Hoy escribe Antonio Piñero
Concluimos hoy nuestra serie. El modo de mi razonamiento en torno a la cuestión si Jesús se atribuyó a sí mismo -o estaba pensando en otro personaje- el título “Hijo del Hombre” en el sentido de “juez final escatológico de todas las naciones” se ha presado a interesantes comentarios por parte de los lectores de este blog en todos los sentidos, y también sobre el modo cómo progresa el argumento y de qué puntos parte.
Gracias a esos comentarios, caigo en la cuenta de que a veces el punto de partida, o algún que otro paso de la línea lógica de pensamiento a lo largo de esta serie pudiera no quedar tan claro como hubiera deseado. Por ello, quiero en esta última “postal” abordar el tema del modo de razonar.
El fondo de la cuestión –si Jesús se atribuyó a sí mismo el título de “Juez final”- no es básicamente ni sólo que “el concepto de mesianismo que va unido a esa función no existiera en su época; por tanto, Jesús no se lo atribuyó a sí mismo; luego lo inventaron sus discípulos”. Si fuera así, la réplica –como alguna amable lectora ha escrito- sería clara y absolutamente correcta: “También pudo inventarlo él y aplicárselo a sí mismo”. Creo que el fondo, simple y sencillo, es más bien el siguiente:
1. Según los resultados alcanzados previamente –gracias a más de 200 años de investigación-, Jesús fue un “hombre normal” en el sentido de que no se consideró a sí mismo Dios, ni hijo de Dios en sentido absoluto y ontológico del término; Jesús fue un judío muy piadoso y su religión fue la judía de su época; sus discusiones en torno al sentido profundo de la Ley nunca traspasaron el marco ideológico básico de esta religión ni pretendieron poner en solfa sus preceptos.
Entonces,
2. Si Jesús fue un hombre como los demás, no parece posible:
A. Que predijera su propia pasión, muerte y sobre todo resurrección en los términos en los que éstas aparecen en los Evangelios Sinópticos. Es cierto que Jesús fue un profeta, pero ningún profeta predice su propia resurrección en los términos en los que aparecen en los Evangelios.
B. El concepto de “El Hijo del Hombre”, sobre todo tal como se muestra en Mateo 25, implica que este personaje es una figura divina y que asume funciones divinas. Por tanto no parece posible que Jesús pudiera aplicárselo a sí mismo, ya que no se creía Dios, ontológicamente hablando, ni mucho menos.
Como puede observarse, este punto de partida es sencillo y simple. Es necesario buscar una explicación racional –según el marco de la reconstrucción histórica de los primeros pasos de la comunidad cristiana- a la cuestión por qué aparecen en boca de Jesús ese título y esas concepciones en torno a la misión de juez divino final de todos los hombres que no cuadran con la realidad y mentalidad de un mero ser humano, y además judío piadoso cuyo pensamiento se enmarca básicamente dentro de la ley de Moisés.
Hay diversas hipótesis explicativas; la adoptada en este blog es sólo una de ellas y no pasa de ser una hipótesis.
Comencemos por aclarar la aceptación de la existencia de un “nuevo mesianismo” – que supera el marco de las concepciones judías del momento, en el propio Jesús. El primer paso para comenzar la reflexión crítica al respecto lo proporcionan dos hechos:
1. Los discípulos que están con él durante años, o quizás al menos meses y meses, tienen una concepción totalmente judía del mesianismo (Mc 8,27ss; escena de Emaús en Lc 24; comienzo de los Hechos de los apóstoles). Parece imposible la opinión tradicional de que eran “cerrados de mente”, que no “entendieron” a Jesús; que sólo comprendieron tras la resurrección. La única explicación es:
2. Si atribuimos a la realidad histórica la entrada en Jerusalén dibujada en Mc 11,1ss y par., y las exclamaciones de las turbas que lo proclaman mesías en el sentido de “Hijo de David”, el que “viene en nombre del Señor para restaurar el Reino”, observamos que Jesús no contradice esa opinión; más bien la defiende contra los fariseos que le instan a reprimir la proclamación de sus seguidores (Lc 19,40: “Os digo que si ellos callasen, gritarían las piedras”), entonces una de dos:
a) o bien Jesús calló cuando debería haber explicado que su mesianismo era totalmente diferente al que esperaban las turbas y sus propios discípulos, pero que mantenía más o menos oculta,
b) O bien les indujo a un error invencible sobre su pensamiento. Dejó que permanecieran respecto a él y su mesianismo en una concepción absolutamente equivocada.
Ambas posibilidades son inaceptables en un hombre piadoso, profundamente religioso, como Jesús.
Es mucho más sencillo pensar que Jesús tenía una concepción mesiánica –aunque con ciertos matices propios- básicamente igual a la imperante entre los judíos, y que luego, tras su muerte, tras la creencia en su resurrección, su exaltación al ámbito divino, etc., sus seguidores le atribuyeron una concepción mesiánica diferente que él habría tenido ya en vida para explicar el “misterio” para ellos de su muerte ignominiosa en apariencia.
Las observaciones precedentes como se ven, son simples y básicas, de corte ciertamente racionalista, historicista, y parten del supuesto, repito, de que Jesús fue un mero hombre, que él no se creyó en absoluto hijo “físico”, ontológico de Dios. Por tanto, nunca atribuyó a sí mismo funciones divinas…, ni siquiera cuando expulsaba demonios o perdonaba los pecados. En los dos casos actuaba sólo como agente humano de Dios.
Y razonando de vuelta hacia el principio, desde estas bases parece claro que deben buscarse explicaciones hipotéticas de por qué se le atribuyó a Jesús el título mesiánico de Hijo del Hombre con rasgos absolutamente divinos (lo que parece muy claro sobre todo en Mateo).
Y el punto de partida de las hipótesis parece que sólo puede ser 1. que Jesús se autotituló a sí mismo con el sintagma “Hijo del Hombre”, de equívoco o múltiple sentido; 2. que Jesús al menos al final de su vida se pensó como el mesías de Israel, pero un mesías humano al fin y al cabo y que luego tras su muerte se ampliaron las base teológicas de estas concepciones haciendo que ambos títulos adquirieran tonos divinos: el portador de ellos –tras su muerte y resurrección, como se creía firmemente- había sido elevado al ámbito de la divinidad. Y el siguiente paso: Si lo fue tras su muerte… también debió de serlo en vida… de algún modo. Por ello se retroproyectaron y pusieron en sus labios frases con un sentido que no parece que él pudiera haber pronunciado durante su vida.
Saludos cordiales de Antonio Piñero.
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También se dice que esto ocurriría en “esta generación” y en vida de algunos de los oyentes de Jesús (Mc. 9:1 y Mt. 10:23) ¿Por qué? Porque, según Daniel, desde la abominación desoladora hasta la libertad, simbolizada por la venida del “como un hijo de hombre”, pasaría un breve periodo de tiempo.
Al hablar de la liberación de Israel, Daniel 12 también habla de una resurrección de muertos, de lo cual también hay ecos en el apocalipsis sinóptico y en 1 Tesalonicenses.
Como digo, esto es una simple hipótesis.
3. En Daniel 12 se anuncia una tribulación "como no lo hubo jamás, desde que existe una nación hasta el tiempo presente" –la tiranía de Antíoco IV– y se dice que desde la abominación de la desolación hasta la liberación de Israel pasarían 1290 días. Esta liberación de Israel está representada, recordamos, por la venida del "como un hijo de hombre". El corto plazo de 1290 días es obviamente simbólico y es para dar ánimos a los judíos perseguidos.
Marcos 13 y Mateo 24 también anuncian una gran tribulación como no la hubo nunca ni volvería a haberla. Parece que relacionaron, equivocadamente, la gran tribulación de Daniel con una tribulación futura. Por esos días (Marcos) o inmediatamente (Mateo) después de la tribulación vendrían unos fenómenos cósmicos (tomados de Isaías y Joel) y la venida del Hijo del Hombre. También se dice que esto ocurriría en “esta generación” y en vida de algunos de los oyentes de Jesús (Mc. 9:1 y Mt. 10:23) ¿Por qué? Porque, según Daniel, desde la ab...
2. Daniel 11 contiene profecías post eventum sobre Antíoco IV y se dice que suprimiría el sacrificio perpetuo y que colocaría en el Templo la "abominación de la desolación" (estatua de Zeus que colocó en el Templo)
Marcos 13 y Mateo 24 citan la abominación de la desolación instalada donde no debe (Marcos 13) o en el lugar santo (Mateo) y ambos dicen “el que lea que entienda”. Al parecer, pensaron que la profecía de Daniel no se había cumplido o que se repetiría. Al ver esta abominación, los pobladores de Judea y Jerusalén deberían huir.
Como decía ayer, voy a comentar por qué CREO que los discípulos de Jesús esperaban un fin inminente del mundo. Imagino que lo que voy a exponer se le habrá ocurrido alguien a alguna otra persona.
1. 1. El "como un hijo de hombre" de Daniel 7, vendría después de la muerte de la cuarta bestia (Antíoco IV) e instauraría en Israel un reino eterno.
Las bestias son profecías post eventum y el final de Antíoco es una "profecía" genuina para dar ánimos a un pueblo perseguido. Se cumplió en parte, puesto que los judíos se independizaron, pero no fue una situación eterna, ya que luego llegaron los romanos. En consecuencia, podía pensarse que la profecía de Daniel no se había cumplido.
No debemos olvidar que el titulo de "hijo del hombre" aparece en el libro de enoc 62,7 donde dice "Porque desde el principio el Hijo del Hombre fue ocultado y el Más Alto lo preservó en medio de su poder y lo reveló a los elegidos" esto quiere decir que sólo los que han "despertado" los "iluminados" son conscientes de que son lo que son por voluntad de Dios.
Tambien el titulo "hijo del hombre" aparece en el evangelio de maria magdalena donde dice "el Bienaventurado se despidió de todos ellos diciendo: «La paz sea con vosotros, que mi paz surja entre vosotros. Vigilad para que nadie os extravíe diciendo: «Helo aquí, belo aquí», pues el hijo del hombre está dentro de vosotros; seguidlo. Los que lo busquen lo hallarán. Id y proclamad el evangelio del reino. No 9 impongáis más preceptos que los que yo he establecido para vosotros, y no deis ninguna ley, como el legislador, para que no seáis atenazados por ella».
Por lo tanto, parece ser que Jesus tomó el titulo d...
Gracias, Xabier. Espero tu aclaración.
A mí no es que me parezca superimportante, pero me parece totalmente posible que se le ocurriera a Jesús en el desarrollo normal de su autoconciencia y su misión mesiánica.
Saludos cordiales
Perdón. En el último párrafo debería decir "por qué CREO que..."
Sobre el último mensaje de mi estimada Sofía, yo dudo que Jesús se identificase con el Hijo del Hombre de Daniel. Y también lo dudan algunos teólogos como Pagola en su best-seller sobre Jesús.
El Hijo del Hombre que vendría entre las nubes según Marcos 13, Mateo 24 y Lucas 21, creo que se basa en una interpretación incorrecta del Libro de Daniel.
Ahora escribo desde un cyber por problemas con mi ordenador. Cuando se arregle, quizás explique por qué se dice que "el Hijo del Hombre" bajará y que lo verán algunos de los oyentes de Jesús.
standard o estándar
una relación especialísima con Dios, aunque no le pusiera nombre.
En todo caso es posible. Y también es posible que relacionara al mesías con el siervo de Yaveh, aunque no fuera el concepto de mesianismo vigente.
No tenía por qué limitarse a las ideas standar, siendo como era una persona creativa que se sentía plenamente guiado por el Espíritu de Dios.
Alfonso,
Puede que fuera así, pero también puede que no.
La idea de que era Mesías parece probable que la tuviera desde el comienzo de su vida pública. La forma en que ese mesianismo se debería llevar a cabo, seguramente pudo ser un descubrimiento gradual. Es probable que aparte de considerarse especialmente amado por Dios, fuera consciente de que estaba llamado a hacer por Israel lo que sólo Dios puede hacer, aunque no se llamara a sí mismo Dios. La forma de hablar diciéndole a la gente que sus pecados estaban perdonados o sintiéndose autorizado a decir con autoridad cosas que sorprendían o escandalizaban a muchos parece que es un hecho. ¿Pudo llegar a relacionarse al final con el hijo de hombre de Daniel? ¿Por qué no? Por muchas dudas que tuviera. Indudablemente no tenía un concepto trinitario pero su forma especial de estar unido a Dios y de actuar en nombre de Dios haciendo lo que sólo Dios puede hacer, parece indicar que sí se sabía en una relación especialísima con Di...
Buenos días para todos.
A mi juicio la expresión de Daniel "un como hijo de hombre" casa bien con la concepción de Mesías que tenían los judíos de la época, lo que supone una cierta atribución divina al Mesías, como "tocado por la divinidad", pero no como Hijo de Dios en sentido pagano. Jesús, al final de su vida, probablemente acabó creyendo que era el Mesías, al estilo judío. Si utilizó la expresión "hijo de hombre" seguramente lo hizo dentro de tal concepción judía del Mesías. Por tanto, si Jesús fue un judío con una concepción judía del Mesías no se consideró Hijo de Dios más que como un "hombre amado especialmente por Dios".
Un cordial saludo.
Estimado hermano David Mo
Por supuesto que es materia opinable, pero creo que LO ESENCIAL de los textos bíblicos es inteligible para todos.
Por supuesto que existe disparidad, fundamentalmente de acuerdo a la época y lugar en que se los lea.
Pero si los leemos (y releemos) y sobre todo si lo hacemos tomando como “faro orientador” la vida de Jesús, creo que eso nos llevará a “desconfiar” de todas aquellas cosas que hacen a un esquema (o idea) de poder temporal (aquí y ahora) y que la ESENCIA es el reconocimiento a Dios, que debe necesariamente exteriorizarse a través del amor y la tolerancia hacia todos los seres humanos.
Cordiales saludos
MARANA-THA
(sigue)...ininteligible desde la teoría de un mensaje abierto a toda la humanidad.
En todo caso de mensaje claro nada de nada.
Mario:
Disiento bastante en que el "mecanismo" de expresión de la doctrina de los evangelios sea "inteligible" por todos. Al menos inteligible unívocamente. De hecho no veas la de disensión que ha creado su interpretación.
En el supuesto de que ese mensaje fuera atribuible a una única persona, supuesto en el que no creo, pero que puede considerarse sólo como hipótesis, cabe dos posibilidades:
O esa persona tenía una confusión personal que le hacía pronunciarse unas veces de una manera, otras de otra y nunca de forma contundente y clara.
O esa persona estaba transmitiendo un mensaje esotérico sólo para los iniciados que él había escogido.
Esta última posición, que creo que coincidiría bastante con la vertiente gnóstica, me parece una de las tendencias evidentes en algunos pasajes de los evangelios, en especial el que afirma hablar de manera confusa para que "esos" no lo entiendan y se salven, párrafo ininteligible desd...
Nuevamente pido perdón.
La cita correcta de Daniel del punto 3º es la siguiente:
Dn.3,25
7º
Tal vez debería finalizar aquí este comentario.
Sin embargo creo que debo aclarar algo más.
Me parece muy difícil (en verdad, IMPOSIBLE) saber “exactamente” el correcto (y completo) pensamiento de Jesús de Nazareth.
Y lo creo de esa forma ya que, aceptando su “especialísima” y única condición (para la cual hasta se “inventó” una palabra tratando de “explicarla”: unión hipostática) me parece una verdadera necedad tratar de hacerlo.
Por ende, ÚNICAMENTE procuro analizar con sencillez todo lo concerniente a los textos bíblicos, dado que, aceptando que hay en ellos una transmisión de la “Palabra de Dios”, me parece obvio que recurrió a un “mecanismo” inteligible para todo ser humano, de cualquier época y lugar.
Confío en que cuando el profesor Piñero pueda leer el material que le envié (en especial los artículos “Jesús de Nazareth – un tipo bien humano”, “Las tentaciones ..” y otros) me comprenda mejor
Cordiales saludos
MARANA-THA
6º
Y creo que fue así, ya que recurrió a esa terminología en lugar de adoptar la que aparece en otros pasajes del Antiguo Testamento, que remarcan también de forma expresa esa diferencia, como por ejemplo cuando se habla de “hijos de Adán” (Dt.32,8; Salmos 14,2; 36,8; 45,3; 53,3 etc.) y que hasta incluso creo que podemos verlo en el famoso texto de Daniel que genera esa idea del «Hijo del hombre» (y por decirlo de algún modo, y disculpen la licencia que me tomo al respecto) como personaje parusíaco que nos ocupa, ya que allí vemos que Daniel en su visión pudo observar a «UN COMO Hijo de hombre”, es decir que Daniel tampoco hizo una referencia “directa y clara” a lo que observó, sino que recurre a una expresión que llamaría “sesgada” al respecto (y discúlpenme nuevamente la licencia lingüística a la que recurro) mencionando que lo que él observó no era un hijo de Adán, PERO TAMPOCO se animó a calificarlo como un hijo de Dios.
5º
O sea que al eludir esa nominación (Hijo de Dios) a la cual en mi opinión (o fe) podríamos decir que tenía pleno derecho, lo hizo no porque no creerse como tal, sino con la intención de explicar que tenía esencialmente una vinculación directa con la condición de “simple” ser humano (más allá de su condición de partícipe de la Trinidad, hecho que ni niego ni discuto, y que no me parece que sea algo que “venga al caso”, por lo menos en estos momentos, ya que no creo que haya sido ésa la cuestión hacia la cual apuntaba el Señor Jesús con sus palabras).
Por ende, y para evitar esa posible confusión, prefirió recurrir a “otra” forma de nominarse y eligió el famoso “Hijo del hombre”.
4º
Es decir, que en mi interpretación Jesús se refirió a sí mismo mencionándose como “Hijo del hombre”, no sólo como una forma de “modestia” en el hablar, sino que TAMBIÉN lo hizo para dejar en claro a sus contemporáneos (y a toda la humanidad, incluyéndonos a nosotros mismos) que en rigor de verdad Él no tenía relación alguna con aquellos seres que se mencionan en esos pasajes que les cité, y a los cuales podríamos llamar “intermedios” (ángeles, demonios, o cualquier otra cosa que se les pueda ocurrir) que según los textos bíblicos habían intervenido en la historia de la humanidad, haciéndolo con un poder muy superior al de los simples seres humanos, motivo por el cual fueron considerados como “hijos de Dios” o de “los dioses”.
perdón
"ontológicamente hablando", y no "antológicamente hablando"
3º
En efecto; creo que si Jesús se hubiese referido a sí mismo de una manera constante como «Hijo de Dios», termino que —dicho sea de paso— no era considerado ineludiblemente como una blasfemia por los hebreos, tesis que sostiene lo que yo llamaría la doctrina “oficial” de la Iglesia Católica, para tratar “explicar” la causa de la decisión de ejecutar a Jesús, y que, por supuesto, yo no comparto, posiblemente hubiese llevado a sus contemporáneos a una confusión con respecto a cuál era su verdadera condición.
Es decir, que me permito disentir con lo que menciona el Profesor Piñero de que lo hizo por no creerse Dios, antológicamente hablando, sino por otro motivo.
Y lo estimo de esa forma ya que hay distintos pasajes del Antiguo Testamento (Gn.6,2; Dt. 32,8; 32,43 Jb.1,5—6; 2,1; 38,7;Dn.3,91-92) que hacen referencia a esa “categoría”, y que evidentemente no tienen vinculación alguna con la verdadera condición que poseía Jesús.
2º
También les diré que no quiero ingresar en el análisis de una posible “utilización” posterior de esa terminología por el cristianismo primitivo, dado que no sólo no me considero con los conocimientos necesarios como para emitir una opinión “bien” fundada en tal sentido (tanto fuese a favor como en contra) sino también por cuanto quiero dejar en claro que yo participo de la fe en Jesús como Dios, y por ende, que más allá de que esa “construcción” fuese real, no me parece que choque con la creencia que comparto.
Pese a todo eso, creo conveniente explicar mi posición con respecto al uso de esa terminología.
Y creo que debo hacerlo, ya que interpreto que “hay algo más” en la decisión de Jesús de utilizar esa expresión, y es porque me parece que no tiene una “necesaria” relación con la figura mesiánica de “Hijo del hombre” que plantea Daniel, sino con otros pasajes del Antiguo Testamento.
1º
Este es un tema sobre el cual he reflexionado más de una vez, ya que me ha intrigado bastante.
Y a raíz de eso, apenas lo inició el Profesor Piñero estuve tentado de mencionar mi punto de vista sobre el particular.
Sin embargo resolví esperar hasta que concluyera con su exposición, para no distraer la atención del hilo de sus pensamientos a quienes leemos sus opiniones.
Y por tal motivo me permito efectuar recién ahora este comentario (y disculpen su extensión, pues me llevó 7 “segmentos”).
Ante todo debo decir que coincido en su postura con respecto a que Jesús, y en más de una oportunidad, utilizó esa terminología de «Hijo del hombre» para referirse a sí mismo en una obvia alusión “modesta” de su persona.
Diríamos como una forma de evitar un constante “yoísmo” (disculpen la licencia lingüística a la que recurro, y que utilizaré también más adelante).
Es decir como un sinónimo de “yo” ó “este hombre”.
le iban a buscar la ruina, pero era lo que tenía que hacer. Desde luego no creo que pensara tener éxito, porque tonto no era.
Cuando le interrogaron desde luego debía tener claro que no iba a ser un mesías triunfante, y en cambio sí otro tipo de Mesías. Pero probablemente lo tenía claro desde mucho antes.
Todo se basa en el presupuesto, no de que Jesús fuera un judío, que lo era, sino que se sentía limitado por la ley y los profetas, cosa que desde su unión mística con Dios, no tenía por qué ser así, pues de hecho siempre dio muestras de dejarse guiar por el Espíritu.
Saludos cordiales
Con el apartado 2A estoy de acuerdo. Me parece que lo de la resurrección tal como está expresado debe ser un añadido, o quizás una distorsión de algo parecido que pudiera haber dicho alguna vez. De lo que estoy segura es de que Jesús pudo intuir a esas alturas de la película lo que le esperaba, y de que él creía en la resurrección.
El punto 2B no me parece tan claro. Pienso que en la conciencia gradual que fue adquiriendo Jesús de su mesianismo y de su unión con Dios pudo llegar a pensar en esa posibilidad de unir mesianismo y el Hijo del Hombre con características más o menos divinas. El concepto que expresaba al entrar en Jerusalén es compatible con el otro, si se quieren unir. ¿Por qué no iba a hacerlo? Creían que iba a restaurar el Reino de Dios, y él también lo creía, aunque podía no tener claro cómo y fuera siguiendo los pasos que creía oportunos. Probablemente se daba cuenta de que esa entrada en Jerusalén lo mismo que el gesto del templo le iban a buscar la ruina, ...
unido a Dios de una manera "no normal" en principio. También creo que hay motivos para pensar que se consideró Mesías y fue tomando conciencia de sí mismo y de su misión a lo largo de su vida, con momentos clave. Pienso que aunque fuera un judío muy piadoso su vivencia de Dios como Abba sí le llevó a cuestionar muchas cosas básicas, por mucho que siguiera siendo judío, y aunque se puedan encontrar rastros de su actitud religiosa en la religión judía, va más allá de toda religión. Creo que en su unión con Dios se supo Hijo del Padre, aunque no fuera en sentido absoluto y ontológico (además él no era un teórico) Creo que seleccionaba de la tradición siguiendo una determinada línea, y que habló con una autoridad basada en sí mismo, no sólo en la tradición. Y si se niega eso es porque se atribuye a los discípulos gratuitamente más de lo que se tendría que atribuir.
Con el apartado 2A estoy de acuerdo. Me parece que lo de la resurrección tal como está expresado debe ser un aña...
Veo que se parte de la premisa 1, pero una cosa es que el historiador parta de los hechos sin asumir lo no comprobado, y otra cosa es que dé por hecho que no existe lo que no puede comprobar, y el contenido de la conciencia de Jesús no hay historiador que lo conozca. Si previamente se pone como filtro que todo lo que no corresponda con cualquier hombre normal no es cierto, el resultado está cantado. Pero se puede considerar que era un hombre normal, en todo excepto en su unión especialísima con Dios, que en principio la dejaremos en una unión mística.
Hay una parte que me parece consistente: "Jesús fue un "hombre normal" en el sentido de que no se consideró a sí mismo Dios, ni hijo de Dios en sentido absoluto y ontológico del término"
No dudo de que era verdaderamente un hombre. No dudo que no se consideró Dios en el sentido absoluto y ontológico del término, pero sí creo que hay motivos para pensar que se consideró hijo de Dios y unido a Dios de una manera "no norma...
Y sobre el número de burros, Mateo habla de un pollino y su madre, pero por sentido común yo creo que montaría sólo uno. La mención de dos bichos tal vez sea por la profecía de Zacarías o tal vez por su tendencia a hacer a veces duplicaciones.
Estimado Darwinito:
En primer lugar, si no tienes inconveniente, me gustaría que nos tuteásemos, ya que somos "compañeros de clase" en esta universidad popular y además te tengo mucho respeto, aunque nuestras opiniones son muy diferentes.
Sobre el itinerario, no sé hasta qué punto se contradicen Marcos y Mateo. Da la sensación de que, por alguna razón, quieren ocultar que se tomó el animal en Betania. Según Marcos (y Lucas), estaban en el Monte de los Olivos y tenían enfrente Betfagué y Betania. Jesús les dice que vayan a la aldea de enfrente, no estando claro cual de las dos es.
Según Mateo, en cambio, llegan a Betfagué y les dice que vayan a la aldea de enfrente. Con un mapa y combinando ambos relatos, se ve que es Betania, pero sólo con uno de ellos, no está claro, salvo por el detalle de que al acabar la jornada volvió a Betania (Mc. 11:11 y Mt. 21:17)
Y sobre el número de burros, Mateo dice que se montó en uno, pero que al bicho ...
Yo estoy de acuerdo con lo que dice Xabier, que es lo que dice Alberto, las cuestiones estadísticas de darwinito, confieso que me dan igual. Sigo basándome en que creo que los evangelistas, que tenían fe en Jesucristo, la tenían por algo, y eso significa que hay bastante fondo de verdad en lo que cuentan, y lo de la entrada en Jerusalén me parece un gesto profético por parte de Jesús de acuerdo con el texto de Zacarías. A las multitudes, ya las había quitado yo de en medio, pues ya dije que en ese caso a Jesús le habrían parado los pies en ese mismo instante. Pero algo hubo.
Me parecen estupendas las puntualizaciones que recoge Darwinito. Algunas las desconocía. Gracias. Aunque todas apuntan a las formas y no al fondo. En la historia global, después de su labor insatisfactoria en Galilea, es coherente que Jesús realizara una entrada en Jerusalén de corte profético o mesiánico, quizás basándose en Zacarías, a la que se siguió una denuncia de tipo profético en el Templo, que determinó su arresto y ejecución. Las palabras y los gestos que se le atribuyen pueden estar reelaboradas.
Considerando estos puntos, la HPA, quedaría así. La mayoría del pasaje de la entrada (itinerario, Monte de los Olivos, entrada mesiánica en asno, el recibimiento dela multitud) tiene una alta probabilidad de ser una invención literaria cuya fuente sería Zacaráas. NO sabemos si el hecho se produjo porque no podemos confiar ni los elementos mínimos básicos para saber cómo se produjo. La HPA está mucho más cerca de la HA (invencion literaria) que de la HP (pasaje correcto). En terminos estadístico esa alta probabilidad equivaldria a aceptar HA y rechazar HP.
Saludos, perdón por lo largo del post.
3.- Marcos 11:1-11 es una transliteración de Zacarias 14:4 (pondrá pie en el Monte de los Olivos que esta antes de Jerusalén al este) y, como se ha mencionado, de Zacarias 9:9 (polon neon, asno joven)
4.- La aclamación de la multitud en Marcos 11:9-10 está extraida literalmente de los Salmos (118:25-26, 148:1) y mal aplicada, ya que Hosanna significa "Sálvanos, te lo imploramos" pero Marcos, equivocadamente la entiende como alabanza: "alabado sea el senor" lo que no tenía sentido para un judio de la época.
Siguiendo con la línea. Los dos estamos de acuerdo en rechazar la primera hipótesis, si lo he entendido bien. La discusión es pues sobre la HA y la HPA. Y la pregunta es, hay alguna manera de probar cual de las dos es la correcta? y qué criterio exigiríamos para considerar suficientemente probada una de las dos?
Bueno, veamos la hipótesis débil de la combinación (HPA) y determinemos su grado. Obsérvese de paso que Marcos y Mateo se contradicen en puntos básicos.
1.- El itenario hacia Jerusalen. Marcos afirma que el trayecto desde Jericó a Jerusalen se hizo a través de Betafagé y Betania (Marcos 11:1-11). Mateo lo parece darse cuenta del error y pone el itinerario correcto (Mateo 21:1)
2.- Marcos cuenta de acuerdo a Zacarías 9:9 que Jesús entra montado en un burro. Mateo interpreta el mismo pasaje de acuerdo a la LXX, y lo hace montar sobre dos.
3.- Marcos 11:1-11 es una transliteración de Zacarias 14:4 (pondrá pie en el Monte de ...
Estas consideraciones dan lugar a tres hipótesis:
1.- Positiva (HP): La entrada tuvo lugar de acuerdo a lo que narran los evangelios
2.- Alternativa (HA): El pasaje es un invención literaria y su fuente es el AT (Zacarías)
3.- Alternativa a dos (HPA): Combinación parcial de 1 y 2.
La dos primeras son todo o nada y excluyentes. Si aceptamos HP rechazamos HA y viceversa para un cierto criterio de probabilidad. La tercera, es la hipótesis débil, pues es indefinida: cuánto de literario cuanto de real tiene el suceso?
Estimado Xabier,
Lleva razón, aquí caben dos posibilidades, que Jesús supiera de esa pasaje de Zacarias 9:9 y lo interpretará aplicándoselo, o que los evangelistas hubieran reconstruido algo que de acuerdo a la interpretación del AT tendría que haber ocurrido al ser Jesús el Mesias, o en caso más complicado, una combinación de ambas: creo que es lo que apunta Ud, si no me equivoco. Honestamente, y sin más prueba que los Evangelios, ningún historiador puede determinar cual de las dos mayores es la correcta.
Si Jesús creía que él era el Mesías, veo lógico que hicese ese gesto mesiánico con un burro que le prestaron en Betania, aldea en la que tenía amistades. Eso sí, dudo que fuese un acto en olor de multitudes, pues los que daban los gritos eran, según los relatos, sus discípulos. De hecho, los fariseos le dicen a Jesús que diga a sus discípulos que se callen.
Además del profesor Piñero, estudiosos poco sospechosos de simpatías por el cristianismo como el Dr. Fernando Bermejo o el furibundo anti-cristiano (y anti-religioso en general) Gonzalo Puente Ojea, creo que dan credibilidad a esa entrada.
Sobre si Jesús se consideró a sí mismo el Hijo del Hombre juzgador, será interesante la opinión que se dará en un blog vecino de Periodista Digital. Algunos teólogos católicos, como Rafael Aguirre (que creo que es cura), creen, igual que el profesor Piñero, que la cuestión de la segunda venida de Jesús es una construcción de las primeras comunidades cristianas.
Estimado David Mo,
Pues si, es muy dudoso lo de la entrada en Jerusalén, no sólo por los errores básicos que comete Marcos y Mateo, sino porque su intención no es narrar el hecho en si, sino el cumplimiento de una profecia del AT al respecto. La hipótesis más sencilla (Entia non sunt multiplicanda praeter necessitatem)es que ahí no hay dos Jesús, sino sólo uno, el literario. Más cuando que ni siquiera tenemos prueba alguna, más allá de los evangelios, que corrobore un acontecimiento de esa importancia.
¿Ah, pero atribuímos realidad histórica a la entranda en Jerusalén en olor de multitudes o "turbas"? Yo creía que era incompatible con el poco caso que los historiadores contemporáneos hacen de tan estupendo evento.
Ya sé que me estoy poniendo algo pesado, pero es que no puedo evitar sorprenderme...
Sábado, 26 de mayo
Josep Carles Laínez
Angel Moreno
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Juan Fernandez Krohn
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Francisco Margallo
Religión Digital
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Alejandro Córdoba