Hoy escribe Fernando Bermejo
El antijudaísmo cristiano es un tema tan inagotable como inagotable es el afán de muchos por negar, sea su existencia, sea su relevancia y alcance. En su momento espero poder dedicar a esta cuestión una serie de posts, que –para desesperación de algunos– presumo larguísima. Entretanto –y antes de retornar en breve a la serie en la que andamos embarcados–, me limito hoy, atendiendo a la petición de algunos amables lectores, a un par de observaciones elementales; el próximo día proporcionaré una bibliografia mínima.
Ante todo, antijudaísmo (cristiano) no es lo mismo que antisemitismo (por cierto: un malentendido con uno de los bloggers hizo que en un primer momento este post se incluyera en la categoría “antisemitismo”; ahora ha sido convenientemente corregido). No voy a entrar hoy aquí en disquisiciones sutiles, pero digamos que el antijudaísmo (cristiano) es ante todo una posición teológico-religiosa, mientras que el antisemitismo es un prejuicio de orden racial o étnico (y es independiente del cristianismo). Desde luego, en ocasiones antijudaísmo y antisemitismo se entrecruzan, pero en rigor son dos cosas distintas. Cuando uno de nuestros simpáticos lectores intenta descalificar mi discurso diciendo que si fuera cierto, entonces poseer la Biblia haría a uno merecedor de ser juzgado en Nuremberg, no sólo marra el blanco sino que confunde penosamente dos magnitudes distintas.
Por otra parte, el antijudaísmo cristiano moderno no es en absoluto una posición sistemática. En mi post escribí que en los teólogos con cierta clase el antijudaísmo se presenta de manera “intermitente y sutil”. Repitámoslo: “intermitente y sutil”. Esto significa, como un lector ha tenido la amabilidad y la inteligencia de señalar, que en mi post no se acusa a teólogos cristianos modernos de antijudaísmo sistemático. Por supuesto que no. Hoy en día no se producen –al menos por parte de personas que hayan pasado por la Academia– tratados antijudíos (con ese nombre: Adversus Iudaeos, o no) como los cientos producidos en la Antigüedad Tardía y a lo largo de toda la Edad Media, hasta bien entrada la Edad Moderna. Lo que hoy existen más bien son tics, aunque eso sí, tics francamente elocuentes, y que denotan antijudaísmo. Sutil, sí. Involuntario, quizás. Pero antijudaísmo al fin y a la postre.
El antijudaísmo es un asunto muy grave por dos razones distintas, aunque estrechamente interrelacionadas. Por una parte, constituye una dimensión teórica de la auto-definición cristiana, como se aprecia ya en el Nuevo Testamento y la patrística. Por otra, posee una dimensión moral. Cualquiera que haya reflexionado tranquilamente sobre los mecanismos victimarios (generación de chivos expiatorios) advierte fácilmente las dos dimensiones de la cuestión. El intento de minimizar el antijudaísmo cristiano, que ha provocado tantas masacres, tanto sufrimiento, tanto desprecio y tanta barbarie, delata no sólo una profunda ignorancia de la historia y el pensamiento cristianos, sino algo aún más preocupante: una (a estas alturas, incurable) ceguera moral.
Una cuestión que plantean ciertos comentarios es si determinadas posturas entusiastas respecto a la novedad de Jesús y el cristianismo incluyen o no necesariamente antijudaísmo. Hay mucho que decir sobre esto (como muestra el próximo párrafo), y más adelante me explayaré. Por el momento, baste decir que incluso si es posible mantener determinado tipo de entusiasmo por Jesús sin ser antijudío (cosa que a mí me alegraría sobremanera), lo que en todo caso yo expuse en mi post es que frases como las que entresaqué de las de algunos lectores han ido y van acompañadas en la teología y la parénesis cristiana por la caricaturización, denuesto y distorsión del judaísmo, como muchos autores (¡que ya han sido citados en este blog!) han demostrado. Y nada más. La reacción de algún lector indignado -y, de paso, insultante- no responde ni a mis intenciones ni a mis palabras. Acaso alguien querría añadir que quien se pica –como dice el vulgo– ajos come.
Los intentos por detectar anticristianismo en nuestro post anterior resultan, por lo demás, en extremo burdos, no sólo porque hasta ahora he distinguido entre la parte y el todo, sino también por otra sencillísima razón: porque –tras las críticas de no cristianos y judíos– el antijudaísmo cristiano ha sido y es reconocido y aun analizado desde hace décadas por no pocos estudiosos cristianos –a menudo eclesiásticos y teólogos–, como sabe cualquiera que haya leído un poco. La mayoría de cristianos mantiene posiciones antijudías, pero existe una minoría, especialmente sensible, que se esfuerza por no hacerlo. Adelantando algo de la bibliografía que proporcionaré el próximo día, merece reseñarse ya que una de las personas que más ha hecho por denunciar el antijudaísmo como algo consustancial al cristianismo –“el antijudaísmo es la mano izquierda de la cristología” es una frase suya– es la célebre teóloga cristiana Rosemary Ruether: Faith and Fratricide. The Theological Roots of Antisemitism, New York, 1974 (hay ediciones posteriores). Claro que es posible que esta teóloga cristiana sea anticristiana. Y es posible que otros teólogos cristianos que comparten su posición sean también aviesamente anticristianos. Todo es posible para el que cree.
Puedo entender que algunos lectores bienintencionados se sorprendan de que alguien afirme que teólogos respetables (y hasta progresistas) incurran en afirmaciones antijudías. Por el momento, digamos sólo esto: nadie que haya leído algunas de las obras críticas con la exégesis moderna que en este blog han sido citadas hace ya bastante tiempo, debería sorprenderse. Por favor, lean –por ejemplo– a George F. Moore, lean a E. P. Sanders, lean a S. Sandmel. La próxima semana proporcionaré bibliografía en la que autores (tanto judíos como cristianos) examinan la obra de teólogos cristianos muy conocidos y llegan a la conclusión de que los tics antijudíos siguen vivos y coleando. Pero si alguien prefiere creer que yo me invento lo que escribo, por supuesto es muy libre de hacerlo. Allá cada cual con sus autoengaños.
Postdata: Dado que este blogger está ya acostumbrado a ser el blanco de las malinterpretaciones, descalificaciones, salidas de tono e insultos de algunos asiduos lectores de este blog, ¿sería mucho pedir a estos simpáticos lectores que descarguen toda su ira única y exclusivamente en este blogger, y tengan al menos la decencia y el buen gusto de dejar en paz y no insultar a otros lectores, que escriben cortésmente y no insultan a nadie? ¡Ánimo! ¡Hagamos al menos la prueba! Muchas gracias.
Saludos cordiales de Fernando Bermejo
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El evangelio no dice "los que pasaban por allí" sino "el pueblo" pero no se refiere a los de otro tiempo y lugar, ni al mismo judío Jesús, y sus partidarios judíos que compartían con ellos tiempo y lugar, se refiere a los que condenaron a Jesús.
Aunque pide para ellos perdón "porque no saben lo que hacen".
Saludos
Pues sí que lo siento, Sofía, pero el evangelio no dice "los que pasaban por allí", sino "todo el pueblo".
¿Y qué tiene que ver que el origen del ser humano esté en África (no he dicho lo contrario) con que el origen del Cristianismo no esté en el Judaísmo?
Xabier:
Por sentido común podría habér dicho lo mismo que el soldado Pérez respondió al capitán González a su pregunta ¿Por qué un soldado tiene que servir a la Patria?:"Tiene Vd. razón, mi capitán, ¿por qué?"
Porque utilizando el sentido común actual -que para todos es la ciencia-, sabemos que hasta ahora el origen de los seres humanos viene dle África Subsahariana, de donde vienen todavía muchos de nuestros emigrantes, y posiblemente una ruta fue por el valle del Nilo, pero otra ruta pudo ser por los valles de los ríos de Libia, hace 60.000 a 50.000 años, segun Ane Osborne de la Universidad de Bristol. Los que ponen a Israel al origen de todo están haciendo el ridículo para todos los que tienen sentido común.
Pedro dijo: "¿Por qué hay algunos que obsesivamente quieren demostrar que el judaísmo está al origen de todo?"
Por sentido común.
David Mo:
El "diseño inteligente" del siglo pasado, que lideró y programó el equilibrante el Cardenal Bea en el Vaticano II: "Dei Verbum/Gaudium Spes", "tradición bíblica/aggiornamento" para eliminar traidoramente a todo el que puso al día el cristianismo y conducir el cristianismo a la convicción absoluta del sólo queda la "Dei Verbum", como malabarismo doctrinal es absolutamente mostrenco. No es antijudaísmo decir que esta estrategia es malísima y adolece una convulsa usura doctrinal que ha robado el sentido cristiano al Cristianismo y lo quiere substituir por el sentido del sinsentido. No hay conjura ni complot cuando el exhibicionismo es tan barato.
David Mo:
Antijudaísmo o antisemitismo para algunos es afirmar que el Cristianismo no es Judío. Yo lo afirmo. No es originariamente judío, aunque lo es en una de sus reescrituras posteriores. El cristianismo es parcialmente judío, reescrito en ese modo en un tiempo y en un lugar. ¿Por qué hay algunos que obsesivamente quieren demostrar que el judaísmo está al origen de todo? El cristianismo tiene tradiciones y ritos que no son judíos. El rito es primero y la escritura o reescritura viene después. Plantear estas cuestiones no es antijudaísmo ni antisemitismo. Señalar a Joseph Sievers, no es antijudaísmo, es simplemente decirle que aunque dirija el Instituto para el diálogo judeo-cristiano, Cardenal Bea, nunca conseguirá convencernos de que Cristianismo es judaísmo.
Creo que cualquier religión puede ser un vehículo para la espiritualidad auténtica o no.
Y creo que el cristianismo no es propiamente una religión, aunque haya religiones diversas que se consideren de inspiración cristiana y más o menos puedan serlo, en tanto en cuanto no se desvíen del mensaje central de los evangelios.
Además por lo visto es un crimen para Bermejo que alguien piense que Jesús no era un calco exacto de Juan bautista, aunque fuera un tiempo discípulo suyo. El bautista es una figura que me resulta simpática, pero lo considero "precursor" de Jesús, tal como lo presentan los evangelios, por mucha importancia que pudiera tener.
Pueden no estar de acuerdo conmigo, pero no tienen derecho a llamarme ni antijudía ni anti-nada, porque no es verdad. Ni a mí ni a mis comentarios.
Es de lo que protesto. Y tampoco tiene derecho a decir que son antijudíos Boff ni Küng ni todos los que no piensen exactamente como Bermejo.
surgió a finales del siglo I la oración judía con la maldición contra los cristianos. Eran otros tiempos (supongo que no seguirán rezándola)
Pero desde luego a mí me enseñaron a respetar la religión judía como matriz de la cristiana, y me hablaron de Jesús como judío. Ya sé que en otro tiempo había no sé qué oración por los "pérfidos" judíos, pero yo no lo he conocido, ni nadie educado tras el concilio, que yo sepa, y me asombró bastante descubrir que había existido.
Las palabras que nombra David Mo, se refieren a las personas que estaban en el momento de la condena de Jesús, que eran judías en su mayoría (como él), pero que nos representan a todos, de modo que si ha sido utilizado por antijudíos en otra época, no creo que nadie con dos dedos de frente lo haga ahora, al menos no en el mundo que yo fui educada ni en el que me muevo.
Diferenciar entre espiritualidad y religión no me convierte en antireligiosa. Creo que cualquier religión puede ser un vehículo para la es...
No creo que el antijudaísmo esté instalado en los propios textos cristianos, desde una recta interpretación.
Naturalmente estoy de acuerdo con Gedeón en que es importante ser consciente del antijudaísmo existente, pero desde luego mis comentarios no tenían nada de antijudíos, y no hay peor cosa que señalar al culpable equivocado, como hace Bermejo, utilizando palabras inocentes como si significaran lo que él se saca de la manga. Yo afirmo que la espiritualidad de Jesús no se basa en normas (ni judías ni católicas ni calvinistas ni musulmanas ni de ninguna religión) sino que va a lo esencial. Se puede no estar de acuerdo conmigo pero no acusarme de antijudaísmo por decir que para Jesús "no se hizo el hombre para el sábado sino el sábado para el hombre".
Es cierto que los textos se escribieron en un momento en el que había una mala relación entre judíos fariseos y judíos cristianos, hasta el punto que fueron perseguidos, al menos los helenistas. Creo que también surgió a fin...
Gracias Sofía por el apodo, "el del manido", el otro José ya estaba ejercitando el "yo no he sido".
Dos temas. Antonio dice "iros a hablar del antisemitismo, antijudaismo o lo que sea a un blog". Sinceramente, creo que no ha leído el título de este post o serie y se ha puesto a opinar prematuramente. Démoles tiempo para que lo asimile.
Respecto a "sepa que cristiano significa seguidor de Cristo", "no es lo mismo predicar que dar trigo", o, "hechos son amores y no buenas razones"
El problema con el antisemitismo cristiano no es sólo que no haya existido. Es que, estando instalado en los propios textos sagrados, no puede ser negado sin negar la palabra de dios. Y ahí seguirá per in secula seculorum.
Confieso que no sé distinguir entre antijudaísmo y antisemitismo. Confieso que cuando Mateo hace decir a "todo el pueblo" aquello tan tremendo sobre "caiga su sangre sobre nosotros y nuestros hijos" me suena a un antisemitismo puro y duro. Al menos así lo entendía el párroco de mi iglesia que nos hacía cantar una bonita canción Que hablaba de "los envidiosos judíos" que pretendían hacer callar a los niños que adoraban a Jesús. Historia ésta que casaba perfectamente con el libro de lecturas piadosas en la que había una edificante imagen del pobre San Dominguín de no se qué al que los judíos habían crucificado para beber su sangre. (Dibujito muy sadomaso, por cierto).
Claro que ahora vengo a enterarme que ni mi párraco, ni el obispo que puso el nihil obstat al librillo, ni el mismo Mateo debían ser cristianos. El cristianismo debe ser otra cosa. Aunque ya no sé muy bien qué.
iros a hablar del antisemitismo, antijudaismo o lo que sea a un bloq, del tema, que los hay.
!!Digo yo!!
José el del manido...
Si considera usted que España era o es cristiana, sepa que cristiano significa seguidor de Cristo, y si le echa un vistazo al evangelio se dará cuenta que lo de cristiana está en este caso totalmente fuera de lugar.
Llamémosle a cada cosa por su nombre.
El antijudaismo, como el antisemitismo tienen la misma causa y es lo mismo, Sr, Piñero.
Satanas trata de evitar la venida del Mesias.
Siempre ha habido por parte de los colaboradores de Satanas la intención de eliminar a la familia judia. Lea el libro de Ester.
Antioco, Herodes, Hitler, los visigodos, la religión Romana, incluso cuando se metamorfoseo en cristiana y siempre ha tenido doble naturaleza, el islamismo radical.
Y ahora, Satan, pretende que no vuelva por segunda vez, Satanas cree que lo vencio en la Cruz, pero, el mesias, hizo su labor como siervo sufriente, como salvador personal. Y ahora trata de evitar la coronación del mesias como Rey de las naciones en su 2ª venida, que cree acontecera como judio de nuevo.
Perfecto, existe un José que no firma nada y niege todo.
Yo por mi parte, como otro José, afirmo tanto el histórico antijudaísmo cristiano como el antisemitismo racial posterior, y que utiliza a su manera "argumentación" del primero.
Por cierto, el historiador Yosef Yerushalmi ya ha demostrado como el primer antisemitismo racial está en las leyes de pureza de sangre de la muy cristiana España. Casualidad sin duda
Acaba de aparecer en este blog,otro José que nada tiene que ver conmigo. Yo no firmo nada de lo que dice. Sobre este manido tema, me niego a decir nada. F.Bermejo puede dedicar todo su vida a él. A mí no me molesta.
Felicidades.
Hay que ser muy conscientes de que el antijudaismo existe y es veneno para los cristianos.
Creía que la discusión era sobre el antijudaísmo cristiano, pero sin duda algunos prefieren el antisemitismo.
Ejemplo, Pedro:
- "No hay mayor distorsión del judaísmo que la que practica de algunos judíos contemporáneos que se infiltran en todas las instituciones de influencia"
Típico ejemplo de teorías del complot judío para el dominio de gobiernos e instituciones.
- "Como al final son ellos los que realizan esos cambios de la historia, algunos compulsivamente arriesgados, incluso en forma retroactiva o reversible -cambiando el pasado para que les beneficie el futuro-, corren el riesgo de interiorizar una imagen absolutamente negra y victimista que les volverá a convertir en víctimas mayores".
- Típica exculpación de los antisemitas que echán a culpa del antisemitismo a los propios judíos.
- "judío universal, no compulsivo"
Más antisemitismo, racial e ideológico, en lata y al cuadrado.
Sí, es curioso. Hay gente que se dedica a criticar el número de comentarios de cada post.
pasa que mientras tú exclamas "¡qué cruz!", otros pensamos: ¡qué raya! (en varios sentidos, pero sobre todo en el de "rayar" o "rallar")
Has visto un post y los has visto todos.
Sin embargo son interesantes los comentarios de Doc, Justiniano y Xabier, como siempre y ha merecido la pena leerlos.
Curiosos los tuyos. Quedan bien aquí, son decorativos y convierten el surrealismo kafkiano del post en otro más "tip y coll".
Hasta otro día.
Bermejo, ¿sólo 15 comentarios? ¿Qué ha pasado?
Fernando:
No hay mayor distorsión del judaísmo que la que practica de algunos judíos contemporáneos que se infiltran en todas las instituciones de influencia, incluida la Iglesia, con Joseph Sievers como ejemplo, para demostrar que su Dios va a cambiar la historia al servicio del pueblo elegido. Como al final son ellos los que realizan esos cambios de la historia, algunos compulsivamente arriesgados, incluso en forma retroactiva o reversible -cambiando el pasado para que les beneficie el futuro-, corren el riesgo de interiorizar una imagen absolutamente negra y victimista que les volverá a convertir en víctimas mayores. Algo así ha dicho Martin Seligman, padre de la psicología positiva, y judío universal, no compulsivo, como algunos otros.
Punto 6)
Está bien como discusión o reflexión después de que se presente la demostración argumental
En el párrafo siguiente se mezclan temas inconexos, sin intención argumental válida y se remata con una opinión a demostrar.
En respuesta al último párrafo, también pueden afirmarse todas estas características humanas de Jesús y su estilo profético judío para denunciar la injusticia social y el uso que se estaba haciendo del templo, con claros paralelos veterotestamentarios. Se puede afirmar que no se equivocó en que el Reino ya está entre nosotros pero sí en que su cumplimiento escatológico se daría durante su vida o antes de que muriera el último de sus testigos. Verdadero Dios y verdadero hombre. Con sus equivocaciones.
En el punto 4)
Debe argumentarse por qué esos textos no quieren decir textualmente lo que dicen. Se plantean interpretaciones alternativas al texto original y después se anula la posibilidad de que el texto diga lo que de hecho parece decir.
En el punto 5)
Sin embargo, Jesús y sus seguidores observaron un cierto cambio que les hicieron afirmar que el Reino ha llegado: los cojos andan, los ciegos ven… Debe argumentarse en contra, de forma convincente.
¡¡QUÉ CRUZ!!
En el punto 2)
Es evidente que los seguidores de Jesús esperaban la “restauración de Israel” antes de su muerte, lo mismo que Pablo. Es probable que Jesús hubiera tenido la misma esperanza en vida, dato cronológico en el que se equivocó. Lo que no veo es una argumentación sólida que descarte el convencimiento de Jesús de que con él se estaba iniciando el proceso de llegada del Reino. Respecto a la diferencia con Juan, se supone que alguna hubo para que siguieran caminos distintos.
En el punto 3) Falta la argumentación
"Este tipo de agudas reinterpretaciones presentan una doble ventaja, pues los miembros del grupo no sólo no quedan ante sí mismos y ante los demás como una pandilla de ilusos..."
Como médico, mi ámbito son las publicaciones científicas, y tengo que decir que en este tipo de publicaciones, este párrafo sería el de discusión, penúltimo, antes de las conclusiones finales. Vendría tras la exposición de los resultados objetivos. Faltan los resultados objetivos de la investigación. Hay que demostrar que la escatología inaugurada no es válida.
Junto con interesantes aportaciones, encuentro ataques personales contra Jeremias, Crossan o Borg que me gustaría se tornaran en argumentación sólida contra las tesis de estos autores. En concreto, ahora se sabe que expresiones similares al abba de Jesús se han encontrado en Qumrán:
’abî we-’elohay de 4Q372 1 16 y ’abî we-’adonî de 4Q460 5 I, 4-5.
Me gustaría saber si Jeremías conocía estos datos y qué significado les dio respecto a su teoría, cada vez más acotada por cualquier investigador. Lo demás contra los autores, sobra.
Gracias por este artículo. No había caído en la distinción entre antijudaísmo y antisemitismo.
Tal como dije en otro momento, voy revisando todos los artículos previos sobre Juan y Jesús a los que he llegado tarde y los estoy comentando. Como se tiende a leer más bien el último artículo lo vuelco aquí, pero como es fácil que desaparezcan y además quedan desubicados, los publico también en su correspondiente artículo. Hoy solo me da tiempo a comentar el de ¿Creyó Jesús en un Reino de Dios "presente"? (y II) 19.04.07
Me parece un buen consejo el que da a los comentaristas. Creo que si los que le dan jabón se limitaran a eso sin insultar a otros comentaristas, nadie les contestará en el mismo tono para mantener el debido decoro y ser inteligible.
Y yendo al meollo del asunto: es evidente que una persona que saca de contexto las palabras de otros, y como ni siquiera aisladamente se pueden considerar antijudías, les añade un montón de basura maniquea de producción propia del tipo "judíos malos, cristianos buenos" a ver si cuela la calumnia, no merece el título de profesor, pues no es más que un demagogo, sin ningún interés por la verdad.
Si ha habido antijudaísmo utilizando el nombre de Dios en vano -antisemitismo realmente- como si lo ha habido utilizando a Nietzsche, es algo que no incumbe ni a los cristianos auténticos (seguidores del judío Jesús), ni a esta comentarista, ni a Leonardo Boff ni a Küng, ni a ninguna de las personas a las que acusa el blogger de antijudaísmo. Simples calum...
Fernando:
Los cristianos que hemos mamado el cristianismo en tierras hispanas, y algunos privilegiados como yo que hemos estado en tierras palestinas y en tierras romanas, podemos utilizar unas pocas operaciones mentales para decir los que sabemos sobre el Cristianismo, el Judaísmo; al menos tres: identificar qué es judío y qué no es judío en el Cristianismo, comparar el Cristianismo con el Judaísmo para saber cuál es hisórico y cuál es reescritura, clasificar para indicar cuál es primera y cuál es secundaria. Después se pueden utilizar más operaciones mentales para descubrir los demás procesos de transposición, corrección, substitución, sinécdoque (figura muy utilizada en el siglo XVIII, que logra que el pueblo confunda la parte con el todo, es decir, la reescritura con la historia; cicluso en el mismo siglo se fundan congregaciones que tienen esa misión) etc.
Utilizar la inteligencia no ofende, a no ser aquellos que por tener un privilegiado pensamiento reversible, teman...
Sutilezas y caprichos estos, que parece ser pasan desapercibidos para el común de los mortales, y que usted, en su infinita bondad y desaprensión, tiene a bien mostrarnos, ya que algunos ciegos como yo no vemos gigantes sino molinos.
Por otro lado, no debo ser el único que marra, yerra y malgasta en este aspecto, cuando le han colocado inicialmente el articulito de marrás en el departamento de “antisemitismos varios"
Cordiales y simpáticos saludos
Resulta particularmente triste que me acuse de mezclar antijudaísmo con antisemitismo cuando afirmaba usted en su anterior post, que las ideas publicadas en los tratados de teología cristiana serían susceptibles de aparecer junto a una esvástica o al lado de proclamas abogando por una “solución final”, ya que, según usted, es suficiente el hecho de que no aparezcan, para que muchos, de forma equivocada, den por legítima estas afirmaciones. Estableciendo (no sé si penosamente o con jolgorio y algarabía) un horizonte de comparación entre la gimnasia y la magnesia, bastante burdo y alejado de esas “sutilezas” e “involuntariedades” antijudías que, dice usted, nos cuelan algunos teólogos.
Estimado señor Bermejo, creo que el único que, desde la privilegiada tribuna que le ofrece el profesor Piñero, ha insultado, ha sido usted mismo.
Decir que son compatibles la imbecilidad y el arameo es algo genérico, pero cuando esta inocente correlación ejemplifica la ineptitud o mala fe de un determinado colectivo (todos los autores cristianos que opinan diferente a usted) se convierte en un insulto falaz y soez.
El permanente maniqueísmo que alimenta la disputa de cristianos contra judíos, y fortalece a judíos frente a los demás, pretende solidificar por siglos el resultado de la destrucción del segundo templo.
Antes de ese momento, cristianos, judíos, romanos, es decir: Jesús, Pedro, Pablo, Augusto, Herodes, Anas y Caifas, TODOS ORABAN en el mismo templo y ante la misma divinidad. Para TODOS ellos existía un mismo dios-padre.
¡Alimenten al monstruo¡ y olviden la historia de las religiones.
Me he dado por aludido en tres comentarios. Con respecto al primero, no me cuesta reconocer haberme equivocado en lo de decirle que confunde la parte con el todo.
De todas formas, sigo considerando desafortunado las citas literales de frases de lectores que, si no me equivoco, antes del post anterior no habían faltado al respeto y no creo que su intención fuese criticar la religión judía ni a los judíos.
Domingo, 19 de febrero
Juan Fernandez Krohn
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Salvador García Bardón
Alejandro Córdoba
Movimiento Rural Cristiano
Vicente Haya
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Jose Gallardo Alberni