El blog de Antonio Piñero

El vocablo Evangelio. Catalizadores de la tradición oral (VI)

13.08.08 | 06:41. Archivado en , CRISTIANISMO
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

Hoy escribe Antonio Piñero

Se ha señalado múltiples veces que la vida de la comunidad primitiva iba proporcionando diversos ejes cardinales y catalizadores que posibilitaban la lenta cristalización, por escrito, de las palabras de Jesús: la predicación, los actos litúrgicos, las controversias con judíos o, más raro, con paganos, las peripecias de la misión.

Se ha observado también que del marco geográfico de determinadas perícopas ofrecido por los Evangelios mismos puede deducirse qué localidades determinadas se hallan en el origen de algunas tradiciones. Así, por ejemplo, de Mc 1,16-3,4 puede deducirse que la actividad de Jesús extendida por toda Galilea fue recogida de especial modo en Cafarnaún, donde se le dio cuerpo por escrito.

Las tradiciones sobre la Pasión debieron de formarse en Jerusalén, primero oralmente, luego por escrito, en la desempeñó un papel importante la liturgia y las citas implícitas o explícitas del Antiguo Testamento. En esta misma localidad, la gran tensión de la espera escatológica debió de funcionar como catalizador para reunir dichos proféticos y apocalípticos de Jesús entre los que allí vivían y habían convivido con el Maestro; en las reuniones de las iglesias domésticas, donde se recordaba a Jesús en la fracción del pan pudo formarse una haggadah, una narración cristiana parecida a la haggadah judía de la Pascua, comenzando así a transmitirse relatos sobre la Última Cena.

En ambientes quizá “gnosticisantes” o en los que se tenía un mayor aprecio por temas sapienciales se recogerían los dichos de Jesús de este tenor, en los que el Maestro ya muerto aparecía sublimado y exaltado como una encarnación de la Sabiduría divina. Como ejemplo de este proceso véase Lc 11,49-51: “Por eso dice la Sabiduría de Dios: Les enviaré profetas…” en contraste con Mt 23,34-35 (habla Jesús): “Por eso, mirad os voy a enviar profetas…”. Es éste un ejemplo claro de un dicho puesto en boca de Jesús por un profeta cristiano que originalmente no debió de pronunciar el Maestro.

Se ha argumentado con razón que es en los evangelios coptos de Nag Hammadi (por ejemplo, el Diálogo del Salvador o el Evangelio de Tomás) donde puede observarse, o deducirse, cómo pudo ser la evolución intraevangélica de los dichos sapienciales de Jesús. Si se eliminan las excrecencias gnósticas del Evangelio de Tomás, pueden verse en él ciertos logia sapienciales de estructura más sencilla, parecidos a los que pudo pronunciar el Jesús histórico (si es que no hay algunos de ellos que son auténticos como el logion 82: “El que está cerca de mí está cerca del fuego, y el que está lejos de mí está lejos del Reino”). Tales dichos se desarrollaron luego dentro de la comunidad, por la mano de un profeta o redactor de hecho desconocido, en forma de diálogo sapiencial entre Jesús y un discípulo –como los recogidos en los textos de la Biblioteca de Nag Hammadi- , o en forma de un discurso o monólogo del Salvador como los que aparecen en el Evangelio de Juan.

La misión a los paganos requirió muy pronto que se fueran congregando historias de milagros que se contaban de Jesús para emplearlas en la apologética. Se puede sospechar que los primeros en recogerse fueron los auténticos milagros de Jesús, es decir, exorcismos con expulsiones de demonios y sanaciones, hechos en los que intervenía la fe del paciente y la potencia carismática del sanador. Más tarde esta posible primera colección de milagros auténticos se fue engrandeciendo con relatos legendarios, como los milagros denominados “contra las leyes naturales” (por ejemplo, el caminar sobre las aguas).

Que este proceso de formación de leyendas milagrosas no es una invención de los críticos puede saberse por el hecho siguiente: en el capítulo 8 de los Hechos de los apóstoles se recogen las primeras noticias sobre un tal Simón (vv. 9-24), que más tarde sería tachado de mago. De él se dice que deseaba comprar por dinero el poder de transmitir el Espíritu Santo y se sobreentiende también el poder de hacer milagros.

Pues bien, una vez asentada dentro de la tradición (hacia el año 90 d.C.) esta noticia, en más o menos de un siglo empezaron a circular los Hechos apócrifos de Pedro en donde se cuentan ya notables milagros realizados por ese mago. Esta relación se aumenta en extremo en las Homilías Pseudoclementinas, posteriores en su redacción definitiva a los Hechos de Pedro. Nadie puede dudar de que todos lo milagros atribuidos a Simón pro la tradición cristiana son puramente legendarios, creados por la función mitopoética de algunos creyentes imaginativos. Por tanto: igualmente puede pensarse que una vez asentadas las primeras colecciones de milagros auténticos de Jesús, se crearon legendariamente otros muchos que finalmente pasaron a la tradición evangélica, años más tarde, y han llegado hasta nosotros como realizados por Jesús mismo.

Para los momentos de la vida diaria de la comunidad, para su instrucción, consuelo o edificación, en las necesidades que requerían alguna palabra de Jesús para fundamentar alguna práctica o prohibir otras, diversos grupos procuraban congregar bloques de tradiciones del Maestro que le afectaban de una manera particular. De este modo se repetían y recordaban, utilizando sin duda técnicas memorísticas a las que los judíos estaban bien acostumbrados desde pequeños, palabras y hechos de Jesús.

Ahora bien, en mi opinión, la hipótesis de B. Gerhardsson (difundida por lo menos en tres libros importantes desde 1961 en adelante, comenzando por le famoso Memory and Manuscript. Oral Tradition and Written Transmission in Rabbinic Judaism and Early Christianity: (“Memoria y manuscrito. La tradición oral y la transmisión por escrito en el judaísmo rabínico y en el cristianismo primitivo”, Uppsala 1961) reducida a su más radical expresión: la de un grupo de más o menos doce transmisores de la doctrina de Jesús, un grupo muy calificado en técnicas rabínicas de memorización, me parece una mera y pía suposición. Con ella se ha llegado a defender posiciones q me parecen insostenibles como la de que el “Jesús de los Evangelios”, sin más, coincide con el Jesús de la historia (tesis conocida por ejemplo de Benedicto XVI).

Sí se puede mantener en todo caso la idea global de una buena capacidad de memoria de los antiguos y que Lucas –que idealiza él también desde su perspectiva de la segunda (¿o tercera?) generación cristiana- pinte a los transmisores de las palabras de Jesús como testigos oculares y seguidores, al igual que los discípulos de los rabinos.

Seguiremos. Saludos cordiales de Antonio Piñero.

17 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Xabier 17.08.08 | 08:50

    Creía que se entendería por el contexto, pero veo que estaba equivocado.

    Cuando hablo de "no creyentes", me refiero a los estudiosos del Jesús histórico, no a la generalidad de los que no creen ni a los todólogos.

    El profesor Piñero y el profesor Bermejo, si no les he malinterpretado, han hablado de Jesús como un taumaturgo.

  • Comentario por David Mo 17.08.08 | 07:36

    Me parece sorprendente que los "no creyentes" estén de acuerdo en que "Jesús realizó curaciones". NO sé a qué grupo de no creyentes se atribuye esta creencia. Valga la redundancia que no es fortuita.

    En todo caso, no en mi nombre.

  • Comentario por Xabier 16.08.08 | 08:46

    No sabría responder a la primera pregunta.

    Sobre los milagros, creo que hay consenso entre creyentes y no creyentes en que Jesús realizó curaciones, aunque las interpretaciones varían.

    Y sobre los cósmicos, son muchos (ignoro si mayoría o no) los teólogos confesionales, al menos católicos, que creen que son alegóricos: la higuera que Jesús seca es un pueblo que no da fruto, la tempestad en un gran lago en el que no se han observado nunca tormentas puede aludir a las dificultades o persecuciones de los primitivos cristianos, la pesca milagrosa puede ser para dar ánimos a los prosélitos cristianos, etc.

    Y el exorcismo de la "legión" de demonios que se meten en cerdos es, según muchos (p.e. Pagola), una alegoría de la ocupación romana. Es realmente inverosímil y los autores no dicen dónde ocurrió, sino que lo sitúan en la "región de los gerasenos/gadarenos", que es como decir que nuestro querido blogger nació en la "región de los gaditanos"

  • Comentario por sofía 15.08.08 | 17:39

    ¿Dice que es una alegoría la historia de Sara y Agar? ¿o más bien quiere decir Pablo que a pesar de ser un hecho real -él no lo pone en duda- lo importante es que resulta ser una enseñanza alegórica para ellos? Pregunto.
    En cuanto a los milagros, no cabe duda de que todo el mundo considerará reales los que se pueden considerar casos de sanación desde una óptica racional actual. Ese es el mínimo que debería aceptar el más escéptico de los escépticos.
    Pero incluso los que consideráis puras alegorías, podrían tener una base real, aunque en realidad eso es lo de menos. Lo que no comprendo es como hay creyentes que dicen que creen en Jesús por los milagros. Eso es absurdo.

  • Comentario por David Mo 15.08.08 | 16:06

    ¿Qué es lo que hace que un milagro sea interpretable alegóricamente y otro no?

  • Comentario por Xabier 15.08.08 | 10:40

    Estoy de acuerdo con Alberto en lo de que los milagros cósmicos son alegorías, como estoy convencido de que también es una alegoría el exorcismo de la legión.

    Y apostaría a que también está de acuerdo con él el profesor Piñero que, en este blog y, si no recuerdo mal (ahora no lo tengo a mano) en su Guía para entender el NT, interpreta como alegoría la conversión del agua en vino y varios pasajes del Evangelio de Juan.

    Sobre alegorías, los habituales del blog disfrutamos de una interesante serie sobre Filón de Alejandría (judío del siglo I que interpretaba alegóricamente el AT) y sabemos que Pablo de Tarso dice en Gálatas que la historia de Abraham, Sara y Agar es una alegoría. También Orígenes, San Jerónimo o San Agustín interpretaban de forma alegórica varios pasajes de la Biblia.

  • Comentario por David Mo 15.08.08 | 07:45

    Alberto:

    A diferencia de una alegoría el mito es considerado por los creyentes como una descripción de una realidad. La fase alegórica de las religiones suele aparecer bastante más tardé y como resultado de una racionalización de lo sagrado. No es el caso del primer cristianismo (gnosis al margen) ni siquiera del cristianismo oficial hasta nuestros días.

    Si, en cambio, era la situación del paganismo del último siglo de la era anterior y los primeros de la nuestra. Las clases cultivadas helenizadas ya no creían en un Zeus personal ni en sus broncas con Hera. Probablemente esa era una de las debilidades del paganismo, porque aunque las personas cultas se mantienen con relativa facilidad en ideologías intelectualizadas, el pueblo llano necesita dioses de carne y hueso, por así decirlo, y paraísos con tortitas de miel y ambrosía. Y si no se lo dan, se acaba pasando al enemigo.

  • Comentario por Alberto 14.08.08 | 18:28

    Me extraña la insistencia con que se interpretan los milagros de prodigios sobre la naturaleza como mitos, cuando es evidente que son alegorías. Sobre el de la multiplicación de los peces, calmando la tormenta, o andando sobre las aguas, véase estos días en el blog de Xabier Pikaza.

  • Comentario por Alberto 14.08.08 | 18:25

    A mí también me extraña lo de Cafarnaún. Es evidente que Marcos no conoce la disposición de la ribera del Mar de Galilea en la orilla de la Decápolis.

  • Comentario por Darwinito 14.08.08 | 10:30

    Bueno, David Mo

    No hay más que evidencias filológicas, ese es el problema. Si nos ponemos a aplicar criterios podriamos decir que el de Juan es el más antigüo porque no recoge la destrucción del Templo en el 70. Pero bueno, el argumento base es que los demás evangelistas cogen el relato de Marcos y lo amplian, no es que el relato de Marcos sea más breve, esa no es la causa sino el efecto de copiarlo para ampliar las historias sin anadir mucha más información.
    Por mi parte, revisando la literatura cristiana del siglo II, no fijándome en los evangelios sólo, he llegado a la conclusión de que los evangelios se fueron fabricando desde finales del siglo I hasta bien entrado el II, en comunidades de judios fuertemente helenizados y críticos con el judaismo tradicional en relación con la población gentil.
    Tal es así que si hoy nos han llegado las cartas de Pablo ha sido gracias a Marción-

  • Comentario por David Mo 14.08.08 | 07:51

    No he entendido que de Marcos 1, 16-3, 4 se desprenda que la actividad en Galilea proceda de un escrito en Cafarnaum. ¿Alguien que me lo explique?

    El argumento del tamaño de Marcos respecto a Lucas y Mateo es un claro ejemplo de la fragilidad de los argumentos históricos aplicados a los evangelios. Algo más breve puede ser también un resumen. El resto del argumentario -"tosquedad" del lenguaje de Marcos, por ej.- es tan frágil como éste.

  • Comentario por Alfonso 13.08.08 | 20:36

    Buenas tardes para todos.

    Sin embargo, el proferor Piñero, salvo error por mi parte, matiene que el evangelio de Marcos es el más antiguo de los canónicos, lo que explica también por el principio de que el más breve es más antiguo, precisamente porque los más modernos añaden elementos (capas).
    Un saludo.

  • Comentario por Darwinito 13.08.08 | 18:49

    Que es por otra parte lo que se deduce del artículo del profesor Pinero, que acepta esta evolución lógica así como la superposición de capas que se fueron anadiendo sucesivamente en los evangelios sobre esta trama inconexa de logia.


    Saludos

  • Comentario por Darwinito 13.08.08 | 18:44

    Estimado Xabier,

    Efectivamente, sólo quería senalar que había división entre los estudiosos al datar el evangelio de Tomás. Siendo más precisos las fechas se mueven entre el 60 y el 150 DC, un intervalo en el que están incluidos los mismos canónicos.

    Sobre lo que comenta Sofía, es algo que parece claro en Tomás al ser este una colección sin orden de logias, dichos atribuidos a Jesús, que coincide muy bien con lo que mantiene la teoría del documento Q. Por contra Marcos parece pertenecer a un estadio posterior, donde las logias inconexas se funden en perícopas mayores que posibilitan la narración de una historia y el orden cronológico de lo que se cuenta.

  • Comentario por Xabier 13.08.08 | 16:46

    Estimado Darwinito:

    Si tu fuente es la Wikipedia, ahí se dice que "la datación temprana está más extendida entre los investigadores estadounidenses, en tanto que la tardía es preferida en Europa". Eso quiere decir que de los partidarios de una datación temprana hay más estadounidenses que europeos, no que la mayoría de los estadounidenses defiendan una fecha temprana.

    Saludos

  • Comentario por sofía 13.08.08 | 15:43

    Lo que es más antiguo es el teórico Q que también está en Tomás. No hay más motivos, dicen para creerlo. Aparte de unos cuantos del Jesus Seminar no creo que nadie más lo diga. Y tiene que ver con eso el presentar un Jesús tan poco judío. Dicen.
    Que no tenga la explicación de la parábola del sembrador, no quiere decir más que en la versión común primera no la tendrían, por ejemplo. A menos que se busque otra explicación. Que estoy deseando escuchar.

  • Comentario por Darwinito 13.08.08 | 09:49

    Sobre esto un apunte.
    Es el Evangelio de Tomás anterior al de Marcos?
    En esto la comunidad científica parece dividida, los estudiosos norteamericanos mantienen que si, los europeos son del parecer contrario. Los americanos deducen que la fuente de Marcos fue Tomás, y hay varias razones para pensar que fue así, que si da pie se podrían ir desgranando con el permiso del Profesor Pinero.

    Saludos

Sábado, 26 de mayo

BUSCAR

Editado por

Los mejores videos

Síguenos

Hemeroteca

Mayo 2012
LMXJVSD
<<  <   >  >>
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031   

Sindicación