¿Podemos admitir el testimonio de Flavio Josefo sobre la existencia histórica de Jesús? (y II)
07.06.08 @ 01:47:53. Archivado en Jesús histórico,
Hoy escribe Antonio Piñero
El texto de Flavio Josefo de Antigüedades 18,63-64, es discutidísimo en el debate sobre la existencia histórica o no de Jesús. Y es aquí donde tras presentar la opinión común deseo añadir un punto de vista que se ha considerado muy poco. El pasaje dice así:
Por esta época vivió Jesús, un hombre sabio, si se le puede llamar hombre. Fue autor de obras sorprendentes y maestro de los hombres que acogen la verdad con placer y atrajo no solamente a muchos judíos, sino también a muchos griegos. Él era el Cristo. Y, aunque Pilato, instigado por las autoridades de nuestro pueblo, lo condenó a morir en cruz, sus anteriores adeptos no dejaron de amarlo. Al tercer día se les apareció vivo, como lo habían anunciado los profetas de Dios, así como habían anunciado estas y otras innumerables maravillas sobre él. Y hasta el día de hoy existe la estirpe de los cristianos, que se denomina así en referencia a él.
Están de acuerdo todos los investigadores en que el texto –por lo menos- ha sufrido las manos de los escribas cristianos que lo han glosado e interpolado. Los retoques cristianos son al menos, en opinión casi unánime de los investigación, los siguientes:
• “Vivió Jesús, un hombre sabio, si se le puede llamar hombre”.
• “Era el Cristo”.
• “Al tercer día se les apareció vivo, como lo habían anunciado los profetas de Dios, así como habían anunciado estas y otras innumerables maravillas sobre él”.
Estas frases son imposibles en Josefo, pues representan una clara profesión de fe cristiana y ese autor no le era; no lo fue nunca. Por tanto son claramente añadidos cristianos.
Si quitamos estas frases más que dudosas, quedaría el texto así:
Por esta época vivió Jesús, un hombre [sabio]. Fue autor de obras sorprendentes y maestro de hombres que acogen la verdad con placer, y atrajo no solamente a muchos judíos, sino también a muchos griegos. Y, aunque Pilato, instigado por las autoridades de nuestro pueblo, lo condenó a morir en cruz, sus anteriores adeptos no dejaron de amarlo. Y hasta el día de hoy existe la tribu de los cristianos, que se denomina así en referencia a él.
Este texto parece que puede atribuirse sustancialmente (ahora veremos que todavía queda algún pequeño retoque cristiano) a Flavio Josefo pues su estilo y sus ideas son típicamente suyas. Opino, pues, que la hipótesis de la “autenticidad de ese texto, pero con retoques” es la más convincente.
Existe, en mi opinión, un argumento suplementario en pro de su autenticidad. Casi todos los investigadores mencionan el texto tal cual lo hemos transcrito al principio, y casi ningún investigador menciona el final del texto sobre Jesús que sirve de empalme con el siguiente y que me parece iluminador:
Y por el mismo (tiempo de Jesús) ocurrió otra cosa terrible (héteron ti deinón) que causó gran perturbación entre los judíos (griego: ethorýbeei toùs ioudaíous).
Me parece que esta pequeña anotación es iluminadora. De ella se trasluce que el núcleo del testimonio de Flavio Josefo sobre Jesús estaba dentro de una lista de personajes y sucesos tristes y malos que impulsaron a los judíos a la desastrosa sublevación del 66 d.C. Por tanto, en su conjunto el historiador judío estaba dando unos breves toques sobre la vida de otro personaje mesianista, Jesús de Nazaret, cuya existencia -en el marco de la prefectura de Poncio Pilato, cuyos hechos describe Josefo- había causado daños al pueblo judío, pues había potenciado las expectativas mesiánicas…, había contribuido al ambiente exaltado general que llevó al pueblo judío a la catástrofe del año 70 d.C.: destrucción de Jerusalén del pueblo, de gran parte del país, muchos muertos e innúmeras gentes hechas prisioneras y esclavas.
Flavio Josefo no tenía ningún interés en inventarse la existencia de Jesús. Luego, si eliminamos los retoque cristianos, el pasaje es un testimonio directo de la existencia del debatido personaje. Por tanto, también, no puede eliminarse alegremente de la discusión como si todo el texto flaviano fuera un añadido voluntario, con ánimo falsario, por obra de un escriba cristiano que apoyaba así la existencia de un personaje que en el fondo era un puro mito. El argumento ser revela insostenible a la luz del lugar en el que esta mención de Jesús estaba colocada. Lo único que hizo el escriba cristiano fue manipular el texto y presentar a Jesús a mejor luz.
Así el retoque global consistió en:
• eliminar el principio del texto que ponía a Jesús dentro de una lista de personajes indeseables
• Añadir tres frases (las arriba destacadas)
• Cambiar la palabra de Josefo sophistés = sofista (Jesús era un sofista más) por sophós = “sabio”
Teniendo todo esto en cuenta No es extraño que el texto de Josefo reconstruido por R. Esissler en su obra de 1931, The Messiah Jesus, comience del siguiente modo:
Por aquel tiempo ocurrió el inicio de nuevas perturbaciones: Jesús, varón sofista… (en griego: archè néon thorýbon).
Esta reconstrucción está citada en una amplia nota del editor, Louis Feldman, en la p. 48 del volumen IV de las Obras de Josefo de la Loeb Classical Library, de 1965. Feldman es un excelente filólogo y un judío muy religioso y conservador, de quien no cabe esperar tantas simpatías por Jesús como para no declarar espurio un texto de Flavio Josefo si así lo creyera.
Según Flavio Josefo, con toda probabilidad, Jesús de Nazaret agitó con su predicación a las masas judías y fue un eslabón más de los que la condujo a la catástrofe. Lo mismo que antes Juan el Bautista, que aparece por ello en la misma lista. Por tanto, si situamos en esta línea de pensamiento la mención flaviana de Jesús y la despojamos de las interpolaciones evidentemente cristianas, su mención del Nazareno es bastante negativa…, no sospechosa de ser completamente una interpolación. Luego es un testimonio directo de la existencia histórica de Jesús de Nazaret. Luego no es posible rechazar en bloque este texto como totalmente inauténtico.
Tampoco puede argumentarse que el pasaje de Josefo es –aun así- demasiado positivo respecto a Jesús. Como hemos dicho, el historiador judío pone también en esa lista negativa a Juan el Bautista. Y a pesar de considerarlo un hombre de cuya predicación se temían desórdenes públicos, no duda en presentarlo como un judío honesto y bueno. Con Jesús hizo lo mismo: lo situó en la lista de personajes que contribuyeron a exaltar el mesianismo judío que condujo a la catástrofe, pero reconoció que tuvo sus buenas cosas, entre otras haber impulsado un movimiento de seguidores que en su tiempo seguía con vida en Roma, donde él vivía.
Saludos cordiales de Antonio Piñero.
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Creo que la eterna disputa por el "testimonio flaviano" se embrolla cada vez más. Y esto se debe a una pequeña cuestión: es el ÚNICO texto no cristiano que cita a Jesús, ya que Suetonio y posteriores hablan de los cristianos,más que de Jesús. Por tanto es un texto al que los cristianos se van a aferrar con uñas y dientes. Durante siglos se dió por verdadero. Ahora se acepta (de manera generalizada) que fue interpolado, porque es imposible que Flavio Josefo escribierá así (era un judío creyente en el judaísmo, poco dado a mesias). Pero resulta que el problema es más peliagudo, porque se trata de una interpolación parcial y no total. Pues yo creo, que en lugar de marear tanto la perdiz, a lo mejor ha llegado el momento de reconocer que es una interpolacion TOTAL, en lugar de aferrarse a esto por más tiempo. Y quiero añadir, que Flavio Josefo, escrupuloso historiador, no hizo ni una sola cita más de Jesucristo. Es de extrañar.
No porque es una inserción fraudulenta, lo demás son puras especulaciones.
Walter
Coner a Cristo desde fuera de la Biblia es bueno sin forzarla en la Historia, ni forzar la Historia por la Biblia.
Sia hacemos esto de quitar para que se vea mejor mutilamos la veracidad del texto y perdemos elobjetivo del narrador, en su recopilación.
No debemos ser Parciales para poner nustro fundamento como ley.
Atte. Iki Balam Roguez
Saludos de Orizaba, Ver. México
He leído este artículo y de verdad es
magnífico. Pone la separacion correcta
entre Juan y al que después llamaron Jesús.
Mesié Scaliger detectó esta alteración
el nombre de Jesús no lo pudo conocer Josefo, pero pudo usar otro.
eSTE ES MI MENSAJE ORIGINAL, EL OTRO FUE UN MENSAJE CLON HECHO POR MI
Creo recordar que en algún sitio de este blog se explica que hay traducciones del "testimonio flaviano" en el que aparece el texto sin las interpolaciones sospechosas. En concreto, creo que se habla de una traducción al árabe.
Te hablo un poco de memoria, pero se puede buscar. Creo que se trató este tema en agosto de 2007 en una serie sobre un curso de verano dirigido por el Dr. Piñero.
Si se suprimen las interpolaciones, resulta que fue crucificado una persona (sea o no Jesús de Nazaret) en Judea en torno al año 33. Eso se contradice con lo que dijo usted el 2-6-08 en el post del 1-6-08.
En su comentario de ese día, dijo que "Hay más datos históricos que demuestran que en Jerusalén en torno a los años 33 no ocurrió nada y nadie fue crucificado"
Celebro que reconozca ahora la posibilidad de estar equivocado.
Scaliger fue el primero que puso en cuestión el testimonium flavianum.(Enlaces cortados, unir en word)
https://openaccess.leidenuniv.nl/
bitstream/1887/1002/1/279_081.pdf
http://members.aol.com/
fljosephus/testhist.htm
La hipótesis de interpolación fue propuesta por primera vez por Joseph Scaliger, que como era calvinista, debía defender al autor sagrado, y por ende a los historiadores antiguos, en su fidelidad al texto.
Hoy deberíamos afrontar la hipótesis de transposición, sin previos mentales. Al menos admitamos que, al suprimir las interpolaciones, no nos queda la certeza de que se esté hablando de Jesús de Nazaret, sino de otro.
Por eso, como decía antes, si no es interpolado lo de que que Santiago era "hermano de Jesús, llamado Cristo", eso quiere decir una de estas dos cosas: que los lectores sabían quién era ese Cristo (si es así, es extraño que Plinio lo explique a Trajano, que debería saberlo) o que Josefo ha hecho alusión a Cristo en algún apartado anterior de su libro. Por eso creo que el Testimonio Flaviano pudo haber dicho que a Jesús se le llamaba Cristo y que eso pudo haber sido alterado por copistas cristianos.
Jesús en los años finales del primer siglo ya comenzaba a ser conocido PERO NO LO SUFICIENTE COMO PARA QUE LOS HISTORIADORES SE EXPLAYASEN. Para ellos no era mas que "uno de los muchos mesias" que saleron en Israel.
El cristianismo no comienza a extenderse de forma masiva hasta casi finales del siglo II y adquiere relevancia en el siglo III. Antes de eso solo eran comunidades muy pequeñas y que actuaban casi clandestinamente por temor a represalias.
PAZ A VOSOTROS.
Lo que voy a decir supongo que se le habrá ocurrido antes a alguna otra persona, aunque no se lo he preguntado a mi amigo Google y no lo he visto en ningún libro.
Sobre la expresión "era el Cristo", efectivamente, es inverosímil que provenga de un judío fariseo que escribía en Roma. Pero, ¿cree posible que el texto primitivo dijese algo así como "era llamado Cristo"?
Si el testimonio flaviano no contiene la palabra Cristo, dudo que un lector romano, salvo que estuviese muy bien informado, entendiese bien eso de que "hoy existe la tribu de los cristianos, que se denomina así en referencia a él", pues si el origen de la palabra cristianos fuese vox populi, no tiene mucho sentido que lo explique Tácito al emperador (salvo que se dude de su autenticidad)
Además, si el testimonio flaviano contiene la palabra "Cristo", además de entenderse bien la última frase, haría más comprensible la referencia a "Jesús, llamado Cristo...
Josefo no escribía para los judíos sino para los romanos. Sólo con eso, se dice todo. Pasó lo mismo según quien hablara de Sócrates etc. Repasando la historia es así.
Es fácil hablar en el siglo XXI, pero hay que ponerse en aquellas épocas.
Hemos de entender que el historiador Josefo, aunque era judío a la vez que simpatizante de Roma, juzgaba los hechos históricos con cierta imparcialidad y escribía sobre los hechos reales con alguna amplitud, aunque tales hechos y sus protagonistas no fueran de su agrado o no le importaran.
Lo de explayarse, lo tratan muchos y, como dice Klausner, se debe a que "Josefo, escribiendo como fariseo para los romanos, se cuidó de nodecir nada datallado o favorable sobre Jesús o los cristianos, conformándose con unas típicas observaciones de carácter general y superficial". Piensa en cómo estaba la situación con los judíos y romanos. Por lo demás, a mi entender, el texto tiene ciertas connotaciones negativas (por ninguna positiva)
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Antonio Piñero
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