La inutilidad de la Ilustración, o el antijudaísmo cristiano
08.10.08 @ 00:36:32. Archivado en Antijudaísmo
Hoy escribe Fernando Bermejo
Para empezar, un mashal (una parábola).
“Dos personas fueron a la Rothko Chapel a rezar. Una era cristiana; la otra, judía. La cristiana se adelantó hasta el primer banco, se quedó allí en pie con los brazos extendidos, y empezó a decir: ‘Señor, gracias te doy porque me has hecho diferente a los demás: a los ateos, los agnósticos y los descreídos que pueblan el mundo salido de tus manos. Y también te doy gracias por haberme hecho distinto a ese judío, que debe vivir su existencia de modo tan sombrío y depauperado: para él, tú no eres más que una sombra vengativa, y la Ley nada sino una espada de Damocles; incapaz de llevar una espiritualidad satisfactoria, se arrastra por el mundo, errante y sin esperanza. Yo, en cambio, medito sin cesar el Nuevo Testamento, colaboro activamente con instituciones caritativas y sé bien qué son el amor y la gracia’. El judío, por su parte, permanecía junto a la entrada y, sin atreverse a levantar los ojos, así oraba: ‘Señor, perdóname, porque soy un pecador’”.
A lo largo de media docena de posts, mi colega y amigo Antonio Piñero ha ido desgranando una miniserie sobre la religión de Jesús. Los contenidos de esta serie no son en absoluto idiosincrásicos, como lo prueban ya las remisiones de su autor a la obra de G. Vermes. En efecto, la serie de Piñero refleja lo que los autores independientes –sean ateos, agnósticos, deístas, judíos o cristianos con una perspectiva seriamente crítica– han concluido sobre la religión de Jesús. Es, pues, un muy sintético compendio de los resultados de dos siglos y medio de la mejor investigación sobre ese judío galileo. Y son un compendio que se hurta, de entrada, a las sospechas de parcialidad ideológica. Por mi parte, comparto la exposición de A. Piñero.
Por supuesto, uno tiene derecho a exigir más explicaciones, tal como han hecho seriamente algunos de los lectores. Por ejemplo: ¿en qué medida el precepto del amor a los enemigos tal y como parece haber sido formulado por Jesús es derivable de la tradición judía? (Dicho sea de paso: se ha demostrado que lo es, pero para muchos lectores esto es, obviamente, a su vez sólo una afirmación que ha de ser demostrada). ¿No se corre el riesgo de hacer a Jesús de Nazaret indiscernible de cualquier otro predicador judío contemporáneo, y por tanto a dificultar la comprensión de la génesis de los fenómenos cristianos? Estas son preguntas legítimas, a las que ha de responderse. Uno pensaría que las cuestiones de lectores ilustrados serían, todas ellas, de este tenor.
Sin embargo, lo que resulta muy instructivo son, una vez más, los comentarios de algunos de nuestros lectores, que insisten en afirmar cosas como que Jesús “supera la ley judía y las estructuras religiosas en general”, “ha violado la Ley”, crea “una espiritualidad nueva”, o que en los evangelios hay “un espíritu totalmente distinto al del Antiguo Testamento”. Igualmente instructivo es el hecho de que algunos de los comentarios de este tenor citen en su apoyo a teólogos reconocidos como Hans Küng, quien refiriéndose a Jesús afirma –según cita de uno de nuestros lectores– que “queda abolida la presuntuosa religión tradicional de la Ley”. Estas ideas son tanto más instructivas cuanto que no son privativas de tres o cuatro lectores: representan una opinión muy difundida, entre la grey cristiana y entre sus doctores.
Estos comentarios muestran que los teólogos han hecho francamente bien su trabajo. Desde los gabinetes de estudio, las facultades, los Seminarios, las imprentas y los púlpitos, los teólogos y los predicadores (a menudo son las mismas personas) llevan siglos impartiendo las mismas lecciones. El judaísmo es la religión sombría de la Ley; el cristianismo, la religión brillante del amor y la gracia. “Judaísmo malo” y “cristianismo bueno” son expresiones redundantes; por extensión, muchos hallan semejante redundancia en las expresiones “judío malo”, “cristiano bueno”. Todo el mundo sabe que el judaísmo es una religión inferior, y que el cristianismo es una religión superior. Ésta es una lección de cultura elemental.
Ya puede venir el sentido común a mostrar que a priori tales pretensiones son implausibles, y ya puede venir el conjunto de los saberes a demostrar que son refutables a posteriori. Ya puede venir la crítica textual a probar la “corrupción ortodoxa de la Escritura”. Ya puede venir la crítica histórica a mostrar que mucho de lo atribuido a Jesús se le atribuye de manera anacrónica. Ya puede venir la crítica literaria a desvelar las contradicciones entre los textos. Ya pueden venir los descubrimientos de paralelos y fuentes a mostrar la complejidad de la religión judía en el período del Segundo Templo, y la comprensibilidad de la enseñanza del nazareno en la sensibilidad religiosa contemporánea. Ya pueden venir la psicología y la antropología a desvelar los mecanismos de demonización del otro. Ya puede venir la Ilustración a mostrar que la visión cristiana más habitual del judaísmo es una burda caricatura que avergüenza a cualquier amigo de la verdad. De nada sirve. La “enseñanza del desprecio” imprime carácter.
Por supuesto, a mantener las caricaturas del judaísmo, la ignorancia del judaísmo ayuda no poco. La ignorancia del hebreo, el arameo y el griego ayudan. La ignorancia de la historia ayuda. La ignorancia de la literatura rabínica ayuda. La ignorancia de los escritos de Josefo y de Filón de Alejandría ayuda. La ignorancia de los textos de Qumrán ayuda. La ignorancia de la literatura intertestamentaria ayuda. La ignorancia de la historia de las religiones ayuda. Todo esto, ciertamente, ayuda.
Pero no nos engañemos. Se puede ser un gran erudito y razonar mal. Se puede tener un doctorado (y aun dos) y carecer de sentido crítico. Se puede saber arameo y ser un perfecto imbécil. De hecho, el antijudaísmo se reencuentra en los autores a los que muchos veneran como oráculos: no sólo en los Padres de la Iglesia, sino también en los teólogos modernos (y no me refiero a la “morralla racista” de Grundmann y cia, o a los obispos fanáticos, o a los curas de pueblo sin formación). Por supuesto, en los teólogos con clase –los Karl Barth, los Wolfhart Pannenberg, los Hans Küng, los Leonardo Boff, y en otros miles, menos célebres– el antijudaísmo no se manifiesta de manera burda. No, por Dios. Ellos son hombres de ciencia y de mundo. Ellos conocen la Ilustración, y hasta han leído a Horkheimer y a Adorno. Ellos dan conferencias en universidades. Ellos son doctores de la(s) Iglesia(s). Ellos predican la tolerancia. Ellos son lúcidos. Ellos poseen una exquisita sensibilidad moral.
Así pues, en ellos el antijudaísmo aparece de forma muy intermitente y, sobre todo, muy sutil. En medio de tratados sesudos y a veces conmovedores sobre la convivencia, sobre la gracia, sobre la revelación, sobre la liberación humana. Sus caricaturas no son groseras: muchos dirían que son retratos conseguidos y cabales. “Las infidelidades del pueblo judío invalidaron la Antigua Alianza”; “En el mundo que Jesús encontró, los seres humanos estaban bajo el yugo de la religión y de la Ley”; “El judaísmo tenía una concepción enfermiza de su Dios”. Y así sucesivamente. Si las eminencias grises de las Iglesias se bañan sin reparos en el prejuicio y la caricatura, ¿qué no hará la grey…?
Si yo me atreviera a hacer afirmaciones del tipo “el cristianismo es una espiritualidad fosilizada” o “el cristianismo es una religión autocomplaciente y soberbia que se gloría en el concepto de la gracia”, de inmediato me caería encima una avalancha de reacciones indignadas. Algunos lectores se burlarían de mí. Los más vehementes me dirían: “¿Y Vd. pretende ser historiador de las religiones? ¡Vd. no es más que un charlatán!”. Los más cautos me reprocharían sin tapujos mi parcialidad, y me dirían algo de esta guisa: “Puede Vd. tener razón en ciertos casos, pero no es lícito hacer generalizaciones apresuradas”; “No es serio formular un juicio sobre una religión en función de los defectos de que adolecen algunos de sus miembros”. En una palabra, yo me convertiría en el hazmerreír de los lectores. Y con toda la razón.
Con el judaísmo, sin embargo, la vara de medir cambia. Al judaísmo sí se le puede llamar “espiritualidad fosilizada”, “religión autocomplaciente”, “concepción estrecha del mundo y del ser humano”, “visión superficial”. Estas ideas son aceptables para casi todo el mundo: para ello, basta con que no se vean acompañadas de insultos evidentes, con que no aparezcan junto a alguna esvástica o a llamamientos vociferantes en pro de algún tipo de “solución final”. Basta con que se encuentren en algún respetable tratado teológico. Estamos acostumbradas a ellas, y cuánto nos complacen.
Resulta instructivo el hecho de que el amor y la pasión por la verdad que el cristianismo presuntamente inspira se vean refutados de manera tan clara ya en la evaluación que la inmensa mayoría de los cristianos hacen de su religión matriz. Pero no nos esforcemos en cambiar las cosas: como dijo Samuel Sandmel hace ya casi medio siglo, “con aquellos cristianos que persisten en autoengañarse acerca del legalismo judío, la discusión académica resulta imposible”. En el antijudaísmo cristiano se palpan los límites de la Ilustración.
Y cuando no se puede discutir, más vale volver al silencio –o a las parábolas–.
Saludos cordiales de Fernando Bermejo
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¿Pretendía Erasmo crear una nueva religión? No. ¿Era Erasmo un católico piadoso? Sí. ¿Fue Erasmo absolutamente original en sus críticas? No. ¿Fue Erasmo un católico del montón? No. ¿Era Erasmo crítico con la jerarquía eclesiástica y el clero de su época? Sí. ¿Estaba disconforme Erasmo con ciertas prácticas religiosas? Sí. ¿Decir que Erasmo fue alguien excepcional es ser anticatólico? Creo que no. ¿Criticar la jerarquía católica y el clero de la época de Erasmo es ser anticatólico? Creo que no. ¿Criticar la sociedad de la época de Erasmo es criticar globalmente el catolicismo y a los católicos del pasado y del presente? No lo creo.
También creo que necesita una profundización el "antijudaísmo" de Küng o Boff. No conozco mucho su obra, pero me extraña y, las frases, hay que verlas en su contexto.
No creo que el profesor Bermejo haya querido ofender, pero las citas de frases de Sofía fuera de su contexto me parecen sumamente desafortunadas.
Si lee como es debido se dará cuenta de que yo no niego que haya existido antijudaísmo, sino que se inventa el mío, el de Leonardo Boff, el de Küng y el de todas las personas a las que alude.
Y si no demuéstreme usted en donde está el antijudaísmo instructivo o qué relación tienen con la parábola inicial mis comentarios sobre el espíritu de los evangelios o que Jesús viola la ley del sábado. Cuando además yo doy por hecho que en su època no sería el único en opinar que no se hizo el hombre para el sábado sino el sábado para el hombre, pero de hecho conservamos estas palabras porque él las dijo, aunque los que se supone que le siguen sigan creando sábados o domingos que no sean para el h...
Y sí insulta cuando pone como ejemplo de comentarios "instructivos" en su antijudaísmo estos:
algunos de nuestros lectores, que insisten en afirmar cosas como que Jesús “supera la ley judía y las estructuras religiosas en general”, “ha violado la Ley”, crea “una espiritualidad nueva”, o que en los evangelios hay “un espíritu totalmente distinto al del Antiguo Testamento”.
Cuando estos comentarios no tienen nada que ver con ningún antijudaísmo, ni siquiera con ninguna antirreligiosidad por mi parte, sino con mi opoinión de que religión y espiritualidad no son lo mismo. En desacuerdo puede estar, pero ponerlo como modelo de antijudaísmo es insultar y calumniar.
Y la zurita por lo que parece es otro ejemplo de erudito imbécil de los que dice este señor
Aunque le guste lo que dice a la de los palominos, que será por tanto tan falsa como él.
Yo con el profesor Piñero no he tenido ningún problema, por mucho que le pueda parecer erróneo lo que yo pienso. Porque él sí es un profesor, mientras que Bermejo es un demagogo sofista.
Antijudío es él por anticristiano.
Y si a él le gusta que le digan cuatro verdades a mí también me divierte poder decírselas :)
Y por ahí hay una paloma zurita bastante boba a la que he leído por encima dándole jabón. Esas actitudes manipuladoras de la realidad sí que son propias de los nazis y no la creencia en el Dios de Jesús. Soy absolutamente respetuosa con agnósticos y ateos, pues yo misma lo he sido durante mucho tiempo. Lo que no respeto es al que defiende su agenda tergiversando y mintiendo.
Aunque le guste lo que dice ...
No me cabe duda de que no sabes de qué va la cosa, y quizás tampoco xabier, pero te explico: los comentarios que pone como ejemplo de antijudío, son míos, sacados de contexto, e insinuando que cuando yo digo que Jesús supera las estructuras legalistas de las religiones estoy diciendo eso de judíos malos cristianos buenos, y toda las estupideces que él se saca de la manga, cuando lo cierto es que en ese contexto pongo en el mismo saco que el judaísmo a todas las religiones, citando el catolicismo incluso. Afirmar la espiritualidad de la que es un modelo el Jesús que encontramos en los Evangelios frente a todo legalismo y ritualismo, no significa ser antijudío, y está muy claro. Bermejo puede estar en desacuerdo, como cualquiera, y a mí eso me parece muy bien, lo que no puede hacer es calumniar al comentarista haciendo creer que en su contexto eran comentarios antijudíos. Pero no me extraña pues acusa de antijudío a todo el que considere que Jesús fue una persona fuera de ...
La ciencia, que debe más a la ilustración que al antijudaísmo cristiano, nos pondrá en evidencia a todos y sabremos para quién hemos trabajado intelectualmente. Nuestra usura intelectual, nuestro afán de ponernos de intermediarios de todo, nos vuelve mostrencos tanto al judaísmo como al cristianismo como al islamismo y no nos vamos a escapar a ninguna pregunta científica. Y los científicos no preguntarán sobre si el antiguo testamento y el nuevo, si esto o si lo otro, ni siquiera se preguntarán por lo escrito. Esta mañana hemos establo hablando de seres humanos de dos millones de años hasta setenta mil años. Los niños y jóvenes hacían preguntas religiosas sobre este hombre, cosa que ya no hacen sobre la religión. Esta discusión cristiano-judía ya no tiene interés y si alguien dice que tiene interés se está poniendo en evidencia y delata su audiencia imaginaria, es decir, para quién está escribiendo a ocultas o con agendas ocultas.
La ciencia, que debe más a la ilustración que al antijudaísmo cristiano, nos pondrá en evidencia a todos y sabremos para quién hemos trabajado intelectualmente. Nuestra usura intelectual, nuetro afán de ponernos de intermediarios de todo, nos vuelve mostrencos tanto al judaísmo como al cristianismo como al islamismo y no nos vamos a escapar a ninguna prigunta científica. Y los científicos no preguntarán sobre si el antiguo testamento y el nuevo, si esto o si lo otro, ni siquiera se preguntarán por lo escrito. Esta mañana hemos establo hablando de seres humanos de dos millones de años hasta setenta mil años. Los niños y jóvenes hacían preguntas resligiosas sobre este hombre, cosa que ya no hacen sobre la religión. Esta discusión cristiano-judía ya no tiene interés y si alguien dice que tiene interés se está poneindo en evidencia y delata su audiencia imaginaria, es decir, para quién está escriendo a ocultas.
Los niveles de comprensión de algunos corren inversamente proporcionales a su vocación de palmeros. Estoy seguro que dejarán muy poco satisfecho al profesor Bermejo, que tiene muy claro lo que ha dicho y debe sentir profundamente como su grey minusvalora la “trascendencia” y el alcance de su mensaje.
Cordiales saludos.
Incluso si Bermejo faltara a la etiqueta e insultara (yo no lo veo, repito...), es razón para insultar a su vez? Es esto un reflejo del seguimiento de Jesús?
Siento decirlo, pero me produce mucha vergüenza ajena leer algunos de los comentarios a este post. Saludos afectuosos a tirios y troyanos
Prof. Bermejo, podría en todo caso facilitar una bibiografía que nos permita hacernos una idea del antijudaísmo cristiano moderno?
ar escrito contra los lectores, y que es más una crítica de tics antijudíos. En todo caso, lo que me parece claro que en este texto la responsabilidad de ese antijudaísmo la está achacando Bermejo a los intelectuales cristianos, y por eso se refiere al "buen trabajo" hecho por los teólogos (la mayoría). Bermejo ha dejado claro, además, que las observaciones de varios lectores son representativas de muchos. Esto no es un ataque personal, por amor de Dios.
Creo que sería interesante profundizar en esta cuestión y ver el contexto en el que Kung o Boff hacen las afirmaciones entrecomilladas.
¿Critican el judaísmo y a los judíos o la situación socio-religiosa del siglo I? Si yo escribo un artículo sobre la sociedad cristiana en el siglo XVI en época de la Inquisición y hablo del antisemitismo, el machismo, los delatores, etc., ¿criticaría el cristianismo globalmente o el "cristianismo" de esa época?
Enhorabuena por tus reflexiones.
Sigo opinando, que no merece la pena polemizar sobre un tema tan rancio y mohoso para la teología actual como el del antijudaismo. Lo único que demuestra F. Bermejo con su comentario es que anda muy atrasado y que necesita ponerse al día.
Me gustan tus reflexiones.
Saludos.
La verdad no sigo mucho los debates y no había entrado desde que dejé mi comentario, ya desaparecido. Por eso, no sé qué es lo que ha utilizado Bermejo que te ha encendido tanto, y si de verdad te ha aludido en algo, pero no te preocupes, a Bermejo seguro que en el fondo le encanta tenerte en el blog, eres un gran contrapunto
Un saludo
De todas maneras me gusta que respecto a lo otro, el motivo de su respuesta ante tanta "ignorancia", reconozca que "todo lo que quiera usted". Eso no era cuestión de obsesiones personales de algún individuo, sino esos malditos hechos (lea asesinatos y matanzas).
Respecto a los ápices, desde luego cual pagina del judaísmo conservador, reformista o no estrictamente ultraortodoxo le vendría a ilustrar.
Aunque quizá su problema es que confunda la velocidad con el tocino, o peor aún, que al ser partidario del "todo lo que quiera usted" también lo sea de de ciertas páginas con otras cruces, "gamadas", y sus particulares exégesis del Talmud.
Suelen sacar mucho a relucir al "valiente y abnegado" Shahak, después de acabar con su familia, por supuesto.
Debe ser por penitencia o po...
Saludos a los comentaristas, alguien por favor me podria decir como ver TODOS los comentarios vertidos, ya que solo muestra una parte de ellos.
Gracias
No se puede disentir. Es un...
Y todo tipo de censuras e inquisiciones, de manipulaciones y maniqueísmos. En todas partes hay de todo, incluyendo este blog.
Y mientras que mantenga su insulto yo mantengo esta respuesta.
Cordialmente :)
Naturalmente que nunca he dicho que no fuera una evolución desde el judaísmo, por el contrario siempre he estado de acuerdo en la judeidad de Jesús.
De modo que encuentro inadmisible que meta mis comentarios en los que no hay la más mínima alusión a nada antijudío en un post de antijudaísmo. Me parece una violación de todas las normas de etiqueta, y una falsificación de la realidad, pretendiendo que se quiere decir algo que no se ha dicho. Muestra una carencia absoluta de escrúpulos, y además lleva fatal que no se dé la razón. Parece que se considera infalible. Aunque hasta el día de hoy siempre le he tratado con educación, ahora simplemente respondo a su actitud insultante de llamarme antijudía sin razón, como se merece.
Carece de espíritu de investigación, es de los que manipula la información para pr...
El único maniqueo en esta historia es Bermejo.
No dice nada bueno de su actitud como investigador.
Y si no, léanse sus artículos anteriores y los comentarios, y verán como manipula la verdad de los hechos.
Pero no hay mal que por bien no venga, eso permite que le podamos contestar manteniendo el decoro con su discurso. Y eso hago.
Por lo demás, Paz, Verdad y Libertad.
Os ciega el criterio de autoridad. Como él mismo dice se puede ser un erudito y un completo imbécil. Así que no le tomes tan en serio. O al menos no te dejes manipular.
Así que la verdadera pregunta es ¿qué pintan en este artículo supuestamente sobre el antijudaísmo de Bermejo, la inclusión de unos comentarios que no tienen nada que ver con el antijudaísmo?
Y la respuesta es: el antijudaísmo es una excusa para insultar a los que no piensan como él.
Una actitud tipicamente nazi.
Por supuesto que los posts del profesor Piñero son otra cosa, aunque no esté de acuerdo en muchos puntos, ni tenga por qué. Lo que no hace es citar palabras de comentaristas que no tienen nada de antijudías en el contexto antijudío que él mismo se ha montado. Esto es lo que hace el profesor Bermejo. Y esto es deshonesto, y además sí que es sintomático de la falta de objetividad que hay en todos sus planteamientos.
El único antijudío que salió en uno de sus posts era un nazi al que nadie conocía, que el profe exhibió como prueba de que existió una investigación "seria" que negamos porque según él tendríamos que avergonzarnos de ese señor. Que se avergüence el mismo que tiene más en común con el nazi que yo y por supuesto que Küng y todos los que nombra en un contexto de antijudaísmo. No e...
Y, en cuanto al fondo, mientras espero una respuesta a una pregunta mía anterior (aunque sea un "no sé"), creo que el profesor Bermejo hace bien en criticar ciertas actitudes anti-judías pero que comete el error de confundir la parte por el todo.
Respuesta de Fernando Bermejo
Estimado Xabier:
Tengo en cuenta su pregunta, pero es una pregunta que atañe a varias cuestiones interrelacionadas, y que por tanto exige una respuesta detenida. La abordaremos (Piñero o yo) próximamente.
En cuanto a su apreciación de que cometo "el error de confundir la parte por el todo", le recuerdo que en mi primer párrafo me refiero a cristianos con una perspectiva crítica, y a que en mi último párrafo me refiero no a todos, sino a la "mayoría" (que esto es un hecho lo sabe cualquiera que conozca la historia y la literatura pertinente). Si he cometido una metonimia ilegítima, le ruego me diga dónde.
Agradeciéndole su atención, le saluda cordialmente, F.B.
Y que decir de sus prologistas, Edward Said y Gore Vidal, buenos representantes de ello.
Pero si usted se quiere asustar de verdad, muchas más que en una película gore, solo hace falta que haga un repaso a las masacres y destrucciones causadas por la "universalidad" del cristianismo, entre ellos mismos y con el resto de los que no tenían la suerte de conocer esa "sublime" salvación.
Desde luego, el artículo de Bermejo ha sido de una oportunidad pasmosa. Y parece que ha hecho pupa. Tanta modestia y superioridad 'católica o cristiana' aparenta una similitud muy curiosa con lo políticamente correcto.
Y eso que predican modestia y amor al p...
Saludos cordiales
CU :)
“Dos personas se sentaron ante un ordenador. Uno era un erudito profesor; el otro un simple comentarista, . El erudito se quedó mirando sus reflejos en la pantalla, como en un espejo, se miró con orgullo, los dedos sobre el teclado, y empezó a decir: ‘Qué inteligente eres. Estoy orgulloso porque soy diferente a los demás: a los ignorantes creyentes, y a los ignorantes agnósticos y ateos que son respetuosos con los creyentes. Y también me enorgullezco por ser distinto a ese comentarista, que debe vivir su existencia de modo tan sombrío y depauperado: para él, tú no eres más que un medio de comunicarse con otras personas, incapaz de pensar de forma satisfactoria, se arrastra por el mundo, bebiendo de la sabiduría que otros como yo derramamos. Yo, en cambio, soy un genio, critico sin cesar el Nuevo Testamento, colaboro activamente con todos los que tienen la misma "agenda" y sé bien lo que son el desprecio y la manipulación’. El comentarista, por su...
Me ha extrañado tu comentario. El profesor Bermejo falta a la verdad y falta el respeto a los comentaristas. Aquí se acusa gratuitamente de antijudíos a personas que siempre han afirmado la judeidad de Jesús, simplemente por osar no estar de acuerdo en que ser judío exija mostrar las características del cliché especialmente fabricado para el judío Jesús por el profesor, sino ser una persona de carne y hueso con personalidad propia: la que sus discípulos nos transmiten con sus recuerdos.
Doc,
Muy de acuerdo con tus planteamientos, no hagas caso a los pelotas del profe.
Saludos cordiales
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Antonio Piñero
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