El blog de Antonio Piñero

Jesús como el “Hijo del Hombre” (I)

22.07.08 | 00:14. Archivado en Jesús histórico,
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Hoy escribe Antonio Piñero

Iniciamos hoy otro apartado importante dentro de lo que pudo ser la conciencia que Jesús tenía de sí mismo como mesías.

Dentro del marco de unas concepciones muy judías, aunque con las precisiones que hemos señalado debidas al genio de Jesús, quedó respondida ya, laboriosamente, una de las preguntas anteriores "¿Qué tipo de mesianismo era el de Jesús?". Y hemos sostenido que, al menos al final de su vida, Jesús tuvo una conciencia mesiánica, pero que la concepción de ese mesianismo se correspondía no con nociones cristianas, sino más bien con las tradicionales en Israel.

Nos preguntamos ahora si Jesús se consideró a sí mismo mesías con el título mesiánico preciso de “Hijo del hombre”. La respuesta positiva a esta cuestión es lo que parece deducirse de una lectura rápida, no pausada y no crítica, de los Evangelios. Estos escritos y el resto del Nuevo Testamento, en especial los Hechos de los apóstoles, nos dicen claramente que Jesús de Nazaret es el mesías (Hch 2,36), muerto y resucitado (Hch 2,32), que se tituló a sí mismo “el Hijo del Hombre” en múltiples momentos, que predijo por lo menos en tres ocasiones su muerte y resurrección (Mc 8,31-33/9,30-32/10,32-34 y par.), y que habrá de venir al final de los tiempos como juez supremo de vivos y muertos (Hch 10,42).

Respecto a este título “Hijo del hombre” y su sentido me he expresado ya en dos obras, Fuentes del cristianismo (El Almendro, Córdoba) y Guía para entender el Nuevo Testamento (Trotta, Madrid). No es ocasión, pues, de repetirme. Sin embargo, y porque viene a cuento ya que estamos tratando de la autoconciencia mesiánica de Jesús, sintetizaré mi pensamiento: añadiré algunos textos y comentarios distintos; también quizá algún planteamiento nuevo.

Vamos a presentar en primer lugar con más detenimiento los pasajes más pertinentes del Nuevo Testamento a propósito de la concepción de Jesús como “Hijo del Hombre”. Las nociones teológicas en torno a esta expresión se enmarcan sobre todo en la creencia cristiana en la “segunda venida” de Cristo.

La segunda venida

Los Evangelios afirman que durante su estancia en Jerusalén en la que fue la última semana de su vida, Jesús pronunció un largo discurso en el que predijo cuáles serían las señales que acompañarían al final de los tiempos (Marcos 13) y en concreto su venida como juez. Y –también según los Evangelios- en otras ocasiones, por ejemplo durante el juicio sumarísimo al que fue sometido por las autoridades judías, anunció como él estaría, tras su muerte, sentado a la diestra del Padre y vendría cabalgando sobre las nubes del cielo para juzgar a vivos y muertos en el gran juicio final (Mc 14,62). Veremos, sin embargo, en seguida -a lo largo de pots siguientes- cómo estas afirmaciones son en extremo problemáticas a la hora de precisar con exactitud si pertenecen o no al estrato del Jesús histórico.

No hay disputa entre los comentaristas en aceptar que el título “Hijo del Hombre” como designación mesiánica específica ha sido tomado sin duda de la escena del Libro de Daniel donde se describe el trono de Dios ante el que se celebra un juicio contra las naciones rebeldes a su ley:

Yo seguía contemplando en las visiones de la noche: Y he aquí que en las nubes del cielo venía como un Hijo de hombre. Se dirigió hacia el Anciano y fue llevado a su presencia. A él se le dio imperio, honor y reino, y todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieron. Su imperio es un imperio eterno, que nunca pasará, y su reino no será destruido jamás. Yo, Daniel, quedé muy impresionado en mi espíritu por estas cosas, y las visiones de mi cabeza me dejaron turbado (7,13-15).

El primero cronológicamente en pintar la venida de Jesús es Pablo de Tarso, y lo hace de un modo muy sencillo, en un texto citado ya, de 1 Tes 4,13-18, pero que conviene recordar ahora:

Hermanos, no queremos que estéis en la ignorancia respecto de los muertos, para que no os entristezcáis como los demás, que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y que resucitó, de la misma manera Dios llevará consigo a quienes murieron en Jesús. Os decimos eso como palabra del Señor: Nosotros, los que vivamos, los que quedemos hasta la venida del Señor no nos adelantaremos a los que murieron. El Señor mismo, a la orden dada por la voz de un arcángel y por la trompeta de Dios, bajará del cielo, y los que murieron en Cristo resucitarán en primer lugar. Después nosotros, los que vivamos, los que quedemos, seremos arrebatados en nubes, junto con ellos, al encuentro del Señor en los aires. Y así estaremos siempre con el Señor. Consolaos, pues, mutuamente con estas palabras.

Aunque parece claro el trasfondo del Libro de Daniel, Pablo no califica a Jesús como Hijo del Hombre, sino como “Señor”. El cambio puede explicarse con cierta facilidad en Pablo ya que cuando predica su mensaje de salvación universal en el escenario del Imperio Romano la expresión totalmente judía el “Hijo del Hombre”, no significaba nada a menos que se explicara pormenorizadamente. Pablo omite la explicación y califica a Jesús simplemente como “Señor”, griego Kýrios, que era un término absolutamente comprensible para todos los oídos, judíos o paganos

Seguiremos. Saludos cordiales de Antonio Piñero.

12 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por sofía 27.07.08 | 13:41

    Me convence lo que dice David Rv

  • Comentario por Xabier 24.07.08 | 08:40

    El Libro de Enoc es intertestamentario y, por tanto, anterior a Jesús. Pero creo que una parte del libro es posterior a Jesús. Con mucho gusto acepto someterme al "arbitraje" del profesor Piñero.

  • Comentario por SANTIAGO OBLIAS 23.07.08 | 21:44

    Hola XAVIER,
    Te comprendo pefectamente amado hermano, ademas es normal, probablemente yo pensara como tu de ser a la inversa; y esto es asi para que se cumpla aquello de: ¿Quien a escuchado nuestras palabras y quien a oido nuestro anuncio?. Sin embargo, como dijo Jesús: "De lo que sabemos hablamos y de lo que hemos visto damos testimonio pero vosotros no recibis nuestro testimonio".
    Yo no soy historiador ni filologo ni tengo estudios (solo la EGB)pero CON TODA SEGURIDAD TE DIGO que el libro de Enoc es ANTERIOR a Jesús. Apelo aqui a la palabra del Prof. Piñero como erudito en el tema, él te dará información que te debe ser mas confiable. Pero lo que yo te hablo no lo recibí de hombre alguno.
    PAZ A TI

  • Comentario por Xabier 23.07.08 | 08:49

    Sinceramente, dudo de tu teoría (no es un sitio científico, pero en la Wikipedia se dice que la parte que tu citas del Libro de Enoc es posterior al año 63 d.C.) y soy sumamente escéptico sobre quién dices ser y de tus visiones.

    De todas formas, desde hace unos meses, por razones que comprenderán los lectores veteranos, te tengo mucho más respeto.

  • Comentario por SANTIAGO OBLIAS 23.07.08 | 00:32

    Para mas información sobre lo que me refiero podeis visitar este linck:

    http://forovencedores.com/religion-general-f13/el-hijo-del-hombre-bien-comprendido-t102.htm

  • Comentario por SANTIAGO OBLIAS 23.07.08 | 00:25

    Hola a todos,
    No participo mucho para no enturbiar este magnifico blog al asociarlo conmigo, pero me gustaria decir lo siguiente:
    La expresión "hijo del hombre" en el sentido de profeta escatologico comienza con el libro de Daniel en torno al siglo II a.C. y se desarrolla en los escritos intertestamentarios (en especial el ciclo Henoico) y JESÚS NO TOMA ESE EPITETO DE DANIEL SINO DEL LIBRO DE ENOC y lo hace en su doble vertiente, es decir, como "persona real" y como un "algo" que todos tenemos en nuestro interior, pero esto es largo de explicar.
    PAZ A VOSOTROS

  • Comentario por Xabier 22.07.08 | 13:46

    Darwinito:

    Es un comentario irónico. No te lo tomes a mal.

  • Comentario por Xabier 22.07.08 | 13:45

    Los teólogos y filólogos Juan Mateos y Fernando Camacho consideran (creo que en eso hay consenso, aunque quizás me equivoque) que Jesús no se llamó a sí mismo "hijo del hombre" y que eso es una recreación de los evangelistas. En este sentido, parecen más verosímil el Evangelio de Juan, que pone varias veces en boca de Jesús "yo soy"

    Yo no soy psiquiatra ni psicólogo, pero en los evangelios sólo veo un Jesús, aunque con distintas facetas (algo que no me parece extraordinario) y que en ocasiones se le presenta como a un hombre bondadoso que hace el bien por donde pasa y, en otras ocasiones, se le presenta colérico. Yo también intento ayudar a quién pueda necesitarlo y, a veces, también tengo momentos de ira. ¿Tendré transtorno disociativo?

  • Comentario por Darwinito 22.07.08 | 13:23

    Si existió alguien como Jesús, su caso sería el que los psiquiatras denominan, trastorno disociativo de la personalidad. De contarse, hay al menos 8 Jesus en los evangelios, cada uno con su "rollo", imposible en ponerse de acuerdo entre tal grillada psicológica.

    Una cosa es la naturaleza humana, otra la mezcla de personajes reales, con otros legendarios y mitólogicos. El Jesús real, si existió, es imposible de separar del mitológico, por lo que todos estos análisis psicohistóricos están fuera de lugar.

  • Comentario por Raúl Alonso 22.07.08 | 11:23

    Siempre me ha llamado la atención este calificativo de "Hijo del hombre". ¿Qué significa realmente? ¿Este apelativo tenía algún significado en la tradición judía que desconocemos ahora? ¿Es simplemente una forma de remarcar su humanidad u origen humano? ¿O en cambio es un modo de proclamar que su "mesianismo" es fruto de la situación del hombre en su época? Me refiero al sentido que ofrece Mt. 9, 12 (no necesitan médico los sanos...) Por decirlo de otra manera ¿Se refiere a su venida (bajo el prisma cristiano) como consecuencia a una situación social, humana e histórica concreta?
    Espero que en los próximos artículos me aclare un poco mis dudas. Gracias.

  • Comentario por David RV 22.07.08 | 01:54

    Eso para mí explicaría la rapidez de la divininación (en el sentido de hombre divino, no la de Dios) incluso entre los judeocristianos. Él resucita, él desaparece, entonces está en los cielos. Pero dejó cosas sin hacer, el Reino no ha venido como nos dijo. Entonces: 1. El volverá, él es en los cielos el-como-un-hijo-de-hombre (El Hijo del Hombre al ser traducido). 2. El reino ya es presente (Evangelio de Juan). Esa es mi intuición, aunque el señor Piñero ya nos aportará elementos para corregirla o suprimirla, je, je.

  • Comentario por David RV 22.07.08 | 01:50

    ¡Interantísima serie! Estaba deseando que ampliara su visión sobre el tema, aunque yo discrepo de ella. Lo cierto es que no puedo dar muchos argumentos (frente a usted casi ninguno, je, je), se trata de una intuición: Jesús interpretó pasajes y tradiciones de los profetas y vaticinó que el Reino (al menos en su primera versión "terrenal") sería traído por un personaje semidivino, un "como-un-hijo-de-hombre", tomado de Daniel. Después se interpretó esa figura como la de él mismo en los cielos.

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