La conservación de la obra de Filón de Alejandría IV. Egipto y el cristianismo primitivo (XIII)
05.04.08 @ 01:45:35. Archivado en Judaísmo
Hoy escribe Antonio Piñero:
Finalizamos hoy con el tema de las obras de Filón de Alejandría, tratando de el propósito de la obra de este personaje.
La intención de la obra del Alejandrino es clara y meridiana: por un lado, ofrecer a sus connacionales judíos un fundamento filosófico serio y al día de su religión y confirmarles en su orgullo de ser nación elegida, pues sólo en ella se había desarrollado el auténtico culto al Dios verdadero y la riqueza moral y religiosa inherente a ese culto. Ellos, los judíos, era el único pueblo al que se le había confiado plenamente la palabra de Dios. Era entonces tradición en el judaísmo que la ley divina había sido ofrecida por Dios a todos los pueblos, pero que sólo Israel la había aceptado. Este hecho confirmaba su carácter de pueblo elegido.
Por otro, y a la vez, era intención de Filón realzar ante los ojos de los paganos la racionabilidad y venerabilidad del judaísmo. Todo ello iba orientado si no hacia una conversión al judaísmo, sí al menos hacia el logro de un respeto hacia él, de modo que “los de fuera” pudieran formar también una suerte de “religión universal” en la que se observaran las normas de la ley natural (que coinciden con la mosaica).
Al hacer del documento santo de la comunidad religiosa judía, es decir el Pentateuco, un libro también griego y universal se cumplía lo que en todo el helenismo había ya pretendido la anterior literatura sapiencial judía: unir sabiduría religiosa con el Logos filosófico.
Este propósito de la literatura sapiencial del judaísmo helenístico ha sido sintetizado bien por H. Koester:
La idea (filoniana) de la sabiduría como figura celestial desemboca en la concepción filosófico-religiosa del Logos, al mismo tiempo creador del mundo y de la razón humana. La legislación mosaica se unía de este modo al concepto estoico del orden racional del mundo (la “razón de la naturaleza”) transformándose así en ley natural autorizada por la divinidad, de la que se podía deducir tanto el esquema de una legislación universal, como una concepción interiorizada de la moral humana presentada en categorías psicológicas. La ciudadanía universal y el anhelo moral de un perfeccionamiento interior en la contemplación mística no se excluyen mutuamente.
En Filón (aparece también) la visión negativa del mundo de la concepción sapiencial judía bajo una nueva forma que se unía con la cosmología filosófica del platonismo medio. De ahí se originaba una supremacía del mundo celestial sobre el terreno, de lo invisible sobre lo visible, de la razón sobre la materia y del alma sobre el cuerpo. Aunque Moisés es el que mejor desempeña el papel de ‘hombre divino’ como legislador real, el Moisés auténtico se convirtió para Filón en un ‘mistagogo’ (es decir, conductor de los que se inician en los misterios de una religión), en el caudillo de los secretos divinos y en el sabio que indica al alma el camino para salir de la prisión terrenal” (H. Koester, Introducción al Nuevo Testamento, Sígueme, Salamanca, 1995, p. 345).
Eco posterior de Filón. El Alejandrino como “un teólogo cristiano”
El universo conceptual filoniano encajó muy bien con el desarrollo de la teología cristiana en el siglo II, que como ya sabemos por lo que hemos comentado en este blog (a propósito de Pablo de Tarso) nació profundamente helenizada. Filón había contribuido a helenizar el judaísmo profundamente y ayudaba por tanto a que el cristianismo continuara por esta senda. Llamaba también la atención el precedente o las concomitancias que podía haber entre el Logos de Filón y el del Cuarto Evangelio (prólogo), que confirmaba la teología de éste.
Otro impulso muy interesante para los cristianos fue el alegorismo en la interpretación de las Escrituras: Filón fue un ejemplo a seguir a la hora trascendental, por ejemplo, de encontrar en el Antiguo Testamento, en textos de muchos siglos atrás y por medio de la alegoría, figuras y tipos del Cristo futuro. Teólogos de finales del siglo II y principios del III como Clemente de Alejandría y luego Ambrosio de Milán, bebieron con generosidad en las obras de Filón.
Creo que la gran aportación de Filón en este ámbito de la interpretación alegórica de las Escrituras fue ayudar a los cristianos a desembarazarse de los aspectos más gravosos del Antiguo Testamento: el cumplimiento de la Ley y en especial de las normas alimentarias, las facetas más terribles del Dios veterotestamentario y algunas otras cosas más fueron interpretadas alegóricamente (independientemente de que se creyeran superadas por la nueva ley que traía Cristo). La interpretación alegórica –y además enseñada por un judío- era un verdadero alivio para el cristianismo. Así cumplía con la tradición y aceptaba como suyas las Escrituras de la eligión madre y obviaba algunos de sus inconvenientes.
Otros Padres admiraron el elevado tono y las exigencias morales de este judío de “alma naturalmente cristiana” (dicho así de Lucio Anneo Séneca por Tertuliano), preservaron del olvido sus obras y adoptaron muchas de sus interpretaciones exegéticas.
De este modo, con Filón de Alejandría pasó algo análogo a lo ocurrido con Flavio Josefo: los judíos prefirieron ignorarlo muy pronto porque los cristianos hicieron de él en algún sentido su primer gran teólogo. Su obra habría de ser fundamental a la hora de conformar la mente de uno de los grandes teólogos del siglo III, si no el mayor, Orígenes. Y éste es el motivo por el que pensamos que haber salvado la obra de Filón de la muerte en el olvido fue una inmensa contribución de los cristianos egipcios para la formación del cristianismo.
Concluiremos esta miniserie con una consideración de la obra y de la aportación teológica de Clemente de Alejandría al cristianismo del siglo II.
Saludos cordiales, Antonio Piñero.
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Todos esos personajes están basados en personajes historicos, pero no son historicos los relatos biblicos sino que Josias los utilizó como un modo de "unir" a la gran nación que se habia propuesto crear uniondola con la religión y origenes comunes de esos pueblos. Pero esto es otra historia...)
Paz a ti.
Gracias por la respuesta, pero al parecer no te entendí bien (o al menos eso creo)ya que Pablo no dice a los galatas que "ES UNA ALEGORIA" sino que "tambien" puede leerse esa historia de las mujeres de Abraham (la egipcia Agar y Sara) en modo alegorico. Es decir, que Pablo ve en ese relato una ocasión para realizar una exegesis mas profunda y oculta sin que por ello deje de creer en la literalidad del relato. (que yo recibí que NO ERA HISTORICO ni era literal pues el Abraham historico nada o muy poco tiene que ver con el biblico. El biblico nace de las tradiciones del Abraham historico que se conservarón en el reino de Judá. Del mismo modo que el reino del Norte conservó tradiciones del Jacob historico sin que por ello la historia de Jacob sea literal, y lo mismo con Isaac que quedó en Baar.seba o las tribus arabes representads por Ismael. Todos esos personajes están basados en personajes historicos, pero no son historicos los relatos biblicos sino que Josias los ut...
Una vez más, muchas gracias por su amabilidad en responder y por compartir su sabiduría.
Señor Oblías. La respuesta a su pregunta es: Gálatas 4:24.
Saludos
¿Puedes decirme donde dice en galatas que la historia de Abraham es una alegoria?
Prof. Piñero,
gracias por la informción, citas a Origenes como gran teologo, y lo fue. El mejor que a tenido el cristianismo. ¿Para cuando una serie sobre él y su obra y poensamientos?. Seria interesnte.
Paz a vosotros.
Los milagros de Jesús o de Pablo del cual todo el mundo comentaba, sean enemigos amigos o conocidos.
Ni una sola mención de un filosofo contemporaneo que vivió hasta el 50, después del que Salva.
Saludos virtuales, Rocco
En su Epístola a los Gálatas, Pablo de Tarso dice que la historia de Abraham, Sara y Agar es una alegoría. ¿Cree que Pablo pudo conocer a Filón o que ambos bebieron de alguna fuente común que interpretase ciertos pasajes del Antiguo Testamento como alegorías?
Respuesta de Antonio Piñero:
No puede afirmrse ni negarse. Ciertamente la alegoría tenía carta de naturaleza entre los judíos- al menos de Alejandría- desde mucho antes que Filón. Entre los fragmentos de obras judeohelenísticas perdidas -que espero que se publiquen en el tomo VII de la colección "Apócrifos del AT", de Cristiandad, el año que viene- están unos siete de Aristobulo (personaje que probablemente vivió hacia el 164 a.C. y que esos Padres dan el título de "filósofo") recogidos por Clemente de Alejandría y Eusebio de Cesarea, restos de una obra, cuyo título excato no conocemos, "Sobre Moisés". En esta obra, que era al parecer un escrito protréptico dirigido al rey Ptolomeo de Egipto (¿cuál?, no se sabe) quiere demostrarle que la cultura griega es compatible con los principios de la cultura mosaica. Y esto lo va a llevar a término con argumentos racionales, apoyados en conceptos de la filosofía y la cosmogonía griega.
Desde un punto de vista literario Aristobulo comienza a desarrollar en la literatura judeohelenística los principios del método alegórico, practicado por los estoicos y que Filón usaría ampliamente. Explica Aristobulo desde la alegoría la representación antropomórfica que nos hacemos de Dios. Las manos de Dios, sus pies, su rostro, sus paseos, dice que son símbolos de su poder divino. Y en un pasaje lo ilustra con el término “mano”. Aristobulo afirma que la mano es un símbolo de poder. En ese sentido -afirma- decimos que “la mano del rey es poderosa”. Y, aún más, explica racionalmente la metáfora, al aclarar que “toda la energía y fuerza de los hombres está en sus manos”, y que lo que nos interesa captar es el concepto de poder inherente a la naturaleza de la mano. En este mismo orden de cosas decimos que las manos de Dios son sus realizaciones...
Como se ve, se trata de una mezcla de racionalismo y alegoría. Lo que no sabemos en qué grado llegaron obras por el estilo, de interpretación bíblica, hasta Tarso de Cilicia. Pero es bien posible que -como las ideas viajan de prisa a veces sin saber cómo- se extendiera el método alegórico entre los estudiosos judíos.
Saludos de Antonio Piñero.
Según esto que dice W. Jaeger, ¿cómo debemos interpretar su afirmación de que los cristianos hicieron de Filón su primer gran teólogo?
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Antonio Piñero
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