El blog de Antonio Piñero

Cambios en la religión judía al contacto con el helenismo (II)

13.06.08 | 07:32. Archivado en Judaísmo
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Hoy escribe Antonio Piñero

Por nuestro imaginario cultural nos cuesta pensar que una fe revelada como la judía haya sufrido importantes mutaciones a lo largo de la historia. Sin embargo es así, como afirmamos en el post anterior. Para comprobarlo basta con leer seguidos dos pasajes bíblicos que muestran ideas radicalmente opuestas respecto a algo tan básico en una religión como las concepciones de la vida futura. Son textos que distan entre unos 200 años.

El primero es del Eclesiastés:

Y yo, por mí alabo la alegría, ya que otra cosa buena no existe para el hombre bajo el sol, si no es comer, beber y divertirse” (8,15). “¿Quién sabe si el aliento de vida de los humanos asciende hacia arriba y si el hálito de vida de la bestia des¬ciende hacia abajo, a la tierra? Veo que no hay para el hombre otra cosa que gozarse en sus obras, pues esa es su paga. Pues, ¿quién lo guiará a contemplar lo que ha de suceder después de él? (3,21-22).

Como puede observarse, estas líneas respiran un notable pesimismo. El autor, de hacia principios del s. III a. C., un judío piadoso sin duda, está totalmente convencido de que la vida del ser hu¬mano se acaba aquí, en la tierra, que no existe el más allá, que no hay alma distinta a la del hálito vital, y que éste no es inmortal; no hay retribución ni castigo en una vida futura. Lo único que compete al hombre razonable es atenerse a la ley divina, cierto, pero disfrutar y pasarlo lo mejor posible en esta vida. No hay otra. No existe un “más allá”.

Y ahora confróntese esta concepción con la que destilan las siguientes líneas del libro de la Sabiduría escritas probablemente en contra y para corregir la visión anterior:

Porque Dios creó al hombre incorruptible, lo hizo a imagen de su misma naturaleza..., las almas de los justos están en manos de Dios y no les alcanzará tormento alguno..., porque sus elegidos hallan gracia y misericordia, en cambio los impíos recibirán el castigo que sus pensamientos merecen (2,23-3,10) […] Atender a las leyes de Dios es asegurarse la incorruptibilidad (6,18).

Es evidente el cambio: el autor de la Sabiduría distingue en el ser humano un alma y un cuerpo, y afirma la inmortalidad de la primera más la existencia de un mundo futuro tras la muerte y la retri¬bución acorde con las obras. Y así en otros aspectos de la religión y la religiosidad, como veremos.

Podemos preguntarnos: ¿Cómo y por qué se produce tal mutación en la religión del judaísmo? Quizá sea adelantar acontecimientos responder ahora más que las ideas generales que avanzamos en el post anterior; posiblemente deberíamos formular esta cuestión sólo al final de la serie.

Pero podemos avanzar también que es lícito que el lector piense en una evolución interna de la religiosidad y reflexión del judaísmo mismo, que seguía madurando interiormente semillas depositadas en su seno por teólogos anteriores (profetas, cronistas, escritores sapienciales, etc.). Sin duda que fue así. Aquí el creyente pensará en un influjo del Espíritu Santo y cómo éste va preparando la religión judía, la va cambiando en verdad, para que luego desemboque en el cristianismo.

Pero sin duda también nos será lícito preguntarnos por qué precisamente surgen estas mutaciones cuando Israel se halla en fuerte contacto con el pensamiento griego, cuando lo mejor y peor de la religiosidad y la filosofía popularizada helenísticas se habían extendido por toda la "ecumene", es decir el mundo que se conocía como habitado, y cuando el atractivo de religiones exteriores que los judíos miraban con relativos buenos ojos, como la religión de los magos de Irán, se había extendido por Asia Menor.

Pero dejemos la valoración de los influjos hasta que hayamos descrito someramente los cambios.
Saludos cordiales de Antonio Piñero.

Nota:

Para los posts de esta miniserie me inspiraré en las líneas esenciales del capítulo III, "Los cambios de la religión judía al contacto con el helenismo" del libro colectivo siguiente: A. Piñero (ed.), Biblia y Helenismo. Pensamiento griego y formación del cristianismo, El Almendro, Córdoba, 2006.

10 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Xabier 14.06.08 | 10:48

    Una última cosa. Suponiendo que mi Biblia tenga un error de traducción y diga "aquí" en lugar de "allí".

    La frase "Dios juzgará al justo y al impío, pues hay un tiempo para cada cosa y para cada acción aquí" admite dos posibles interpretaciones:

    1. Que hay un juicio aquí, en esta vida.

    2. Que hay un juicio por cada acción que se hace aquí -bajo el sol- y que el juicio será allí.

  • Comentario por Xabier 14.06.08 | 10:41

    Sobre Eclesiastés, lo acabo de leer entero y es un alegato contra la vanidad y habla sobre "las obras que se hacen bajo el sol", no sobre la existencia o no de un más allá. Dice que la muerte iguala a todos y que volvemos al polvo, algo que podría firmar la persona más creyente en el más allá.

    Además de mis citas anteriores, también se hace una referencia a un juicio en el capítulo 11. No cito el versículo porque creo que es conveniente no leerlo aisladamente sino dentro del contexto general.

    Sobre si el juicio es en el más allá o en el más acá, aunque el autor es algo ambiguo, me parece más lógico por el contexto pensar que el juicio es en el más allá porque, de lo contrario, no se entienden bien los lamentos de Eclesiastés 9:10-15.

    Y en cuanto a Isaías 14, los versículos citados hay que leerlos en el contexto general del capítulo, que es una "sátira contra el rey de Babilonia" (14:4)

  • Comentario por Xabier 14.06.08 | 10:39

    En primer lugar, aclaro que no he pretendido "demostrar" nada sino reflexionar. Sobre los dos capítulos de Eclesiastés e Isaías 14, creo que lo mejor es que los lectores los lean enteros sin intermediarios y saquen sus conclusiones.

    También doy la razón a Alberto en que el final de Eclesiastés es un epílogo posterior. Gracias por sacarme de un error.

    Ya que se me pregunta, la versión de la Biblia que utilizo es de antes de nacer yo (nací en 1971) y fue traducida directamente desde los originales por catedráticos de filología de la Universidad Complutense, aunque eso no la libra de posibles errores, por supuesto. Sería interesante conocer la opinión del profesor Piñero, por ser filólogo.

  • Comentario por Alberto 13.06.08 | 22:28

    El final señalado por Xabier en realidad es un añadido posterior al grueso de Eclesiastés. Pero tiene razón al señalar 3,17
    "Dije yo en mi corazón: al justo y al impío juzgará Ha-'Elohim; pues toda cosa tiene su hora y respecto a toda acción señaló su tiempo."
    Interesante libro para filólogos y expertos en Historia de las religiones.
    Según N.Fernández Marcos, "Frente al excesivo optimismo sistemático, Qohélet pierde su fe en la teoría tradicional de la retribución que constituía la base teórica del sistema teológico sapiencial."
    Teoría que después se retomó y fue la base de la fe fariseo-cristiana de la resurrección.

  • Comentario por Víctor 13.06.08 | 19:38

    Esto es algo sobre lo que me parece hay consenso en los estudiosos del texto, sean o no creyentes. Por ejemplo, en el católico Nuevo Comentario Bíblico San Jerónimo 31:5 , el sacerdote y biblista Addison G. Wright escribe: "Qohelet cree en Dios y en el temor de Dios, en un código ético y en el juicio de Dios sobre la conducta humana; y, como sus contemporáneos, no cree en una vida después de la muerte."

  • Comentario por Víctor 13.06.08 | 19:36

    Con respecto a las citas de Qohelet que usas como demostración de que su autor sí cree en la vida futura:
    El versículo 3:17 no debe desvincularse del contexto de todo el capítulo 3, que se explicita al comienzo: "Todo tiene su momento y cada cosa su momento BAJO EL CIELO." (Qo 3:1)
    El adverbio "allí" de la traducción que tú manejas -no sé cuál será- no parece muy adecuado al contexto. En la Nueva Biblia de Jerusalén la traducción de 3:17 es:
    "Y dije para mí: dios juzgará al justo y al impío, pues hay un tiempo para cada cosa y para cada acción AQUÍ"
    Lo mismo creo que cabe decir de las otras dos citas que aportas: el contexto deja claro que el autor se refiere a castigos y premios en esta vida.
    Esto es algo sobre lo que me parece hay consenso en los estudiosos del texto, sean o no creyentes. Por ejemplo, en el católico Nuevo Comentario Bíblico San Jerónimo 31:5 , el sacerdote y biblista Addison G. Wright escribe: "Qohelet cree en Dios y en el temor de Dio...

  • Comentario por Víctor 13.06.08 | 19:17

    Xabier:
    Ese escepticismo o confesión de ignorancia acerca de qué depara la vida futura es similar al que hallamos en el paganismo o en un agnóstico actual y desde luego creo que sí equivale a negar la vida eterna como artículo de fe. Un judío tradicional no se encogería de hombros ante la pregunta de si existe Dios, pero sí lo haría ante la interrogante por la vida futura.
    Isaías 14: 9-11 nos describe el Sheol como un lugar de sombras debilitadas que dormitan en lechos de gusanos -semejantemente a la descripción homérica del Hades.

  • Comentario por Xabier 13.06.08 | 17:36

    Y, por último, los últimos versículos de Eclesiastés dicen: "En conclusión:
    una vez oído todo esto, teme al Señor y observa sus mandamientos, porque esto es todo para el hombre. Dios llevará a juicio todas las obras,
    aun lo que está escondido, sea bueno o malo" (12:13-14).

    Aclaro que este libro, como cristiano, creo que me aporta poco y, de hecho, hasta hoy no había leído nada de él.

    Saludos cordiales

  • Comentario por Xabier 13.06.08 | 17:34

    Al no tener respuesta a esa pregunta, dice que la diferencia entre el ser humano y los otros animales está en el gozo.

    En ese mismo capítulo, el autor dice: "Entonces me dije a mí mismo:
    Dios juzgará al justo y al malvado,
    porque allá hay un tiempo
    para cada cosa y para cada acción" (3:17).

    En cuanto al capítulo 8 del mismo libro, se dice que "El que observa el mandamiento no experimenta ningún mal,
    y el corazón del sabio sabe que hay un tiempo y un juicio" (8:5). El versículo citado en el post, que está en un contexto de reflexiones acerca de las injusticias de la vida, creo que habla de las cosas buenas del "más acá", no interpreto que niegue el "más allá".

    Y, por último, los últimos versículos de Eclesiastés dicen: "En conclusión:
    una vez oído todo esto, teme al Señor y observa sus mandamientos, porque esto es todo para el hombre. Dios llevará a juicio todas las obras,
    aun lo que está escondido, sea...

  • Comentario por Xabier 13.06.08 | 17:32

    Interesante post, como siempre. Yo soy creyente, pero no por eso creo que la evolución de la religión judía se deba "a un influjo del Espíritu Santo" como dice el post. Creo que la mayoría de los cristianos del siglo XXI estamos preparados para aceptar que la Biblia tiene muchos pasajes simbólicos, anacronismos, errores y, en fin, que hay una evolución, para bien o para mal.

    Sobre el primer texto, por deformación profesional (los juristas solemos dar muchas vueltas a los textos), lo interpreto de distinta forma: no percibo una negación de la vida de ultratumba sino, a lo sumo, escepticismo, como, en mi opinión, lo prueban las preguntas "¿quién sabe...?" o "¿quién lo guiará...?"

    Además, el contexto de los versículos citados del capítulo 3 de Eclesiastés es acerca de si el ser humano es superior o igual al resto de los animales, más que sobre el más allá, por eso dice que quién sabe si hay un más allá para los humanos y no para las bestias. Al no tener respuest...

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