pero ayuda a situarlo y entenderlo”.
Pienso que hay de nuevo una mezcla de planos, el histórico y el teológico, que deberían estar siempre claramente delimitados.
Finalmente, creo que esta mezcla indebida de planos se percibe de nuevo claramente en la síntesis siguientes:
“Pero lo que Pagola dice no va en contra de los Padres, ni de los concilios (Nicea…), ni de los teólogos escoláticos (Tomás de Aquino, Duns Escoto), ni de las encíclicas modernas de los papas, sino que se sitúa en un momento anterior, en la línea de la «cristología canónica», que es la del Nuevo Testamento, en la línea de los Sinópticos (antes, incluso, de algunos desarrollos de Mateo y Lucas). Así volviendo a las fuentes primeras puede poner en marcha un movimiento de renovación cristiana”.
En mi opinión situarse en la “línea de los Sinópticos” o si se quiere “antes”, es decir, en la línea de Marcos no es ya situarse en una “aproximación histórica objetiva", sino en el plano de los hechos históricos interpretados radicalmente desde el plano de la fe.
Espero que sea evidente, desde mi posición respetuosa hacia la creencia, que en sí no me parece mal esta perspectiva, pero que sostengo que debe aclararse entonces con mayor nitidez que el libro de Pagola –según interpreta Pikaza- no es una “aproximación histórica” objetiva, puramente científica, sino una mezcla de historia (hechos, palabras de Jesús) pero vista ya desde la fe.
Como estoy persuadido de que una de las tareas de la teología del siglo XXI es destacar –y resolver- la enorme distancia entre el pensamiento de Jesús y el de sus seguidores inmediatos sobre él (en otras palabras la diferencia entre lo que pensaba de sí mismo el “Jesús histórico” y lo que de él re-pensaron sus seguidores y luego la Gran iglesia) opino que no aclarar muy nítidamente esta mezcla de perspectivas no es a la larga bueno.
Si no me equivoco, se debe en una “aproximación histórica” sobre Jesús destacar nítidamente lo que él, Jesús, estrictamente pensaba en cuanto se puede reconstruir por la crítica histórica y literaria, y luego contrastarlo lo que de él pensaba su primer “biógrafo” Marcos, que es en ocasiones muy distinto. No hacerlo con toda y absoluta claridad y nitidez significa que nunca abordaremos la cuestión de la diferencia entre el pensamiento de Jesús y la teología cristiana como debe abordarse.
Saludos cordiales de Antonio Piñero.
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Antonio:
Hablar de Kerigma desde la historia implica conocer "la religión y propaganda política en el mundo romano".
http://ceipac.gh.ub.es/biblio/Data/L/0279.pdf
El Kerigma era la propaganda del emperador Augusto y sus sucerores, y no de un "profeta judío" y sus seguidores. No se podía hacer otra propaganda que la que determinaba el imperio. ¿O ahora vamos a demostrar que sí? No es posible históricamente entender el Kerigma, la propaganda religiosa, desde el interior de un relato o de un texto, desde la historigrafía, ni mucho menos deducir de un relato o de un libro una biografía histórica, como acaba de demostrar el profesor Kalisch con la existencia de Mahoma.
http://www.uni-muenster.de/
(enlace cortado, unir en word)
ReligioeseStudien/Islam/Personen/Professor.html
Para poder hablar de lo que Jesús pensaba de si mismo sería necesario encontrar la mas mínima prueba de su existencia histórica, por lo que cualquier exposición que se tenga por solvente solo puede hablar de la
transición conceptual del Jesús mesías(hombre) "judío-cristiano" al Jesús(Dios) "cristiano"; quedando pendiente la muy interesante investigación sobre su concreción histórica.
Lamentablemente cualquier investigación suele estar contaminada con multitud de prejuicios.
Sin ningúna intención de molestar a nadie, me atrevo a decir que algunos comentarios han dejado en este foro un cierto olor a teología escolástica de seminario diocesano.
Y cuarto. Pocas cosas hay que me causen más perplejidad, que los teólogos progresistas, como por ejemplo los del grupo "Jesús Seminar", que tras reconocer como a la luz de la moderna investigación científica sobre Jesús histórico, los relatos de la infancia son pura leyenda, que el ochenta por ciento de los dichos evangélicos de Jesús no son auténticos, que Jesús siempre fue fiel al judaismo y nunca prtendió fundar una nueva religión y menos Iglesia con institución del Papado, que los milagros son ficciones, que es inverósimil que Jesús fuese acusado de blasfemo y que Pilatos se reistiese a su condena, que los relatos de la resurrección carecen de fiabilidad histórica, y que en definitiva Jesús nunca se presentó como Dios, pese a todo ello se sigan proclamando cristianos e incluso algunos sean sacerdotes fieles a la doctrina y jerarquia eclesíal. Reonozcamos que estamos ante "neocristianos" que realizan una cristología simbólica, tal como hace Haight, y que en definitia reducen a...
Tercero. A los teólogos conservadores n críticos con la obra de Pagola se les puede reprochar ignorancia de la actual investigación histórica sobre el Jesús histórico, pero no ser consecuentes con el Jesús de la fe, que no es otro que el Jesús exaltado por lo Evangelios como Mesias resucitado qeu ha de regresar en una Segunda Venida, y el dogmatizado por los grandes Concilios de la Iglesia. A Pagola se le puede reprochar, primero, no ser coherente con la fe que predica, al menos tal como se ha interpretado en dos mil años, y segundo, hacer una reconstrucción de Jesús que pese a pretenderse científica no deja de ser una idelización del personaje. El Jesús de Pagola es el reverso de una moneda que tiene por cara el Jesús de los teólogos ortodoxos. Pero en ambos casos estamos, a mi juicio, ante una monenda falsa.
Segundo. Por lo que se del libro de Pagola, es posible que se haya sentido libre frente a los dogmas de su fe, pero ha realizado una reconstrucción de Jesús que se acopla a su ideal de hombre para el siglo XXI, esto es, un hombre que mantiene una relación personal con Dios al que denoma "Abba", que es libre de toda atadura social, eclesial o ritual, que es compasivo los débiles y solidario con los marginados, critico con el poder político y religioso, pacifista y portador de un proyecto de justicia, y al que incluso se presenta como feminista que trata como iguales a las mujeres. En definitiva una imagen idealizada de Jesús, que me pregunto hasta que punto es acorde con la crítica histórica y literaria. Es perto que el profesor Piñero aborde el tema en sus próximos post.
Primero. ¿Hasta que punto un exégeta católico puede hacer ciencia histórica inventigando la vida y pensamiento de Jesús?. No hay que olvidar que un exégeta es una mezcla de historiador, filólolo y teológo, y en cuanto que teólogo está encerrado en una jaula cuyos barrotes son los dogmas de la fe. Para hacer ciencia histórica es preciso salir de la jaula y ganar la libertad, esto es prescindir de los dogmas.
Me asalta una gran duda, y es la de saber si veinte siglos después y sin que dejara nada escrito podremos reconstruir cuál era el pensamiento de Jesús sin utilizar alguna de las fuentes de la fe.
Entiendo la separación entre kérigma e historia, pero la tarea como decía antes me parece muy árdua.
y adaptada a nuestros tiempos? ¿Dónde se deja ver esto en los textos que tenemos?¿Realmente Jesús era tan diferente que tenía una idea social aplicable al siglo XXI?¿Demuestra todo esto Pagola con un mínimo de rigor científico?
En definitiva, como a todo aquel que presenta una imagen de algo o alguien tomando como base sus ideas incontratables, a Pagola le ha tocado sufrir duras e incontestables críticas de los que no opinan como él, y el afecto y el apoyo de los que comparten sus objetivos. No es una historia nueva así que no tendría que pillarnos por sorpresa.
contrastados para asegurar la solidez lógica de todas las conclusiones que se extraigan. Y he aquí que Pagola lo ha encontrado. De nuevo se ha encontrado al Jesús que se buscaba. Pues ya está. Pero….
Aquí surge el problema; Pagola ha encontrado al Jesús que buscaban él y sus partidarios. No nos rasguemos la vestiduras porque ciertos teólogos le critiquen. Ellos no buscan a este Jesús y por lo tanto ven las diferencias con el oficial, el suyo, y se dan cuenta de que el aceptar esta imagen acabará desembocando en un cambio de valores en la feligresía que no están dispuestos a admitir. Ellos carecen de la visión progresista de movimiento y la estética New Age tampoco les seduce en exceso. De la faceta científica mejor no hablar y leer el famoso discurso del Papa para hacerse una idea de la situación actual de este tema en los círculos más ortodoxos.
Y qué decir de los científicos. ¿Por qué van a estar de acuerdo con una visión de una espiritualidad estereotipada y adaptada a ...
En primer lugar he de decir que no he leído el libro de Pagola, pero leí bastante sobre el revuelo que ha levantado. Por los comentarios tanto de sus detractores como de sus partidarios creo que este libro puede situarse en un movimiento que prodriamos llamar “New Age progresista-científico”. Es un hecho constatado que a lo largo de la historia tanto Jesús como su mensaje han sido interpretados de diversas maneras y todas ellas “permitían descubrir plenamente la actualidad del evangelio”. Un Jesus iracundo que nos juzgaría con rigor o un Jesus comunista que apoyaría las tesis de Marx o un Jesus feminista que pregonaría la superioridad de las mujeres, etc… Ahora lo que se necesita en ciertos sectores del catolicismo es un Jesus muy espiritual (en el sentido actual de la nueva era), con unas ideas sociales que coincidan con nuestra idea de lo “políticamente correcto” y todo ello basado en datos obtenidos por los procedimientos científicos más modernos y contrastados para asegurar la soli...
Dice A. Piñero: "Lo que me produce confusión es la mezcla, o yuxtaposición de "apoximación histórica" y de "perspectiva kerigmática", porque para mí las dos cosas no pueden ir juntas".
Dice Hanas Küng:"La alternativa Kerigma (proclamación) o historia (informe) es una alternativa falsa. En el mensaje de fe de los evangelios debe reconocerse esa historia..." Ser Cristiano, pág.162.
A. Piñero no debería hacer afirmaciones dogmáticas sobre temas discutibles.
La Iglesia Católica, para la que la variable histórica es esencial, tiene hoy el problema de dos hiatos históricos que no puede justificar:
1- El hiato entre predicación de Jesús y teología del NT, que denuncia Piñero y con él infinidad de historiadores desde la Ilustración.
2- El hiato entre teología del NT y teología/praxis eclesiástica, que denuncia Pagola y con él infinidad de teólogos desde la antigüedad.
Hasta la Ilustración, solo se conocía el 2º de estos hiatos. Tras ella, muchos teólogos que denuncian el 2ª hiato se olvidan del 1ª o lo confunden con él.
Leí lo de Xabier comprendiendo que se situaba en la perspectiva de defender a Pagola frente a detractores que sospechaban de su teología, pensando que "se había pasado". Yo le dije en su día que no, que más bien el peligro era quedarse corto.Lo que dicho de cara a sus detractores les parecerá aéstos que es pasarse, dicho de cara a la invetsigación histórica sería quedarse corto.El tema que tú planteas de separar teología e historia es muy arduo para el creyente que quiera reconocer tres cosas: 1) admitir que su perspectiva está inevitablemente teñída por la propia fe, 2)reconocer que son ambiguos los resúmenes de investigación histórica hechos por el teólogo, 3)que está por hacer un intercambio serio y a fondo entre las cuestiones que levanta la seriedad de tu blog y el doble esfuerzo de "genética" y "hermenéutica" que hace, por ejemplo, un R. Haight (cf. su The Future of Christology).Quienes intentemos situarnos en esa frontera tendrámos que reconocer honestamente que para un buen tan...
Estoy de acuerdo con que sería precisa una mayor aclaración a este respecto. Me pregunto si no se ha hecho más patente para no ofender aun más a las jerarquías.
Creo que la "fidelidad histórica" y "el volver a las fuentes" de los que habla Pikaza se refieren al kerigma del NT, no al de Jesús, de cuyo contenido -en la escasa e indirecta medida en que nos es conocido- difícilmente sería posible elaborar una teología distinta a la judía.
Si yo fuera creyente cristiano, no obstante, celebraría el intento del libro de Pagola por elaborar su teología a partir de una reconstrucción del kerigma neotestamentario. Para esta empresa teológica sí me parece pertinente acudir a la historia como disciplina auxiliar -no a la historia de Jesús, sino a la del kerigma cristiano.
Si no me equivoco, se debe en una “aproximación histórica” sobre Jesús destacar nítidamente lo que él, Jesús, estrictamente pensaba en cuanto se puede reconstruir por la crítica histórica y literaria, y luego contrastarlo lo que de él pensaba su primer “biógrafo” Marcos, que es en ocasiones muy distinto. No hacerlo con toda y absoluta claridad y nitidez significa que nunca abordaremos la cuestión de la diferencia entre el pensamiento de Jesús y la teología cristiana como debe abordarse.
Saludos cordiales de Antonio Piñero.
Exacto.Una cosa es volar en el avion...y otra saltar en paracaidas!!!!!valga la comparacion?
Sábado, 26 de mayo
Josemari Lorenzo Amelibia
Religión Digital
Josep Carles Laínez
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