Hoy escribe Antonio Piñero
Indicábamos en el post anterior que hay tres hechos hacia el final de la vida pública de Jesús que parecen apuntar que al menos en esos momentos finales, éste se consideraba el mesías de Israel. Son los siguientes:
1. En primer lugar la entrada en Jerusalén, descrita por Marcos en el capítulo 11 con tintes claramente mesiánicos. Los conciudadanos galileos introducen a Jesús en la ciudad santa en el entorno de la fiesta de la Pascua
8 También muchos tendían sus mantos por el camino; otros lo hacían con ramas y hojas que habían cortado de los campos. 9 Tanto los que iban delante como los que seguían gritaban: Hosanna ( =¡Sálvanos!) ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! 10 ¡Bendito el reinado que llega, el de nuestro padre David! Hosanna en las alturas!
Lo más importante en este conocido texto es cómo jalean las gentes a Jesús como “hijo de David” y como portador del Reino “Bendito el reino de nuestro padre David que viene. ¡Hosanna en las alturas!”), y lo señalan a él como “El que viene en nombre del Señor = Dios”, es decir, el mesías. Hosanna es un grito de júbilo pero también de petición de salvación, la que trae el mesías.
También es importante que el evangelista no recoge ninguna palabra en contra de Jesús: éste no contradice a los lo proclaman mesías. Según el Evangelio de Lucas (19,40), Jesús incluso defiende a sus partidarios ante los fariseos, que instan a la prudencia, afirmando: “Si éstos callan, gritarán las piedras”.
2. En segundo lugar, el episodio de la "purificación" del Templo (Mc 11,15-17):
15b Entró en el templo y empezó a expulsar a los que vendían y a los que compraban en el templo; volcó las mesas de los cambistas y los asientos de los que vendían las palomas; 16 y no consentía que nadie transportase objetos atravesando por el templo. 17 A continuación se puso a enseñar; y les decía: ¿No está escrito: «Mi casa ha de llamarse casa de oración para todos los pueblos»? Vosotros, en cambio, la tenéis convertida en una cueva de bandidos (Is 56,7; Jr 7,11).
La interpretación del pasaje es también discutida. Probablemente es una acción simbólico-profética que anuncia el mejor estado del Templo en el momento de la restauración de Israel en el cuadro del reino de Dios ya implantado en la tierra en un futuro próximo. Jesús se erige en el defensor de la valía del lugar como sitio de encuentro con Dios y en valedor del cumplimiento del espíritu de la Ley, como representante de Dios (= mesías) en los momentos finales, con una autoridad superior a la de los sacerdotes.
Esta escena trágica, que debió ser uno de los desencadenantes finales –otro pudo ser su pronunciamiento de no pagar tributo al César (Marcos 11,14-17 interpretado a la luz de Lc 23,2: “Hemos hallado a éste que pervierte a la nación y que prohíbe dar tributo al César diciendo que él mismo es el ungido, el rey”)- del proceso que le costó la vida, ha de contemplarse en unión con la entrada mesiánica en Jerusalén y en el mismo ambiente y misma tesitura. Jesús actúa como el enviado final de Dios para la instauración del Reino y la restauración de Israel, es decir, el mesías.
3. El tercer episodio es el interrogatorio ante Caifás, recogido por Marcos 14,55ss. En el momento más solemne pregunta el Sumo sacerdote:
“¿Eres tú el mesías, el hijo del Bendito?” Y Jesús respondió: “Yo soy, y veréis al Hijo del Hombre sentado a la derecha del Poder (es decir, Dios) y viniendo (luego) entre las nubes del cielo”.
Prescindimos aquí de esta última sentencia, cuyo sentido es tan controvertido. En nuestra opinión – como veremos más adelante, cuando tratemos de Jesús como hijo de hombre/ el Hijo del hombre- el Nazareno debía de pensar que ese “Hijo de hombre” sentado a la derecha de Dios no era él mismo, sino el ultimísimo agente mesiánico, una entidad semidivina (¿un ángel? ¿Elías? ¿Melquisedec? ¿Henoc? ¿otro personaje?) del que habría de servirse Dios para ayudar al mesías terreno (= Jesús) en la instauración del Reino.
Si la interpretación de estos tres pasajes es correcta, tenemos como probable que Jesús, al menos al final de su vida, se consideró a sí mismo como el mesías de Israel. Pero ¿en qué sentido? ¿En uno tradicional o en uno nuevo, propio suyo? En terminología de los Evangelios: ¿qué significaba eso de denominarse a sí mismo “Hijo de hombre”? ¿Encerraba o no esta críptica frase un título mesiánico que Jesús se aplicó a sí mismo? Todas estas preguntas se resumen en una: ¿Instauró Jesús un mesianismo nuevo?
Probablemente no. Las razones que sostienen esta opinión me parecen convincentes.
Seguiremos. Saludos cordiales de Antonio Piñero.
Los comentarios para este post están cerrados.
procestoc.
La explicación requiere un extensión que debo preparar, como avance este enlace muestra la ponencia en El Escorial de Carotta.
http://www.carotta.de/subseite/texte/Ponencia_Escorial_Carotta.pdf
y en ella las imágenes 4-5 de trofeos de época julia-augustea.
Trofeos similares al que aparece "escondido" en la Prima Porta de Augusto y que refuerza el símbolismo de la estatua.
http://www.arqweb.com/images/trofeo1.jpg
http://www.arqweb.com/images/trofeo2.jpg
Este trofeo o "stauros" es un madero en cruz que refuerza algunos aspectos que en el futuro le señalaré sobre el origen del crismón en la Prima Porta.
Sr.Carlos Sánchez-Montaña:
¿Podría poner enlaces con las imagenes que nos invita a comparar? Muchas gracias.
Hermano Xabier
Ante todo gracias por contestarme.
Y te diré que es cierto que es muy difícil saber —"con total y absolutamente certeza"— la realidad de ése aspecto.
Y exactamente lo mismo debemos decir sobre MUCHOS OTROS (diría que la inmensa mayoría de lo acontecido en esa época).
Sin embargo, creo que al menos debemos comprender, que en todo cristiano existe una “sensación”, algo así como un trasfondo (o inconsciente colectivo) de asumir que Jesús era un personaje perfectamente conocido por todos (y obviamente un muy buen tipo) y que, por ende, su muerte fue sólo producto de una maléfica actitud realmente repudiable y casi incomprensible.
Y creo que, si no comenzamos a “mirar” ciertos aspectos con otros ojos, muchas actitudes continuarán desarrollándose sólo con actitudes autoritarias.
Cordiales saludos
MARANA-THA
Pedro.
Leo cada enlace que usted propone, igual que los de los otros participantes. Los suyos con especial interes. Y al pie de todos ellos propongo una comparativa entre: un crismon del siglo IV y la estatua Prima Porta de Augusto. (alfa, rho, chi, omega) y comprobar el detalle oculto bajo la axila derecha de la estatua del trofeo en cruz señalado por Carotta.
Creo que debemos avanzar primero sobre la figura depurada de Octavio.
(perdon por la falta de acentos).
Pedro dijo: "la palabra Jesús es un apelativo, no un nombre propio, y significa salvador y salvadores había muchos"
Quería hacer una pregunta a Pedro. No se la hago al profesor Piñero porque, según el erudito Pedro, es un "científico" (así, entre comillas) por creer que existió un Jesús histórico y por creer que de los evangelios pueden extraerse datos acerca de Jesús (http://blogs.periodistadigital.com/antoniopinero.php/2008/06/11/la-distorsion-de-la-historia-de-la-inves-3)
Mi pregunta es: ¿todos los Jesús que menciona Flavio Josefo -que son unos cuantos- son salvadores? ¿Utiliza Josefo la palabra Jesús en todos los casos como apelativo y no como nombre propio?
También quiero aportar que el fundador de los mormones, Joseph Smith, no existió. Smith en inglés quiere decir "herrero" y en Utah había muchos herreros.
En cuanto a la existencia histórica de David, no está demostrada científicamente, pero sí hay un indicio, pues la arqueología encontró en 1993 una estela del siglo IX a.C borrosa pero en la que se distinguen las expresiones "rey de israel" y "Casa de David".
Esto no es una prueba irrefutable, pero sí un buen indicio. Naturalmente, el que existiese en Israel un rey llamado David, no quiere decir ni por asomo que lo que cuenta la Biblia sobre él sea cierto. Es más, es probable que existiese un David histórico que luego hubiese sido rodeado de leyendas como el Cid y otros personajes históricos.
Amigo y colega Mario:
Sobre el tema de si Jesús era conocido o no, ya he dialogado contigo en el blog de Xabier Pikaza.
Creo que es difícil saber si era o no famoso. Los que preguntaban quién era, podían ser de fuera, pues en Jerusalén había miles de judíos de la diáspora que acudían para la fiesta de la Pascua.
Además, Jerusalén tenía entre 50 y 80 mil habitantes y, en aquella época, no existía TV ni fotos, por lo que podría ocurrir que muchos hubieran hablado de Jesús pero no supiesen identificarlo.
Un ejemplo. Yo trabajo en una ciudad de unos 60 mil habitantes y hay algunos concejales de los que conozco su nombre porque salen en la prensa local pero, si me cruzo con ellos por la calle, no los sabría identificar.
Carlos Sánchez-Montaña:
Espero que no le esté importunando poniéndole enlace en inglés. Creo que Vd. es el único que los lee porque sus comentarios son coherentes.
Para los que no entienden más que el español es muy sencillo: en aquella época la autoconciencia no existía, el mesías descendiente de David era literario, porque tampoco existió históricamente el rey David, y la palabra Jesús es un apelativo, no un nombre propio, y significa salvador y salvadores había muchos. Y por lo que se ve tiene Vd. razón, aún queda mucho por hacer.
Sin embargo parece indudable que no fue así, ya que de otra forma no se alcanza a comprender la necesidad del “beso identificador” (y “traidor”) que le da Judas para que pueda ser arrestado.
Incluso deberíamos reflexionar también sobre la verdadera dimensión de la “popularidad” de Jesús (al menos en el ámbito de Jerusalén) y la incidencia que tal situación puede haber tenido con relación a la famosa opción popular efectuada a favor de Barrabás.
Por otra parte, eso se ve reforzado si cotejamos los textos de los Evangelios que hacen referencia al ingreso a Jerusalén, ya que mientras Juan (que es bien sabido que intenta demostrar la calidad de Mesías que tenía Jesús) habla de una muchedumbre que sale a recibirlo de Jerusalén, Mateo señala que los habitantes de Jerusalén ni siquiera saben quien era el que ingresaba (Mt.21,9-11).
Cordiales saludos
MARANA-THA
Habría varias cosas para reflexionar sobre esta “miniserie”, pero me limitaré a exponer una duda sobre este comentario.
Y conociendo mis limitaciones (y por tal motivo correr el riesgo de pasar como un atrevido) creo necesario expresar que estimo que la “purificación del templo” Jesús no la realizó al finalizar su vida, sino al inicio.
En efecto; no sólo es ese el “sitio temporal” donde lo coloca el Evangelio de Juan (que conocía a los otros) sino que, si hubiese ocurrido como lo mencionan los sinópticos —y se recoge en el texto— me parece evidente que Jesús hubiese adquirido una notoriedad realmente muy significativa. Es decir, que habría sido un personaje absolutamente conocido por todos los que estaban relacionados con el templo de Jerusalén (levitas guardias, ayudantes, etc.) ya que, el “desbarajuste” que tal hecho sin duda produjo, debió transformarlo en un individuo fácilmente reconocible por ellos.
4. Por mi parte, no contemplo la posibilidad de que Carotta acierte o no. Considero que él y sus colaboradores simplemente querían vender libros aprovechando que los libros contrarios a las versiones oficiales, sean sobre Jesús o sobre el 11-S u 11-M, despiertan morbo.
Por el libro de Carotta tengo el mismo respeto que por El Libro de Urantia o Caballo de Troya
1. Sobre el Divi Fili, recomiendo que se busque en el blog la serie sobre la novela de José y Asenet. En esta serie se explica que la expresión "Hijo de Dios" no era en absoluta extraña a los judíos. Es recomendable ver todo el bosque y no sólo el árbol.
2. Por mucho parecido que haya entre la crucifixión de Jesús y Attis, lo cierto es que las crucifixiones existían. Otra vez hay que mirar el bosque.
3. Si los romanos (Augusto o quién sea) tuvieron algo que ver en la "invención" del Cristianismo, ¿por qué se dice en los evangelios que tuvo algo que ver en su muerte el gobernador Poncio Pilatos? Hay que tener en cuenta que Pilatos está mencionado en el papiro P-52, datado en torno al año 125.
4. Por mi parte, no contemplo la posibilidad de que Carotta acierte o no. Considero que él y sus colaboradores simplemente querían vender libros aprovechando que los libros contrarios a las versiones oficiales, sean sobre Jesús o sobre el 11-S u 11-M, despiert...
Carlos Sánchez-Montaña:
Desde el 2 de noviebre de 2007 no tengo nada que ver con Carotta, entre otras cosas porque pienso como Vd. que es Octaviano quien construye y reescribe la religión romana, como dice Paul Zanker en "Augusto y el poder de las imágenes":
http://www.uark.edu/ua/metis2/zanker/zanker_txt.html
http://www.uark.edu/ua/metis2/zanker/zanker_txt2.html
Y de acuerdo en que Augusto se proclama "Divi Fili" en las monedas, pero ya lo escribió Tae Hun KIM en 1998:
http://www.bsw.org/project/biblica/bibl79/Comm05m.htm
Pedro
El calvario de Jesús tal como es descrito en los evangelios es una transposición literal de los acontecimientos que ocurren en ese tiempo (mediados del siglo I d.C.) en la colina del Vaticano en Roma. La llamada como "Semana Santa de Attis" en ese acontecimiento quién tomó iniciativas fue Augusto y no Julio César.
Mi opinión es que Carotta acierta en algunas cosas pero desconoce otras. Cayo Octavio fue el llamado como "Hijo de Dios" "Divi Filii" y es Octavio el modelo de los evangelios. Modelo que debe ser recuperado primero para poder construir la tesis de la transposición.
Carlos Sánchez-Montaña:
"la obra de Damasco está segmentada"
Nicolás Damasceno, el secretario de Herodes el Grande, el Educador de los Hijos de Cleopatra y Marco Antonio, historiador de la Historia Romana que Flvio Josefo cambió... etc., segmenta Bios Kaisaros en tres partes:
1) Narración de la Infancia del Nuevo César (Octaviano);
2) Historia y Asesinato de César (el Gran César);
3) Historia del Adventus de César (Octaviano Augusto):
Dion Casio, que es posterior, en su Historia Romana cambia la secuencia para parecer distinto:
1) Historia y Asesinato de César;
2) Narración de la Infancia del Nuevo Césart (Octaviano);
3) Historia del Adventus de César (Octaviano Augusto)
Pero la pregunta que nos queda sin responder es la suya:"¿Cuál es su cuerpo cierto que soporta todos estos velos?".
Para mí la respuesta es su oficio, su ADN antiguo, su estirpe, su identidad en vida, como es reconocido por los otros. Un tekton en grado de rabbí. Sobre ese cuerpo se visten las túnicas de otros.
Pedro
He leído la obra y creo que el trabajo del profesor Perea es brillante y completísimo pero he sentido una decepción en algunos aspectos de la obra de Damasco, pero algo me esperaba, está segmentada.
Si la tesis de Carotta fuese en algunos de sus aspectos ciertos, cuantos escritos no habrán sido depurados. El propio Damasco bebe en las fuentes de la autobiografía del propio Augusto y de la que no existe ninguna página.
Si leemos “res gestae” autobiográfico luego parece que Damasco, Suetonio e incluso Dio Cassius (menos) hablan de otra persona.
Creo que para poder profundizar en la tesis de la transposición primero habría que conocer al autor del “res gestae” y que en una gran parte ha sido depurado.
Sobre la figura de Jesús se han colgado los ropajes de tres personajes, el gnóstico, el paulista y el de los evangelios, una cebolla con múltiples capas. ¿Cuál es su cuerpo cierto que soporta todos estos velos? Para mí la respuesta...
Carlos Sánchez-Montaña:
Sabino Perea Yébenes ha hecho una excelente traducción, pero yo no la he leído todavía. El título sigue traduciéndose de igual manera.
http://sapiens.ya.com/signiferlibros/monoport22.JPG
Carlos Sánchez-Montaña:
La agrando la pregunta, con su permiso:
¿encuentra alguna diferencia entre “Bíos Kaísaros” de N. de Damasco y “Res Gestae Divi Augusti”, "Hechos de los apóstoles", "los evangelios de la infancia de Mateo y Lucas"? En la estructura narrativa no encuentro diferencia entre el Bío Kaisaros y los Evangelios de Mateo y Lucas: tienen una infancia, una vida adulta y un adventus o parusía. La diferencia es que el Bíos Kaísaros, aunque es traducido como "Vida de Augusto" habla de dos Césares, el Gneo y el Megalos (Folio 100, última línea del manuscrito del Escorial)[Cf.: Códices Griegos de la Real Biblioteca de el Escorial – Omega.I.11 – 512 – 3 Excerpta ex insidiis: 1(ff. 74-105) e Nicolao Damasceno ].
http://www.atriumlibertatis.org/NicDamEscEsp.htm
“¡Bendito el reinado que llega, el de nuestro padre David!”
Esto mismo se pudo exclamar en la supuesta entrada de Hiram y en la de M. Agrippa, que posiblemente llegaron en asno como simbolo de paz y respeto.
Ambos alcanzaron el monte Moria para trabajar en el proyecto de David.
Pedro.
Aún queda mucho por hacer.
El relato de la entrada en asno en Jerusalén sería verosímil para un tekton+rabbi como es el caso:
Imagine la llegada de Hiram entrando en el palacio de Salomón entre todos los obreros en honor de su llegada.
Imagine la entrada de M. Agrippa en época de Herodes.
Si voy a su terreno, que no me disgusta y donde me siento cómodo. ¿encuentra alguna diferencia entre “Bíos Kaísaros” de N. de Damasco y “Res Gestae Divi Augusti”?
Augusto describe de su propia mano sus múltiples obras: Augusto construye, restaura, restituye, funda... Los modelos que propone Carotta aún están tan ocultos en su cuerpo completo, que escaso modelo pueden ser para Jesús en este tiempo. La tarea aún es enorme.
Creo necesario pensar en Jesús desde su oficio que, verdadero o no, es el que le es asignado en las escrituras, sus hechos serán así comprendidos, incluso a través de la transposición de otros como él: un tekton+rabbi.
Si no me equivoco, las entradas triunfales de Roma eran organizadas por el poder.
Para que la entrada de Jesús se pudiese parecer algo a las de Roma, sería necesario que su entrada en Jerusalén hubiese sido organizada por las autoridades judías. En cambio, fue hecha desde abajo. Jesús montó en un burro que le dejaron sus amigos de Betania (si se cotejan los sinópticos y Juan se ve que el animal se tomo en Betania) y los que le vitoreaban eran los que iban delante y detrás de él, o sea, probablemente sus discípulos, como se insinúa en Lucas.
Según Mateo, algunos preguntaban quién era él que iba en un burro, cuando los que hacían una entrada triunfal en Roma eran conocidos previamente, pues se trataba de actor preparados de antemano.
Con este gesto, como un cura debería saber, Jesús, teniendo conciencia de ser Mesías, pretendía que la población pensase que se estaba cumpliendo una profecía de Zacarías.
Carlos Sánchez-Montaña:
“¡Bendito el reinado que llega, el de nuestro padre David!”
El nivel diegético de esta frase no es histórico, porque sólo es concebible en un contexto revuelta contra el invasor y los que se sienten aludidos son los sumos sacerdotes judíos. Este relato no funciona ni en Marcos ni en los sinópticos, porque no tiene verosimilitud histórica. Cae en los tópicos de los relatos prodigiosos de legitimación a posteriori, que, como los sinópticos, los sucesivos historiadores intentan corregir y lo ponen peor:
http://sapiens.ya.com/pereayebenes/Nicolaus.pdf
Carlos Sánchez-Montaña:
Parece ser que en el contexto antiguo, especialmente de Siria, había imágenes de asno en carroza, más bien un híbrido, una mula, incluso imágenes de una extraña divinidad en un asno o una mula, en Anatolia:
http://www.isvroma.org/pecus/michel.pdf
Respeto su análisis especular de los relatos, pero sigue siendo extraño una entrada triunfal con un asno, donde los demás le dicen y él no dice nada.
Cuando nos hacemos una pregunta que no podemos responder, necesitamos buscar en la incertidumbre y algunas explicaciones constituyen una respuesta pero la pregunta se queda sin responder.
Pedro:
Las cosas a veces no son tan sencillas, yo creo que la entrada de un tekton en asno en Jerusalén entre júbilo y alegría no es manifestación de victoria, es más bien manifestación de lo que está por venir.
Un tekton “seduce” por lo que propone.
Es necesario que un episodio así sea relatado, pero su significado no es militar, tiene un aspecto es especular. La guerra destruye, el tekton construye. La alegría por su entrada en asno es por lo que va a proponer.
Existen varios “momentos” en la historia para transponer como guión. Un tekton entre vítores. No son victorias, es un proyecto: “¡Bendito el reinado que llega, el de nuestro padre David!”
Interesante.
En cuanto a la referencia del juicio a Jesús, supongo que se usa sacándola de su contexto, porque mayoritariamente se duda de que hubiera tal juicio judío y más en concreto que hubiera algún testigo afín a Jesús en el juicio (tanto en el judío como en el romano) para después contarlo en los evangelios.
Carlos Sánchez-Montaña:
"cabalgaria" en un asno blanco".
Eso es lo que tuvo que suponer el escritor para distinguirlo de un triunfo Romano, que era lo que más se conocía en la época. Pero además Marcos habla de un pólos, sobre el que nunca ha montado nadie:
http://www.revistabiblica.org.ar/articulos/rb54_65.pdf
http://www.revistabiblica.org.ar/
La pregunta es si se hicieron triunfos con asno en Jerusalén, por ejemplo, cuando Judas Macabeo purifica el templo. Y otra pregunta es ¿cómo sin haber ganado ninguna batalla hace una entrada triunfal? A no ser que los milagros fueran batallas.
"El asno usado como símbolo de tiempo de paz. El caballo ha simbolizado los tiempos de guerra, y el asno, tiempo de paz."
http://www.ministros.org/Estudios/usos/026.htm
Un arkhitekton en Palestina cabalgaria en un asno blanco.
"Cabalgar en un asno no es considerado como una señal de humildad. La gente rica e importante cabalgó en este animal. De Abraham la Escritura nos dice: "Abraham se levantó muy de mañana, enalbardó su asno" (Gén. 22:3). En lo que concierne a los jueces se dice: "Tras él se levantó Jair, Galaadita, el cual juzgó a Israel veintidós años. Este tuvo treinta hijos que cabalgaban sobre treinta asnos, y tenían treinta villas" (Jue. 10:3, 4). También Axa, la hija de Caleb (Jue. 1:14), y Abigail, la esposa del rico Nabal (1 5am. 25:23), cada quien cabalgaba en un asno.Los asnos blancos asados por personas de alto rango. "Vosotros los que cabalgáis en asnas blancas, los que presidís en juicio, y vosotros los que viajáis, hablad" (Jue. 5:10). Estos asnos blancos se usan hoy en muchos lugares en el Oriente por gente de alta posición social. Por lo general son animales más grandes y se consideran ser más ligeros.
El asno usado como símbolo de tiempo de paz. El caballo ha simbolizado los tiempo...
Carlos Sánchez-Montaña:
Israel era el país del onagro: (los de Job y Oseas)
http://www.fao.org/docrep/V8300S/v8300s0p.jpg
http://www.fao.org/docrep/V8300S/v8300s0q.jpg
http://www.fao.org/docrep/V8300S/v8300s16.htm
"Yo soy, y veréis al Hijo del Hombre sentado a la derecha del Poder..."
Es muy interesante que se escriba -PODER- y no Dios. El Hijo del Hombre, el portador de la Mirra, y representado por la letra alfa, se situa en el día de la invocación a la derecha del poder, del príncipe. (Yon Kipur).
....No hagáis de la Casa de mi Padre una casa de mercado". Sus discípulos se acordaron de que estaba escrito: El celo por tu Casa me devorará. ...
Estos pasajes traídos por D. Antonio tienen una lectura cristalina si se recuerda el oficio de Jesús: tekton.
En la antigüedad cada uno se comportaba según su oficio. Y Jesús era tekton y como tal actuó, incluso podía desplazarse en un asno entre ciudades, cosa muy común para un tekton y rabbi: arkhitekton. En el mundo antiguo el ADN de un personaje era su oficio. Frente a otas interrogantes el oficio de Jesús es una certeza.
No creo que la entrada de Jesús en Jerusalén sea una transposición de las entradas triunfales en Roma, por la misma razón que no creo que la invasión de la URSS por la Alemania Nazi en la 2ª Guerra Mundial sea una transposición de la campaña de Rusia de Napoleón, pero en fin.
De todas formas, quería preguntar a Pedro si las entradas triunfales en Roma se hacían en asno. Jesús pudo planificar esa entrada para que encajase con una profecía, creo que de Zacarías.
Interesante pregunta la de Joaquim. En el Evangelio de Juan, en vez de un juicio, es un interrogatorio, algo así como cuando un detenido testifica en el despacho de un juez de instrucción.
Esa versión parece más verosímil que la de los sinópticos, pero espero que responda el profesor Piñero a tu pregunta acerca de cómo se ha formado esa tradición.
Antonio:
"la entrada en Jerusalén"
La entrada "en triunfo" en una ciudad, sólo se hacía si se había vencido al enemigo y se había salvado la ciudad o si se había vencido al enemigo y se entraba en Roma.
¿Qué explicación histórica podemos dar a esta entrada "en triunfo"?
¿Podemos suponer la hipótesis de que el relato es una transposición de una entrada triunfal en Roma?
Porque de otro modo la escena históricamente resulta tan increíble como la "purificación" del Templo o el interrogatorio de Caifás, esta última escena, cuando la representamos en la Pasión según San Marcos, tenemos que hacerle sutiles elipsis porque provoca risa a los jóvenes actuales cuando la representamos siguiendo el texto, que es totalmente inverosímil, desde la "blasfemia" hasta los golpes y el "adivina".
¿El interrogatorio ante el Sanedrín era público? Si no era así, cómo se forjó la tradición de lo que ocurrió allí.
Sábado, 26 de mayo
Josep Carles Laínez
Angel Moreno
Carmen Guaita
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Pedro Tarquis
Francisco Margallo
Religión Digital
Julián Moreno Mestre
Alejandro Córdoba