La distorsión de la historia de la investigación sobre Jesús (I)
21.05.08 @ 09:18:00. Archivado en Jesús histórico,
Hoy escribe Fernando Bermejo
En anteriores posts hemos señalado algunos de los aspectos en los que la figura de Jesús de Nazaret ha sido y sigue siendo tergiversada en la exégesis mayoritaria, mediante una lectura sesgada de los datos disponibles. Sin embargo, la mistificación de la figura de Jesús de Nazaret en ámbitos presuntamente serios y “científicos” es de tal alcance, que no se limita a diversos elementos de la reconstrucción histórica del personaje, sino que afecta incluso a la historiografía. Es decir, la mismísima historia de la investigación sobre el personaje ha sido reescrita de una determinada manera, aparentemente objetiva e inocente, pero que, a una mirada más detenida, resulta de nuevo no ser más que una distorsión de la verdad.
Aunque al menos desde la obra de Albert Schweitzer –Geschichte der Leben-Jesu-Forschung (Historia de la investigación sobre la vida de Jesús), de 1906– no han dejado de producirse monografías retrospectivas sobre el desarrollo de la reflexión en torno a la figura histórica de Jesús, es en tiempos recientes cuando tal labor historiográfica parece haberse convertido en un verdadero filón. En efecto, después de que James Robinson excogitase en 1959 la idea de una “New Quest”, y en especial desde que Tom Wright acuñase hace un par de décadas la expresión “Third Quest”, no han dejado de multiplicarse los libros y artículos que pretenden constituir una visión panorámica de la historia de la investigación.
El hecho significativo es que estas exposiciones responden a un patrón básicamente unitario: la práctica totalidad de los presuntos expertos ha aceptado rápidamente una división tripartita de la investigación sobre la figura de Jesús, compartimentada así en “Old Quest” o “vieja búsqueda” (grosso modo, desde Reimarus hasta Schweitzer), “New Quest” o “Nueva búsqueda” (1953-1980) y “Third Quest” o “tercera búsqueda” (desde 1980 hasta el presente). Hoy en día, esta periodización trifásica es asumida casi universalmente por autores de diversas lenguas, continentes y confesiones. Dicho de otro modo: esa periodización se ha convertido en un cabal paradigma expositivo, siendo repetida en libros, artículos, cursos, conferencias y blogs por legiones de exegetas y sedicentes teólogos.
En la medida en que la validez del nuevo paradigma trifásico se da por supuesta, los postulados que lo constituyen no suelen ser presentados sistemáticamente; de hecho, algunos de ellos funcionan más bien como presupuestos. Pero si pormenorizamos las afirmaciones implicadas por este paradigma historiográfico, comprobamos que las presentaciones al uso comparten, explícita o implícitamente, las siguientes aseveraciones:
1) Las obras de la “Old Quest” –las compuestas en los siglos XVIII y XIX, que A. Schweitzer revisó en su Geschichte der Leben-Jesu-Forschung– presentan una unidad suficiente. Además, en lo relativo a su valoración, lo realizado en esa “vieja búsqueda” está esencialmente obsoleto.
2) La primera mitad del siglo XX constituye un período vacío o irrelevante. La obra de M. Kähler y A. Schweitzer, y luego los análisis de la “Historia de las formas” provocaron una marea de extremo escepticismo histórico, que duraría hasta el comienzo de la “New Quest”. En este sentido, ese período es definible como uno de “ausencia de búsqueda” (no Quest).
3) La investigación realizada entre 1953 y 1980, denominada “New Quest”, fue patrimonio de los discípulos del exegeta R. Bultmann. Esta etapa es caracterizada por haber sido llevada a cabo básicamente por autores alemanes, con intereses teológicos (protestantes), el empleo de categorías del lenguaje existencialista, la amortiguación de la dimensión socio-política de la visión y actividad de Jesús y el uso preferente del criterio de desemejanza, de todo lo cual resulta una imagen de Jesús en contraste con sus contemporáneos y en continuidad con la proclamación de la Iglesia primitiva.
4) Existe una distinción suficientemente clara entre la “New Quest” y la investigación producida desde 1980, denominada “Third Quest”. Esta última es caracterizada por su interés histórico, el desplazamiento de la investigación al ámbito angloamericano, el uso de nuevas disciplinas y enfoques, la participación interreligiosa, la substitución del criterio de desemejanza por el de plausibilidad histórica o el énfasis en la judeidad de Jesús.
5) Ha tenido lugar un progreso a lo largo de estas fases: dado que la “Old Quest” está obsoleta, y que la “New Quest” mostró importantes limitaciones –que habrían provocado precisamente la aparición de la “Third Quest”–, la construcción de una imagen verosímil de Jesús se juega en la investigación contemporánea. En este sentido, varios rasgos de la “Third Quest” (p. ej. el reconocimiento de la judeidad de Jesús) son comprendidos no sólo como características descriptivas, sino como nuevos logros en la Leben-Jesu-Forschung.
6) No es posible emitir en la actualidad un juicio consistente acerca de lo que la investigación ha realizado. La multiplicidad de imágenes de Jesús en la actualidad, así como la falta de perspectiva histórica en relación a una “Third Quest” comenzada hace sólo dos décadas, convierten todo juicio en apresurado e imprudente. En realidad, la provisionalidad de los resultados obtenidos muestran a Jesús como una figura perpetuamente elusiva.
Este conjunto de postulados conforman una periodización aparentemente impecable, que parece hacer lo que se espera de una visión historiográfica: escandir sistemáticamente la totalidad de la investigación, abarcando la literatura disponible y permitiendo apreciar en ella un orden; así, el paradigma tiene todo el aspecto de una presentación objetiva y neutral. No sólo eso, sino que conforma también una historia interesante: da cuenta, ciertamente, de las fases anteriores como superadas, pero precisamente por ello presenta una actualidad y un futuro prometedores.
Lamentablemente, como han demostrado un puñado de investigadores, esta periodización es demostrablemente errónea, pues es refutada por los datos empíricos e incurre en inconsistencias lógicas y diversos non sequitur. Aunque a partir de hoy analizaré detalladamente esta cuestión y mostraré que el modelo historiográfico hoy prevaleciente es crasamente falso, los lectores que tengan un particular interés en los argumentos que expondremos pueden encontrarlos apoyados con todo lujo de detalles en los siguientes artículos y capítulos de libros, a los que les remito:
S. E. Porter, The Criteria for Authenticity in Historical-Jesus Research, Sheffield Academic Press, Sheffield, 2000, pp. 28-62.
D. C. Allison, ‘Secularizing Jesus’, en Resurrecting Jesus. The Earliest Christian Tradition and Its Interpreters, T & T Clark, New York, 2005, pp. 1-26.
Y de manera más sistemática y completa, en:
F. Bermejo, ‘Historiografía, exégesis e ideología. La ficción contemporánea de las “tres búsquedas” del Jesús histórico (I’, Revista Catalana de Teología 30/2 (2005), pp. 349-406.
Id., ‘Historiografía, exégesis e ideología. La ficción contemporánea de las “tres búsquedas” del Jesús histórico (y II)’ Revista Catalana de Teología 31/1 (2006), pp. 53-114.
Saludos cordiales de Fernando Bermejo
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GOSPEL GEOGRAPHY FICTION, FACT AND TRUTH
http://www.jstor.org/pss/3262559
Concluye McCown:
Fiction, fact and truth -all three are to he found in the geographical data in the Gospels. ...There is much of fiction, especially in Luke, but in Mark much of fact. .... Perhaps the facts would be disconcerting, the truth unwelcome. Certainly they would make glib allegorizing and facile modernizing more difficult. But there can be no doubt that further archaeological labors in the land and scientific criticism of the documenta can discover more of the truth. And wherever the truth leads, the truly scientific and truly religious man will follow.
Olvide la balanza bloguer-admirador y enumere las prioridades que Vd. quiere realizar. Comience por la primera y olvídese de las siguientes hasta que acabe la primera. Le dará tiempo a hacer todo lo que quiera y permitirá que los demás no gastemos más tiempo en explicarle "gestión del tiempo". En caso de que necesite más le presento a un amigo, Julio Lejido que se lo puede explira:
http://www.conorg.net/index.asp
Sin embargo, en este enlace hay bobliografía informática, de autores como Mark Goodacre, Juan Manuel Martín Moreno, Santiago Guijarro y Antonio Piñero, en la que se cita este Blog:
http://www.iglesiaviva.org/233/233-14-PIKAZA.pdf
Es interesante leer este artículo de Álvaro Cadavid:
http://www.scielo.cl/pdf/tv/v43n4/art03.pdf
"Hay un punto esencial, sin embargo, en el que los resultados de este estudio corresponden a mis propias expectativas. Fuimos en busca de un hilo que conecta a la propia intención de Jesús, su muerte y el surgimiento de su movimiento. Encontramos en primer lugar un contexto general que abarca tanto a Jesús y al movimiento que le sucedió: la esperanza de la restauración de Israel. En segundo lugar, hemos encontrado una cadena específica de acontecimientos y concepciones que nos permite entender históricamente cómo se produjeron los hechos.
Jesús dijo que el final estaba cerca (a mano), que Dios estaba a punto de establecer su reino, que aquellos que respondieron a él se incluirían en él, y que(al menos implícitamente) iba a reinar. Y para indicar un cambio de época, hizo un gesto simbólico volcando los cuadros en la zona del templo. Este es el acto fundamental que condujo a su ejecución, aunque hay otras causas contribuyentes.
"There is one vital point, however, at which the results of this study correspond to my own expectations. We went in search of a thread which connects Jesus' own intention, his death and the rise of the movement. We found first a general context which embraces both Jesus and the movement which succeeded him: hope for the restoration of Israel. Second, we found a specific chain of conceptions and events which allows us to understand historically how things came about. Jesus claimed that the end was at hand, that God was about to establish his kingdom, that those who responded to him would be included, and (at least by implication) that he would reign. In pointing to the change of eras, he made a symbolic gesture by overturning tables in the temple area. This is the crucial act which led to his execution, though there were contributing causes. ...(p.334)
Sanders llega a decir que Jesús de Nazaret nace 4 años antes de Cristo, porque Herodes muere en ese año. Como también es protestante, no cuestiona la escritura y cree, entre otras cosas, que el relato de la matanza de los inocentes es incuestionable. Todos sabemos por otra parte lo que sucede con muchas Universidades Privadas de USA y lo que hay que hacer para que te publique en una gran editorial "Holandesa". Esto le desvía enormemente su objeto de investigación hasta el punto de producir, hace treinta años, 17 certezas increíbles que todavía hay gente postula (link cortado, unir pegándolo en word):
http://ordinand.wordpress.com/
2008/03/31/quest-for-the-historical-jesus-ep-sanders/
Pero ahora podemos contemplar cada una de esas búsquedas en su justo nivel, sin desperciar ninguna, pero sin absolutizar ninguna. Podemos interpertar su desviación, sin perder la esencia de su búsqueda. Hoy podemos afrontar el coheficiente de desviación de la realidad, de las distintas búsquedas y quedarnos con la esencia válida de esa búsqueda. Por ejemplo Escaliger, descubría la inadecuación espacio-temporal de los relatos de los Evangelios, pero como era Calvinista, desviaba su método la supuesta inerrancia del autor de los evangelios y por lo tanto atribuía los cambios a un copista posterior. La esencia de esa búsqueda de Scaliger era que al copiar se cambia el texto inevitablemente y que inevitablemente todo texto se ha copiado de otro.
Pero ahora podemos contemplar cada una de esas búsquedas en su justo nivel, sin desperciar ninguna, pero sin absolutizar ninguna. Podemos interpertar su desviación, sin perder la esencia de su búsqueda. Hoy podemos afrontar el coheficiente de desviación de la realidad, de las distintas búsquedas y quedarnos con la esencia válida de esa búsqueda. Por ejemplo Escaliger, descubría la inadecuación espacio-temporal de los relatos de los Evangelios, pero como era Calvinista, desviaba su método la supuesta inerrancia del autor de los evangelios y por lo tanto atribuía los cambios a un copista posterior. La esencia de esa búsqueda de Scaliger era que al copiar se cambia el texto inevitablemente y que inevitablemente todo texto se ha copiado de otro.
Tu hipótesis de indeterminación en la mayoría de las búsquedas del Cristo es auténtica y válida. "El método de investigación ha desviado el objeto de la misma". La múltiple es inaprehensible realidad de Cristo ha sido abordada de una manera y esa manera se ha creído que era la verdadera, pero sólo era una de las posibilidades. Cuando una de esas posibilidades la hemos considerado científicamente observable, hemos creído que el método era científico, pero sólo analizábamos una partícula fija, cuando en realidad el Cristo, se mueve como una onda electromagnética, como una luz, con millones de posibilidades de ser abordado.
http://www.whatthebleep.com/
http://www.teresaversyp.com/index2.php
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Antonio Piñero
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