El blog de Antonio Piñero

¿Existió Jesús realmente? (y 5)

09.11.08 | 06:46. Archivado en Jesús histórico
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Hoy escribe Antonio Piñero

Finalizamos hoy con la presentación del libro ¿Existió Jesús realmente? con un comentario muy sucinto a las conclusiones. Más bien, un apunte, pues creo que es el lector el que debe obtener sus propias conclusiones. Deseo poner de relieve -como se verá- que el libro presente no se limita a plantear cuestiones, a lanzar interrogantes, para luego dejarlas sin solución o en la semioscuridad. Al contrario: hemos procurado que no sea así y que exista en lo posible una respuesta clara.

El Epílogo del libro aborda:

1. El testimonio de las fuentes antiguas extracristianas.

En él se discuten qué valen los muy famosos textos de Flavio Josefo (Ant. XVIII 63-64 y XX 200) , de Tácito (Anales XV 44) y de Mara bar Serapión.

Como novedad se apuntan nuevas perspectivas sobre el pasaje de Josefo tomados del texto reconstruido por R. Esissler en su obra de 1931 The Messiah Jesús, y se discute si según Josefo, en realidad Jesús agitó con su predicación a las masas judías y fue un eslabón más de los que la condujo a la catástrofe del 66-70 d.C. Por tanto, la mención de Jesús podría no ser una interpolación.

Por el contrario, el tan traído y llevado texto de Tácito, al que casi todos los estudiosos conceden valor probativo, me parece interpolado. El pasaje del estoico Mara bar Sarapión también es dudoso en cuanto a fuerza probatoria.

El lector verá si está de acuerdo o no con la idea de que debe resaltarse que inicialmente es muy comprensible que “No existiera interés alguno en el Imperio por los comienzos de aquella nueva secta judía que era el cristianismo ni por su fundador… Pero… estas escasas noticias son de gran valor, pues confirman, al menos indirectamente, la existencia histórica de Jesús… y sirven de testimonio firme de que, en los albores del cristianismo, no se puso en duda la figura histórica de Jesús”.

2. Las tesis de los mitistas

Respecto a las tesis de los mitistas se pone de relieve que como norma general debe adoptarse el argumento más “económico”, sencillo y que explique a la vez el mayor número de datos posibles, aunque quizá no todos.

Así: se puede explicar más fácilmente la existencia real de Jesús que probar la existencia histórica de un fraude masivo por quienes lo han inventado a partir de una fusión y concentración en su persona de mitos religiosos previamente existentes. En otras palabras: para un historiador independiente del mundo antiguo plantea muchos menos problemas partir del supuesto de la existencia histórica de Jesús –independientemente de las reinterpretaciones posteriores- que de lo contrario.

La existencia misma del cristianismo, con sus episodios inmediatos de cierta persecución de sus adherentes por parte de las autoridades, que implicaba sufrimientos por parte de quienes daban testimonio, se explica mucho más fácilmente -desde el punto de vista del historiador profesional de la Antigüedad- presuponiendo la existencia de Jesús, que imaginando ésta como una pura invención…, y además reciente.

Parece poco verosímil la hipótesis de que todas las historias sobre los dichos y hechos de Jesús dependan de la actividad creadora y reflexiva de cuatro autores más o menos independientes, los cuatro evangelistas, cada uno con estilo y con concepciones diferentes. Esas fuentes son discordantes e incluso contradictorias entre sí en la interpretación de un personaje que se les impone como real; el lector no obtiene la impresión de que sean variaciones sobre un personaje imaginario. De ser así se habría percibido, ya desde la Antigüedad-

3. Las tesis de Francesco Carotta y Llogari Pujol

Aquí el lector verá si le convence o no la síntesis de los argumentos por los que se defiende que son grandes ejercicios de ingenio, pero poco convincentes.

4. Pruebas de la existencia histórica de Jesús a partir de la crítica interna de los testimonios cristianos contenidos en el Nuevo Testamento

Sobre las pruebas de la existencia histórica de Jesús a partir de la crítica interna de los testimonios cristianos contenidos en el Nuevo Testamento, mi opinión es que los argumentos derivados de esta crítica constituyen las pruebas más perentorias y pertinentes de cuantas disponemos acerca de la existencia histórica de Jesús.

La prueba mayor de que existió históricamente un hombre conocido después como Jesús de Nazaret radica en las invencibles dificultades que los Evangelistas afrontaron para armonizar o concordar las tradiciones -que se habían ido formando sobre este personaje y que ellos habían recibido- con las concepciones teológicas sobre este mismo personaje ya interpretado como Cristo o mesías celeste, concepciones nuevas también elaboradas teológicamente en esos mismos textos.

El estudio del conjunto documental de las fuentes cristianas, si se realiza aplicando correctamente todos los métodos de investigación que poseen hoy las ciencias históricas, prueba con plena evidencia que en la génesis del fenómeno cristiano son perfectamente identificables dos referentes distintos:

a) Un referente existencialmente real, auténtico y razonablemente datable, es decir, un personaje como Jesús;

b) Un referente sobrenatural, es decir, un ente puramente mental conocido como el Cristo de la fe.

Se discute si la escuela mitista ha fundido estos dos niveles hasta perder de vista la historicidad existencial de Jesús y del movimiento mesiánico que impulsaba. Los herederos más directos de la experiencia personal y del movimiento mesiánico de Jesús, los apóstoles y demás judeocristianos de la iglesia de Jerusalén, no hicieron de Jesús un salvador de corte helenístico, ni dudaron jamás de la existencia real de su maestro y líder mesiánico.

Y parece que Pablo cuando va Jerusalén a visitar a algunas figuras prominentes de esa iglesia judeocristiana para discutir con ellos, en particular con Cefas/Pedro su peculiar interpretación de Jesús y visita también al “hermano de éste”, Santiago (Gálatas 1,19), no estaba pensando en que este último era sólo el hermano de una figura en realidad inexistente.

Este conjunto de argumentos parece probar la existencia histórica de Jesús. Se constata, sin embargo, que lo predominante como "histórico" no es el "referente histórico Jesús de Nazaret", sino su reinterpretación como Cristo de la fe.

4. Los criterios de autenticidad

Si se aceptada la existencia histórica de Jesús como base imprescindible para explicar el cristianismo y su entorno, respecto a los llamados criterios de autenticidad, debe decirse que existe un cierto y notable consenso entre los investigadores, no confesionales o no, acerca de que el uso razonable y conjunto de los criterios de “dificultad y coherencia”, unido sin duda también al de “atestiguación múltiple”, ha ayudado enormemente a rescatar de entre el maremagnum de noticias sobre Jesús –algunas ciertamente legendarias; otras, ciertamente distorsionadas o amplificadas por la propaganda religiosa de los cristianos- algunos datos seguros que nos permiten reconstruir las líneas generales de la figura histórica de Jesús de Nazaret, e incluso dibujar los rasgos maestros de su ideario teológico y quizá de su autocomprensión esencial como heraldo del reino de Dios futuro dentro de las coordenadas ideológicas y sociales del Israel del siglo I de nuestra era.

En fin que el lector verá si le convencen más unos argumentos que otros, y al libro me remito, pues es difícil resumir en pocas palabras lo que se va desgranando en 350 páginas. El libro está escrito con rigor, pero con palabras comprensibles de modo que un lector interesado que sepa un poco de cristianismo , es decir prácticamente todos, pueda entender perfectamente los argumentos y razones que en él se expone..

Como dije, ojalá este libro que creo único en lengua española sirve de una buena base de debate y confirme el sentir unánime de los autores de los capítulos de este libro –salvo la excepción clara de Carotta y Pujol, invitados expresamente para proponer soluciones alternativas- de que tenemos razones serias, de enorme peso para sostener la existencia histórica de Jesús, mucho más que la hipótesis contraria…, la cual en esta misma línea ha perdido hoy día en la investigación peso específico.

Casi diría que el 99 % de los que hoy estudian a Jesús y el cristianismo primitivo, independientemente de su adscripción religiosa, o a ninguna, de su pertenencia a una escuela de investigación, o a ninguna, sostienen sin lugar a duda alguna que la respuesta a la pregunta “¿Existió Jesús realmente?” es un sí rotundo. Otra cosa es la interpretación que de su figura y misión se haga, tanto en los primeros momentos tras su muerte como hoy día.

Saludos cordiales de Antonio Piñero.

29 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por el hombre univerzal 09.12.08 | 02:14

    lo quese trata es de intercambiar conocimientos de investigacionpara yegar ha una mejor conclucion no aferrarce ni apacionarce en un tema apropocito polemico y desconpuesto por sociedades que lo unico que buscan es de confundirnos mas de lo que podemos entender por eso tenemos que comunicarnos no ofender ymucho menos creer que porque leemos mucho nuestra conclucion es la mas acertada recuerden que el univerzo es basto para el cerebro humano y si aprendemos ha comunicarnos aprenderemos ha conocer la verdad de nuestra humanidad.

  • Comentario por Pedro 27.11.08 | 00:45

    José Luis:
    Con mis respetos a Piaget, nuestro sistema educativo ha fracasado por hacer caso a sus apuntes y a sus ojos. No me importa lo que Vd. dice de mí, lo que me importa es que Vd. se confabule con otros para equivocarse y equivocar a los demás. Lea a los investigadores del siglo XXI
    Siga leyendo a Komensky:
    http://www.sciencemag.org/cgi/data/320/5875/454/DC1/1

  • Comentario por Pedro 27.11.08 | 00:30

    José Luis:
    Lea Vd. las últimas investigaciones de Kaminsky y lo que dice sobre Piaget:
    http://cogdev.cog.ohio-state.edu/fpo644-Kaminski.pdf
    (si no entiende inglés, escriba en google:"las manzanas no enseñan matemáticas")
    "In particular, children may need a concrete instantiation to begin to grasp an abstract concept. This argument finds support in constructivist theories of development (e.g. Inhelder & Piaget, 1958) that posit that development proceeds from the concrete to the abstract and therefore learning should do the same. According to such theories, children under the age of twelve years are in the concrete operational stage of development in which thinking and problem solving are bound to the concrete. In addition, concrete instantiations may be more appealing to children than traditional generic symbols; and therefore children may be more engaged in learning (see Ball, 1992; Moyer, 2001).

  • Comentario por alberto 18.11.08 | 20:59

    Casi diría que el 99 % de los que hoy estudian a Jesús y el cristianismo primitivo, independientemente de su adscripción religiosa, o a ninguna, de su pertenencia a una escuela de investigación, o a ninguna, sostienen sin lugar a duda alguna que la respuesta a la pregunta “¿Existió Jesús realmente?” es un sí rotundo. Otra cosa es la interpretación que de su figura y misión se haga, tanto en los primeros momentos tras su muerte como hoy día.Saludos cordiales de Antonio Piñero.

    Creo que ha quedado claro y no podemos estar siempre sobre lo mismo:que fue antes el huevo o la gallina?discusiones de nunca acabar y que no aportan nada,cuando hay tanto que investigar sobre aspectos de ese Jesus que pueden ser muy enriquecedores.A mi en particular me interesa el estudio de Jesus como judio y en ese sentido los investigadores judios actuales no se plantean tantas historias sobre la existencia o no de Jesus,sino sobre su judeidad de la que tanto tenemos que aprender,a pesar de toda l...

  • Comentario por Pedro 12.11.08 | 08:31

    José Luis:
    Vd. lograría que este sistema educativo fuera aún peor, porque hace como tantos que denostan lo evidente porque tienen la mente llena, con Piaget o con quien sea. Piaget investigó al niño de su época, pero el niño de hoy es distinto y los neurocientíficos tienene herramientas que superan a los ojos y los apuntes de Piaget. Si no está de acuerdo, siga con piaget, siga denigrándo a otros y siga manteniendo este sistema educativo.

  • Comentario por procestoc 11.11.08 | 12:57

    Sr. Piñero:
    Tanto en su libro, como en el curso eché a faltar la mención a la teoría de Earl Doherty sobre la inexistencia de Jesus. ¿Cual es el motivo? ¿Considera que sus ideas están representadas por otros autores más cualificados o que son de una calidad tan baja que no merecen ser mencionadas en extenso? Yo no he podido leer el libro del senor Doherty (he leido una novela que ha escrito sobre el tema y es mala a más no poder) pero considero que alguno de sus razonamientos, accesibles en internet, merecen ser considerados y rebatidos con un cierto detalle para dejar claro la deficiencia, si es asi, de sus hipotesis. Gracias por su blog.

  • Comentario por Pedro 11.11.08 | 01:51

    Xabier:
    Los niños de las guarderías dicen: "le he pegado porque es malo". Aclárese de una vez. El cristianismo tiene datos históricos. Es histórico. El cristianismo existió y existirá. El cristianismo no tiene un único origen. Hay datos simultáneos en ocho ámbitos. Uno de ellos es el Hispano. Pero el personaje principal de los evangelios no tiene literalmente datos históricos, y si no tiene datos históricos no los tiene. Da igual quien crea Vd. que soy, da igual que Vd. diga que niego lo que Vd. dice que niego. No hay datos. Si yo busco los orígnes del Cristianismo en la historia y no en la historiografía o en el género evangélico es la búsqueda que hago yo. Vd. no. Yo soy leal a la tradición de mis padres y antepasados cristianos que jamás leyeron la biblia pero vivieron el cristianismo histórico y soy leal a las nuevas generaciones de cristianos que quieren saber cómo se originó el cristianismo para continuarlo viviendo limpiamente. Y nada más.

  • Comentario por Pedro 11.11.08 | 01:27

    Xabier:
    Condenado.

  • Comentario por Pedro 11.11.08 | 01:26

    Roberto:
    ¿Por qué no participa Vd. más?

  • Comentario por Roberto 10.11.08 | 20:03

    Pedro.....POR QUE NO TE CALLAS......!!!!!emigra ya a otro blog como te lo pedian hace unos dias.

  • Comentario por José Luis. 10.11.08 | 18:05

    Xabier:

    Por lo que dice de Piaget, tengo la impresión de que el Cura es un autodidacta no sólo en Teología bíblica sino tambien en psicología.

  • Comentario por Xabier 10.11.08 | 15:24

    Y no he dicho que atacase la Iglesia por negar la existencia de Nazaret, sino por su trayectoria en este blog y por traducir el libro de Carotta.

  • Comentario por Xabier 10.11.08 | 15:22

    Pedro:

    1. Yo no defiendo a la Iglesia y no tengo nada que objetar a que alguien vaya diciendo por ahí que Jesús no existió. Pero si ese alguien es un cura, me parece una deslealtad. También me parecería una deslealtad si sustituímos la Iglesia por otra religión o por un partido o un sindicato.

    2. En este post, he hecho una pregunta muy concreta que no ha respondido: si, según ud, la pasín y la crucifixión se desconocía en Nicea (326), ¿está insinuando que los evangelios canónicos y apócrifos, el papiro P52, la obra de Ireneo y muchos otros autores cristianos, las epístolas paulinas, etc. se escribieron después del Concilio de Nicea?

  • Comentario por Pedro 10.11.08 | 13:39

    Xabier:
    Si yo digo que el sistema educativo español se ha dejado llevar de Piaget que dice que el período de 7 a 11 años es el período de las operaciones concretas y que la ensanza primaria es el origen del fracaso del sistema educativo porque no ha incorporado en nuestros niños las operaciones abstractas, ¿Vd. cree que estoy contra el sistema educativo? Glen Domann ha demostrado hace años que si a un niño que realiza operacioens concretas se ayuda a incorporar las operaciones abstractas lo hace, y si a un niño de dos años se le estimula tempranamente será un genio. ¿También está en contra? He organizado congresos internacionales de educación y también he participado en la formación de quien ha sido su director de la Universidad Católica y Uv. se atreve a decir que estoy en contra de la Iglesia... ¿Vd. de qué va?

  • Comentario por Pedro 10.11.08 | 13:32

    Xabier:
    Si no hay datos de que una aldea del ahora llamado País Vasco, existiera hasta el siglo IV, no hay datos. Si, como decían, habían "encontrado" en Iruña Veleia, "un calvario", sus arqueólogos con Eliseo Gil Zubillaga a la cabeza, hubieran hecho la exposición que iban a hacer con aquellos óstraca, los científicos e historiadores les hubieran dicho que no se puede probar con unos datos arqueológicos un dato que es literario y que el ostrakon del calvario era falso. Y en otras inscripciones que no alcanzaban a interpretar donde se mezclaba latín, griego (la doble barra que era una E griega) y el otro lenguaje de la región que era el ibérico (y no el vasco), lo que había escrito era la generalogía de los Julios y no otra cosa. ¿Ahora va Vd. a decir que yo obré contra el País Vasco? Yo les libré de hacer el ridículo. Y con la Iglesia de la que Vd. parece ser el único defensor, también.

  • Comentario por Xabier 10.11.08 | 09:15

    Pedro dijo: "incluso la pasión y crucifixión que sólo es proclamada en credo del concilio de Constantinopla (381) y no en el de Nicea (326), de lo que es fácil deducir que se desconocía."

    Es sorprendente que estas palabras vengan de un cura. ¿Está insinuando que los evangelios canónicos y apócrifos, el papiro P52, la obra de Ireneo y muchos otros autores cristianos, las epístolas paulinas, etc. se escribieron entre el 326 y el 381?

  • Comentario por Pedro 10.11.08 | 00:06

    Antonio:
    Si el personaje principal del Evangelio no es histórico, sólo nos queda preguntarnos por el origen histórico del Cristianismo, y todas sus reescrituras. El Cristianismo es histórico y son históricas sus tradiciones y sus reescrituras, entre las cuales los evangelios son una más. Incluso sus místicas, sus fuentes compartidas con otras religiones, son históricas, pero ninguna se atrevería a suplantar a todas. La usura cultural no tiene futuro, ni aunque se infiltren en los congresos. Pero si el 99% dice que es histórico...la vampirización de la usura cultural y religiosa nos ha vuelto a todos muertos vivientes.

  • Comentario por Pedro 09.11.08 | 23:58

    Antonio:
    Con todo respeto. Si existir es "estar ahí", no hay datos que nos digan dónde ni cuándo estuvo, ni quién fue realmente aquél que fue revelado antes de su nacimiento con un nombre de un estado místico(enmanuel=Dios_con_nosotros) y luego fue inscrito con otro nombre que es un atributo de un estado político, Jesús, salvador. Y así un sinnúmero de contradicciones que ponen en duda la coherencia interna del propio personaje de los evangelios y su verificación histórica, incluso la pasión y crucifixión que sólo es proclamada en credo del concilio de Constantinopla (381) y no en el de Nicea (326), de lo que es fácil deducir que se desconocía. Y aunque el 99% digan que Jesús es histórico, si no hay datos, el 1% tiene mayor probabilidad de estar en lo cierto, porque la ausencia de datos es el dato.

  • Comentario por Joaquín Martínez [Blogger] 09.11.08 | 21:34

    En ese despliegue, la cuestión sobre la "existencia de Jesús" describe mejor las paradojas del positivismo en nuestra cultura (fragmentar el objeto hasta despersonalizarlo, "congelar" a las víctimas) que los posibles defectos de las fuentes; aunque sin duda los tienen.
    Ahora bien, como antes decía, no considero que el motivo de distorsión en los testimonios sea "la fe". Por el contrario, sin fe-fidelidad (heb. emunah), ni siquiera nos habríamos empezado a plantear estas cuestiones en nuestra cultura. Otro asunto es el influjo de la sacralización del poder, el patriarcado, la violencia, en nuestras deformaciones (antiguas o actuales). La fe no se identifica sin crítica con "lo sagrado", es decir, con el resultado de la construcción social.
    Gracias y disculpe por la extensión.

  • Comentario por Joaquín Martínez [Blogger] 09.11.08 | 21:25

    6bis) Las reconstrucciones de la "historia de Jesús" en el s. XIX fueron criticadas por Schweitzer a causa de una hermenéutica subjetiva (Lebens-Jesu Forschung), que desfiguraba el testimonio de Marcos. Durante las últimas décadas hemos asistido a una efervescencia de "biografías de Jesús", que aportan muchos sentidos a la interpretación. Pero trabajan únicamente con unos cuantos dichos. ¿Qué no podría decir Schweitzer sobre ellas?
    7) La historiografía presente tendrá que plantearse si la "historia de Jesús" según Marcos tiene mucho más que decir, con criterios que hoy se aplican a recuperar la memoria histórica en ámbitos contemporáneos, cuando sus portadores demandan justicia y reconocimiento de la verdad, al mismo tiempo que se exponen a una crítica racional.
    En ese despliegue, la cuestión sobre la "existencia de Jesús" describe mejor las paradojas del positivismo en nuestra cultura (fragmentar el objeto hasta despersonalizarlo, "congelar" a las víctimas) que los posible...

  • Comentario por antonio 09.11.08 | 21:25

    Con las prisas, se me ha pasado decir lo que quería decir.
    Que poco favor nos va a hacer Pablo para demostrar la existencia de Jesús.

  • Comentario por Joaquín Martínez [Blogger] 09.11.08 | 21:23

    No tanto Schweitzer, sino Wrede, consideran que la "memoria histórica" no tiene valor alguno para conocer la historia de Jesús. Sólo queda una nube de fragmentos: los "dichos" (la fuente Q)
    6) Tanto la New Quest como la Third Quest se han acercado al Jesús histórico a través de esos fragmentos. Los "criterios de autenticidad" a que se refiere Antonio Piñero (dificultad, testimonio múltiple) se establecen a lo largo del s. XX (Joachim Jeremias, Käsemann) para seleccionar y estratificar los dichos. Habría que añadir el criterio de "plausibilidad", por adecuación al contexto del judaísmo en su época (Sanders y otros muchos).
    6) Las reconstrucciones de la "historia de Jesús" en el s. XIX fueron criticadas por Schweitzer a causa de una hermenéutica subjetiva (Lebens-Jesu Forschung), que desfiguraba el testimonio de Marcos. Durante las últimas décadas hemos asistido a una efervescencia de "biografías de Jesús", que aportan muchos sentidos a la interpretación. Pero trabajan únicam...

  • Comentario por Joaquín Martínez [Blogger] 09.11.08 | 21:22

    De todas ellas, la más peculiar y más cercana a una perspectiva moderna (con criterios hermenéuticos, además de "positivos") es Marcos.
    3) El discurso histórico en el Renacimiento ya utiliza criterios hermenéuticos: desde Petrarca a Luis Vives, denuncia las fabulaciones tanto de la historia medieval como de la historia antigua (retórica, panegíricos). Es oportuno señalar que los evangelios no son todavía puestos en cuestión.
    4) El historicismo, desde la segunda mitad del s. XVIII (Lessing, Herder, Hegel), interpreta los evangelios como "historia humana". Los criterios que maneja son antidogmáticos, pero siguen reconociendo la necesidad de hacer uso de los evangelios y, primordialmente, de Marcos, para comprender una "historia de Jesús" de la que es posible aprender.
    5) El positivismo (antecedido por Reimarus, Bauer y Strauss) considera los evangelios una mitificación comparable a los misterios helenísticos (Religiongeschichte), a la apocalíptica o a ambos. No tanto...

  • Comentario por Joaquín Martínez [Blogger] 09.11.08 | 21:21

    Sin duda que sí, es un libro interesante.
    Me parece que se podría hacer un poco de historiografía para distinguir varias etapas en el discurso acerca de Jesús:
    1) Tradiciones orales, comparables a la historia oral sobre personas como Budha, Sócrates, Francisco de Asís e incluso Rigoberta Menchú. No puede ser tratada con desprecio como "fábrica de mitos", puesto que está sometida a control racional por las comunidades y los testigos, al menos en su primera fase. Pero pronto o tarde tiene que enfrentarse al dilema de convertirse en "memoria histórica", por contraste con otras "memorias colectivas". De lo contrario se convierte en materia mítica.
    2) El estadio de memoria histórica corresponde por igual a los cuatro evangelios que a las referencias conservadas en otras fuentes: Mara Bar Serapión, Josefo y Tácito. Todas son interpretaciones que se hacen públicas en un espacio comunicativo mucho más restringido que el actual. De todas ellas, la más peculiar y más cercana a...

  • Comentario por antonio 09.11.08 | 21:21

    "parece que Pablo cuando va Jerusalén a visitar a algunas figuras prominentes de esa iglesia judeocristiana ......"
    El arrogante de Pablo, no va a Jerusalem en cuanto se convierte, sino a los 3 años.(despues de ir Arabia, no se para que). Y solo se dedica a visitar a Pedro y a Jacobo. No se interesa para nada de Jesús, La Cruz, Getsemaní, el aposento alto, la familia de éste. ¿Que conversión es ésta que pasa totalmente de cualquier rastro de su Maestro?. ¿O es que para Pablo, no existe ningún Jesús Histório?.

  • Comentario por tempmar 09.11.08 | 20:08

    Pues después de leer y leer y dar vueltas, creo que Jésús existió, por la más sencilla de las razones: no se habla tanto de alguien que no existiese.
    Un saludo.

  • Comentario por Nando 09.11.08 | 09:28

    Habrá que leer el libro, que parece interesante. Pero ya de entrada, me parece un error la pregunta que plantea el título si no se define con precisión lo que queremos decir con "existir".

    Si ahora tuvíeramos conocimiento fehaciente de que durante los años 30 del siglo I vivió una persona a la que se conocía como Jesús de Nazaret, pero que ni dijo ni hizo nada (o casi nada) de lo que se le atribuye, ni murió en la cruz, ¿diríamos que existió Jesús?.

    Por contra, si tuvíeramos conocimiento fehaciente de que hubo una persona que murió en la cruz, y que dijo e hizo algunas de las cosas que se le atribuyen, pero que ni se llamaba Jesús, ni había nacido en Nazaret o Belén, ni vivió en esa época (pongamos que 50 años antes), ¿diríamos que existió Jesús?.

    ¿Cual de las dos versiones encaja mejor con la "existencia" de Jesús?. ¿Las dos?. ¿Ninguna?. Si no definimos claramente el criterio de "existencia", basta con que una persona cualquiera, en cualquier m...

  • Comentario por David Mo 09.11.08 | 08:47

    El criterio de "verosimilitud" no me parece un criterio concluyente. Lo único que nos permite suponer es que "quizás" existió un personaje al que se le fueron añadiendo los atributos evangélicos y mesiánicos. Pero ese personaje pudo ser lo mismo una cosa que la otra, llamarse "El Salvador" o no llamarse así, ser violento o no serlo, creerse Mesías o no creerse, etc., etc.

    Por lo tanto,la preocupación por dar cuerpo a la figura mitificada de Jesús, lo mismo que la obsesión por negar su existencia, me parecen fruto de creencias y preocupaciones personales. No tienen nada de históricas. No más que la preocupación de Veyne por saber si Constantino era o no sincero. Todo esto parece confundir la historia con las biografías estilo Stefan Zweig.

  • Comentario por David Mo 09.11.08 | 08:39

    De verdad que no entiendo la obsesión del Sr.Piñero por limitar el mitismo a la tesis de que es creación de los cuatro evangelistas más Pablo. Mucho más cuanto que él mismo habla de la dificultad de armonizar "tradiciones" diferentes. Las tesis mitistas pueden sostenerse con más fuerza si suponemos un origen anónimo y colectivo de las dos tendencias que parecen evidentes (e irreconciliables) en los evangelios. Y teniendo muy en cuenta que la categoría de "contradicción" no era disuasiva en la formación de mitos colectivos.

    Tampoco veo por qué es más "económico" suponer un Jeshua real que un mito ("leyenda urbana"). No parece que los evangelios fueran escritos por gente que conociera directamente al personaje. Los errores geográficos, de costumbres, contradicciones, etc., así parecen indicarlo. Tampoco nadie ha visto caimanes en las cloacas de Nueva York. ¿Es más "económico" suponer que existen?

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